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Carta a una amiga

Carta a una amiga (13)

Bueno, después de pensarlo, encontré lo que para mi fue la
mejor experiencia sexual. Es una historia que involucra a 5 personas: tres
compañeras mías del colegio, un amigo y por supuesto yo.

Para empezar te cuento como es mi amigo. Se llama Rodrigo,
1,70m, buen físico, pelo castaño oscuro y ojos marrones. No es muy atractivo de
cara, pero bueno. En cuanto a su miembro, no pude verlo porque estaba muy
ocupado en lo mío y el en lo suyo y la verdad es que no me interesa saber cuanto
mide. Las tres chicas se llaman Victoria Rossi, Dulce Juárez y Laura Basombrío.
Las tres están recontra buenas. Victoria es petisita pero lo que no creció de
alto lo creció de frente, tiene unas tetas increíbles. En cuanto a su culo, es
algo tremendo, paradito, ahhhhhhhhh

Laura es mas bien alta, morocha de pelo largo. Si Victoria
tiene un buen culo no te podés hacer una idea de lo que es esto. Tiene la cola
perfecta. Si la ves desde atrás se forma ese espacio entre las piernas en forma
de corazón que me encanta.

Para terminar, te presento a la mas puta, Dulce. Está buena,
no tanto como las otras, pero lo que tiene es que es una completa puta, le
encanta la pija y no puede ocultarlo. Las otras dos pobres parecian dos monjas
al lado de ella.

Ya conocés a los personajes, te cuento ahora la historia:

Todo empezó en el colegio cuando faltó un profesor de
Filosofía, teníamos dos horas libres y nos tenían encerrados en el curso. De
repente Victoria se paro y pidió permiso para ir al baño. Se fue y nadie noto
que no volvía, excepto yo. Entonces le dije a la celadora que tenía que irme a
sacar un par de fotocopias y me dejó salir. Por supuesto me fui al baño a ver si
me la cruzaba a la enana en el camino, pero nada. Entre al baño de hombres que
está pegado al de mujeres. Al fondo, algien hizo un pequeño agujero por donde se
puede ver al otro baño.

Me dirigí alli y traté de ver algo, pero nada. Entonces por
fin pasó algo, escuché como algien gemía en el otro baño y supuse, por supuesto
que era Vicki. Me dirigí entonces al baño de al lado sin pensarlo dos veces,
ella me vió y se tapó al instante. Yo me hacerque y le dije que se tranquilizara
que no le diría a nadie. Le pregunté si era virgen a lo que respondió que si. Le
dije si no quería probar ahí nomás. No quiso pero me comentó que el sábado
estaría sola en su casa. Arreglamos entonces para el Sábado a las 4:00 de la
tarde.

El sábado fui y lleve una sorpresa, un amigo, Rodrigo, para
que le diéramos doble. Pero la sorpresa me la llevé yo cuándo al entrar me las
encontré a Laura y Dulce. Parece que Victoria les había contado y las tres
querían destruirme de tanto sexo. Linda fiesta, dije, y a partir de alli empezó
lo que iba a ser lo mejor de mi vida. Las trés se sacaron la ropa y dejaron
todas sus figuras a la vista. Que paraíso, tres chicas lindas y con ganas de
sexo, que más puede pretender un hombre.

Elegí una le dije a Rodrigo, pero que no sea Victoria, la
petisa es para mi. Se dirigió entonces a Laurita que estaba chupandole la concha
a Dulce. Yo me dedique a la enana por un buen tiempo, empezé chupandole la
concha, esto es algo que hago a la perfección, después las tetas que estaban
duras por la tremenda exitación que tenía, ya se había corrido dos veces y
seguía en pié. Me di cuenta de que ya había llegado la hora y me baje los
pantalones para dejarle a la vista el tremendo aparato. Se asustó un montón,
pero la tranquilice con un buen beso en la boca. La alcé y la llevé a su cuarto,
me terminé de sacar la ropa y le puse la pija en la entrada de su concha, lista
para entrar. En el otro cuarto se escuchaban los gemidos de Laura.

Entonces le pregunté si estaba lista a lo cual respondió que
si pero que lo hiciera despacio. No esperé más y comencé a meterlo hasta sentir
su himen. Aquí va le dije y se la clavé. El grito que pego lo deben de haber
escuchado sus padres desde Bs.As donde estaban por viajes de negocio. Fue
impresionante, lloraba con una mezcla de dolor y placer hasta que le empezó a
gustar y a acostumbrarse. Aquí sí que se puso bueno. Cómo le gustaba y estaba
exitadicima comenzó a moverse como una loca poseída. Diez minutos estuvimos así
hasta que acabé en sus tetas. Le pregunté si le interesaba un anal y me dijo que
no, que ni loca se metería tremenda cosa en su estrecho culito. La entendí
perfctamente, pero no me quedaría con los brazos cruzados así que me fui al otro
cuarto a ver como le iba a Rodrgo. Cuándo entré vi esto: Dulce en cuatro patas,
chupandole la concha a Laura que estaba con la cara llena de semen, y Rodrigo
metiéndosela desde atrás por el culo. Mi verga se puso en acción y me dirigí al
grupo.

Me coloqué debajo de Dulce y comencé a metersela por la
concha mientras mi amigo se la culiaba. Que bueno, como gritaba la perra. La
culiamos de esta forma intercambiando posisiones por 20 minutos hasta que
acabamos yo en su culo y Rodrigo en la concha. Imaginate vos en ese lugar, te
gustaría no, y más si tu ano es virgen. Estuvimos los cuatro en la cama echados
como perros exhaustos. En eso vino Victoria y se despertó mi instinto sexual de
nuevo. La agarré a Laura que era la que estaba más cerca de mí y le dije que
tenía un asunto pendiente con ella, señalando su tremenda cola que nunca había
sido usada y estaba tremenda como ya te dije. No dijo nada, por un lado estaba
arrechísima y quería una buena pija en el culo, pero por otro lado tenía miedo a
lastimarse. Le dije que lo haría con mucho cuidado. Aceptó y la coloque en
cuatro patas para que le doliera menos, tiré un poco de saliva en su agujerito y
comence la presión con mi gran miembro.

Cada milimetro era un martirio para la pobre. Llegué a la
mitad y se lo saque porque le dolía y le salía un poquito de sangre. Busque un
frasco de shampoo del baño y le llené el culo de llampú para que hiciera como
lubricante. Volvimo a intentar y esta vez se deslizó un poco más facil. Igual no
pude metersela entera. Tuve que conformarme con eso. Se la metía y sacaba hasta
un poco más de la mitad y ella gritaba como si se la cogiera un caballo. De
placer, porque ya le estaba gustando. Rodrigo se hacerco y se hizo chupar la
pija por Laurita. Yo acabé en su culaso y todo el esperma se derramó en la cama.
Para terminar me hice chupar la pija por Dulce y nos duchamos uno a la vez para
irnos a nuestras respectivas casas. Ya eran como las 10:00 de la noche.

Nunca más nos volvimos a juntar pero seguimos siendo buenos
amigos.

Espero que te halla gustado y que te estés masturbando
mientras lo lees.

Me despido y espero una respuesta, yo ya cumplí con mi parte,
ahora faltas vos, quiero saber cómo sos y de donde sos. Tratá de escribirme vos
un relato para mí.

Chau y ojalá te masturbes pensando en mi chota.

 

Resumen del relato:
    Esta esla carta a una amiga que hice por internet. Escriban a enriqueft@yahoo.com.ar las chicas de 17 y 16 años.

Embarazada

Embarazada (28)

El grupo reunido como otras veces obtenía jugosos relatos y
anécdotas de la vida de estas mujeres, tan liberalizadas de contarse las cosas
que le han sucedido o utilizando la muletilla de "le paso a una amiga", cuando
Clara contó lo de María Emilia fue una de la veces que tuve que creerle que era
real, por conocerla a ambas.

M.E. es una chica de 21 años de edad, que en reuniones contó
como "enamoró" a su padrastro utilizándolo de goce desde sus 15 años hasta los
18 aproximadamente, buen cuerpo algo flaca, buena estudiante, su madre
divorciada y otras variantes la hacían ver el sexo como un juego o diversión y
creyó sentirse enamorada de su actual pareja 10 años mayor que ella, quizás
buscando esa imagen paterna , su liberalidad no estaba en dudas, puede decirse
que es una anécdota que muestra como algunas mujeres tienen disparadores en su
conducta que están en la antípodas de las considerados normales.

Su cuerpo ya tenia las marcas del embarazo de más de cinco
meses, sus ganas de sexo con su marido no podían satisfacerse por estar viviendo
en la casa de la suegra, durmiendo dos o tres veces por semana en la misma pieza
con su cuñado, el embarazo fue el efecto de dos años en pareja , no podía creer
estar sola en la ducha y ponerse los dedos en su vagina para sentir esa lujuria
perdida.

Al irse caminando al centro para cumplir con el mandato del
médico que debía caminar, se encontró con su exprofesor quien había sido el que
le dio las posibilidades de trabajo, el cual en su cara vio reflejada las ganas
de tirarse más de un lance, acepto la invitación a tomar un café, sabiendo que
su marido desde que está embarazada, no la cela, (no va a quedar embarazada de
otro) y más de una vez la encontró sentada con amigos y conocidos , las
invitaciones que recibió en otros momentos de su parte le parecían absurdas y
las había tomado en bromas, no paso mucho tiempo para que escuchara, una
proposición que la hizo aflojarse:

Si quieres te alquilo un departamento y sos mi amante?

Al mirarlo a los ojos se dio cuenta que lo estaba diciendo en
serio, eso no le extraño, como las ganas de tener sexo que le vino , se sintió
en un torrente arrastrada irremediablemente, esa persona no le importaba verla
embarazada y la avanzaba , ella que había creído que estando grávida lo
importante solo era el bebe, dudaba de abandonar a su hombre para ser una
mantenida, pero recordó su necesidad de sexo y esa era una oportunidad .

Sus palabras iniciaron el rito del apareamiento:

¿ Vamos a ver como nos llevamos?

Quedaron en encontrarse en media hora en una calle y lugar
determinado, tiempo para avisarle a su marido que iba a ver a una amiga a la
ciudad vecina (que no tiene teléfono), subió al auto , al entrar a la habitación
del motel, sus ganas de sexo explotaron, lo desnudo al mismo tiempo que el lo
hacía con ella, se puso en la cama en posición fetal, (su panza le dio miedo de
abrirse de piernas y entregarse), levanto su pierna y bajo sus cachas fue
entrando ese falo, mientras le abrazaba sus senos, sintió el semen en sus
entrañas y acabo, escuchando sus propias palabras de !quiero más! , el sentado
sobre el borde y ella sobre su pene jugaban en el entre y saca con un frenesí
que al acabar nuevamente hundió el falo hasta el tope de sus testículos.

Se ducharon abrazados y ante el comentario de ella de que era
una puta total, el le dijo que no se castigara por ser una mujer sensual y
necesitada de cariño, acariciándole la panza con jabón metió sus dedos en la
vagina, ella le tomo su falo que erecto era una barra irresistible que ella mamó
arrodillada en los toallones del establecimiento, al tragar su semen y
limpiarlo, imaginó a las embarazadas que se sacan fotos pornográficas,
comprendiéndolas un poco, es posible gozar el sexo, es posible sacarse esas
ganas.

No acepto la invitación de ser una mantenida, pero
continuaron gozando de la infidelidad , con sexo en el embarazo, dos a tres
veces por semana.

No se animo a sacarse fotos haciéndolo, pero tuvo ganas y
muchas más el último día de ese juego, terminado el séptimo mes de embarazo .

Ahora que pasaron ocho meses del nacimiento, sonríe de cada
acto de infidelidad con el bombo, más cuando puede hacerse una escapada con su
amante y practicar poses normales.

 

Resumen del relato:
    María Emilia nos muestra una actitud distinta en su situación de embarazada.

Noche de Sorpresas

Noche de Sorpresas (8)

Hola, me presentaré. Soy varón de 37 años, calvito de 1.77cm
y 82 Kg. y de ojos castaños. Mi esposa tiene 36 años posee una hermosa media
melena morena, cuando no se la tiñe, y mide 1.68, pesa 62 Kg. , usa una talla 95
y tiene los ojos verdes.

Hace ya algunos meses que salimos los viernes por la noche
para disfrutar de nuestra relación de pareja. Dejo a los niños con una de las
abuelas y voy a recoger a mi mujer al trabajo, vamos a cenar y después a tomar
una copa, o al cine y seguimos de tertulia en un café.

Un día se me ocurrió sorprenderla en una de nuestras salidas,
no sin cierto temor y bastante certeza de que aquello no saliera bien por lo
pudorosa que resulta en la cama muchas veces. Aunque francamente reflexionando
sobre ello aún me quedaban esperanzas ya que sabía por una amiga y ella misma me
había confesado después que en una ocasión participó sin esperarlo en una
partida de strip-póquer y había vuelto al día siguiente a jugar, esta vez ya
conociendo de que iba el juego y arriesgándose a desnudarse, cosa que dijo no
sucedió en la primera ocasión jurándome que además en el piso sólo se encontraba
una amiga, ella y su jefe.

Mientras cenábamos en un restaurante italiano una deliciosa
foundie de quesos acompañada por un delicioso vino blanco de aguja charlábamos
cariñosamente y, en la conversación surgió el sexo, las relaciones, y saqué a
relucir aquella aventura que tuvo con el juego de las cartas y en la
conversación descubrí que las veces anteriores que me había contado lo sucedido
no me había dicho la verdad. La realidad, al menos de momento, es que además de
una amiga, de ella y de su jefe, también se encontraba en la escena un compañero
de trabajo de ella, mucho más joven y que nunca había aparecido en escena en sus
anteriores relatos y que pudo contemplar toda su belleza al desnudo.

Por unos instantes enfurecí por la cara de gilipollas y
cornudo ante ellos, por la verdad a medias y por el nuevo engaño, imaginando a
mi esposa contemplada lujuriosamente por ambos hombres cuando no siendo poseída
o como mínimo acariciada. Tal vez si yo hubiera estado allí hubiera disfrutado
de la escena o no lo hubiera permitido, a saber. Así que le advertí sobre su
mentira y sobre el nuevo descubrimiento que había realizado a lo que ella me
contestó que ya me lo había contado, pero no era así porque llevo grabada esa la
película, escena por escena en mi cabeza, además en su cara se veía que se
sentía descubierta y salto echándome en cara mi infidelidad con esa misma amiga
con la que había practicado el juego de cartas erótico.

Bueno que me extiendo, el caso es que pudo más mi amor y el
deseo de pasar una noche loca con ella, así que seguí charlando cariñosamente
satisfecho eso sí de haberle descubierto así que cambié de tema de conversación
divirtiéndonos entre copas y postres. En el café se levantó para ir al baño,
"espera" le dije, "llévate esto y te lo pones". "¿Qué es?, me preguntó, a lo que
le dije que un tanga (a ella no le gustan, se siente desnuda). "Pero…". Venga…
póntelo y ya está. Al salir del baño me confirmo que se lo había puesto.

Perfecto, la primera parte del plan estaba en marcha. Acabado
el café y la sobremesa decidimos ir a un pub muy frecuentado por gente de todas
las edades y allí pedimos una cerveza para ella y un gin-tonic. para mí.
Saludamos a un amigo, que por cierto está hecho un cachas y contemplábamos a las
personas de nuestro alrededor. Los camareros estaban de lujo al igual que muchos
y muchas de las chicas y mujeres que frecuentaban el local. Avanzada la noche le
anuncié a mi mujer que, esa, sería especial y que tenía alguna otra sorpresa
para ella. Al principio se asustó un poco pero le quité hierro al asunto. Un
poco más tarde le envié un mensaje al móvil de mi mujer indicándole que cuando
fuera al aseo cogiera el paquetito que le entregaba ahora y no saliera del aseo
sin cumplirlo. La verdad es que tenía pocas posibilidades.

El paquete era unas bolas chinas con su cajita de plástico a
las que yo previamente había lubricado. Tardó un buen rato y bajó (los aseos
estaban en la planta de arriba pero desde abajo se divisaban perfectamente). Me
confesó, para mi sorpresa que las llevaba lo que corroboré con discreción cuando
le metí mano por debajo de su corta falda y apartando el tanga palpé el aro
final. ¡Que alegría!, mis deseos se estaban cumpliendo.

Nerviosa y algo avergonzada no quiso bailar así que pedimos
otra ronda, esta vez por cuenta del amigo. Al tiempo y después de haber
conseguido que moviera un poco el esqueleto para así hacer trabajar a las bolas
quiso de nuevo la suerte que desease ir al aseo momento que aproveche para
enviarle otro mensaje al móvil en el que le pedía que se quitara el tanga.
"¡Estas loco!…¿ y dónde lo guardo?" .

Estaba hecho. "En cualquier lugar, mujer, no ocupa apenas
espacio". Así que se fue al baño, al salir del aseo empezó a bajar las
escaleras, esas de las que son huecas y si te pones debajo con suerte contemplas
con cierta facilidad las bragas de las mujeres, el hecho de imaginármela sin
ropa interior y con las bolas en su "dulce" me hacían encenderme. El tiempo se
me hizo eterno hasta que llegó a mí y me sonrió confirmando mis deseos
cumplidos. Apoyado en la barra volví a palpar el culo desnudo y su hermoso
"dulce" desnudo y sólo decorado por el aro que sobresalía de las bolas chinas.

"Estamos un rato y nos vamos", le dije. De acuerdo, estaba
deseo de marcharse porque se encontraba desnuda y observaba.

Pasó entonces mi amigo y aproveche para charlar con él
haciendo comentarios sobre las mujeres y los hombres y sobre el sexo. Entonces
llegó su hermano y unos amigos de éste y nos lo presentaron. Un apretón de manos
por mi parte y como es costumbre en España un beso en las mejillas a la chicas
por parte de ellos. Eso creía que la excitaría, ser besada por un desconocido
mientras la ase por los brazos, en éste caso cinco, y ella sabiéndose desnuda,
¡Vaya si lo supieran ellos!. La conversación duró otros diez minutos para luego
quedarnos solos, momento que aproveche para tentarla con un trío, que ella
rechazó diciendo que sólo lo haría con Richard Gere, a lo que le contesté que
tampoco estaba nada mal el hermano de nuestro amigo lo que ella me corroboró
ampliando mi observación a un "está muy bueno", pero allí quedo la cosa.

Deseosa de salir del local salimos fuera y aproveche para
pasear por la ciudad para que se sintiera en su paseo como Eva, desnuda, y
acariciada En su desnudez por la brisa de la noche. Ya era hora de irnos y así
lo hicimos. En el coche no hice nada por tocarla, sólo hablar de los guapos y
guapas que habíamos visto en el local. Llegamos en seguida a nuestro edificio,
ya estaba mi mujer a reventar de placer, súper excitada, en el garaje empezaron
los tocamientos y casí lo hacemos allí mismo, aguantamos hasta el ascensor
mordiéndonos, besándonos, sobándonos. Abrí la puerta y una vez cerrada se
abalanzó sobre mí para desnudarme, se lo impedí, primero le arranqué la blusa,
el sujetador, los zapatos y luego le quite la falda, la aparte unos metros de mí
para contemplarla desnuda en la semipenumbra de la noche gracias a la luna llena
y a la luz que entraba de las farolas de la calle.

Espero unos instantes y enloquecida de placer se acercó a mí
para rozarse con mi cuerpo todavía vestido frotándose contra él mientras yo
sobaba su cuerpo y abría su concha de par en par, ahora metía mis dedos y tiraba
con movimientos arítmicos de las bolas, ahora deprisa, ahora lentamente, ahora
los arrancaba de su agujero, ahora los volvía a meter. Sus gritos de placer eran
de locura me pedía que se la metiera y yo le pedía calma no podía más, la agache
y le metí mi polla en su boca que chupó y chupó, lamió y lamió sin descanso
hasta que la saque de su boca para penetrarla y correrme dentro de ella
Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh, gritábamos los dos extenuados y sudorosos llenos
de sexo, y de su olor. Rendidos y enriquecidos con esa nueva experiencia que
recomiendo que cuando puedas practiques.

P.D.- Lo relatado es tan real como que cuando le enseñe este
relato publicado en Internet a mi mujer se pondrá cachonda pensando que gente
ajena a nosotros lo ha leído o a lo mejor se enfada. Así como si lo lee su jefe,
su examiga o su excompañero de trabajo sabrán quienes somos y se verán ellos
reflejados en el relato.

 

Resumen del relato:
    Relato de las solicitudes que le hago a mi esposa para disfrutar de lo prohibido.

Feliz Cumpleaños Sultán

Feliz Cumpleaños Sultán (23)

Hola, me llamo Sandra y practico la zoofilia. Vivo en la CD.
De México, tengo 17 años, mido 1.65, delgada, morena clara, ojos cafés, pelo
negro lacio, dicen mis amigos que bonita y simpatiza.

Desde hace tiempo me hecho aficionada a leer los relatos de
esta pagina, de todo tipo, no solo de zoofilia.

Lo que les voy a contar sucedió hace casi dos años, en el
cumpleaños de mi perro Sultán, es un pastor alemán precioso, muy grande y
fuerte, con el ya llevaba un poco mas de un año teniendo sexo pero nunca me
había atrevido a tener sexo anal con él y ese día me iba a armar de valor y
hacerlo, él fue el que me desvirgo, pero no les contare esa historia.

El día de su cumpleaños era entre semana, así que no podíamos
hacerlo ya que había gente en mi casa, pero ese día llegue a la casa, había ido
de compras, compre ropa sexy para esa ocasión, liguero y un sostén de esos casi
transparentes, llegue a la casita de sultán y le mostré lo que le compre y le
dije: "mira amor, lo que usare este fin de semana para ti", el solo ladró como
dándome su aprobación.

Mis papas tienen la costumbre de salir el fin de semana, ya
sea a visitar a alguien, ir de paseo, etc., pero ese sábado les invente que
tenia mucha tarea y que no iba a poder salir, iba a estar muy ocupada, al
principio no estaban de acuerdo en que me quedara sola, pero después de un rato
de insistirles y decirles que iba a estar bien aceptaron, pero que regresarían
temprano, así que no tenía mucho tiempo, tenia que ser rápida.

Tan pronto oí que se arranco el carro fui a ducharme y
ponerme la ropa que había comprado, me puse mi bata de baño encima y fui al
patio por Sultán, estaba tan excitada por lo que estaba a punto de suceder que
me temblaban las piernas.

Moví los sillones de la sala, solo dejando la mesita de
centro, que es chaparrita (si esa mesa hablara, lo que diría), después me quite
la bata de baño y empecé a acariciar a Sultán, le agarre el pene y lo empecé a
masturbar, estaba tan excitado como yo, poco a poco empezó a crecer su gran
pene, rojo brillante, lo puse boca arriba, le hice cosquillas en su "pancita",
después le empecé a mamar su "cosita", rica como siempre, el estaba tranquilo,
solo movía una de sus piernas en señal de excitación, después de un rato de
darle tremenda mamada ahora me tocaba a mi, me senté en la mesita, llame a mi
"amante", acerqué su hocico a mi vaginita y el empezó a hacer su labor, me dio
una de esas mamadas que solo el sabe dar, a cada lengí¼etazo que daba sentía algo
increíble, sentía que algo recorría todo mi cuerpo, hasta que me vine una vez,
no quería que parara, estaba como hipnotizada por esa
lengua……………..mmmmmmmmm……….

Al cabo de un rato empecé a recostarme sobre la mesita e hice
un poco hacia delante mi trasero, para dejarlo al "aire" y le dije a Sultán:
"ven amor, sube, anda, ven chiquito", mientras con una mano me daba palmaditas
en mi vientre, el ya sabia a lo que me refería y se subió, puso sus patas
delanteras en la mesa, una a cada lado mío y empezó a tratar de penetrarme, no
tardó mucho, me la metió casi en seguida………ahhhhhhhhh………."es enorme
tu pene amor", andaba con su movimiento de mete y saca, pero puse mi mano para
que no metiera su bola, si lo hacia se me arruinaban mis planes, así que lo deje
así un rato, me vine por segunda vez, por un momento pensé en quitar la mano
para dejarlo que me metiera la bola y quedarme pegado a él, pero estaba tan
ansiosa porque me la metiera por mi anito que desistí de la idea.

Después, poco a poco, me empecé a levantar, el me gruño, como
regañándome por no dejarlo terminar, pero le dije: "tranquilo papito, lo que
sigue te va a gustar, es tu posición favorita", asi que me puse en 4 y lo llamé:
"no te enojes amor, ven, anda, sube chiquito", al tiempo que me daba pequeñas
nalgaditas, el se acercó, empezó a oler mi culito e inmediatamente pasó su
enorme lengua entre mis nalguitas, desde mi vaginita hasta mi culito, fue algo
que me puso a mil, me hizo que diera un gemido de placer………….y se siguió
un buen rato………….después de tanto tiempo ya Sultán sabe como enloquecer
a su perra, sabe que eso me gusta y eso es precisamente lo que me
da……………..estuvo como 10 minutos sacándome gemido tras gemido a cada
pasada de su lengua húmeda y rugosa por entre mi trasero……¡¡¡no podía creer
tanto gozo!!!……."eres increíble mi amor", y así entre otras cosas le
decía…………..pero sabia que era cuestión de tiempo para empezar con lo que
tanto había esperado ese día…………

Por fin, mi Sultán se monto en mi, pero no quería que me
penetrara por mi vagina, así que pase mi mano por debajo de mi hasta alcanzar su
pene, lo tome y lo puse en la entrada de mi culo, que después de tremenda mamada
que me puso mi perrito estaba bien lubricado, así que no fue tan difícil que
entrara en mi ano su pene, solo alcanzo a meter su puntita, pero tan pronto
Sultán sintió el calor de mi culito alrededor de su pene me dio una embestida
muy fuerte……..ayyyyyyyyyyy, nooooooo………………sentí un dolor
intenso, muy fuerte, quería que me lo sacara: "noo, amor, bájate, bájate por
favooorrr", pero no pude safarme de ese abrazo, nunca he podido y creo que nunca
podré, así que era inútil oponer resistencia………….sentía que a cada
envestida me desgarraba por dentro, cada vez mas profundamente, el dolor era muy
tan fuerte que empecé a llorar y suplicarle a mi amante que parara, pero como
siempre, el seguía sus instintos, aunque yo lo interpreto como que el estaba
haciendo su voluntad, que el era el que mandaba y a cada empellón que me daba
los cuales me causaban un gran dolor, me lo recordaba, el era el macho, yo la
hembra y el era el que mandaba…………..nunca creí que pudiera pasar esto,
no creí que el tener sexo anal con Sultán me pudiera provocar semejante
dolor…………

Yo tan solo apretaba mis nalgas para evitar que entrara todo
y me hiciera mayor daño………pero se me olvidaba algo………….¡¡¡su
bola!!!, ignoraba si algo de ese tamaño pudiera entrar en mi pequeño culito, yo
pensaba que no, pero no tomen tan a la ligera el estiramiento que puede tener un
ano y ese día me quedó muy claro……..convencida que no podría meterme su bola
por ahí solo me acomode para tratar de soportar esa situación y que terminara lo
mas pronto posible, baje mis brazos hasta ponerlos en el suelo y encima de ellos
mi cabeza, ya medio me había calmado, como que poco a poco mi ano empezó a
amoldarse al grosor del pene de Sultán, así que hasta empecé a disfrutarlo
mucho, pero muuuuchoooo, afloje mis nalgas y deje que entrara libremente su pene
en mi trasero, el dolor ya era mínimo, pero
rico………….mmmmmmmmmmm……………..

Pero como siempre, cuando intenta introducir su bola sus
envestidas son cada vez mas rápidas y violentas y su abrazo era cada vez mas
fuerte, nada mas veía como mis pechos se balanceaban de atrás para adelante por
la enorme fuerza con la cual me estaba fornicando Sultán……………….

Su bola aun no llegaba a su tamaño máximo, lo sabia porque
cabía muy bien entre mis nalgas, podía sentirla, pero aun así pensaba que no iba
a poder metermela, grave error, después de tratar y tratar paso lo que tanto
temía, empezó a entrar su bola, la sentí, inmediatamente apreté mis nalgas a lo
que mas pude, pero fue demasiado tarde……………¡¡me la
metió!!…………como dije no era todavía muy grande, pero lo suficiente como
para empezar a dolerme otra vez mi culito………….empecé a pensar: "nada mas
que crezca a lo máximo que va a pasar"…………………empecé a llorar otra
vez, no se si por el daño que me podría ocasionar o si por la impotencia que
sentía ante Sultán y que no podía hacer nada para evitar que
siguiera…………..solo me quedó esperar y ver que pasaba……..

Poco a poco su bola siguió creciendo y cada vez me lastimaba
mas, apretaba los puños, tratando de soportar ese dolor……………..hasta
llegar a un punto en que no lo aguante mas y empecé a gritar de
dolor………….fueron cerca de 15 minutos de lagrimas, gritos y dolor, hasta
que sentí el primer chorro de semen, fue algo relajante sentir como me bañaba
por dentro y calmaba en algo mi dolor, fue como un premio por haber soportado
tanto. Después se volteó como lo hace cada vez que quiere preñar a su perrita y
se quedó ahí quieto, lo bueno es que ya entendió a no moverse cuando esta pegado
a mi, porque eso le causa dolor a su hembra, sino imagínense como me hubiera
lastimado………..

Duramos como 30 minutos pegados, nunca había durado tanto
tiempo pegada a el, pero tal vez se debió a que el orificio es mas pequeño, nada
mas sentía como latía su pene dentro de mi y como me ardía mi culito, a lo largo
de ese tiempo el dolor se fue calmando, después de 20 minutos empezó a dar
empujoncitos para que saliera su pene, me dolieron tremendamente, pero solo con
decirle "quieto chiquito", se quedaba quieto, ya mas o menos lo he adiestrado
para algunas cosas, pero yo también ya me estaba desesperando y me esperé hasta
que sentí que su bola ya se había deshinchado bastante para empezar a dar
algunos jaloncitos, pero no salía, espere otro ratito para volver a jalar y
sentí como empezó a salir poco a poco, lastimaba un poco a mi perro porque
chillaba pero yo soporte mas que eso así que no cedí hasta que por fin salió, se
oyó como cuando destapan una botella, inmediatamente salió semen con sangre, eso
me espantó mucho, pensé que me pudo haber perforado el intestino, pero estaba
tan cansada que solo alcancé a tirarme boca abajo en el piso de la sala y con
una mano sobarme mi culito que me ardía demasiado, no supe a que hora me quede
dormida

Me desperté de repente porque sentí que me estaban echando
algo, era Sultán que se estaba miando en mi trasero, no se porque, pero deje que
terminara, tal vez porque su orina podría calmar mi dolor o si porque estaba
marcando su territorio, pero eso me hizo sentir mas perra que nunca.

Ya después me paré, con trabajos, me bañé otra vez, me lave
muy bien mi culito y con la ayuda de un espejo lo cheque, estaba un poco
dilatado pero no parecía que tuviera alguna herida, salí, limpie todo y coloque
todo en su lugar, saque a Sultán al patio y subí a mi cuarto y no salí sino
hasta el día siguiente, no me enteré a que hora llegaron mis papas; lo difícil
fue cuando fui a hacer del baño, me dolió mucho al defecar, y salió con sangré y
así fueron varias veces, para sentarme también me molestaba, mas al principio,
pero tenía que hacer un gran esfuerzo para que no lo notaran, tenía miedo de que
se me pudiera infectar pero como podría ir con el doctor y decirle que me duele
y que me sale sangre, se daría cuenta que fui lastimada, mejor me aguante y si,
con el tiempo se me quito.

Ya no he tenido sexo anal con Sultán, ya me di cuenta que eso
no es para los perros, así que me consuelo con tener sexo como antes con el.

Próximamente tendré mas relatos, no solo de zoofilia, sino de
otro tipo, ya que de un tiempo para acá ha habido ciertos cambios sexuales en
mi, pensé que sería zoofilica siempre, ya que me sentía propiedad de Sultán,
pero gracias a unas amigas que me hicieron cambiar de opinión, ahora disfruto de
otras cosas, las cuales contare pronto……..

Espero me puedan escribir y darme sus opiniones……

 

Resumen del relato:
    Era el cumpleaños de mi perro y amante Sultán, así que pense en regalarle algo que fuera inolvidable.

Incesto inesperado

Incesto inesperado (1)

Hace tiempo que deseaba a mi prima Susana, desde pequeños
siempre nos hemos llevado muy bien ya que hemos tenido una relación muy cercana,
ella dice que me considera su hermano mayor pues tengo 27 años por los 25 de
ella. Desde que cumplí los 18 me he sentido atraído por ella, cuando estado de
vacaciones en la casita rural que tiene nuestra familia me encontré con ella
cuando salía de la ducha solo cubierta con una pequeña toalla, dejando ver sus
hombros blancos cubiertos de una preciosa mata de cabello color cobre y el
principio del preciado canal que hay entre sus pechos, ya me parecía muy guapa,
pues además tenia unos preciosos ojos verdes, y unos labios finos que le hacían
parecer un ángel. Tanto ella como su hermana parecían irlandesas por el color de
la piel, los ojos verdes y el pelo rojo oscuro, esto se debía a que su padre era
de Irlanda, a donde había vuelto después de separarse de la hermana de mi padre.

Esto ocurrió hace dos años, cuando yo tenia 25 y ella 23,
estabamos veraneando en la casa rural que tiene mi familia en Asturias, habíamos
ido mis padres mi hermano y yo con mi tía y mis primas, nos gusta veranear todos
juntos porque nos levamos muy bien ya que los primos tenemos edades muy parecida
2 a 2, es decir, que Susana y yo nos llevamos 2 años, al igual que mi hermano
David y mi prima Sonia que tenían 19 y 17 años respectivamente, por cierto, me
llamo Alejandro. Así que como de costumbre estabamos veraneando todos juntos en
la casa rural, nos pasábamos casi todo el tiempo en la casa, pues tiene una
pequeña piscina en la parte de atrás y un pequeño jardín por delante en el que
se está muy bien tomando algo.

Los días pasaban con normalidad, pasábamos la mañana en la
piscina jugando hasta la hora de comer, después hacíamos algo de sobremesa y nos
íbamos a dar una vuelta por los alrededores hasta la cena. Durante los juegos en
la piscina aprovechaba para acariciar la suave piel de Susana así como para que
se diera algún roce casual tocando discretamente sus bien formados pechos o su
perfecto culo, de tal manera que siempre, al terminar los juegos, me iba a mi
habitación a hacerme unas cuantas pajas para aliviar la situación.

Un día en el que mis padres y mi tía se habían bajado a la
playa Susana aprovecho para hacer top less, lo cual tanto mi hermano como yo
agradecimos profundamente, salió de la piscina y se tumbó sobre la toalla,
comenzó a darse crema por todo el cuerpo, sobre todo por los pechos, ya que es
la parte menos acostumbraba a recibir la caricia del sol, David y yo
observábamos disimuladamente como se acariciaba la suave piel de los senos, así
que como de costumbre hice la visita rutinaria a mi habitación, no recuerdo la
cantidad de veces que me masturbé a la salud de esa maravillosa escena. Cuando
volví me encontré con que mi hermano, más listo que yo, había aprovechado que se
había dormido y de que tenia un sueño muy profundo, así que comenzó a acariciar
su cuerpo desnudo, primero acarició sus mejillas para comprobar que estaba
completamente dormida, siguió por su terso cuello donde no pudo resistir la
tentación de poner sus labios, mientras, bajaba su mano, muy suavemente, hacia
el pecho derecho de Susana, que no parecía inmutarse, lo cogió y lo empezó a
masajear con mucha delicadeza, ella comenzó a acelerar la respiración, tras
terminar de lamer el cuello y la parte justo por debajo de la oreja comenzó a
comerle el pecho izquierdo mientras su mano se deslizaba por el vientre hacia el
pequeño tanga azul marino introduciéndola entre la tela y el vello púbico,
haciéndola gemir suavemente, tras disfrutar de ella durante unos minutos cogió
su mano y se la metió en el bañador, imagino que para hacerse una paja con la
suave mano de Susana, yo no pude mas y comencé a pajearme de nuevo, me saqué la
verga que estaba a punto de estallar, y de repente saltó un flash, me quedé
pasmado cuando vi a mi prima Sonia con una cámara en la mano haciendo una foto a
mi pene, no esperaba que al estar en la sombra saltara el flash y la delatara,
salió corriendo, y yo la perseguí, cuando me di cuenta ya no estaba, se había
escondido, así que fui a su habitación, ella tendría que pasar por allí. Toda la
habitación estaba llena de cosas de fotografía pues es una gran aficionada, me
fijé en un sobre de tres o cuatro fotos sobre la mesa, lo abrí y observé
sorprendido que las fotos ¡¡eran mías!!, saliendo de la ducha, en la piscina, y
hasta masturbándome, entonces entró Sonia, cuando le pedí explicaciones escuche
como me decía que se sentía atraída por mi, que aunque conoce muchos chicos
desde el año pasado solo pensaba en mi, yo no sabia que decir, me dijo que se
masturbaba pensando en que estaba con ella, pero que no sabia como decirlo,
sobretodo conociendo el deseo que sentía yo hacia Susana, pero ahora todo era
diferente, yo ya lo sabia, me pidió que le hiciera lo que me gustaría hacer a su
hermana, que si no le enseñaría las fotos, estaba atrapado, así que accedí, esa
noche la esperaría en mi cuarto.

Debían ser las 12 de la noche, todo estaba en silencio, mi
habitación se iluminaba con la luz de la luna que entraba por los ventanales,
solo se oía el murmullo de las cortinas bailando con el viento, estaba ansioso,
aunque nunca lo hubiera pensado deseaba hacer el amor a mi primita de 17 años,
Sonia, nunca me había fijado en ella, pero, al igual que su hermana, también era
una belleza, pelirroja con el pelo largo y rizado, grandes ojos verdes que
parecían expresar una inocencia que la hacían más adorable, piel blanca, labios
carnosos y una figura esbelta y bien formada, media 1,68 que frente a mi 1,83 la
hacían pequeñita aunque sus pechos ya estaban muy desarrollados.

Al poco rato escuché unas pisadas en el pasillo que se
acercaban lentamente hacia mi puerta, el pestillo y la puerta comenzó a abrirse,
entonces apareció la delicada figura de mi prima, dio unos pasos hacia mi cama,
le pedí que se detuviera y lo hizo, se quedó quieta justo donde era iluminada
por los rayos de la luna llena, la observé, estaba preciosa, llevaba un camisón
blanco de su hermana que permitía vislumbrar algunas curvas, la luna resaltaba
la suavidad de su joven piel y la carnosidad de sus labios, sus ojos denotaban
una mezcla entre curiosidad y miedo, me levanté para acercarme a la puerta y
echar el seguro, después di una vuelta a su alrededor observándola, disfrutando
de su belleza, como ya fiera que se va a lanzar a por su presa.

Me acerqué a su espalda y puse mis manos en sus hombros, las
deslicé hacia fuera llevando los tirantes consigo hasta que estos resbalaron pos
sus brazos dejando caer el camisón al suelo, retiré el cabello de su nuca y la
besé disfrutando del olor de su perfume y del sabor de su sudor, besé su nuca,
con la lengua recorrí el camino hacia su espalda, su respiración se aceleraba,
seguí con mis labios el camino hacia el punto donde se juntan el cuello y el
hombro para, muy lentamente, subir hacia la parte posterior de la oreja, mis
dedos acariciaban sus brazos hasta entrelazarse con los suyos que ella dirigió a
sus pechos, yo seguí besando su espalda mientras acariciaba sus emergentes
pechos de leche, sus pezones se endurecían al contacto con mis dedos lo cual me
excitaba mas aún, mi pene luchaba por salir de los boxer que llevaba mientras
mis labios bajaban por la espalda de mi primita hasta llegar a sus braguitas, al
contrario que el camisón eran negras contrastando con el color de su lechosa
piel, las acaricié y suavemente para disfrutar del tacto se las quité, ante mi
aparecieron sus glúteos, los separé y comencé a lamer entre ellos, encontrándome
con su pequeño y virgen ano, al pensar en penetrarlo mi pene se endurecía aún
mas, pero eso sería mas tarde, me levanté haciendo que mi paquete se deslizara
entre sus piernas y glúteos y ella se dio la vuelta, era preciosa, sus manos
acariciaron mi pecho hasta unirse detrás de mi cabeza rodeándome con sus blancos
brazos, nuestros labios se fundieron permitiendo que nuestras lenguas se
buscasen y encontrasen entre ellos, notaba sus pezones duros en mi pecho
mientras la abrazaba, acariciando su espalda con una mano y su culo con la otra,
separamos nuestros labios y nos miramos por unos segundos.

Primo, te deseo, quiero comer tu pene.-

Ahí lo tienes primita.-

Sonia se agachó y puso su cara a la altura de mi miembro,
apenas cubierto por la tela del boxer, que ella me bajó hasta los tobillos,
entonces lo observó por unos instantes y besó el glande, con besos cortos que me
excitaban aún mas.

-Qué gordo y que caliente lo tienes primo.-

dando pequeños lametones siguió hasta encontrar los
testículos que acarició y besó, yo creía que iba a estallar cuando como si fuera
un helado, comenzó a lamerme la punta hasta metérsela en la boca y comenzar a
chupar y succionar, la agarré de la cabeza para que se la metiera mas adentro,
aunque no hacia falta ya lo hacia ella, mientras, con mi pié frotaba su sexo que
empapaba de jugos mi empeine, mientras introducía mi pene en su boca me
acariciaba el culo explorando con su dedo mi ano, no me podía creer que esa
fuera su primera vez, sentí que me iba a correr en su boca, la saque y llevé a
Sonia a la cama, se tumbó boca arriba y abrió sus piernas mostrándome su sexo
húmedo, me arrodillé y comencé a lamer sus entrepiernas saboreando las pequeñas
gotas de fluido que se habían deslizado por ellas, poco a poco llegué a sus
labios vaginales, ella se frotaba el clítoris con pasión y yo empecé a lamer esa
pequeña rajita entre sus piernas por donde empezó a segregar líquido que
empapaba mi cara, sus gemidos de placer eran intensos, aparté sus dedos del
clítoris y me dispuse a comerlo, agarro mi cabeza y la apretó entre sus piernas,

-Siiiiii primo siiiii.-

yo gozaba con el sabor y olor del sexo de mi prima, pero mi
pene deseaba penetrar en ella, así que con mis labios acariciando su piel me
dirigí camino a los suyos, deteniéndome en sus pechos que saboree con pasión
haciendo surgir la leche de sus pezones que bañó mis labios y mi cara, nuestras
respiraciones se acompasaban en un ritmo frenético que se iba acelerando por
momentos, en un momento nos encontramos frente a frente, nuestros ojos se
miraron, nuestros labios se fundieron y entonces Sonia colocó la punta de mi
pene a la entrada de sus labios vaginales, empujé con suavidad y mi polla entró
un poco sin apenas resistencia, ella no era virgen, pero eso me importaba muy
poco, ella emitió un pequeño gemido, la saqué y volví a empujar con mas fuerza,
ahora entró mas profundo y Sonia soltó un quejido diciéndome:

-sigue.-

repetí la acción una y otra vez cediendo la apertura de su
sexo hasta que nos vimos envueltos en un apasionado baile abrazados, sacando y
metiendo mi pene dentro de ella, su cuerpo arqueado se levantaba entre gemidos
de dolor y placer para abrazarse a mi torso, siendo ella ahora la que se agitaba
sobre mis muslos húmedos por sus fluidos, entonces me corrí regando con mi semen
ardiente tanto el exterior como el interior de su sexo, se llevó la mano a su
triángulo humedeciendo sus dedos en la mezcla se líquidos y se los llevó a la
boca, lo cual me volvió a excitar haciendo que mi miembro me pidiera mas acción.

-Quiero saborear tu semen.- Me dijo.

-y yo explorar tu ano.- Contesté.

Y nos dispusimos a ello, ella se lubricó con los dedos el ano
y con su saliva mi polla, yo terminé de lubricarle con mi propia saliva
utilizando la lengua, entonces, poniéndose a cuatro patas y apoyando la cabeza
en la almohada me ofreció su último agujero virgen, puse el glande en la pequeña
obertura y presioné suavemente, dejando que el ano dilatara despacio, así un par
de veces hasta que empujé con mas fuerza haciendo que entrara la cabeza, Sonia
emitió un quejido, repetí la acción, se volvió a quejar, así varias veces hasta
que penetre con una buena parte de mi polla, sentía la presión de las paredes
del recto excitándome junto con los gemidos aún más, Sonia ya disfrutaba de lo
que le estaba haciendo, y eso me hizo penetrarla con mas pasión si cabe, hasta
que otra vez estaba a punto de correrme, así que la saqué y la metí en la boca
de mi prima, donde tras un par de lametadas me corrí tragándose y saboreando mi
leche caliente, la besé en los labios y tras lamerle el ano para calmar el dolor
de la penetración le dije que no necesitaría mas fotos a escondidas para poder
follar conmigo, me besó y nos quedamos dormidos, abrazados como buenos primos.

Espero que os haya gustado.

 

Resumen del relato:
    Deseaba a mi prima, pero pasó algo inesperado.

Gracias a la Gasolina

Gracias a la Gasolina (1)

Bueno yo me llamo Juan Francisco,pero me dicen Joshi, tengo
19 años y mido 1.89,soy de piel morena y pelo castaño obscuro.Y bien dotado
fisicamente.

Bueno dejemos de hablar de mi y comenzemos la historia.

Los protagonistas son:

Valeria: Una muchacha de 21 años bien dotada,con unos pechos
como melones y unas nalgas que se le antojan a cualquiera y sin olvidar que es
caliente y atrevida.

Juan Francisco: Que soy yo

Viejo desconocido: Un viejo roboverde,que participa en la
violación de la muchacha.

Nuestra historia comienza,cuando un día nos reunimos toda la
familia estas vacaciones.Mi prima me comento que realizaría un viaje en carro en
este verano con su hermana y me dijo que si la acompañaba.

-Claro con mucho gusto te acompañare

-Que bueno que me dices eso por que no quería ir solo com mi
hermano.

Su hermano tenía 15 años y todavía era un chiquillo para
pensar en sexo.

Paso una semana y nos quedamos de ver en casa de mi prima.El
carro en el que viajariamos era como una combi de dos pisos con casi todas las
comodidades,esto lo digo por que solo tenía cama para "uno".

Mi prima vestia una blusa negra sin mangas que remarcaba sus
hermosos senos y una falda lila.

Mi primo casi no importa pero iba vestido de verde.

Nos fuimos y como mi primo sabia manejar le dijimos que el
condujera.En el camino:

-Prima vienes muy bien vestida.(le dije mientras le agarraba
la pierna)

-Gracias primo.(se sonrojaba)

Llego la noche y todos nos fuimos a dormir.Mi prima por ser
mujer le toco en la cama y a mi primo y a mi nos toco en los sillones.

Al día siguiente mi primo fue el primero que se levanto y
siguio conduciendo.Mi prima la buenota seguia durmiendo.

Como mi primo iba un poco distraido no se fijo que en el
camino estaba un niño,cuando volteo se dio cuenta y apenas lo esquivo.

Mi prima ya se había levantado y llevaba un sueter amarillo
que dejaba ver sus encantos y una pequeña falda roja que dejaba ver sus piernas
torneadas.Ella dijo:

-¿Qué paso?

Yo le dije:

-Un niño se atravezo en el camino.

Mi prima y yo bajamos a ver.El niño nos dijo que estaba
perdido y que vivia en la playa con su abuelo.Y nos pidio de favor que si lo
podiamos llevar a la playa y dijimos que si.

Llego la noche y todos nos dormimos.

Al día siguiente yo fui el primero en levantarme y como vi
que los chicos estaban dormidos subi al cuarto de mi prima.

Entre sin hacer ruido y vi que mi prima llevaba puesta una
pijama que le cubria arriba de las rodillas.Era como una camisa de manga larga.

Esa pijama dejaba ver su tanguita blanca,me acerque y se la
quite despacito,(ella no despertaba tenía el sueño pesado) vi que no tenía un
solo pelo en su vagina y entonces tuve una erección,y pense ahora si te cojo
pero derrepente escuche que los chicos se levantaban,así que no tuve más remedio
que salir de la habitación de mi prima.

Mi primo siguio conduciendo,y yo como si nada estaba con el
niño que encontramos.

Mi prima se levanto y bajo con la pijama que traia sin darse
cuenta que no llevaba su tanga puesta.

De repente el coche paro y mi primo nos dijo:

-El coche ya no tiene gasolina.

Baje a ver y ya estabamos en la playa.El niño bajo y fue a
buscar a su abuelo.

Después de un rato el niño regreso con su abuelo,que llevaba
unos shorts y una camisa de playa.El nos dio las gracias y cuando mi primo y yo
nos disponiamos a ir al coche bajo mi primna con su pijama.

El viejo puso una cara de lujuría y mi prima le dijo:

-Disculpe señor no tendra gasolina de pura casualidad.

-Creo que sí

-Nos podria ragalar por favor.

-Con una condición

-¿Cuál? dijo mi prima

-Que me enseñes uno de tus encantos.

Yo estaba escuchando y al oir eso le dije a mi primo que
subiera al coche y tuve una erección.Pense que mi prima no iba a aceptar,pero
dijo:

-Todo sea para irnos de aquí

Y se levanto la pijama y como no traía tanga el viejo se
quedo anonadado y se lanzo contra ella.

Lw arranco la pijama y dejo a mi prima como Dios la trajo al
mundo.

El viejo se la estaba cojiendo por delante,como yo no quería
quedarme atras,me baje el cierre y le llegue por detras a mi prima.Ella decía:

-aaaaaahhhhh!

El viejo le decía:

- Eres una puta.(Mientras le apretaba los senos)

Y yo le decía:

-Te traía ganas desde hace un buenrato y hasta ahorita se me
hizo.

Mi prima al principio puso resistencia pero despúes decía:

-Síííííí!

-Máááááássssss!

Al final el viejo y yo nos corrimos en ella.Despúes de eso mi
prima y yo en todas las reuniones buscamos estar solos para seguir haciendo
nuestras travesuras.

 

Resumen del relato:
    Una chava es violada por su primo y un viejo desconocido.

Primer amor (I)

Primer amor (I) (10)

En la actualidad, un chico de 21 años, delgado, de 1.73mt.,
blanquito, de ojos achinados (sin ser chino) y super lampiño.

Cómo empecé?, pués como la mayoría, en la adolescencia y más
específicamente en el colegio. Mi nombre Andy y hasta 6to grado de primaria
estuve en un colegio particular, dirigido por monjas, llevando una niñez llena
de principios y valores católicos, y también llena de felicidad; era un
chiquillo ingenuo, inocente, de corazón puro.

Conocimientos sobre el sexo?, sí, tenía conocimientos sobre
todo lo relacionado con el sexo, pero estos conocimientos se basaban en los
libros estudiados con las monjitas y por ende sexo heterosexual.

En esa época pensaba en las chiquillas, sobre todo en una
rubiecita de mi cuadra, pero también pensaba en chiquillos, aunque me cofundía y
no sabía el porque de este pensar en chicos, claro que mis pensamientos no
pasaban de caricias, abrazos y besos, y todo esto sin ninguna malicia.

Al terminar el año escolar mi padre quedó en quiebra,
tuviendo que vender todo: los autos, los objetos de colección que tenía y
finalmente la casa. De pronto me vi viviendo en un departamento en el centro de
la ciudad, en un edificio de clase baja, en un barrio que si bien no era
horrible, no tenía punto de comparación con la mansión donde vivía. Esas
vacaciones las pasé horrible, sin amigos, ya que los poco chiquillos que habían
en el edificio eran como medio maliados y muy rudos, y eso a mí no me agradaba.
Luego llegó al 1er año de secundaria y como se imaginaran no era mi colegiazo de
las monjitas, sino un colegio del estado, sucio y de baños hediondos.

Ahora cómo llegué al 1ro de media?, pués llegué de 12 años,
de una estatura media para mi edad, delgadito, sin musculatura aún, pero eso sí
bien formado, de bonitas y bien torneadas piernas, el potito paradito y
redondito, la piel suavesísima y blanquísima, y ni que decir de lampiño; llevaba
el pelo largo de corte hongo, color marrón oscuro, lo que resaltaba mi rostro
angelical de faciones finas: ojos grandes y achinados de color caramelo, nariz
ñatita, labios delagados y extremadamente rojos y unas cuantas pequitas
salpicadas en la puntita de mi nariz. En fin parecía más una niña que un niño,
claro está que no era un muñeco pero tenía un aire gatuno que me hacía
pertenecer a esa raza extraña de los nínfulos (lolitos). Mis compañeros
eran….. en fin había de todo; me sentaron en carpetas que eran para dos
personas con un chico 3 años mayor que yo, osea de 15 años.

Qué cómo era él??, bueno el era en ese entonces más alto que
yo, delgado pero bien marcado, de manos fuertes, rudo, blanco, lampiño, de pelo
negro y corto, su nombre Harold, eso sí, no tenía nada de inocente, era recontra
pendejo y lisuriento, poseía un rostro traviesamente atractivo, como de gato
malo. La verdad es que al principio me daba miedo su manera de ser para con
todos, pero luego fue cambiando con migo, poco a poco me fue tratando diferente,
con más dulzura y cariño, me defendía de los demás chicos que eran abusivos con
migo, ya que como era el menor de todos y con apariencia de mujercita me
fastidiaban mucho, me decían que era la niñita del salon entre otras cosas. Ya
para ese entonces me comencé a sentir atraído hacia él, le quedaba mirando largo
rato sin que el se diera cuenta (era lo que yo creía), me gustaba estar siempre
con él, me encantaba cuando me revolvía mi pelo y me decía como está mi niña
consentida!!!, yo sólo reía y no me molestaba para nada, sentía que no lo decía
por fastidiarme sino, que me lo decía de cariño; en fin sentía todo eso pero
también aparecieron mis dudas existenciales, no me debían gustar los chicos me
decía, pero lo miraba y me olvidaba de todo.

Un día, como el se sentaba al lado de la pared se para y me
pide permiso para salir, yo justo estaba copiando la tarea atrasada que tenía en
la pizarra, y me paré en mi sitio sin salir de la carpeta, arrecostándome sobre
la mesa de ésta para que el pasara, pero al momento de pasar se le anganchó la
chompa y que da pegado a mí y empuja hacia delante tratando de salir entre risas
diciéndome que era muy potoncito y fue ahí donde siento que se le fue parando el
pene por la presión que hacía contra mis nalgas y dejamos de reirnos, yo salí de
la carpeta de un salto y me puse rojísimo, el salió y se fue al otro extremo del
salón. Yo estaba avergonsadísimo con el y con migo mismo porque me había
gustado. Pasó cerca de una semana y noté como el me empezaba a mirar de otra
manera, ponía su cara de pendejo y me miraba las piernas y mi potito, yo me
turbaba cuando me quedaba viendo de esa manera; pasó otra semana más y yo
comenzaba a querer que sucediera lo de la otra vez pero nada, hasta que un día
que nos tocó clase de gimnasia se la pasó todo el tiempo viendo mi potito ya que
estaba con short y me quedaba cortito, por lo que se me pegaba y me hacía
resaltar mis nalguitas paraditas; al finalizar la clase estuvimos copiando la
tarea de la pizarra, éramos los últimos del salón y estábamos solos, el estaba
que se manoseaba y se le había formado un enorme bulto en su short, yo le miraba
de reojo y no podía creer que eso fuera tan grande, el terminó de copiar y
acercándo sus labios a mi oreja y rosándola me pide permiso, yo sentí un
escalofrío por mi espalda al sentir sus labios, me levanté sin mirarlo y sin
decirle nada me recosté con mis brazos cruzados sobre la mesa, quebrando mi
cintura y levantándo ligeramente mi culito hacia arriba, estaba temblando, el
pasó depacio y colocándose tras de mí pone sus brazos fuertes alrededor de los
míos sobre la mesa de la carpeta y pega su vientre a mis nalgas.

-Aahh- suelto un gemido

-Qué pasa Andy?- me pregunta sin dejar de sacar sus labios de
mi oreja

-Esteeee….lo que pasa es queee…..estás muy pegado..a mí

-Y no te gusta acaso…….siento riquísimo- y comenzó
moverse detrás de mí

-espeeera Harold….. no teee muevas así…..

-quedate trenquílito que no pasa nada bonito

Entoces posa sus manos sobre mis caderas y me atrae hacia el,
al mismo tiempo que empuja hacia adelante una y otra vez, yo sentía clarito su
pene caliente y duro sobre mis nalgas queriendo romper los shorts y los
calzoncillos, mientra su lengua comenzaba a lamer mi oreja y mi cuello y yo
estaba con una erección de los mil demonios.

-Andy quieres ser mi niñita consentida

-Queeee……no te entiendo-yo estaba en las nubes

-Vamos es solo un juego bonito

-Yaaa pero solo un juego ah-sabía que estaba mal este juego,
pero sentía rico

-Quiébrate un poquito maaaaaasss……tienes un potito de
nena

De pronto escuchamos pasos que se acercaban al salón, nos
sentámos rapídisimo y nos pusimos a escribir, era el auxiliar que nos decía que
salgámos ya, que iban a cerrar el colegio. Salimos y en la puerta del colegio me
dijo:

-Andy te espero a las 6pm en mi jato, pide permiso para
quedarte el fin de semana con migo

-Pero que le digo a mi papi?

-Dile que tenemos que hacer un trabajo en grupo

-Ok…ojalá que me deje….pero qué trabajo vamos hacer?

-Ya verás el trabajito que vas hacer, eso sí me vienes bien
bañada y talqueda chao

Me fui caminando hacia mi casa pensando en todo lo que había
pasado, y que querría decir con lo del trabajito que quería que le haga, me
enpezó a dar miedo el, había cambiado, se había puesto rudo y pendejo con migo.
No entendía……..

 

Resumen del relato:
    El primer amor de un chiquillo, su confución y su determinación.