Mi hermana

Mi hermana (15)

Hola a todas!!! Me llamo Paula, y soy de
Santa Fe, una provincia Argentina. En este relato les voy a contar una historia
que me paso el mes pasado, y que me gusto tanto que tengo ganas de contárselas
a todas.

Bueno, primero déjenme presentarme.
Les cuento que vivo sola. Trabajo, soy modelo, y además tengo un negocio
de ropa propio (ropa de mujer, obviamente). Soy lesbiana desde que tengo 17
años, y me encanta serlo, pero todavía nadie de mi familia lo
sabe. Tengo 22 años, y no es por ser soberbia ni nada de eso pero soy
muy linda, por eso soy modelo. Soy rubia, con el pelo largo, hasta la cintura
y lacio, mis ojos son bien celestes. Mido 1,78, soy delgada, tengo lindas piernas
y un gran físico. Mis medidas son 94-61-91. tengo los pechos bien redonditos,
medianos y paraditos, con unos hermosos pezones. Mi cola es bien redondita y
muy parada, por lo menos es la parte que mas me gusta de mi cuerpo.

La historia que les voy a contar me sucedió
el mes pasado. Resulta que los primeros días de noviembre me llamo mi
madre. Ella me dijo que junto con mi padre se tenían que ir de viaje
a EE.UU. y que si por dos semanas no podía tener en mi casa a mi hermana.
Yo acepté, lógicamente, la noticia al principio no me había
caído bien, porque pensé que tendría que cargar con mi
hermanita (yo le digo así pero tiene 18 años), pero luego pensándolo
bien acepte, porque hacia mucho que no estaba con ella, y dos semanas juntas
vendrían muy bien.

Durante los dos días antes de que mis
padres viajaran, preparé todo para recibir a mi hermana, ya que quería
que se sienta bien, y que no se sienta ella una carga. Por eso deje en el negocio
a una encargada, y le dije a mi representante como modelo que me tomaría
ya los dos meses de vacaciones, para estar las dos semanas con mi hermana, y
para ya aprovechar todo el tiempo, ya que estaba agotada.

Limpié toda la casa, que por cierto
estaba muy desordenada, le preparé un cuarto a mi hermana, lo arregle
muy lindo, le puse la computadora ahí para que se divierta, televisor,
revistas, ropa de regalo, en fin, todo para recibir a mi querida hermana.

Llegó el día. Mis padres vinieron
a la noche, dejaron a mi hermanita, y se fueron. La recibí con un fuerte
abrazo. Le mostré toda la casa, su cuarto y todo para que se acomodara
bien, ella quedó fascinada. Salimos a comer a un restauran y aproveché
para que me cuente todo sobre ella. Esa primera noche la pasamos muy bien. Cuando
llegamos se dio, una ducha y nos fuimos a dormir.

Antes de continuar déjenme presentar
a mi hermanita. Se llama Natalia, tiene 17 años. Es muy bonita también,
pelo negro lacio, ojos café, una linda cara, buen cuerpo para su edad,
es un poco mas baja que yo, delgada, pechos medianos, casi como los míos,
una linda cola, en fin, es una muy linda chica.

Al otro día nos levantamos, desayunamos
y se fue al colegio. Ya había terminado las clases, pero tenía
que rendir algunas materias. Cuando llegó no tenía muy buena cara.
Le pregunté que pasaba, y me dijo, que la profesora de matemáticas
la había reprobado y que dentro de 5 días le tomaría su
recuperatorio, pero que si salía mal, repetía de años.
La calmé un poco, y le dije que yo la ayudaría a estudiar, ya
que soy buena en las matemáticas.

Los 4 días antes de la prueba fueron
de puro estudios. Nos levantábamos y estudiábamos, comíamos
y estudiábamos, cenábamos y estudiábamos. Prácticamente
no salimos de casa. En ese tiempo disfrute mucho de mi hermana, la conocí,
y me contó muchas cosas. Un día se nos dio por hablar de sexo,
y me contó algo que me sorprendió. Ella todavía era virgen,
pero me dijo que no era porque no quisiera ni porque no tuviera oportunidad,
me dijo que sentía algo raro dentro de ella, y que cada vez se fijaba
menos en los chicos, y con algo de vergüenza me contó que sus amigas
empezaban a excitarla. Yo al principio reaccioné como si nada, pero luego
a la noche pensé mucho en ella. Me imaginaba a mi hermana solo para mi,
todo su hermoso cuerpo virgen junto a mi acariciándola, besándola,
pero al mismo tiempo pensaba que era mi hermana, y que ella nunca iba a aceptarlo.

Así me quede pensando hasta muy tarde,
casi ni me di cuenta, y cuando mire el reloj eran las 2:00 AM. Fui al baño,
pero cuando pase por el cuarto de mi hermana, sentí ruido, me acerqué
y aproveché que la puerta estaba entreabierta para espiar. Me asomé
con cuidado y lo primero que vi fue a mi hermana, acostada, con su mano por
dentro de su bombachita, acariciándose su coñito, al mismo tiempo
que estaba viendo una película erótica en la TV. Esa escena me
excitó mucho, tanto que me quedé espiándola largo rato,
estaba muy excitada, pero justo cuando empecé a tocarme ella no se porque,
pero repentinamente paro, apagó la TV y se durmió. Yo volví
a mi cuarto pensando, muy excitada.

Al otro día, ya todo fue distinto. Mientras
estudiábamos no podía concentrarme, la mirada se me iba hacia
ella, sus labios, su hermosa cara, no podía ni sumar 2+2., pero por suerte
ese era el último día de estudio.

Al otro día ella se fue a rendir, y
me quedé esperándola. Cuando volvió, entró con una
cara muy mala, yo le pregunte como le había ido y me dijo que mal. Yo
me senté desilusionada, pero cuando la miré de vuelta su triste
cara se transformó en una gran sonriso, me gritó:- mentira. Me
fue bien!!!!!, y se lanzó sobre mi, me abrazó fuertemente. Ella
estaba arrodillaba frente a mí abrazándome, y en un momento entre
tantos abrazos sentí que su coñito se apoyó en mi panza,
sentí una excitación enorme. Cuando se salió de encima
de mí recién la observe entera. Y estaba más hermosa que
nunca. Estaba con su uniforme de colegiala… y estaba infartante. Tenía
una pollera azul, muy pegada al cuerpo, que le hacia notar su hermosa cola,
la pollera era a cuadros, corta, por arriba de las rodillas, tenía también
medias blancas hasta las rodillas, una camisa blanca, y una corbata azul, que
tenia desajustada. Nunca la había visto tan linda. Cada vez me excitaba
mas, y cada vez lo podía disimular menos.

Encima, a mi hermanita no se le ocurrió
mejor idea que dejarse su uniforme puesto todo el día, "para festejar"
decía ella. Y todo el día la tuve que estar viendo con ese uniforme
que me excitaba muchísimo. Después de almorzar, yo me fui a dormir
siesta, ya que estaba algo cansada por la noche anterior. Fui a mi pieza, pero
un pude cerrar los ojos, estaba muy caliente. No pude resistir mas y me empecé
a masturbar, lo mas silenciosamente posible. Todo el tiempo pensaba en Nati,
en su uniforme, en ese abrazo, en ella, y tuve un orgasmo fenomenal.
Luego, por fin me pude dormir. Me desperté como a las 7:30 p.m. Me vestí
lo mas simple posible y salí de mi cuarto. Fui hacia la cocina a preparar
algo para comer. En la heladera, había un cartel de mi hermana, "salí
a comprar la cena, vuelvo en un rato". Ya que no iba a tener que preparar
la cena, me fui a dar un baño. Llene la bañera con mucho agua
y espuma, y me metí. Ni un segundo pude dejar de pensar en Naty, me estaba
volviendo loca, no podía quitarla de mi mente.

Llegué a la conclusión de que
en la semana que nos quedaba juntas, algo iba a tener que pasar, o si no me
terminaría volviendo loca. Además de que yo no veía el
momento para tener a Naty entre mis brazos, y hacerle mil cosas. Por eso decidí
esperarla lo mejor posible. Salí del baño. Fui a mi cuarto, me
perfume toda. Me vestí lo más sexy posible, ya que le iba a decir
que saliéramos a cenar para celebrar. Busque en mi armario la ropa más
sexy que tenía. Me puse primero un conjunto de ropa interior muy sexy,
eran unas medias hasta la mitad de los muslos, rojas y con portaligas, una bombachita
de encaje roja también, la parte de atrás era una tirita muy chiquita,
que dejaba ver muy bien mi cola, arriba me puse un bra de encaje rojo. Luego
me puse una falda negra de cuero, que llega por arriba de las rodillas. Unos
zapatos de taco alto y arriba un top, apretado de color negro, para que resalten
bien mis pechos. Luego me maquille para quedar lo mejor posible. Así
me puse a esperar a Naty.

Cuando llegó y me vio, pude notar en
su cara que le gusto mucho, me miro de arriba abajo. Ante de que diga algo le
dije: – anda y cámbiate, que salimos a cenar.

La espere mientras se cambiaba, mientras hice
las reservas en un restaurante, esta en un pueblo cerca de donde vivo, es medio
lejos, pero es un lugar hermoso, y la comida es sensacional.

Cuando Naty salió, nuevamente quedé
sorprendida de lo linda que se veía. Se había puesto unos jeans
bien ajustados, que levantaban su cola hermosa, arriba tenia puesta una remera
apretadita. Estaba muy bien maquillada, en fin, hermosa.

Salimos hacia el restaurante. El viaje duró
40 minutos.
Pasamos una noche muy buena. Comimos muy bien, bailamos, hablamos de todo. La
pasamos muy bien. En un momento de la cena, Naty me dijo que si estaba de novia
con algún chico, yo le dije que no, haciéndome la disimulada.
Pero ella no se quedo callada, al contrario, me siguió diciendo cosas,
sobre esto, de que casi nunca me había visto de novia, de que tampoco
me veía nunca con hombres, y que porque era eso. Yo no tuve mas remedio
que decírselo. Y así fue, le dije que era lesbiana. Ella lo tomó
mejor de lo que yo creía: – En serio? Me dijo – bueno, que sorpresa.
Eso fue lo único que dijo al respecto. Pero todo siguió muy bien.

Como a las 2 de la mañana, se largo
una lluvia torrencial, casi no se podía ni ver por la ruta. Como pudimos
llegamos al auto. Yo iba a manejar hasta mi casa, pero Naty me dijo que no lo
haga, que era peligroso, y que mejor buscábamos un hotel para pasar la
noche. Eso hicimos. Justo a una cuadra del restaurante había un lindo
hotel y decidimos pasar la noche allí.

Fuimos y nuestra mala suerte se presentó.
No habían habitaciones. Así recorrimos tres hoteles mas hasta
que por fin, en un quedaba una habitación. : – pero es con una sola cama,
matrimonial por supuesto – nos dijo el conserje. No importa, la alquilamos igual.
Cuando entramos vimos que la pieza era enorme. La cama también lo era,
tenía baño con jacuzzi, TV, sala de estar, en fin, era una habitación
que por lo que habíamos pagado, era mucho.

Estábamos muy cansadas, y nos fuimos
a dormir. Entramos a la pieza y nos desvestimos. Yo no tuve problema, porque
traía ropa interior, pero Naty, riéndose me dijo: – hay un problema
– Que pasa? Le dije
– Nada, un pequeño detalle, solamente tengo puesta unas mediecitas estilo
soquete, y una bombachita, nada más.

Cuando dijo eso el corazón me empezó
a latir mas fuerte. Yo ya me estaba imaginando lo que en ese mismo momento les
podría estar haciendo, no podía aguantar más.
– No importa, somos hermanas, yo no te voy a comer
– Este bien, de todos modos, cuantas veces me viste desnuda, pero antes me voy
a dar una ducha.

Yo ya estaba metida en la cama cuando escuché
el grito de Naty desde el baño. Salí corriendo a ver que pasaba.
Cuando entre al baño, vi a Naty subida al inodoro: – hay una araña
ahí adentro, me dijo. Cuando me asome a ver, la araña era chiquitita,
indefensa, no podía creer que le tuviera miedo a eso, pero Naty siempre
le había tenido miedo a las arañas, y era común que se
asustase.

Mate la araña y recién tomé
conciencia de lo que ahí tenía. Estaba Naty toda desnuda y mojada,
era una hermosura. El cuerpo se me estremecía de solo verla. : -Bueno,
ya esta, ven que te seco y vamos a dormir.
Senté a Naty en el inodoro y la calmé un poco. Tome una toalla
y envolví a Nati en esta. La empecé a secar. Lo hacía lentamente,
tratando de que ella entre en calor. Cuando llegaba a sus pechos o a su cola
refregaba bien, estando un tiempo ahí, en esos hermosos pechos, esa linda
cola. Pero lo mejor estaba empezando. Cuando llegué a su entrepierna
y la empecé a secar, lo mas lento posible, para que se excitara, pude
notar que se había de pilado, pero que habían quedado algunos
vellos esparcidos. :
– Te depilaste? Le pregunte
– Este… si porque? Me contesto avergonzada
– Mira, no es por nada, pero, no lo has hecho muy bien
– Lo que pasa es que lo estaba haciendo justo cuando apareció la araña
– Ahhhh, que justo. Bueno mira. Si quieres…..
– Que piensas ayudarme a hacerlo? Dijo cortando mi anterior frase
– Y, si no te molesto, me gustaría, tu que dices?
– Ok, me encantaría, de paso me enseñas bien, porque yo todavía
no lo se hacer muy bien.

Cuando Naty dijo eso, yo ya estaba segura de
que algo iba a pasar. Era la oportunidad que había estado esperando desde
que me abrazó luego de que había rendido. No había podido
quitarla de mi mente, y esta era mi oportunidad.

Tome a Naty y le lleve a la cama. Ahí
sería más fácil. Puse unas toallas sobre la cama para no
mancharla y le dije que se acostara. Llené un balde con un poco de agua.
Humedecí una esponja en el agua y le empecé a pasar por su coñito.
Lentamente lo hice hasta que estaba bien mojado. Luego le puse una crema que
había encontrado en el baño, para que no se le irrite, y me dispuse
a depilarla.
Comencé por la parte del pubis, pasaba la rasuradora suavemente tratando
de que se le haga lo más placentero posible. Cuando termine, pase la
esponja, y vi que había quedado muy bien. Luego seguí por la parte
que esta entre las piernas y su coñito. Para esto le dije que abra las
piernas, a lo que accedió sin problemas. Ahí por fin pude ver
su hermoso coñito virgen, todavía cerrado gracias a su inocencia,
una hermosa rajita, pequeña y rosadita, perfecta para mí, pensé
por dentro. Así la seguí depilando toda. Me llevo 20 minutos hacerlo,
pero porque quería que lo disfrute, que empiece a sentirse caliente.
Y me parece que lo logré. Cuando termine de depilarla, le saque todo
el jabón, le mojé de vuelta la rajita para dejarla bien, luego,
cuando la estaba secando, levante la vista un momento, ya que me había
olvidado de Naty, y note que estaba muy callada.

Levante los ojos y la vi, con sus ojos cerrados,
mordiéndose los labios y tocándose suavemente los pezones. No
la quise interrumpir. Termine de secarla, pero Naty no se dio ni cuenta. La
toqué para llamarle la atención, y cuando abrió los ojos
se puso colorada:
– Ya está, termine -le dije
– Estemm……. bueno, sí… gracias
– Que te pasa? Le pregunte sabiendo que estaba avergonzada
– Nada, es que….. bueno….. recién
– Que paso? Te excitaste un poco?
– Bueno, si
– Esta bien, no te preocupes, sabia que te iba a pasar, aparte es normal, no
todos los días te depila otra chica – le dije tratando de que no corte
su calentura
– Si pero….. vos
– Si soy tu hermana, ya se, y que?
– No nada, esta bien

Ella se paró todavía algo avergonzada,
me ayudó a acomodar todo, y nos fuimos a dormir. Se volvió a poner
sus mediecitas y su bombachita, y se metió en la cama. Afuera todavía
llovía a cantaros.

Cuando estábamos en la cama le pregunte
que si estaba bien, dijo que si, pero dijo que cuando yo la estaba depilando
había sentido una sensación rara, un escalofrío, y que
eso fue lo que la había excitado, y me dijo todavía lo seguía
teniendo:
– Mira Naty, te voy a decir algo- tome coraje, me acerqué a ella
– Que, que pasa? Respondió
– Mira, desde que llegaste a casa que me empecé a fijar en voz me excitas
mucho, no se como te cae a ti, pero te lo tenía que decir.
– Pues bueno, yo te tengo que decir que también me fije mucho en ti,
que me encanta tu cuerpo bien sexy, y que siento cosas dentro de mí cuando
estoy contigo.

Luego de estas palabras no hubo que decir mas
nada. Mire a Naty a los ojos, acerque mis labios lentamente a los suyos y la
bese. Fue el beso más tierno de toda mi vida. Nos besamos un tiempo,
luego mis manos empezaron a recorrer su suave piel, recorriendo su abdomen,
sus piernas, y en algunos momentos sus nalgas. Mientras la seguía besando,
lleve mi mano a su coñito, lo acariciaba por arriba de su bombacha, y
ya podía notar su humedad. Deje de besar a Naty y la puse boca arriba,
y yo me puse sobre ella, arrodillada. Mi lengua fue bajando lentamente, primero
su boca, su cuello, su pecho, hasta que llegue a sus hermosos senos, los lamía
intensamente, mordía suavemente sus pezones, mientras los primeros gemidos
salían de la boca de Naty.

Mi lengua seguía mojando sus pezones,
y mis manos bajaron para encontrarse con su entrepierna recién depilada.
Metí una mano sin sacarle su bombachita, ya estaba bien húmeda,
mis dedos acariciaban su coñito, y Naty cada vez estaba más excitada.

Luego de un rato de acariciarla, mi lengua
otra vez comenzó a bajar, por todo su abdomen hasta encontrarme su coñito.
Con mis dientes comencé a bajar su bombachita. Se la saque toda y volví
a subir, esta vez, le abrí las piernas, y con mi lengua fue recorriendo
desde los dedos de sus pies hasta su entrepierna. Cuando llegue a los muslos,
ya sentía sus temblores. Y subiendo así, fue que llegue ahí,
a su hermoso coñito virgen. Comencé a lamerlo suavemente, pero
a medida que pasaba el tiempo era más rápido.

Naty, gemía sin parar. Y yo seguía
con su coñito. En un momento repentinamente, Naty se sentó, agarró
mi cara, me beso, y tomó el control ella. Hizo lo mismo que yo con ella.
Me acostó, se puso sobre mí, y me empezó a besar. Pero
mi sorpresa fue cuando ella, llegó a mi coñito. Saco mi bombacha,
y lo empezó a lamer, pero a pesar de ser virgen, lo hacía fenomenal.
Era hermoso. Mi excitación fue creciendo. Naty estaba haciendo de mi
coñito un mar de flujos, cada vez me mojaba más. Luego, sus dedos
abrieron mi coñito y empezaron a tocarlo y a introducirse. Pero yo todavía
quería jugar más. Ahora la di vuelta, boca abajo. Y me puse sobre
ella acostada. Lamía su espalda hasta que llegué a su ano. Abrí
sus piernas y comencé a acariciar su ano. Luego la di vuelta.

Comencé a besarla locamente. Y con mi
mano comencé a separar sus labios. Comencé a acariciar con mas
ritmo su coñito y ella se éxito muchísimo. Baje nuevamente,
pero esta vez mis dedos fueron los encargados de todo. Primero metí uno
solo, lentamente, y no entero, solo la punta, pero Naty igual se retorcía
de placer. Cuando mi dedo se mojó lo suficiente, lo lleve hacia su boca
y se lo hice lamer. Ella tomó mi mano y lamía mi dedo entero,
lo chupaba completo. Luego ese mismo dedo le volví a introducir a su
coñito. Pero esta vez con mas ritmo, y lo introducía mas.

Naty ya estaba cerca de su primer orgasmo,
y yo para excitarla más, acompañe a mi dedo con mi lengua. Con
la lengua le lamía el clítoris, mientras mi dedo se introducía
ya entero. Su coñito estaba muy lubricado. Sus gemidos se hacían
mas frecuentes y fuertes, y así fue que en un momento fue como una explosión,
un fuerte gemido, ya pare repentinamente, y ahí estaba, un pequeño
hilito de sangre salía desde su rajita. Yo había desvirgado a
mi hermana, lo que me lleno de gozo.

Volví a subir. La besé. Luego
de unos minutitos de besos, roces, caricias, mas besos, ella dijo: – ahora me
toca a mi.

Me beso y directamente fue a mi coñito.
Sus dedos lo abrieron y se introdujeron rápidamente. Esta vez lo hizo
con dos dedos, mientras lamía mi excitado clítoris. No pasó
mucho tiempo para que yo tuviera un fenomenal orgasmo, Naty lo hacía
muy bien, y la excitación era muchísima. Luego de este orgasmo,
nos besamos fuertemente. Me abrazó y me acariciaba todo el cuerpo. Así
lo hizo hasta que se durmió.

Yo tarde un poco más en dormirme, porque
me quedé pensando todo lo que vendría en los 5 días que
todavía nos quedaban juntas.

Esta historia continuará…..

Mi mail para las que quieran escribirme es
POR CUESTIONES DE PRIVACIDAD ESTE EMAIL FUE REMOVIDO , también
la que quiera fotos mías y de mi hermana o mis amigas, pídamelas
por e- mail que yo se las mando.

 

Resumen del relato:
    Dos semanas enteras con su hermana, tiempo suficiente para aprender muchsa cosas juntas.

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