Mi vecina…
Publicado por el Wednesday, March 11th, 2009 a las 12:00 am
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Tenía yo 15 años y ella quizás unos 12, nos íbamos junto a la
escuela y ya se notaba que tendría un buen culo, lo cierto es que yo no la
miraba tanto como a mi novia de entonces que era una chica exquisita, tenia unas
tetas grandes, redonditas y paraditas, con ella descubrí lo que era tener una
erección, una buena mamada y todo lo que se pueda hacer con una mujer.
Pero la historia que les quiero contar es la que me ocurrió
con mi vecina, ella es una morena exquisita, de ascendencia árabe, desde que nos
íbamos juntos a la escuela que existía cierto feelin, yo era unos tres años
mayor que ella, pero ella entonces ya se notaba que sería un espectáculo de
mujer, si entonces se las ingeniaba para restregar su culo con mi pene erecto en
medio de un pasillo apestado de gente en el Bus.
Sin embargo, yo no atiné y seguí con mi novia, la cual me
cogía casi todos los días, pasó el tiempo y mi vecina, Andrea, se convirtió en
una mujeraza, unos ojos exquisitos, senos pequeños pero bien formados, un
culazo, grande, redondo, paradito, de antología, de tal magnitud des su culo que
cada vez que lo recuerdo me corro sólo pensando en él.
Lo cierto es que con el tiempo ella también empezó a
pololear, con un gil que es un animal, un bruto que no sabe como tratarla y que
ahora que yo estoy sin novia, me gustaría que ella lo dejara para así poder
cogérmela todos los días, a cada instante y hacerla mi mujer.
A Andrea un día ,e la encontré casualmente en el centro de la
ciudad, nos divisamos y entramos en una amena conversación, la invite a unos
tragos, acepto gustosa, ya con los tragos puestos, decidí lanzarme, me acerque
tome su mano y la apreté junto a sus hermosas piernas, ella no me hizo esperar
por su respuesta y nos inundamos con una trenza de lenguas en su boca, los besos
cada vez eran mas calientes, así que decidimos salir de aquel lugar, fuimos al
estacionamiento y seguí besándola, era tal mi calentura que empece a tocarle el
culazo que tiene, es simplemente lo mejor que he visto, primero por sobre su
pantalón, apretándola al mismo tiempo contra mi paquete el cual estaba a punto
de reventar dentro de mis jeans, ella solo unos gemidos que más me calentaban y
me pidió que no lo hiciera por que se estaba calentado, yo no podía parar y
empece a tocarle el culo por debajo del pantalón, si hay una octava maravilla,
ese es el culo de Andrea. Sin embargo, era tarde y ella debía llegar a su casa,
la estaban esperando el tonto de su novio y su padre, sin embargo quedamos en
juntarnos en los días siguientes.
No puedo dejar de señalar que al llegar a mi casa me corrí
por lo menos tres pajas, las cuales no podían apagar mi calentura, sin embargo
pensaba en lo que había pasado y me reconfortaba el hecho de que habíamos
quedado en juntarnos otro día.
Llegó el día más esperado, ella me fue a buscar a mi trabajo,
nos fuimos rápidamente a un motel, no lo podía creer, la tenía frente a mi con
una figura espectacular y ese culo que es una maravilla, comencé besándole la
conchita, se la lamía lo más lento que podía y después aumente la velocidad,
ella gemía como loca, estaba a punto de venirse, cuando empezaron unos espasmos
maravillosos acabó y pude tocar su conchita mojada en extremo, sus pendejos
brillaban con todo el liquido que había expulsado fuera de ella, allí le pedí
que me la chupara y ella me dijo que nunca lo había hecho, que al tonto de su
novio le daba asco y que yo tenía un pene muy grande, más que el de su novio.
Yo no podía aguantar más y la abrí de piernas tratando de
meterle mi enorme pico en su conchita la que pese a estar mojada se resistía al
ingreso de tamaño bulto, ella mostraba signos de mucho dolor, sólo había tenido
la de su novio dentro y según ella era considerablemente más pequeña. Con
grandes muestras de dolor entre en ella una y otra vez, comencé a bombearla
lenta y delicadamente, ella se retorcía por una extraña mezcla de placer y
dolor, pero empezó a relajarse y gozó como contratada, no pude aguantar más y me
corrí en su lindo vientre, aquel que no tiene ni un solo gramo de grasa y hace
resaltar su linda figura. Sus medidas son 91-59-94… simplemente
espectaculares.
Producto de la calentura mi erección no tardó en venir, ahí
comencé a lamerle el culo por todas partes, metía mi lenguita en su rajita y
comencé a meter mi dedo, luego metí otro y ella se quejaba pero cómplice me
dejaba seguir, entonces me ensalive bien el miembro y su culito, para luego
metérsela justo ahí, ella pegó un tremendo grito pero no había más que hacer, ya
le había perforado su culito, el más hermoso que he visto.
Luego de aquello, la muy caliente me dio vuelta y me puso de
espaldas tendido en la cama, se subió arriba y empezó a montarme, sus
movimientos parecían desesperado, estaba tan caliente que me restregaba su
clítoris con toda su fuerza en mi vientre, se vino cuantas veces quiso y
aguantó, hasta que de pronto ya no pudo más con sus espasmos y quedo tendida a
mi lado, su cuerpo olía muy rico, estaba todo sudado y su concha parecía río,
había literalmente eyaculado, su liquido era espeso y apenas podía ponerse de
pie, sus movimientos también causaron estragos en mi ya que me dejaron el
vientre muy adolorido, pero de todas formas ella quiso cumplir con su trabajo y
se lo llevó el pene a la boca, chupándolo como si fuera el Ultimo que quedara en
la tierra, me lo chupo hasta que me vine dentro de su boca y ella tuvo asco,
para luego encontrarle agradable el sabor y comérselo todo, tenía esperma en su
cabellera y la recogió para también comérsela, la lleve a su casa, la deje cerca
de ella y ahí estaba su novio esperándola, pude ver que ella lo saludo con un
beso en sus labios, pero ese beso tenía mi olor, mi semen, así nos hemos
encontrado una y otra vez, siendo nuestros encuentros cada vez más calientes,
incluso un día llevamos a una amiga para incorporarla a nuestro juego, pero esa
es otra historia.

