Zoofilia | Tus Relatos Calientes - Part 2
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Una noche inolvidable, pero con mucho miedo (II)

Una noche inolvidable, pero con mucho miedo (II) (23)

Una noche inolvidable pero con mucho miedo. (SEGUNDA PARTE)

Soy de nuevo yo Karla, les agradezco muchísimo a todas y a
todos aquellos que me han escrito, y mil disculpas si ya no e podido contestarle
a muchos mas ya que es muy difícil, que hasta este momento siga recibiendo
muchos mensajes todavía, si les dijera que aproximadamente un promedia de 21
mensajes diarios recibo, es para mi imposible, poderles contestar a todos.

Nunca me imagine que mi relato causara mucho revuelo, sobre
esto que me paso, algunos me preguntas si fue realidad, otros me escriben para
insultarme y decirme que estoy loca, otros solo para desearme suerte, y darme
ánimos a escribir otro relato, otros para proponerme dinero y el vernos y muchos
mas para preguntarme sobre mi amiga Erika, y algunos y algunas para preguntarme
sobre mi amigo del ciber espacio.

En todo este tiempo a pasado muchas cosas algunos como
algunas ya me conocen por lo menos en fotografía es mas conocen al susodicho
johnatan, pero ahora les contare que mi perrito a tenido la surte mas grande del
mundo, se que es muy difícil de creer pero es cierto, por aquellos y aquellas
que no lo crean.

Después de lo que me paso, me quedo un miedo de ver a mi
perro, el como que comprendió lo que hizo y me dio mi tiempo a que yo me
calmara, es increíble que una animal entienda hasta esto, lo que pasa en la
mente de un ser humano, pasaron unos días no sabia que pensar, en momentos
pasaba en mi mente si le decía esto a mis padres, pero también pensé que iban a
tener que sacrificar a johnatan, esto también creo en mi un sentimiento de
culpa, porque yo también tuve en parte yo creo culpa en lo que paso.

De repente caminado por la calle vi como perro y perra se
apareaban, esto causo en mi una excitación que nunca imagine que fuera posible,
en mi mente me imagine yo fuera esa perrita la que estaba disfrutando de ese
gran pene del perro, traía la falda de la escuela, y mis entrepiernas estaba
hasta húmedas de sentir esta excitación me senté discretamente y estuve
observando como lo hacían los dos perros , sin que nadie se diera cuenta me
toque y note la gran humedad que tenia mi cosita, en ese momento paso mi amiga
Erika, quien ya muchos de ustedes saben quien es,

Me pregunto porque no me esperaste le dije que estaba muy
ocupado con aquel chico platicando, me dijo que haces aquí sentada y de repente
vio a los dos perros pegados y me dijo, estas loca que haces viendo los,
haciendo un chiste me dijo te va salir una perrilla jjajajaja.

Nos levantamos y nos fuimos a la casa ya que ella y yo íbamos
hacer una tarea juntas, ya en la casa el recibimiento de mi perro fue muy
eforica se me subió encima y me hizo mucha fiesta, creo que noto que venia muy
húmeda y soltaba mis olores de mi vagina, eso paso por mi mente ya que como
nunca me hizo como dije tanta fiesta, me dijo Erika y ahora que le pasa a tu
perro esta loco, le dije esta feliz de verme solo eso.

Como ya les había contado ella y yo ya habíamos visto fotos
sobre zoo filia, cuando de repente sentí como johnatan se metió entre mis
piernas y me empezó a oler y logro lamerme un poquito, entre mis piernas esto me
causo en mi un gemidito, Erika se dio cuenta y solo se metió en la casa y no
dijo nada, yo me puso muy roja, pero no trate de decir nada a ella por pena y se
imaginan, pensaría que estoy loca.

Y como les platique en el primer relato, fue cuando en esos
días empezamos a recibir clases sobre educación sexual, y pensé que estaba
embarazada de johnatan y me di el valor de decirle a Erika.

Ella si ustedes hubieras visto su cara de sorpresa y como
dije lo primero me dijo estas loca que hiciste y le seguí contando todo con mas
detalle que el me quito mi virginidad que fue el primer macho que me penetro, se
imaginaran las miles de preguntas que ella dijo, como fue si me dolió y muchas
cosas mas, me dijo con razón el otro día en tu casa el perro te recibió con
tanta felicidad y hizo eso de meter su hocico entre tus piernas verdad, yo le
dijo que si, y mas que cuando ella me encontró sentada en la calle estaba viendo
como lo hacían esos perro, ella me dijo si es cierto, yo estaba muy excitada y
muy húmeda.

Después de una semana de lo que me paso y tres días de que vi
a los perros y Erika se había enterado de lo que me había pasado, ese fin de
semana mis papas salieron de nuevo, me dejaron sola ya que dijeron que no
tardaban que iban a cenar con unos amigos y regresaban como a media noche, me
metí un rato en la computadora y estuve revisando mi correo y note que me habían
mandado algunas paginas de zoo filia fotos como vídeos, los baje y estuve viendo
los, esto me empezó a excitar mucho mas que en un vídeo note como una chica
abría sus piernas y llegaba el perro y le daba una gran mamada ella gritaba como
loca, yo ya estaba sumamente excitada, vi el reloj y vi que eran las 8 de la
noche dije tengo tiempo de hacer algo, metí a johnatan a la casa, y me dije solo
lo voy a dejar que me lama, el como todo ya un conocedor me empezó a lamer
riquísimo yo inconscientemente abrí los labios de mi vagina di un salto no se
porque fue como una electricidad que recorrió todo mi cuerpo, esto me excita
mucho mas de lo que estaba.

Que esta pasando porque ciento todo esto, es muy rico, fue
cuando recordé lo de los dos perros en la calle, ya que habías platicado que la
primera vez siempre a una le duele pero la segunda vez ya no es cuando una goza
mas de una relación, me dije solo un poquito no creo que pase nada, y me quite
todo la ropa y me puse en rodillas sin chistar el canijo johnatan se me subió
encima al principio me asusto mucho le dije cuidado no seas brusco me dio un
poco de miedo y trate de bajarlo pero el muy canijo me agarro muy bien de sus
patas mi cadera y trataba muy desesperado en penetrarme, le ayude y metí mi mano
entre mis piernas y guíe su pene a la entrada de mi vagina, y de una sola
estocada el me penetro, yo de lo excitada y mojada que estaba sentí muy rico, y
mas cuando el en una forma furiosa sacaba y metía su penes sentí la gloria, yo
creo que me vine como 5 veces seguidas en ese momento solo de sentir la mete y
saca de su pene.

Estuvo el por lo menos como 15 minutos en un ritmo muy
frenético en meterlo sacarlo me encanto también su delicadeza de el, parecía que
entendía que tenia que cuidarme y no hacerme daño, eso me gusto me sentí bien
conmigo y por el, la verdad entre tanto se me olvido de nuevo lo de que los
perros les crece su pene y fue cuando de repente sentí como me agarro mas fuerte
de sus patas delanteras y como que intentaba subirse mas y se jalaba con su
patas traseras y sentí de repente como algo mas grande que su pene penetraba
dentro de mi vagina, al principio hasta los ojos abrí y como una mariposa cuando
le vas a poner un alfiler trata de forma desesperada en zafar se yo al igual
trate de todas las formas en saferme de mi raptor perruno, pero el sabia que
pasaba y no dejo de ninguna forma que me zafará el gruño un poco diciendo me que
el era el macho y que no intentara nada, al igual que con sus patas delanteras
me agarro de tal forma y fuerza que no pude bajarlo, el daño ya estaba sentí
como entro y como cada vez crecía dentro de mi ese gran pene, al principio me
asuste como esa primera vez que mi perro lo hizo, pero después esa sensación de
sumisión ante un perro me gusto me sentí mancillada pero satisfecha de lo que
estaba haciendo y el gusto que me daba mi buen johnatan, el dejo de repente de
hacer movimiento y se quedo quieto, yo no sabia que pasaría, fue cuando trate de
bajarlo el no se bajo y como la primera vez el se quedo quietecito pero iba a
pasar algo que no me paso la primera vez, y fue que me quede bien trabada en el,
ya que el intento bajarse y note que no salía el pene me dije que pasa que pasa,
porque no sale como esa primera vez, que solo me hecho su semen y casi salió de
mi, no entendía que pasaba, platicando con mucha gente nadie cree que una puede
quedar pegada en un perro pero después de lo que me ha pasado, si una si puede
tener esa gran experiencia ya que es la mejor experiencia que una puede tener,
si fue cuando el se trato de bajar y se bajo y me di cuenta que no salía su pene
que he hecho me dije nunca se va salir de mi, mis padres se vana dar cuenta de
lo que estoy haciendo, empece desesperada en tratar de sacarlo pero me recorría
un poco de dolor y me dio miedo seguir.

El se bajo y quedo a mi lado casi nuestras cabezas se
juntaban yo dije que voy hacer y es cuando el muy canijo se puso completamente
atrás de mi entonces quedamos de cola a cola, el se quedo al principio
quietecito y solo jadeaba y sacaba su gran lengua, fue cuando el intento moverse
cuando me empezó a doler un poco pero me gusto esa presión que el hizo en mi
vagina como que toco algunos orgasmos y me provoco un gran orgasmo, y esto duro
como 8 minutos y de repente sentí el chorro de semen dentro de mi útero, fue en
ese momento cuando tuve otro gran orgasmo, estaba ya muy agotada y desguazada, y
de repente sentí otra nueva descarga dentro de mi y note como entre mis piernas
escurría su semen blanco entre mis piernas, esto me excito mucho y tuve otro
orgasmo mas, y de repente dio un jalo cito sin hacerme daño y se salió de mi
vagina, yo me deje caer al suelo y con mis nalguitas paradas, el todo cariñoso
se acercó a mi y me lamió mi vagina y limpio todo su semen que salió de ella,
esto me provoco un orgasmo mas, que rico me dije yo fue lo mejor que e hecho en
mi vida, le di un gran beso a mi perrito en su hocico y sin saber porque le dije
gracias amor.

Esto me paso mi segunda vez y de ahí cada vez que puedo y mis
padres no están lo hago, pero después un día que se quedo Erika en mi casa me
pregunto que si lo había hecho de nuevo con johnatan, esto surgió después de que
estuvimos las dos viendo fotos y vídeos de zoo filia, yo me puso roja como un
jitomate, me dijo estas loca lo sigues haciendo, sin chistar le dije que si,
ella fue cuando empezó a regañarme y me dijo que me iba a pegar alguna
enfermedad le dije que eso ya estaba controlado, seguía diciendo que estaba
loca.

Dejamos la platica y apagamos la compu y nos metimos a
dormir, ella la principio note que se quedo con duda de todo, ya como en dos
horas y viendo que ese día mis padres iban a llegar hasta el otro día, quise
aprovechar que ella dormía, y me levante sin hacer ruido y metí a la casa a
johnatan ya saben para que cuando el me estaba lamiendo no había notado que
Erika se había levantado y me estaba viendo, note en ella cierta excitación yo
al verla me apene mucho porque nunca pensé que nadie me viera hacer lo que
estaba haciendo, paso todo lo que paso y ella solo al otro día me comento que si
en verdad lo gozaba, le dije que si que era una sensación muy rica y muy
excitante, me dijo que la verme lo que hacia se había excitado mucho, que si eso
era malo, le dije que no que es algo normal en nosotras las mujeres.

Pasaron varios días y solo comentábamos cosas someras de este
suceso, yo me sentía un poco apenada con ella ya que no es fácil que alguien
sepa sobre esto, en enero casi al principio d este nuevo año de 2002, paso lo
inevitable, ella me dijo que si se podía quedar en mi casa, ese fin de semana
mis padres iban a salir y regresaban le domingo le iban a decir a una tía que se
quedara conmigo pero les dije que Erika se iba a quedar que no era necesario,
ellos me hicieron prometer si había algún problema les hablara a mis tíos, le
dije que si.

Llego Erika muy temprano el viernes, me dijo que a que hora
se iban mis papas le dije que como a las 8 de la noche, pero si son apenas las 6
de la tarde si ahora esperemos, la verdad no sabia que quería decir. Se fueron
mis papas y Erika me dijo que si nos metíamos a internet le dije que si,
estuvimos bajando fotos y vídeos de zoo filia como otros días, y note que ella
estaba sumamente excitada y sin vacilar me dijo que si no lo iba hacer hoy con
johnatan me puse muy roja de pena fue cuando le dije que te pasa , me dijo que
si podría probar solo lo del principio que le lamiera, me quede con la boca
abierta con su decisión y bueno metimos como a eso de las 10 de la noche al
perro al principio ella tenia miedo entonces yo fui la primera, después de un
rato ella ya quería montarme le dije que era mejor que si en verdad quería
probar seria el momento ya que después solo el quiere montar y ya no lamer, se
quito su pantalón y su chompis estaba su chompis bien mojado, sumamente
excitada, se sentó en la cama y abrió sus piernas y johnatan sabia que hacer y
fue cuando por primera vez mi amiga sintió la lamida de mi perro ella me causo
gran sorpresa ya que daba gritos como loca decía que sentía muy rico y tuvo
varios orgasmos.

Le dije que ya era momento que tenia que ponerme en rodillas
para que johnatan hiciera su labor cuando me dijo si habría posibilidades de que
ella lo intentara, le dije pero eres virgen Erika, estas segura de esto, bueno
puede ser solo poquito, estas segura amiga le dije, ya que esto ya no hay
retroceso, ella dudo un minuto y dijo si no es ahora no será nunca, fue cuando
ella se puso en rodillas y de inmediato johnatan se subía, ella se asusto mucho
ya que quiso levantarse y no puedo, me dijo baja lo mejor no ya no, intente en
bajarlo pero si pensarlo mi perro y como para mantenerme alejada de su nueva
perrita me soltó una mordida, sin morderme, me asusto mucho le dije que te pasa,
se que el no entendía solo el instinto de lo que tenia que hacer, lo que si me
sorprendió es que Erika intentaba de todas formas en que se bajara johnatan y no
podía el perro la puso en su lugar le dio un mordisqueo en su cabeza sin hacerle
daño eso hizo que Erika se quedara quieta y de repente el siguiera con la labor
de intentar penetrarla, y en uno de esos intentos y sin hacerme caso Erika que
le dije que no se moviera johnatan atino en la abertura de Erika, ella dio un
grito de desesperación, y de angustia de zafarse pero no puedo, johnatan al
igual que a mi había desvirgado a mi amiga, ya no podía hacer nada, ella solo le
decía groserías a mi perro, pero el sin entender nada seguía haciendo lo que
tenia que hacer.

Mi sorpresa que Erika es una chica muy ardiente en poco
tiempo ella empezó a gemir y decir incoherencias estaba viendo que ella estaba
empezando a disfrutar el acoplamiento entre ella y mi perro, la verdad si les
dijera esto me causo en mi una especie de celos al ver que mi perro estaba
copulando con otra perrita y no yo, ya que la verdad saben, cada vez que me
fornica mi perro me siento su perrita, esa sensación la tengo desde aquella vez
que vi a los perros haciendo los en la calle, bueno pero notaba que Erika estaba
gozando el ser penetrada por johnatan, me decía eres una envidiosa porque no me
dijiste que es algo súper rico.

Después de un rato en que johnatan se lo metía y sacaba
rápidamente, de repente repito y sabia que tenia que hacer las cosas muy bien se
agarro bien de sus caderas de Erika y con sus patas delanteras su empujaba con
fuerza, me decía Erika que pasa Karla que pasa Karla, que esta haciendo este
perro, yo solo me reía pero saben sol de pensar lo que iba a pasar me excite
muchísimo y no lo quise decir que le iba a pasar a Erika, fue cuando de repente,
el canijo le dejo ir su bola ella dio un grito de desesperación ya que ella es
mas estrecha que yo me dijo que me esta metiendo Karla, que es que me duele, que
pasa dime, le dije así como estaba ella, has visto cuando se quedan pegadas las
perritas con los perros, pues en este momento va pasar lo mismo contigo, el te
esta metiendo esa bola que tiene y vas a quedarte pagada en ti, ella me dijo
noooooo, eso no solo quería lo primero pero esto no te das cuenta que no soy una
perra, soy una chica no me puede hacer eso, pues ya no hay retroceso el ya te lo
metió ahora es cosa de esperar, a que el termine. Ella empezó a llorar, y
intenta bajar a johnatan pero no puedo de repente johnatan se quedo quieto, me
dijo Erika que pasa Karla ya el tiene su bola dentro de ti solo esta descansando
de tu acoplamiento contigo, vas a quedar pegada con el.

 

Es estaba babeando mucho en la espalda de Erika ella solo
decía que ya estaba cansada de tenerlo arriba que lo bajara y que le ayudara a
sacar su pene de ella, le dije que era imposible que le iba a doler mucho, pero
podría hacer que se bajara, sin decir mas el se bajo, y de inmediato tomo la
posición de cola con cola, ella decía diosmio que hice, ahora por cuanto tiempo,
no le se amiga, que me va pasar, haber que pasa yo la observaba así eso me
excito mucho, verla pegada a mi perro, el canijo empezó a caminar así jalando la
a ella decía agarra lo me duele, le dije camina con el así como estas es como lo
tienes que hacer ella así de rodillas caminaba con el, ella en ese momento tuvo
varios orgasmos, decía que ya era distinto que sentía rico esa sensación, de ser
jalada daba cada ratito gemidos, cada vez que johnatan la jalaba, de repente
después de mas de 15 minutos de estar pegada johnatan le soltó su semen dentro
de su útero, ella dio un gran grito de satisfacción, y un gran orgasmo.

Y de un repente el se zafo de ella, ella escurría por todos
lados semen de mi perro y como siempre y muy amable mi perro lamió todas las
partes donde había semen de el y la limpio muy bien a Erika, esa noche la
pasamos las dos de lujo ya que ella lo repitió por otra vez pero después de que
a mi me montara y me tocara, ella dice que la experiencia mas rica que una mujer
puede experimentar, y es verdad, es la mas rica y sabrosa.

 

Se que muchas gente creerá que esto es pura fantasía, aunque
ustedes no lo crean es verdad, y por pura coincidencia me paso a mi y mi amiga
por ser una chica muy ardiente le paso lo mismo, mi perro tiene la gran fortuna
de haber tenido a dos vírgenes y que el haya sido el primero, se lo agradezco y
por eso es mi gran amante y también de Erika.

 

Espero que esto no les cause una gran aberración a mi
experiencia, pero paso y así es la vida, y la verdad me gusta, para la próxima
les tengo otra gran historia aunque esta que voy a escribir muy pronto si es
fantasía, fue a causa de un sueño que tuve que se me ocurrió junto a Erika
escribir algo sobre esto, se que les va encantar.

Mil gracias por todos aquellas amigas y aquellos amigos que
me han escrito, solo que les pido por favor no me escriban mas amigos solo
amigas que quieran compartir alguna experiencia.

Tuve que crear otro correo ya que me saturaron el primero al
principio Escriba me esperare con mucho gusto su opinión sobre lo que nos esta
pasando a Erika y a mi.

Mi correo es
POR CUESTIONES DE PRIVACIDAD ESTE EMAIL FUE REMOVIDO
y el otro es
POR CUESTIONES DE PRIVACIDAD ESTE EMAIL FUE REMOVIDO

 

Resumen del relato:
    Segunda parte de mi ralato original: fue una nueva experiencia pero ahora con mi amiga, mi perro contribuyo con ella.

Kimmy (04)

Kimmy (04) (23)

Hola, soy Shon.

Si leyeron mis primeros relatos deben saber quienes son Erika
y Milena. Si no lo saben pues busquenlos u leanlos. En fin..

Mis relaciones con Erika, Milena, y Kimmy (mi perra) se
hicieron muy intensas, al punto de que en mutuo acuerdo me hice novio de las dos
(Erika y Milena). Es decir, salgo, voy, vengo y me cojo a las dos sin ningun
problema. Un día me fuí al cine con Erika “a ver una película” de la función de
las 9:00 pm. Como la película ya tenía tiempo en cartelera y era un poco tarde
no había mucha gente…. bueno, en realidad sólo habían como 7 u 8 personas en
la sala. Erika y yo decidimos sentarnos en una de las últimas filas para que
nadie nos estuviera observando. Empezó la película y al rato Erika y yo
comenzamos a besarnos. Mientras nos besabamos, yo le tocaba las tetas, el
culo… Ella mientras tanto me abría la cremayera del pantalón y como impulsada
como un resorte salió mi verga muy parada y gruesa. Ella al sentir que mi pene
había salido de su escondite comenzó a masajearmelo y a hacerme una paja, lo que
termino en 4 o 5 chorros de semen que quedaron en el piso del cine. Después va y
me dice:

- Relajate, mejor vamonos que Milena te tiene una sorpresa en
el departamento.

Inmediatamente me guardé mi miembro y nos fuimos. Al llegar
al departamento me encontré a Milena acostada sobre el sofá viendo la tele junto
a Kimmy, y a otra perra que no había visto.

- Te gusta la perra? – Me preguntó Milena. – Es de un amigo.

- Si, – contesté – me gusta mucho. Como se llama?

- Janna. Es una Golden (Una golden es una perra que tiene
todo el pelaje algo largo y de color oro).

Honestamente la perra me gustó muchísimo y en ese momento le
calculé como 2 o 3 años por el tamaño que tenía. Milena me sentó en un mueble,
empezó a desnudarme y me dijo:

- Que te parece si pones a “trabajar” a Janna?

Mi verga ya estaba durísima otra vez, Milena ya me había
quitado los pantalones y yo terminé de desvestirme. Ya desnudo me senté en el
mueble y llamé a Janna. La puse a que me lamiera el pene. Puesto que Janna era
más vieja que Kimmy, su lengua era más larga y eso se notaba con cada lenguetazo
que me daba porque su lengua me lamía desde los testículos hasta la punta o
cabeza del pene.

En eso se acerca Kimmy y se pone a lamer mi pene también. Era
fantástico, mi verga estaba siendo lamida por dos perras. Estaba tan concentrado
con Kimmy y Janna, que me sorprendí al ver a Milena y a Erika en un 69
chupándose las vaginas. Mientras veía todo aquello me decidí por coger a Janna,
así que fuí por un condón y me lo puse. Tomé a la perra, la acosté en el piso
conmigo y empezé a penetrarla. Su primera impresión fué de rechazo, pero la
agarré fuerte y al cabo de unos segundos ella solita acabo por meterselo
completo. Sinceramente me gustaba mucho coger a esa perra porque su vagina se
sentía más lubricada y más grande que la de Kimmy. En fin, seguía en mi
apoteosico mete y saca con Janna cuando Kimmy se incorporó lamiendome los
testículos. Sentir esa lengua en mis testículos, me hizo recordar lo bien que la
pasamos Kimmy y yo, así que me separé de Janna Y comenzé a cogerme a Kimmy. La
vagina de Kimmy es más estrecha que la de Janna, por lo que todo se siente más
apretado ahí dentro.

Se sentía muy bien y me había olvidado de Janna quien se fué
a buscar a Milena, la cual empezó a meterle los dedos a la perra mientras Janna
le lamía la vagina a Erika. Yo estaba que explotaba, así que me despegué de
Kimmy, me quité el condón y después volví a penetrarla para terminar dentro de
ella y llenar su interior de mi lechita. Fueron como 3 o 4 chorros de semen que
se quedaron dentro de Kimmy, la cual me lo agradeció lamiendome el pene a modo
de limpieza. Una vez que estaba todo limpio me dispuse a cogerme a Milena, quien
sin ningún problema aceptó, sentándose sobre mí y metiéndose tota mi verga en su
vaginota. Ella comenzó a moverse y era la que llevava el ritmo de la situación,
mientras Erika estaba lamiendo la vagina de Kimmy que aún chorreaba de mi semen
y Janna a su vez, lamía la vagina de Erika. Yo seguía en la vagina de Milena
quien de vez en cuando se metía un dedo para aumentar el extasis. Nos mantuvimos
así un rato, hasta que Erika se paró y se vino a donde yo estaba, Milena se
separó de mí, me acostó boca arriba y Erika se “sentó” literalmente sobre mi
cara poniendome esa hermosa vagina en mi cara. Inmediatamente empezé a mamarsela
y Milena se había vuelto a meter mi pene, esta vez por el culo.

Yo estaba en las nubes y estaba tan concentrado en la mamada
que le estaba haciendo a Erika que me sorprendí cuando explotó y me soltó dos
chorros de su semen en mi boca . Erika se quitó de donde estaba, busco a Janna y
la puso a lamer su vagina llena de su propio semen, mientras que ella me besaba
y lamía mi cara tragandose y haciéndome tragar su leche. Una vez que quedamos
limpios Milena se despegó de mí dandole paso a Erika qien se metío todo mi pene
en su vagina en la misma posición en la que estaba Milena. Milena por su parte,
se puso donde estaba Erika y me tocó lamerle la vagina, cosa a la yo quería
hacer también. Mientras se la lamía, por los gritos, gemidos y lo que alcanzaba
a decir Milena, Erika le estaba metiendo los dedos en el culo a Milena quien
gracias a esto no resistió mucho y se vino en mi cara también soltando 2 o 3
disparos de semen en mi boca. Esta vez Erika y Milena fueron las encargadas de
limpiar todo el semen de mi cara. Después que me limpiaron me sentaron en el
sofá, y empezaron a hacerme una paja a una velocidad vertiginosa. No aguanté
mucho y me corrí soltando grandes chorros de leche que se encargaron de limpiar
Janna y Kimmy.

Mi e – mail es
POR CUESTIONES DE PRIVACIDAD ESTE EMAIL FUE REMOVIDO
Si tienen algo que decir sólo escríbanme. Por cierto si
viven en el estado Aragua en Venezuela y leen este relato y quieren algo más que
compartir historias escríbanme.

 

Resumen del relato:
    Mis relaciones con Erika, Milena, y Kimmy (mi perra) se hicieron muy intensas…

Kimmy (03)

Kimmy (03) (23)

Hola, soy Shon.

Bueno, si han seguido mis relatos anteriores, saben algo de
mi vida. Si no, entonces léanlos. En fin…

Un día llegué del trabajo y me dispuse a tomar un descanso en
la tranquilidad de mi hogar. Como a eso de las 8:00 de la noche me timbran la
puerta del departamento y me quedé pasmado al ver quien era.

Era el tipo con el que me había follado a la yegua en la
granja y al que me había cogido. Lo dejé pasar y le pregunté como diablos había
conseguido mi dirección. Me dijo que se la había pedido al veterinario con el
que yo trabajo y el se la había dado. Me dijo también que llegó a la ciudad
porque venía a estudiar, que estaba muy cansado por el viaje y que si lo podía
dejar dormir en mi departamento porque no tenía donde pasar la noche. Tomando en
cuenta la hora, que había viajado mucho, y la inseguridad, preferí dejarlo
dormir en el depa.

Le dije que se acostara en el sofá, pero que al día siguiente
se fuera a buscar donde vivir.

A la siguiente mañana me levanté y me fui a trabajar. El
seguía dormidote en el sofá.

Cuando llegué en la tarde casi me da un infarto al abrir la
puerta y ver a un pastor alemán enorme frente a mí. El perro empezó a
acercárseme lentamente. Pensé que me iba a matar. Pero no. Sólo me lamió la mano
muy cariñosamente. Pasé al departamento y allí estaba mi huésped. Me pidió
disculpas por haber traído al departamento al perro y me dijo que iba a salir a
comprar comida para Mike (así se llama el perro). Le dije que no había problema
y me fui a bañar. Juro que se me había olvidado por completo que este tipo se
estaba quedando en mi departamento, por lo que después de bañarme, salí a ver
tele en interiores, como siempre lo hago. Cuando llegaron pensé en ir a
cambiarme pero tenía mucha flojera, así que decidí quedarme como estaba. El
llegó, puso la comida de Mike en la mesa y se sentó en el sofá a ver tele
también. Nos quedamos hablando y viendo tele. Cuando me di cuenta eran como la
1:00 de la madrugada. Yo seguía con el mismo atuendo, es decir, en calzoncillos.
De repente el tipo se acerca a mí y me dice que si me gusta tener relaciones con
los animales. Le dije que si, que si me gustaba, que de hecho tenía relaciones
con mi perra, pero que ahora la tenía el veterinario, porque la estaba
vacunando, desparasitando, etc.

El me dijo que también lo hacía en la granja con los animales
que allí hay. Dado que estábamos platicando de algo que evidentemente a mi me
gustaba y me excitaba no pude evitar tener una erección, y como estaba en
interiores, Guy (llamémoslo así) inmediatamente se dio cuenta de que mi pene
estaba bien parado.

Quieres que Mike te lama el pene? – Me preguntó Guy -

No lo sé – Le contesté – Mike es muy grande y no quisiera que
me lo arrancara de un mordisco.

No te preocupes – Me dijo – El es muy cariñoso. No te hará
nada.

Dado que yo estaba caliente decidí aceptar. El llamó a Mike y
le puso su hocico entre mis piernas. Mike comenzó a oler mi pene y empezó a
tirar lenguetazos. Yo estaba que no aguantaba y me saqué el pene dejándolo todo
libre. Mike comenzó a lamer de una manera muy exquisita. Yo estaba en el cielo.
De pronto Guy, desnudo, se sienta a mi lado en el sofá, me agarra el pene y
empieza a hacerme una paja mientras Mike seguía lamiendo. Yo la estaba pasando
muy bien sobre todo porque la mayoría de los lenguetazos de Mike daban en la
punta o cabeza de mi pene. De pronto Guy me dice que si me quiero coger a Mike.
Le dije que sí, busque un condón, me lo puse y empecé a penetrar a Mike. Al
principio me costó un poco metérselo al perro, pero después de unos intentos
logré penetrarlo. Era increíble, me estaba cogiendo a un perro macho, y lo
estaba disfrutando mucho. Guy, por su parte, se puso debajo de Mike y empezó a
hacerle una paja y cuando el pene del perro salió por completo Guy se puso a
chupárselo. El pene de Mike era muy grande y Guy se lo tragaba completito. Era
un cuadro increíble. En esas sentí que me corría y disparé unos 4 0 5 chorros de
semen que quedaron frenados por el condón. Saqué mi pene del interior del perro
y me quité el preservativo.

Guy seguía mamandoselo a Mike hasta que este se vino soltando
grandes chorros de semen en el piso. Yo estaba sentado en el sofá y Guy se puso
frente a mí. Me dijo que quería que me lo cogiera como aquella noche en la
granja. Yo aún tenía mi verga muy parada, así que acepté. El se paró frente a mí
de espaldas, yo tomé algo de semen que había en el preservativo que había usado,
me lo unté en el pene, se lo unté a él también en el culo a modo de lubricación,
me senté en el sofá y le dije que se sentara sobre mí. Así lo hizo. Se lo metí
completo. El era el que se movía arriba y abajo, es decir, el solito se lo metía
y se lo sacaba. Tenía un buen movimiento y mi pene estaba a reventar. Estuvimos
así un rato hasta que el mismo se salió. Se puso frente a mí se empezó a
masturbar hasta que soltó 3 o 4 disparos de semen que fueron a parar a mi
abdomen, pene y testículos. Mike se acercó y gustosamente empezó a lamer el
semen de su dueño, aunque Guy lo apartó y el mismo se puso a chuparme la verga.
Esa era una gran mamada porque aparte de que me lo acariciaba mucho con la
lengua me lo succionaba. Ese “efecto de aspiradora” me excito de sobremanera y
no pude evitar venirme dentro de su boca soltando 3 chorros de leche muy largos
que extrañamente no se tragó.

Después me paré y me fui a duchar.

Bueno, espero que les haya gustado.

Mi e – mail es
POR CUESTIONES DE PRIVACIDAD ESTE EMAIL FUE REMOVIDO
Si tienen algo que decir sólo escríbanme. Por cierto si
viven en el estado Aragua en Venezuela y leen este relato y quieren algo más que
compartir historias escríbanme

 

Resumen del relato:
    Acude a su casa un tipo que conoció cuando se lo montaron con una yegua en la granja.

Canfundida

Canfundida (23)

Realmente nunca llegaremos a conocernos a nosotras mismas,
podemos morir de viejas sin conocer ni la mitad de lo que llevamos dentro, en
nuestra mente. Me ocurrió hace algunos meses una experiencia que me demuestra la
gran verdad de lo anterior y me ha sumido en un mar de confusiones que al no
poder comentarlas, por su naturaleza, con alguna persona conocida o una
confidente, he decidido utilizar este medio para comunicarlo y dar salida a esa
presión interior que desde entonces me atenaza y me desorienta. En busca de
alguna información sobre el asunto he consultado libros, artículos y otros
medios sin llegar a satisfacer mi curiosidad y mi necesidad de respuestas y
finalmente he llegado estas páginas de relatos donde he encontrado una serie de
historias ficticias y otras que ha mi modo de ver y según mi experiencia (Aunque
muy escasa) , me han convencido como experiencias reales.

Hace unos tres meses asistí a un encuentro de exalumnas y
tuve la ocasión de encontrar algunas amigas de pilatunas de mi época de
estudiantes de secundaria y renovar nuestra amistad prometiendo mantenernos en
contacto y reunirnos con frecuencia. Hacía diez años habíamos culminado esa
etapa de nuestros estudios y cada una había tomado su camino por sendas
diferentes dejando poco a poco de comunicarnos, pero ahora que cada una había
definido su línea de vida, nuestra amistad se renovaba. Acordamos algunas fechas
para encontrarnos y hablar de nosotras, a la primera reunión asistimos diez, la
mayoría con sus afanes por sus obligaciones doméstica y laborales y no fue un
encuentro exitoso, sin embargo convinimos en repetirlo el próximo fin de semana
y solo asistimos seis, finalmente quedamos tres a las que la situación
individual nos permitía disponer de más tiempo, las otras porque no se han
casado y yo, porque mi esposo que es Geólogo dura largas temporadas fuera de la
ciudad y esta era una de ellas y además porque no hemos querido tener hijos aún.
Las tres nos reunimos con alguna frecuencia y rememoramos nuestras pilatunas
escolares y creamos otras favoreciendo un buen ambiente de confianza y
complicidad.

Hace tres semanas recibí en mi oficina una invitación
remitida por Susan, con una nota breve en la que me animaba a no perderme esa
fiesta por nada del mundo y comentaba como refuerzo que ella y Katty ya habían
asistido a algunas reuniones y ahora asistiría con conmigo; la llamé para
ampliar detalles y pude saber que se traba de una fiesta en una finca en las
afueras de la ciudad, con un ambiente muy especial, para una clientela muy
selecta y solo para mujeres. Me causó curiosidad pues no había asistido nunca a
una fiesta sin hombres y examiné con más atención la tarjeta de
invitación-entrada. Tenía un logo grande que decía PICHACAN party y en letra más
pequeña consignaba la hora y el precio a pagar, daba un teléfono para confirmar
asistencia y recibir instrucciones sobre la ruta y el lugar y otros detalles, el
asunto estaba un tanto atractivo por lo misterioso, el nombre del lugar o de la
fiesta que cité antes no me reveló nada, me pareció semejante al nombre de
algunas ciudades y lugares como Culiacán ó Michoacán y solo después le encontré
su intencionalidad. Nos pusimos de acuerdo con Susan y Katty y confirmamos
asistencia, consignamos el valor, por cierto bastante elevado, luego de que
hubieron confirmado el pago nos llamaron para darnos instrucciones sobre la ruta
a seguir y algunas claves que nos irían orientando en el camino hasta encontrar
el lugar, cuya ubicación se negaron a comunicarnos diciendo que no era
conveniente, que disfrutáramos de la sorpresa y de paso nos anunciaron que
teníamos derecho a participar en la rifa de algunos premios sorpresa que habían
preparado para mayor disfrute de las asistentes.

Durante los dos días restante para el evento me hice muchas
conjeturas sobre el tipo de fiesta a que asistiría y llegué a la conclusión de
que tendría que ser ó bien un show de strippers o un show de lesbianas, ninguna
de estas dos posibilidades me entusiasmaba demasiado y en todo caso rogaba por
lo primero, sin embargo existía un misterio y una especie de complicidad que me
atraía. El sábado nos comunicamos las tres y acordamos ir en el auto de Susan
quien pasaría y nos recogería a partir de las 8:00 PM. Llegó la hora y todo
según lo acordado nos dirigimos hacia el sur siguiendo la instrucciones y fuimos
encontrando las pistas hasta tomar un desvió por una carretera secundaria y
finalmente encontramos la chica acompañada de dos mastines negros, de acuerdo
con las instrucciones y quién nos indicó, previa comprobación de nuestras
invitaciones, el ramal a segur para llegar a nuestro destino distante ya unos
800m.

También nos proporcionó un botón forrado en tela con un
rótulo que decía "invitadas" y debíamos enganchar con un imperdible a la cintura
para distinguirnos del personal de atención y servicios y una máscara para cada
una, parecidas a la máscara del zorro, según ella para aumentar nuestra libertad
y ayudar a desinhibirnos, cosa que se no se habría logrado en tal grado de no
ser por este detalle. La chica fue la única persona que en todo el evento nos
vio directamente a la cara aunque en la penumbra, esa gente cuida mucho de los
detalles. Al colocarme la máscara, como en la película de este nombre, comencé a
sentirme distinta, el hecho de tener mi rostro parcialmente cubierto y la
seguridad de que nadie nos podría reconocer hizo aflorar a la superficie otro yo
que no conocía ni imaginaba tener, ¡Cuantas cosas descubrimos en nuestro
interior al cubrirnos el rostro para el mundo exterior!. nos tornamos eufóricas,
atrevidas y excitadas en todos los sentidos porque aumentó el aire de misterio y
cofradía, me alegraba sentir que ahora habían aumentado en mi las expectativas
de la fiesta y estaba lista para disfrutarla al máximo sin preocuparme ya por su
misteriosa naturaleza, a esta alturas todavía no sabía nada y todo me indicaba
que se trataba de una fiesta de lesbianas.

Era una gran casa campestre muy bien aseada y decorada, con
un patio interior amplio y cubierto, en el centro destacaba una plataforma
circular móvil de unos 60cms de altura a cuyo alrededor se ubicaban dos hileras
de asientos acolchados para cuatro personas, con una mesita alargada y baja al
frente, la mayoría de los puestos ubicados junto a la plataforma ya estaban
ocupados, nosotras nos acomodamos en el mejor ubicado de los que estaban libres
mientras una acomododadora –mesonera nos acompañaba y desaparecía luego para
regresar con una bebida cremosa y alcohólica muy bien presentada y que aumentó
mi sensación de complicidad, mi euforia, y mi expectativa.

Me dediqué a examinar a hurtadillas la concurrencia viendo
que todas llevaban máscara , estaban igualmente eufóricas, muy animadas en
grupos de tres a seis y las habías de diversas edades entre los 25 y los 45,
(nosotras estamos alrededor de los 28), Había muy bonitos y gráciles cuerpos,
damas muy elegantes de porte aristocrático algunas jóvenes más expresivas
inquietas y desinhibidas que nosotras y otras chicas mas bien feas y masculinas
lo cual confirmaba mis sospechas. Continuamos charlando y gastándonos bromas de
tono cada vez más subido, comentando detalles de aquella o esta asistente, etc,
hasta que llegaron todas las chicas esperadas y entonces un señora muy bien
moldeada, cercana a los 40 con su inevitable máscara de batichica, subió a la
tarima y con micrófono en mano nos dio la bienvenida asegurándonos una noche muy
divertida, para no olvidar, haciendo luego unas recomendaciones y anunciando un
premio sorpresa que sería el cierre de la velada como tal y en cuya asignación
no intervendría la voluntad humana, advertía que la feliz ganadora podría
tomarlo o rechazarlo y que en cualquier caso las demás debían aceptar la suerte
de las ganadoras y esperar otra oportunidad.

Esta advertencia me pareció fuera de lugar y muy enigmática
olvidándola pronto, ¡mas tarde le hallaría la razón!. Solicitamos más bebida y
nos dispusimos a disfrutar el primer show anunciado: Salió a la tarima una chica
muy hermosa y sensual y al son de una música de aeróbicos comenzó a
contorsionarse en ritmo creciente con gestos y ademanes lujuriosos se quitó una
a una la s pocas prendas que tenía encima, luego con movimientos cada vez más
lascivos se entregó a una frenética danza y como por arte de magia apareció en
sus manos una especie de pene sintético de una forma muy rara, no era humano
sino mas bien canino y tenía forma como de signo de interrogación con una gran
bola donde termina la curvatura y continúa un tramo recto de unos 18cms, a la
bola tenía atado un sistema de correas cuyo uso ya se imaginarán en parte. Ya
besaba ya chupaba ese artilugio por uno u otro de sus extremos o se lo pasaba
por el cuerpo acercándolo poco a poco a su pubis hasta que lo tuvo y lo mantuvo
allí, se frotaba o introducía en su conchita ya un extremo, ya otro hasta que la
parte curva (por cierto inmensa) fue desapareciendo en su vagina y finalmente no
se veía sino la bola y el extremo recto, el espectáculo era muy erótico y
arrancaba gemidos de algunas asistentes dentro de las cuales debo incluirme.

Cuando no quedó mas que la bola y un extremo visibles, se
sujetó las correas y produciendo un oh! en toda la sala, apareció una segunda
chica desnuda que hizo pareja con la otra y luego de movimientos, caricias besos
y chupadas, terminaron enganchadas haciendo desaparecer entre ellas el
descomunal artefacto ya de frente , ahora en cuatro patas la una y la otra
haciendo de hombre. Una especie de corrientazo recorrió toda la sala y se oyeron
exclamaciones, gemidos y gritos que pedían que se metieran la bola cosa que me
pareció imposible y en efecto, no lo hicieron. Después de todas las
manifestaciones de haber logrado un gran orgasmo lo sacaron lentamente ya sin
las correas y lo mostraron como un preciado trofeo al público consiguiendo un
nutrido aplauso.

Para el segundo Show salieron al escenario dos chicas que
repitieron el proceso de desnudarse y luego, aquí empieza lo que hasta ese
momento para mi era insospechado, increíble, imposible; una tercera chica menos
atractiva entró ceremoniosamente por un extremo del patio llevando con una
cadena un perrazo labrador dorado, el ambiente se caldeó, todas nos levantamos a
mirarlo y algunas querían tocarlo, el animal trató de cambiar de rumbo algunas
veces como cuando pasaba junto a mi puesto y se dirigió hacia mí con mucha
insistencia (me asustó) causando la envidia de algunas asistentes que lo
reclamaban para ellas, su cuidadora haciendo un notable esfuerzo logró retirarlo
tirándolo por la cadena y finalmente lo llevó hasta el escenario donde, como
quien sabe que se espera de él, o guiado por su instinto, se dirigió directo a
la chica que lo esperaba sentada y sin preámbulos comenzó a lamerle la concha,
fue escalofriante y desconcertante para mí presenciar ese acto, ya con el show
anterior había subido mucho mi excitación y ahora cada lenguetazo que el con
proporcionaba a su amante lo sentía en mi clítoris y así debían sentirlo las
demás a juzgar por sus movimientos y gemidos, a partir de este momento me olvidé
de mis amigas y las otras concurrente y solo fui ojos y sensaciones, creo que
esta especie de autismo parcial lo sufrieron todas.

Las chicas juguetearon con el labrador hasta que le hicieron
sacar su gran pene (Jamás hubiera creido que fuera tan grande si no lo hubiese
visto) y contrariamente a lo que para entonces esperaba y veía posible, se
aplicaron en masturbarlo hasta que el desdichado can no pudo más y aceleró sus
movimientos arqueando el espinazo y metiendo sus nalgas; entonces comenzó a
moverse y fue acelerando progresivamente sus movimientos dando estocadas al aire
mientras su pene todo expuesto crecía y su bola se hacía insufriblemente gruesa
a ojos vistas y terminó en una eyaculación a chorros que le duraba
intermitentemente bastante tiempo. En tanto algunas de las asistentes muy
ensimismadas se abrían de piernas, gemían y se movían en una especie de trance
hipnótico, como si el can las estuviera penetrando. Ya con todo afuera las
chicas lo acostaron con el pene para arriba y se lo acomodó una en su vagina
mientras la otra lo tomaba por detrás de la gran bola y ayudaba a su compañera,
luego cambiaron y la electricidad ambiental se fue disipando un poco, la
excitación general fue bajando de intensidad . Finalmente se lo llevaron y al
pasar cerca de nuestra mesa pude apreciar más de cerca esa increíble cosota que
se mecía al viento, asombrándome al extremo por el tamaño de la bola que se le
había formado y parecía a punto de estallar, ahora tenía una explicación de por
qué quedan pegados un buen rato con la perra cuando realizan el coito.

En el intermedio volví a ser yo, regresé de ese mundo o
estado en el que me había sumido y pude echar una ojeada a mis compañeras y a
las demás, notando que estaban también muy excitadas e idas y que los murmullos
y animadas conversaciones hacía rato se habían extinguido, ahora solo había
respiraciones agitadas, sangre acelerada en las venas y un incómodo silencio. Yo
estaba un tanto decepcionada porque había supuesto y esperado un mejor
desenlace, y lo que ocurrió me produjo lástima con el animal por lo que yo
consideraba un engaño incomprensible para él.

La batichica volvió a hacerse presente en la plataforma para
tranquilizarnos y romper el silencio, anunció el próximo número y el artista
principal "Sileno" exhortándonos a disfrutarlo y prepararnos para el tan
anunciado premio sorpresa que seguiría al próximo show. Observé a mis compañeras
y noté su respiración excitada y expectante afirmando mi presentimiento de que
sabían y esperaban algo que ellas conocían y que yo no. Katty siempre ha sido
callada y melancólica pero muy expresiva en sus emociones, ahora estaba, diría
yo, algo triste, pero era solo su apariencia pues aún con la tenue iluminación
existente pude ver los movimientos rítmicos de su mano bajo la falda. Susan es
más experimentada y extrovertida pero estaba quieta, callada y con la mirada muy
brillante y sus bonitos labios entornados.

No pude continuar mis observaciones porque en ese momento
hubo un cambio en la música la plataforma quedó brillantemente iluminada, todas
las miradas se concentraron allí y apareció una esbelta joven en traje de
domadora que cumpliendo la rutina se fue desnudando mientras ejecutaba su
erótica danza, finalmente solo quedó con una especie de látigo corto en sus
manos y hacía el ademán de masturbarse con el mando, de pronto cambió la música
y se iluminó un sendero entre las mesas, apareciendo desde el fondo del recinto
otra chica no menos atractiva que la del escenario quien conducía un inquieto y
apresurado Gran danés verdaderamente enorme con las patas delanteras enfundadas
en un especie de medias de lana, éste como el anterior trató de extraviarse en
su camino algunas veces y también trató de dirigirse hacia mi (Ya no me dio
miedo) pero su conductora se lo impidió con algún trabajo, (recuerdo que susan
me miró de un manera rara y se miraron con katty como si comprendieran algo
vedado para mi), entonces entendió que su lugar estaba en la plataforma de los
artistas y se subió de un ágil salto pasando de inmediato a olfatear por todas
partes a la chica que lo esperaba, en segundos concentro su atención y olisqueos
en la zona que más le prometía y comenzó a lamer, (no fue necesario aplicar
mermeladas o miel como he leído, el animal sabía lo que tenía que hacer y puso
hocico a la obra), la chica le dejó hacer y se lo propició separando bastante
las piernas mientras permanecía de pie estremeciéndose con cada lengí¼etazo; como
las ondas en el agua, los estremecimientos y gemidos se fueron propagando al
público y comenzó nuevamente a cargarse la atmósfera de electricidad sexual,
energía a la que todas contribuíamos y cuya liberación era propiciada por el uso
de las máscaras.

Así continuó el espectáculo durante algunos minutos durante
los cuales la herramienta de "Sileno" asomaba de su funda por momentos para
volver a esconderse. De pronto cambió de estrategia trató de rodear a su humana
amante para ubicarse a sus espaldas pero la chica, conocedora de estas lides fue
girando con él de manera que siempre quedaba de frente, en esta rara danza
duraron algún tiempo hasta que el Gran danés cambió nuevamente de táctica, miró
directamente a la cara de su pareja, entre de lloriqueos de perro levantó una
mano, la sostuvo por un momento a la altura de su cara y la bajó hasta el suelo
en una clarísima invitación (Katty abrió sus piernas y se deslizó hasta el borde
del asiento como acatando la invitación) y como su amante fingía no entender
repitió la misma acción varias veces mientras parecía suplicarle con la mirada,
luego optó por engancharle una pierna con su brazo, tratar de atraerla,
retirarse, mirarla y repetir el gesto de invitación.

Esto para mí era sorprendente, increíble y aunque jamás me
había imaginado siquiera en relación con la zoofilia, estaba dispuesta a acceder
a tan cortés invitación si a mi fuera dirigida; si a las otras les sucedía como
a mi, todas las cucas allí reunidas debían estar segregando fluidos en grandes
cantidades y así debía ser por el olor del ambiente. Al fin la chica se conmovió
de los gimoteantes ruegos y se agachó, en un instante "Sileno" se le encaramó,
la "Agarró" con sus patas delanteras por la cintura, buscó acomodarse y empezó
sus movimientos de tanteo hurgando con la descubierta, roja y brillante punta de
su pene por todas partes hasta que encontró la entada de la vagina y de envión
le metió por lo menos la mitad de su increíble aparato iniciando una cascada de
movimientos cada vez más rápidos.

Todo iba tan a pedir de cuca hasta que la chica se empinó
obligando al perro a cambiar de posición y sacárselo, fue como si nos lo hubiese
sacado a todas, sentía mi mojadísima vulva con los labios separados y mi vagína
abierta, las asistentes aprovecharon para cambiar de posición, respirar y
acomodarse de forma más asequible en el borde del asiento, La electricidad
atmosférica estaba al límite, el deseo y urgencia sexual flotaba densamente,
casi se podía tocar. La chica se acomodó nuevamente ahora cambiando de frente
para que las espectadoras ubicadas en los extremos pudieran ver lo mismo y no
había acabado de agacharse cuando ya tenía el perrazo encima, nuevamente tanteó,
la ubicó y la clavó de envión repitiendo la escena anterior.

Desesperada, una chica del público tiró sus pantys al ruedo y
la seguimos otras, las blusas se desabotonaron y los gemidos provenían de todas
partes, tratando de conservar mi cordura miré para todos lados y lo que vi me
sumió más en ese trance hipnótico que compartíamos, recuerdo que Susan me
preocupó pues se le habían formado en la cara y en el cuello unas manchas rojas
enormes pero no daba señales de sentirse mal y pronto lo olvidé al observar a
una señora vecina de mesa con máscara de atracador que seguía el ritmo del can
clavándose un descomunal vibrador, otra solo disponía de sus dedos y otra de los
dedos de su compañera, en cuanto a mi, mis manos habían adquirido voluntad
propia. En el escenario la acción se repitió por tres veces y siempre cuando la
chica sentía la gran bola se empinaba chorreando, dejando a su amante con todo
por fuera, esa cosota tenía a partir del unos 18 cms y ya no era tan rojo sino
más bien amoratado.

La cuarta vez duró más y cuando el perro alcanzó una
velocidad increíble, de pronto paró un momento y a continuación empujó con mayor
ímpetu arrancando un largo grito de su amante, grito coreado por algunas
gargantas del público; continuó moviéndose pero su ritmo fue decreciendo aunque
sus empujes eran más profundos hasta que se detuvo y miró a los lados como
extrañado, subiendo una pierna sobre las nalgas de la mujer se bajó quedando
pegado como ocurre con las perras. Creo no equivocarme si aseguro que en ese
momento todas las babeante vaginas presentes necesitaban con urgencia un pene no
importa la clase de pene que fuera, El deseo sexual colectivo era tan denso que
se podría corta con cuchillo.

Estando allí pegados los artistas de pronto se oyeron gritos
y exclamaciones en la parte opuesta a nuestro sitio, explicándome Susan que se
debía a los premios sorpresa, que ya había una ganadora, me explicó que el tres
de los botones de identificación que nos dieron al llegar, estaban impregnados
con los fluidos de una perra en celo y que ahora sacarían igual número de perros
los que guiados por el olfato encontrarían el botón y su afortunada poseedora.
Al saberlo comencé a concebir ciertas sospechas, olí mi botón pero no capte
ningún olor en particular.

La unión cola con cola de los disímiles amantes en la
plataforma, no duró mas de cinco minutos, al sacarlo el can, pude observar la
gran cantidad de semen que se había represado en la vagina, la presión con que
fue expulsado una vez libre y el desesperante tamaño del miembro del can que
lucía ahora en todo su esplendor su enorme bulbo en forma de cebolla grande como
mi puño, desde mi puesto podía ver los chorritos de semen que aún seguía
expulsando. Yo había enterrado mi conciencia, mi cordura, mi personalidad bajo
una gruesa capa de lascivia y deseo. Ya había dejado de ser yo al colocarme la
máscara y ahora con tantas impresiones y sensaciones nuevas no sabía quién o que
era, claro que no me preocupaba, todo mi ser estaba concentrado en mis
genitales, me sentía como una gran vulva hambrienta lista para engullirme
cualquier pene. ¡Como deseaba ganarme el premio sorpresa! aunque no estaba
segura de si podría sobreponerme a mi formación y dejarme poseer por un animal.
… Y oh! Sorpresa: me lo gané.

Apareció desde el fondo un Labrador dorado y todas
expectantes abrimos las piernas y cruzamos los dedos rogando que cayera en
nuestro grupo, olisqueó, se oriento y se dirigió hacia mi como habían hecho los
anteriores pero esta vez nadie lo detuvo, me quedé de una sola pieza, no sabía
que hacer, mis amigas me felicitaban, me abrazaban y katty me besó llorando, me
tranquilizaron prometiendo ayudarme y como vi que en otras dos mesas se había
iniciado la fiesta sin remilgos, tomé mi decisión la cual no tuve que pensar
mucho, mi vagina pensaba y decidía por mi. Ah, eso si, no me dejaría meter el
bulbo.

El labrador fue directo con su hocico a mi entrepierna y al
recibir el primer lengí¼etazo se crisparon todos mis músculo quedé como
electrizada, lo que ocurrió después no lo recuerdo en detalle, dicen que la
lengua de un perro es áspera, yo no puedo afirmarlo porque no estaba ya para
fijarme es diferencias pequeñas solo sé que era sublime como lo fue el orgasmo
que me arrancó con ese primer contacto. Mis amigas me desvistieron, yo temblaba,
acariciaron al can se acariciaron ellas; el perro siguió lamiendo y esperando su
ocasión, yo, de nuevo no aguantaba más y me coloqué a cuatro patas e
inmediatamente lo tuve encima, (La suavidad de su pelaje sobre mi sensible
espalda era indescriptiblemente erótica), como ya había visto hacer, tanteó
varias veces sin resultado hasta que Katty intervino para enfocarlo y ¡auggg! Lo
tuve adentro de un tajo, recuerdo vagamente que me dieron un aplauso pues de las
mesas vecinas se reunieron en torno a nosotras para no perderse el espectáculo.
Mi amante aceleró sus movimientos arrancándome orgasmo tras orgasmo,¡Es que
estaba tan excitada y hambrienta!. De pronto en la mitad de un orgasmo sentí que
me empujaron con fuerza hacia delante y un dolor cortante en mi atiborrada cuca
me obligó gritar pero mi orgasmo no se interrumpió sino que resonó en todas mis
células aumentando su intensidad mientras mis vulva soltaba un mar de líquidos y
mis ojos se regaban en lágrimas de placer y dolor.

Mareada de deseo y placer no recordé mi propósito y el muy
travieso can me había metido completamente la bola y seguía creciendo, no creo
que vuelva a experimentar esa victoriosa sensación de tener mi vagina al límite
de su estiramiento, completamente llena y taponada en la entrada para que no se
vaya a escapar una gota de canino semen. Mi amante seguía moviéndose y de pronto
se quedó quietecito por un momento, su quietud me dio otro orgasmo que fue
simultáneo con el de él. No sentí como he leído que los chorros de semen manaran
dentro de mi, solo me sentía completamente llena.

Sentí un nuevo dolor cuando el labrador se volteó quedando
asido a mi cola con cola. Katty se me acomodó por debajo y comenzó a masajear
con su lengua mi protuberante clítoris regalándome otro excelente orgasmo
(Gracias tierna Katty). A partir de aquí la situación se hizo muy incómoda, ya
desfogada recuperé mi personalidad viéndome en una situación sumamente penosa
pero la actitud de las demás me tranquilizaba pues no lo encontraban extraño
como a mi me parecía.. y además estaba la máscara…. La chica del escenario
solo había durado ligada unos minutos, yo llevaba ya mas de 20 fundida con el
can y no parecía querer salirse de mi. Susan y Katty me tranquilizaron diciendo
que ya pronto estaría libre que duraba tanto porque era mi primera vez. Luego
las vi hablando con la batichica y al parecer acordaron algo y desaparecieron
asegurándome que volverían en una media hora que yo sabría comprenderlas….. Al
fin quedé libre, temblorosa, cansada y dolorida pero desfogada y orgullosa
viendo el tremendo miembro del perro que yo había soportado bien y que ahora
estaba lamiendo como si también estuviera adolorido; sin embargo me prometí no
hacer esto nunca más, pero estoy muy confundida con mis deseos y sentimientos,
con mis amigas acordamos no comentar esto con nadie ni aún entre nosotras porque
según ellas así dura mas el placer. Aun sin este compromiso no me atrevería a
hablar directamente de esta experiencia a nadie y como es incontrolable el deseo
de comunicarlo he dado con este medio.

Poco antes de decidirme a escribir este relato me llegó otra
invitación similar por medio de Susan y mi yo instintivo, animal, está
imponiéndose sobre mi yo racional y no se que hacer. ¿Hasta donde me llevará
esto? ¿Debo continuar?. ¿Me entrego a mis instintos?. Por favor necesito los
puntos de vista sobre todo de mujeres corrientes experimentadas en esto ó que
hayan pasado por similar estado de confusión. Mi decisión es no volver a esas
fiestas y huir de las circunstancias propicias pero en un rinconcito de mí,
comienza a aflorar la seguridad de que volveré.

Envíenme sus puntos de vista y cualquier otra información,
estoy necesitada de conocer más para orientarme mejor. Mi dirección es:
POR CUESTIONES DE PRIVACIDAD ESTE EMAIL FUE REMOVIDO

 

Resumen del relato:
    Vinculada a un grupo de amigas de colegio me dejé llevar por el enigma y el misterio de una fiesta en la que, sin haberlo siquiera imaginado, tuve mi primera y única experiencia zoofilica electrizante con un Labrador dorado quedando más de treinta minutos literalmente fundida con el can y confundida ahora.

Kimmy (02)

Kimmy (02) (23)

Hola. Soy Shon. Debo decir que el relato que estás a punto de
leer es de Zoofilia, así que si no te gusta te puedes ir.

Bueno, después de haber regresado del trabajo a la
civilización, me fui a mi departamento a tomar un buen y merecido descanso.
Llegué, saludé a mi perra Kimmy, comí algo y me acosté a dormir. Kimmy (mi
perra) siempre está suelta en mi departamento, por lo que ella hace lo que
quiere ahí adentro. Yo estaba dormido, no estaba arropado, y tenía sólo mis
interiores. Estaba boca arriba y en eso siento un olisqueo en mi pene. Era Kimmy
y estaba buscando algo que yo tenía.

Cuando sentí su olisqueo, me desperté y la vi tratando de
lamer mi pene. Inmediatamente me quité los interiores, me volví a acostar y dejé
que me lamiera. Me estaba calentando mucho, así que decidí a cogerla. Me puse
detrás de ella y cuando le vi la vagina, me excité aún más. La tenía de un rojo
intenso y llena de su propio líquido. El sólo hecho de ver aquella húmeda gruta
hizo que mi pene se pusiera más grueso y a punto de estallar. Rápidamente le
puse la cabeza de mi pene en su vagina y luego comencé a metérselo todo poco a
poco. Fué una sensación riquísima, porque su vagina estaba muy lubricada y al
metérselo parecía seda. Estuve metiéndoselo y sacándoselo no mucho tiempo porque
estaba tan excitado al ver como mi pene chorreaba de aquel dulce líquido que me
corrí rápido dentro de ella, como 4 o 5 chorros de semen en su interior.

Terminamos y me fui a duchar. Como a las seis de la tarde
salgo a dar una vuelta y en la entrada del edificio me encuentro con un amigo
que me dice que el día anterior se mudaron unas personas al piso 4 debajo del
piso donde yo vivo, que eran tres mujeres y que había visto a una chava como de
17 años que estaba bien buena. Estuve platicando con él un rato más y me fui.
Esa noche regresé algo tarde a eso de las 11:00 más o menos y al llegar al
edificio, vi a una chava muy bonita y con un buen cuerpo sentada en la escalera
hablando con otra niña menor que ella que tampoco estaba nada mal. Ellas me
observaron y yo las miré detalladamente. Al verlas, pude observar que estaban
tomadas de la mano y que la chica menor le tenía la mano en la pierna a la
mayor. No le di importancia, pues como son mujeres y a menudo hacen eso lo
olvidé.

Al día siguiente después de regresar del trabajo me di un
baño y me senté a ver la tele y como a las 7:00 de la noche me tocan la puerta
del departamento. Abrí y me sorprendí. Eran las dos chicas de la noche anterior
vestidas provocativamente. Me dijeron que habían hablado con un muchacho que les
había dicho que yo tenía una Playstation, que ellas también tienen una y querían
saber si yo les podía prestar algunos discos. Les dije que pasaran y que se
sentaran. Les busqué los discos y les dije que escogieran los que quisieran.
Mientras ellas buscaban yo las observaba muy bien. Les pregunté sus nombres, la
mayor (17 años) se llama Erika y la menor (15) se llama Milena. Erika llevaba
una falda muy corta y una blusa que dejaba ver su ombligo y en la posición en la
que estaba sentada pude ver que estaba usando hilo dental. La otra tenía un
pantalón ajustado y también una blusa, pero tenía unas tetas que se veían muy
ricas. Tal espectáculo me éxito y mi pene se puso muy erecto. Yo estaba usando
un short o pantalón corto por lo que mi erección se notaba bastante fácil,
aunque yo trataba que ellas no se dieran cuenta. Pasamos un rato platicando y en
eso se apareció Kimmy (mi perra) y ni corta ni perezosa se abalanzó a lamer mi
pene. Rápidamente la quité y la regañé (como si estuviese haciendo algo malo) y
ella se echó al lado de Erika en el sofá.

Erika me preguntó:

- Has tenido relaciones con la perra?

- Por qué preguntas eso? Le dije.

Ella me contestó:

- Es que al irse directo a tu pene te delata. Mira, Milena y
yo tenemos relaciones desde hace tiempo, pero también nos gustan los hombres y
nos llama la atención tener relaciones con un animal. Nos dejarías tener
relaciones con tu perra?…. Lo hacemos??

Obviamente les dije que sí e inmediatamente se desnudaron.
Erika abrió sus piernas y vi aquella vagina muy hermosa a la cual me quería
abalanzar pero decidí dejar ese banquete de último. Erika llamó a Kimmy le puso
el hocico en su vagina y Kimmy comenzó a lamer desmesuradamente. Milena ya
estaba sin ropa y me gustó que al ver su vagina no tuviera ni un sólo pelo.
Estaba completamente rasurada. Eso me gustó mucho, así que la acosté en el piso
y me puse a lamerle la vagina. A ella le gustaba, sobre todo cuando le metía la
lengua dentro de su concha. Estuve chapándosela un rato hasta que apareció su
clítoris al cual comencé a lamer y a mordisquear suavemente, lo que hizo que
Milena tuviera su primer orgasmo en la noche.

Después de ese primer orgasmo por parte de ella, me senté en
el sofá al lado de Erika, que seguía siendo lamida por Kimmy que parecía no
cansarse. Me senté y Milena entendió perfectamente lo que yo quería hacer. Ella
sola tomó mi pene, se abrió su vagina y se lo metió hasta el fondo y como estaba
sentada sobre mí sus tetas quedaron a la altura de mi boca por lo que no dudé en
lamérselas. Milena y yo nos la estábamos pasando súper, yo de vez en cuando
volteaba a ver a Erika y parecía que estaba en el cielo. Estuve así un rato con
Milena hasta que se bajó de sobre mí. Mi pene estaba lleno de su propio líquido
y ella misma comenzó a chuparmelo, Erika se dió cuenta de esto y se puso a
mamarmelo también. Las dos me estaban chupando el pene y Kimmy aún seguía
entretenida con la vagina de Erika.

Ver y sentir a aquellas dos mujeres lamiendo mi miembro hizo
que explotara y me corrí soltando gran cantidad de semen que quedó regado entre
sus caras y mi estómago. Ellas se lamían la cara mutuamente para tragarse mi
semen y Kimmy se encargó de limpiar el que yo tenía en mi estómago. Pero mi
verga aún seguía durísima. Esperé a que Erika y Milena se limpiaran para
lanzarme sobre Erika. Sin pensarlo dos veces puse a Erika en cuatro patas y le
metí mi pene por completo. Ella lanzó un ligero gemido de placer y yo comencé
con el bombardeo. Milena se puso en la misma posición que Erika, de manera que
esta pudiera lamerle la vagina, mientras que Kimmy les daba lenguetazos en la
cara, en las tetas, en fin.. En algún lugar donde a ella le pareciera bueno. Yo
estaba muy entretenido cogiendome a Erika cuando sentí que ella empezó a jadear,
a dar gritos y suspiros y en una de esas ella se corrió. Su leche se corría por
la abertura que había entre mi pene y su vagina, por lo que decidí sacárselo
para lamerle esa húmeda vagina. Era un semen muy dulce y mientras yo lamía le
vino su tercer orgasmo. Ella estaba extasiada, pero yo aún no había terminado,
así que tomé un poco de su semen se lo puse en su ano, se lo lamí unos segundos
a modo de lubricación y luego la ensarté por el culo. Ella estaba que gritaba,
pero le gustaba y yo empecé a bombardear más y más fuerte hasta que me corrí
dentro de ella. Se lo saqué y todos nos sentamos en el suelo. Kimmy se puso a
lamer mi pene pero yo estaba un poco cansado, así que mi erección fue
desapareciendo poco a poco. Ellas me dijeron que les había gustado mucho, pero
que no habían visto lo que querían.

- Que es lo que quieren ver? Les pregunté.

- Pues que te cojas a Kimmy, tu perra. Respondieron.

Yo ya había descansado como unos cinco minutos y pensar
cogerme a Kimmy frente a esas dos mujeres me exitó y mi pene volvió a crecer.
Tomé a Kimmy, la puse frente a mí y se lo metí también. Estaba impresionado,
jamás pensé que cogería tanto en un sólo día. En fin, empecé a bombardear a
Kimmy quien parecía disfrutarlo mucho mientras que Milena me chupaba los
testículos y Erika se hacía una paja viendo el espectáculo. Yo estaba en el
cielo, pero no aguanté mucho, agarré fuertemente a Kimmy y empecé a moverme más
rápido y más fuerte hasta que me corrí dentro de ella. Fueron unos chorros de
semen largos que inundaron todo su interior.

Bueno, después que terminamos, les presté el baño para que se
ducharan y al rato se fueron. Desde ese día siempre que podemos hacemos nuestra
orgía.

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Si tienen algo que decir sólo escríbanme. Por cierto si
viven en el estado Aragua en Venezuela y leen este relato y quieren algo más que
compartir historias escríbanme.

 

Resumen del relato:
    Era Kimmy y estaba buscando algo que yo tenía…

Kimmy (01)

Kimmy (01) (23)

Hola, soy Shon y tengo una nueva historia. Tengo que aclarar
que todas las historias que aquí relato SON REALES y me considero Zoofilico.

Bien, las relaciones con mi perra Kimmy siguieron, cada vez
más frecuentes y más intensas. Pero yo quería algo nuevo.

Estaba de vacaciones y no tenía dinero, así que me decidí a
buscar un empleo. En un primer momento no tuve suerte, pués donde iba, me decían
que no necesitaban personal, que no podían, etc, etc… En fin, conseguí un
aviso que decía: “Se solicita ayudante de Veterinario CON EXPERIENCIA”.
Obviamente yo no sabía nada de veterinaria, pero me decidí a preguntar a ver que
pasaba. Entré y hablé con el veterinario. Me dijo que se acababa de graduar de
la escuela de medicina y que necesitaba alguien con experiencia, pero que
llevaba días con el aviso colgado y nadie había respondido, así que siendo yo el
único interesado, me contrató.

Me dijo que nuestro primer trabajo sería en una granja en el
estado Apure en Venezuela. Teníamos que revisar a los animales e inyectarles su
medicina, desparasitarlos, etc. Nos fuimos. Cuando llegamos a la granja vi la
cantidad de animales que allí habían. Tenían vacas, caballos, yeguas, cerdos,
gallinas… Pero hubo algo que me llamó la atención. Una hermosa yegua blanca.
La yegua estaba frente a mí y sólo la vi en ese momento de frente.
Inmediatamente me imaginé lo bien que me la pasaría cogiendome a la yegua y mi
verga alcanzó una buena erección… pero tuve que olvidarme de eso porque me
llamaron a trabajar y tuve que alejarme de allí.

Esa noche después de cenar y encerrado en mí recamara, me
puse a pensar en esa linda yegua y dado que sólo nos íbamos a quedar dos noches
tenía que actuar lo más rápido posible. Esperé a una buena hora (las 1:00 de la
madrugada más o menos) y salí directo a los establos. Cuando llegué al establo
maldije mi suerte: la puerta estaba cerrada, y además con un candado. No sabía
como entrar, así que me puse a buscar una manera de hacerlo. Vi una ventana
medio abierta y que estaba a mi alcance y por allí me metí.

Cuando entré busqué a esa hermosa yegua blanca pero…. me
quedé pasmado. El sobrino del dueño, un chavo como de 16 años se estaba cogiendo
a la yegua. Me molesté un poco, pero al mismo tiempo me excité y me quedé viendo
lo que estaba pasando, escondido para que el chavo no me viera.

Viendo aquel espectáculo mi pene se puso grande y duro e
inmediatamente me lo saqué y comencé a palparlo. Estaba tan concentrado en mi
pene que no me di cuenta cuando el tipo que se estaba follando a la yegua me
vio. Al verme me llamó y me dijo que fuera a donde estaba el. Me fui hasta allá
(con mi pene afuera de los pantalones en todo momento) y me acerque. Nunca había
visto la vagina de una yegua pero me quedé impresionado. Era grande, hermosa y
se veía muy jugosa. Mi pene ya estaba segregando líquido pre seminal y me
sorprendí al sentir la mano del tipo en mi pene. Eso me calentó mucho y el me
dijo que si quería cogerme a la yegua. Le dije que sí y me dijo que se lo
metiera a la yegua junto con su pene. Así lo hice. A la yegua le cupo mi pene y
el de el sin ningún problema. Y ahí nos encontrábamos, metiendo y sacando
nuestros penes a la pobre yegua y de vez en cuando el tipo me pasaba la mano por
los testículos, acariciándomelos, lo que me dio a entender que era bisexual. La
estaba pasando súper y cuando estaba a punto de correrme el chavo me preguntó
que si quería cogerlo. Le dije que sí, me puse detrás de el y poco a poco se lo
fui metiendo. A los pocos segundos me encontraba cogiendo al tipo ese y me la
estaba pasando bien. Me lo estuve cogiendo como 7 u 8 minutos, le dije que me
iba a correr y me dijo que se lo sacara, se lo saqué, el me puso de frente a él,
se agachó frente a mí y comenzó a mamarme el pene. Era un gran momento y no duré
mucho. Me corrí en su boca. Fue una corrida genial, 5 o 6 chorrotes de leche en
su boca los cuales se tragó gustosamente. Después el se paró y se termino de
pajear el mismo. Me guardé mi miembro y me fui.

Bueno, espero que les haya gustado. Mi e – mail es
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decir sólo escríbanme. Por cierto si viven en el estado Aragua en Venezuela y
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Nos vemos.

 

Resumen del relato:
    las relaciones con mi perra Kimmy siguieron, cada vez más frecuentes y más intensas. Pero yo quería algo nuevo.

Iniciación zoofilica (05)

Iniciación zoofilica (05) (23)

El sábado por la mañana me despertó una voz muy sensual, era
Sole, estaba a mi lado en la cama, ¿había dormido en mi cama?, su brazo estaba
bajo mi cuello lo cual indicaba que al menos si llevaba allí un rato, su cuerpo
era cálido con una piel muy suave, su aliento en mi nuca, su voz cálida me daba
los buenos días.

Me di media vuelta y acerqué mis labios a los suyos, nos
dimos un beso y nos miramos a los ojos, estaba radiante, su brazo me atrajo,
nuestros cuerpos se juntaron y sus labios se posaron de nuevo sobre los míos
pero a diferencia del anterior beso, sentí su lengua buscar mi boca, abrí mis
labios y empezó un beso desenfrenado, su lengua en el interior de mi boca,
recorriéndola de lado a lado, profundizando y llegando hasta el fondo, sus manos
en mi espalda no paraban de acariciarme, las mías poco a poco se fueron
despertando y buscando su cuerpo, hummmmmm, iba a ser una mañana muy movida por
la forma de empezar.

Los besos fueron mas intensos, las caricias mas amplias,
pronto dejamos la espalda para pasar a las nalgas, los muslos, los senos, los
pezones, dios, como me estaba calentando nuevamente.

Me quedaba claro que no iba a tener mucho descanso en todo el
día, si bien me esperaban los dos perros antes tendría que hacer algo con mi
Ama, lo cual no me disgustaba, sino mas bien todo lo contrario. Bajé mi cabeza y
alcancé los pechos de Sole, sus pezones ya estaban duros, inchaditos,
encantadores y muy apetitosos, no pude apenas disfrutarlos, las manos de mi Ama
me hicieron bajar casi sin rozarlos directamente a su sexo, olía su excitación,
su calentura, su humedad, estaba claro que deseaba sentir mis labios, mi lengua
y no la hice esperar, abrí sus piernas me puse de rodillas y metí mi cabeza
entre sus muslos, besé suavemente sus labios rasurados, bajé hasta su culito y
desde allí comencé a lamer con suavidad ascendiendo hasta llegar a la entrada de
su vagina, metí mi lengua todo lo que puede y sentí como su cuerpo se
estremecía, subí hasta su clítoris y lo acaricié dulcemente, lo rodeé con mi
lengua una y otra vez, bajé de nuevo a su vagina y de nuevo mi lengua dentro.

Mis manos acariciaban sus caderas, su vientre, sus pechos.

Acariciaba todo su cuerpo sintiendo que poco a poco se estaba
acercando al orgasmo, mi lengua, mis labios, mis manos no paraban de acariciar
aquel maravilloso cuerpo, notaba como respondía a cada caricia a cada beso a
cada lamida, sus manos se posaron sobre mi cabeza acariciándome el cabello,
primero con suavidad pero poco a poco fue presionando con mas fuerza, sentí como
sus dedos se enredaban en mi cabello hasta agarrarlo con fuerza y con
movimientos bruscos a veces provocando dolor en mi piel me guiaba mi lengua y
mis caricias hacia donde ella mas lo deseaba, me apretaba con fuerza contra su
sexo, hacía fuerza como si quisiera que mi cabeza entrara dentro de ella, no
podía casi respirar pero seguí con mis caricias, con mis lametazos hasta que su
cuerpo empezó a estremecerse, hasta que su orgasmo fue evidente y sus uñas se
clavaron en mi cabeza, ya no eran tirones de pelo, eran sus uñas clavadas en mi
cabeza, empujando con todas sus fuerzas para sentir lo mas a dentro posible mis
caricias.

Sus muslos se cruzaron en mi espalda, toda ella era un único
movimiento de acercamiento de mi cabeza a su interior, temblaba y levantaba la
cadera para sentir aún mas si cabe mis caricias.

Mordí suavemente su clítoris y de su garganta salió un grito,
mas bien un aullido de placer, un último tirón, un último empujón de su cadera,
mi cara estaba en su totalidad entre sus labios vaginales y su cuerpo en la
mayor tensión.

Fueron unos segundos maravillosos, su placer me había
excitado de tal forma que no me vendría mal que me devolviera el trabajo pero
sabía que no iba a ser así. Solo una caricia en mi cara, una sonrisa amplia y
unas palabras de agradecimiento diciéndome lo maravilloso que había sido aquel
orgasmo.

Nos levantamos, a la ducha y a tomar un maravilloso desayuno
a base de frutas, tostadas y un café con leche.

Pregunté si había un plan para este día y la respuesta de mi
Ama fue sencillamente que no, todo se haría con improvisaciones, sobre la marcha
y viendo como respondía en cada momento. No le gustaban las programaciones
cerradas, prefería ir adaptándose en cada momento a lo que mejor se adaptara
para un mayor goce de ella y de su jauría. Jo, estaba claro que yo, desde aquel
momento no era mas que una de sus perras, era solo un miembro mas de su JAURIA.

No es que me disgustara aquella sensación pero después de lo
acontecido por la mañana en mi cama esperaba un poco mas de sensibilidad, pero
estaba claro que mi estancia allí era simplemente para mi adiestramiento, no era
un fin de semana de placer para cumplir mis caprichos, no, solo era eso un fin
de semana de adiestramiento como perra.

Estaba claro que eso no se aprende en un día y menos si se
cumplen los caprichos de la aprendiza

En la parte posterior de la casa existía algo que la noche
anterior no había visto y mi Ama me llevó a visitar nada mas terminar de fregar
los útiles del desayuno. LAS PERRERAS, si, una construcción muy elemental, había
visto muchas por mi trabajo, un suelo de cemento, una pared al fondo de bloque
de hormigón y un cierre de malla metálica de casi dos metros de alto.

Estaban divididas en tres partes, cada una con una puerta de
acceso e intercomunicadas interiormente por puertas similares a las de acceso,
lo cual indicaba que si había dos perros y tres compartimentos, no tuve
necesidad de mucho análisis para saber que en uno de esos compartimentos iba a
estar yo encerrada. Un simple vistazo y adiviné que le mío sería el del centro,
estaba mas “humanizado”, en los tres había un bebedero para perros y un plato
con comida, la diferencia es que en el central la comida eran trozos de fruta y
pan, en los otros comida para perros, bueno, al menos no tendría que comer lo
mismo que los perros pero si de la misma forma.

Mi vestimenta para esta mañana era diferente, tenía un
pantalón corto y un top, al menos no estaría desnuda allí dentro. Sole hizo
entrar a los perros, cada uno a su perrera y a mi me abrió la puerta de la
central, había acertado. De rodillas, solo podría estar en esa posición, serían
al menos cuatro horas, esa fue la única explicación de mi Ama, cuatro horas
encerrada con los perros.

Una vez dentro cerró con lave todas las perreras y se fue sin
decir ni una palabra, solo una mirada con una sonrisa maliciosa en sus labios y
una única explicación: prohibido pasar a los compartimentos de los perros.

Pasados unos minutos oí el sonido del motor del coche lo cual
indicaba que me quedaba sola en mi jaula, como una perra allí encerrada sin
posibilidades de salir, sin poder ir al aseo. Había bebido agua en abundancia
antes del desayuno y después de este, mi Ama se había preocupado de que así
fuera, ingenua de mi, yo creyendo que era por mi salud y era un castigo.

No podía hacerlo allí, la perrera estaba impecable y
cualquier señal de orina hubiera sido evidente. Al cabo de dos horas mi vejiga
estaba a punto de reventar, necesitaba con urgencia evacuar mis líquidos pero no
había posibilidades a no ser me expusiera a un castigo. Veía los perros
inquietos mirándome y dando vueltas en la jaula, ellos también necesitaban salir
para hacer sus necesidades pero tenían sus métodos, uno de ellos, el precioso
que la noche anterior, se acercó a la vaya, levantó su pierna y lanzó su meada
fuera de la valla, dentro no quedaba ni el mas mínimo rastro de su acción, en mi
caso era diferente yo no podía hacerlo, las mujeres no estamos preparadas para
eso, a los diez minutos el otro perro hizo lo mismo, se acostaron y medio
dormidos no sacaban ojo de mis movimientos, estaba nerviosa, no podía aguantar
mas mis necesidades, mi orina estaba a punto de llegar hasta mis labios
vaginales, o meaba o reventaba.

Oí el ruido del motor de un coche, supuse sería el de mi Ama,
acerté, se acercó a la vaya nada mas bajar del automóvil y mirándome me preguntó
si tenía algún problema, le expliqué en dos palabras mis necesidades y sonrió,
media vuelta y a casa, solo llegó a mis oídos sus carcajadas y su monólogo
riéndose de mis pobres necesidades y de lo mal que lo estaba pasando. Al cabo de
unos minutos apareció con la correa en la mano, abrió la jaula y me sacó a
pasear por el campo, no me dejó sacar el pantalón que llevaba, oriné con el
puesto, mi orina mojó el pantalón y las piernas.

Una vez hecho esto me encerró de nuevo en mi jaula sin decir
una palabra, únicamente una caricia en mi cabeza igual a las hechas a los perros
cuando los encerró en sus jaulas.

A las cuatro horas justas vino y soltó a los perros, a mi me
dijo que ya había salido hacía un rato a pasear por lo tanto no me tocaba paseo
hasta las dos horas siguientes. Tenía hambre y sed, miré el suelo y los dos
platos estaban allí, uno con agua y otro con trozos de pan, lo había comprobado
antes, estaba seco, debía tener por lo menos tres o cuatro días, pero era la
única comida existente.

Miré a mi alrededor y no vi a mi Ama por ningún lado, de
rodillas acerqué mi boca y empecé a comer pan, estaba muy duro, cada trozo había
que tenerlo en la boca y dejarlo ablandar un ratito, mojarlo con agua y dejarlo
deshacer poco a poco. Llevaba unos cuatro o cinco trozos devorados cuando una
voz a mi espalda me dejó helada, era ella, había estado allí todo el tiempo,
espiándome, viéndome como comía aquel pan y como bebía agua con mi lengua, metió
la mano entre los enrejados y acarició mi cabeza al mismo tiempo decía que era
una perrita muy obediente y muy fácil de adiestrar, iba a ser una auténtica
perra en un par de fin de semanas.

Estaba contenta de haberme tomado como perrita para
adiestrarme, haría un buen trabajo conmigo.

A las 4 de la tarde vino a buscarme, bueno, vino a buscarnos,
nos ató a los tres con nuestras correas y fuimos conducidos hasta la habitación
de la noche anterior. Estaba recién fregada, el catre colocado, café caliente y
los radiadores a la temperatura adecuada lo cual me hizo suponer la existencia
de una tercera persona en la casa pues era materialmente imposible que Sole
tuviera tiempo para hacer todo aquello eso me desconcertaba, me preocupaba en
cierto modo.

Ató un perro en cada argolla y yo fui llevada por toda la
estancia con la correa, caminando a cuatro patas al lado de mi Ama dándome
tirones de vez en cuando para ir corrigiendo mi posición, un paso por detrás de
mi Ama pero no mas, siguiendo su ritmo de marcha, unas veces lento, otras más
rápido, parándonos y enseñándome a sentarme con la cabeza alta y el culo a ras
de suelo, era algo humillante, me sentía de verdad una perra, pero para eso
estaba allí para ser adiestrada como una buena perrita, obediente, cariñosa, y
sobre todo muy servicial.

Pasada una hora larga tenía sed, la boca estaba seca y los
labios temía se me agrietaran, no hizo falta pedir agua, me fue dada en un plato
para saciar mi sed. Una vez hecho esto mi Ama me colocó un palo de unos dos
centímetros de diámetro entre los dientes y así volvimos a la marcha, al
adiestramiento, con este palo entre los dientes, caminando a cuatro patas era
inevitable el babear, que la saliva me cayera continuamente de la boca, cuando
me sentaba en la espera de mi Ama la saliva seguía cayendo pero sobre mis tetas.

Así sucia de andar a cuatro patas, mojada de mi propia baba
estaba cuando me acercó al catre y fue de nuevo atada a un larguero con la
correa, pero esta vez muy corta, a penas podía moverme hacia los lados o
levantar la cabeza, tenía literalmente metido el hocico en el jergón, podía
respirar con comodidad pero no hacer ningún otro movimiento, así estaba cuando
la mano de mi Ama se metió entre mis piernas, subió hasta mi sexo y sus dedos
hurgaron en mi interior, estaba excitada, todo el adiestramiento recibido me
había puesto a buen tono, no hizo falta mucha preparación para que saliera de mi
sexo ese líquido inconfundible que demuestra el estado de hembra en celo.

En la posición en que me encontraba no podía ver sus
movimientos, había sacado sus zapatos de tacón y no escuché sus pasos, solo
sentí el jadeo de uno de los perros acercándose a mi y su hocico oliéndome entre
las piernas, luego su lengua lamiendo desde el clítoris hasta el culo, una y
otra vez, su lengua entraba en mi sexo, su aspereza me hacía ver miles de
estrellas en cada pasada y eran rápidas, no había dejado de sentir una cuando ya
estaba la otra, y así una tras otra hasta sentir como mi cabeza daba vueltas y
mi cuerpo estaba en tensión, un orgasmo encantador, fuerte, y continuo, no
dejaba de lamer el animalito para dejarme descansar ni un segundo, solo pensé
una cosa: y si los hombres tuvieran una lengua asi?, jajajaja.

La lengua dejó de lamer, la correa se aflojó y vi la cara de
satisfacción de mi Ama, ella también estaba excitada, se le notaba en su
respiración, pero no dio la más mínima muestra de buscar una caricia. Ordenó al
perro poner las patas sobre el catre, su polla empezaba a salir de la funda,
estaba empezando la erección, el animal no se movía, sabía lo que le iba a
suceder.

Con un tirón de la correa me acercó a la polla y me ordenó
que la chupara, jo, era demasiado, eso no lo esperaba, me negué con la cabeza,
se puso a mi espalda y con la misma correa recibí un fuerte golpe en las nalgas:
“mámasela, es tu congénere, así que no te debe dar asco, venga perra, métela en
la boca entera, trágala hasta la garganta”, la orden era inequívoca, haciendo un
esfuerzo acerqué mi boca y poco a poco fui introduciendo aquel pene rojo,
puntiagudo y húmedo en mi boca, primero con asco, por que no decirlo pero luego,
poco a poco con lujuria y deseo de llenar mi boca con aquel precios y caliente
mástil.

Tuve que hacer esfuerzos para conseguir introducirlo todo
dentro pero al final tocaba con mi boca el nudo de la base del pene, era
hermoso, no había gran diferencia con la de un hombre a no ser por la forma, mas
lisa y puntiaguda lo cual facilitaba la entrada en la garganta.

Mi “compañero” no se movía, no hacía el mas mínimo gesto de
desaprobación, mas bien al contrario, tenía ligeros movimientos para conseguir
una mayor penetración pero no era una follada, no, sabía perfectamente cual era
su papel, estaba bien adiestrado y a mi me estaban adiestrando en la misma
escuela. Pasaron unos minutos y sentí como empezaba a correrse, iba soltando
chorritos de esperma dentro de mi boca, uno tras otro, parecía no terminar
nunca, pensé en cuantos orgasmos de hombre serían necesarios para obtener tal
cantidad de semen, luego mi Ama me explicó que entre 7 y 10 veces mas que un
macho humano.

Cuando el perro terminó y su pene se aflojó dentro de mi boca
fui de nuevo atada al catre en la misma posición, las piernas muy abiertas y el
culo alto dejando al descubierto todo mi sexo. No hizo falta ninguna
explicación, iba a ser de nuevo follada por el otro perro, sentí su polla
intentando buscar la entrada y la mano de Sole apuntando hacia mi sexo, la
entrada de la polla, los empujones fuertes, rápidos y continuos del animal hasta
que estuvo totalmente dentro de mi, su fuerza, su potencia bestial haciendo ver
las estrellas.

La correa que me ataba al catre fue liberada, me vi a cuatro
patas sobre el suelo, los empujones de la bestia me hacían ir hacia delante, no
daba aguantado si fuerza, me sentí de verdad poseída por aquel precios animal,
por su fuerza irracional por su instinto de follar y nada más.

Sentí su nudo entrar en mi interior, como me quedaba
enganchada y como empezaba a eyacular en mi interior, como se bajaba de mi
espalda y los dos atados por nuestros sexos no podíamos soltarnos, pero él
trataba de moverse de ir hacia un lado y con este movimiento me arrastraba a mi,
me hacía ir a donde quería, como y cuando lo deseaba. En ese precios momento si
que me sentí suya, me sentí poseída por el animal, convertida en su hembra, su
perra.

No había duda, el adiestramiento conseguía no solo la
enseñanza de las costumbres de los perros, caminar, sentarse, comer, beber, sino
también el sentir, el sentirse sin voluntad para decidir sino solamente para
servir. Servir al macho, servirle como su fuera mi Amo, servir solo como
instrumento sexual, como un coño a disposición de los instintos de mi Amo, EL
PERRO.

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Resumen del relato:
    Después de una matutina e intensa sesión de sexo con Sole… sus perros la esperan.

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