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El Encuentro (3)

El Encuentro (3) (29)

El Encuentro (3° Parte)

Al salir de su departamento enaquella oportunidad, quedo una duda en mi. ¿El ama
de llaves, seria ella o no.?

En distintos mensajes que nos enviábamos por email trate de despejar esta duda y
no lo pude conseguir. Lo mas que me llamo la atencion fue que en ningun momento
pude tocarla.

Un dia recibi un mensaje que me llamo la atencion. No lo firmaba Ana sino su ama
de llaves, me invitaba al departamento para el dia siguiente. Obvio que no pude
resistirme y acudi a la sita.

Al tocar la puerta, una voz pregunto. ¿ Veronica?, todavia no conteste. Me
invito a pasar directamente al dormitorio. Sobre la cama habian dejado todo lo
necesario para que Veronica se hiciera presente.

Tal estaba oganizado que como no se maquillarme, habian dejado tambien una
mascara de cuero con orificios para los ojos, nariz y boca. Saque mi ropa y
comence poniendome las medias de lycra color negro con portaligas, sentir la
sensacion de introducir mis piernas en ella comenzo a exitarme. Una tanga negra
muy cavada, un corset del mismo color ajustado por la espalda me formaba una
figura expectacular. Una peluca negra de largos cabellos y la mascara.

-Cuando termines veni. Era la voz de Ana.

Fui hasta el living y para mi sorpresa ella no estaba sola. Las dos estaban
vestidas de la misma manera. Botas hasta la rodilla, negras con taco aguja .
Medias de malla y un body de cuero con guantes largos hasta el brazo. Sus
maquillajes eran perfectos, agresivos.

-Esta es la putita que te comente, le dijo a su compañera al tiempo que extedia
su mano hacia mi.

-Veni, me indico.

Confiaba mucho en Ana, pero la presencia de ella me inquietaba. De todas meneras
evacue la duda que tenia sobre el ama de llaves.

Ana tomo mis manos y beso la mascara. Me indico que fuera hasta la cocina y
sirviera café para ellas dos.

Acate la orden, cuando estaba en plena tarea, senti una musica suave que venia
del living. Termine de servir el café y coloque las tazas en una bandeja. Al
llegar al living la imagen me éxito. Estaban bailando, tocandose una a otra. Se
acariciaban en los gluteos y sus leguas se entrecruzaban en el exterior de sus
bocas.

Sus cuerpos ondulaban. Ana era la que tomaba las iniciativas y eran seguidas por
su acompañante.Podia ver como el clitoris de ambas se inchaba, el mio parecia
que iba a estallar. Durante algunos minutos continuaron hasta que Ana se retiro
sigilosa hasta un bolso que habia sobre la mesita de café. Lo abrio y comenzo a
extraer de el distintos juguetes. Observo algunos segudos y selecciono uno.

-Vos, sentate, putita dijo dirigiendose a mi.

Volvio con ella con un vibrador en su mano, continuaron la con accion anterior.

Mientras bailaban Ana deliberadamente, entre las caricias que hacia, comenzo a
retirar el body de la cola de su acompañante con una mano mientras sostenia el
vibrador con la otra.

Suavemente con la punta del vibrador tocaba al ano de ella, quien abria cada vez
mas sus piernas. Calculo que la dilatacion era fantastica ya que de un empujon
coloco el mismo casi por completo.

Llevo a su compañera hasta el sillon y la guio para que apollara sus manos en
los apollabrazos del mismo. Movia el consolador dentro del ano y con la otra
mano, comenzo a deslizar su propio body de su cola.

-Veni, putita. Me ordeno.

Sin hacerme esperar me arrodile detrás de Ana y comence a pasar mi legua por sus
ano. La penetraba lo mas que podia. Sentia el gemido de goce de las dos. Con mi
mano segui deslizando el body de Ana hasta dejar su clitoris al aire. Si bien
estaba hinchado no era suficiente. Me sente debajo poniendo mi cara frente al
clitoris y lo meti en mi boca. Lo besaba, succionaba y sentia como se hinchaba,
estaba por explotar.

Ana retiro mi cabeza con su mano y cambio el consolador por su clitoris. No me
hizo ninguna gracia, era mio, pero como putita no tenia ningun derecho a
reclamo. Volvi al sillon y mirabo como penetraba a su acompañante, con fuerza y
velocidad hasta terminar en un volcan de semen que esparcio sobre las nalgas.

Sento a su compañera y comenzaron nuevamente a entrelazar sus lenguas, Ana
estaba parada inclinada sobre ella. Mientras la besaba le sacaba el clitoris al
exterior y volvio a llamarme.

Me acerque,condujo mi cabeza haste el y senti que era mi premio, comence a
besarlo y succionarlo mientras Ana se coloco detrás del sillon siempre cruzando
su lengua con la otra.

En el momento que pense que el clitoris explotaria dentro mio, Ana me retiro y
se sento sobre el. Otra vez me dejaba de lado, estaba indignada, excitada de
verlas gozando. Cuando terminaron Ana se dirigio a mi y dijo -Te has portado muy
bien, putita.

-Esta es mi amiga Samanta -Hola, dijo Samanta -Hola conteste Ambas bajaron la
mirada y vieron mi exitacion.

-No podemos permitir que esta putita este asi de exitada, dijo Samanta Me
llevaron al dormitorio.

Acostate indico Ana, le hice boca arriba, mientras Samanta se arrodillaba sobre
mi cabeza y ofrecia su ano. La temperatura del ano era increiblemente caliente,
comence a lamerlo mientras Ana hacia lo mismo con el mio. De pronto el clitoris
de Samanta comenzo a hincharse y lo introdujo en mi boca.

Mientras lo succionaba Ana habia comenzado lo mismo con el mio. El placer era
indescriptible, el clitoris de Samanta estallo fuera de mi boca dejando todo su
semen sobre mi mascara. Ana introdujo mi clitoris en su ano y comenzo a
cabalgarme hasta sentir mi estallido, mientras Samanta pasaba su legua limpiando
mi mascara.

-Es tarde dijo Samanta.

-Tu putita esta realmente buena. Agrego Salio de la habitacion y fue al baño.
Mientras tanto Ana me retiro la mascara y dijo -Vamos a arreglar esto.

Me llevo al taburete del dormitorio y comenzo a maquillarme. No hace falta decir
como me dejo.Estaba esplendida.

Sentimos como Samanta se retiraba del departamento y fuimos al living a tomar el
suspendido café. Habian pasado mas de una hora desde que lo preparara, asi que
fui a la cocina a preparar mas.mientras lo hacia escuche que Ana se retiraba
hacia la habitacion. Volvi al living despues de unos minutos y como ella no
estaba comence a tomar mi café, tenia apetito, fui a la cocina y tome algunas
galletas y un pote de miel para untarlas.

Volvi a tomar mi café. Minutos mas tarde la aparicion de Ana me impresiono.

Habia cambiado sus ropas. Un corse blanco ajustadicimo, hacia una figura
expectacular, medias blancas con portaligas, y una tanga diminuta. Su maquillaje
retocado quedaba perfecto, sobre su cabeza una peluca plateda, que brillaba.

Complementaba con un par de botas rojas de media caña.

Se sento frente mio, cruzo las piernas y me sonrío.

Yo tenia en la mano, una galletita con miel.

-Me convidas?. Pregunto Me acerque a ella y puse la gattetita en sus labios
rojos. Dio un pequeño mordisco. Me exite, pensaba en su boca. Coloque un dedo
dentro del tarro de miel y lo introduje en sus labios, comenzo a succionar
quitando toda la miel del dedo.

-Quiero mas, me dijo.

Volvi a repetir la operación.

-Quiero mas.

A un costado estaba el bolso de donde habian sacado los juguetes cuando llegue.

Me acerque y tome un consolador.

Volvi a su lado. Unte el consolador con miel y lo acerque a su boca. La manera
de lamerlo hizo que mi pene comensara a elevarse. Ella lo noto y corrio la tela
de mi tanga para liberarlo. Tomo el frasco de miel, unto mi clitoris y comenzo a
realizar una limpieza profunda. Unto sus manos en la miel y la paso por mi ano.
La accion hizo que se dilatara. Mientras succionaba mi clitoris, tomo el
consolador y lo introdujo dentro mio. Cuando estaba por explotar la retire.

Tome una cuerda del bolso y ate sus muñecas. Con el extremo libre la guie hasta
la habitacion, al llegar a la puerta, pase la cuerda por la argolla que todavia
tiene en la parte superior del marco. Tense la misma y eleve sus brazos.
Realmente no sabia que deseaba. Corri la tela sobre su clitoris y lo libere.
Comence a succionarlo hasta ponerlo rigido. Tome mas miel y unte todas sus
partes bajas.

Limpie cada milimetro con la punta de la lengua, lo que me llevo varios minutos.

Ana estaba exitadisima.

Mi ano se habia dilatado de forma descomunal, asi que lo apolle sobre su
clitoris y lo introduje suavemente. Ella no podia tocarme, solo su clitoris
podia sentir mi temperatura. Cuando pense que ella no aguantaria mas, me retire.

Me acoste sobre la cama boca arriba. Ella todavia estaba colgada. Levante mis
piernas mostrandole mi cola y comence a jugar con un vibrador. Veia como se
retorcia por la imagen de mi masturbacion. Cuando me incorpore la desate y lleve
al living. Hice que se apoyara sobre el sillon dejando su cola levantada y la
penetre, la cogi varios minutos, luego ella hiza lo mismo conmigo. Nos tiramos
en el piso en un sesenta y nueve, succionando los clitoris hasta acabar.

Luego fui al baño y me retire.

 

Resumen del relato:
    Dominación, bondage, y fantasias transexuales.

Jessica y yo (2)

Jessica y yo (2) (29)

JESSICA Y YO!! (2da. Parte)

Pasaron 15 días desde que tuve mi primer encuentro con
Jessica, no sabia cual era el sentimiento que me embargaba, era una mezcla de
arrepentimiento, a veces mezclada con un poco de rabia, por haber entregado mi
virginidad a un travesti, las horas del día se me hacian eternas en la oficina
donde trabajo. Tengo varios clientes entre los cuales se encuentran chicas
hermosas y de muy buen cuerpo, mi atención era deferente, personalizada, tal es
así que atendiendo a una joven rubia, ésta me lanzó onda y combinamos en salir
el fin de semana, así lo hicimos y llegado el viernes pase a buscarla, fuimos a
una discoteca, bailamos, bebimos, hasta que cansados fuimos a pasar la noche a
mi departamento. Su nombre era Leila, era bastante apetitosa, y se podía notar
que le gustaba la joda. Ni bien llegamos al departamento y comenzamos con una
sesión de besos, seguida de un buen polvo que incluyo sexo anal, y la hice gemir
entre dolor y placer. Una vez que hube acabado me sentí libre, como si me
hubiese vengado con ella, de lo que me había hecho Jessica.

Llegó el sábado, que aproveche para hacer un mantenimiento a
mi vehículo, comprar algunas ropas y pasear un poco por el centro, pensaba en la
rubia de la noche anterior en forma fugaz, para luego sentirme nuevamente
embargado con la imagen de Jessica en mi cabeza, recordaba su figura, sus pechos
enormes, sus caricias, y por supuesto su enorme verga, su recuerdo me provocaba
una erección incontrolable, no lo podía comprender, estaba supuestamente
arrepentido de haber sido desvirgado por ella, pero al pensar en ello, me
excitaba de una manera inusual. Llegó la tarde y recibo una llamada a mi
celular, era Leila, que quería volver a salir conmigo esa noche, normalmente,
hubiera combinado en salir nuevamente, pero la excitación que tenía pensando en
Jessica, me hizo eludir su invitación, inventándole cualquier excusa. Llegué a
mi departamento, me pegue un baño, me vestí, y luego tomé mi celular, dudé por
instante, y terminé discando el número de celular que Jessica me había dado:

Hola..!!! , – oí su voz del otro lado del auricular..

Uhuumm… Hola Jessica!, cómo estás?? – murmuré
timidamente…

Quien sos? – preguntó ella…

David! – respondí! , y agregué: Estuve contigo hace como dos
semanas en tu departamento, te acordás? – pregunté.

Hola ricura!!! – contestó ella, te estuve extrañando, porqué
no me llamaste antes?

Estuve un poco ocupado, pero ahora ya me liberé, podríamos
vernos esta noche? – pregunté!

Claro que sí mi Rey!, a que horas pensás venir? – no sé – a
la hora que vos digas – respondí. Te espero a las once en mi departamento, te
acordás donde queda? Preguntó – Claro que sí!! Cómo me voy a olvidar, ahí estaré
a las once!!

Ok. Te espero!! Un beso! Chau divino!! – chau mi amor volvi a
responder.

Llegó la noche, y salí del departamento, fui a un bar
cualquiera a cercano a su departamento, pedí una cerveza, y al final terminaron
siendo dos, aguardando que llegué la hora del encuentro programado, cuando
faltaban 10 minutos para once de la noche, pagué mi cuenta y rumbeé con destino
su departamento. Una vez que llegué, toqué el timbre y espere unos minutos, al
fin, escuché unos pasos seguido del ruido típico de cerradura al abrirse,
esperaba ver a Jessica luego de abrirse la puerta, pero no fue así, era su
amiga, más tarde sabría que ella era Romina, aquella con la que habia marcado
cita la primera vez, y como en esa oportunidad no llegó nunca, termine en las
garras de Jessica, que me devoró como un tigre a su presa, pero eso ya habia
sido otra historia…., sin embargo…., ahí estaba yo de vuelta, buscando
nuevamente a ese tigre… o tigresa, sea cual fuere el rol que desempeñase, era
la presa la que buscaba al depredador…!!

Hola mi Rey!!, fue el saludo con el que me recibió Romina,
sos David, verdad? preguntó al tiempo que acercaba su rostro para darme dos
besos en la mejilla.., le correspondí con el saludo y le contesté: Si, soy
David…, te habló Jessy de mi??

– í‰sta tarde!, …luego que llamaste!!, …me dijo que
vendrías y.., no termino de contestar, ya que Jessica se hacia presente en la
sala, sorprendiéndome con un jugoso beso en la boca, su lengua hábilmente
recorrió toda mi cavidad bucal, para luego morderme suavemente los labios.
Increíble!!, con un beso que no habría durado diez segundos, ya me dejó a mil
por hora… Segura de sí misma, instantáneamente palpó entre mis piernas,
comprobando lo que seguramente ya lo tenía por hecho, el haberme provocado una
erección inmediata, febril…, prosiguió con su masaje por encima de mi
pantalón, tomando mi miembro con toda la mano, rodeándola con sus dedos,
acariciándolo…. Sus hechizantes ojos verdes se concentraron en los mios, y
pasándose la lengua por encima de sus labios, dibujo en su rostro una expresión
de deseo, eso me desarmó, antes de que pudiera reaccionar para decir algo, rodeo
con sus manos mi cabeza sumergiendo sus dedos entre mi pelo, atrajo mi rostro al
suyo, volvio a besarme con lujuria…yo solamente cerré mis ojos y me entregué
por completo a aquel beso sofocante.

Terminado el magistral saludo de bienvenida, Jessy hizo las
presentaciones de rigor:


Romi..!!, él es David!, – David!, ella es Romi!!, una de
mis amigas……


Me tomo de la mano y preguntó: Nos vamos…? -. A donde?
pregunté..

A un lugar divino!! , tenés coche, no? – Claro, respondí –
Perfecto! continuó, Romi nos acompaña!!, y siempre tomándome de la mano, me guió
hacia la puerta. Romi, por su parte se encargó de cerrar con la llave la puerta
del departamento, para luego seguirnos al pasillo a tomar el ascensor, ya dentro
del ascensor, saludamos a dos jovencitas que se encontraban dentro, estas nos
miraban de reojo, mientras bajábamos los 6 pisos. No sé que habrán pensado, pero
miraron de pies a cabeza a mis dos acompañantes, en sus rostros, se dibujaba una
expresión que no pude descifrar, se debatía entre desprecio o envidia, creo que
fue lo segundo, considerando los casi 1.90 cm de estatura de Jessy, y sus
120,70,120. Romi por su parte mediría unos 1,80 cm., ya con los tacos,
contrastando con el promedio de 1,60 de ambas chicas. Mis amigas por su parte,
coqueteaban conmigo, bamboneando sus espectaculares cuerpos como queriendo
provocarlas, Jessy vestía un vestido enterizo de color blanco, semitransparente
que dejaba ver su diminuta tanga de color negro que magnificaba su espectacular
cola, por el lado del frente, su sostén era también negro, y su escote dejaba
ver casi por entero sus dos espectaculares melones, en fin, no había forma que
pasara desapercibida.

Cuando salimos a la calle, los transeúntes que nos cruzabamos
se quedaban parados mirándola desfilar. Subimos a mi carro, yo al volante, Jessy
a mi lado, y Romi en el asiento trasero, llegamos a un lugar llamado "Danubio
Azul", entramos y fuimos a la barra, Jessy pidio unos tragos y nos fuimos a
sentar en una "privada", la música era bastante buena (rock argentino, pop y
variadas), había bastante gente bailando, parejas de lesbianas que se besaban,
travestís y gays por doquier.

Bailamos y bebimos bastante, Jessy bailaba de maravillas,
bebía su trago, lo retenía en la boca y luego me besaba dándome de beber parte
del liquido que tenia en su boca, me excitaba como los mil demonios, la pasamos
regio durante toda la noche. Romi por su parte, no se demoró en conseguir
pareja, estaba a los besos con un joven rubio de unos 25 años aproximadamente,
que luego se esfumó cerca de las cuatro de la mañana, entonces quedamos
nuevamente los tres, yo ya estaba bastante excitado de tanto besarnos y
toquetearnos con Jessy. Salimos a eso de 04:30 de la madrugada y fuimos
nuevamente al departamento, estabamos algo borrachos los tres, llegamos y fuimos
directo al cuarto de Jessy, Romi entró al baño a asearse, ni bien entramos al
cuarto, Jessy comenzó a desnudarme mientras yo hacia lo mismo con ella, nos
revolcamos completamente desnudos en su cama, y empezamos a besarnos todo el
cuerpo como dos desesperados, mi pene estaba a punto de estallar, ella tomo dos
prendas de vestir y mientras me besaba, me ató ambas manos por la cabecera de la
cama, yo me dejé llevar, luego empezó a besarme los pezones y comenzó a bajar
lentamente hasta llegar a mi pene, ahí se detuvo y comenzó con una mamada
fenomenal, su lengua recorría toda la extensión de mi pene, luego se concentraba
en la cabeza, para luego tragarla por completo, hasta la garganta, volvia a
retirarla y me lamía los huevos, yo deliraba de placer y satisfacción, cerraba
los ojos y me sumergía en un mundo de ensueños, en esa estaba cuando siento un
pene de buenas proporciones fregándose por mi cara, abrí los ojos y vi a Romi
que se nos sumaba, sin hacerme de rogar empecé a chuparsela despacito, cuando
Romi se dio cuenta del permiso concedido, subio a la cama sentándose sobre mi
cara, para darme por entero su pedazo de verga. Jessy notó que yo estaba a punto
de correrme, y paró repentinamente dejándome con las ganas, tuve ganas de
masturbarme, pero el nudo que ataba mis manos impidio que me soltara, entonces
se levantó y haciendo a un lado a Romi, ocupó su posición, Romi se levantó y se
dirigio a mi verga y fue a sentarse sobre ella y empezó a cabalgar
frenéticamente, la penetración era completa ella se contoneaba haciendo
movimientos circulares, y no tarde en correrme salvajemente, no podía expresar
sonido alguno con la boca, ya que la pija de Jessy la tenía hasta la garganta,
follándome la boca. Romi se levantó de encima mío, descendió de la cama y de
rodillas en el piso me abrio de piernas, metió su cabeza entre ellas y empezo a
chuparme el culo en forma salvaje, Jessy por su parte se retorcía hacia atrás
disfrutando de la chupada que yo le estaba propinando, me estaba volviendo un
experto en chupar pijas, Jessy la tenía durísima, de tanto en tanto retiraba de
mi boca y me la pincelaba por la cara, yo me desesperaba, me volvía loco, le
rogaba que me la diera de chupar, era un adicto a aquel pedazo de instrumento,
en eso siento que Romi desde atrás, sube a la cama, levanta mis piernas y las
descansa sobre sus hombros, sujetándome por las rodillas, dejándome en una
posición de desventaja, yo seguía mamandole la verga a Jessy, adivinando lo que
Romi se estaba proponiendo, sin hacerme de rogar levanté mis piernas lo más que
pude, dejando mi culo en pompa como autorizándole a que me follara.

Ni corta ni perezosa apoyo su rabo en mi ano y ayudando con
su mano, empezó a explorarlo pincelándolo de arriba hacia abajo, luego se detuvo
en el centro y empujando suavemente comenzó a penetrarme, lentamente su miembro
se hacía paso entre mis entrañas, llenándolo por completo, sólo sentía placer,
un placer extasiante, total, el pequeño dolor que sentí al principio era
desplazado totalmente por esa sensación, solo cuando sus huevos chocaron contra
mis nalgas me di cuenta que me habia penetrado por completo, entonces comenzó a
moverse de una manera fantástica. Por un momento me olvide de la mamada que le
estaba haciendo a Jessy, entregándome totalmente a la follada que me propinaba
Romi, esto enfureció a Jessy, y empezó a abofetearme con su garrote como para
que despertara del éxtasis en el que me encontraba. Se sonrió maliciosamente y
me dijo: Vaya putita que resultaste ser!!, te estás moviendo como una experta!.

Entonces desato el nudo que ataba mis manos para que pudiera
moverme con más libertad, eso me dio confianza y empecé a disfrutar de ello,
acariciándole los pechos, amasando toda su anatomia, agarraba su pene lo
masturbaba un poco y luego lo volvia a chupar con ganas, y Romi que me seguía
follando con arte, con maestría, haciendome gemir de placer. Jessy se levantó de
encima mio y se dedico a mirar mientras Romi me comía el culo con devoción. Ya
liberado del peso de tener a Jessy casi sobre mi cara, Romi me colocó en mejor
posición, abriendo mis piernas en V, doblándome como una bisagra y flexionando
sus piernas a los costados, continuó su trabajo de experta, lo metia y lo sacaba
cada vez más rápido, arrancándome gritos y gemidos de placer hasta que por fin
cuando las embestidas eran cada vez más frenéticas, lo retiro violentamente,
subió sobre mi y descargó su leche sobre mi pecho y mi cara, con un desesperado
Aaaaahhhh…., yo por mi parte, agradeciendo al cipote que me habia hecho tan
feliz, lo agarré y empecé a chuparlo y besarlo devotamente, recibiendo en mi
boca las últimas descargas, que las tragué sin asco..

Jessy que se encontraba mirando desde el costado, aplaudió el
espectáculo. – Te volviste una puta experta me dijo, ahora quiero que me
muestres lo que aprendiste!!, y sin darme tiempo siquiera a que mi limpiara, me
tomo de las manos, me levantó de la cama e hizo que me arrodillara en el piso,
ofreciéndome su enorme pija semi-erecta para que se la chupara, yo me esforcé
por complacerla chupándosela con frenesí, ella me acariciaba el cabello y las
orejas, mientras disfrutaba de mi trabajo.

Cuando ya la tuvo bien dura, se colocó el condón mientras me
colocaba en posición de guerra, de cuatro patas sobre la cama, con el culo bien
en alto. Acercó su miembro a mi orificio, que aún estaba dilatado por la cogida
de Romi, y de un golpe me lo clavo adentro, yo grité nuevamente de dolor!!, me
arrancó varias lagrimas, pero aguanté para no decepcionarla, me sujetó fuerte de
la cintura e hizo la segunda embestida, ésta la soporte mejor que la primera,
pero igual gruñi del dolor que ya se estaba mezclando con el placer. A la
tercera embestida ya tenía todo su garrote dentro mi, para luego comenzar a
follarme lentamente, despacio lo quitaba y lo metía nuevamente hasta el fondo.

Cuando me paso el dolor y se apoderó de mi un placer sin
igual, empecé yo mismo a follarla con mi culo, me movía con maestría, hacia
movimientos circulares, apretaba su pija con fuerza dentro de mi ano, y luego
continuaba con el movimiento. Esto la excito más de lo que estaba, y ahora era
ella la que se movia, tomándome de la cintura, me penetraba hasta el fondo,
diciéndome barbaridades, la metía y la sacaba con rabia, gruñendo… "Así que
disfrutaste con Romi, eh!!. Yo te voy a enseñar lo que es follar! me decía,
mientras me hacía ver las estrellas!!. El placer que me estaba dando duró una
eternidad, parecía que no acabaría nunca, con sus manos castigaba mis nalgas,
luego me arañaba la espalda, me jalaba del cabello, y me seguía dando duro por
el culo. Mientras hubo durado todo aquello, yo me corrí dos veces, sin siquiera
tocarme, ella que se dio cuenta de las veces que yo habia terminado, me masturbó
en ambas ayudándome a que me descargara.

Cuando ella por fin iba llegar al orgasmo, retiro su pija de
mi culo, me jaló del pelo y metió la mitad de su pija en mi boca, mientras se
masturbaba con fuerza, cuando descargó el primer chorro, quise quitarla de mi
boca para que la desparramara por mi cara, pero ella me sujeto con fuerza la
cabeza y la metió hasta mi garganta, descargando unas cinco a seis dosis de su
leche, a mi me dieron arcadas, casi le provoco encima, pero ella no me soltaba y
me ordenaba que la trague, no me quedaba otra, así que la tragué por completo.
Recien entonces aflojó la presión con la que me sujetaba e hizo que se la
chupara hasta la última gota.

Ambos nos tendimos en la cama extenuados, Romi ya se habia
quedado dormida a un costado de la cama, y le hicimos compañía. Por las cortinas
penetraban los rayos solares, miré mi reloj y eran casi las ocho de la mañana,
entonces me entregué al mas completo sueño…….

Pasado el mediodia, me desperté, fui a asearme al baño,
mientras ellas seguían dormidas, tomé mis cosas y me retiré silenciosamente.

Espero que les haya gustado la segunda parte de mi
relato….. por favor escriban que me gustaría conocer vuestras críticas…

Hasta la proxima……..

 

Resumen del relato:
    Nuevamente busco a Jessica, quien me presenta a su amiga Romi y entre los tres la pasamos fabuloso.

El Encuentro (2)

El Encuentro (2) (29)

El Encuentro (2° Parte) O El Nacimiento de Verónica

Los dias pasaron y no podia sacar las imagenes que volaban en mi cabeza. Si bien
mateniamos un contacto por email, estaba ansioso por volver a su departamento.

Habia despertado en mi otra persona, mas libre, mas feliz.

Un dia por la mañana quedamos en encontrarnos. Si bien la primera experiencia
habia sido fantastica, todavia faltaban muchas cosas para cambiar en mi.

Coordinamos en que iria un martes por la mañana.

Cuando ingrese al edificio el dia era radiante. Tome el asensor.

Al tocar la puerta, siento una voz que me invita a pasar, al ingresar al
departamento, quede aislado de la realidad exterior. El ambiente estaba apenas
iluminado y con aroma fresco.

El departamento tiene un paqueño hall que estaba vacio, cerre la puerta y siento
el ruido de unos pequeños tacos que se acercan; doy la vuelta y veo a una mujer
a la que no pude reconocer.

-Ana Raquel ? Pregunte.

-No. Respondio tajante. Y agrego -La señora ya viene, me pidio que lo reciba y
que sea tan amable de esperar. -Pase por aca por favor. Me dijo, indicando que
pasara al living.

Acepte la invitacion y me sente en un sillon que estaba sobre la pared contraria
al hall. Ella siguio hasta la cocina, los sonidos indicaban que estaba
manipulando algun tipo de vajilla.Desde la cocina pregunto si aceptaba una taza
de cafe, a lo que respondi que si, unos instantes mas y aparecio soportando una
bandeja en sus manos con un posillo de cafe humeante sobre ella. Vestia una
pollera tableada de color gris que llegaba hasta las rodillas; una bluza blanca
que translucia un sosten negro de encaje debajo, medias de lycra negras
transparentes con lineas. Las piernas eran expectaculares. El pelo negro
recogido sobre la cabeza y lentes. Sobre otro sillon habia un saco del mismo
color que la pollera, por lo que deduje seria de ella.

Coloco el cafe sobre una mesita a unos metros de mi sillon y me invito a
sentarme en otro que estaba mas cerca de la mesa. Cambie de posicion y comence a
tomar el cafe; lo necesitaba ya que estaba un poco nervioso.Paso a mi lado y
cerro un poco mas las esterilla de la ventana. Al pasar nuevamente por mi lado
me rozo, lo que genero derramara cafe sobre mi camisa y pantalon.

-Lo siento, dijo, y corrio a buscar un trapo para limpiar; comenzo a pasarlo por
la camisa pero al ver que no salia me la quito, lo mismo hizo con los
pantalones.

Quede sorprendido, estaba en calzoncillos y medias parado en el living,
indefenso. Ella mientras tanto llevo mi ropa a la cocina.

Al regresar tenia en sus manos una bata de color negro y algo parecido a cintas
de cuero. Dejo algunas cintas de cuero en el piso y me coloco la bata negra por
detras. Cuando termine de cerrar el lazo de la bata me coloco dos muñequeras de
cuero que estaban unidas entre si por una pequeña cadena. mis manos quedaron
unidas.

-Tengo que remediar lo que hice me comento; y tiro de las muñecas arrastrandome
hasta la puerta del dormitorio. En la parte superior del marco de la puerta
colgaba una soga de un anillo. Tomo un extremo y lo ato a la cadena de mis
manos, tiro del otro extremo y levanto mis brazos dejandome casi colgado; ato el
otro extremo y exclamo -Por otro lado, usted no era la persona que yo esperaba.

Me bajo los calzoncillos y quito mis medias, yo comence a exitarme. Corrio hasta
donde habia depositado las demas cintas de y regreso. Con un delgado cintillo
ciño el nacimiento de mi pene para evitar que eyaculara. Hasta el momento no
habia notado que sobre la cama habia ropas de cuero.

Me coloco una capucha de cuero negro la que ato por detras, solo tenia dos
orificios, una para repirar y otro para la boca. Sentia su perfume y repiracion.

Comenzo a lamerme los pesones y los succionaba. Mi exitacion era expectacular.
Bajo, chupo mi pene, y su legua se perdio en mi ano, constantemente cambiaba del
ano al pene y crei que moriria. Sentia como pasaba una sustancia gelatinosa por
mi cuerpo, el pecho, el vientre, las piernas, cola, estaba todo bañado en algo
que parecia gelatina. Ato cada uno de mis tobillos al marco de la puerta y
aflojo los brazos. Me obligo a arrodillarme quedando con mi cola en una perfecta
posicion "veinteuñas" con mis codos en el piso. Sentia como continuaba poniendo
esa sustancia en mi cola. De pontro me penetro con un vibrador angosto y lo
encendio. El goce era total de mi boca emanaba tanta saliba que no la podia
contener. Si bien no veia senti que se arrodillaba delante mio y acerco otro
consolador mas grande a mi boca el que comence a chupar desesperado. Sentia lo
exitada que estaba y como de su garganta solo salian sonidos de placer. No podia
tocar, ni ver; solo sentia.

Saco el consolador de mi boca y me levanto. Yo seguia con el vibrador
colocado.Me tomo por debajo de las axilas y me recosto sobre mis espaldas.

Aflojo la cintilla de pene y comenzo a succionarlo. No soporte mas, cada succion
y el vibrador hicieron que estallara en un orgasmo fenomenal, lo que fue
absorbido en su totalidad.

-No eras la persona que la señora esperaba. La oi decir -Es mas no eres nadie,
ni cara tienes.

Desato mis tobillos, tiro de la cuerda para ponerme de pie y me guio hasta el
baño; desato mis manos; me dejo solo. -Esperemos que llegue Ana Raquel, dijo y
cerro la puerta.

Como pude saque la capucha y me mire, estaba todo cubierto de vaselina. Sobre la
pared del baño habia toallas colgadas y un papel escrito a mano que decia:
Bienvenida Veronica, espero que mi ama de llaves te halla tratado bien, en el
placard del baño encontraras lo que necesitas. Un beso Ana Raquel Abri la ducha
y comence a bañarme, lo que habia vivido fue realmente emocionante. De donde
habria sacado Ana esa persona que me habia atendido?.

Las dudas eran muchas que recorrian mi cabeza mientras me bañaba.

Sali de la ducha y seque mi cuerpo con la toalla. Abri el placard y comence a
buscar en los cajones. Encontre una tanga de encaje negro y me la coloque.

Quedaba perfectamente dentro de mi cola y resaltaba mis gluteos. Mi pene casi ni
se notaba por el trato dado anteriormente. Un sutien, que hacia juego con la
tanga, medias de malla negras y una peluca de tiritas satinadas color amarilla
con corte tipo egipcio. Me mire al espejo, realmente estaba exitante pero mi
cara no concordaba con mi aspecto; parecia una figura mitologica, "Cuerpo de
mujer y cara de hombre".

De pronto tocaron la puerta.Me sobresalte -Estas bien, escuche -Si, Quien es ?
Conteste mientras me ponia una bata roja brillante.

-El ama de llaves, contesto, mientras abria la puerta.

-Pense que no llegarias nunca, me dijo, mientras me observaba. -Realmente eres
como te describio Ana, pero falta algun retoque para que te veas impactante. Me
llevo a la habitacion. Sobre una pered habia una comoda con un espejo, frente a
ella un taburete. me sente frente al espejo y ella se paro a mi lado, comenzo
delineandome las cejas, pinto mis ojos y mi boca, trabajo sobre mi cara. No
podia ver lo que hacia ya que estaba entre mi y el espejo.

-Ahora si, dijo y se aparto Fue como un shock. Parecia una gata, mis ojos
delineados para atras, con colores entre tierra y cobre. Mi boca sensual.Solo
atine a decir gracias.

-En unos momentos mas llegara la señora. Me dijo con voz suave y salio de la
habitacion.

Sobre la cama habia almohadones, me sente con mi espalda apollada contra la
pared. Quede entredormida. No se cuantos minutos.

Abri los ojos al escuchar pasos por el pasillo. Era Ana, se asomo por la puerta
y me miro.

-Como estas putita. Me dijo -Mi ama me conto que te demoraste un poco en venir,
por lo que no pensaras que te voy atender enseguida. Eres una puta y como tal
desconsiderada.

No paraba de insultarme, lo hacia suavemente. Esto era lo que mas me exitaba.

Vestia un sobretodo negro de paño hasta los tobillos, medias caladas, zapatos de
taco alto, una mini color rojo y debajo un body negro transparente. Los pechos
muy bien dibujados por un sosten con protesis, que se veia debajo del body. Una
peluca rubia con el pelo lacio casi tocaba su cola.

Dejo el sobretodo sobre la cama.Su cola se veia muy bien parada, la cara como la
mia con los ojos delineados y pintados como gata.Se sento sobre el taburete,
apoyo sus pies en la cama y comenzo a recorrer sus piernas con la palma de la
mano. Se exitaba. Intente llegar hasta ella, pero me ordeno no tocarla.

-Que te pensas putita. Te invito a mi casa y llegas tarde.

Quede como estaba. Solo podia mirar.

Siguio tocandose con las manos, recorria sus piernas desde los tobillos hasta la
ingle. Estaba exitada. Sus ojos se entrecerraban y disfrutaba de su propio
tacto.

Comenzo a meter mano dentro de la minifalda y se acariciaba en forma circular.

-Mi putita. Dijo. Se puso de pie y camino hasta el frente de la cama. me dio la
espalda, su figura era espectacular. Comenzo a mover su cuerpo en forma
ondulante y desabrocho la minifalda que cayo al piso. Podia ver como el body
entraba en su cola con un cavado espectacular. Como dije tiene la cola muy bien
parada. Seguia tocando su entrepierna y con la otra mano tocaba sus pechos.

Salio de la habitacion, yo estba tendida sobre la cama pensando que tendria
preparado para mi, su puta. La imagen de mis piernas con medias y la tanga ya me
habian hecho olvidar del cansancio de mi clitoris y comence a tocarlo por sobre
la tanga.

Ana entro y cuando me vio dijo.

-Te dije que no. Espera a que yo decida cuando mi putita puede gozar.Y ato mis
manos a cada estremo de la cama.

Siguio al pie de la misma, pero tenia un su mano un hermoso consolador platedo
de metal. Su forma era la de una bala. Media aproximadamente 25 cmts. y 2,5
cmts. de diametro.

Me miraba y lo colocaba en su boca. Pasaba la lengua por el como si fuera un
pene. Giro y mostro nuevamente su espalda. Comenzo a deslizar a un lado la tela
del body que tenia dentro de su cola e introdujo el consolador dentro de su ano.

maullaba como una gata.

-Ves de lo que te perdes putita por llegar tarde.

Yo tenia mi clitoris hinchado, de tal menera que era imposible disimularlo
debajo de mi tanga.

Saco el consolador y se acerco. Se arrodillo sobre mi con su cola en mi cabeza.

Con el consolador comezo a recorrer mi vientre y lo pasaba debajo de la tanga,
rozando mi entrepierna suavemente. Giro y coloco su cola sobre mi clitoris.

-Si te portas bien. Dijo. -Te desato.

No podia responder. Comenzo a pasar su legua por mi cuello, bajo el sutien y
tocaba mis pesones con su punta. Estiro la lengua y dibujo un camino desde el
pecho hasta el comienzo de la bombacha. Fue deslizandola hasta dejar su cabeza
sobre mi clitoris. Levanto su cuerpo y coloco mis piernas sobre sus hombros.

Corrio la tanga que estaba dentro de mi cola y comezo a pasar su legua.No lo
soporte y todo mi semen fue a parar dentro de la bombacha.

-Creo que no te voy a desatar, dijo sonrriendo.

Coloco sus rodillas a cada lado de mi cabeza y expuso su clitoris a mi boca.
Creo que lo trague.No dominaba la situacion ya que mis manos estaban
atadas.Sentia la carne hervir. De pronto comenzo a volcar sus jugos en mi cara.
Logre levantar la cabeza y seguir succionando el semen que todavia salia de su
clitoris. Se acerco y nos fundimos en un beso.

Pense que todo habia terminado. Me desato y se recosto a mi lado. Charlamos un
largo rato. Sin darme cuenta comenzo a tocar mis piernas. la sensacion de ser
tocada sobre las medias es increible. Jugaba con sus dedos debajo de la tanga,
entre mi ano y el clitoris. Lleve mi mano hacia su entrepierna y senti algo
caliente que se elevaba lentamente. Estaba exhausta. Se levanto y busco un arnes
con una imitacion de pene erecto. Si bien yo estaba acostada levante mi cuerpo
para que lo colocara. Unto su cola con vaselina e introdujo la protesis en su
ano. Comezo a bajar lentamente arrodillada sobre mi. Subia y bajaba con el mismo
ritmo. veia como se inflamaba su clitoris cada vez mas. hice fuerza y la saque.
Mi exitacion aumentaba, no podia tener otra ereccion pero mi ano se dilataba.

Baje de la cama, la tome de las manos y la lleve al living. Parada frente al
sillon hice apoyar sus manos en el. Su cola quedo perfectamente elevada y
comence a penetrarla una y otra vez, cuando senti que iva a acabar la acoste en
el piso y saque su clitoris al aire; lo coloque en mi cola y sentia como hervia
dentro mio.

Ana coloco sus manos en mi cintura y comenzo a acaricirme. El tacto en mis
nalgas y su clitoris dentro de mi cola me calentaban cada vez mas. Le pedia por
favor que no eyaculara. Ana sonreía y sacaba su lengua para exitarme cada vez
mas.

Cuando senti sus jugos calientes dentro mio emiti un gemido.

La exclamacion indicaba que todo habia terminado. Fui al baño me lave y me fui.

 

Resumen del relato:
    Dominación transexual y fantasias.

El Encuentro (1)

El Encuentro (1) (29)

El Encuentro Primera Parte

Cuando entre al departamento, senti que estaba destras de la puerta. Tal como lo
habiamos planeado, la luz apenas podia sentirse, un suave aroma a flores flotaba
en el aire y su perfume invadia todo. Sin darme vuelta cerre la puerta; y ella
puso su mano en mi espalda.

-Hola. Dijo con una voz suave. Me gire, la imagen era perfecta, una bluza blanca
dejaba translucir sus apenas dibujados pechos dentro de un sosten negro. Una
minifalda de cuero negro y medias de malla que se introducian dentro de las
botas negras de caña alta.

Sin decir una palabra la gire y puse sus manos sobre la pared, acerque mi cara a
su oido y mi lengua lo penetro como si fuera a perderse. Senti como todo su
cuerpo se estremecia, como si un shock electrico lo hubiera atravezado.

Pasamos al living y nos sentamos a tomar un cafe, sus piernas cruzadas me
obsorvian la mirada, no tenia forma de desviarla. Paso al baño, cuando regreso
me paro detras, pongo mis manos en sus hombros y comienzo a acariciarla, se
relaja, se pone de pie y guia mi mano hasta su cola, abre mi camisa, comienza a
besarme los pesones, me exito de manera descomunal, se desliza lentamente hasta
los pantalones y los baja.

Comenzo a lamerme com mucho cuidado, como si fuera una gata con su lengua.

Cada milimetro de mi pene se erizaba, de pronto su lengua encontro el camino
hacia mi ano; de rodillas lo lamia y penetraba suavemente.

Comence a bajar hacia el suelo con lo que la oblige a recostarse, de cuclillas
sobre su cara comence a sentirme penetrado de forma intensa por su lengua lo que
me obligaba a flexionarme una y otra vez con las piernas de abajo hacia arriba.
Sentia como su saliva humedicia mi cola, la que se dilataba cada vez mas. La
temperatura subia.

Me puse de pie, saque completamente mis pantalones y los arroje a un lado, tendi
mi mano; se aferro a ella y la levante de un brusco tiron, la gire y empuje
hacia el dormitorio.

Encendi la luz y pude ver la decoracion aunque no le preste mucha atencion, la
arroje sobre la cama, boca abajo, todavia ella tenia la ropa puesta. Solo se
sentia la temperatura de nuestros cuerpos y los gemidos que emanabamos.

Ate sus muñecas a cada extremo de la cama, como si supiera, las cuerdas estaban
alli, esperando a quien las utilizara. Levante su vientre y coloque debajo una
almohada para que su cola quedara mas elevada. Levante la minifalda y retire la
tanga para dejar su cola expuesta. La posicion era excepcional.

Pense en penetrarla pero me tranquilice, fui al baño, revise cada uno de los
cajones debajo del labatorio hasta encontrar lo que suponia; un monton de
juguetes para esta ocacion ideal,tome algunos y varias cremas.

Volvi. Volque crema sobre mi mano y comence a pasarla por toda su cola con
masajes fuertes y constantes, deslice mi pulgar desde el nacimiento de la
espalda y lo introduje en su ano con fuerza pero sin lastimarla.

Lo giraba dentro de su cola y sentia como se exitaba cada vez mas, devolviendo
el goze que ella habia producido unos instantes atras. Tome un consolador ,lo
introduje y comence a jugar con el, crei que explotaria.

Cuando vi que no soportaba mas, saque el consolador y comence a penetrarla con
mi pene en el momento de acabar lo retire, la desate y se lo ofreci como premio.

Ella lo supo agradecer chupando el pene hasta hacerlo estallar dentro de su boca
tragando cada gota que salia del mismo.

Exsausto me volque sobre su lado y ella se retiro al baño, mis ojos se cerraron,
creo que me dormi. Cuando desperte estaba solo, la musica suave pasaba
inadvertida, sobre la silla a mi lado habia ropa interior de mujer, si bien yo
nunca lo habia hecho, creo que era lo que mas deseaba. tome el sosten y me lo
coloque, el tamaño del mismo hacia parecer que tenia unos diminutos pero
normales pechos de adolecente.

Tome un par de medias, suaves que llegaban hasta la entrepierna y me coloque la
tanga que habia dejado para mi. La imagen era perfecta y la sensacion increible.
Si bien no la conocia en demasia confiaba en ella. Y era la persona que permitio
hacer realidad mi sueño de vestirme con ropas de mujer. Estaba otra vez exitado.

Mirando mi figura en el espejo veo una silueta que entra en la habitacion. Doy
vuelta y me dice.

-Hola, yo soy Ana Raquel. Y vos?

La imagen era espectacular, las botas le llegaban hasta la rodilla. Tenia un
body negro que hacia una figura perfecta, sus ojos pintados como una gata y
guantes negros, al igual que el body, de cuero.

-No se, le conteste.

-Veronica. Me dijo mientras daba vueltas a mi alrrededor observando mi figura.

-Veronica, lindo nombre para una virgen como vos. Agrego.

Quede helado. Las sensaciones abarcaban el miedo y la exitacion.

-Quedate tranquila, yo te voy a hacer sentir bien

Cuando termino, me tomo por la espalda con sus manos, y comenzo a masajearme el
cuello. Deliberadamente me atrajo hacia ella por la espalda. Sus manos tocaban
mis pechos debajo de sutien. Luego mientras una mano acariciaba mi pecho, la
otra comenzo a tocar mis nalgas, mi cola, mis piernas sobre las medias y esa
sensacion me exito y el pene se erecto cosa que no queria.

Al notar mi ereccion dijo

-De ninguna manera. Sos una niña y como tal vas a gozar.

Me tendio boca arriba sobre la cama, tiro mis piernas para atras dejando mi cola
para arriba y comenzo con un hermoso beso que fue cambiando a una penetracion
con la lengua. Estaba muy exitado, mi ano se dilataba, saco su lengua y comenzo
a jugar con un dedo dentro de mi cola.

– Asi me gusta. Dijo y repentinamente me dejo

Yo mantenia mis ojos cerrados, gozando.

Regreso, tenia en la mano un pequeño consolador, que introdujo en mi suavemente,
si dolor. No podia pensar, era todo gozo y exitacion. giro sobre mi dejando su
cola cerca de mi cara, luego se sento en mi vientre y comenzo a sacarce el bodi,
desprendio los botones y lo saco por sobre su cabeza.

Volvio a colocar su lengua en mi ano, dejando el suyo en mi cara y nos fundimos
en un sesenta y nueve perfecto. Sentia sobre mi pecho su clitoris caliente. No
sabia que hacer. Primero lo toque con una mano y luego con la otra. Ansiaba
tenerlo dentro de mi, mi boca babeaba. De alguna manera logre girar hasta
tenderla sobre la cama, mi cola sobre su boca y mi cabeza entre sus piernas. No
sabia como hacerlo, pero mi instinto me llevo a colocar su pene dentro de mi
boca. Caliente, duro, perfecto. Comence a succionarlo rapido, exitado, sentia
como hervia. No estaba preparado para recibir todo dentro mio, coloque un
profilactico en su pene y senti como explotaba dentro de mi boca.

Me levante, nos cambiamos y fuimos al living a tomar un cafe. Charlamos y
convenimos contactarnos otra vez.

 

Resumen del relato:
    Dominacion transexual.

La vendedora de cosmeticos (7)

La vendedora de cosmeticos (7) (29)

La Vendedora de Cosméticos (Continuación)

El Aprendizaje de Bárbara

Tal como le dije a Amanda, ella es la madre de estos personajes, pues ha sido
quien les ha dado vida, pero yo, al haberlos seguido tan de cerca y haberme
entusiasmado (y excitado) tanto con ellos, me considero una especie de tía. Así,
le pedí me permitiera agregar un capítulo mas a esta historia: Raquel, decidida
a demostrarle a Bárbara la calidad de la nueva línea de productos, se sentó en
el sofá, al lado de esta y les pidió a sus amigas que la interiorizaran de lo
que había pasado y de como la mucama se había transformado repentinamente en la
Ama de Rocío y Marta.

Una vez que estas le contaron que se trataba de Bárbara y de como la habían
dejado atada en Rosario, esperando que la liberaran, Raquel tomó una decisión.

– Así que nuestra nueva amiga tuvo dificultades para alcanzar el orgasmo?, y
mientras decía esto acariciaba los senos de Bárbara.

– Tenés suerte querida que yo también soy médica y puedo solucionar tu problema.
Vamos a hacer un tratamiento completo con el que te puedo asegurar que quedarás
satisfecha.

– Ustedes dos (dirigiéndose a Marta y Rocío) se transformarán en mis ayudantes,
así que vayan cambiarse y vístanse como corresponde a dos enfermeras que debemos
comenzar con el tratamiento.

Por supuesto, inmediatamente nuestras amigas se dirigieron a la habitación
mientras Raquel se quedaba con Bárbara y continuaba acariciandole las tetas con
una mano, mientras que con sus piernas, rozaba el muslo de su nueva paciente.

Al poco rato reaparecieron Marta y Rocío, transformadas ahora en dos enfermeras,
el uniforme de mucama había desaparecido para dejar paso a un guardapolvo
blanco, un poco por encima de las rodillas, las medias negras se habían
transformado en blancas y lo mismo sucedía con los zapatos. Estos por supuesto,
conservaban un taco de 10 centímetros (al fin y al cabo, eran dos enfermeras muy
especiales) y el atuendo lo completaba una cofia de enfermera del mismo color.

– A que bien, chicas, cada vez me gusta mas trabajar con ustedes, mientras yo me
voy a cambiar, ustedes preparen a la paciente con este instrumental dijo
mientras señalaba los aparatos que había dejado sobre la mesa.

Al retirarse, Rocío tomó a Bárbara y la llevó hasta la mesa, allí la hizo
agachar y mientras le abría los cachetes de la cola, Marta tomó un dildo de
latex, el cual era bastante ancho, pero con forma cónica, de manera tal que una
vez insertado no pudiera salirse fácilmente.

Así, comenzó a encremar la cola de Bárbar y luego a introducir el dildo, esta
continuaba amordazada y sin embargo se podía notar su respiración entrecortada
al sentir dentro de su cuerpo como su ano se dilataba ante la entrada del
artefacto.

Una vez que estuvo dentro, intercambiaron posiciones y ahora mientras Marta la
sostenía, Rocío introdujo dentro de la vagina de Bárbara una serie de esferas
unidas entre sí por un delgado hilo de seda.

Cuando estas estuvieron por completo dentro de Bárbara, quien ya estaba
retorciéndose de placer, le volvieron a colocar el cinturón con la prótesis que
tenía puesta y así, comenzaron a rozar sus cuerpos contra el de ella.

Como podrás imaginar, Bárbara estaba en la gloria, sentía estimulado tanto su
ano como su vagina y además debía agregar la excitación producida por los
cuerpos de nuestras dos amigas fregándose contra el suyo. Sin embargo, nada
podía hacer, atada de pies y manos y con un penis gag en la boca, ni siquiera
era capaz de emitir sonido mas allá de su entrecortada respiración.

En ese momento retornó Raquel, quien simplemente se había puesto un guardapolvo
blanco sobre su ropa, caracterizada como toda una médica.

Se acerca entonces hacia donde la mesa, y revisando la tarea que habían
realizado les dice: – Muy bien, veo que estan aprendiendo, ahora debemos
continuar con el tratamiento mientras nosotras nos preparamos.

Así, le ordenó a Bárbara que caminara por la sala mientras ellas se sentaban en
el sofá, demás está decirte que la ahora paciente, al comenzar a caminar sentía
como las esferas se movían dentro de su vagina, y al mismo tiempo el dildo que
tenía en el ano le producía un placer indescriptible al moverse también dentro
suyo.

– Ven como este tipo de estimulación resulta beneficioso para la salud de la
paciente? – Tiene razón doctora, pero el tratamiento consiste en la aplicación
de esta técnica? Le preguntó Marta – No por supuesto que no, este es tan solo el
primer paso que implica simplemente la preparación de la paciente de modo tal
que se muestre mas receptiva al tratamiento. Replicó Raquel – Ahora debemos
continuar, pero para ello es necesario que nos preparemos nosotras también.

Así, se dirigió nuevamente hasta su bolsa de productos y tomó de allí tres
dildos de características similares al que Bárbara tenía dentro suyo.

– Al usar estos nosotras también, nos permitirá a nosotras también gozar de las
bondades del tratamiento.

Y dicho esto, se formó un círculo vicioso en el cual, Rocío introducía el dildo
en la cola de Raquel, esta hacía lo mismo pero con Marta y a su vez ella
penetraba lentamente la cola de Rocío.

Cuando las tres tuvieron dentro suyo este delicioso artefacto, se sentaron en el
sofá con un suspiro y contemplaron a Bárbara que continuaba caminando y a estas
alturas estaba mas que enloquecida.

– Bueno, creo que ha llegado la hora de revisar a la paciente, por favor,
quieren prepararla? Marta y Rocío tomaron entonces a Bárbara y la llevaron hasta
la cama, allí, la colocaron boca abajo y la ataron en forma de cruz, asegurando
firmemente sus pies y manos a la cama, mientras tanto, Raquel tomó un par de
guantes de latex y colocándoselos a la vista de la paciente, les indicó a sus
enfermeras: – Quieren preparar y lubricar la zona por favor? – Nuestras amigas
retiraron entonces el dildo del ano de Bárbara y tomando un pote de vaselina,
mientras una separaba las nalgas de la paciente, la otra lubricaba la entrada
del orificio, Bárbara de más está que te lo diga, se encontraba completamente
enloquecida a estas alturas, no creía posible que pudiera sobrevivir a tanto
placer, sin embargo, de alguna manera sabía que esto recién estaba comenzando.

Raquel se aproximó entonces a la paciente y dulcemente comenzó a introducir un
dedo y luego dos hasta finalmente introducir tres dedos dentro del ano de su
paciente, en este momento comenzó a moverlos provocando una indescriptible
sensación en Bárbara, el sentir los dedos moviéndose dentro dentro suyo casi la
hace tener un orgasmo y entonces comenzó a arquear su cuerpo.

– Quieren sostener a la paciente por favor? Les indicó Raquel. – De otra manera
no podré continuar con el exámen.

Rocío y Marta sujetaron entonces el cuerpo de Bárbara mientras Raquel decía: –
Veo que su cola se encuentra en perfectas condiciones, debería disfrutar mucho
con ella querida. Veremos ahora que sucede.

Y mientras decía esto, comenzó a desabrocharse el guardapolvo, dejando al
descubierto su impresionante clítoris el cual ya estaba completamente inflamado.

Luego de colocarse un preservativo, comenzó a introducirlo en el ano de Bárbara,
mientras sus dos enfermeras cada vez se excitaban mas con la visión, hasta tal
punto que mientras la sostenían, comenzaron a besarse mutuamente.

Raquel entonces comenzó a cavalgar a Bárbara cada vez con mas fuerza, hasta que
vío a sus dos enfermeras besándose y les dijo: – Señoras, estamos trabajando,
por favor contrólense.

Por supuesto, esto era imposible con la excitación que ambas tenían, así, Raquel
decidió variar su técnica y retirando las esferas de dentro de la vagina de
Bárbara, les indicó a sus ayudantes que la desataran y que se quitaran ellas los
guardapolvos.

Una vez hecho esto, le indicó a Rocío que se acostara en la cama dejando que
Bárbara se sentara sobre su falo totalmente erecto. Cuando estuvo acomodada,
Raquel volvió a introducir el suyo en la puerta trasera de su nueva paciente, la
cual, de no haber estado amordazada, habría emitido una vez mas un gemido de
placer.

Así, en este delicioso sandwich, comenzaron a moverse mientras Marta, sentada en
una silla, contemplaba la image de Raquel y Rocío atendiendo a Bárbara y ambas
con un dildo en la cola, mientras tanto, sentía como el suyo se introducía cada
vez mas profundamente dentro de ella, cuando ya casi estaba también al borde del
orgasmo, reunió fuerzas para detenerse y exclamó: – Doctora, por favor, dejeme
aprender la técnica.

Al escuchar la demanda de su enfermera, Raquel se retiró y mientras Rocío
continuaba moviéndose dentro de Bárbara, se dirigió una vez mas hacia su bolso y
retirando una prótesis de dimensiones bastante importantes, se dirigió con ella
en la mano y mostrándosela a Bárbara le dijo con voz dulce: – Ve querida, este
es el nuevo modelo de prótesis que Miss Valon lanzará al mercado este año, yo
misma lo he probado y debo decirle que es maravilloso, observe el detalle con
que ha sido confeccionado, la similitud de la cabeza, como las venas que lo
recorren parecen tan reales, incluso cuenta con un par de excelentes accesorios
que ya verá que son sensacionales.

Se dirigió entonces hasta Marta y retirándole el dildo que tenía en el ano le
explicó a ella: – No te quejes, que dentro de poco volveremos a llenar ese
agujerito.

Colocó un accesorio en la prótesis mientras continuaba explicándole: – Ves que
maravilla, con este vibrador doble de latex, vos tenés la prótesis con
eyaculador, y además la misma prótesis sujeta estos dos vibradores tanto dentro
de tu cola como de tu vagina, vas a ver que cuando te muevas te producirán una
sensación espectacular.

Se dirigío entonces hacia la cama donde estaban todavía Bárbara y Rocío y
separándolas (con algo de esfuerzo pues ninguna de las dos quería abandonar)
llevó a Bárbara hasta la silla donde la esperaba Marta, quien ya estaba
disfrutando como loca sintiendo todos sus agujeros completos.

– Al ver el tamaño de la prótesis, Bárbara se asustó y comenzó a forcejear,
Raquel entonces le retiró la mordaza permitiéndole hablar y esta dijo: – Por
favor, me va a doler, es muy grande y no voy a poder soportarlo.

– Quedate tranquila, ya estás bien dilatadita y verás que disfrutás como loca,
creeme cuando te digo que te va a encantar, pero primero debés usar esto
también.

Y colocaba dentro de la vagina de Bárbara una pequeña esfera que vibraba en su
mano. – Vas a ver como esto aumenta todavía mas tu placer.

La llevó hasta la silla y allí, acomodó la entrada de su cola en la punta de la
prótesis de Marta, Bárbara dudó un poco al principio, pero rápidamente cambió su
expresión y ahora con la boca libre, comenzó a gemir cada vez mas intensamente.

– Que barbaridad, exclamó Raquel, vamos a tener que hacer algo para taparle la
boca.

Y mientras decía esto, introducía su falo dentro de la boca de Bárbara
indicándole a Rocío que hiciera lo mismo.

Bárbara por supuesto, estaba como loca, tenía una pequeña esfera vibrando dentro
de su vagina, un enorme falo de latex dentro de su cola que la hacía gozar como
loca, y en cada mano el miembro de sus nuevas amigas.

– Estando así, Raquel le dice a Marta, preparate cuando yo te indique, y luego
de un momento le da la orden.

Cuando así lo hace, Marta activa el eyaculador de la prótesis que previamente
Raquel le había explicado como funcionaba, Bárbara sintió entonces dentro de su
cola el calor del líquido entrando (que dado el tamaño de la prótesis eran
bastante), casí en ese momento, Raquel y Rocío llegaron al orgasmo, una sobre el
rostro y otra sobre los pechos de Bárbara.

El sentir el líquido ingresando por su ano, la esfera vibrando dentro de su
vagina y el calor del esperma de Rocío y Raquel sobre su rostro y pecho, fue
demasiado para Bárbara, quien en ese momento tuvo un orgasmo como no recordaba
haber tenido nunca en su vida.

Luego de un momento de relax, y ya acostadas las cuatro en la cama, jugaron un
rato mas mientras Bárbara, ahora transformada en un miembro mas de este club tan
particular, retiraba del ano de nuestras amigas los dildos que estas tenían
insertados.

– Algún día me vas a dejar usar esa prótesis?, es sensacional. Preguntó Bárbara.

– Quedate tranquila querida, has pasado el examen de ingreso y creo que puedo
considerarte una vendedora mas de Miss Valon, además, yo también estoy muerta de
ganas por ver como te queda puesta y por que la uses conmigo.

Pero claro, esta ya es otra historia Espero que les haya gustado este relato, a
mi me excitó mucho escribirlo y una de mis fantasías es encontrar mujeres como
Bárbara y Marta, y CD como Raquel y Rocío que les encanta ensayar nuevas
experiencias.

 

Resumen del relato:
    Dominacion Transexual.

La vendedora de cosmeticos (6)

La vendedora de cosmeticos (6) (29)

La Vendedora, Sexta Parte

La Venganza de Bárbara

"Si ustedes no recuerdan mal, Rocío y Marta habían vuelto a Buenos Aires, luego
de que esta última descubriera lo interesante que podía ser la vida junto con
quien fuera su ex – esposo y ahora amante lesbiana.

Tal es así, que luego de volver y al pasar un tiempo, ambos estaban viviendo
como dos mujeres. Raquel seguía con sus visitas a Rocío, y Marta se hizo gran
amiga de ella . Era frecuente que se reunieran para cenar, cenas en las que como
te imaginarás, luego de los postres se producían frecuentes encuentros sexuales,
potenciados por los productos de Miss Valón.

Con el paso del tiempo el ritmo de la casa comenzó a hacerse cada vez mas
penoso, Rocío no solo tenía su trabajo de secretaria ejecutiva, sino que además,
la zona de ventas de los productos Miss Valón que tenía, ofrecía un gran campo
de trabajo (de hecho, casi no daba abasto con los pedidos).

Llegaba agotada a la noche y motivada por el incremento en sus ingresos
decidieron una noche junto con Marta, contratar una mucama que se encargara de
las tareas domésticas y de esta forma estar mas tranquilas ellas y poder
disfrutar aún mas de sus encuentros.

Citaron en su casa a varias candidatas; buscaban entre otras cosas una empleada
que fuera, sexualmente hablando, bastante liberal pues pensaban que tarde o
temprano, al vivir con ellos se daría cuenta de la naturaleza de Rocío y que en
las visitas ocasionales de Raquel algunas cosas sucedían. Finalmente eligieron a
una de las postulantes, una muchacha del interior, de excelente físico que podía
percibirse a pesar de que usaba gastadas ropas y su cabello estaba bastante
descuidado. Así, pactaron que a partir del día siguiente, comenzaría sus tareas.

Ese día transcurrió con normalidad y por fortuna, Rocío llegó temprano a su casa
pues Miss Valón había suspendido temporariamente la entrega, en espera de la
nueva línea de productos para el año próximo. La nueva mucama preparó la comida,
los sirvió y atendió correctamente e incluso rozó un par de veces las piernas de
Marta primero y de Rocío después, lo que les hizo mirarse de manera cómplice
sospechando que su nueva mucama podría participar en algún momento de sus juegos
sexuales.

Finalmente, la mucama les trajo el café. Lo que seguramente ellos no sospechaban
era lo que estás sospechando tu: la mucama no era otra persona que Bárbara, la
amiga de Marta que ellos habían abandonado en Rosario, atada y con dos
vibradores insertados en su cuerpo. Estaba, decidida a vengarse, se había hecho
pasar por una muchacha del interior, sin experiencia, y con un poco de
maquillaje, la ropa ajada y una peluca había logrado no ser reconocida.

Así, Bárbara decidida a cobrarse la situación que le habían hecho pasar, había
colocado un potente somnífero en el café. Al poco rato, Rocío y Marta, se
encontraban durmiendo en el sofá de su casa. Aquí es donde Bárbara comenzó a
realizar su verdadero trabajo: tomarse revancha.

Cuando nuestras amigas se despertaron, vieron que se hallaban en su cama, pero
una cosa les sorprendió, no podían moverse pues estaban firmemente atadas con
sogas tanto en manos como en las piernas, además de tener un penis – gag puesto
dentro de su boca.

Cuando por fin pudieron erguir un poco la cabeza, encontraron que también
estaban vestidas con idéntica ropa, zapatos aguja de taco alto, medias negras
con costura y refuerzo en el talón, un uniforme de mucama estilo francesa, por
debajo sentían la opresión de un corset firmemente apretado y una de las cosas
que mas sorprendió a Roció fue sentir dentro de su cola un vibrador, supuso que
Marta se encontraría en igual situación.

Además, sentía su busto extraño y era porque Bárbara le había colocado un par de
prótesis mamarias de gran tamaño. Lo que es justo reconocerlo, le daba una
imagen bastante excitante.

En ese momento aparece Bárbara en la habitación, precedida por el ruido de un
taconeo, ambas dan vuelta su cabeza para mirarla y se quedaron asombradas de que
la misma persona pudiera ser: la Bárbara que Marta conocía, la tímida mucama que
había hecho las tareas domésticas ese día y al mismo tiempo, la imponente
dominatriz que tenían ante sí.

Su cabello, negro azabache, estaba recogido en una cola de caballo, su
maquillaje era sencillamente espectacular, largas sombras cubrían su rostro,
estirando sus ojos hacia los costados, sus labios parecían dispuestos a ordenar.
En su cuello, lucía una gargantilla de cuero con tachas de metal, debajo, un
corset sumamente ajustado le hacía una figura espectacular, mientras que el
corpiño estilo media taza, mostraba unos pechos espectaculares.

Los brazos estaban enfundados en guantes de cuero altos que casi llegaban hasta
las axilas, un portaligas con medias negras y un par de botas con taco aguja,
altas hasta la mitad del muslo y acordonadas le daban una apariencia realmente
intimidante.

Finalmente, completaba el atuendo una prótesis de respetables dimensiones, de
color negro que pendía de su entrepierna sujetada por un cinturón de tiras que
dejaba al descubierto tanto su vagina como su cola. Rocío reconoció
inmediatamente los productos Miss Valón que Bárbara llevaba puestos y lamentó
haberlos dejado en su casa en Rosario.

– Bueno putitas, ahora van a probar un poco de su propio tratamiento.

– Mmmhgmgmh – tan solo pudieron decir Rocío y Marta producto de la mordaza que
tenían puesta.

– Ahora voy a contarles lo que pasó cuando Ustedes se fueron: estuve siete horas
sentada en esa silla, enloquecida con los dos vibradores dentro mío, gozando un
orgasmo detrás de otro hasta que finalmente llegó Eugenia y me desató, por
supuesto, aún seguía excitada y cuando quedé libre, casi obligué a mi amiga a
que me besara hasta alcanzar de nuevo otro orgasmo.

– Así, me decidí a hacerles una visita y excitarlas hasta que me pidan por favor
que me las coja. Está claro? – Mgmghgmkgkkg – solo pudieron responder nuestras
amigas.

Bárbara procedió a retirarles la mordaza, al tiempo que las desataba, pero tan
solo las sogas, dejándoles puestas un par de esposas en las manos y en las
piernas unas anillas de cuero unidas por una cadena que las obligaba a caminar
con pasos cortos.

Al sentarse en la cama y casi al unísono nuestra pareja amiga exhaló un gemido,
producto de que se les hubieran enterrado un poquito mas los vibradores que
llevaban puestos.

– Bueno, veo que empezamos a entendernos. Ahora ustedes se van a encargar de las
tareas de la casa mientras yo disfruto un poco.

Y mientras decía esto, se dirigió primero a una y luego a la otra encendiendo
los vibradores que tenían puestos a su máxima potencia. Sus ojos mostraron casi
inmediatamente ese brillo particular producto de un grato momento.

– Bueno, ahora no se queden quietas les ordenó, vos Marta, vení conmigo al
living, mientras vos Rocío te vas a la cocina a lavar los platos.

Ambas obedecieron inmediatamente pues, aunque no lo tenían previsto también
estaban disfrutando como locas con la nueva situación. Así, Rocío se dirigió a
la cocina, sintiendo como con cada uno de sus pasos se acomodaba el vibrador,
una sensación particular ya comenzaba a recorrer su cuerpo y sentía la necesidad
de tener algo vivo dentro suyo.

Mientras tanto, en el living Bárbara llevaba a Marta de la mano hasta un sillón,
allí, se sentó y le ordenó: – Ahora empezá a limpiarme las botas con tu lengua.
Marta sintió entonces por primera vez la humillación en carne propia, tal como
en otro momento la había sentido Rocío y comprendió inmediatamente porqué le
había agradado tanto a ella.

Tímidamente al principio y con mas energía después que Bárbara le tomara la
cabeza entre sus manos, Marta comenzó a pasar su lengua por todo el largo de las
botas, subiendo y bajando, yendo desde los tacos aguja, los que introducía en su
boca como si de un pequeño pene se tratase, hasta la caña de las botas, rozando
con su lengua las piernas de Bárbara.

Viendo que esta actividad le daba placer, Bárbara exclamó: – Pero, veo que Rocío
te ha convertido en una verdadera puta, vení, demostrámelo y besame un poco.

Marta no se hizo rogar, totalmente compenetrada con su nuevo papel de sierva,
comenzó a pasar su lengua primero por la punta de la prótesis y luego tragándola
casi por completo, besándola como si de un verdadero pene se tratase.

Bárbara, totalmente excitada ante esta imagen, la tomó de los brazos, la hizo
dar vuelta y sin sacarle el vibrador que tenía en la cola, la penetró
violentamente por la vagina. Tal como te puedes imaginar, el placer que sentía
Marta era indescriptible, tener sus dos agujeros llenos, uno vibrando
agradablemente, mientras que en el otro tenía un pene de generosas dimensiones
entrando y saliendo.

Rocío que se encontraba en la cocina, se sintió atraída por los gemidos de su
pareja, se acercó con pasos pequeños y cada vez mas excitada por los efectos del
vibrador dentro de su cola. Hasta que al asomarse al living, la escena que
presenció, la hizo relamerse los labios. Allí estaba su pareja, convertida en
toda una sierva, siendo cogida por una nueva Ama que había ingresado en sus
vidas.

Presa de la excitación, pasó su mano por debajo de la falda y comenzó a
acariciar su clítoris, pero, no pudo reprimir un gemido de placer al encontrarse
en tal situación. Imaginen la pobre chica, estaba contemplando una escena de
alto voltaje, con un dildo en su cola y además acariciándose, por mas que
intentó contemplar en silencio, sus propios gemidos atrajeron la atención de
Bárbara.

Cuando ella la vio, enseguida exclamó: – Ah, no, vos no vas a gozar ahora, esta
noche soy yo quien las va a gozar a las dos mientras ustedes me ruegan que les
permita llegar al orgasmo.

Inmediatamente entonces se retiró de Marta, la obligó a sentarse en una silla
(momento en que nuestra amiga suspiró nuevamente al acomodarse nuevamente el
vibrador) le colocó nuevamente la mordaza para que no la perturbara con sus
gemidos y la ató a la misma a fin de que no pudiera siquiera tocarse a si misma.

Bárbara se dirigió a Rocío y tomándola por su ropa, la obligó a recostarse sobre
el respaldo del sillón, quedó así con la cola hacia arriba y por supuesto, como
se imaginarán, casi inmediatamente retiró el vibrador de su cola para acto
seguido penetrarla con su dildo.

Estaba así moviéndose rítmicamente cuando sonó el timbre. Sin saber quien era,
inmediatamente amordazó y ató a Rocío a fin de que no pudiera emitir sonido y
cerró la puerta que separaba el living de la recepción del departamento y abrió
la puerta para ver quien era.

Tengo que aclararte que se trataba de Raquel que también aprovechando que
terminaron temprano, había decidido hacer una visita a sus amigas a fin de pasar
un buen rato? – Buenas tardes, dijo Raquel, enfundada en su hermoso traje de
vendedora de Miss Valón.

Comprendiendo inmediatamente que algo había pasado, Raquel adoptó el ritual de
vendedora y dijo a Bárbara.

– Soy representante de la línea de productos Miss Valón y deseaba hacerle una
demostración.

Bárbara, interrumpida en medio de una venganza que estaba saliendo mejor de lo
que había imaginado, no estaba de muy buen humor y rápidamente le dice: – Si, ya
conozco sus productos, justamente como puede ver estaba en este momento
usándolos.

– A pero señora, precisamente por lo que veo es que puedo señalarle que usted
tiene la línea vieja y yo en este momento estoy presentando el lanzamiento de
los productos para el año próximo. Realmente no puede dejar de disfrutarlos.

Y mientras decía esto, dejaba su bolso en el suelo, lo abría y comenzó a sacar
una serie de productos.

– Vea por ejemplo, este arnés, es sencillamente espectacular, puede comprobar

Aprovechando la distracción de Bárbara por los productos que le estaba
mostrando, Raquel tomó una de las manos enguantadas de esta y casi sin que
pudiera reaccionar, colocó un par de esposas en sus brazos. Una vez que la tuvo
inmovilizada, la empujó contra la puerta y la interrogó.

– Decime donde están Rocío y Marta, rápido antes de que me enoje.- Aunque en
realidad, más que enojada estaba excitada; Bárbara ya podía sentir una ligera
presión contra su cadera que salía debajo de la ropa de Raquel.

– En el living, atadas y amordazadas.

– Atadas y amordazadas, que interesante, eso tengo que verlo.

Guió así a Bárbara tomándola por los brazos hasta el living, y si ya había
comenzado a excitarse, ahora lo estaba aún mas, contemplando a sus dos amigas,
atadas, amordazadas y completamente inmóviles, ataviadas como dos mucamas
francesas. Fue lo único que necesitó para terminar de excitarse y comenzó a
sentir una ligera presión contra su bombacha, imaginando la noche que pasarían.

Empujó entonces a Bárbara sobre uno de los sillones y procedió a sacarles la
mordaza a Rocío y Marta mientras decía: – La verdad no se si desatarlas, me
parece que están tan bonitas que mejor voy a esperar un momento.

Así, se aproximó primero a Marta y subiendo la pollera dejó libre su clítoris
bastante inflamado, Marta casi se abalanzó sobre él y comenzó a besarlo con
placer.

– Tranquila chiquita, así no me vas a dejar que dure toda la noche. Esperá un
ratito que voy a atender también a Rocío.

Mientras decía esto se acercó a nuestra amiga, quien ya se estaba relamiendo los
labios. Nuevamente tomó su clítoris y se lo ofreció, Rocío entonces lo tomó
entre sus labios mientras Raquel se movía rítmicamente como si estuviera
cogiendo la boca de su amiga.

Luego de un momento, procedió a desatarla y entonces, notando que el clítoris de
su amiga estaba tan inflamado como el suyo, se agachó y mientras acariciaba la
cola de Rocío y movía el vibrador dentro de ella, procedió a darle el mismo
tratamiento que antes había recibido ella.

Mientras, tanto Bárbara como Marta estaban literalmente desesperadas.

Viendo esto Raquel retiró su boca del pene de su amiga y le dijo:

– Pero, mirá Marta la pobrecita como está, no te parece que deberíamos atenderla
un poquito?

– Tenés razón, pero que hacemos con ella? (señalando a Bárbara) – Dejemos que
entre un poquito en calor y luego le mostramos la nueva línea de productos.

Diciendo esto, se acercaron a Bárbara y tomando el bolso de Raquel, sacaron dos
pequeños artículos con forma de huevo, presionando un interruptor, estos
comenzaron a vibrar intensamente y entonces tomando Raquel uno y Rocío el otro,
los introdujeron respectivamente en el ano y la vagina de la dómina que ahora
había pasado a esclava. Por supuesto, y además conociendo la naturaleza del
producto, se encargaron de enterrarlo profundamente para incrementar su efecto.

Una vez que se encargaron de Bárbara, se acercaron nuevamente hacia Marta y al
desatarla, esta se liberó rápidamente y mientras que tomaba cada uno de sus
penes en su mano masturbando a nuestras amigas les dice.

– Son dos brujas, ustedes divirtiéndose como locas mientras casi me matan
haciéndome desear. Ahora van a ver el tratamiento que les voy a dar yo.

– Adelante, estamos a tu disposición. Le dice Rocío mientras contenía los
gemidos de placer.

Marta, viciosa se introdujo entonces sucesivamente el miembro de una y otra
dentro de su boca. Mientras masturbaba a una, bebía el clítoris de la otra,
alternando cuando percibía que una de ellas estaba por tener su orgasmo.

Finalmente, cuando vio que casi no podían contenerse mas, continuó sin parar
hasta que ambas llegaron al climax casi al unísono.

Ya relajadas y estando las tres abrazadas Marta preguntó:

– Y ahora que hacemos con ella?

– Ya vas a ver querida, le respondió Raquel mientras Rocío le comentaba, – No
sabés que acaba de salir la nueva línea de productos, Bárbara será la primera en
probarla.

 

Resumen del relato:
    Dominacion Transexual.

La vendedora de cosmeticos (5)

La vendedora de cosmeticos (5) (29)

La vendedora de cosméticos

(quinta parte)

La nueva vendedora.

"Rocío y Raquel se hicieron grandes amigas. Pronto quedó olvidado la forma un
poco traumática de como se habían conocido; las satisfacciones posteriores
superaron con creces los malos momentos (realmente fueron malos ?) pasados por
Rocío.

Se reunían cada vez que sus actividades se lo permitían. Rocío, a instancias de
Raquel, había realizado el curso de vendedora de cosméticos en la prestigiosa
empresa Miss Valón. Fue un curso duro, tenía que estudiar mucho y conocer todos
los productos al dedillo, nada se dejaba librado al azar. Pero Rocío siempre se
destacaba y sacaba las mejores notas; pronto le dieron la credencial, el
uniforme color salmón y como zona de venta el sur de la provincia de Santa Fe.

Rocío había pedido una semana de vacaciones en el trabajo, que a regañadientes
el presidente le había otorgado. Quería recorrer toda su zona personalmente y
aprovecharía esa semana para así hacerlo.

Se reunió con Raquel en su departamento ahora coquetamente decorado con cortinas
color rosa y flores por todos los rincones, para que le diera los últimos
consejos. Allí fue Raquel y como siempre recordaron aquel momento feliz que
habían pasado cuando asaltaron la oficina: Fue una tarde, los ladrones entraron
simulando que eran tres importantes empresarios con imponentes attachés,
diciendo que venían a ver al presidente de la empresa para tratar un negocio de
varios millones de dólares. Al no tener cita se quedaron hasta casi entrada la
noche esperando en el hall de recepción.

Rocío los atendía sirviéndoles café y coqueteando un poco. Se veía que uno de
ellos estaba interesado en entrar en conversación.

Raquel había llegado a buscar a Rocío a la oficina, para irse juntas y se quedó
charlando con ella. Como a las 19:30 el presidente llamó a Rocío por el
intercomunicador diciéndole que estaba solo y desocupado y que hiciera pasar a
los visitantes. En ese momento los tres sacaron de entre sus ropas armas y
apuntándoles a la cabeza a las dos chicas y tomándolas de los brazos por detrás
pasaron al despacho del presidente.

– Quieto o te quemamos a vos y a tus secretarias – fue la orden de uno de los
asaltantes – vamos abrí la caja fuerte o acá corre sangre !!- El presidente no
se negó, abrió la caja fuerte. Los asaltantes tomaron tres sillas y los ataron a
los tres; Raquel y Rocío se sentían muy cómodas y deseaban (sin decirlo) que les
apretaran más las sogas que las ataban.

A los tres los ataron de la misma forma, las piernas a cada una de las patas de
las sillas, con varias vueltas de soga por los tobillos y los muslos. Los brazos
por detrás del respaldar, con muchas vueltas de soga en las muñecas y un tirante
unía a una de las patas delanteras.

A las chicas les pusieron una mordaza con cinta de embalar sobre la boca y al
presidente le pegaron otra cinta sobre los ojos. Así quedaron maniatados y sin
posibilidad alguna de moverse. Rocío y Raquel estaban excitadísimas y sentían
que su clítoris se hinchaba y su ano se les dilataba pidiendo a gritos que algo
entrara en él.

Mientras dos asaltantes revisaban y seleccionaban cosas de la caja fuerte, el
que sentía alguna simpatía por Rocío se acercó a ella. Lentamente le levantó la
pollera y metió su mano por debajo, buscando algo, cuando encontró un clítoris
más grande de lo que pensaba, se sobresaltó; Rocío estaba babeando de
excitación. El asaltante se bajó los pantalones y sacándole la mordaza a Rocío
le dijo: – A ver dulce, si sabés que hacer con esto – y le puso su pene en la
boca. El presidente tratando de defender a las chicas (aunque nadie se lo había
pedido!) a ciegas luchaba para zafar de las ataduras hasta que, él y la silla,
rodaron por el suelo y no se pudo mover más.

Raquel tragaba saliva y se desvivía por lamer un poco ella también.

Rocío hizo su trabajo impecablemente, lamió de un costado, del otro, lo metió
todo en la boca, movía la cabeza acompasadamente hacia adelante y atrás, hasta
que el asaltante llegó al orgasmo y le derramó su esperma entre los labios,
cuello y pecho. Tan bien lo hizo que el asaltante le dio un beso en la boca de
despedida y le pidió su número de teléfono para llamarla en alguna otra
oportunidad.

Los otros le dieron un coscorrón en la cabeza y los tres salieron corriendo con
un attaché lleno de dinero y otros valores.

Cuando llegó la policía, solo contaron las cosas que se habían robado de la caja
y comentaron que los ladrones habían sido muy caballerosos en el trato con las
damas.

Si bien Raquel se quedó con algunas ganas ese día, siempre que lo recordaban
sentía la misma excitación y se insertaba un vibrador en su cola para calmarse.

Pero volvamos al relato.

Al día siguiente muy temprano Rocío partió hacia Rosario. Tenía muy claro a
quien visitar. A eso de las 10 tocó timbre en un departamento de una calle
céntrica.

Una mujer de unos treinta y algo, vistiendo joggins y con lagañas en los ojos le
abrió la puerta. Rocío con su uniforme de promotora, (saquito cruzado color
rosa, debajo una blusa blanca, la mini del mismo color del saco, apenas cubría
la parte superior de sus piernas enfundadas en medias blancas de lycra) no pudo
decir su discurso de presentación cuando Bárbara, la mujer que había abierto la
puerta, comenzó a gritar excitada hacia el interior del departamento: – Marta,
Marta, una vendedora de Miss Valón. – y dirigiéndose a Rocío – Al fin nos vienen
a visitar! esperábamos hace tiempo que viniera alguien ! – y de un empellón la
hizo entrar.

Marta apareció y se abrazó con Bárbara y semi paralizadas miraban a Rocío. Ella
estudió un instante la situación y comenzó su discurso: – Buenas días señoras,
vengo de la empresa Miss Valón, estamos lanzando al mercado una nueva línea de
cosméticos y accesorios para la mujer moderna, …- . Inmediatamente fue
interrumpida por Bárbara: – Si, si, ya conocemos los cosméticos, díganos que
cositas tiene, de esas que a una le hacen sentir cosas nuevas ! – dijo tipo
metralleta.

– Bueno, Miss Valón está lanzando al mercado estas sogas de algodón y la línea
de mordazas ultra fina con correas de cuero; que si Ustedes me permiten quisiera
hacerles una demostración, totalmente gratuita – y mientras hablaba sacaba un
manojo de sogas del bolso.

Excitadas Marta y Bárbara aceptaron enseguida. Bárbara se quitó el jogging y en
bombacha y corpiño se sentó en una silla. Rocío prolijamente le comenzó a atar
las piernas (recordando cómo lo habían hecho los asaltantes de la oficina),
luego le quitó el corpiño y le puso soga alrededor de los senos apretándoselos
fuertemente, cuando terminó parecían dos matambres colgando. Las manos atadas
detrás y fijas a las patas traseras y finalmente una mordaza de bola roja en la
boca.

Bárbara inmovilizada como estaba comenzó a excitarse tanto que de su vulva
salían chorros de líquido.

A Marta la desnudó completamente y la puso sobre la cama boca abajo. Le ató los
pies por los tobillos y las manos por detrás, luego juntó pies y manos por la
espalda. Le puso una soga al cuello y el extremo lo ató a la conjunción de pies
y manos. Marta quedó en una posición incómoda, arqueada y con la cabeza erguida,
pero sumamente excitada.

Rocío se subió la mini dejando a la vista de Marta su miembro hinchado.

Marta abrió los ojos desmesuradamente al reconocer aquel aparato y exclamó:

– Roberto ! sos vos !! –

– No! ahora soy Rocío – le respondió y tomándola por los cabellos la obligó a
succionarle el miembro.

Bárbara se retorcía de placer y trataba de zafar de las ataduras ya que quería
participar en todo. Como podía gemía y quería llamar la atención.

Rocío por un instante se acercó a ella y colocando la bombacha de lado le clavó
dos vibradores de buen tamaño, uno para cada uno de sus agujeros.

Lágrimas de dolor y placer caían por las mejillas de Bárbara.

Rocío volvió con Marta a quién desató y volvió a atar pero esta vez boca arriba
y cada extremidad a una punta de la cama. Se sacó la mini, dejando ver sus
portaligas y su miembro erguido en toda su plenitud y se acostó sobre Marta.

Marta jadeaba de placer con todo el miembro de Rocío dentro suyo. Bárbara atada
en la silla, se sacudía clavándose cada vez más profundamente sus dos
consoladores.

Rocío llegó al orgasmo llenando la vagina de Marta con sus líquidos. Se retiró
un momento. Marta estaba exhausta y trataba de recuperar el aliento, cuando vio
aparecer a Rocío con un consolador doble de cintura puesto.

– Esta es una de las últimas creaciones de Miss Valón – dijo y desatando
nuevamente a Marta la puso en posición de perrito sobre la cama y por detrás le
introdujo simultáneamente los dos consoladores en sus dos orificios. La cabeza
de Marta giraba, su cuerpo se estremecía, las manos y rodillas sobre las que
estaba apoyada flaqueaban y, cuando Rocío apretó un botón del juguete y liberó
chorros de líquido viscoso en su ano y vagina, cayó casi desmayada sobre el
colchón.

Marta le rogaba a Rocío que la llevara con ella de nuevo a Buenos Aires, que
nunca había disfrutado tanto, que se convertiría en su esclava por siempre, que
todo sería como antes.

Rocío le dijo que las cosas serían mejor que antes, ahora ella era vendedora de
Miss Valón y podía conseguir los productos a precio promocional. Loca de
contenta Marta hizo las valijas y llevándose al bebé partieron a Buenos Aires.

A Bárbara le sacaron la plata de la billetera para pagar los productos que
habían utilizado en la demostración y que prolijamente habían acomodado sobre la
cama. La dejaron atada, con los consoladores y mordaza puestos, y se despidieron
de ella con la esperanza de que a la noche llegara alguna amiga para desatarla."

 

Resumen del relato:
    Dominacion transexual, bondage.