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Sexo con maduros

Un día inolvidable

Un día inolvidable (35)

Les cuento que soy contadora, trabajo en un estudio contable,
tengo 30 años. Mi jefe, el dueño del estudio, también es contador y tiene 55
años. Trabajo allí hace 2 años. Siempre me di cuenta, porque me lo hacia notar,
que un interés hacia mi, había.

Un día, me dijo mañana vamos a viajar….. (a una provincia
vecina), tenemos que sacar los datos para hacer el balance, allí vivía un
cliente, posiblemente nos tengamos que quedar un día, si no terminamos el
trabajo, le conteste que bueno, pero un presentimiento mas que grande me
avisaba, que ese viaja no era por trabajo, era otra cosa la que se venia, y que
en realidad me gustaba. Es así que al día siguiente, muy temprano paso en su
auto a buscarme como habíamos convenido, (anteriormente muchas veces habíamos
viajado, pero realmente por trabajo).

Comenzó el viaje, hablábamos de cosas generales, escuchábamos
música, y antes de llegar a la ciudad, me dijo: vamos a parar para relajarnos y
pasarla bien, te parece? y ahí confirme mi presentimiento, y realmente estaba
jugada, aparte lo deseaba y acepte. Directamente fuimos a un hotel alojamiento.
Entramos, realmente como que no hacían falta las palabras, las cosas fueron
pasando y pasando……………………. En realidad, contar lo que paso allí,
no es el objetivo de mi relato, porque paso lo normal, si así lo puedo llamar.

Lo que quiero relatar, es que sin querer ni pensarlo, en ese
viaje se me hizo realidad, mi mas grande
fantasía………………………………………………..

Como les contaba, ese día fuimos primero al hotel
alojamiento, después de haber hecho de "todo", seguimos viaje, llegamos a la
provincia de destino, nos alojamos en un hotel, (por supuesto que los datos para
el balance eran el gran pretexto) y allí seguimos……………. toda la
tarde……………………. Nos dormimos esa noche, al otro día, exhaustos de
tanto placer, nos levantamos, bajamos a desayunar, y nos encontramos con un
amigo del contador, al parecer un cómplice de aventuras, porque para nada se
sorprendió de vernos juntos, me presento, hablamos, y el contador le contaba
como lo mas normal, que estabamos juntos unos días disfrutando del mas grande
placer, etc, etc, La conversación se estaba poniendo caliente. Mientras
seguíamos compartiendo el desayuno los tres y la charla hot, mi jefecito me
manoseaba mi conchita, disimulando un poco debajo del mantel, después me abrazo
y con su mano me manoseaba las tetas, delante de su amigo, esto nos excitaba a
los tres.

En un momento su amigo pregunto: ¿Y ahora que harán? como
siguen sus planes? yo no contestaba nada, mi jefe le dijo, la seguimos un rato
en la habitación y después regresamos………….. entonces su amigo le
contesto: me permiten participar???????????, en ese momento me sentí perturbada
y sentí que si mi jefe aceptaba, se cumpliría mi mayor fantasía, QUE ME COJAN
CON DOS HOMBRES A LA VEZ. Mi jefe me miro y dijo: yo no tengo
problemas……………, y los dos me miraron……………… entonces
conteste: yo tampoco, ya estaba lanzada, y además lo deseaba enormemente, se
haría realidad mi fantasia!!!!!!!!!!!!!!!!!……………………

Nos fuimos a un hotel alojamiento los
tres………………………………… Llegamos, entramos, pusieron música,
me pusieron al medio, y empezamos a bailar, me apoyaban sus vergas, que sentía
iban creciendo, me manoseaban, las tetas, la concha, todo por encima de la ropa,
me chupaban el cuello, la boca, la cara………, ya estaba a milllllllll, me
sentía empapada y no podía creer lo que me estaba pasando, lo disfrutaba minuto
a minuto porque lo deseaba inmensamente.

Mi jefe me ordeno que lo desvistiera, así lo hice de a
poquito, mientras lo besaba y lamía, y su amigo me seguía manoseando, así seguí
hasta que lo deje desnudo, y todo su cuerpo caliente quedo frente a los dos, su
hermosa verga parada, dura, roja de tanta excitación, le di unas lamiditas y
unas chupaditas a su puntita, después me pidió que desvista a su amigo, mientras
él se puso detrás mío, y me sobaba las tetas, me refregaba la verga por mi
cuerpo, así es que me puse delante de nuestro amigo y comencé mi tarea, como me
excité, porque como sea la verga de mi jefe ya la conocía, pero no sabia que me
depara el destino, con aquel hombre que se ofreció a cumplir mi
fantasía……………., seguí, muy lentamente, disfrutando, pero ganas de
arrancarle la ropa, mientras desprendía los botones de la camisa, con mi otra
mano acariciaba su pichila, y alli me di cuenta que la amada naturaleza me haria
gozar como una perra………….. cuando baje su slip, quedo frente a mi una
vergota inmensaaaaaaaaaaaaaaaa, nunca había visto y tenido frente a mi algo así,
era inmensaaaaaaaaaaaaa y gorda, la tenia re parada, hinchadisima, sabia que ese
día seria i n o l v i d a b l e. Cuando estaban los dos completamente desnudos,
empezaron a desnudarme a mi, estabamos los tres parados, mientras estaba frente
a uno, me sacaba algo, mientras el otro de atraes me toqueteaba, después me daba
vueltas y seguía el otro, así hasta quede desnuda, ya no daba
masssssssss………………, estaba enloquecida, empapada, alcanzaba a sentir
el olor que despedíamos, era excitante.

Nos fuimos a la cama, nos acostamos los tres, yo al medio, y
empezó el toqueteo, las lamidas, chupadas, dedos por todos lados, así estuvimos
un rato mas que largo, yo no se cuantos orgasmos tuve, perdí el control. Después
mi jefe se acostó boca arriba y me dijo que lo montara, lo hice, empece a jugar
con su verga en mi entrada, así estuve un rato, mientras su amigo detrás mío me
acariciaba las tetas, me las pelliscaba, me besaba y chupaba el cuello, me
acariciaba su enorme verga en la espalda, mmmmmmmmmmmmmmm que rico placer.
Después de apoco me fui introduciendo la verga de mi jefe en mi entrada, con mis
movimientos la metía y la sacaba muy despacito, sintiendo el placer y el goce
que esto me proporcionaba. Aceleramos los movimientos y acabamos los
dos……………………………., me tendí sobre de él, nos besamos,
mientras sentía que una lengua me limpiaba la concha, y se tragaba mis flujitos
de placer y goce, que delicia, gemía, me quejaba de placer.

Después nos pusimos en 69 con mi jefe, dándonos unas chupadas
infernales, deliciosas, mientras su amigo se arrodillo a mi costado y me ofrecía
su pija, no se como, pero la lamía a las dos, mas dedicaba a la de mi jefe, pero
no descuidaba la otra, me la reservaba para después, quería saborear esa hermosa
verga tranquila. Acabe no se cuantas veces otra vez.

En un momento, me pidieron que querían que se las chupe a los
dos juntos, así que les dije que se arrodillen en la cama enfrentados, y con sus
vergas paradas, yo me acomode al costado, las tome con las manos y junte las
cabezas, las acariciaba así, y acerque mi boca, saque mi lengua deseosa y
hambrienta de vergas, y empece a lamer, a una y a otra, sentía como se quejaban
de placer, me pedían mas y mas, con la mano les acariciaba los huevos, y seguía
lamiendo y chupando, hasta que sentí que un chorraso de leche me bañaba la cara,
me llenaba la boca, trague y seguí, y al rato sentí otra catarata de esperma que
caía sobre mi, que delicia, que placer!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!, era
irresistible.

Mi jefe se tendió en la cama, y yo deseaba con locura que me
chupen, así que me puse en 69, él abajo, y su amigo se acomodo frente mío, y me
ofrecía su verga, con gusto se la lamí, la chupe, no estaba en una posición muy
cómoda, pero me daba maña para hacerlo, mi jefe me seguía lamiendo y chupando,
estaba tan pero tan caliente, que sentía como mis jugos me caían e iban a su
boca, sentía que algo caliente me salía, era hermoso, yo seguía con la verga de
nuestro amigo en mi boca, esa herramienta enorme de placer, era espectacular
chuparla y saborearla………… estuvimos un rato así, hasta que sentí la voz
de mi jefe que decía:, chupenme la verga…………., yo cambie de lugar en la
cama me acomode a los pies, le hice seña a su amigo y dirigi su boca a la verga
de mi jefe, y se la empezamos a chupar………………… si estaba a mil
grados centigrados, eso me puso a un millón, nunca había visto en vivo y en
directo a un hombre chupar la verga a otro (creo que no era la intención de mi
jefe que se la chupe su amigo, se expreso mal y en vez de decir, chupame, dijo
chupenme, nosotros hicimos caso, y ese mal entendido me termino de enloquecer)
era maravilloso, por momentos se la chupabamos entre los dos, se juntaban
nuestra lenguas, seguíamos por el tronco, la punta, las bolas, seguíamos
chupando y lamiendo, subiendo y bajando una y mil veces, mi jefe se quejaba del
placer que le arrancábamos, nos decía de todo, groseria que mas nos enloquecía y
no queríamos parar, se vino, y se la seguíamos chupando con mas
locura…………………………………………………………………
hasta que fuimos dejando poco a poco, lamíamos mas despacito, mas
lento………………….

mi jefe se incorporo y me dijo ahora me voy a
desquitar………………………………. estando juntos frente a frente
arrodillados en la cama, me empezó a besar, la boca el cuello, las tetas, me las
mordía, las chupaba, parecía que quería arrancarme leche de ellas, siguió
bajando me hizo parar en la cama, y el arrodillado me empezó a chupar el
clitoris, me lo mamaba, …………..que placer me
arrancaba………………………., mientras tanto su amigo me lamía el culo,
me lo chupaba, cuando estaba a mil de nuevo, cuando empece a chorrearme de nuevo
a mas no poder se acostó, me indico que me ponga sobre de él, de espalada apunto
su verga en mi culo que estaba empapadisimo y super dilatado, y de un empujón me
la metió, me dolió. le dijo a su amigo cógela por la concha, el obedeció, se
acomodo, apunto su verga, yo estaba bien abierta y me la ensarto hasta la
garganta…………………., Creo que no existe ninguna palabra para
describir el placer que me proporcionaban, sentir dos vergas hermosas y
calientes, mmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm, nos movíamos, jadeábamos, me decían de todo,
hasta que mis dos machotes explotaron dentro de mi, y me vine también, inundada
de esa catarata de semen.

Espero les guste lo que les estoy contando, prometo en el
próximo relato, contar como termino todo esto. Acepto comentarios.

 

Resumen del relato:
    Mi hermoso jefecito…

La Profesora en Casablanca

La Profesora en Casablanca (35)

La profesora en Casablanca
Supongo que verme en sujetador delante del vendedor hizo que me sintiera tan
caliente que provocó todo lo demás.

Hola a todos, me llamo Luisa, soy profesora y actualmente
tengo 34 años. Mi pelo es negro, largo y liso; mis ojos son verdes y mis medidas
son 1’70 de altura y 94-62-95. No os voy a contar que soy una mujer espectacular
tipo Pamela Anderson o Shalma Hayek, pero tengo un buen cuerpo y mis grandes
ojos verdes me hacen atractiva.

Mi vida sexual entra dentro de los cauces normales, tanto
ahora como en el pasado, con los novios ocasionales que tuve. Pero "normalidad"
no creo que se deba considerar suficiente en algo como el sexo, que debe ser
extraordinario. La falta de lo "extraordinario", de lo que te puede hacer
vibrar, sentir emociones especiales, convierte la normalidad en algo monótono y
aburrido, y lo peor de todo es que, como no tengo pareja estable, no llego a
alcanzar el nivel de confianza suficiente con mis ocasionales parejas como para
intentar algo diferente. Esto hace que tenga que suplir mis carencias en este
campo con la fantasía y también en internet. Tal vez por este mismo motivo a
veces siento ese tipo de excitación que hace que deje la cortina un poco
descorrida en unos probadores cuando sé que me pueden ver; o al regresar después
de una noche de juerga me separo las piernas en el taxi, haciéndome la borracha
para que el taxista me vea las bragas. Pero no creo que sea sólo exhibicionismo,
creo que es más como dejar salir al animal que llevamos dentro, que por breves
momentos actuamos de una forma completamente irracional y puramente instintiva.
Son breves momentos en que dejamos a un lado nuestra forma de ser habitual y
dejamos aflorar nuestros instintos primarios como hembras (o machos), buscando,
en definitiva, lo que nos falta: morbo.

La experiencia más fuerte que viví en ese sentido me sucedió
hace tres veranos, cuando me fui de vacaciones dos semanas a Casablanca con unos
tíos míos. Ella tiene 54 años y es la típica señora entrada en kilos, muy
habladora y mi tío tiene 57 años, es calvo y con una buena barriga. Son la
típica pareja que había dedicado toda su vida a la educación de sus hijos y
ahora que éstos ya eran mayores comenzaban a hacer turismo. Yo en ese verano
acababa de romper con un novio que tenía y mi madre, como me veía sola y
desanimada, y lo que es peor, sin ningún plan en perspectiva, me sugirió hacer
ese viaje a Marruecos con mis tíos, ya que sabía que sino no iba a ir a ningún
lado. Yo, como tampoco tenía nada mejor que hacer, acepté.

Ya no iba con muy buen ánimo y las primeras impresiones tampoco contribuyeron a
mejorarlo. No es que sea racista, pero la gente de allí me resultaba
desagradable, más que nada supongo que por la falta de higiene y el excesivo
calor, que hacía que me resultara incómodo que estuvieran cerca por el olor que
desprendían. Esta es una de las manías que tengo: estoy incómoda con la
proximidad de gente que no huele bien. Así, cuando dábamos un paseo por el zoco
o por cualquier otra calle concurrida, al poco tiempo ya deseaba volver al
hotel. Más o menos así fueron transcurriendo los días hasta que surgió uno de
esos momentos irracionales de los que os hablaba: un día hicimos una excursión a
un pueblo cercano a Casablanca ya que nos habían dicho en el hotel que era un
pueblo muy típico marroquí (resultó ser una completa decepción). Mientras mi tío
se acercaba a un bar a buscar agua fresca, mi tía y yo curioseamos en un pequeño
mercadillo que había en el pueblo (no era ni mucho menos un zoco, estaban los
que atendían en los puestos y cuatro o cinco personas más, dos de nuestro mismo
hotel – los puestos eran sólo cinco-). En el único en el que vendían telas y
prendas de vestir había una prenda que me llamó la atención: era de una tela muy
bonita pero no le vi ninguna forma conocida. Se lo comenté a mi tía y esta se
acercó al vendedor para preguntarle qué clase de prenda era y como se utilizaba.
Estuvieron discutiendo un rato, básicamente por señas y sin entenderse mucho por
lo que podía ver.

El vendedor, que era un señor que tendría entre 55 o 65 años, sucio, con mal
olor, delgado, de mi estatura y con una barba pequeña y mal cuidada, después de
discutir un rato con mi tía y cuando ella me señaló un par de veces indicando
que era para mi, se acercó y trató de indicarme cómo se ponía, con gestos y
señas, pero yo no acababa de entenderlo y además me estaba empezando resultar
repulsivo tenerlo tan cerca. Como no me veía precisamente decidida a comprarle
la prenda, me indicó que lo siguiera a lo que debía de ser su casa y que estaba
situada justo detrás del puesto, haciéndome señas de que lo podría probar. Yo me
mostraba indecisa, pero mi tía lo solucionó con un ¡anda vete, no seas tonta!

Descorrió la cortina que hacía de puerta, me puso la prenda en las manos, me
invitó a pasar y cerró mientras mi tía y él esperaban fuera, hablando de nuevo
sin entenderse. La prenda por lo poco que pude entender de sus explicaciones, se
enrollaba en el cuerpo, y los dos extremos se sacaban hacia delante por encima
de los hombros, así que me saqué la blusa y lo enrollé como pude. Era bastante
largo y, como tenía una blusa sin mangas, estaba más tapada que con la blusa,
así que descorrí la cortina para mostrar el resultado. El resultado no debió ser
muy bueno porque el vendedor puso un gesto de desaprobación y decía que no con
la cabeza. Mi tía lo volvió a solucionar: ¡deja que te lo ponga él! Dijo
mientras le hacía gestos al vendedor para que pasara. Ella debía pensar que se
ponía como un chal, por los hombros y que yo tenía la blusa puesta, además en
ese momento apareció mi tío y empezó a discutir con él, como solían hacer muy a
menudo por cualquier tontería, dejándonos al vendedor y a mi un poco de lado.

El vendedor pasó y, rápidamente, comenzó a retirarme la prenda, diciendo que no
con la cabeza y sin mudar su gesto de desaprobación. Sucedió tan rápido que no
me dio tiempo a reaccionar. Su gesto y su actitud cambió completamente cuando
descubrió que estaba en sujetador: se calló automáticamente, se quedó quieto y
su rostro pasó de la sorpresa inicial (si hubiera sabido que no tenía la blusa
puesta creo que no se hubiera atrevido a quitarme la prenda) al deseo, mientras
clavaba su mirada en mis pechos. Yo, por mi educación y mi timidez, suelo ser
bastante recatada, hasta tal punto que me puede resultar incómodo estar en
sujetador, incluso delante de mi madre. Así que en aquellos momentos sentí una
enorme vergí¼enza, y cuando ya iba a echar la mano a mi blusa para ponérmela y
salir de allí, algo me detuvo, sucedió uno de esos momentos irracionales de los
que os hablaba al principio. No sé, no puedo explicarlo, supongo que estar
semidesnuda delante de aquel marroquí, activó la parte instintiva de hembra que
hay en mi, como si lo morboso de la situación me hiciera aflorar ciertos
sentimientos, por lo general ocultos. Lo único que sé a ciencia cierta es que
alcé los brazos en cruz, y me quedé quieta.

Se acercó por detrás de mí y sin decir nada me desabrochó el
sujetador (era de estos sin tirantes, muy fino, para que no me diera calor, pero
que sujetan poco: yo de hecho me lo ponía para que no se me transparentaran
mucho los pezones en la blusa, ya que los tengo bastante grandes) y lo colgó
junto a la blusa, cogió la prenda y vino por delante, se paró unos instantes,
como pensando cómo colocármela, pero mirándome descaradamente los pechos. Yo en
esos momentos me empecé a sentir muy excitada, hasta tal punto que me pareció
que todo daba vueltas y la discusión de mis tíos fuera me sonaba como muy
lejana. Lo cruzó y lo colocó sobre mis pechos, rozándomelos lateralmente,
después le dio un par de vueltas sobre mi barriga, de forma bastante ajustada,
se situó detrás de mí y pasó cada punta por debajo de la tela en la espalda, de
abajo hacia arriba, de tal forma que al hacerlo apoyó las manos en la parte alta
de las nalgas, después lo sacó por encima de los hombros (algo de su explicación
había entendido), volvió a colocarse delante, cogió una de las puntas y empezó a
introducirla sobre la tela que estaba sobre los pechos. Al meterla por arriba
rozó mi pezón con la punta de sus dedos y debió de notar su dureza.

En vista de mi pasividad, volvió a meter la mano por debajo de la tela, pero en
vez de agarrar el extremo, agarró el pezón y le dio un pequeño pellizco con dos
dedos, mientras me soltaba una sonrisa lasciva. Cuando le tocaba al otro pecho,
ya al introducir la tela por arriba me agarró el pezón entre los dedos y empezó
a pellizcarlo con suavidad. La humedad que ya había empezado a aflorar en mi
braguita cuando empezé a sentir vergí¼enza, desembocó en esos momentos en un
orgasmo.

Tras este primer orgasmo, y aunque todavía me sentía muy excitada, reaccioné por
unos instantes, empecé a decir que no y a intentar retirar su mano, empujándolo.
A pesar de lo excitado que estaba la retiró y se alejó un metro de mí, supongo
que por miedo a que pudiera gritar. Acabé de pasar yo el extremo de la tela por
el pecho y él acabó de colocármelo introduciendo los extremos por debajo de la
parte que tenía enroscada en el estómago. Mientras me miraba al espejo lo vi
detrás de mí, con cara suplicante. No sé si suplicaba que no dijera nada o que
le dejara seguir, lo cierto es que, en parte me dio pena y en parte todavía me
sentía excitada, por lo que cogí sus manos y volví a colocarlas en mis pechos,
dándole a entender claramente que no iba a dejar pasarle de ahí, estuvo
amasándolos y pellizcándome los pezones un buen rato sobre la prenda que me
había colocado, hasta que me pareció que la discusión de mis tíos amainaba. En
esos momentos le dije que basta y comenzó a retirarme la tela.

Cuando ya me iba a poner el sujetador se acercó de nuevo suplicante, acercándome
la boca a los pechos. Asentí con la cabeza y le dio un suave beso con los labios
a cada pezón, succionando levemente (me pareció hasta tierno y sensual). Ya
había terminado de vestirme y caminaba hacia la puerta cuando sentí sus manos
masajeando mis nalgas hasta introducirlas en mi entre pierna, por encima de la
falda, dejé incluso que apretara brevemente mi coño antes de terminar de salir
por la puerta. Esa fue su última caricia.

Ya fuera le pagué la prenda y mi tía pareció sorprenderse incluso de que hubiera
acabado tan pronto de probármela. Esa noche, en cama, no podía quitarme de la
cabeza la cara de excitación del marroquí mientras me miraba fijamente los
pechos y, a pesar de que ya me había masturbado al ducharme, volvía a sentirme
tremendamente excitada. No tuve que estimular mucho mi sensible clítoris: me
bastó con recordar el escalofrío que sentí cuando me agarró el pezón con sus
dedos para volver a tener un tremendo orgasmo.

Mis tíos al día siguiente se sorprendieron mucho cuando les dije que después de
desayunar me iba a dar un baño con ellos en la piscina del hotel, ya que los
días anteriores siempre les había puesto excusas (la verdad es que me daba
reparo ponerme en bañador en la piscina delante de los empleados marroquíes del
hotel que atendían las mesas de la terraza). Les dije que ese día sentía mucho
calor.

En la piscina eché de menos no haber traído alguno de mis bikinis y sí un
bañador que utilizaba para hacer natación los inviernos (es el ejercicio que
hago para mantener el tipo, lo recomiendo, es muy bueno), y que había metido en
la maleta sin mucho convencimiento de utilizarlo. Le pedí a mi tía que me
pusiera protector solar en la espalda y, mientras lo hacía, me sorprendí a mi
misma mirando de forma insinuante al camarero de la barra: comencé a imaginarme
que no era mi tía sino él quien me estaba masajeando la espalda, y además,
estaba desnuda. ¡Dios! ¡No podía ser! ¡Lo que eran instantes instintivos se
habían convertido en algo recurrente que no me podía quitar de la cabeza! ¡yo,
la reflexiva y conservadora Luisa, me sentía como una perra en celo! Tuve que
levantarme precipitadamente y darme un baño para que mi tía no notara que iba a
tener un nuevo orgasmo.

Si mi comportamiento por la mañana les había parecido sorprendente, después de
comer debieron pensar que me habían abducido, ya que fui yo misma la que les
propuse ir al zoco, algo a lo que me había negado desde que el segundo día,
cuando nos acercamos, ví la gente que había y el mal olor que se notaba. Menos
mal que la buena de mi tía exclamó:
– ¡Ay hija, por fin te empiezas a animar un poco! – justo cuando mi tío parecía
que iba a pedir alguna explicación.

El zoco estaba lleno de gente, pero mis sensaciones habían cambiado
completamente: ya no me molestaba el fuerte olor a humanidad que se respiraba y
tampoco rehuía el contacto con la gente. Caminaba detrás de mis tíos sintiéndome
cada vez más excitada con los roces inocentes y no tan inocentes que empezaba a
notar por todo mi cuerpo.

En un momento que me paré en un puesto de recuerdos para turistas, pude notar
claramente, a través de la tela de mi fino vestido de verano, una mano posada
sobre una de mis nalgas. En vista de que ni siquiera me giraba y permanecía
estática, comenzó a juguetear con el elástico de mi braguita: Introdujo dos
dedos entre la nalga y el elástico, sobre el vestido y comenzó a descender
lentamente. Cuando estaba muy cerca de su objetivo, que no era otro que mi ya
empapada almejita, mi tía me llamó, así que reaccioné y la mano se retiró.

Volvía a sentirme muy excitada y volvieron a mi mente todas las sensaciones del
día anterior, cuando aquel maloliente marroquí jugueteaba con mis sensibles
pezones.

Así, cuando mis tíos dijeron que iban a entrar en una cafetería para
refrescarse, les dije que había visto algo en un escaparate que me gustaba, que
se fueran entrando. No se si se creyeron o no mi excusa, ya que no les di opción
a réplica y volví a sumergirme en el zoco, que para mi era en esos momentos como
un lugar mágico en el que podía disfrutar de miles de sensaciones diferentes,
todas ellas muy placenteras.

Empezaba a sentirme flotando, como mareada (supongo que, en parte, también sería
por el calor y el fuerte olor existente), me daba la impresión de que era yo
misma la que buscaba ahora los roces para producirme placer. Vagué un rato sin
rumbo hasta que acabé en una callejuela estrecha, sin salida, que estaba
desierta. No sé como había ido a parar a aquel callejón, pero era evidente que
estaba ya fuera del zoco y perdida.

Cuando iba a dar la vuelta para intentar regresar al zoco y
localizar a mis tíos, me di cuenta de que al fondo del callejón había un
marroquí sentado en los peldaños de entrada de una casa. Vestía una túnica que
le llegaba hasta los tobillos y era casi un anciano. Pero lo que me llamó la
atención de él fue su cara: se parecía mucho al vendedor del día anterior: tenía
la misma barba descuidada y sobre todo los mismos ojos oscuros, mirándome de
forma lujuriosa. Lo que estaba provocando su mirada era que, en mi "paseo" por
el zoco, uno de los tirantes de mi vestido estaba descolgado hasta el codo y se
me notaba claramente el pezón hinchado por la excitación a través de la fina
tela del sujetador de verano que llevaba puesto, pero yo estaba tan absorta que,
en esos momentos, no me di cuenta, simplemente me aproximé a él sin decir nada,
sólo pensando en algo que preguntarle y que no pareciera demasiado estúpido.

El, naturalmente, notó mi grado de excitación y, sin decir nada, se levantó y
comenzó a acariciarme con una mano la teta descubierta, mientras que con la otra
bajaba el otro tirante. Sus caricias y los pellizcos que me daba en mis
sensibles pezones provocaron mi primer orgasmo. Ya se había deshecho del
sujetador y ahora se dedicaba a chuparme los pechos con glotonería, pasando
rápidamente de uno a otro y regalándome de vez en cuando suaves mordisquitos en
los pezones, para, seguidamente, lamer con avidez la aureola. Sus manos mientras
tanto, habían levantado el vestido y estrujaban con rudeza mis nalgas por dentro
de mis braguitas, mientras un dedo pugnaba por entrar en mi estrecha cavidad
posterior.

En esos momentos abandoné mi pasividad y mis manos se dirigieron como autómatas
a su abultada entrepierna para, seguidamente, comenzar a levantar su túnica. El
se percató de mis intenciones: se la acabó de remangar y volvió a sentarse en
los peldaños, separando las piernas. Yo me agaché y empecé a pasar mi lengua por
aquél mástil, que se erguía insolente delante de mi, dentro de un sucio
taparrabos y cuya punta comenzaba a asomar de su prisión. El olor que desprendía
era insoportable y, en cualquier otra circunstancia, me hubiera provocado
arcadas, pero yo me encontraba demasiado excitada como para no encontrarlo
apetitoso. Liberé tan preciado tesoro de las ataduras que lo aprisionaban y
comencé a saborearlo con deleite: mi lengua parecía haber cobrado vida propia y
comenzó a recorrerlo lentamente desde la base hasta el glande, como deleitándose
en el sabor del más exquisito helado que había probado.

En esos momentos noté como otras manos comenzaban a bajar mis braguitas para,
seguidamente, comenzar a introducir los dedos en mis dos agujeritos, centrándose
especialmente en pellizcar mi sensible clítoris. Se cansó muy pronto de jugar
con los dedos porque de pronto noté que otro pene comenzaba a penetrarme
lentamente por mi almejita, como recreándose en el proceso de entrada. Pero a mi
no me importaba, en esos momentos mi mundo era aquél duro y caliente helado que
estaba saboreando con deleite y que vibraba ante las caricias de mi lengua.
Cuando me cansé de recorrerlo todo entero de arriba abajo con mi lengua,
introduje el glande en mi boca y le pegué un pequeño mordisco. El pobre marroquí
ya no pudo aguantar más y comenzó a descargar semen en mi boca, que yo tragaba
con avidez, como hace un sediento en el desierto cuando encuentra una
cantimplora llena de agua fresca. Solo fue un instante más tarde cuando aquel
otro pene que había comenzado a penetrarme empezó a eyacular dentro de mí,
coincidiendo con el orgasmo más brutal que he tenido en mi vida, que era como la
culminación de los que tuve desde las caricias iniciales en mis pezones de este
anciano marroquí que me recordaba al vendedor del día anterior.

Sólo al pasar un rato tumbada en el suelo, recobrándome, empecé a tomar
conciencia de la realidad y me fijé por primera vez en el individúo que,
aprovechando mi calentura, me había penetrado: ¡Era mi tío!

Cuando le pareció que tardaba, salió a buscarme, pensando que me había perdido
y, cuando me encontró, decidió aprovechar la situación. Ni él ni yo dijimos
nada, yo recompuse como pude mis vestimentas y regresamos los dos a buscar a mi
tía, en silencio y sin mirarnos.

Después de esto, recuperé mi normalidad, regresamos y ni él ni yo comentamos
nunca nada de lo que había sucedido en aquella callejuela de Casablanca, ni
tampoco volvimos a tener contacto sexual de ningún tipo.
Esta es la experiencia más fuerte de este tipo que he tenido. Supongo que verme
en sujetador delante del vendedor hizo que me sintiera tan caliente que provocó
todo lo demás.

FIN

Este es mi primer relato, basado en una experiencia personal. Me encantaría que
me escribierais comentando que os ha parecido o cualquier otra cosa que os
apetezca. Lo que cuento de mi, mi descripción, ocupación y forma ser también se
corresponde con la realidad, para que os hagáis una idea de cómo soy.
Mi correo es:

Autor: luroba35
POR CUESTIONES DE PRIVACIDAD ESTE EMAIL FUE REMOVIDO

 

Resumen del relato:
    Supongo que verme en sujetador delante de aquél vendedor hizo que me sintiera tan caliente que provocó todo lo demás. Filial, interracial.

Con mi profe

Con mi profe (35)

Todo comenzo a mis 14 años, cuando cursaba mi 2º año de
escuela secundaria. Me impactaba mi profesor de matematicas, pero nunca jamas
imagine que podia pasar todo lo que paso. Simplemente me gustaba, como me gusta
cualquier actor de novela, y asi lo veia, como algo que estaba ahi, y que
simplemente lo admiraba, claro que cuando estaba en el curso, lo miraba, y
seguramente mas de una vez me sorprendio en la luna mirandolo.

En un tiempo andaba mal con las notas de la materia, entonces
me dijo que fuera a su box (en la misma escuela) para que me de las clases de
apoyo, asi lo hacia, eramos varios alumnos que lo haciamos. Un dia, despues de
varios, me dio muchos ejercicios, la cosa que los demas chicos, terminaban y se
iban, yo me quede porque me dio mucho para hacer, hasta que quedamos solos, y se
sento al lado mio para revisar el deber y explicarme algunas cosas, yo segui con
mi tarea, se sento nuevamente, me explicaba, le dije que dejaria para hacer en
casa porque estaba cansada, me dijo que bueno que era lo ultimo que me daria, y
estando él al lado mio, muy despacito me dio vuelta la cara, y me beso muy
lentamente solo en mis labios, yo quede dura, no hacia nada, pero tampoco me
resisti, me besaba muy lentamente, era linda la sensacion, despues me empezo a
acariciar los pechos, me segua besando, solo mis labios, luego bajo su mano a mi
conchita, por arriba de la ropa, y ahi si, me dio miedo y saque su mano y
esquibe todo lo que hacia, no me dijo nada. Yo tome mis utiles, dije hasta
mañana y me fui. Al otro dia y el resto de los dias de ese año, todo fue normal,
como si nada hubiese pasado.

Termino el año, llego el otro, comence mi 3º año, y él
nuevamente fue mi profesor, todo normal, hasta que un dia, que teniamos con el
en la primer hora, y era mi cumpleaños, mis compañeros me cantaron el feliz
cumpleaños, entonces despues se acerco a saludarme, me dio un beso, y cuando me
abrazo, senti que su mano me rozo mis pechos, cosa que me estremecio entera.
Cuando termino la clase, me dijo que valla al box para que me explique unas
cosas que segun él, yo no entendia. Presenti que era por otra cosa, aparte me
pasaban cosas diferentes, no se como explicarlo, es asi que espere a que
estubiese solo, y fui. No habia nadie, entre, pedi permiso, el cerro la pueta
con llave y sin decirme nada, me abrazo fuerte y me dijo; "feliz cumpleaños, mi
chiquita, ya sos toda una mujer" (yo cumplia mis 15), me acerco y me empezo a
besar, me gusto, era muy dulce, y era la primera vez que me besaban, el me
pregunto si alguna vez me habian besado, le conteste que no, y siguio, yo abri
mi boca y me entrgue a ese beso, me acariciaba, sus manos me recoorian la
espalda, el cuello, mi cabello.

Empezo a acariciarme los pechos, era hermoso lo que sentia,
despues bajo su mano y me acariciaba mi conchita por sobre el uniforme, despues
le levanto la falda, y me acariciaba por sobre la bombachita, senti que me
mojaba, seguimos asi un rato, despues metio su mano por debajo de mi bombacha
hasta que llego con sus dedos a mi conchita, ay que lindo que era, por momentos
me daba miedo y verg{uenza, pero era lindo, y queria que siga pasando, hasta que
senti un temblor en todo mi cuerpo, y senti que me venia, era hermoso, él me
besaba, y me decia cosas lindas. En eso sentimos ruidos, me solto, y me pidio
que fueramos a otro lado, pero ese dia no podia, asi que quedamos en
encontrarnos al otro dia, me dijo que por favor no falle, que me estaria
esperando, que me queria para el, "quiero hacerte mia", me decia a cada rato, me
besaba de una manera hermosa.

Al otro dia, fui, con un poco de miedo, pero fui, queria que
eso siguiera, me encantaba…………………………., nos encontramos en su
auto, tiene vidrios polarizasdos, asi que no nos veian, me beso hermoso, y me
dijo que iriamos a otro lugar, me daba miedo, y creo que se dio cuenta, asi que
me dijo, que me quedara tranquila, que no pasaria nada de lo que yo no quisiera.

Asi que nos fuimos por un camino bastante oculto y desolado,
paro el auto……………………………, y ahi me empezo a besar, antes me
hablo, y me pidio que no le contara a nadie, que era algo solo de los dos, yo
tampoco tenia pensado contar a nadie, ni siquiera a una amiga, asi que empazamos
a besarnos bien rico y lindo, me acariciaba, me tocaba los pechos, jugabanos con
nuestras lenguas, yo sentia estremecerme entera, me estaba mojando, empezo a
besarme el cuello, era hermoso, pero le pedi que no queria que me deje un chupon
, porque en mi casa se darian cuenta, entonces me dijo te voy a chupar donde no
se te note, empezo a abrir la camisa, y saco mis pechos, que placer tan grande
me daba, era hermoso, se agacho un poco, y su boca empezo a lamer y chupar mis
teta, Dios, que placr, era hermosoooooooooooooooooooooooooooooooo, mientras con
la otra mano me acariciaba mi conchita, yo gemia de lo exitada que estaba, y
seguia y seguia, era hermoso, yo lo acariciaba. En un momento, agarro mi mano y
la llevo a su entrpierna, y me dijo acariciame, despues se bajo un poco el
pantalon, y libero su miembro hermoso y grande, era la primera vez que veia un
pene, lo miraba asombrada, para mi era enorme, me daba un poco de miedo, pero
empece a acariciarlo, despacito, mientra el seguia besandome en la boca y el mis
tetas, y con la otra mano me acariciaba la conchita, siempre por arriba de la
bombachita.

Despues me dijo, quiero adorar tu conchita, quiero besarla,
pasar la lenguita, me dejas???? me quede muda, me beso y de apoco se fue
acomodando, porque era incomodo el auto, y me bajo la bombacha, yo solo me
dejaba hacer, no le decia nada, pero tampoco me resistia, yo tenia las piernas
mas bien cerradas, me daba un poco de verguenza, asi que preferia solo sentir,
dejarme llevar con mis ojos cerrados, hasta que senti una lenguita que me
rozaba, mi respiracion se aceleraba, me quejaba de placer, no me animaba abrir
mis piernas, pero lo deseaba, el seguia, pasaba su lengua con una dedicacion y
suavidad increible, que poco a poco mis fui abriendo mis piernas para darle paso
a esa sensacion que encantaba, el seguia, era maravilloso, despues me acomode
mejor, y con mis manos abri mas, como pidiendole que siga, y el seguia, hasta
que no pude mas y me vine, no podia masssssssssssssssssss, pero el no paraba, su
lengua seguia alli. arrancaba gritos y gemidos de tanto placer, era unicooooo.

Despues se incorporo un poco, se puso arriba mio con su verga
en la mano, me dio miedo y le dije, me dijo tranquila mi vida, mi amor, es
hermoso como me trata, no pasara de lo que no quieras que pase, pasara cuando
deba ser, solo quiero acariciar tu conchita con mi pichila me dijo, me dejas?,
le dije que si, asi que me acariciaba como si fuese su lengua, subia y bajaba,
la apoyaba, sentia ese calor, que me estaba poniendo loca, yo abri mas mis
piernas, me encantaba, y el seguia, asi estubimos un rato, despues me dijo: mi
amor quiero que seas mia, me dejas????????????, le pedi que no, que ese dia no,
que me daba miedo, se acerco y me beso, me decia cosas hermosas, que me
tranquilizara, que no me haria daño, que pasaria cuando yo lo quisiera, que me
tendria toda la paciencia del mundo, y seguia besando y acariciandome, era
hermoso,me sentia re bien.

Despues me dijo, que le acariciara de nuevo su verga, y lo
hice, le queres dar un besito, me pregunto, le dije que si, yo estaba re
loquita, era la primera vez de todo esto, me agache, el se acomodo y la lleve a
mi boca, el me guiaba con sus manos, creo que perdi la nocion de lo que hacia,
estaba re exitada, la besaba, la metia en la boca, el me decia, asi mi amor,
asi, sigue asi que es tuya , asi que segui todo el tiempo que quise, hasta que
me aviso que se venia, me pregunto si la queria en la boca, le dije que no, asi
que acabo en su mano, mi chiquita me decia, chupas hermoso mi amor, me mataste
de gozo y de placer mi bebe, queres probar un poquito?, y chupe sus dedos un
poco, y en realidad era un gusto agradable, me gusto, me abrazo de nuevo, me
besaba, me decia cosas re lindas, seguimos asi, por un rato largo, se hizo
oscuro, me dijo que nos encontraramos de nuevo, que iriamos un hotel para estar
mas comodos y tranquilos, si yo queria, y quedamos en vernos la semana
siguiente.

Asi fue, que llego el dia de la cita, a la salida del colegio, asi que estaba
con el uniforme, segun mi profe eso lo exita demasiado.

Nos encontramos, y nos fuimos a un hotel alojamiento, yo me
sentia mas tranquila y con mas confianza, pero lo mismo estaba un poco nerviosa.
Llegamos, entramos, era re lindo, era la primera vez que entraba a un lugar asi,
miraba para todos lados, el se reia, me abrazaba, me besaba, me decia que me
quede tranquila. Despues puso musica lenta, me abrazo, y empezamos a bailar, me
besaba, estabamos muy juntos, y podia sentir como su verga iba creciendo muy
lentamente, seguimos asi un rato, despues me alzo, me acerco a la cama, y
comenzo a desvestirme, lo hacia muy lentamente, mientras seguia besandome y
diciendome cosas re lindas, que tranquilizaban y me hacian sentir muy bien,
hasta que quede completamente desnuda, me acosto, y comenzo a desvestirse, yo lo
miraba, hasta que quedo completamente desnudo, para mi era algo alucinante, ver
esa hermosa carne parada, roja.

Se acerco por la parte de mis piernas, las abrio muy
lentamente, y me acariciaba y besaba las piernas, y de a poco iba subiendo, era
hermoso todo lo que sentia, de apoco y muy lentamente llego con su boca a mi
conchita, que placer, como me besaba, lamia, chupaba, era algo impresionante el
placer que me daba, el seguia, yo gemia de placer, hasta que llegue y acabe, el
segui, no paraba, yo sentia que me moria, pero el seguia dandome placer, asi
estubimos un rato largo, despues se incorporo, se acerco y nos besamos, me
acariciaba todo el cuerpo y me decia cosas re dulces.

Despues me dijo, quiero que vos me des placer, besamela, es
tuya mi amor, toda tuya, hace lo que quieras, se acomodo, me guio, hasta que
quede cerca de su gran verga dura, y caliente, me sentia desatada, exitada, asi
que la agarre, y la lleve a mi boca, depacito, trataba de hacer todo como el lo
habia hecho conmigo todo muy suave, con mucha lenguita, lamidas y chupones,
subia y bajaba, acariciaba con mis manos, el gemia, me acariciaba la cabeza, era
hermoso, hasta que me aviso que se venia, y que queria que la trague aunque sea
un poquito, pero si yo queria, le dije que si, que lo intentaria, chupame mas
fuerte me dijio, asi lo hice, y empezaron a salir los chorros de leche caliente,
era demasiado y casi me atraganto, í¨l me decia, lo que puedas mi amor, lo que
puedas, no te asustes mi chiquita hermosa, mi bebe, yo trague lo saboree, lo
tragaba gustosa, tenia un gustito riquisimo, los chorritos de leche seguian
saliendo, era impresionante, es tuya me dicia, hace lo que quieras, limpiamela
mi amor, me pedia, y asi lo hacia, le pasaba la lengua limpiandola toda, era
espectacular como lo disfrutaba, la lamia como si fuese un chupí¨tin, la sentia
mia y rica.

Despues me acerque hacia el, nos abrazamos y nos besamos, me
acariciaba toda, y me decia cosas lindas, yo seguia empepada y chorreando, me
sentia empapada, siguio besandome, bajo por mi cuello, mis pechos, era
impresionante, sentia que los tenia todo en su boca, era hermoso, me lamia la
aureola, me chupaba el pezon, me estaba haciendo gemir como una loca de nuevo,
seguia y seguia asi, estubo no se que tiempo, despues siguio bajando y bajando,
me abrio las piernas, y me chupo de nuevo, no daba mas, estaba enloquecida de
tanto placer, hasta que se acomodo, se subio arriba, me decia cosas lindas, y me
dijo; no te sustes miamor, despacito, no te pasara nada, yo apenas escuchaba lo
que me decia, hasta que senti esa hermosa carne caliente que me se apoyaba en mi
conchita, temblaba, estaba entregada, y de a poco senti como iba entrando, me
quejaba, gemia, y de a poco iba entrando, en un momento senti no se si ardor o
dolor, pero mezclado con el placer que sentia, era soportable y lindo, sentia
que entraba y salia, sentia el calor de esa carne calinte, re caliente que me
perforaba, nos moviamos, hasta que senti que todo mi cuerpo temblaba, me empece
a mover como si lo hubiese hecho toda mi vida, parecia que todo lo sabia, las
cosas fueron pasando…………..

hasta que senti un empujon fuerte y toda la hermosa y bella
verga de mi profe la senti adentro mio, rompiendome entera, me dolio, pero el
placer que sentia fue mayor y mejor que todo, me senti temblar entera, creo que
gemiamos y gritabamos de placer, ahi si me empezo a decir cosas como; sos mi
putita, mi perra caliente, de todo, pero me sonaba lindo, me exitaba mas
todavia, senti como esa leche espesa y caliente me inundaba toda, era hermoso,
descontrolado, hasta que de apoco el temblor fue pasando muy lentamente,
seguiamos pegados, pero de apoco esa barra fue saliendo, y un dolor terrible se
apoderaba de mi, en mi conchita, el se acerco, me abrazo bien fuerte, me beso,
me acariciaba toda, me decia de nuevo cosas re lindas; sos mia mi amor, de todo,
era hermoso, no paraba de besarme y de acaricirme, asi estubimos mucho tiempo,
despues nos bañamos juntos, fue re lindo, nos vestimos, y nos fuimos.

Quedamos en vernos de nuevo a los dos dias, yo no veia las
horas que llegue ese dia, y a partir de ahi, me enseño un monton de cosas,
varias posiciones, el 69, de todo la pasamos bien………………………….

En el cole seguia siendo mi profe, y yo una alumna como
cualquiera, aparentemente, porque me explicaba, me daba los ejercios que tomaria
en la pizarra y en las evaluaciones. Asi termino el año pasado. Este año ya no
es mi profesor, pero nos seguimos viendo

Espero que les guste mi relato, espero comentarios.
Escribanme. Lo unico que les puedo decir que hacer el amor con un hombre grande
es lo mas lindo que puede haber en el mundo…………….., es hermoso porque
son unos dulces totales y hacen gozar de maravilla.

 

Resumen del relato:
    Todo comenzo a los 14…

Veteranos Bisexuales -La Venganza-

Veteranos Bisexuales -La Venganza- (35)

VETERANOS BISEXUALES " La Venganza"

Bueno comenzaré con decirles que en la primer parte, donde mi
"viejito", me tronó el ano, y que yo quedé muy adolorido por lo acontecido en la
tarde, con la Rosa, y que después de quedar muy satisfecho, por la sesión de
sexo, me faltó "La Venganza", lo que le dije antes de partir de cacería,

— Que si no me tocaba algo de "comida", — él me las
pagaría, así que yo en la noche, después de aventarnos el primer round, con La
Rosa, Mi Viejito y Yo, haríamos que esa noche, fuera una de las mas apasionadas
de muchos años, en lo que tenemos de cazadores.

Ya estábamos instalados, en la zona, alejada del rancho,
porque como les dije antes, nos conocían a los dos, la esposa de su compadre,
sus hijos y los peones que tienen ahí, y como habíamos invitado a La Rosa, no
podíamos quedarnos cerca del Rancho, por este motivo, fuimos a dar hasta el
fondo del Rancho, o sea, lo mas apartado, allá donde solamente se oyen en la
noche los coyotes aullar, auuuuuuuu, auuuuuuuuuuu.

Bueno iniciamos, por preparar la cena, La Rosa, muy
obediente, ya que la puso mi "Viejito"

— Rosa!!!, Prepara algunas botanas, ya que eres especial en
esos menesteres, ya que nosotros nos ocuparemos de las bebidas ok?,

— Si esta bien, yo coopero con hacerles las botanas, y Uds.
prepárenme una bebida, ya que me esta haciendo cruda, por las cervezas, que me
tomé en el camino.

— De cual quieres, trajimos, Tequila y Brandy, o quieres
que te prepare una especial????, En eso me guiña un ojo mi viejito, como
pidiéndome complicidad por lo que le dijo. — Una especial, tu sabes como
prepararlas, las haces muy rico, con mucho hielo, que voy por él a la hielera.

Cuándo la Rosa se va por los hielos a la camioneta, me dice
mi Viejito, vamos poniendo a la Rosa, bien borracha, para que nos entregue, el
chiquito, ya que no me lo a querido dar, porque dice que la tengo muy gruesa, y
después la desgarro, como ves a la mendiga????, — Sale viejito, estoy de
acuerdo, conque la emborrachemos, a ver si afloja.

El trajo, aparte un bote chico, con alcohol, de 96 grados,
por lo que se ofrece con los "pajaretes", cuando salimos a estos menesteres de
la cacería, así que le preparo un tequila, con mucho hielo, y jugo de almeja y
tomate, y un poco de agua mineral, en el que vació por completo, la botella de
alcohol, guiñándome un ojo, cuando lo hizo, así no sospecharía, que esa agua
mineral nosotros, no nos serviríamos de ella.

Y comenzamos, con las bromas, dice mi viejito, — mendiga
Rosa, porque no nos echamos un "Hidalgo", y nos ponemos bien pedos y el que se
emborrache primero que pierda el "chiquito", jajajajajaja, nos reímos los tres,
en México esta broma, del Hidalgo, dice así, con perdón de los que están leyendo
este relato, que chingue a su madre el que deje algo, (en el vaso donde
brindamos cada uno). Y glug, glug, glug, glug, de tres o cuatro tragos, tenemos
que acabar el contenido del vaso, así que después de estar brindando por un buen
rato, le comenzó hacer efecto a la Rosa, muy rápido, por lo que nos veíamos, con
ojos de complicidad, nosotros, y nos echábamos a reír a cada rato que ella le
tomaba a su cuba.

Después de degustar las botanas que había hecho La Rosa, que
fueron, no muy sofisticadas, porque solamente, partió, jamón, queso, unas
rebanadas de tomate, cebolla y Chile jalapeño, con limón y sal, así que no se
tardó mucho en prepararlas, aparte nosotros habíamos juntado, madera o leña,
para hacer la fogata cerca de la mesa donde nos encontrábamos cenando, así que
estábamos muy calientitos con la fogata y los tequilas que nos estábamos
echando.

De pronto la Rosa, se comenzó a sentir, mal, ya que cuando
dijo que iba al baño, esta se tropezó, con una silla, y fue a dar de bruces, al
suelo, y rápido acudimos a levantarla, así que entre los dos, la levantamos,
cada uno de un brazo de ella, y cuando la acarreamos a la fogata para ver si no
se había lastimado o raspado algo, pudimos observar que su blusa, ya estaba
abierta, por el trancazo que se dio, y se le notaban sus pechos, morenos, muy
atractivos.

— Rosa, creo que es mejor que ya te acuestes, mientras
nosotros acabamos de recoger esto, sale?,

— Esta bien, los espero yo en el camper, mientras me voy a
poner cómoda. Y mi viejito se fue con ella a subirla al camper, donde
dormiríamos.

Yo me quede en la mesa, tomándome otro, trago de tequila,
para entonarme, mejor, porque dicen que el tequila, es afrodisíaco, y en nuestra
edad, hay que hacerle caso a todo lo que dicen, que nos haga efecto, por aquello
de la disfunción eréctil, yo en lo personal, acostumbro a tomarme uno o dos
tragos de tequila, antes de tener relaciones, ya sea con mi esposa o con alguna
aventurilla que me toque, como que después de echármelos, me desinhibe, o mejor
dicho me pone muy cachondo, así que me animo a todo, o le entro a todo, que al
fin ya medio borracho, ni se siente, jajajajajaja.

Bueno, al rato llegó, mi viejito, diciéndome; — Pareja,
ahora si la Rosa, va a perder el chiquito, ya que esta bien peda, y ahorita me
estaba jalando, diciéndome que me suba, al camper, ya que esta muy caliente, y
quiere tener sexo, conmigo. — índale, viejito, déjame a mí, primero, tu me
prometiste que, si no-venia su compañera, la compartirías, así que nos seas
gacho, viejito.

— Ni creas bueyyyyy, ya tengo tiempo con ella, y nunca me a
querido dar el chiquito, y ni que estuviera pendejo para que tu, le quites lo
quinto, jajajajajaja. — Bueno viejito, si no quieres que yo le entre, pues ni
modo, ahora si haré efecto la venganza, que te dije entes de venirnos de
cacería, jejejejeje. — así que piénsalo, viejito.

En eso estábamos, cuando grita la Rosa, te estoy esperando,
que me vas a dejar así toda la noche!!!!!!.

— Me dice, ni modo pareja, el deber me llama, así que
échate uno a mi salud, va ha tener que ser un tequila, porque yo!!!!!!, me hecho
un palo inolvidable con la Rosa, jajajajaja.

— así que me dejo, oyendo un disco de Marco Antonio Solís,
y pues ni modo, ya estaba escrito, que así seria mi cacería.

Después de oír un rato, el disco, y que este se había
terminado, fui a la camioneta a cambiar el disco por otro, cuando al pasar por
un lado, oía, decirle mi viejito, a la Rosa, ándale no seas cabrona, que no te
duele mucho, nada mas déjame meterte la cabecita, en ese chiquito tan hermoso
que tienes.

— Ni loca que estuviera, mendigo, lo tienes muy grueso, y
me lastimas, ya vi como a tu pareja lo dejaste con el aro, rojo y con sangre,
así que olvídate, buey.

Yo al oír esto, me calentó, muy rápido, por lo que de
inmediato, comencé a sentir que se me levantaba "Pancho", y decidí, unírmeles,
así que con todo y que ya me había hecho efecto el tequila, subí al camper, y
cuando abro, éste, ohooooooooo, sorpresa, ya estaban los dos en pelotas,
encuerados los muy mendigos, así que les digo, háganse a un lado, que yo ya
estoy bien borracho, y quiero dormirme.

— Pareja no seas cabron, déjanos un rato, y después te
subes.

— A no-viejito, yo también quiero, así que hazte un lado
que hay te voy, y me subí, no sin antes desnudarme, por completo atrás de la
camioneta, así que ya con la verga bien parada, me subí.

Mi viejito, me dice, bueno éntrale, pero yo soy primero, así
que acomódate donde puedas, La Rosa de pronto se vio en medio de los dos, yo al
lado izquierdo, ella en medio y mi viejito al otro lado, por lo que no perdió
tiempo, y comenzó a besarle los oídos, y la nuca, ya que quería meterselo por el
chiquito, y yo quede de frente, por lo que comencé a besarla, con lujuria, y
ella no tardo, en agarrarme mi pito, que ya estaba como palo de béisbol, duro
duro, a su vez, mi viejito, le agarraba los pezones y los estiraba con las
manos, por lo que la Rosa, pronto comenzó a suspirar, haaaaaaaa, hoooooo
asiiiiiiiiii, no paren, Cabrones, que me muero por que me penetren, ella decía.

Yo, que estaba frente a ella, vi, como se agarraba el
clítoris, con la mano, y encima de ella la de mi viejito, que también, le metía
los dedos, así que a mí, no me dejaba cabida para meterselo, y fue cuando yo
decidí, que me lo mamara, así que me volteé, hacia abajo, quedando en un 69,
donde ella comenzó a chuparme la verga, y haaaaa que delicia, cuando te chupan
ahí, yo creo que es uno de los mejores placeres que siente el hombre en esa
parte de tu cuerpo, y se oía, claramente cuando lo sacaba de su boca, flop,
flop, y shuuup shuuup, y ella me dio saliva por todo mi garrote, huevos, y de
paso Le daba uno que otra, pasadita a mi ano, que estaba aun rojo, por la
batalla de la tarde, donde mi viejito, me la había metido.

En eso estábamos, yo chupando el clítoris, y ella, chapándome
el pito, cuando mi viejito, quiso meterselo, por el chiquito, y pegó un grito,
que debió oírnos su compadre, hasta el rancho, que estaba como a unos 2 o 3
kilómetros, — Mendigo, ahora si pudiste, bueyyy, sácamelo, que me duele mucho,
no seas cabron.

Espérate, un ratito, no te esfuerces, por sacártelo, y veras
que pronto te acostumbras, dijo mi viejito. Yo por mi parte, que estaba
chupando, su vagina, y que me quedaba cercas el pito de mi viejito, no lo podía
creer, que esto me excitaba demasiado, así que el olor y los jugos que salían,
de su concha, comencé a chuparle la concha a la Rosa, y de paso le daba unas
lamidas a la verga de mi viejito, que este al sentirlo, dejo escapar un,
asiiiiiiiiiii, pareja, dale, dale, despacio para disfrutar, y como a mi también
no dejo de chuparme la Rosa mi garrote, ya caliente como estaba, me deje llevar,
por los instintos que te da la madurez del tiempo, de disfrutar a lo máximo del
sexo.

Seguía chupando, concha y pito, a la vez, y de vez en cuando
le chupaba también los testículos, a mi viejito, que no dejaba de decir,
siiiiiii, asiiiiiii, que rico siento, no pares pareja, así, y de pronto le
comencé, a meter un dedo, y después le daba en círculos, metiendolo, y
sacándolo, despacio, despacio, como debe ser, para disfrutar mas, esto te lo dan
los años, y la vida misma, y si no tienen la edad de nosotros, cuando lleguen a
ella, lo sabrán, así que, en eso estábamos, cuando yo vi, que mi viejito, ya no
aguantaba, mas.

Viejito, ahora déjame a mi, disfrutar un rato no?????. —
Estas buey, mejor acomódate atrás de mi y cógeme.

En cuanto escuche esto, no lo pensé dos veces, me voy atrás
de el, y como ya estaba dilatado su culito, y bien ensalivado, lo agarre de las
caderas, y le abrí poco a poco, las nalgas, que las tiene muy peluditas, y
grandotas, así que me agarro mi pito, con la otra mano, y acomodé mi glande, o
cabeza, en su entrada, y créanmelo, que no me costo, mucho trabajo, meterlo, ya
que al principio se atoraba, pero empuje con fuerza al principio y zaz, que
entra la cabeza, y solamente dijo;, Dale despacio, para disfrutar, no te vayas a
venir rápido, hay que disfrutarlo, ok?.

— Si viejito, lo haré con cuidado, y comencé, a meterlo
despacio, despacio, yo sentía como se abría, su culito, apretadito, caliente,
caliente que lo sentía yo.

Por su parte, la Rosa, decía, dale suavecito, que a mí
también, me lo están partiendo, y me retumba en mi ano. Y así comenzamos con un
ritmo despacio, y después fui, arremetiendo poco a poco, más rápido, yo ya no
podía, mas así que sin avisarle a mi viejito, le envestí con tanta fuerza, para
meterselo hasta el fondo, cuando vas a acabar, Uds., saben.

Cierras los ojos, y aprietas el chiquito, cuando acabas, pero
ohhhhhh, sorpresa, mi viejito, no lo apretaba, ya que yo lo tenia, ensartado, y
pujando me decía, hayyyyyyyyy, bueyyyyy, que rico siento, dale mas,
maaaaaaassssssss, y fue ahí que yo solté mi leche, 1,2,3,4, zaz, zaz, zaz,
ahaaaaaaaaaaa, estaba yo viendo estrellitas, cuando él, también comenzó a
contraer su culito, porque estaba acabando, y a mi me estaba dando unas
apretaditas con su culo, en mi verga, que delicia, ojalá, que estos momentos,
duraran mucho mas, cuando termina, uno, yo diría que un minuto o dos, que palo,
uffffffff.

Por su parte la Rosa, no dejó de pujar, ni un solo rato, ya
que no sabíamos si estaba llorando o estaba disfrutando, porque la primera vez
duele, a lo mendigo, si se los digo yo, pero después comienzas a disfrutar, como
nunca lo has sentido. Así que después de terminar los dos, viejito y pareja,
estuvimos abrazados un buen rato, hasta que mi pito, perdió, dureza, y comenzó a
salirse, de su fogata humana, porque que caliente esta el culo de mi viejito,
ufffffffffff, así que le dije a mi viejito, fíjate quien fue el que perdió la
apuesta bueyyyyy.

— Eso crees tu, pareja, ya que yo también, lo estaba
deseando, así que aquí, nadie perdió, si no pregúntale a la Rosa, si no le
gusto?, a lo que ella respondió, fue lo máximo, yo de pendeja, no te dejaba que
me lo metieras por el chiquito, pero de ahora en adelante, en cuanto me lo
pidas, te lo daré.

Fue así que terminamos, nuestra sección de sexo, y después de
limpiarnos, todos los jugos que arrojamos por todos los orificios, nos acostamos
a dormirnos, porque en la mañana temprano, tendríamos que ir a cazar, porque si
no, como haríamos, al llegar a nuestros hogares sin nada de "palomas", que es el
motivo de nuestra salida a la Chona????.

Compañeros, lectores, en mi opinión muy personal, digo y
seguiré diciendo, que cuando llegas a la madurez que te dan los años, comienzas
a disfrutar, lo que es el verdadero sexo, sin inhibiciones, sin pudor, dándole a
tu cuerpo, lo que pida, y yo creo, que no estamos equivocados, al poder
disfrutar de ambos lados, de nuestra sexualidad. Por eso insisto, que nosotros
los maduros, damos y recibimos el mejor placer, en el sexo.

Por favor, si les gusto, mi relato, tómense un momento, para
hacérmelo, saber a mi correo, que es
POR CUESTIONES DE PRIVACIDAD ESTE EMAIL FUE REMOVIDO
y que con gusto contestare a todos los que me
escriban, para así saber si les sigo contando, otras salidas que hemos hecho en
la cacería ok?. Bueno bye.

 

Resumen del relato:
    En la salida de caceria, donde hicimos el trio HMH, yo tenia que vengarme de mi viejito, ya que a mi, me tronó, mi ano.

Veteranos divirtiendose en la Presa

Veteranos divirtiendose en la Presa (35)

VETERANOS DIVIERTIENDOSE EN LA PRESA

 

Amigos lectores, les comento que ya escribí, mi primer
relato, se llama "VETERANOS CAZADORES", y esto me ha hecho, reflexionar, sobre
si les sigo relatando, la aventura que continuamos en el rancho al que fuimos
invitados a cazar.

Como ya he descrito los personajes de ésta aventura, lo
resumiré, para aquellos que no han leído el primer relato.

Mi pareja, cuenta con 58 años, Casado, pesa 110Kg, es algo
gordito, ya que parece un verdadero osito de pelo entrecano, cuando lo he visto
desnudo.

Yo, cuento con 42 años, Casado, peso 90kg, más atlético que
gordo, sin panza, un poco lampiño, porque no uso bigote, me sale muy poco, y más
adelante nos irán conociendo mejor, trataré, de ser mas explicito en los
detalles, ok?.

Bueno, salimos al día siguiente, muy temprano, ya que al ir a
cazar palomas tiene que ser temprano, como a las 6 de la mañana, ya que a esa
hora comienzan a "pasar", las palomas, me refiero a que estos animales
acostumbran a ir a comer, donde los esquilmos de la cosecha, de maíz o sorgo ya
ha sido levantada o recogida, o siendo mas explicito donde ya esta "cosechado".

Pasamos por un lado del establo, donde el compadre, ya se
encontraba ordeñando las vacas que tienen, junto con 2 "peones", ayudantes de
él, y sonriendo nos dice:

—- Espero que la borrachera de anoche, no les haya
afectado, el pulso, para hoy, ya que hay muchas mas palomas en el sitio, donde
tenia el cultivo de sorgo, y que se encuentra cerca de la presa, tu ya sabes
donde es compadre, lleva a tu pareja, para que conozca el lugar.

— Yo al oír, eso del "pulso", inmediatamente volví a donde
estaba mi pareja y lo vi un poco agachado por el comentario de su compadre, creí
por mis adentros que lo sucedido ayer en la noche, había sido solamente eso "una
borrachera pasional", donde pudo mas el alcohol, que el pudor.

Compadre, dice mi pareja, Es donde fuimos el año pasado, que
pescamos el bagre con los tumbos?.

Exactamente, pueden irse a pie, pero si quieren los llevo en
la camioneta ya que son como 2 o 3 kilómetros de aquí.

— No, gracias, sirve que le enseño a mi pareja, el rancho y
le platico la caza de lo que hay en este rancho.

— Bueno esta bien, pero antes que se vayan tómense un
"pajarete", para que se les baje un poco la cruda de anoche, si no, no van a
llegar hasta la presa.

— OK, dijo mi pareja, sirve que almorzamos también algo,
allá. Y nos tomamos uno cada quien. Les digo que el pajarete, en México, se
acostumbra a tomar leche recién ordeñada de la vaca, con un poco de alcohol, si
de ese del 96 grados, con un poco de chocolate, así que no sabe nada mal, al
principio pero después, pega con tubo, te marea en unos 15 minutos, y te pega
una "chorrera", curcera o diarrea, también, a los que no estamos acostumbrados a
tomar leche entera o mejor dicho bruta.

Bueno el caso es que nos fuimos, después de los pajaretes, y
diciéndole al compadre que si tenia tiempo después, nos alcanzara en la tarde.

— Esta bien, sirve que voy al pueblo a traer unos vivieres
que necesito y de paso les traigo refrescos, y algo para el dolor de tu pareja,
sale, dijimos ambos.

Y encaminamos rumbo a la presa, como a los 15 minutos yo
comencé, a sufrir los efectos del pajarete, ya que me daba vueltas todo, y tenia
ganas de deponer, fue cuando lo digo a mi pareja:

— Pareja creo que voy a deponer, y me fui a un árbol cerca
para abrazarlo y ahí soltar todo lo que había ingerido un rato atrás, y creo que
me bajó la presión o me subió, ya que me comencé a sentir un sudor frió desde la
cabeza a los pies, y tan mal me vio mi pareja que me dijo:

— Ahora si que se te subió el pajarete, te trae bien
prendido, jajajajajajaja, vamonos rápido a la presa para que te refresques la
cara y un poco el cuerpo, me dice. Ya que esta cerca de aquí, como unos 200
metros.

Y nos fuimos rápido, a la presa, estábamos por llegar, a ella
cuando Pancho, me dice: Córrele pareja porque también a mí me esta haciendo
efecto el pajarete, y el también se fue, a un árbol, pero cuando esperaba que
vomitara, fue todo lo contrario, éste comenzó a vomitar pero por el trasero, le
había dando diarrea, y no alcanzo a llegar, porque vi cuando éste se mancho los
pantalones.

— Le digo, ya ves pareja por burlarte de mí,
jejejejejejeje, ahora si que vas ha andar premiado todo el día, y te van a
seguir las moscas por todos lados.

Llegué a la presa, primero que él, y pude observar, lo grande
que era, y lo hermosa que se veía en la mañana, es como de 300 m de ancho en la
cortina, pero hacia atrás, tiene como unos 3 o 4 Km. de larga, y esta rodeada de
árboles, preciosa, y el silencio que se puede apreciar allí es único, el
escuchar los pájaros cantar y en si todo el entorno que nos rodeaba, parecía una
de esos lugares que anuncian en la tele, los que anuncian sus cigarrillos, ROJOS
CON BLANCO, por si no se puede decir el comercial entero.

Dejé mi arma y mi mochila a un lado del lago y me puse en
cuclillas para tomar agua con ambas manos y mojarme la cara, ha, que delicia,
estaba cristalina y no muy fría, ya que es en verano cuando salimos a la
cacería. Cuando de pronto siento un empujón por la espalda, y me voy de frente
cual largo y ancho, al agua, me había aventado mi pareja a la presa, así que me
empape todo, y no me quedo mas que reírme y decirle.

— Pareja, ahora si que la chingaste, porque tengo calentura
en la pierna y con lo mal que me siento, me va a dar una pulmonía, bueyyyyyy.

— Este no dejaba de reírse, a lo que yo le tiendo la mano
para que me sacara de la presa, y el muy pendejo cayo, así que como no estaba
hondo donde me aventó, lo jale, hasta caer también a un lado de mi, y nos
echamos a reír los dos, como unos niños, jugando.

Al rato que ya estábamos un poco mas calmados, me dice,
pareja, que bueno que me aventaste a la presa, me sirvió para lavarme los
pantalones ya que los tenia premiados, jajajajajaja, fue en ese cuando
reaccione, y me dije por dentro, lo voy a "calar" a ver hasta donde han llegado
las cosas, así que sin agua va, comencé a desnudarme, con la naturalidad de que
ahí, no había ni un alma a 3-4 Km. a la redonda.

El al observarme, me imito, también, y así como Dios nos
hecho al mundo, quedamos desnudos, y pusimos a secar nuestra ropa, en las
piedras que había en la presa, y de la mochila saque un tapete, que acostumbro a
llevar de cacería, y lo tendí y me dispuse a secarme con el sol de la mañana.

Dice mi pareja, oye buey, no me das chance de sentarme
también a un lado tuyo para secarme?, Sale, le digo, y éste se allegó a mi lado,
por lo que estuvimos un rato desnudos mientras nos secábamos, pero la cercanía
de mi pareja, al verlo desnudo en pelotas, así todo velludito, un oso plateado,
comencé a excitarme y del estado de reposo en que se encontraba mi pito, comenzó
a tomar vida, propia, paso del letargo del baño a un estado morcillon, antes de
ponerse dura, y él lo noto de inmediato, ya que sin mas, la tomo con su mano
derecha, y comenzó a masturbarme, despacio, subía y bajaba, subía y bajaba,
hasta que consiguió, que se pusiera dura como las piedras en que estábamos
sentados, y el por su parte también comenzó a levantarse el tronco de pito Que
tiene, y esto mas me excitaba, ya que al vernos así, desnudos en ese inmenso
rancho, le daba un toque de erotismo, y sin mas, me fui recostando de espaldas
en el tapete, previendo lo que se me avecinaba, y el se pone en 4 pies, a gatas,
dejándome verlo encima de mí, que vista, mi pareja comenzó a chuparme la pija,
su boca la sentía muy caliente, y su panza peludita me daba en mi cara, así que
también comencé a lamerle, su pancita, y lamía y lamía, hasta que el mismo fue
dándose hacia atrás, donde formamos un espectacular 69, no lo podía creer.

A esa hora de la mañana teniendo sexo con mi pareja madurita,
con sus 58 años, parecía tener 18 años, porque se la sentía dura, dura, y muy
pronto se había empalmado, así que cerré los ojos por un rato y disfrute como no
lo hacia desde hace muchos años, me la succionaba con fuerza, y con la mano me
agarraba los huevos y haaaaaaaaaaaaa, que delicia un escalofrió me recorría mi
ano, no dejaba de recordar lo de anoche, y mas me calentaba, así que en cuanto
pude, le metía la lengua en su anillo, ya que con mi saliva previamente lamido
esa parte de su cuerpo, al principio un poco de resistencia y después el dedo
entraba fácilmente, y al cual le daba en círculos para tocar, con mi dedo su
próstata y así ahogarlo de placer, a lo que también él comenzó, a meterme el
dedo y si yo sentía que estaba en el cielo, él también debía de disfrutar lo
mismo, cuando me dice:

— Pareja, anoche yo tuve muchas ganas de también
penetrarte, y no te quise decir, por si me mal interpretabas, pero hoy lo quiero
hacer contigo, que dices?.

— Si Pancho, pero no duele mucho?, Vamos a intentarlo, ya
que siento muy rico cuando me metes el dedo.

— Vamos a intentarlo, solamente déjate llevar, si?

— Ok!!!!!!, pero se lo más cuidadoso, que puedas,

Y comenzamos, yo boca arriba como estaba, se acerco, y me dio
un beso en el oído, y comenzó a chuparme los lóbulos de éstos, y con su barba de
2 días, yo sentía un nuevo placer que haya vivido en todos estos años, que tengo
de vida que son 42, con su panza, me rozaba la mía, yo lo abrazaba, como
tratando abarcarlo pero es muy ancho del tórax, y comienzo a sentir su verga,
junto a la mía, que ya estaba dura, como la de él, y hoooooo, no saben que
placer se siente que choquen dos palos duros como las piedras, así que fue
bajando, por mi pecho, y besando mis pezones, que con el frió que sentía por la
bañada, ya estaban duros, y con esos puntitos cuando se tiene frió, así que no
le costo mucho trabajo, ponerlos blanditos, con el calor de su boca, y los
mordisqueaba, y yo sin perder tiempo, le acariciaba su verga, gorda, y con los
pelos entrecanos, que delicia.

De pronto, fue bajando hasta mi pene, el cual ya estaba mas
que lubricado, por sus propios líquidos, y siguió hasta besarme, mis piernas las
levanto una a una y las besó, por todos lados, y cuando estaba así, me refregaba
su verga, en mis nalgas, así que poco a poco el también estaba preparando su
acometida, y como lo estaba imaginando, me abrió las piernas, y comenzó, ha
hacerlas para atrás, hacia mis pechos, y dobladas por la rodilla, quedando mi
verga y culo a su merced, así que en cuanto pudo, se dobló y bajo hasta mi
verga, la cual la ensalivaba bastante y los huevos los metía, de uno a uno en su
boca, y yo que mas veía Estrellas, pero no llegaba todavía hasta mi ano, el cual
lo comenzó a chupar o ensalivar, con su lengua y cuando creyó, que ya estaba
lubricado, comenzó o meterme un dedo, al cual en cuanto lo metió, di un brinco,
pero me dice,.

—- Pareja, relájate, mas, estas muy tenso y si no lo haces,
te va a doler,

—- Bueno, hazlo con mucho cuidado, porque pienso que tu
verga no me entra, ni a huevo, (que equivocado estaba, yo).

Ya, que según él estaba dilatado, apunto su verga, gorda, se
hizo para atrás el prepucio, y me soltó un salivazo, en mi aro, y empujo con
suavidad, y senti como poco a poco cedía mi esfínter, no sin esto, pasar por
desapercibido el dolor, al ir rompiendo poco a poco mi culito que tenia
cuidándolo, 42 años, pero bueno yo estaba tan caliente, que en cuanto paso la
cabeza, sentí un alivio, no se si por que esta mas cabezona la primer parte que
lo demás del tronco, pero bueno, al sentir, la cabeza, se acerco un poco mas,
hasta alcanzar mis pechos, y comenzó a morderlos algo fuerte, pero yo sentía mas
excitación que antes, así que me dice, Aflójate, has como si estuvieras pujando,
y va ha facilitar las cosas.

— En eso estaba, donde él sintió que afloje un poco mi
anillo, fue ahí, que dejo caer, todo el peso de su cuerpo, encima mi, ufffffff,
que mendigo dolor, yo sentí que me había roto alguna puta tripa, ya que me
ardía, mi ano, y este hacia una presión muy fuerte, pero al no poder con el, me
dijo:

— Ya pasaste lo más feo, relájate, ahora comenzaras a
sentir, este placer, que tu me dejaste ayer, viendo estrellitas, y
efectivamente, lo empezó a sacar, lentamente, y yo sentía que mi culo era una
anillo medidor de centímetros de verga, porque así lo sentía, en cuanto entraba,
14 cms para afuera, y no dejaba sacar la cabeza, y emprendía la entrada, otros
14 cms, hacia dentro, poco a poco, comencé a sentir un placer indescriptible,
hasta eso que después de unos mete y saca, me pareja ya no pesaba, tanto, se me
hacia muy ágil y livianito, así que por unos instantes fui a dar al placer mas
buscado por los seres humanos, cuando hacemos el amor, o el sexo, Porque son dos
cosas muy diferentes, bueno eso es tema de otra cosa.

Cuando comenzó a darme mas fuerte, yo sin tocarme mi palo, le
dije a mi pareja que me venia, que no aguantaba mas, ya que mi próstata, y mis
huevos estaban a punto de estallar, así que en cuanto lo dije, se salió mi
pareja, no sin antes, llevarme un dolor por sacarlo, y sin decir nada, al mismo
tiempo, los dos comenzamos a eyacular, zaz, zaz, zaz, uno, dos, tres, cuatro,
trallazos de leche, los de él, fueron a caer junto a mi pecho y cara, y los míos
fueron a dar no mas allá, que mi panza, y pecho, así que cerrando los ojos, vi
estrellitas y sabrá Dios que mas, se dejó caer, sobre Mi, y así quedamos por
unos 5 minutos, abrazados, yo boca arriba y mi pareja, encima de mí, y las gotas
que dieron en mi cara, de su semen, los comenzó a lamer, por toda mi cara, así
que yo sentía su barba, rozar, mi cara, y todo nuestros cuerpos se llenaron de
semen, fue algo maravilloso, indescriptible, único, el placer, que solamente dos
machos se pueden dar.

En eso estábamos, cuando de pronto, oímos que a lo lejos, se
oía, la camioneta de su compadre, así, nos levantamos, más rápido que un rayo, y
nos metimos corriendo a la presa, no sin antes observar que los cuerpos olíamos
a semen, de macho, un olor diferente, a lo acostumbrado, en nuestras vidas
cotidianas, y comenzamos a reírnos y a jugar en el agua, como dije
anteriormente, como niños, con juguete nuevo.

Cómo a los 5 minutos llega el compadre, y nos encontró
adentro, bañándonos, preguntándonos, que porque nos habíamos bañado tan
temprano?.

— A lo que respondimos, que por culpa de sus pajaretes, mi
pareja le había dado diarrea, y no alcanzo a llegar a los árboles, y nos
volteamos haber, con ojos de cómplices, y nos echamos a reír, jajajajajajaja.

Después de bañarnos un rato, el compadre nos dijo que traía
en la camioneta unos tapetes, nos los dio para secarnos, y nos salimos, así, sin
pudor, en pelotas los dos, a lo que su compadre, comenzó a reírse, y nos dijo
que parecíamos, dos viejos como de 80 años, ya que teníamos todo arrugado por el
agua, el pito no se diga, chiquito, chiquito, ni para tenerle miedo, pero si
supiera que hacia como media hora, lo que me hizo sufrir el pito de su compadre,
no estaría diciendo esto, jajajajajaja.

Bueno este fue el fin del segundo relato, que escribo y
envió, espero sus comentarios, sobre él, anímense, que los maduros como
nosotros, nuestro segundo aire comienza después de los 40, y a verdad que los
dichos no los compone cualquier, menso.

Mi correo es
POR CUESTIONES DE PRIVACIDAD ESTE EMAIL FUE REMOVIDO

GRACIAS.

 

Resumen del relato:
    Dos veteranos, cazadores, encuentran mas placer, en sus aventuras de caza.

El fontanero seducido

El fontanero seducido (35)

EL FONTANERO SEDUCIDO

Se llamaba Salvador, pero hacía poca gala a su nombre, porque
rara vez llegaba a tiempo. Era un hombre más bien rudo, aunque bastante
atractivo, con el pelo cano y la piel muy morena, tostada por el sol de justicia
del que gozamos en mi tierra. Trabajaba como albañil y fontanero, claro, así se
entiende que, además de lucir aquel moreno de albañil, tuviera unos músculos tan
bien formados. Pero no os llaméis a engaño. Salvador era mayor. Muy mayor. Al
menos para mi, que acababa de cumplir los 18 años. Creo que él tendría unos 55
años, por lo menos… ¡si era más mayor que mi propio padre!…

Han pasado ya muchos años. Ahora soy una mujer más madura y
puedo entender que me dejara llevar por la impaciencia de la edad, por las ganas
tan tremendas de sexo que padecen los adolescentes. Y también comprendo que la
culpa la tuve yo. En realidad aquel pobre hombre… me trató demasiado bien. Yo
en su caso…

Resulta que en casa teníamos que hacer reformas. Vivimos en
un pueblo muy pequeño y aquí todo el mundo se conoce… además que solo hay un
fontanero en todo el pueblo, con lo cual no hay donde elegir. Yo no había tenido
mucho contacto con éste hombre, solo le conocía de vista, en fin…su hija, que
tenía mi edad, estaba en mi clase, vaya. Recuerdo que ese año estábamos haciendo
el C.O.U., acabándolo ya, porque estábamos preparándonos los exámenes de
Selectividad.

Yo por aquellos días, hacinada en el territorio comanche de
mi habitación, y agobiada por la extenuante montaña de libros, estaba muy
nerviosa. Por los exámenes. Y encima a eso se le añadía el aliciente de las
reformas de casa, todo el santo día con el trajín de los albañiles, carpinteros,
pintores, fontaneros… El día clave era precisamente uno de los más críticos
para mi. Solo faltaban 2 días para mi primer examen y estaba que me subía por
las paredes. Estaba a punto de echarme a llorar de desesperación, cuando mi
padre tocó a la puerta de mi cuarto y me dijo que él y mi madre tenían que salir
a elegir unos muebles. El plan era que me quedaba sola, allí encerrada
estudiando y con una pareja de fontaneros en la cocina. Ante mis quejas, mi
padre me espetó que habían quedado ese día y que no podían echarse atrás, que ya
era mayorcita para saber cuales eran mis obligaciones, etecé, etecé… y se
fueron. Yo me sentía fatal. Total, ya conocía al viejo de Salvador y a su
sobrino, trabajaban juntos, eran buena gente.

Pasaron cerca de 30 minutos y sentí que no podía más con los
libros. Abrí la puerta de mi cuarto y asomé la cabeza al pasillo. A Salvador y a
su sobrino (creo que se llamaba Martín, pero no recuerdo bien) se les oía
trajinar en la cocina. Mi casa consiste en un largo pasillo a lo largo del cual
se van distribuyendo las habitaciones. La cocina estaba en el extremo más
alejado de la puerta de entrada a la casa y mi habitación más o menos por la
mitad el pasillo. Y como la puerta de la cocina estaba abierta, desde mi
posición pude ver cómo trabajaban los fontaneros. Salvador estaba inclinado
sobre la mesa, así que solo podía verle las piernas, pero a su sobrino si podía
verle bien. Le calculé unos veintitantos años. No es que fuera una belleza, pero
tenía un cuerpo muy bien formado…bastante apetitoso para una chica de mi edad.
Así que ya que estaba sola, aburrida y harta de estudiar, decidí… divertirme
un poco. Algo, no sé…por entretener a mis hormonas. ¿Qué de malo había en
ello?.

Volví a meterme en mi cuarto y me dirigí al espejo de la
cómoda. Como hacía calor yo llevaba unos pantaloncitos muy cortos, que me
parecieron bien para mi propósito, y una camiseta de tirantes, bastante
escotada, perfecta. Pero había algo que fallaba…el sujetador. Me liberé de él
y la visión que me devolvió el espejo me gustó mucho más. Mi pechos parecían
querer salirse de la ajustada camiseta (tengo bastante pecho, aunque siempre he
querido tener más). Di unos cuantos pasos hacia atrás y avancé hacia el espejo,
fijando mi vista en unas bamboleantes tetas que me convencieron de su poder
hipnótico. Me descalcé y me solté el pelo, que lo llevaba atado en una cola.
Suspiré. Todo bien. Adelante, pues.

Volví a salir al pasillo y me dirigí con paso decidido hacia
la cocina, pero justo cuando me quedaba menos de 2 metros de pasillo para
llegar, oí cómo Salvador le ordenaba a su sobrino ir al almacén a recoger
no-sé-que-cosa para las tuberías. Llegué para ver cómo el muchacho salía de la
cocina y avanzaba por el pasillo sin apenas mirarme. Bueno, si, me miró…las
tetas, por supuesto. Pero ni siquiera levantó la vista o se paró. Sin embargo no
me desanimé, pensando que como no tardaría en llegar, pues no pasaba nada si le
esperaba en la cocina, tomándome un descafeinado o algo… para hacer tiempo.

Entré y saludé a Salvador…






" Salvador…hola "

" ¡Hombre, Tamara! Tú por aquí! ¿ya saliste del
claustro?"

" Pues si…, voy a tomar algo, ¿la apetece un
café?"

" Bueno, me tomaría una cerveza bien fresquita".






Mientras sacaba la cerveza del frigorífico y calentaba la
leche en el microondas le observé. El caso es que no estaba nada mal aquel
hombre… un poco…bueno, no…BASTANTE mayor para mi, pero mis hormonas al
parecer aquel día no atendían a razones. Me percaté de que él me miraba de reojo
y le noté nervioso. Normal. Mis pantalones eran tan cortos que me llegaban al
inicio de los muslos y tan pegados que se me notaba bastante la forma de mi
sexo. Y encima sin sostén. Eché un par de cucharadas de café a la leche y, al
mirar hacia abajo, vi que tenía los pezones a punto de romper la tela de la
camiseta. Me avergoncé un poco, porque además me noté húmeda. Y eso que llevaba
un salva-slip puesto.






" Y bueno, Tamara…cuéntame, ¿ya tienes novio?
Mi sobrino me dijo hace un rato que eras muy guapa, pero el pobre es
muy tímido. ¿Ya os conocéis, no?"

"Si…"

" ¿Y qué te parece?"

" Que está bien.."

" ¿Bien?" – risas- "¿solo bien?"- más risas.






Me giré hacia él y le tendí la cerveza. Salvador alargó la
mano para cogerla y vi que le temblaba ligeramente. Me estaba mirando las tetas.
Yo saqué más busto, vamos, que las "eché p´lante", como se suele decir, en un
movimiento reflejo, porque en seguida me arrepentí, ya que él levantó la vista y
me miró. Casi será decir que me clavó la vista. Una mirada inquisitiva.

Una mirada que me excitó.

Entonces ya no respondí de mis actos. Me sentía como una
leona enjaulada, ardiente, con unas ganas terribles de romper las reglas. Me
acerqué lentamente hacía él sosteniéndole la mirada y alargué una mano hacia su
pecho. Lo noté duro, fuerte, y comencé a deslizarla hacia arriba hasta tocarle
el hombro, el brazo… y su tacto me excitó más aún. Salvador seguía mirándome
fijamente, sin moverse, sin apenas atreverse a respirar. Yo volví a dirigir mi
mano hacia su vientre y la fui bajando hasta tocarle el sexo por encima el
pantalón vaquero. Tenía un paquete enorme, su tacto a través de la tela me hizo
estremecer. Entonces Salvador se retiró, dio un paso hacia atrás y musitó algo
así como que él podría ser mi padre.

Yo, a mi vez, avancé, salvando la distancia que él había
establecido y me apreté contra su pecho, sintiendo la dureza de su miembro a la
altura de mi bajo vientre, respirando el olor a su sudor. Le puse ambas manos a
los lados de las caderas y le apreté más contra mi. Y ese fue el resorte.
Reaccionó cogiéndome de la cintura y tumbándome de espaldas en la amplia mesa de
la cocina.






" Serás putita… ¿qué es lo que quieres,
niñata?".






Lo dijo jadeando, tratando de controlar una situación que ya
se le había escapado de las manos. Pero yo, a pesar de ser tan joven, sabía que
a los hombres les gusta el papel de "machos dominantes" y hice como que me
dejaba hacer. Total, mi objetivo se iba a cumplir, la forma me daba igual,
corría de su cuenta, él era el experimentado… y esa idea me excitó tanto…

Mi respuesta fue cogerle del cuello y atraerle hacia mis
labios, pero él rehusó. A cambio me agarró la vieja camiseta por el escote y de
un tirón la rompió dejando en plena libertad a mis pechos, que salieron
disparados. Hundió la cabeza entre mis senos y agarrándomelos con las dos manos
comenzó a lamerme, para luego dedicarse a chupar alternativamente mis adoloridos
pezones. Yo estaba tan excitada que creí que me moría. Tenía ganas de que aquel
placer durara siglos, pero Salvador no parecía estar por la labor, porque
comenzó a bajarme trabajosamente los pantalones mientras me comía (literalmente)
los pechos.

Cuando por fin lo pantalones se deslizaron hacia el suelo yo
me abrí de piernas todo lo que pude, gimiendo y maldiciéndole, y no sé de dónde
me salió aquella vena tan agresiva, pero lo cierto es que en toda mi vida sexual
posterior jamás he estado tan excitada como aquella vez. Me metió los dedos por
la vagina, comprobó satisfecho lo caliente y húmeda que estaba, y celebrándolo
con un gruñido se inclinó y le dio un par de lametones a mi hinchado clítoris
mientras se bajaba la cremallera y sacaba una enorme polla, dura como una
piedra.

Me penetró sin miramientos. Al principio solo metió, casi
apoyando simplemente, la punta de su miembro entre mis labios vaginales, pero
ante mis quejidos decidió no andarse con ceremonias y comenzó a salir y a entrar
de mi coño con una facilidad pasmosa. Yo no sabía adónde agarrarme, sentía unos
irrefrenables deseos de morderle… hasta que me llegó el primer orgasmo. Y un
segundo y un tercero … hasta que él salió de mí. Sacó su enorme polla de mi
sexo y, con un grito contenido, se corrió sobre mí, rociándome de semen los
muslos y el pecho.

Se apoyó con las dos manos en el borde de la mesa, mientras
yo yacía exhausta. Estaba rendida y lo mejor es que mis nervios habían
desaparecido por completo. Cerré los ojos y ya comenzaba a abandonarme a un
agradable sopor cuando noté cómo Salvador se subía la cremallera y me tiraba los
pantalones a la cara.






" Tamarita, anda, vete vistiendo que mi sobrino
no tardará en llegar. ¡¡Vaya, niña, menudo bicho que estás
hecha!!… Hace años que no follo así!!…Por cierto, ¿sigues
interesada en conocer a mi sobrino?".






Le respondí que si, me bajé de la mesa y le di un beso en la
mejilla. Entonces tocaron a la puerta de entrada y salí corriendo a mi cuarto,
para vestirme. Me lavé un poco, me puse un vaporoso vestido de verano y me
dirigí de nuevo hacia la cocina…

Aliena del Valle.

 

Resumen del relato:
    Yo estaba tan caliente…

Veteranos Cazadores

Veteranos Cazadores (35)

CAZADORES VETERANOS

Comenzare con decirles que esta es la primera vez que escribo
un relato, he leído bastantes en esta pagina de www..com, y que de
ahí, me nace el de narrarles lo sucedido entre dos personas maduras en todos los
aspectos.

Comenzare con describirme, 42, años, Casado con 3 hijos,
1.82m, 90kg, blanco, no me creo un adonis, por lo que me considero una persona
común y corriente como los demás, profesionista, Ing. Agrónomo y dedicado a la
Agricultura, toda mi vida me he considerado heterosexual, pero con lo que les
narrare, ahora me considero 98% heterosexual, y 2% bisexual, ya que ese
porcentaje menor, es ahora el tema de este relato.

Mi compañero del relato se llama "PANCHO", tiene 58 años,
Casado con 4 hijos, también, 175m, 110kg, blanco, con una panza de gordito, (por
comer, no por cervecero), y cubierto de bellos por todos lados, desde el bigote,
hasta los dedos de los pies, todo esto ya con el pelo entrecano, porque, por lo
general, los que tienen mucho vello, en el cuerpo, están faltos en la cabeza,
jajajajajaja, la de arriba, mal pensados.

Bueno vayamos al grano, mi "Pareja", como nos decimos entre
los amigos, cuando salimos a la cacería, por lo general, casi siempre salimos en
pareja, en estos menesteres de la cacería, para ir a los cotos de caza, se tiene
que ir en vehículos, y por lo general salimos él y yo, casi siempre lo hacemos,
desde hace unos 15 años que tenemos de cazadores.

En una de nuestra más reciente salida a cazar, fuimos
invitados por un compadre de mi pareja, a un coto de caza, o mejor dicho un
rancho particular, en este, que es muy grande, y por lo general hemos ido a
cazar palomas huilotas, palomas alas blancas, conejos, y hasta hay pesca en una
presa que tiene el mismo rancho.

En cuanto llegamos al rancho, del compadre, este nos recibió
con agrado, y nos invito a hospedarnos en un cuarto, bastante grande, ya que el
mismo rancho, es muy antiguo, y todavía se mantiene como estilo hacienda, de
hecho es una hacienda muy bien conservada, después de esto, nos dimos a la tarea
de reconocer el área donde habríamos de cazar, las palomas, y una vez ubicada
nos despedimos de su compadre, y nos fuimos a pie, de la hacienda, diciéndole
que regresábamos por la tarde, ya que como siempre acostumbramos, en una maleta
traemos de todo, agua, víveres, linterna, cuchillo, tiros, etc etc, bueno en lo
personal siempre cargo con una caja de condones, por si de aquello, no?.

Después de una mañana muy dinámica, cazando palomas, llego el
rato donde no pasan las palomas, es decir, también se retiran a descansar un
poco, bueno nosotros aprovechamos, la oportunidad de almorzar y a su vez comer
las dos cosas al mismo tiempo, y por supuesto buscar un sombra de algún árbol,
donde estirar los pies, y acostarse un rato a dormir, que de hecho, así fue,
porque estando yo dormido, sentí, un piquete muy fuerte de algo, no sabia que
había sido pero, que me dolía mucho, rápido le dije a mi pareja;

—-Pancho, ayúdame rápido a desvestirme que algo me pico, en
la pierna derecha, y me duele bastante.

—-El se sorprendió, ya que también él estaba dormido, y
como pudo se levanto, ya que como dije anteriormente, es bastante corpulento,
pero ágil, no es de esos gordos, obesos, sin agilidad.

—-En eso me desabrocho el pantalón, y con la desesperación
del piquete que me dolía, no tuve la precaución, y se vino con todo y calzones,
uso de esos bóxer, siempre blancos de algodón, por lo que Siempre suda uno de
esas partes, y si efectivamente, ahí estaba en la pierna derecha una roncha
bastante roja, y vaya que me dolía, en eso estaba yo desesperado, cuando observo
que el se me quedo viendo muy detenidamente en mi, "garrote", pene o pito, como
acostumbren llamarlo en diferentes partes, pero es lo mismo que tenemos todos
los hombres allí, como estaba adolorido, de mi pierna no le di importancia al
incidente, pero le dije que me prestara su cinturón, por si había sido algún
alacrán o araña, mientras investigábamos, para esto rápido se quito el cinturón
y me ayudo, a ponérmelo, yo me apretaba con ambas manos la pierna, y el cómo que
no se animaba, ya que quedaba muy cerca de mi pito, sus manos, a lo que le dije:

—-Pareja, ya pónmelo, porque sino, puede que corra el
veneno, mientras averiguamos que es,

—-Pero con la desesperación que teníamos ambos, él me llego
a tocar sin querer el pene, y los testículos, así que lo meneaba para un lado y
otro, y cuando por fin, lo abrocho, le digo, ahora záfame o quítame las botas
rápido para ver que es, y buscando por un rato dimos en era una hormiga de esas
grandes, que cuando pican duelen hasta los huevos, en MEXICO, les decimos
hormigas arrieras, así que en cuanto me paso el susto de que no fuera algún
alacrán o araña, descanse un poco, ya que son peligrosos estos bichos, por mi
zona donde vivimos.

Una vez que nos calmamos, le digo en son de broma, pareja que
tal si me pica en el mero pito, te habías animado, hacerme un torniquete con tu
fundillo?, jajajajaja, pero el ni se inmuto, les comento que nos llevamos muy
fuerte, con el, tenemos tanta amistad y confianza que, en algunas ocasiones, nos
llevamos de mentada de madre, picon de ano, agarron de huevos, bueno es algo
fuerte, y por esta razón le dije esta broma, bueno, me dice, ojala nunca se
ofrezca porque a lo mejor te lo arranco pero con los dientes, jejejejejeje, nos
reímos los dos, como quien dice ya paso la tempestad.

Por la tarde, llegamos al rancho, para esto su compadre, nos
había hecho una carne asada, muy rica, por cierto, ya que eran de corte sirlon,
y sobre todo los tequilas que nos echamos después, brindamos por nuestra
llegada, y salud, que porque habíamos cazado muchas palomas, y salud, que por
esto salud, que por aquello, salud, bueno con decirles que nos dieron las 2 de
la mañana brindando los 3, hasta que, yo, me sentí, ya muy mareado, y por el
piquete de la hormiga me había hecho como anestesia, por el momento, pero ya me
molestaba al caminar, y entonces fui a dar al cuarto donde nos hospedamos, y me
empiezo a desnudar, para acostarme, y fue ahí Cuando me vi, la pierna, ya estaba
bastante roja, e hinchada, pero no le di importancia y me acosté, al rato llego
mi pareja, y también hizo lo mismo, le comente que compadre tan a toda madre
tenia, como nos había recibido.

En eso estaba cuando me dice mi pareja, oye ya no te ha
dolido la pierna, por el piquete?,

—-Si, fíjate que cuando me desnude al entrar, traigo la
pierna muy caliente e inflamada.

—-Me dice—- Pareja, yo traigo una pomada, para lo
inflamado, no es para piquetes pero ahí esta.

—-De acuerdo, pásamela por favor.

Y comencé a ponérmela, pero me dolía mucho, así que me dice
mi pareja

—-Haber préstamela, y tu con tus manos has como un
torniquete con ambas manos para que no te duela mucho y yo te unto la pomada,

—-Fue ahí cuando comprendí, que algo ya no estaba bien, ya
que se me quedaba viendo en mi bulto con mucho cuidado, y al sentir sus manos
sobre mi pierna, y lo que estaba viendo, me empecé a excitar y como todo ser
humano, cuando la cabeza de abajo no piensa, la de arriba ya se te olvido, que
si estas casado, que esta prohibido, que no soy "mayate" como les decimos en
forma despectiva a los que tienen relaciones con "GAYS", de pronto se me olvido,
todo, el empezó a notar que crecía mi garrote, y se dio cuenta ya que yo me
recosté hacia atrás quedando boca arriba, y el sentado en un costado de la cama,
cerré los ojos por lo que Estaba sintiendo, y cada vez el subía mas las manos
sobre mi muslo, llegando hasta la entre pierna, por lo que mi bóxer se mancho de
la crema, a lo cual me dijo, pareja ya te manche el calzón, bájatelo para que no
se te eche a perder con la crema, a lo que de inmediato hice, ya que mi
calentura, había subido hasta ambas cabezas, y así como estaba acostado,
solamente levante, las piernas y el me lo quito, con cuidado, pero cuando salió
éste, yo estaba con mi pito, al 100%, dura como tronco, pero no dije nada,
nuevamente me recosté hacia atrás, y volví a cerrar los ojos, obviamente que
ambos sabíamos lo que se avecinaba, cuando de pronto, Comenzó, a darme masajes
mas arriba y más arriba, hasta que llegaban sus dedos junto a mi ano, y por ende
mis testículos no los dejaba en paz, yo al darme cuenta de todo esto, abro las
piernas para que pueda meter mano con mas facilidad, y con la crema, ya me tenía
todo lubricado, por lo que comenzó a meter un dedo en mi ano, y yo a delirar del
gusto que sentía, lo metía con tanta delicadeza, que no sentí cuando metió el
dedo gordo de la mano, y me masajeaba mi orto, fue ahí cuando el de pronto,
metió su boca en mi pene, hahahahahaha, pareja, no pares sigue asiiiiiiiiii, y
comenzó con el sube y baja con su caliente boca que casi, me Quemaba mi pito, de
pronto, se para, y se desnuda completamente, cuando lo vi en pelotas, que no era
nuevo para mi, ya que no hemos visto con frecuencia desnudos, veo que él también
lo tenia a 1000, y se fue agachando poco a poco hasta que de nuevo lo metió en
su boca, por lo que me quedaba a un lado de mi, y ya decididos ambos, lo agarre
de la cintura y lo trepe a la cama, yo boca arriba y el en cuatro patas, así que
me quedaba también su pito cerca de mi boca, por lo que decidí también, hacer lo
mismo que me estaba haciendo.

Apague la luz, y todo quedo en penumbras, solamente, la luz
que entraba de la luna por una ventana del cuarto, fue ahí cuando por fin me
deje llevar por mi pareja al otro mundo que no había conocido, antes, y que
delicia, el que no lo ha probado, no puede decir que ya conoce todo sobre sexo,
pruébenlo, amigos lectores, no se arrepentirán.

Bueno empezamos la lucha, entre ambos, o mejor dicho, a
chaparnos todo, el no dejaba de acariciarme el ano, y los testículos, me los
apretaba, un poco, y con la boca no se diga, me succionaba con fuerza, desde el
tronco hasta sacarlo por completo de la boca, y al oír el sonido característico
cuando sale una herramienta de cualquier orificio, flop flop, esto mas me
excitaba, y con mas razón también yo le entraba a todo su paquete, y sus huevos
me quedaban exactamente en mi frente, ya que, lo demás lo tenia en la boca, olía
su ano, ese olor era diferente al sexo, de las mujeres, era olor a macho, a
hombre, a macho maduro, así que comencé a darle con la lengua a su ano, a lo que
cuando le metía la lengua o el dedo, él a su vez, me apretaba mas con su boca,
para cuando estaba por venirme, porque se lo dije, se bajo de la cama, y me
dice.

—-pareja, soy todo tuyo penétrame, hazlo despacio. De
inmediato obedecí sus ordenes, que para entonces yo con el solo hecho de verme
así, ya la tenia como un palo de béisbol.

Comienzo, poco a poco, apuntar sobre su ano, que estaba muy
cerrado, y peludo a mas no poder, así que en cuanto me ensalive, y después de
poner algo de crema, empuje, y entra la cabeza, sentí como fue abriendo los
pliegues del ano, lo sentía tan caliente, que me quemaba, era muy caliente,
cuando él comenzó a decirme,

—-pareja, mas despacio, me duele

—-si, tu me dices si le doy mas, (señalo, que no me mide
mas que 16-17cm), normal diría yo, y también la de él, son casi del mismo
tamaño, solamente que la de el es mas gruesa que la mía, ambas sin circundar.
Pero eso si gordas por tantas batallas libradas por la vida, creo que a todos no
sucede lo mismo con el tiempo, como que engordan.

Bueno, en cuanto entro, toda, yo sentí que al comenzar el
mete y saca, él pujaba porque me decía que le dolía, así que estuve un rato,
despacio, metiendola como en cámara lenta, disfrutando, ambos.

—-Pareja, le digo, ya no aguanto mas, me voy a venir.

—-Espérame un poco, y se dio la vuelta, el se recostó sobre
el filo de la cama con los pies un poco en el suelo, y me abre sus piernas,
cuando las levanta puedo apreciarlo de frente, un oso gordito, fornido y con
pelos entrecanos, en todo su pecho, que con la luz, que entraba, brillaban como
plata, fue cuando me pone los pies sobre mis hombros, y me dice, que así, puede
que duela menos.

Yo no dejaba de verlo a los ojos, fue cuando yo comencé, poco
a poco a penetrarlo, y él hacia el esfuerzo, por aguantarme la embestida, que le
estaba dando, y yo podía agarrar ese pedazo de carne que tenia de frente, la
veía enorme, mas grande que la mía, pero también caliente, y ya lubricada por el
liquido pre-eyaculatorio, así que comencé a subir y a bajar también su pene, con
la mano, no pasaron mas que unos cuantos minutos, cuando, yo no podía mas, así
que le avise que me corría.

—-Pareja me vengo, hahahahahahaha.

—-Me dice, salte y échamelos en el pecho,

 

En cuanto lo hice, me salieron, los primeros, hasta su cara,
cayeron justo en la barba, y los demás en todo su pecho, yo veía estrellas, por
todos lados, y caí de frente a el, fue cuando me abrazo, y me dio un beso, por
primera vez en mi vida, recibía un beso, de un hombre, era algo disto, a todo,
nunca lo voy a olvidar.

Así nos quedamos por un rato, en cuanto pudimos recobramos,
las fuerzas, nos separamos, me quede yo por un lado de el, y me dice.

—-Pareja, esto que acabamos de hacer, quiero repetirlo, y
que por favor esto nunca se comente, sobre lo ocurrido ok?.

—-Pareja cuenta conmigo para todo, y sobre todo lo último,
que quede entre "hombres".

Fue así, la primera vez que tuvimos contacto con mi pareja de
cacería.

Amigos lectores, es mi primer relato, que envió, si quieren
comentar sobre éste, los espero en

—-POR CUESTIONES DE PRIVACIDAD ESTE EMAIL FUE REMOVIDO—-

 

Resumen del relato:
    Dos cazadores, mayores, maduros, viven su primer, encuentro, bisexual, despues de los 40, viene el segundo aire.