Orgías | Tus Relatos Calientes - Part 2
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Viaje de negocios

Viaje de negocios (16)

Lo que yo pensaba que seria un aburrido viaje de negocios se
convirtió en algo mas divertido.

Era lunes cuando al llegar a la oficina y me dijeron que el
jueves tendría que coger un avión a Paris para asistir a una importante reunión.

A mí como no me importa viajar e incluso vi la oportunidad de
quedarme el fin de semana para ver Paris y disfrutar de mi estancia allí decidí
que no me opondría al viaje.

La reunión era bastante importante, de esas en la que tienes
que causar buena impresión, así que fui a comprarme algo de ropa en plan
ejecutiva.

Le dije a mi amigo que si quería acompañarme, él accedió
gustoso ya que le encanta ir conmigo de compras, es fetichista del calzado de
mujer y le gusta verme probar ropa y calzado y dar su opinión, yo siempre le
digo que me acompañe ya que tiene buen gusto y no se como pero siempre acabamos
follando como locos en algún probador y eso hace que la compra de ropa se
convierta en un aliciente.

Cuando salí de trabajar a las tres, mi amigo ya me estaba
esperando, íbamos a comer juntos y luego iríamos a comprar la ropa.

Fuimos a un centro comercial donde tienen todo lo que yo
necesitaba, primero fuimos a ver la ropa, elegí una falda corta de color negro,
una americana del mismo color y un top blanco, después fuimos a la sección de
zapatos, había muchos modelos para elegir pero mi amigo me dijo que si era una
reunión de negocios cogiera unos zapatos negros de tacón alto, vimos unos que
nos gustaron mucho y me los lleve al probador para ver que tal quedaba el
conjunto.

Mi amigo entro conmigo en el probador y yo me quite la ropa
que llevaba para probarme la que había cogido, me había puesto un tanguita
blanco y unas medias de ligero también blancas y brillantes y un sujetador
blanco de los que te realzan los pechos, mi intención era empezar a provocar a
mi amigo desde el principio y ya lo estaba consiguiendo.

Me puse la falda, el body y los zapatos, el conjunto quedaba
perfecto ya que al tener las medias blancas y los zapatos negros con tanto tacón
me hacían las piernas más esbeltas todavía, el body se ajusto a mis pechos
marcando mis pezones que estaban bastante duros. Mi amigo me dijo que ese era el
conjunto que debería llevarme para la reunión, que estaba como una ejecutiva
sexy, también me dijo que había visto un vestido y unas sandalias perfectas para
salir por Paris y disfrutar de la noche, que iba a buscarlo para que me lo
probara.

Cuando vino yo estaba solo con la ropa interior y los zapatos
puestos, al entrar y verme así se quedo mirándome y me dijo que ya empezaba a
ponerle cachondo.

Me dio el vestido y las sandalias, el vestido era cortito yo
diría que muy cortito de color azul claro pero bastante trasparente, mejor dicho
transparente del todo porque se me veía el tanga, las sandalias eran de color
plata con una sola tira adelante y con una pulsera en el tobillo, como el
vestido era de tirantes me quite el sujetador para que no se vieran las tiras y
mis pechos quedaron completamente al aire, como tengo unos pechos redonditos y
bien puestos no había problema.

Mi amigo no podía mas y comenzó a tocarse la polla por encima
del pantalón, me dijo que estaba increíble y que si me llevaba eso a Paris
seguramente se me tirarían encima antes de salir del hotel, yo le dije que no
era para tanto y que iba a hacer la prueba.

Así que salí del probador a un pasillo que había y me mire en
el espejo que había fuera, mi intención no era mirarme en el espejo pues ya
tenia uno dentro, quería ver la cara que ponía un chico que había visto antes de
entrar y que continuaba allí cuando yo salí.

Su cara me delato que era verdad lo que mi amigo me había
dicho, no me quitaba ojo de encima, se acerco a mí y me dijo que si pensaba
comprármelo le dijese donde iba a ir para seguirme, yo le sonreí pero no le
conteste.

Cuando entre en el probador mi amigo tenia en la mano uno de
los zapatos que me había probado antes, y al verme entrar empezó a chupar el
zapato y me dijo tengo ganas de chupar algo mas, en ese momento yo me levante un
poco mi vestido y digo un poco porque era cortisimo, y me aparte un poco el
tanga para que mi amigo tuviese el camino libre para chupar mi coño.

Empezó a chuparme el coño y a meter su mano por mi
entrepierna tocando el culo, yo estaba excitadísima y abrí mis piernas para que
pudiera tocarme mejor, mi coño estaba chorreando y mi amigo aprovechaba mis
líquidos para lubricarme mi ano.

El también estaba muy excitado, saco su polla y la frotaba
con mis sandalias, yo notaba como iba mojando mis medias y eso me excitaba.

Le levante del suelo y empecé a chuparle la polla, estaba
dura y eso me excito aun más, no tardo mucho en correrse, me mojo las sandalias
y las medias, yo todavía no me había corrido así que él introdujo unos dedos en
mi coño a la vez que me tocaba mi clítoris, con ese movimiento yo estaba que no
podía mas y note como uno de sus dedos se introducía en mi ano, ahí llego mi
orgasmo y di un pequeño grito de placer que seguramente se oyó fuera del
probador. Nos limpiamos y fuimos a pagar lo que habíamos comprado, el chico que
me había visto antes estaba dando vueltas por ahí y se nos quedo mirando
seguramente me había oído, se acerco a nosotros y me pregunto si me había
comprado el vestido, yo le dije que si, su cara fue de excitación y me dijo que
a donde iba a ir con el puesto porque el quería estar allí.

Mi amigo que oyó lo que estaba pasando le invito a tomar una
copa a su casa y le dijo que yo les podría hacer un desfile para ellos dos
solos, yo no sabia que decir, pero la idea me excito bastante. El chico acepto y
se fue con nosotros.

Al llegar a la casa de mi amigo, me fui al baño a asearme un
poco y ponerme el vestido y las sandalias que había comprado, esta vez no me
puse nada mas debajo, así que se transparentaban mis pechos y mi coño, que
estaba húmedo pensando lo que iba a pasar.

Cuando llegue al salón, estaban tomándose una copa y hablando
de mí, mi amigo le decía que me gustaba follar con mas de un hombre a la vez y
que se lo pasarían bien conmigo, para caldear aun más el ambiente habían puesto
una película porno.

Me puse delante de ellos y les pregunte que les parecía el
conjunto, mi amigo se levanto y empezó a meterme mano, el chico no tardo mucho
en unirse a el, me estaban sobando por todos los sitios, metiendo sus dedos por
mis agujeros, tocándome mis pezones, que estaban muy duros. Yo les saque sus
pollas de sus pantalones y empecé a masturbarles, la polla del chico era
bastante grande, eso me excito aun más.

Mi coño y mi ano estaban muy húmedos y ellos no paraban de
tocarme lo que hacia que deseara que sus pollas me penetraran.

Me agache y empecé a chupar la polla del chico que casi no me
cabía en la boca, mi amigo se puso debajo de mi y empezó a chuparme el coño.

Me sentaron en el sofá yo abrí mis piernas y el chico me
chupaba el coño, mientras mi amigo me besaba mis sandalias, mis pies y mis
piernas, frotaba su polla con mis sandalias mojándome las medias.

Cuando estábamos todos que no podíamos de excitación mi amigo
dijo que me sentara encima de su polla y que el chico me clavara su enorme polla
en mi culo. Cuando note como era penetrada por aquellas dos pollas solté un
grito de placer y cabalgaba como una loca.

Mis pechos se habían salido del vestido y votaban libremente,
yo me las agarre y comencé a chuparles, eso excito aun más a ellos y acabamos
todos corriéndonos como locos.

Nos vimos unas cuantas veces mas durante esa semana y nos
compenetramos muy bien en todos los sentidos.

El jueves yo salía de viaje y les invite a venir conmigo pero
ninguno de ellos podía así que tendría que irme sola.

Lo que ocurrió en mi viaje de negocios es parte de otra
historia que os contare mas adelante.

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Resumen del relato:
    Los preparativos para el viaje resultaron ser muy calientes.

La esposa del cliente de mi amigo

La esposa del cliente de mi amigo (16)

El relato que les contaré, sucedió cuando un amigo de aventuras me invitó a
una reunión que se realizaría en la casa de un cliente.

Comenzaré esta historia diciendo que tengo 35
años de edad, y me encuentro
actualmente divorciado. Debido a que en la actualidad tengo mucho tiempo
libre, me dedico a correr en las mañanas y juego fulbito con mis amigos tres
veces por semana. Los problemas que originaron la separación de mi mujer no
vienen al caso, así que los pasaré por alto.

Un día viernes cuando me disponía a salir de mi trabajo, recibí la
llamada de un amigo mío con el cual salíamos muy seguido cuando éramos
mas jóvenes. Charlamos un rato y me comentó que tenía una reunión mas
tarde, y había pensado en invitarme para no ir solo. Acepté y quedé en pasar
por él a las 8 de la noche e irnos a la reunión.

Llegué a su casa puntualmente y tomamos rumbo hacia la dirección que
me dio. En el camino le pregunté que clase de reunión era, y me dijo
que debía visitar a un cliente con el que estaba haciendo negocios.

Me dijo también que este hombre ya era un poco mayor, pero que tenía una
esposa joven y atractiva. Mencionó que quería que la conociera ya que sabía
que a mí me gustaban las mujeres así, y de paso me podría distraer un poco.

Llegamos a una casa grande y al tocar la puerta nos salió a recibir
un hombre de aproximadamente 55 años. Mi amigo me lo presentó y nos
invitó a pasar muy amablemente. Cuando nos sentamos en la sala llamó
a su mujer para presentárnoslas, y debo decir que mi amigo se quedó
corto en su explicación sobre ella. Era una mujer de 30 años, y tenía
puesto un vestido corto de vuelo. Sus piernas eran torneadas y rellenitas
como a mí me gustan. Tenía en ese momento puestas unas medias de nylon que
resaltaban la belleza de sus piernas. El vestido
no podía ocultar el par de senos que se manejaba, y tenía una cara
que era una mezcla de inocencia y sensualidad.

Durante la reunión bebíamos licor, mientras mi amigo se enfrascaba en
una conversación con su cliente de la que yo no entendía nada. Además de eso
yo aprovechaba para admirar a la mujer del cliente de mi amigo
a mi antojo. Pude notar que el marido de esta maravillosa mujer vivía para
los negocios, y casi no le prestaba atención. Yo pensaba que en
vez de perder el tiempo conversando, lo aprovecharía haciéndole el
amor a esta belleza.

De rato en rato ella se paraba de su asiento para poner música, y al
inclinarse hacía el equipo de sonido, la parte trasera de su vestido
se levantaba, dejándome ver el encaje de sus medias de nylon. El licor
que habíamos tomado, había hecho que mi amigo y su cliente se pusieran
bastante mareados, y pude notar que el cliente de mi amigo se estaba
quedando dormido. Debido a que la esposa de este señor se encontraba
también un poco mareada, pidió disculpas y se retiró a su habitación.

Yo pensé que ahí se había acabado todo y nos retiraríamos, pero al mirar a
mi amigo este me hizo una seña para que la siguiera a su cuarto. Un poco
sorprendido yo le devolví la seña como diciéndole que su marido estaba
presente, pero él volvió a insistir que la siguiera.

Me paré de mi asiento y el cliente de mi amigo ni se percato de ello,
así que subí las escaleras y al llegar a la segunda planta vi que habían
varias puertas, pero solo una de ellas estaba entreabierta y
con la luz encendida. Me acerqué sigilosamente y al ver dentro de la
habitación, ahí estaba ella tendida en su cama. Me acerqué hacia
donde estaba y me senté al filo de la cama a observarla. Parecía dormida así
que me atreví a pasar una mano por una de sus piernas.

Ella se movió un poco pero nada mas, así que lo que hice es levantarle un
poco el vestido para ver debajo de él.

En ese momento pensé que su marido podría subir en cualquier momento
al notar mi ausencia, pero confié en la pericia de mi amigo para
entretenerlo. Lo que vi cuando le levanté el vestido hizo que la verga
se me pusiera dura. Las medias estaban sujetas por un portaligas y sus
braguitas eran pequeñísimas, de tal forma que sus labios vaginales
desbordaban por sus costados. No aguanté tal visión y jale sus braguitas a
un costado, dejando su conchita abierta para mis ojos.

Pasé mis lengua por su concha chupándole los labios de su vulva, y le
apreté sus piernas con mis manos.

Era tanta mi arrechura de tener a una mujer en ese estado de abandono,
que inmediatamente me quité toda la ropa. Seguidamente me subí a la
cama y le puse mi verga dentro de la boca. Ella al sentirla empezó a
chuparla en medio de su borrachera. No saben la excitación que tenía
de que una mujer como esa, esté con mi verga en la boca chupándola
como toda una puta.

Quería sacar el mayor provecho de esta oportunidad y le saqué sus
braguitas, y le abrí bien las piernas para luego meterle mi verga por
la concha y empezar a culearmela. Solo la escuchaba jadear pero no
abría los ojos, y me pregunté si se estaría dando cuenta de todo lo
que le estaba haciendo. Lo morboso de la situación hizo que eyaculara
dentro de ella, mientras me comía sus labios con mi boca. Mi saliva
había mojado sus labios y me quedé un momento sobre ella.

Luego la senté en la cama y le quite el vestido. Cuando le saqué el
sujetador pude ver un par de tetas bien paradas, con una aureola
grande y estaban coronadas por unos pezones en punta. Verla desnuda hizo que
se me pusiera la verga dura nuevamente. Podía hacerle lo que
me viniera en gana, así que la puse boca abajo con la piernas separadas y le
comencé a lamer el ano. Cuando estaba por empujarle mi verga por
detrás, la puerta de la habitación se abrió. Era mi amigo que al
vernos así me dijo, no me han esperado.

Yo le pregunté por el viejo, y me respondió que estaba durmiendo como un
bebé, y que el había subido para tirarse a la esposa como ya lo había hecho
antes. Una vez vine y sucedió lo mismo, me dijo. Vamos a gozar entre los dos
de esta ricura, me volvió a decir mi amigo.

Dejé que el se la culeara ahora, y se echó sobre ella y le empujó su
verga por el ano. Yo me acerqué a la altura de su cabeza, y le volví a
poner la verga en la boca. Ella nuevamente comenzó a mamarla, dándome
un placer indescriptible.

Mi amigo me dijo que nos la tiraramos entre ambos, así que me eché en la
cama boca arriba y entre los dos la pusimos encima mío. Le acomodé mi verga
por la concha, mientras mi amigo se ponía encima de ella y la
volvía a penetrar por el culo. Tenía ambas vergas dentro, y entre los dos
nos movíamos clavándola por sus dos huecos. De pronto mi amigo
comenzó a resoplar, seguramente por que ya se venía y enseguida le
solté yo también mi leche dentro de su concha.

Luego de la clavada que le dimos entre ambos, nos quedamos echados a
un lado de ella. Yo observaba detenidamente sus labios carnosos y con mi
mano le acariciaba y apretaba sus tetas. Mi amigo me dijo que podíamos
descansar un rato y que luego continuaríamos culeandola. A pesar que ya me
había corrido dos veces, aun tenía ganas de seguírmela cojiendo.

Ver su piel tan blanca y perfecta hizo que quisiera montármela de nuevo, así
que mientras mi amigo se quedaba a un lado de la cama, yo
me volví a poner sobre ella y la penetre nuevamente por la concha.

Esta vez lo hice de forma pausada, de tal forma que pudiera disfrutar al
máximo la situación.

En el momento que yo la tenía con las piernas en mis hombros, entró el
marido a la habitación. Yo voltee a verlo sin saber como iría a reaccionar
de vernos a los dos, y lo que le estábamos haciendo a su mujer. Lejos de
increparnos por nuestro proceder, el viejo nos dijo
que podíamos seguir en lo nuestro y que él se limitaría a observar. Yo me
quedé sorprendido de sus palabras, pero él se sentó en un sillón
que estaba en la habitación y se quedó quieto a observar.

Yo continué penetrandola a mi antojo y tanto era el movimiento, que ella
parece que se despertó. Estaba como atontada pero no oponía resistencia a mi
arremetida, y solo jadeaba por el hecho de sentir mi verga dentro. Me senté
al filo de la cama y le dije a ella que se sentara sobre mi verga. Ella
obedeció y comenzó a moverse haciendo que sus tetas bamboleen. Mi amigo se
acercó hacía nosotros y se paró delante de ella. La esposa del viejo al ver
la verga de mi amigo la tomó con una mano y se la llevo a la boca.

El viejo al ver la escena no aguantó mas, y se sacó la verga del pantalón.

Tenía una verga muy pequeña que seguramente no le daba el placer que su
mujer necesitaba. Se comenzó a masturbar en su asiento, mientras a su esposa
le metían dos vergas de verdad. La chupada que ella le dio a mi amigo hizo
que este le soltara su leche en plena
cara, y yo me seguía moviendo con ella encima. Sentí que iba a correrme, así
que le apreté sus tetas abrazándola desde atrás contra
mi pecho.

Apenas eyaculé ella se separó de nosotros y se arrodilló ante su
marido, y empezó a mamarle su verguita hasta que el viejo eyaculó
dentro de su boca. Luego de eso ella recostó su cabeza en las piernas de su
marido y se quedó ahí. Mi amigo y yo nos vestimos, y salimos de la
habitación y de la casa. Cuando conducía mi coche para dejar a mi amigo, le
pregunté que había sido todo esto. El me respondió que hace unos meses
conoció al viejo, y este le había contado que no era capaz de satisfacer a
su mujer, pero cuando él le había propuesto a ella que estuviera con otros
hombres se había negado. El viejo conciente de la situación, le había dicho
a mi amigo que la única manera para que su mujer estuviera con otro hombre,
era emborracharla. Además de eso le había pedido que invite a un amigo suyo
pero que no me dijera nada,
ya que me podría sentir un poco cortado y no actuaría como lo había
hecho al tener una mujer así a mi merced.

Cuando lo dejé en su casa me dijo que me avisaría si el viejo lo llamaba
nuevamente. Esa noche me dormí pensando en el cuerpo que me había comido, y
esperaba que mi amigo me volviera a invitar a una reunión similar.

POR CUESTIONES DE PRIVACIDAD ESTE EMAIL FUE REMOVIDO

 

Resumen del relato:
    Acuden a una reunión… allí se fijan en la mujer del cliente, que es realmente atractiva y sensual.

El final del verano

El final del verano (16)

Hola a todos, os voy a contar una experiencia que nos sucedió
el pasado verano a mi mujer (Willie) y a mí.

Primero comentaros que somos un matrimonio con una antigí¼edad
de solo 5 años y que Willie es una guapa mujer de 30 años castaña con unos
pechos muy bien formados (talla 90) y un culo que solo verlo entran ganas de
penetrarlo. Por otra parte yo Joan soy moreno un poquito entradito en carnes
pero las chicas dicen que guapo con mis ojos almendrados y una herramienta
normal pero que mis satisfacciones nos da.

Nuestra historia empieza cuando nos vamos de vacaciones a un
apartamento que tenemos en la costa brava, con unos amigos compañeros del
trabajo de Willie pero que tenemos una muy buena relación semanal.

También se vino una amiga de Nina (es la pareja de Alex, una
chica muy delgadita, rubia y atlética a la cual yo tenia por muy conservadora en
sus costumbres. Alex es un tío estupendo pero muy regordete y con muy poco
sex-appeal, por lo que no comprendíamos como Nina estaba con él.) Esta amiga,
Sonia, es morena y con un tipazo que quita el hipo, con unas hermosas tetas pero
su cara no es demasiado bonita, cosa que no quita para que sea una mujer muy
apetecible. Ella vino porque recientemente se había separado de su marido y se
iba a pasar las vacaciones sola por lo que le dijimos que viniese con nosotros,
a lo que ella acepto sin demasiados problemas.

Durante la primera de las dos semanas que iban a estar en el
apartamento todo iba sobre ruedas nos despertábamos cuando nos daba la gana,
ellas se estiraban al sol en la piscina o se iban a la playa, pues esta a cien
metros, nosotros nos pegábamos unos campeonatos terribles con la Play Station y
después nos dabamos un baño, comíamos, otra vez al sol y por la tarde noche nos
arreglábamos y nos íbamos a dar una vuelta por cualquier pueblo costero y a
cenar. Todo lo que se suele hacer cuando estas de vacaciones en la playa. Ni que
decir que con tanta gente en la casa Willie y yo no habíamos podido hacer nada
de sexo y me cascaba unas pajas descomunales pensando el Nina y Sonia, en como
estarían desnudas y como se lo deberían de montar las dos en un trío.

Cuando empezaba la segunda semana Alex recibió una llamada de
su empresa y se tubo que ir a Barcelona. En un principio se iban a ir los tres
pero a muy pesar mío mi mujer les invitó a quedarse a Nina y a Sonia y que el
siguiente sábado bajaríamos los cinco.

Ellas accedieron y a mi se me volvió a esfumar la posibilidad
de tener una semana de sexo con Willie. Además había medio convencido a Willie
para que cuando estuviésemos solos nos fuésemos a una cala nudista que hay
cerca. Ósea que todos mis planes al garete y tenia que continuar con mis
manualidades.

Yo el martes ya estaba hasta las narices de no poder hacer lo
que tenia planeado y por ello les dije que a mi me apetecía ir a la cala nudista
puesto que nunca lo había practicado y durante todo aquel año no deje de darle
vueltas al asunto. “Yo si no os importa me voy a la cala roja, Willie si te
apetece te vienes ok?” yo imaginaba que Willie se vendría y las chicas se
quedarían en el apartamento pero los planes se torcieron.

Willie me comento que a ella no le apetecía y dado que yo no
estaría ellas tres se irían a la playa y harían top less puesto que con migo
cerca les daba corte.

Yo ni corto ni perezoso cogí mi toalla y el coche y me fui.

Al llegar tendí la toalla en el sitio que menos gente había
pues aun no sabia que reacción iba a tener mi polla ante tan novedoso evento. La
verdad, la playa estaba medio vacía y los únicos habitantes eran una familia de
unos 40 años, y unos grupos de chicas y chicos. Me desnude y me fui al agua, que
sensación más buena notar como el agua te rodea sin gomas ni telas estaba
disfrutando cuando vi que la mujer de la familia de al lado se mete en el agua y
se dirige nadando hacia mi y al poco rato me comenta que el agua esta deliciosa
y a lo que yo le contesto que además esta limpisima. Empezamos a hablar y solo
la idea de saber que esa mujer esta desnuda me empieza a subir la testosterona y
supongo que los colores pues ella se dio cuenta y me aconsejo que fuésemos hasta
donde pudiéramos hacer pie, pues me veía raro. Una vez en la orilla nos sentamos
de cara al mar y en una de las olas me quedo sin agua que tapase mi miembro.
Ella se ríe y me dice que ahora entiende todo. Ella se levanta dejándome ver
todo su cuerpo con unas tetas preciosas y un coño afeitado sin ninguna marca de
ropa en su morena piel, me coge de la mano y me lleva hacia adentro del mar allí
ella empieza a tocarme los huevos y pega su raja del culo a mi polla. Ella me
dice si soy capaz de follarmela por el culo y acto seguido me coge un dedo y se
lo mete en el ano. Ni que decir que yo no sabia lo que hacer, mi primera vez en
una playa nudista y me viola una tía ¡¡¡
Como no aguantaba mas la cogí por la cintura medio ahogándome hasta que le
inserte mi polla de un solo golpe, supongo que fue por el agua pero entro como
un cuchillo caliente en la mantequilla. Empecé a bombear en su culo mientras
ella se frotaba el clítoris y yo le magreaba sus tetas. Esto que le digo que me
voy a correr y ella se sumerge y me come la polla hasta que descargo toda mi
leche en su boca. Ella sale del agua con la boca llena de leche y me sumerge
para darme el mejor morreo que me he dado nunca, allí se mezclaban mis líquidos
con su saliva y la sal del mar.

Al salir del agua me contaba que con su marido hacían
intercambios y que por ello el marido no había ni dicho ni hecho nada al vernos
y que esto era muy habitual en ellos.

Yo me despedí con un beso en la mejilla y me fui hacia mi
toalla a intentar leer. Digo intentar porque me temblaba todo. Era la primera
vez que lo hacia con otra mujer que no fuese Willie y además la ocasión no se
merecía menos que un tembleque de todo mi cuerpo.

No os creáis que aquí acaban todas mis sorpresas, porque
cuando yo ya estaba pensando en irme a comer, una vez digerido el suceso, vi que
llegaban mi mujer, Nina y Sonia. En ese momento me quería morir de vergí¼enza
pues yo estaba en pelotas y ellas se acercaban hacia mi. Al final pensé “si
vienen aquí ya saben lo que van a ver no? Pues ala con dos cojones”. Cuando
ellas llegaron hubo un momento de tensión, para que negarlo, pero Willie rompió
el hielo y dijo:
Que tal la experiencia ha valido la pena?
Esto es la ostia, bañarse desnudo es lo mejor del verano. (lo que era la ostia
era follar en el agua…)
Pues nosotras hemos pensado que no vamos a ser menos que tú y total para hacer
top-less en aquella mierda de playa nos venimos a aquí contigo. Te sabe mal
cariño?
No Willie, todo lo contrario.

De esta forma ellas empezaron a estirar sus toallas en el
arena Willie a mi derecha y Nina a mi izquierda, quedando Sonia un poco mas
apartada a mi izquierda. Por primera vez vi las tetas de mis amigas las de Nina,
pequeñitas pero con el pezón totalmente hinchado y las de Sonia, de premio de
camiseta mojada, grandes con grandes pezones y mirando al cielo. Las de mi mujer
diríamos que estaban entre medio de las dos pechos muy normales pero que me
volvían loco al chuparlos.

Paso la mañana entre baños y chistes como si todo fuese
normal, como si lo de estar desnudo yo y ellas en top fuese lo habitual. En una
de estas mi mujer se levanta y nos dice:
Bueno llevamos viendo el rabo de Joan toda la mañana y nosotras tapadas… y que
coño a mi me apetece probarlo. Acto seguido se quita la braguita del biquini y
nos deja ver su precioso coñito que lo llevaba rasurado excepto una línea recta
muy fina en dirección al ombligo.

Me voy a bañar alguien se viene?
Yo voy cari. Dije pues estaba tan excitado con la situación que se me estaba
poniendo muy dura.

Nos fuimos caminando agarrados de la mano cuando nos metemos
en el agua y empezamos a jugar. Willie se dio cuenta de mi estado y me susurro
al oído “no te voy a tocar ya veras lo que te espera”, cuando escuche eso se me
helo la sangre.

Cuando mi erección había bajado hasta la morcillez, salimos,
nos secamos y nos tumbamos al sol.

Yo escuchaba los cuchicheos y risitas de Nina y Sonia, cuando
de repente se levantan y nos sueltan:
Se acabaron los complejos. Nos dais mucha envidia de veros tan libres.

En esto, Nina se baja la braga tipo tanga que llevaba y nos
deja ver todo su chochito también peladito excepto una fina hilera de bello
vertical, igual que la de Willie. Pero el de Nina nos permite ver su clítoris
pues esta un poco abierto, supongo por el morbo del momento.

Nina mira a Sonia y le hace un gesto con la cabeza como
diciendo “ahora tu”. Ella sin cortarse ni un pelo se baja el tanga delante de mí
y me hace un guiño, al cual lo único que responde de mí es mi polla. No tengo ni
que deciros que ella también lleva el coño depilado como sus dos amigas.

Desde mi posición se podía ver perfectamente como los labios
mayores, mas grandes de lo normal, de un color mas marrón de lo normal
sobresalían de su depilado coño.

Lo único que puede decir fue:
Veo que os habéis puesto todas de uniforme. Haciendo referencia al atuendo de
sus vulvas.

Y tu te has puesto firme con tanto uniforme. Dijo Nina
haciendo referencia a mi empinado miembro.

Se rieron y se fueron corriendo al agua enseñándonos sus
preciosos culos. Willie me beso y me dijo al oído “como no bajes eso ahora mismo
lo tendré que hacer yo…” le conteste que lo hiciera ella pues yo por mí mismo
estaba harto de hacerlo.

Ella me tapó con una esquina de la toalla y me hizo una
gallarda que guardare en la memoria mucho tiempo. Yo estaba en la gloria,
imaginaros la situación: en medio de la playa, mi mujer cascándome una paja y
mis amigas mirando. Cuando me corrí, me limpie como pude y me fui corriendo a
bañar con los jaleos de mis amigas y de mi mujer a modo de sonora ovación.
Empezamos a jugar con el agua y a rozarnos pero no paso de ahí. Nos secamos y
nos fuimos a comer al apartamento dado que con todo el meneo se nos habían hecho
las 4 de la tarde.

Cuando llegamos a casa entramos y cerraron las ventanas y las
persianas y rápidamente se desnudaron con la excusa de que “como ya nos hemos
visto todo…” nos duchamos uno detrás del otro sin ningún pudor y decidimos
seguir así desnudos hasta que tuviésemos que salir.

Mientras estábamos preparando la cena y poniendo la mesa
empezaron los roces y mi mujer me cogía la polla para llevarme de un sitio a
otro, todo con mucho cachondeo hasta que Nina le pregunto a Willie si ella
también podía llevarme cogida del mismo sitio. Para mi sorpresa ella le contesto
que si a mi no me importaba que a ella tampoco.

Acto seguido y adelantándose a su amiga Sonia me cogió por mi
mango y me llevo por todo el apartamento, ni que decir tiene que con el soneteo
yo tenia la polla mas dura que el mando de la tele. Cuando volvíamos de la
“turne” Willie se dio cuenta de mi estado y les comento a sus amigas como me
gustaba que me tocasen. Empezó por acariciar mi glande y después le propino tres
grandes lametazos que me hicieron casi correr, en ese momento Nina cogió la
batuta de la situación y le dijo seguro que de esta forma le gusta más. Se dio
la vuelta, puso su culo en pompa, y metió mi nabo entre sus dos glúteos
masturbándome así de esta manera. En mis envestidas todo mi afán era perforarle
el culo a la amiga de mi mujer con ella mirando, pero la muy puta era tan hábil
que no lograba metersela. Cuando me di cuenta, ella estaba masturbándose con una
mano y apretándose sus tetitas con la otra. Sonia que no quiso perderse el
espectáculo me chupaba la punta cuando aparecía entre el culo de Nina. Vi a mi
mujer metiéndose el dedo en su concha y ya no pude más. Le avise a Sonia que me
iba a correr y las tres se arrodillaron para capturar alguno de los chorros de
mi leche. Cuando acabe las tres se disputaban por limpiar mi polla a lametones y
después chapándose una a la otra para limpiarle la leche de la cara el pelo y
las tetas.

Normalmente cuando me corro no doy para mas pero esta vez ver
esa situación no me dejo bajar la tensión y empezamos la sesión de sexo.

Puse a mi mujer encima de la barra americana y le empecé a
comer la rajita que por primera vez estaba limpia de pelo (cosa que me pareció
perfecto y muy morboso). Vi que Sonia se ponía en pompa y se metía mi polla en
su coñito mientras Nina sentada delante de ella, le ofrecía su coño para que lo
devorase. La situación no podía ser mas morbosa pero yo seguía atento al coño de
mi mujer que sin dejar de lamerle el clítoris le introducía uno o dos dedos por
su culo. Ella empezó con sus típicos gritos pre-corrida y me dejo la cara llena
de jugos, como nunca, nunca le había visto sacar tantos jugos. Nina también
empezó a gemir y a moverse y vi por primera vez como mi amiga se corría. Yo
pensé que se estaba meando pero después me comento que sus orgasmos son casi
eyaculaciones y que cuando acaba de correrse tiene que cambiar siempre las
sabanas. En vista de que nuestra amiga Sonia aun no se había desfogado la
tumbamos en el sofá a cuatro patas, delante se puso mi mujer para que le comiese
la vulva, Nina le estaba comiendo el coño y yo empecé a introducirle el dedo en
su ano.

Lubrique su apretado orificio con saliva y poco a poco fui
introduciendo uno, dos y hasta tres dedos. En pocos segundos tenia el culo de
Sonia preparado para meterle mi polla que hoy, a diferencia de otros días,
estaba aguantando estoicamente. De todas formas era normal pues ver a tres
mujeres desnudas solo para mi…. Mientras le iba metiendo la polla Nina me iba
propinando algunos lametones en la bolsa de los testículos, los cuales me hacían
ver las estrellas. Los lengí¼etazos de Nina y mis envestidas hicieron que por fin
Sonia se corriera a la vez que mi mujer lo hacia por segunda vez en la tarde.

Después quedamos todos sentados en el sofá con las manos en
los miembros ajenos y contándonos que nos había parecido. Lo cierto es que todos
cenamos y decidimos ir a la cala nudista por la noche a continuar nuestra
particular fiesta.

Espero que os haya gustado pues si es así, os explicare como
transcurrieron los siguientes 4 días.

Un abrazo a todos y muchos besos a ellas.

 

Resumen del relato:
    Acude por prmira vez a una cala nudista, y lo pasará realmente bien.

Bajos fondos

Bajos fondos (16)

Era Sábado por la noche cuando yo y mi novia decidimos salir
a tomar unas copas y pasar un buen rato salimos con el coche a los sitios de
siempre, los cuales ya nos estaban empezando a aburrir, la misma gente, el mismo
ambiente y las mismas historias.

Alicia que así se llama mi novia es una chica de un status
social muy elevado, ya que su padre es notario y como podreis comprender gana
bastante dinero, ella a pesar de haber recibido una selecta educación no es una
chica engreida ni mal criada, al contrario es una chica con carácter que sabe
bien lo que quiere y como conseguirlo.Aun así ella viste con mucha elegancia y
su vestuario excede del bolsillo de cualquier persona.Alicia es una chica de
bandera o lo que equivale a un buen partido para cualquier hombre porque a parte
del dinero la verdad es que está bastante buena, es alta y estilizado, pasando
por unas cuervas de miedo y su pecho es grande y redondo , siempre que salimos
por ahí ella llama la atención del todo el mundo.Tanto a las chicas por su
indumentaria como a los chicos por su físico.

Esa noche como siempre estaba arrebatadora, lo que más me
impresionaba de ella misma era su saber estar y su confianza interna era toda
una mujer. Para la ocasión llevaba un traje de chaqueta y minifalda con una
blusa debajo que transparentaba un sujetador de encaje de 1º.Después de tomar un
par de copas en el sitio de rigor junto a su misma clase social decidimos
cambiar de ambiente y de zona, de modo que nos dirijimos a otro lugar donde a
nadie de su status se le ocurriría ir excepto a ella claro.

Nada más aparcar el coche nos dirigimos hacia donde estaba la
gente, andábamos en silencio bajo un intenso calor veraniego y con nosotros como
única compañía, después de caminar un rato vimos como a lo lejos la gente se
agolpaba en las puertas de los pub, el nivel social era sin duda mucho menor y
no cabía duda de que íbamos a ser la fuente de las miradas.Sin embargo ella
parecía segura de si misma como si fuese una más de ellos que va a tomar algo.

Nada más entrar en el gentio tal y como esperaba la gente
empezó a mirarnos con cara de asombro y algunos de repulsa sobre todo hacia mi
porque los chicos no hacían más que devorar a Alicia con la mirada.Entramos en
un pub que parecía el más andrajoso de todos, un fuerte olor a humo nos envolvió
a los dos, una vez en el interior nos dirijimos a una mesa, ella se quitó la
chaqueta y dejo a relucir sus grandes tetas que a penas contenían la blusa y el
sujetador.Me dijo que la esperase ahí sentado y ella se puso a bailar en el
centro de la pista moviendo sus caderas y acariciándose con sus manos todo el
cuerpo, como no cabia esperar una maraña de tios se cernieron sobre ella
rodeándola y mirándola como un grupo de hienas esperando la debilidad de su
presa para atacarla.

Yo no sabía que hacer puesto que montar un numerito podría
contraer serias consecuencias para mi

…De repente un chico corpulento, con el pelo rapado y con
la cabeza llena de cicatrices apareció de entre la multitud, su cara expresaba
deseo y sus ojos infundían el miedo entre los de alrededor que le dejaban estar
al lado de ella a una distancia prudencial, su camiseta manchada de grasa
corporal, sus pantalones desgastados por el uso y sus fuertes manos cortadas por
los nudillos sin duda de peleas callejeras me hacía pensar que nos habíamos
metido en un buen lio.Acto seguido el sujeto la cogió de la cintura y empezó a
bailar junto a ella , ella parecía haber estado esperando una ocasión así,
puesto que su rostro no cambía en absoluto, seguía infundiendo el mismo
sentimiento de seguridad y saber estar, Alicia empezó a restregarle el culo por
su paquete que iba aumentando considerablemente, de repente una mano negra
apretó una teta a Alicia que se quitó de golpe, no era más que un hombre de
color que le había tirado mano, el sujeto le arremetió tal puñetazo que le
reventó la nariz, aquel hombre salió despavorido del local y yo empezaba a saber
el porqué la gente le tenía tanto miedo.

El sujeto cogió a Alicia del culo y la acercó hacia si
dándole un sonado beso, mientras que con sus manos le apretaba el culo, sin
dejarla reaccionar la cogió de la mano y la llevó hasta un pasillo donde se
apilaban las cajas de bebida, allí le sacó la blusa de la falda y apolló sus dos
manos sobre sus pechos, ahora Alicia si que estaba asustada puesto que se le
escapaba la situación de las manos, en un descuido de aquel tipo Alicia salió
disparada del local y yo por supuesto salí detrás de ella de camino hacia el
coche le dije que estaba loca, que la podían haber violado mientras ella me
decía que sólo quería divertirse un poco, cuando llegamos al coche, me dispuse a
abrirlo cuando un par de inmigrantes me apuntaron con una navaja, diciéndome que
no hiciese nada, uno de ellos me apuntaba con la navaja mientras el otro llevaba
a Alicia a un callejón en frente del coche, allí uno de ellos el más alto, le
abrió la blusa con la navaja dejando a relucir sus dos grandes pechos que apenas
podía retener el sujetador, con una leve presión en el canalillo del mismo el
sujetador cedió y dos grandes y bonitas tetas salieron a relucir, Alicia estaba
atemorizada y no reaccionaba presa del pánico, mientras el otro me apuntaba con
una navaja, el individuo que estaba con Alicia, se empezó a bajar los
pantalones, cuando se bajó sus roñosos calzoncillos aparececió una polla negra
de proporciones descomunales, por lo menos mediría 23 cm de largo por 5 cm de
ancho, , con la navaja le indicó a Alicia que se la chupase y esta se agachó
metiéndose tal aparato en la boca, el hombre de color gemía y gemía mientras
Alicia notaba que estaba perdiendo paulatinamente el miedo, el hombre la cogió y
la sentó en una repisa de la ventana , allí le separó las piernas, le subió la
minifalda hasta el culo y con la navaja le rompió las bragas, Alicia empezó a
acariciar con su mano derecha la polla de aquel tipo mientras el hombre que
apuntaba a mi con la navaja me hizo una seña para que nos acercásemos.

El individuo que estaba con Alicia empezó a tocarle las tetas
tetas alternándolo con succionar sus pezones, los mismos empezaron a ponerse
puntiagudos, en el momento que ella le separó de los mismos apuntando su polla
hacia la entrada de su cueva, su polla se metió en su interior como si nada y
con la ayuda de ella, que empezó a experimentar un orgasmo nada más tenerla
dentro,  el otro negro se sacó la polla que también era enorme y se empezó
a masturbar, al cabo de un ratito de folleteo la tiraron al suelo, y mientras
Alicia montaba la polla del primero , se dedicaba a chupar la polla del segundo
que estrujaba sus tetas como si fuesen limones, cuando el segundo la tuvo bien
dura, ella se levantó y dio entrada a la segunda polla , mientras el primero
colocaba su enorme polla entre las tetas y la movia entre las mismas, Alicia me
miró y con una mirada me invitó a la pequeña fiesta de modo que mientras uno se
la follaba, el otro se hacía una cubana y a mi me la chupaba, el espectáculo era
grandioso hasta que el hombre de color que estaba haciéndose una cubana reventó
llenándole la cara pechos y pelo de esperma, parecía un extintor fuera de
control, aquella imagen fue demasiado para mi que empezé a correrme en su boca
mientras ella se atragantaba y escupía la leche, haciéndola deslizar por sus ya
blancos pechos, entosces nuestro tercer amigo la tuvo a su entera disposición de
modo que se levantó, la sentó de pie sobre su polla y empezó a bombear fuerte en
su interior, de pronto Alicia tuvo un extraordinario orgasmo mientras él empezó
acorrerse en su interior, dejándole aun tiempo para sacársela y acabar sobre su
pubis, cuando acabó todo Alicia limpió con su boca la polla de los tres,
mientras parecía que venía de la nieve, por su entrepierna caía un hilillo de
esperma, se volvió a vestir como pudo y sin ropa interior y nos dirijimos al
coche, yo sabía que esta no iba ser la última vez que esto ocurriese a tenor de
la cara que ponía ella.

 

Resumen del relato:
    Las típicas salidas nocturnas les empezaban a aburrir… algo nuevo va a pasar.

Orgía en el campo

Orgía en el campo (16)

Muy buenas queridos lectores. Os voy a contar una historia
que me ocurrió hace unos seis meses, y que de forma rotunda cambió mi vida.
Desde aquel día me he convertido en una auténtica ninfómana, y prácticamente a
diario necesito mi dosis de sexo.

Mi nombre es Nuria. Tengo 32 años. Soy morena, de estatura
media, bastante guapa de cara y con un cuerpo resultón. Hasta que ocurrió lo que
a continuación os cuento, había follado en no demasiadas ocasiones con personas
distintas de los dos novios con los que había salido. El sexo con ellos era de
lo más aburrido, limitándose a penetrarme al estilo tradicional y sin buscar
nuevas posturas y situaciones que alegraran un poco las veladas.

La historia ocurrió un sábado del mes de julio, cuando me
disponía a visitar una casita de campo que había visto anunciada en internet, y
que se ajustaba bastante a lo que andaba buscando en ese momento para abstraerme
de la ruidosa y acelerada ciudad.

Acudí al lugar que indicaban en el anuncio y tras varias
vueltas por caminos forestales sin ninguna indicación, ví una casa de madera que
parecía habitada y decidí entrar a preguntar.

Bajé del coche y llamé a la puerta con los nudillos mientras
preguntaba en voz alta si había alguien. Tras varios minutos de espera, y dado
que parecía no haber nadie, decidí desistir en mi intento y seguir buscando a mi
aire. Pero antes dí una vuelta completa a la casa y de repente ví a un tipo alto
y con el pelo largo que se escondía tras la cortina. Me asusté y pensé que lo
mejor sería salir deprisa de ese lugar para evitar problemas. Me dirigí a mi
auto pero cuando quise abrir la puerta alguien me lo impidió. Otro tipo distinto
al que había visto a través de la ventana, me agarró bruscamente del brazo y me
metió en la casa, advirtiéndome que si gritaba, amén de no ser oída por nadie,
recibiría una tremenda paliza. El tipo me lanzó al suelo que estaba cubierto por
una gruesa alfombra y fue ahí cuando pude ver donde estaba metida. En la casa
había cinco tipos con bastante mala pinta y una sola mujer. La chica, estaba
completamente desnuda y atada con una argolla al cuello y una cadena que llegaba
hasta la pared. Parecía maltratada y actuaba al parecer totalmente en contra de
su voluntad.

Tuve poco tiempo para evaluar la situación pues los
acontecimientos sobrevenían rápidamente. Uno de los tipos se levantó del sillón
y llamó a la chica diciendo:

" Vamos puta. Acercaté a gatas y chupame la polla."

La chica se acercó lentamente y cuando llegó a donde se
encontraba el tipo, puso cara de guarra en celo y desabrochándole la bragueta,
le sacó la verga y comenzó a chuparsela con verdadera maestría.

Otro de los tipos se acercó a mi y cogiéndome del pelo me
dijo:

" estás viendo lo que hace tu amiguita" " Pues tú tienes que
hacer lo mismo zorra de mierda".

Mientras me decía eso me soltó dos ostias de vertigo y
poniéndome tumbada boca abajo, me agarró de la cintura y me levantó el culo,
colocándome con el mismo en pompa. Acto seguido me subió la falda y me arrancó
las bragas de un tirón mientras decía: " Aquí no te harán ninguna falta putón de
mierda".

Yo estaba totalmente aterrorizada, pero en el fondo sentía un
cosquilleo en mi coñito y notaba que se empezaba a lubricar a toda velocidad.

El tipo que se había dirijido a mí, me soltó una fuerte
patada en el culo que lo tenía en pompa, y me dijo: " Que haces puta de mierda.
¿Acabas de llegar y ya ofreces tu culo para que te lo folle?. Yo le contesté de
inmediato diciéndole que había sido él, pero sin que me dejara terminar la
frase, me soltó otra patada en los riñones que me dejó practimente sin
respiración.

Mientras tanto, pude ver como la chica, seguía chupando la
polla del que aparentemente era el jefe de la banda, y la verdad es que lo hacía
con suma dedicación. A los pocos minutos el supuesto jefe se corrió y la chica
se tomó toda la leche que salió de esa tremenda polla y luego la limpió hasta
que salía brillo del capullo.

Así transcurrieron varias horas en las que yo me recuperaba
del "cordial recibimiento" al que había sido sometida, y durante ese tiempo la
chica fue doblemente penetrada mientras le obligaban a repetir que la follase,
que era una golfa de mierda y que su coño y su culo estaban deseosos de ser
follados cuantas más veces mejor.

Yo empecé a pensar que todo lo que le ocurría a esa chica me
acabaría ocurriendo a mí, y solo de pensarlo, mi coño se retorcía de gusto.

Cuando me encontraba en pleno sueño erótico, uno de los tipos
dijo: "Mirar, parece que nuestra nueva putita ya está recuperándose. Vamos a
probarla".

Sin tan siquiera hacer "previo" alguno, uno se tumbó en el
suelo y fui suspendida en el aire y dejada caer sobre su polla. El dolor fue
tremendo pero sin tiempo para recuperarme, otro chico me penetró de golpe por el
culo. Ambos empezaron un brusco movimiento que me bandeaba de alante a atrás.

Un tercero se sacó la verga y me dijo: " Mira zorra de
mierda. Métete mi polla en tu boca y procura que no se te salga, porque sino te
mato a ostias". Por supuesto yo comencé a mamar ese gran falo, aunque me costó
meterme el capullo que era mán ancho y grande de lo que yo estaba acostumbrada.

Así estuvieron varios minutos, y cuando el que me enculaba
arremetía violentamente, sentía la polla que mamaba meterse hasta la nuez.
Cuando los tres se corrieron, me obligaron a limpiarles sus pollas y pedirles
que me volvieran a penetrar.

Fue pedirlo y los otros dos se acercaron a mi y me volvieron
a penetrar por el ano y el chocho.

Al principio no disfruté, pero conforme me iban follando
empecé a sentir un placer intenso que hacía las delicias de esos cafres hijos de
puta.

Durante el resto del día, y cuando esos auténticos sementales
no nos follaban, teníamos que hacer de esclavas, haciendo la comida, preparando
copas y chupandonos una a otra para calentarles y después ser penetradas.

Por la noche, nos ataban de cuello, manos y piernas, en
habitaciones separadas y con un recorrido de correa que impedía prácticamente
moverse. A mí, como era nueva, me pusieron de pie, y solamente podía descansar
sentándome en una silla de la que salía un tremendo pollón que tenía que montar
para poder relajar las piernas. Cuando se me irritaba el coño, me lo introducía
en el culo y así alternativamente.

A la mañana siguiente uno de los hombres me despertó de un
profundo sueño y agarrándome del pelo me levantó, me soltó el collar y me llevó
arrastrándome hasta la cocina. Me gritó que estaban esperando el desayuno y que
calentara unos cafes con tostadas. Mientras tanto, la otra chica era follada por
todos ellos, mientras chupaba con ansiedad el resto de los falos que no estaban
dentro de su culo y coño.

Cuando terminé con los cafés, uno de ellos me pidió que me
acercara a por mi ración de leche y poniéndome de rodillas, recibí tremendos
chorros de esperma que no pude tragar en una primera tacada.

Verdaderamente esos tipos eran unos auténticos sementales y
no nos dejaban tregua. Estábamos en un agujero sin salida y no sabía exactamente
cuanto iba a dudar esta pesadilla.

Durante los primeros días, los cinco hombres no paraban de
follarnos a todas horas, lo que suponía un inmenso placer que sin duda me dejó
huella. Pero transcurridos 5 días de cautiverio, nuestros "dueños" comenzaron a
pensar en ganar dinero con nosotras y decidieron prostituirnos. Así, la mañana
del sexto día, acudieron a la casa ocho tipos muy bien arreglados, que venían
con la única intención de desfogarse por completo y cumplir todos los sueños más
porno que jamás habían tenido. Nuestros amos, nos pusieron desnudas
completamente y bien aseadas y perfumadas en la parte de arriba de la casa, que
era donde dormían los hombres, y en pocos minutos, aparecieron los ocho hombre
con los rabos tiesos y unas miradas matadoras y sin mediar palabra, se
repartieron en dos grupos y comenzaron a meternos mano primero, a obligarnos a
que se la chupáramos después y por último a follarnos en todas las posiciones
posibles. A mí, me penetraron analmente unas quince veces. En mi boca se
corrieron otras tantas y fui doblemente penetrada en cuatro o cinco ocasiones.
Mi culo y mi coño rezumaban esperma por todas partes y mis músculos estaban
agarrotados y completamente agotados.

Cuando los tipos se marcharon, nuestros dueños que habían
grabado la orgía, se pusieron cachondísimos y nos volvieron a follar en varias
ocasiones.

Cuando acabó el cautiverio, que duró 14 días, mi cuerpo
necesitaba ser follado y desde entonces, me he convertido en una auténtica
ninfómana, y busco desesperadamente una buena polla que me permita calmar el
mono diario.

 

Resumen del relato:
    Tras la brutal experiencia, mi cuerpo necesita imperiosamente su ración de sexo. Me he convertido en una auténtica ninfómana.

Mejor que una acampada…

Mejor que una acampada… (16)

Habia ido con unos amigos de acampada. Teniamos la idea de
pasarnos 15 dias lejos de la civilizacion; pero yo a los tres dias empece a
hartarme de naturaleza, campo y vida sana. Casi de madrugada, al cuarto dia,
cogi mi mochila y decidi regresar a la civilizacion, el asfalto y la
contaminacion. Iba camino de la estacion a la vez que (aunque sin mucho
convencimineto) hacia "dedo" a ver si alguien se paraba y me "invitaba" a subir
al coche. De pronto un coche se para. Me acerco. 

Iban tres personas, dos tios y una tia. Conducia ella. Iban,
igual que yo, de vuelta hacia Madrid. Monte en el coche y fuimos hablando de
cosas intrascendentes. En un descampado decidieron apartarse unos kilometros de
la carretera. Bajamos todos del coche, sacaron unos bocatas y me invitaron a
compartirlos con ellos. Terminados los bocadillos nos tumbamos a la sombra. La
tia se quito la camisa que traia dejando al aire una preciosas tetas. Los dos
tios (Javier y Jaime, yo me llamo Antonio) se acercaron a ella y empezaron a
sobarla por todos lados, las tetas, le bajaron los pantalones y le metieron mano
hasta hartarse, mientras se turnaban para besarla en la boca o ir lamiendo su
conno de forma alternativa. Yo no podia dejar de mirar mientras la polla
empezaba a dolerme de lo dura que se me estaba poniendo. Entonces (ya habria
pasado mas de 1/4 de hora), me pidieron que me acercara a ellos.

Ella empezo a acariciar mi cara, mi pecho, el vientre siempre
por encima de la ropa. Nosotros estabamos vestidos los tres, solo ella (Lucia)
se habia quedado en pelotas. De repente grito: "Jaime, Javi: AHORA".

Entre los tres, antes de poder hacer nada para remediarlo, me
habian dejado en pelota picada y con el "nabo" bien tieso. Me ataron de pies y
manos y, mientras Jaime me inmovilizaba completamente, Lucia cogio mi polla, se
la metio entre las tetas y empezo con un movimiento de sube y baja enloquecedor.

Entonces Javier comenzo a desnudarse, saco su rabo y lo puso
a la altura de mi boca, Lucia apreto mis cojones con fuerza mientras me decia:
"Te daras cuenta que no tienes mas remedio que obedecerme, los tres, no sois mas
que mis putos esclavos:

MAMASELA, TRAGATELA ENTERA y mucho cuidado con acercar tus
dientes a su polla"

Cada vez me apretaba los huevos con mas fuerza, asi que, para
no perderlos, decidi obedecer y empece a tragarme aquella enorme polla como un
maricon. El hijo puta de Javier disfrutaba como un mono en celo. A mi estaba
empezando a bajarseme cuando la tia mando a Jaime que me tirara en el suelo.

Javier se fue inclinado para poder seguir manteniendo su
polla en mi boca y Lucia se sento encima de mi polla "empalandose" con ella.
Aquello volvio a ponerme a punto.

Ya casi no me importaba tener que seguir mamandosela a aquel
cabron. A aquellas alturas yo ya habia decido obedecer a la muy cabrona de
Lucia, no oponerme a nada e intentar disfrutar lo que pudiera. Creo que ella se
dio cuenta de que me habia vencido totalmente. Se levanto de encima de mi de
golpe dejando de nuevo mi polla tiesa y al aire De una hostia aparto la polla de
Javier de mi boca, se puso a cuatro patas y me ordeno que la follara como a una
perra. Lo hice encantado. 

Luego pidio a Jaime que metiera su polla en mi boca y a
Javier que me la clavara en el culo. Obedecieron ciegamente. Crei que el muy
hijo de puta me rompia el culo en pedazos. Pero segui follandome a aquella zorra
caliente con mucha mas fuerza, que (evidentemente) era lo que pretendia. De
nuevo volvio a apartar la polla de Jaime de mi boca y ordeno a Javier que me la
sacara del culo.

Me tumbo en el suelo de un empujon, se sento sobre mi cara a
la vez que me ordenaba que me comiera su conno. Ordeno a Jaime que se tumbara de
espaldas a mi lado y a mi que me lo follara. Se la clave de un solo golpe hasta
los huevos. El cabron chillaba de dolor; pero aquello a mi ya me excitaba cada
vez mas. Ella cogio a Javier y empezo a comersela.

Se la metia entera en la boca sin ningun esfuerzo. Javier se
corrio el primero soltandoselo todo en la cara y ella le obligo a lamersela y
tragarse su propia leche. Aquello fue demasiado para mi que no pude mas y llene
con la mia el culo de Jaime. Debio de llegarle mi corrida hasta la boca.

A continuación note como tambien Jaime se corria y Lucia
debio de quedar satisfecha pues se aparto se tumbo en la hierba mientras
nosotros tres haciamos lo mismo intentando reponernos un poco despues de aquel
maraton de sexo en grupo.

 

Resumen del relato:
    Unos días apartados de la civilización… al tercer día ya estaba de vuelta pero una gran aventura la esperaba.

La aprendiz de puta

La aprendiz de puta (16)

LA APRENDIZA DE PUTA

Capitulo 1: F/F

Supongo que todos tenemos al menos un amigo "de toda la
vida". En mi caso se llama Paco y creo que lo conozco desde siempre. Quizás
somos tan buenos amigos por nuestra diferencia de forma de ser y de
comportarnos. El ejemplo mas claro seria, supongo, que a pesar de haber cumplido
ambos ya los 30, el sigue estando soltero y sin compromiso mientras yo estoy
¿felizmente? casado desde hace unos años.

Digo esto entre interrogantes porque precisamente todo lo que
sucedió vino a tenor de la Gran Pelea. Si, así, con mayúsculas. Me imagino que
en la vida de todo matrimonio hay al menos una de estas y, si no lo destruye,
siempre deja huellas profundas en ambos. Coincidió que la nuestra ocurría solo
un par de días antes de que Paco saliera a volar (es mecánico de vuelo de una
compañía aérea) a algún remoto país. Y esta vez decidí aprovechar su oferta e
irme con el a pasar unos días al quinto pino.

Antes siempre me había negado, pues no veía bien el irme solo
con él de juerga a algún país exótico, dejando sola a mi esposa en la casa.
Sobre todo porque todos sabemos que mi amigo aprovecha estas escapadas para
hacer "locuras". Muchas de las cuales conoce mi esposa, aunque la mayoría quedan
entre nosotros.

El caso es que esa mañana me embarque con Paco en el enorme
avión, pagando solo un mínimo como concepto de seguro, y sin saber ni tan
siquiera a donde nos dirigíamos. El país resulto ser Chile, al otro lado del
"charco". Les aseguro que si en ese momento me hubieran obligado a situarlo en
el mapa me habrían puesto en un buen compromiso. Durante el vuelo me presento a
Juan, su compañero mecánico, con el que rápidamente trabe una cierta amistad,
pues era un tipo simpático y mundano.

Me explicaron que su misión consistía en hacer una serie de
pruebas a la aeronave durante el trayecto del larguisimo vuelo. Y, una vez en
Chile, pasar un par de días en los hangares revisando diversas aeronaves de la
compañía que harían escala en ese país, antes de volver a casa en otro avión al
que le harían las mismas pruebas que a este. Yo, mientras me maravillaba de las
cabriolas que hacían las compañías para ahorrarse un duro, pase las siguientes
horas viéndoles trabajar, intentando ligar con las bellas y estiradas azafatas
(sin éxito, aunque me divertí bastante) y visitando la cabina un par de veces.
Fue ameno, y me sirvió para olvidarme en parte de mis líos domésticos.

Al llegar a ese país era ya bien entrada la tarde, y mi amigo
me llevo directamente al hotel, donde me dijo que pronto recibiríamos una "
grata sorpresa". Yo, que ya le había oído hablar por teléfono, sabia que la tal
"sorpresa" eran un par de putas para hacernos compañía. Por lo visto Paco
conocía a una de ellas de anteriores visitas, y Juan, después de oírle describir
sus "hazañas" con tanto énfasis insistió en acompañarnos. La puta no se atrevía
a estar con los tres a la vez, así que se trajo a una compañera para "ayudarla".

Yo no quería ser aguafiestas, pero a pesar de nuestra pelea
tampoco quería serle infiel a mi esposa, así que me puse de acuerdo con Juan y
cambiamos el dormitorio. El paso a ocupar la habitación doble con Paco y yo me
quede con la suya individual. Después de una larga y relajante ducha pedí a
recepción una botella de champan. Pues ya que no me iba a divertir de una forma
pensaba hacerlo de otra. Pero Paco no estaba dispuesto a que pasara la noche
emborranchandome a solas, como era mi intención. Y vino a mi dormitorio a
insistirme a que me uniera a su "fiesta".

Me conoce demasiado bien el truhán, y después de mucho
insistir consiguió que fuera con él a su dormitorio. Eso si, asegurándole que no
haría nada con las putas, que solo miraría el espectáculo prometido hasta que me
hartara. Y que luego me iría a mi cuarto. Lo cierto es que no tuvimos que
esperar mucho, ya que apenas habíamos empezado a prepararnos unas bebidas cuando
llamaron a la puerta de la habitación. Paco, restregándose las palmas, y con
cara de pillo, fue a abrirles.

La primera que entro era "normalita". Talla mediana,
delgadita, pelo oscuro lacio y con poco pecho… aunque esto ultimo lo
solucionaba con un escote la mar de atrevido. No era muy guapa, pero sabia como
maquillarse para que la impresión fuera bastante seductora. Esta debía ser la
puta que ya conocía Paco, porque además de abrazarlo con ímpetu le soltó dos
sonoros besos en las mejillas que le dejaron unas marcas la mar de graciosas.

Creo necesario hacer un inciso en la narración para
aclararles que si bien a esta chica voy a estar llamándola puta a partir de
ahora no es como algo sucio o despectivo, ni para humillarla o dejar clara su
profesión… es, simplemente, que no recuerdo su nombre. En los días siguientes
Paco me lo dijo 20 o 30 veces como mínimo, pero ahora mismo soy incapaz de
acordarme, se lo aseguro, por lo que tendré que seguir llamándola puta… para
que ustedes sepan en todo momento a quien me refiero.

Luego se dirigió a Juan, que ya estaba presentándoselo Paco,
a repetir abrazos y besos. Creo que se los dio, pero ya no estaba prestándoles
ninguna… toda estaba en la puerta. Porque allí estaba ella, Jenny, parada en
la entrada, con sus zapatos de tacón alto, su minifalda ajustada, su camiseta
escotada… y unos ojazos inmensos mirando de un lado a otro, como un
cachorrillo asustado, tratando de quedarse con todos los detalles a la vez.

En ese momento la otra puta me sorprendió con su brusco y
espontaneo abrazo, y con sus dos sonoros besos, los cuales dejaron la misma
huella de carmín en mis mejillas que la que lucían mis sonrientes amigos. Pero
igual hubiera dado que me soltara dos besos que dos tortas, mi atención estaba
concentrada por completo en Jenny. Tenia los ojos clavados en ella, mirándola
con tanta atención que de seguro tenia que resultar hasta patético… pero es
que estaba hechizado, y todo lo que me rodeaba había dejado de tener importancia
para mi.

Entiéndanme, no quiero decir con esto que fuera Miss Universo
ni nada por el estilo. Es guapa, si, pero sin exageraciones. Tiene ese aspecto
de medio mulata de piel canela que tanto nos gusta a los de piel clara. Con un
pelo castaño y liso, lindisimo, que le llega por los hombros, y que enmarca una
carita ovalada que casi no me atrevo a describir, ya que por mucho que lo
intente ni ustedes se van a hacer una idea ni yo voy a estar a la altura.

Su barbilla puntiaguda, unida a su naricilla respingona le
dan ese aire travieso que hace que una chica tenga muchos años menos de los que
tiene en realidad (y que a Jenny, que dudo que tuviera mas de 32 o 33, le hacia
parecer una jovencita jugando a ser golfa). Pero sus labios gordezuelos y
carnosos le dan otro aire, el de la lujuria, que desmiente lo dicho
anteriormente, consiguiendo que su rostro sea una autentica mascara de deseo si
ella se lo propone. Y al final son sus ojos, grandes y castaños, los que hacen
que uno la vea de una forma o de otra, pues son tan, pero tan expresivos, que no
se ni como decirlo para que se hagan una idea. Basta con asomarse a ellos para
perderse, lo digo por experiencia. Disculpen si les he aburrido con esta
descripción, se que les hubiera gustado mas leer lo de sus muslos generosos, lo
de su pétreo culito o lo de sus firmes y puntiagudos pechos, pero es mi historia
y tendrán que conformarse con lo que necesito escribir ¿no?.

Jenny no tardo en imitar a la otra puta y pronto pude sentir
en mis mejillas, por primera vez, la calidez de sus labios. Sus besos fueron tan
fugaces como los primeros, sin ser tan escandalosos, pero lo que se me quedo
metido en la nariz fue el embriagador perfume de la chica… no se cual era,
pero olía a fresco y a flores… y se me quedo grabado dentro.

Paco, acostumbrado a estas cosas, no quería perder el tiempo,
y ya estaba con la cabeza metida en el cuello de la puta, mientras sus manos se
deslizaban por todo su cuerpo con la habilidad de un pulpo. Juan, mas
caballeroso, les preparaba una copas, al tiempo que acababa las nuestras. Y yo,
con cara de subnormal, me limitaba a mirar a Jenny, como si fuera la primera vez
que veía a una chica… provocando con ello sus miradas de reojo, y las primeras
burlas cariñosas de Paco.

Este, que no quería perder el tiempo, animo a la puta a que
empezaran ya… a lo que esta le replico cariñosamente que en cuanto le diera lo
acostumbrado empezarían. Paco, impaciente, nos pidió el dinero estipulado de
antemano, y tras reunir la parte de los tres (yo había insistido en pagar mi
parte aun sin participar, pues lo veía justo) se la dio, añadiendo una propina
bastante generosa de su propio bolsillo para incentivarlas. La puta, con mucho
desparpajo y soltura, contó rápidamente el dinero, separando casi la mitad para
Jenny, y guardándose luego ambas su parte en los bolsos. Nada mas hacerlo, y con
una sonrisa radiante en el rostro, se giro para nosotros, con sus brazos
abiertos, preguntándole a Paco por donde (o por quien) empezar la larga noche.

Paco, con una sonrisa ladina, le dijo que que tal si nos
hacían un buen baile primero, y la puta, sabiendo lo que esperaban de ellas, nos
pidió que nos sentáramos, mientras ella y Jenny se descalzaban y se subían en
una de las dos amplias camas de la habitación. Habíamos dejado el televisor
encendido en un canal de esos de música de 24 horas, con el volumen lo bastante
alto como para disimular lo que iba a pasar, por lo que las putas solo tuvieron
que esperar a que empezara una nueva canción para iniciar su numero.

Yo he visto ya algunos stripteases en directo, en despedidas
de soltero principalmente, pero les aseguro que ninguna de las chicas que he
visto hasta la fecha tenia el ritmo y la soltura de estas dos chicas. Les costo
solo unos segundos acostumbrarse a la dureza de la cama antes de empezar a mover
sus nalgas y sus cinturas con un ritmo seductor.

Jenny, al principio, se veía tensa, por lo que no me extraño
que cerrara sus ojazos para dejarse llevar mejor por la música, siguiendo el
ritmo con facilidad mientras se movía al compás. La otra puta, por el contrario,
parecía en su salsa, meneándose como pez en el agua, agitando su cintura como si
no hubiera hecho otra cosa en toda su vida. La puta, a partir de la segunda
canción, ya estaba enseñándonos cosas. Mostrando algo de pechuga por aquí,
luciendo el escueto tanguita por allá, mientras se soltaba algunos botones y nos
dedicaba a los tres todo tipo de gestos y expresiones provocativas.

Yo apenas si reparaba en ella, pues dedicaba toda mi atención
al seductor vaivén de las caderas de Jenny. La cual parecía estar entrando ya en
juego, pues sus manos ascendían por sus muslos cada vez con mas sensualidad, y
en la finisima camisa se empezaban a marcar unos gruesos y prometedores pezones.
Lo que unido al provocativo bamboleo de sus abultados senos, libres de todo tipo
de sujetador, empezaba a caldear mi sangre. Estaba tan pendiente de Jenny que ni
me había dado cuenta de que la otra puta se había ya desecho de su minifalda y
su camiseta, bailando tan solo en tanga y mostrándonos sus pequeños, pero bien
puestos, pechitos… y sus tiesos y puntiagudos pezones oscuros.

Después de acariciarse un poco los pechos para nosotros… y
supongo que también para ella… se pego lascivamente a la espalda de Jenny, y
empezó a desnudarla lentamente, siguiendo el ritmo de la música. Jenny, nada mas
sentir sus manos soltándole la minifalda, abrió los ojos sobresaltada, pero
enseguida los volvió a entrecerrar, dejándose llevar de nuevo por la música… y
por su descarada compañera.

No se que me excito mas, el breve tanga negro caladito que
llevaba o la soltura con que las manos de la otra puta deambulaban por el
sinuoso cuerpo de Jenny. La puta no parecía tener ninguna prisa en acabar su
faena, metiendo ambas manos bajo su camisa, para dejar a nuestra imaginación que
debía de estar haciendo para que Jenny se mordisqueara el labio inferior,
mientras lucia una sonrisa complacida.

Creo que los tres jadeamos al unísono al ver asomar por
primera vez los maravillosos pechos de Jenny a través de la camisa desabrochada.
No solo por su belleza, sino por la sensualidad con que su compañera se los
estaba acariciando, masajeandolos con cariño a la vez que retorcía sus gruesos
pezones entre sus largas uñas. Luego la puta le dio la vuelta, poniéndose
delante suya, y de espaldas a nosotros, para darle el beso mas largo y sensual
que yo haya visto jamas. Devorándole los labios con un ansia y frenesí que me
tenia tan perplejo como excitado.

Supongo que a mis amigos les pasaría igual, pues Juan tenia
la voz algo ronca cuando le hizo a Paco una pregunta que se me quedo grabada en
la cabeza…

- ¿Pero tu no decías que las putas nunca besan?.

A lo que mi amigo respondió, con la voz también
enronquecida…

- A nosotros no, idiota, pero entre ellas ¿por qué no?.

Hasta ese momento había creído que la frase era un tópico,
sacado de la escena aquella de Pretty Woman, pero si Paco lo decía debía de ser
cierto. Ya les digo que esa escena se me quedo grabada, pero en ese momento
estaba mucho mas pendiente de lo que tenia delante. Pues Jenny, a pesar de
seguir con los ojos medio cerrados, estaba empezando a devolver el beso a su
compañera con idéntica pasión con que lo recibía, aferrándose a sus nalgas
desnudas mientras se devoraban mutuamente.

Fue la otra puta la que, después de despojar a Jenny de su
camisa, rompió el increíble beso. Deslizando sus labios poco a poco por su
cuello hasta alcanzar su seno izquierdo. No se anduvo por las ramas y en cuanto
lo tuvo a tiro se lío a besarlo por todas partes, ascendiendo por la divina
colina hasta llegar al pezón, y devorarlo luego con ansia.

Jenny le dejaba hacer, sujetándole amorosamente la cabeza
mientras la otra, con el culo en pompa hacia nosotros, empezaba a quitarse su
tanga hábilmente. Aun no se como pudo sacárselo por los tobillos sin caerse y
sin dejar de amamantar del grueso pezón de Jenny, pero lo hizo. Separando a
continuación sus piernas para que todos tuviéramos una buena vista de su
almejita depilada, donde pronto empezó a deslizar uno de sus largos dedos.

La puta metía la mano entre sus piernas, hasta alcanzar la
parte de arriba de sus nalgas, y después deslizaba el dedo del medio lentamente
por toda la rajita, hasta sacarlo por delante. Repitió la operación varias
veces, mientras alternaba entre un pecho de Jenny y el otro, saboreando sus
gordezuelos pezones con un hambre infinita.

Luego, a la vez que bajaba la cabeza, fue besándola por toda
la barriga, deteniéndose un instante en su ombliguito antes de llegar donde ella
quería. La puta, ya arrodillada a los pies de Jenny, tardo solo unos segundos en
despojarla de su tanga. Fue tan rápido que ni tan siquiera lo vi, claro que yo
estaba mirando tan fijamente los pechos brillantes de saliva de Jenny, que
subían y bajaban hipnóticamente al ritmo de su respiración agitada, que no es de
extrañar que me lo perdiera.

Tampoco lo es que Jenny tuviera la respiración alterada, ni
que tuviera que sujetarse a los hombros de su compañera para no perder el
equilibrio; pues esta, insaciable, le estaba devorando la almejita con autentico
frenesí, aferrándose a sus prietas nalgas con una mano mientras con la otra
hurgaba en su intimidad. No podíamos ver muy bien como lo hacia, pero si sus
efectos, pues Jenny jadeaba ya con la boca abierta, temblando como una
florecilla al viento mientras la otra puta le arrancaba su primer orgasmo con
inusitada facilidad.

Capitulo 2: 3M/2F, C

Luego se levanto de la cama, y relamiéndose los labios, nos
pregunto que quien era el siguiente. Paco se incorporo de la silla como si
tuviera un muelle debajo del culo, y para cuando llego junto a la puta ya tenia
los pantalones por las rodillas. Mas que cogerla la derribo sobre la otra cama,
donde ambos se enzarzaron en un violento combate amoroso del que apenas si
preste atención.

Yo estaba mirando a Jenny, la imagen misma de la sensualidad,
con su frente perlada de sudor, arrodillada en la cama, recuperando la
respiración mientras pasaba uno de sus dedos por la depilada almejita,
deslizándose con facilidad por su encharcada cuevecita.

Pero todo eso perdió importancia en el momento en que sus
ojos entraron en contacto con los míos. Estos, bellísimos e inmensos, estaban
fijos en los míos, prestándome tanta atención como yo a ella. Sabia lo que me
pedían en silencio, pero yo no me sentía con ánimos para engañar a mi esposa…
todavía no.

Cuando Juan paso a mi lado, ya prácticamente desnudo, algo se
me arrugo en el pecho. Quería detenerlo, quería ocupar su lugar, quería que
estuviéramos solos… quería tantas cosas a la vez que al final no hice nada,
solo mirar, mientras él se situaba cómodamente a su espalda y se preparaba para
penetrarla. Pude ver claramente en sus ojos pardos cuando se produjo ese
momento, y me odie a mi mismo por la decepción que pude leer en su mirada.

Durante los siguientes minutos nada cambio, seguía prendido
en sus ojos, olvidándome de lo que pasaba en la cama de al lado, y casi ajeno a
los furiosos empujes que Juan le daba a Jenny cada vez que entraba y salía de su
intimidad. Me sentía realmente estúpido, allí sentado, con una dolorosa erección
entre mis piernas y con mil cosas dando vueltas por la cabeza… pero no dejaba
de mirar a Jenny, ni ella a mi. Nuestros ojos parecían soldados, y ninguno
apartaba la mirada.

Les aseguro que no recuerdo haberme levantado de la silla, ni
haberme desecho de mis pantalones, solo recuerdo su mágica sonrisa mientras me
acercaba a ella, y la luz que de pronto brillaba en sus ojos. Cuando llegue a su
altura ya me esperaba relamiéndose. No hubo palabras, tan solo me quede de pie a
su lado, apartando un mechón de su frente, para poder seguir perdido en sus ojos
mientras su boca se adueñaba por fin de mi rígido miembro.

Dado que a mi esposa este acto le da nauseas, hacia ya muchos
años que ninguna chica me hacia una mamada… pero les aseguro que ninguna de
ellas era rival para Jenny. Había gula, había dulzura, había ansia, había
cariño, había diversión… en esa mamada había tantas cosas que me siento torpe
tratando de describir algo tan intimo que si no te lo han hecho no lo puedes
entender, y si te lo han hecho sobran las palabras. Lo que si les puedo decir es
que yo allí, apoyado en su cabecita, y perdido en sus ojos, no me daba cuenta de
nada de lo que sucedía alrededor.

Ya saben que eso no es del todo cierto, no podía dejar de ver
a Juan cabalgándola con frenéticos empujes, arrodillado detrás de ella mientras
jugaba con sus senos siempre que podía. Incluso veía a veces por el rabillo del
ojo retazos del fogoso encuentro que Paco tenia con la otra puta… pero eran
como adornos en un cuadro, cosas sin importancia.

Reconozco que Juan sabia lo que hacia, pues fue capaz de
arrancarle a Jenny un nuevo orgasmo antes de eyacular, haciendo que perdiera el
control por unos instantes de su lengua y sus labios sobre mi rigido chisme,
mientras emitía apagados gemidos de placer. Pero enseguida lo recupero,
volviendo a dedicarme toda su atención, aplicando tanta pasión en lo que hacia
que tarde bien poco en correrme en su boca. No tuve que avisarle de que iba a
eyacular, sabia que Jenny ya lo sabia, y sabia también que no le importaba que
lo hiciera dentro… es mas, sabia que lo estaba deseando… casi tanto como yo.

No me pregunten porque sabia tantas cosas, es algo que no se
puede explicar, pero que se veia clarisimamente en ese momento. Mas que eyacular
explote en su boca, solté tanto semen en esas descargas que pense que me iba a
vaciar por dentro… pero no crean que eso fue problema para Jenny, ella logro
tragárselo todo como si llevara siglos sedienta, no dejando que se le escapara
ni la mas mínima gota. Al acabar su lengua y sus labios seguían trabajando con
tanto ahínco que logro el milagro de volverlo a resucitar en pocos instantes,
algo que hacia tiempo que no me pasaba.

Jenny ponía tanto empeño en su "trabajo" que despertó la
envidia de Juan, el cual, con su largo chisme aun chorreando de semen y medio
empalmado, se dirigió a la cama de al lado, dispuesto a que la otra puta le
hiciera algo similar mientras mi amigo Paco seguía cabalgándola incansable. La
otra, tumbada boca arriba, lo acepto sin problemas, acomodándolo al lado de su
cabeza y dejando que ambos compañeros compartieran sus pechos mientras llenaban
sus dos orificios a la vez.

Capitulo 3: M/F, C

La visión era excitante, lo reconozco, pero no era lo que yo
quería en ese momento, así que separe con cuidado a Jenny de su "juguete" y le
dirigí la palabra por primera vez… preguntándole si quería acompañarme a mi
cuarto. Ella no lo dudo ni medio segundo, recogiendo sus cosas con rapidez y
colocándose la ropa de cualquier forma mientras me seguía hacia la puerta. No
nos molestamos ni en despedirnos de nuestros amigos, los cuales estaban tan
entretenidos entre si que dudo que repararan en nuestra ausencia hasta un buen
rato después.

Fuimos en silencio hasta mi habitación, dos plantas mas
abajo, mirándonos de reojo sin decidirnos a romper el encanto que había entre
nosotros con palabras vacías. Nada mas entrar, al ver Jenny la botella de
champan en su cubitera, se le soltó la risa, y me pregunto si había adelantado
la Navidad.

Yo, con una sonrisa de oreja a oreja, le respondí que era mi
bebida favorita (no quise añadir que en mi país no hacia falta que fuera Navidad
para beberlo). La bendita botella había roto el hielo entre nosotros, por lo que
me apresure a servirle una generosa copa a Jenny mientras yo me preparaba otra
igual. El brindis (por ti, por ti) no fue original, pero no teníamos necesidad
de decirnos nada mas, solo de mirarnos a los ojos para saber la sinceridad de
esas simples palabras.

- Me siento sucia… ¿puedo darme una ducha? fueron sus
primeras palabras.

Pues claro, le respondí, indicándole como un idiota donde
estaba el lavabo. Sin duda el ejemplo mas claro de la facilidad de Jenny para
cambiar de niña buena a gata traviesa que puedo darles es el del momento en que,
girándose en la puerta del aseo, me miro fijamente a los ojos y me dijo… ¿no
vas a enjabonarme?

Les juro que un escalofrío me recorrió la espalda al oír sus
palabras, y ver reflejado en sus ojos de gata las mil promesas de placer que
implicaban. El aseo, como ya imaginaran, no era precisamente amplio, por lo que
el desvestirnos el uno al otro fue algo mitad complicado mitad divertido… y
aun así Jenny consiguió que me excitara como un animal con el simple toque de
sus dedos por aquí y por allá.

El que se adueñara de mi rígido trasto con su manita y me
metiera dentro de la ducha tirando de el como si fuera un perrito fue algo de lo
mas simpático. Yo la deje hacer, pues bastante trabajo tenia tratando de abarcar
sus dos magníficos melones con mis manos. Ahora que por fin los tenia solo para
mi no podía dejar de manosearlos y de jugar con ellos, dedicando una especial
atención a sus rígidos y duros pezones, los cuales era una delicia tener entre
mis dedos.

Mientras yo me divertía con su delantera ella se limpiaba la
intimidad a fondo, con una entrega y meticulosidad que decía mucho acerca de lo
poco que le gustaba lo que Juan le había podido dejar dentro de su conejito. Les
aseguro que nunca había visto a nadie lavarse con tanto esmero y cuidado. Creo
que de no haber estado allí dentro con ella habría seguido limpiándose durante
horas.

Pero la estrechez de la bañera hacia que mi afilado dardo se
clavara en la enorme diana de su pétreo trasero cada dos por tres. Lo cual,
unido a mis continuas caricias, lograron que Jenny encontrara lago mejor que
meterse en su almejita que sus dedos empapados en jabón. Y vaya si lo hizo. Solo
tuvo que atraparla y deslizarla entre sus piernas para que ella se metiera, casi
sólita, en su cálida gruta.

Me volví medio loco de lujuria cuando su férreo estuche de
carne se adueño de mi verga, y empece a embestirla como una fiera desde atrás.
Pero les aseguro que Jenny no me iba a la zaga y, apoyándose en la pared de
enfrente de la ducha, empujaba contra mi como si quisiera empalarse en mi lanza,
jadeando y gimiendo en cada penetración.

Yo me aferraba a sus pechos como un marinero a la deriva,
usándolos para que no se me escapara la fiera que se debatía contra mi cintura.
Aun así la estrechez del lugar, y lo resbaladizo del suelo, eran del todo
inapropiados para nuestra lívido desatada; por lo que haciendo un acto supremo
de autocontrol decidimos detenernos, antes de que uno de los dos se hiciera daño
al resbalar. Y secándonos mutuamente con las toallas, a toda prisa y de
cualquier manera, nos dirigimos como dos fieras en celo hacia la cama.

La ropa de arriba de arriba acabo hecha un montón en la
esquina del cuarto, y Jenny, tomando el control, me derribo boca arriba sobre la
cama, lanzándose como una salvaje sobre mi. Yo la deje hacer, ayudándola por la
cintura a que se empalara ella sólita en mi rígido estoque.

No hicimos el amor, pues esto no era amor, era puro sexo
destilado. Durante las horas siguientes (si, no exagero, estuvimos casi dos
horas en esa postura) me sujeto las manos contra la almohada, me araño el pecho,
me mordió y beso por igual los hombros y el cuello, mientras yo (como ya
imaginaran) le hacia de todo a sus divinos pechos, desde las mas tiernas
caricias, hasta los mas traviesos pellizcos a sus durisimos pezones… hasta
acabar Jenny exhausta sobre mi pecho, totalmente agotada después de haberme
arrancado dos increíbles e inolvidables orgasmos sin salir de su cálida gruta y
de haber obtenido ella algunos mas (no se exactamente cuantos), encharcados
ambos en sudor.

Y entonces fue cuando metí la pata, pues dejándome llevar por
mi subconsciente le dije:

- Chica, a sido el polvo mas de puta madre que he pegado en
mi vida.

Esas palabras groseras y malsonantes rompieron el hechizo,
además de que las interpretara mal. No se exactamente que entendió Jenny, o si
fue la mención de la palabra puta la que le hizo recordar donde y con quien
estaba. Solo se que el efecto fue fulminante.

La pobrecilla se dejo caer a mi lado en la amplia cama, y
enterrando la cabeza contra las sabanas rompió a llorar en silencio. Estoy
convencido de que si no hubiera estado tan sumamente agotada se habría levantado
en ese mismo instante de la cama y habría huido de la habitación. Me sentí mal,
mal como no me he sentido en toda mi vida. Nunca unas palabras mías habían hecho
tanto daño a nadie, y nunca me sentí tan torpe e inútil como entonces.

Empece a acariciarle la espalda de seda, dejando que mis
dedos hablaran por mi. No soy un engreído ni un presuntuoso, pero acariciar es
una de las pocas cosas que se me dan bien… y les aseguro que me emplee a
fondo, trate de ser lo mas dulce posible, mientras intentaba pensar que podría
decirle que no sonara idiota.

Tenia la mente en blanco, así que me arrodille entre sus
piernas y seguí acariciándola, con el corazón encogido al ver que Jenny seguía
derramando lagrimas en silencio, sin saber que diablos había pasado para llegar
a esta situación. Poco a poco me fui relajando, disfrutando del suave tacto de
su piel de canela bajo mis dedos, desplazando mis manos por su espalda y por sus
nalgas una y otra vez.

Precisamente la visión de su glorioso trasero fue la que
logro el milagro de volver a la vida a mi verga, la cual ya creía del todo
muerta. Pero el roce contra su piel cuando mis manos subían a sus hombros ayudo
a que levantara de nuevo la cabeza. Y, al hacerlo, se deslizaba por la parte
superior de sus muslos cuando yo me movía. Llegando a entrar alguna que otra vez
en la hendidura de sus nalgas, aumentando así mi placer.

Y el de Jenny, que tampoco era insensible a su roce. No me
dijo nada, pero cuando su culito vino al encuentro de mi chisme, alzándose un
poco para que se deslizara mejor, supe enseguida lo que ella quería… y lo que
yo estaba loco por darle. Así que con infinito cuidado me acomode mejor, y deje
que mi duro trasto se volviera a introducir en la húmeda cueva que tan bien
empezaba a conocer. Jenny no me rechazo, emitiendo un pequeño suspiro cuando por
fin estuvo metida por completo en su interior, señal inequívoca de que ella
anhelaba lo mismo que yo.

Esta vez era diferente, esta vez no había prisa ni había
lujuria, así que me apoye en mis codos (no por cansancio, aunque lo tenia, sino
para poder acercar mi cabeza a su oído) y empece a derramar piropos y cosas
bonitas en su interior. Meneaba las caderas muy despacio, haciendo que en cada
arremetida mi verga saliera y entrara casi por completo, tratando así de que me
sintiera todo lo posible… uniendo en la medida de lo posible mi cadencia a los
dulces halagos que le susurraba cariñosamente.

Jenny dejo de llorar, aunque no volvió a abrir sus ojos,
Jenny empezó a acompañarme en el movimiento de caderas, y Jenny termino por
emitir un quedo suspiro cuando volví a eyacular en su interior… muchisimo rato
después. Al acabar me pidió que no me fuera, cosa que no tenia intención de
hacer. Así que la envolví con mis brazos y, poniéndome a su lado, me quede
dormido (supongo que de puro agotamiento).

No pudo ser un sueño, se que no lo fue. Los cálidos labios
que sentí sobre los míos no me los pude imaginar. Ese aliento de flores que
absorbí, y la dulzura de la lengua que paladee no me los puedo hacer inventado.
Pero mi mente se negaba a creer que algo tan maravilloso pudiera ser real, así
que permanecí con los ojos cerrados, rogando al cielo para que si eso era un
sueño no me despertase jamas.

Y debía de haberlo hecho, porque al no hacerlo me quede sin
ver a Jenny. Cuando desperté ya no estaba, ni ella ni su ropa… pero si su
dinero. Me había devuelto hasta el ultimo dólar, dejándolos sobre la mesilla de
noche. Pase los dos días siguientes deambulando por todos los bares de la
ciudad, preguntando una y otra vez en recepción si había algún recado para mi,
atosigando a Paco para que dejara avisos en el teléfono de la otra puta… la
cual tampoco daba señales de vida.

Hasta justo antes de embarcar. Un rato antes de hacerlo la
puta apareció en la sala de espera del aeropuerto… sola. En teoría venia a
despedirse de Paco y de Juan (y mas después de la alocada noche que tuvieron los
tres), pero sabia que era a mi a quien tenia que hablar. Sus primeras palabras
me dejaron de piedra…

- ¿Qué le has hecho a mi prima?

¿Su PRIMA?¿Jenny era su prima?

- ¿Por qué?… pregunte con un hilo de voz, mientras mi mente
intentaba asimilar todavía el parentesco que unía a las dos chicas.

- Porque era la primera vez que trabajaba conmigo, y me ha
dicho que ya no quiere volver a hacerlo, que es la ultima vez que trata de ser
puta.

Yo iba a explicarme, iba a decirle mil excusas, iba a
suplicarle perdón… pero no hizo falta. Pude ver en su mirada irónica que ella
sabia de sobra lo que había pasado. Así que me marche con Paco en el avión sin
decirle nada, sabiendo que mi cara y mi actitud eran de sobra elocuentes, y que
cuando ella hablara con Jenny esta entendería lo que pasaba por mi mente.

Pero llevo horas sentado en este maldito avión, y creo que si
no escribo esto algo va a explotar dentro de mi. Regreso a casa si, dispuesto a
continuar la vida con mi esposa… pero ya nada será igual, nunca podré volver a
llenar este hueco que Jenny a dejado en mi interior.

Me da igual si mi historia les parece cursi o ridícula… es
la mía, y la escribo solo con la esperanza de que Jenny llegue a leerla algún
día. Y que, si lo hace, me recuerde aunque solo sea con una ínfima parte del
cariño con que yo la recuerdo a ella.

Para Jenny, con todo mi corazón.

 

Resumen del relato:
    Un tipo conoce a una chica que aspira a trabajar de puta como hace su prima.

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