Intercambios | Tus Relatos Calientes - Part 4
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Elena: Mi novia, mi amante, mi todo

Elena: Mi novia, mi amante, mi todo (14)

Elena (mi novia, mi amante, mi todo) es
una hermosa pelirroja de medidas espectaculares… sus ojos verdes destilan
una sensualidad que pocas veces he visto en otra mujer. Luego de haber logrado
que por primera vez aceptase ser parte de un trío, le propuse la necesidad
mía de encara un intercambio con otra pareja en un Swinger. Lo que contare
a continuación es el sueño de Elena en el cual me relataba como
quería que fuese todo….creo que te pondrá muy cachondo…he
copiado del MNS su conversación en forma textual que me envió
al día siguiente…. Esto se desarrolla con una pareja que conocemos
oportunamente y nos dirigimos los cuatro a un Boliche Swinger de moda….

Elena dice:
ellos ya saben que es mi "primera" vez en esto
Elena dice:
y están contentos de ser mis guías… junto a vos
Elena dice:
entramos… poca luz… muchas parejas bailando… hay privados (como tú
me contaste), pero elegimos un lugar cerca de donde están todos bailando,
al ritmo de una música muy alegre… Tú, no bailas. Así
que él me invita a hacerlo, si vos estás de acuerdo… OK, decís,
así la chica y tu siguen charlando y conociéndose más….
Elena dice:
Comenzamos a bailar.. él es muy sexy, y se mueve muy bien al ritmo de
la salsa! Qué movimiento! es tremendamente sensual… me gusta…. estamos
bailando suelto y de repente me toma de la mano y me acerca a él… desde
la cintura, hacia su cintura… y con un ritmo muy cadencioso y muy sexy, comienza
a mover sus caderas, acercándonos y alejándonos….
Elena dice:
vos mirás… estás feliz… la morocha se acerca más a
vos y te susurra algo al oido…. yo miro de reojo… mucho no me agrada esa
intimidad.. pero…. bueno.. son las reglas del juego, no?
Elena dice:
bailamos un par de canciones mas y nos vamos a sentar porque hace un poco de
calor…. tomamos algo y me empiezas a besar en la boca… muuy apasionadamente….
ella… la morocha, se acerca a nosotros y te besa… yo miro….
Elena dice:
me agrada…. besa muy bien…
Elena dice:
estamos una a cada lado tuya… El chico se acerca a ella y la invita a bailar…
mientras tú y yo nos quedamos sentados y me preguntas si estoy cómoda…
Si lo setoy amor!. El corazón me late a mil… estoy súper excitada…
quiero más…. más aventura… más contacto… quiero ver
cómo te sigue besando…. me gustó (aunque un poco nomás,
no vayas a creer que estoy demasiado feliz de que una
Elena dice:
que chica tan espectacular como ella de haya besado en la forma que te besó)…
pero… mientras ellos bailan, desde la pista nos lanzan unas miradas de lo
más provocativas…. nos levantamos nosotros y vbamos de la mano HACIA
LA PISTA!!
Elena dice:
pero seguimos de largo, hacia un privado, junto a ellos, que nos guían…
es como si estuviera todo previamente coordinado, sin hablar nos entendemos
Elena dice:
allí dentro nos encontramos en un lugar que no alcanzo a distinguir muy
bien porque hay poca luz, pero
Elena dice:
es cómodo, agradable, hay una mesa, sillas y más atrás
una gran cama… redonda….con muchos espejos alrededor….. nos estamos besando,
abrazados, los dos primero, luego se acercan ellos, y nos abrazan,
Elena dice:
tú empiezas a desvestir a la morocha, sacándole la blusa y dejando
ver sus hermosos pechos,…. me encanta…
Elena dice:
Brandon (él) me toma de la mano y hace que nos sentemos en un sillón
que hay cerca de la cama, comienza a acariciarme la cara, lentamente, mirándome
a los ojos y me pregunta: te molesta que Ana esté con Guillermo? los
dejarías hacer el amor mientras nosotros miramos?
Elena dice:
sí… le digo. Quisiera mirarlos…
Elena dice:
Brandon me acerca aún más a su cuerpo y poniéndome de espaldas
a él, me aprieta suavemente pasándome su musculoso brazo por mi
pecho…. mientras… me besa en el cuello…. estoy fascinada
Elena dice:
los miro a Uds. dos, ella ha terminado de desnudarse y te ayuda a desvestirte…
mientras te toca y te besa por todos lados, te empuja suavemente para que caigas
de espaldas a la gran cama, que los recibe tan encantada como yo
Elena dice:
te besa en tu cuello, en el pecho, va bajando lentamente.. hasta que llega a
tu pene, hermoso y tieso pene… que ya está en su plenitud
Elena dice:
lo lame suavemente primero, con mucha delicadeza… lo introduce despacito en
su gran y húmeda boca, comenzás a gemir de placer…. me mirás
Elena dice:
me sonreís
Elena dice:
te sonrío… Brandon no deja de acariciarme y de gemirme al oido… estoy
muy caliente….
Elena dice:
Ana se sube a horcajadas en tu vientre
Elena dice:
y comienza con su galope agitado, caliente, apurado,….
Elena dice:
Ana estaba "galopando" sobre tí… desenfrenadamente, con placer,
sus gemidos y los tuyos, son una música un poco extraña en mis
oidos… es raro sentirte gozar… es raro que estés lejos de mí….
Beso a Brandon y le digo: me dejarías unirme un ratito a ellos?. Adelante!
Be my guest!
Elena dice:
me acerco a Uds. dos, tomo tu mano que está extendida hacia mí…
y beso a ana en la boca, es apenas un piquito, pero está húmeda,
sudada, igual que yo, me sonríe,
Elena dice:
mientras estoy cerca de vos, tocándote, acariciándo tu vientre,,
mis manos suben hacia sus pechos… hermosos, duros, con sus pezones muyu paraditos,
tiesos, buenas lolas pienso….. qué envidia!
Elena dice:
y las beso, eso te hace gemir aún más, y a ella
Elena dice:
Brandon se acerca a nosotros, Ana se ha bajado de tu vientre y se extiende en
la cama, mimosa, desperezándose
Elena dice:
El la besa en la boca, tú a mí, y mientras me das vueltas en la
cama, para que quede debajo de vos, ellos nos miran disfrutar…. Me penetras,
suavemente… mirándome a los ojos.. te amo, te digo… Brandon se acerca
y me besa en las mejillas… vuelve a preguntarme si estoy bien….. perfectamente!
le digo….
Elena dice:
cada uno le hace el amor a su mujer… es un entrevero de piernas, de gemidos,
de placeres, de olores… pero me gusta….
Elena dice:
te doy vueltas, y te empiezo a besar desde las piernas, hacia arriba, lamiéndote
despacito, estás húmedo, tenés sabores que no te había
conocido… chupo tu pija, me encanta!…. Brandon se acerca por detrás
de mí, poniéndose de rodillas y agarrándome de las caderas
me introduce su pene, hasta el fondo! con fuerza! gimo de placer, Ana mientras
te ofrece sus pechos para que los beses, los toques,
Elena dice:
y subiéndose a tu cara, te ofrece su vagina, para que la mires, la toques,
la beses…..
Elena dice:
con tus dos manos, abrís sus labios vaginales, y veo de soslayo, tu cara
de placer,
Elena dice:
mientras Brandon se afana cada vez más… creo que voy a terminar…
no aguanto más….. te lo digo: amor, no aguanto!
Elena dice:
Ana y tú se sonríen, cómplices, y hacen que me tienda de
espaldas, mientras ana me besa en los pechos, me penetras por delante, y Brandon
se sonríe… tocándose su verga, sacudiéndola con fuerza
y vigor, está por terminar…. y Ana le ofrece su boca, están
encima de mi cara, los veo a los dos, cómo Ana se la chupa, cómo
gime Brandon, y vos, mi vida, acabándome en ese mismo instante……..

Ahí no termino su relato…ella se propuso continuarlo con Uds..por eso
hemos decidido que nos escriban a POR CUESTIONES DE PRIVACIDAD ESTE EMAIL FUE REMOVIDO
y terminarlo en la realidad de un todo. Buscamos una pareja estéticamente
lindos, higiénicos y educados que nos introduzca por primera vez en el
intercambio. Somos de Bs As y ocasionalmente estamos en Colon (Entrerrios).
Contestaremos únicamente a aquellas parejas con fotos reales y teléfono
para rápidos encuentros. Sean de Bs As o Entrerrios…

 

Resumen del relato:
    Quería hacer un intercambio, Elena le explicará como quiere que sea.

Mi querida y fiel esposa

Mi querida y fiel esposa (14)

Somos una pareja con 15 años de
matrimonio, los cuales
lo hemos pasado estupendo.

Durante un tiempo las cosas no iban muy bien,
pues
habíamos entrado en cierto adormilamiento en nuestra
relación de pareja, como que ya no nos entendíamos tan
bien como al principio, y a ratos nos sentíamos algo
distantes el uno del otro, nuestra relación seguía
siendo muy buena, con el mismo cariño de siempre.

Un día en una de nuestras conversaciones
en las que
sinceramente emitíamos nuestros conceptos sobre las
personas que nos rodean, ella me contó que mi
entrañable amigo Rodrigo le parecía muy guapo. Sin
mucha sorpresa y mas bien agradecido por su sinceridad
le pregunte que tanto le gustaba y que si sería capaz
de traicionarme con el, a lo que respondió que le
aprecia bastante apetecible, pero que ella jamás había
estado con otro hombre a parte de mi, y que me quería
demasiado como para traicionarme, pero que, si yo la
apoyaba le gustaría hacerlo con él, para experimentar
la diferencia entre tener sexo y hacer el amor, así
como yo que si había tenido alguna relación extra
matrimonial, no se que me sucedió, pero me excitó la
idea de que pudieran estar juntos en mi presencia, por
lo que asentí a su propuesta, pero con la condición de
que fuera en mi presencia, a lo que ella accedió,
pidiéndome pero que la ayudara a generar el momento
oportuno para llevar a cabo nuestros planes.

La ocasión no tardo mucho en presentarse,
siendo así
que en una noche que luego del trabajo nos reunimos
con Rodrigo para conversar y departir amenamente como
lo hacen los buenos amigos, me contó que se encontraba
solo, pues su esposa había viajado fuera de la ciudad
ha visitar a sus padres por lo que me pregunto que si
lo podía acompañar a su casa a cenar ya que no quería
hacerlo solo, en ese momento me pico la inquietud, por
lo que le respondí que me encantaría pero que tenia
que llevar a mi esposa a hacer alguna compra. Se
mostró apesadumbrado, pero inmediatamente acotó: no
hay problema, vamos juntos hacen la compra y luego
cenamos los tres en mi casa. La ocasión estaba dada,
aunque yo no sabía si debía continuar con nuestro plan
o no. Tenia dudas que ese excitante proyecto pueda
ser el fin para nuestro matrimonio.

Superadas mis dudas mas por su sana insistencia
de
nuestra compañía que por mi capacidad para decidirlo,
cogí el teléfono y llame a mi esposa para contarle
donde cenaríamos y que se alistara para el efecto, a
lo que ella me contestó riendo que tomaría una ducha y
que estaría lista en una hora. A partir de ese momento
comencé a sentirme muy nervioso. La hora paso
volando, con Rodrigo pasamos por el supermercado
camino a mi casa donde compre un par de botellas de
vino en la marca que más le gustaba a mi cónyuge, a
sabiendas que luego de un par de copas se pondría muy
desinhibida.

Pasamos a recogerla y fuimos a casa de mi amigo
a
cenar. Con Rodrigo y su familia llevábamos una muy
estrecha relación, nos veíamos continuamente y
llevábamos ya algunos años de buena amistad, por lo
que nos teníamos mucha confianza, por lo que no fue
nada fuera de lo común que galanteara a mi esposa que
estaba muy rica cuando fuimos a recogerle, recién
duchada con su cabello apenas húmedo, perfumada y con
una licra que denotaba muy bien sus formas. Mi esposa
Andrea es alta, mide 1.72 metros y como profesora de
aeróbicos que se mantiene en muy buena forma,
trigueña de busto pequeño y firme y amplias caderas,
con piernas muy bien formadas.

Con la confianza que brinda la amistad Rodrigo
le dijo
que estaba muy rica y que yo era muy afortunado por
tenerla. A él también le gustaba mucho Andrea, pero
era mayor el respeto por ser mi esposa, según lo supe
después. Nos embarcamos en el auto y fuimos a su casa,
la cena estaba lista, por lo que pasamos a la mesa
cenamos y luego el personal de servicio se retiro, con
lo que quedamos a nuestras anchas. Me tocaba dar el
primer paso, aquel que Andrea no se atrevía a tomarlo
y que me había hecho prometer que yo lo haría.

Propuse en la sobremesa que jugáramos
cartas, lo que
fue aceptado por unanimidad, ya habíamos ingerido una
y media botellas de vino, por lo que las bromas
picantes y más comentarios en ese orden fluían
normalmente, ya en el juego de cartas, Andrea propuso
que apostáramos algo significativo en el juego, porque
de otra manera se estaba poniendo algo monótono,
aunque no para mí por la ansiedad que sentía. Le
pedimos a ella que sugiera que apostar a lo que nos
respondió que apostáramos verdades. Por tanto el
juego consistía en que el que perdía cada mano de
cartas, pagaba su perdida contando la resto una verdad
sobre lo que se le preguntara.

Comenzó a transcurrir el juego y al
fin de cada mano
preguntas iban y verdades venían, nos hicimos
preguntas de todo genero, hasta que a una pregunta muy
indiscreta por parte de Andrea, Rodrigo se negó a
responder, por lo que decidimos que debía dar una
prenda, a lo que él entregó su reloj, luego
pensaríamos en el tipo de penitencia que debía cumplir
para retirarlo. En respuesta al fin de la siguiente
mano que perdió Andrea, mi amigo le hizo una pregunta
que tampoco ella pudo contestar, por lo que entrego de
prenda sus anillos. Ya habíamos vaciado la segunda
botella de vino y el juego se ponía cada vez más
interesante, Rodrigo había perdido ya sus zapatos,
suéter y medias, supongo que ya se imaginaba que algo
pasaba, y estaba muy dispuesto ha seguir la diversión
con sus queridos amigos, y si a mi no me importaba el
matiz que iban tomando las cosas, a él peor.

Un rato después yo había perdido
algunas prendas
también, Andrea había perdido todo excepto la ropa que
llevaba puesta, no tenía ni zapatos tampoco y desde
hacía algunas manos ya no pedíamos verdades, sino que
el que perdía entregaba directo una prenda. La
siguiente mano la perdí yo, y como no tenía más que
entregar, entregue mi pantalón, quedándome solamente
en calzoncillos y camisa, los dos me embromaron y
continuamos jugando, a la mano siguiente Rodrigo
perdió, y entrego su camisa, Andrea le dijo que mejor
hiciera como yo y entregara su pantalón, porque el
estar sin camisa le podría enfermar, a lo que él
respondió que tenía sus razones para hacerlo a su
manera. Mi amigo es muy velludo, lo que yo sabía que
excitaba mucho a mi esposa, esto sumado al juego y al
vino, me denotaban que estaba ya muy caliente. Ella
perdió las siguientes dos manos, entregando en la
primera mano su blusa, y en la segunda su licra, pues
ahí estaba ante los atónitos ojos de Rodrigo, solo en
ropa interior, el sostén y tanga negros

Rodrigo la veía con ojos intensos de
deseo. Seguimos
jugando y Rodrigo perdió la siguiente ronda, no tuvo
otro remedio que entregar sus pantalones y oh
sorpresa, sus razones para entregar primero la camisa
fueron que no llevaba calzoncillos. Andrea tenia sus
ojos como platos y su mirada clavada en el grueso
miembro de mi amigo que por la erección que mantenía
demostraba estar sumamente excitado. En ese momento
yo dije que el juego terminaba, pues mi amigo había
perdido, no tenía mas prendas que entregar, a lo que
él rebatió que no había perdido aún, pues aunque
no
tenía mas prendas podíamos jugar aún mas, pues
nosotros si teníamos todavía que perder, y que si el
perdía nuevamente el juego concluiría.

Andrea lo apoyo en su argumento, por lo que
repartimos
las cartas una vez mas, y en esta ronda perdió mi
esposa, entregando su sujetador, al sacárselo se
develaron sus deliciosas tetas, esta visión se reflejó
en la pinga de mi amigo que comenzó a soltar cierto
lubricante y ha querer estallar de la excitación que
tenía. La siguiente mano la perdió Andrea nuevamente,
aunque no sé si intencionalmente, pero se levanto y
ante nuestros excitados ojos se despojo de sus bragas
quedando totalmente desnuda.

Mi amigo no pudo resistir más y se lanzo
a comerle el
clítoris, Andrea se abrió de piernas y lo dejo llegar,
la lengua de Rodrigo le recorría hasta lo más
recóndito de su vulva en una lamida que le arrancaba
intensos gemidos de placer, ella desesperada ante lo
intenso de la caricia buscaba saciarse de lo primero
que encontrara, como un naufrago en tormenta. Lo único
que encontró su mano fue el tieso y goteante miembro
de Rodrigo, aferrándose de él como si de ello
dependiera su vida, se le notaba que se aproximaba al
clímax, y en medio de la excitación busco llevarse ese
pene a la boca, quedando los dos enlazados en un
perfecto 69.

Andrea se vino con mucha fuerza en la boca
de mi
amigo, y en medio de sus contorsiones de tan intensa
venida, él le dio vuelta y se la clavó hasta los
testículos, de un solo envite, de tal manera que el
clímax de Andrea se multiplicó, él sobre ella la clavó
con un bombeo lento y profundo, que en cada acometida
provocaba en ambos gemidos de placer tan intensos, que
yo temí que se escucharan en las casas vecinas, luego
se dieron vuelta y Andrea cabalgándolo alcanzo su
segundo orgasmo casi al mismo tiempo que Rodrigo que
se vino de tal manera que su leche desbordó la vagina
de mi esposa que le succionó con su vagina, hasta la
ultima gota de semen, para después recostarse a su
lado exhausta y semi desvanecida. Con su sexo
chorreante de los líquidos de los orgasmos de ambos.

Yo no sabía que hacer, me encontraba
ahí habiendo
satisfecho una fantasía rara, pero de pareja, me
enfurecían los celos, normales de hombre, lleno de
dudas, y para colmo sumamente excitado. Seguía
sumido en mis pensamientos, semi abstraído y con las
imagines recientes pasando una y otra vez por mi
mente, hasta que Andrea me saco de mis cavilaciones.

Se acerco a mí, olía fuertemente
a sexo y eso me
excitaba, me beso apasionadamente, y ante mi falta de
reacción me hizo el amor de una manera que nunca antes
había sentido. Fue una sensación súper excitante
penetrar en su vagina mojada y dilatada por el
encuentro anterior y eso me éxito dé tal manera que
comencé ha hacerle el amor con una motivación que no
había habido entre nosotros desde la noche de bodas,
me excitaba también que nuestro amigo nos observara,
pero eso ya no importaba, lo único que importaba era
la manera como en ese momento nos reencontramos con
Andrea, después de tanto tiempo, acabamos al unísono,
en un orgasmo de una intensidad irrepetible, es la vez
que con mas fuerza se había venido en mis brazos, y a
mi me sucedía lo mismo, no se de donde me salía tanta
leche. Quedamos tendidos los tres en la alfombra sin
saber como vernos las caras, hasta que yo reaccione,
explicando a mi amigo que lo que nos había sucedido es
una experiencia única, y que se debía a la gran
amistad y confianza que teníamos.

Ya en el auto de regreso a nuestra casa Andrea
me beso
apasionadamente y me agradeció por ayudarle a ser mas
mujer, y que esa era una razón para amarme mas aún.

Y desde esa noche nuestra relación como
pareja ha
mejorado mucho, nos conocemos mas y nuestra confianza
mutua mejoró notablemente, y hoy luego de 15 años de
matrimonio nos llevamos de maravilla y nos queremos y
hacemos el amor como si fuéramos adolescentes.

Envíame tus comentarios a POR CUESTIONES DE PRIVACIDAD ESTE EMAIL FUE REMOVIDO

 

Resumen del relato:
    Para deshacer la monotonía del sexo habitual, esta pareja prueba nuevas experiencias. La mujer se acostará con un buen amigo del marido, pero í‰l tendrá que verlo todo.

La esposa de mi mejor amigo

La esposa de mi mejor amigo (14)

Había estado mirando a Mary durante
mucho tiempo, pero maldita sea, su
marido era mi mejor amigo!

¡Mary es sin una duda un corte de primera,
grado "A", aprobado por la USDA,
de una pieza de jugosa feminidad! Yo valoraba mi amistad con Doug demasiado
para intentar cualquier cosa con Mary, y por lo que yo sabía, el único
sexo
que nunca tendría con Mary se limitaría a disparar una carga en
un pañuelo
de papel mientras fantaseaba sobre su cuerpo. Había mucho sobre qué
fantasear también.

Como pareja, mi esposa Jenny y yo habíamos
ido con Doug y Mary a la playa y
películas y tal durante casi dos años. Fue en la playa el primer
verano
cuando realmente tuve una oportunidad de admirar los bellos recursos de
Mary. A Mary le gusta llevar estos bikinis verdaderamente diminutos, y la
primera vez que vi sus tetas enorme cubiertas con sólo el más
diminuto
pedazo de tela, tuve una erección.

Mary no nadó mucho, pero realmente disfrutó
tumbándose en el sol y
trabajando en su bronceado. Aquel primer día en la playa me mantuve en
el
agua fría del lago, sobre todo para ocultar mi trempera.

Salí del agua, me acosté cerca
de ella en una toalla, mirando fija a su
suave culo deleitable, y tuve que apresurarme de regreso al agua para
esconder mi penoso estado. Cuando se tumbó sobre su estómago y
desató la
parte trasera de su sostén, fantaseé acerca de tirarle agua fría
modo que
podría verla saltar y quizá tener un atisbo de sus grandes tetas.
Pero
aquello era todo lo que fantaseaba.

Una vez, tuve suerte y cogí un vislumbre.
Mary había penetrado en el agua a
refrescarse, y cuando buceó dentro de una ola, hizo que su sostén
se
deslizara hacia abajo. Cuando se levantó de nuevo, un pezón estaba
expuesto
por completo. ¡Marrón oscuro y endurecido! Pero sólo lo
vi por un segundo
antes de que ajustó su bikini.

En el año siguiente, pasé muchos
minutos felices meneando mi propio tarugo
mientras recordaba la visión de su teta expuesta. Mi mujer Jenny no es
desagradable a los ojos tampoco, pero después de seis años de
matrimonio,
nuestra vida sexual había ido sin rumbo desde la rutina a una especie
de
predecible. ¡Necesitaba algo fresco para poner la chispa de regreso a
mis
ojos!

Nunca esperé que mis fantasías
más soñadas se harían realidad pronto.

Hace cosa de un mes, los cuatro habíamos
ido a la ciudad a ver una película.
Era una noche del viernes, y después de la película, nos detuvimos
en un
abrevadero favorito a tomar unas copas. Era entonces cuando Mary hizo saber
que había conseguido una promoción en el trabajo. Bueno, pensé
que eran
noticias extraordinarias y pedí una botella de vino para nuestra mesa.
Todos
tomamos algunos vasos, y Mary empezaba a sentirse bastante achispada.
Comenzó hablando sobre sexo, y que un hombre no podía distinguir
un cuerpo
de otro en la oscuridad, en tanto tuviera un agujero mojado en él.

Comencé a protestar, y dije que ciertamente
podría determinar a qué cuerpo
hacía el amor. ¡Jenny entró en el acto entonces y estuvo
de acuerdo con Mary
que los hombres eran totalmente insensibles a con quien estaban, en tanto la
persona estuviera deseosa de follar!

La conversación se ponía bastante
acalorada ahora, y el lenguaje comenzaba a
inquietarme, de modo que sugerí que fuéramos a casa y acabáramos
la
conversación allí. En la parte de atrás de mi mente se
formaba un pequeño
plan, y quería algo de intimidad para ver si funcionaría.

Regresamos a casa y abrimos otra botella de
vino. Estábamos preparados ahora
para continuar el debate. Doug y yo defendíamos la postura de todos los
hombres, mientras las mujeres estaban ocupadas intentando probar que no
podíamos distinguir la diferencia. ¡Doug me sorprendió entonces,
y sugirió
que para probar que podríamos distinguir la diferencia, a los chicos
se nos
debían vendar los ojos y las chicas ofrecernos a cada uno a su vez un
brazo
o una pierna para verificar, y entonces probaríamos que conocimos a nuestras
propias esposas! ¡Eso había sido mi plan que había aguardado
a saltar, sólo
que yo no pensaba en verificar un brazo o una pierna!

Las chicas estaban muy conformes con esta idea
y Jenny fue a sacar un par de
echarpes de seda que tenía. Se nos vendaron los ojos a Doug y yo, y la
próxima cosa que supe, fue que sentí un pie plantado justo en
mi
entrepierna. Palpé alrededor de él cuidadosamente y decidí
que debe
pertenecer a mi esposa por la manera en que se apretaba contra mi polla en
hinchazón. Resultó que me equivoqué, y el brazo que Doug
palpaba, que estaba
seguro que perteneció a su esposa, resultó ser de Jenny.

Las chicas se reían por ahora, pensando
que habían probado su punto.
Argumenté que ya que no les prestamos tanta atención a manos y
pies,
realmente no era una prueba justa. Doug estuvo de acuerdo, y dijo que dudaba
si las chicas podrían adivinar correctamente basadas sólo en pies.
Tomamos
otro vaso de vino mientras argumentamos este punto, y finalmente Mary dijo
que las chicas pasarían el mismo test.

Recordar el modo en que el pie de Mary había
apretado contra mi polla
hinchada, fui rápido en poner mi pie desnudo entre sus muslos, mientras
Doug
hacía lo mismo a Jenny. Podría jurar casi que la manera que Mary
acariciaba
mi pie que sabía que me perteneció y me provocaba, pero adivinó
mal mientras
Jenny dijo que era definitivamente el pie de Doug en su regazo. Decidí
ser
valiente y sugerí que el único modo verdadero de discernir sería
que Doug y
yo fuéramos vendados de ojos de nuevo y esta vez comparar pechos.

Jenny me dio una mirada de soslayo, pero estuvo
de acuerdo en hacerlo si
Mary lo hacía. ¡Mary rápidamente estuvo de acuerdo a esta
nueva prueba!

Yo estaba sentado y vendado de ojos una vez
más cuando sentí un par de manos
levantar las mías a un par de suaves tetas en forma de pera que supe
como
hecho que tenían que pertenecer a mi propia esposa. Palpé y las
apreté
suavemente, y declaré que no podía estar seguro sin compararlas.
¡Doug dijo
que estaba bien seguro de que las tetas que palpaba pertenecieron a su
propia esposa, y yo deseé que mantuviera su boca cerrada!

¡Entonces mis manos fueron alzadas de
nuevo a palpar las tetas de todas mis
fantasías! Grandes y firmes eran, casi del tamaño de pequeños
melones,
rematadas con endurecidos pezones del tamaño de cerezas. No había
ninguna
duda en mi mente de que estos globos tan deliciosos pertenecieron a Mary
(siendo como eran casi dos veces el tamaño de los de Jenny).

De nuevo Doug me sorprendió y dijo lo
opuesto. Ahora supe con seguridad que
tenía la misma idea en mente que yo, y estaba pasando un buen rato palpando
las tetas de mi esposa. Mary dijo que debemos mantener las vendas puestas y
que ella y Jenny asegurarían las cosas de una vez por todas.

Doug y yo aguardamos calladamente en la oscuridad
de las vendas, mientras
oímos que las chicas susurraban y los sonidos de cremalleras abiertas.
¡La
próxima cosa que supe, olí jugo de coño caliente a sólo
pulgadas de mi
nariz! Alargué la mano hacia arriba y comencé a palpar ese mismo
culo que me
había dado tal estremecimiento en la playa.

Alargué la mano al frente y comencé
a jugar con el espeso vello del conejo
que supe era de Mary, y llevé mi cara hacia delante a anidar en su arbusto
dulce mientras mis manos se alargaron en lo alto a acariciar una vez más,
y
confirmar que era en verdad el cuerpo de Mary delante de mí.

¡No porque hubiera alguna duda en mi
mente! ¡Había lamido la raja de mi
esposa bastante veces para conocer su aroma almizclado!

A algunos pies lejos, podría oír
que Jenny daba un gemido delicado, y me
figuré que Doug se había sumergido justo con su cara, de manera
que hacía lo
mismo. Fue una posición torpe pero Mary ayudó poniendo una pierna
arriba en
el lado de la silla. Lamí su raja dulce hasta que comenzó a gruñir.
Asió mi
cabeza firmemente con sus manos y empujó mi cara más hacia adentro
de su
raja goteante cuando su orgasmo se apoderó de ella. Rocío caliente
salado
salpicó encima de mi lengua y rostro mientras Mary se crispaba una y
otra
vez. Segundos más tarde podríamos oír a Jenny gemir con
satisfacción.

Era menos entonces un minuto antes de que oí
a Jenny diciendo a Mary que el
test era de un lado. ¡Dijo que todavía no probaba que pudieran
distinguirnos
separadamente en la oscuridad, y que lo que debemos hacer, era apagar todas
las luces, y los chicos tumbarnos desnudo en el piso mientras las chicas
intentaban decir qué cuerpo perteneció a quien! Podría
decir por el tono de
la voz de Jenny que quería ser follada verdaderamente pronto y realmente
fuerte. ¡Mi propia polla amenazaba con estallar con toda la excitación,
y me
alegré y agradecí cuando Mary estuvo de acuerdo!

Se apagaron las luces, y a Doug y a mí
se nos permitió quitar nuestras
vendas. Hubo bastante luz todavía en el cuarto, de la luz de luna entrando
a
través de las cortinas, para que pudiera ver el bello cuerpo de Mary.
Rápidamente me quité las ropas y acosté en el suelo, confiando
en que Mary
podría verme así como yo podía verla, y que no me había
simplemente
provocado desde el principio.

Mi deseo más soñado de todos
se hizo realidad, cuando Mary fingió tropezar
en la oscuridad, dar pasos en torno y sobre Doug y sentarse en el piso a mi
lado. Todavía pretendía estar ciega por la falta de luz, pero
en realidad lo
que hacía era acariciar mi pecho y muslos con las puntas de los dedos.
Entonces dejó cualquier pretensión y envolvió firmemente
su mano alrededor
de mi varita mágica y comenzó a acariciar mi prepucio adelante
y atrás
encima de la cabeza engrosada de mi polla palpitante. Podría ver su sonrisa
cuando midió el tamaño con su mano. Oímos a Doug suspirar
con satisfacción,
y Jenny gemir con placer, así que ambos nos volvimos y miramos a lo que
esos
dos hacían.

Jenny había montado a horcajadas a Doug
y él encorvaba sus caderas hacia
arriba desde la alfombra para empujar hondo su herramienta en la caja
caliente de Jenny. Mary, todavía acariciando mi verga, se volvió,
me sonrió,
y entonces se inclinó hacia delante para darme el beso más profundo
y más
caliente que yo nunca había tenido. ¡Su lengua estaba por todas
partes,
danzando en mi boca, deslizándose por mis dientes y lamiendo mis amígdalas!
Mi leche ahora estaba a punto de hervir mientras Mary comenzaba a follar mi
boca con su lengua. Debe de haber sentido que yo estaba realmente cerca
porque de repente ella cambió de posición y envolvió su
boca caliente y
jugosa encima de mi polla hinchada. ¡Su lengua hacía magia y antes
de que
pudieras decir lame-la-raja, mi manguera disparaba su agradecimiento hacia
su garganta!

¡Ráfagas de crema caliente y espesa
se dispararon de mi vara en su boca
hambrienta y expectante, y se tragó cada gota! Me chupó hasta
que estaba
seco como un hueso e incluso continuó cuando comencé a encogerme
en su boca.

Algunos minutos más tarde, Mary tumbó
su cuerpo encima del mío y comenzó el
morreo de nuevo, todo mientras restregaba su conejo en mi entrepierna. No
tardó mucho mi erección en regresar. Mary deslizó su empapada
raja todo por
encima de mi herramienta y entonces deslizó mi estaca dentro de su muy
mojada hendidura.

Ella hacía todo el trabajo, me follaba
mientras yo estaba tumbado inmóvil
bajo ella, mis manos acariciando sus tetas tamaño mamut. Me jodió
fuerte y
empujó contra mi polla mientras yo jugaba con sus pezones. ¡Apretó
sus
manos en mis hombros para darse más influencia y procedió a follarme
a tope!
Yo podía sentir sus músculos coñatiles contraerse mientras
se acercaba hacia
el clímax, y mientras su coño apretó mi tranca tiesa, sentí
crecer otro
orgasmo mío. Su espalda se arqueó cuando la primera oleada de
orgasmo la
golpeó, y gritó en éxtasis. Mi propio clímax era
sólo un empujó o dos más
lejos así que me impulsé hacia arriba para encontrar los empujones
de su
pelvis. ¡Una vez, dos veces, y tuve mi segundo clímax con la dama
que me
había dado tantas fantasías! Masas informes espesas de mi crema
se mezclaron
con sus suaves secreciones y yo podría sentir chorrear el exceso entre
nuestros vellos púbicos.

Mary se derrumbó encima de mí,
y durante mucho tiempo yacimos juntos
simplemente abrazándonos mientras miramos cómo su marido y mi
esposa
continuaban follando hasta el olvido.

¡Doug estaba encima de Jenny, y Jenny
tenía sus piernas condenadamente cerca
de las orejas de Doug! Podría oír que Jenny gritaba "¡Fóllame,
fóllame,
fóllame más fuerte!" Entonces oímos que Doug boqueaba
cuando su semilla
salió de él y un segundo más tarde Jenny dejó escapar
un "uuuup" que
taladraba los oídos. Todos estábamos casi exhaustos ahora.

El tiempo pasó, no sé realmente
cuánto tiempo, entonces Mary se levantó y
vistió. Jenny siguió, así que Doug y yo buscamos alrededor
frenéticos
intentando encontrar nuestras propias ropas. Al cabo de algunos minutos las
luces estuvieron de vuelta y estábamos sentados alrededor de la mesa
de la
cocina bebiendo café. "¿Bueno?", preguntó Jenny
finalmente, "¿Podríais
distinguir la diferencia?" Fingí que no estaba seguro y Doug dijo
lo mismo.
Mary entonces declaró que tendríamos que intentar el experimento
entero de
nuevo, alguna vez en el futuro próximo, puesto que dijo que no estaba
segura
tampoco. Bueno, eso estuvo bien conmigo, pero comienzo a tener mis dudas
sobre la inteligencia de Doug si realmente no estaba seguro de con quien
follaba. Veréis, el coño de Jenny está tan desnudo como
un arrendajo. A ella
le gusta tenerlo afeitado porque dice que la hace más sensible allá
abajo.

¡Esta noche es la noche que se supone
intentaremos el experimento de nuevo,
pero os diré, estas chicas son realmente tontas si piensan que no puedo
distinguir la diferencia!

Si quieres intercambiar experiencias escríbeme
a POR CUESTIONES DE PRIVACIDAD ESTE EMAIL FUE REMOVIDO

 

Resumen del relato:
    Que fuese la esposa de su mejor amigo se lo impedía, pero estaba rozando el límite hasta que lo traspasó y cumplió todas sus fantasías con ella.

Intercambios en el Parana

Intercambios en el Parana (14)

Se nos hizo imposible por esto del dólar, ir a punta, como todos los años, la
invitación de Pablo(28) y Marcela (22), para que juntos con otra pareja de
Marcos(27) y Liliana (21), me llevara un acompañante para salir de Santa Fe
aguas arriba del Paraná, me gusto.

Lo llame a Oscar (29) , con el cual hemos tenido varios tiroteos, al aceptar
, nos reunimos en casa de Pablo en el barrio de Guadalupe e hicimos los
preparativos del viaje, poca ropa, la plata necesaria, filmadoras, cámaras,
sabia que a Pablo le gustan los intercambios, cuando nos reunimos las tres, me
puse más tranquila, todas éramos del "palo", todas sabíamos que aparte de
viajar, estabamos dispuesta a no tener ningún pero de cualquier fantasía sexual
y conociéndolo a Pablo, los chicos que me parecieron todos estar en buena forma,
estaban en la misma.

Salimos en el crucero de Pablo, que tiene escritura, por eso se que tiene
importancia, salimos del club a la ciudad de Paraná, llegamos en cuatro horas,
desembarcamos (pidiendo visita de cortesía) y nos fuimos a dar una vuelta, entre
nosotras comentábamos como nos cuidábamos, hace rato que tomo pastillas y lo
seguiré haciendo a mis 24 años, todavía no decidí ser madre.

Las chicas también toman pastillas y con respecto al SIDA, prefieren que usen
preservativos, les comente que hablando con Pablo, me dijo que todos estabamos
libres del SIDA, el desgraciado es médico laboral y debe haber conseguido, el
último control secreto de la empresa.

Todas tenemos un lindo cuerpo, una altura de 1,65 con Marcela apenas
superadas por Liliana de 1,70

Los chicos miden unos centímetros más.

Recorrimos Paraná con las tres motitos que tiene Pablo en el barco,
regresamos a eso de las ocho de la tarde, especial para ver el atardecer sobre
las islas.

Antes de cenar, no me extraño encontrar en los asientos del salón a Marcela
mamando a Pablo , tampoco cuando Oscar me invito a acompañarlos y estando a
ritmo, llego Liliana , las tres arrodilladas en la alfombra estabamos chupando
acompasadamente a nuestros machos.

Pablo había colocado la filmadora sobre un mueble, donde esa misma noche,
pudimos ver toda la escena, no solo parecíamos giros, éramos algo serio,
succionando ese falo, parecía una escena de inicio de una orgía.

Después de secarles , los montamos, ver como se introducían esos machetes
dentro, imposible describir en letras la cara de goce de cada una de nosotras,
cabalgando el barco se movía a nuestro ritmo, fue la primera sesión, después de
descansar un rato cenamos.

Todos nos trajimos las colchonetas al salón , el marlo erecto de Pablo en mis
nalgas me despertó, cuando me di vuelta, observe que estaba dormido, su maquina,
me encantaba empece a lamer su glande al despertarse, sonrío y me dijo :

Vas a tener que esperar que vaya al baño.

Otras veces me había pasado, lo comprendí, una vez que regreso, lo mame hasta
que acabo, fue el primer intercambio.

Liliana seguía dormida, mientras Oscar tenia su falo entre las nalgas del
culo, no sabíamos , pero todo daba la impresión, algo había pasado.

Esa fue la primera noche, comenzaba el segundo día, los chicos se turnaban en
pilotear el barco, aguas arriba, nosotras no teníamos ni idea, pero el paisaje
nos cautivaba, a la orilla unos pescadores, vendían dorados, nos acercamos a la
orilla y compramos dos hermosos dorados medianos, Liliana los hizo en el grill,
ese mediodía dormitamos todos la siesta, con el barco fondeado a la orilla fuera
del canal.

Era la tarde y nos faltaba bastante para llegar a Goya, igual avanzamos lo
más posible cuando se hizo casi noche, fondeamos en medio de la nada, pusieron
los chicos cuatro balizas de seguridad y nos reunimos a jugar a las cartas.

Premio pareja perdedora a disposición de ambas parejas ganadoras, sexos
opuestos.

Como se imaginan, perdimos con Oscar. En las mismas colchonetas donde
dormíamos, empece a mamar a Pablo, mientras Marco me ponía lubricante en el culo
dilatándolo con sus dedos, al penetrarme me empujo la verga que estaba mamando
hasta tocar los testículos y pelo pubianos, acompasando al instante un entre y
saca de mi boca y de mi culo.

Las chicas se encontraban un poco perdidas, puesto que un falo para varios
agujeros, no es posible, mientras Liliana cabalgaba sobre el falo de Oscar ,
chupaba este el clítoris de Marcela, introduciendo también su lengua, no paso
mucho tiempo después de todos quedar satisfechos, que intercambiamos parejas,
una vez más en mi persona, Pablo hizo que quedara en el aire apoyando mi cuerpo
en su falo dentro de mi vagina y en el falo de Oscar dentro de mi culo, mientras
mamaba esa gorda verga de Marcos.

Otra vez el goce, de un acto sexual a pleno, me encanto filmarlo mientras lo
hacían Liliana y Marcela, la cara de ellas (era su primera vez) dejaba ese aire
de goce pleno, el mismo que brotaba desde dentro mío.

No se que hora era, pero nos despertó una sirena de un barco de prefectura,
todos estabamos en bolas, Pablo se puso una malla y salió, era solo rutina, por
la mirilla vi un chico de unos 20 años, con un paquete impresionante, al verme
Oscar lo que miraba, tomo mi mano la apoyo en su pene, me olvide del chico.

Llegamos después de cinco días a las isla del Cerrito (frente a Resistencia),
Oscar y Marcela congeniaban y no perdían oportunidad de sacudirse, lo mismo
hacia yo con Pablo , Liliana y Marcos eran los que buscaban más los
intercambios.

El dueño de una de las concesiones, se dio cuenta que nosotras éramos, una
orgía en continuo y que las mujeres, no teníamos problemas de aplicar una mente
abierta.

Creo fue por eso que me ofreció $200 por dos horas de sexo, pregunte ¿solo
con vos?

Si.

A las tres horas regrese con el grupo, verdaderamente el hombre, tenia leche
acumulada, fuerza y me gusto.

A la noche fue Pablo, el que me dijo que me retirara del grupo.

Al principio no entendí.

Me llevaron a Corrientes a tomar el avión.

Hoy recibí los análisis HIV (+).

 

Resumen del relato:
    Siempre hay que seguir las reglas dentro del sexo, es mucho el riesgo que se corre.

Esclavos de Lucía (I)

Esclavos de Lucía (I) (14)

Me llamo Juan y tengo 32 años. Estoy casado con Irene desde
hace 6 años. Ella ahora tiene 29 años. Yo soy un tipo normalito, la verdad,
supongo que la gente debe de extrañarse cuando se entera que Irene es mi esposa,
pues la verdad es que ella es una mujer que quita el sentido: castaña de melena
rizada, una cara preciosa donde resaltan sus voluminosos labios y su expresión
de niña buena. Y si es así de cara, de cuerpo está todavía mejor: es de mi
estatura, tiene un tipo envidiable, un culo imponente y una delantera de
ensueño. Todavía me excito como la primera vez cuando se desnuda ante mí, no lo
puedo evitar. Mi mujer es de bandera y, claro, a veces la simpatía, el trato
cariñoso y las atenciones que tengo con ella me parecen insuficientes para
retenerla a mi lado.

Nuestra vida sexual es envidiable, no hay día en que no
hagamos el amor. O eso creía yo. Todo cambió con la llegada de Lucía, una amiga
de Irene a la que no veía hace mucho tiempo, antes de que nos casáramos. Avisó
de que pasaría con nosotros el fin de semana. Vivimos en un chalé de la
Moraleja, así que no hay problema. A mí esa chica no me había caído bien nunca,
la consideraba una loca despendolada. Luego comprobé que no había cambiado.

Llegó el viernes por la tarde. Su aspecto era similar al de
la última vez que la vi. Seguía igual de bajita, de regordeta y con su peculiar
estilo de ropa, marcando sus abultadas formas y enseñando más de lo que debería
para una persona de su talla. En fin, que la llevamos a cenar a un restaurante y
luego nos fuimos de copas con ella. Bebimos más de la cuenta y acabamos hablando
del tema que a Lucía más le apasiona: el sexo.

Lucía me estuvo provocando diciendo que qué había hecho con
su Irene, que se la había cambiado, que ahora era un muermo, una estirada, que
ya no se divertía como antes, porque antes era más lanzada y más salvaje. Más o
menos me vino a decir que Irene era una zorra que se acostaba con cualquiera.


-Como tú, ¿no? –le dije muy mosqueado.


-A mí me encanta el sexo, no tengo ningún problema. No
reprimo mis deseos, no soy como otros.


-Nosotros follamos como conejos, así que tranquila –había
entrado al trapo.


-Bueno, bueno, pero siempre lo mismo, hay que cambiar. Irene,
¿cuántas veces le has sido ya infiel a este pringao?


-Ninguna.


-Eso por ahora, pero va a llegar un momento en que se va a
aburrir y te la va a pegar con el primero que pille. A no ser que pongas
imaginación en el asunto, Juan. A ver, confesad vuestras fantasías sexuales. Tú
primero.

No me atreví a comentar mis deseos, que tampoco eran nada
allá, simplemente practicar sexo anal y sexo oral con más frecuencia y alguna
postura atrevida que otra. Irene tampoco expresó los suyos. Nuestras evasivas le
sirvieron a Lucía para reafirmarse en su opinión. Nos dramatizó nuestra
existencia como pareja y nos ofreció una solución. “Para eso”, dijo, “tenéis que
obedecerme en todo lo que os diga, sin rechistar”. Irene fue la primera en
aceptar y me vi obligado a hacerlo. No me fiaba nada de ello, pero se lo juré
con la esperanza que el alcohol nublara su memoria.

No fue así. Al día siguiente empezó el juego de Lucía. Al
levantarnos de la cama vimos que nos había cogido la ropa y la había reemplazado
por la más sexy que había encontrado. Así, yo me tuve que vestir con los slip y
los pantalones ajustados, así como un jersey ceñido. E Irene se puso su ropa
interior más sugerente que tenía. Al verla así me empalmé y la agarré de la
cintura. Pero Lucía estaba por ahí y nos prohibió mantener sexo sin su
aprobación. Así que Irene terminó de vestirse: una minifalda muy agresiva y un
top con un escote brutal.

He llamado a la pizzería. Irene, abres la puerta a quien la
traiga y te muestras sugerente, solícita y caliente. Si el chico responde, os
desnudáis y ya te diré lo que tienes que hacer. Protesté, pero estaba obligado a
mi promesa y me callé.

Llamaron a la puerta. Irene hizo lo que Lucía le había dicho
y se insinuó al pobre chaval, que como mucho llegaría a los 17. Era alto,
espigado, imberbe y un melenas. Entró a casa cuando mi mujer le dijo que se
había dejado el dinero adentro. Lucía y yo estábamos observando a escondidas.
Entra, no tengas miedo, le volvió a decir para que saliese de debajo de la
puerta. Cuando ella se dio la vuelta para buscar el monedero, el chico examinó
el cuerpo de mi mujer de arriba abajo. Lucía me dijo que el chico estaba
empalmado. Parecía ser verdad y no me extrañó, Irene se agachaba y le mostraba
el culo en pompa o su generoso escote. Cuando le fue a pagar, se acercó a él y
le acarició el brazo. ¿Cómo te llamas?, le preguntó. Aitor, contestó el chico.
Luego Irene le susurró algo. Creo que le dijo que era muy guapo y que si tenía
prisa. Yo estaba alucinando, no me podía creer lo que oía: mi recatada mujer,
que se corta cuando cualquiera la piropea o le fija la mirada, estaba
insinuándose a un niño. El chico dijo que tenía que hacer unos encargos, aunque
casi enmudece cuando mi esposa le sobó la entrepierna. Mmm… Me gustan los
hombres apasionados. Se lo dijo tan cerca de la boca que el chico la besó. Los
besos de mi esposa eran los que tanto me enloquecen, abriendo sus lascivos
labios y mezclando su lengua con la lengua, en este caso, del chico, que poco a
poco se iba soltando y le iba tocando más partes del cuerpo a Irene. Me
enfureció mucho cuando vi que le metió una mano en la falda y con otra le
apretujó los senos por encima del vestido. Quítate la camiseta, le ordenó Irene.
El chico no dudó. Los pantalones. Se los bajó hasta los tobillos. Sus bóxer no
podían disimular su erección. Irene se quitó el top y se bajó la falda. Aitor se
avalanzó sobre ella y la besó con lujuria, apretándole los muslos, el culo, las
tetas. Quería abarcar todo su cuerpo. Irene tampoco se estaba quieta e iba sobre
todo al culo y a su pene, aunque por fuera del calzón. El crío le desabrochó el
sostén y posó su boca en sus pechos. Miré la cara de mi esposa. Estaba con los
ojos cerrados, casi suspirando. El chico bajó su cabeza y llegó hasta sus
bragas. Se las bajó de un golpe y le chupó el chocho. ¡Qué buena estás!, dijo
antes de darse la merienda. Ahora sí que Irene estaba en el cielo.

¿Has visto cómo disfruta?, me dijo la cabrona de Lucía. Veo
que tú también. Y es que estaba empalmado viendo como un niñato estaba
saboreando a mi mujer.

El chico se levantó y le dijo que se la chupara. Irene le
dijo que iba a buscar un condón. Aunque le molestó al pizzero, se tuvo que
aguantar. Quien mandaba era mi mujer. Se fue hacia el armario donde estábamos y
le preguntó a Lucía qué hacía ahora. Su voz estaba agitada. Lucía le dijo que se
lo pusiera y que se la chupara como ella sabía, pero sin hacerle correrse. Tenía
que follárselo para que el chico aprendiera. Irene ni me miró. Lucía le dio un
preservativo y fue al chico. Se arrodilló y le bajó el calzón. La herramienta
del crío estaba mirando al cielo, algo torcida, sin descapullar, y soltando un
líquido transparente desmesurado. Era grande su polla, pero no gruesa. Su cuerpo
era lamentable, con matojos de pelos sueltos en diferentes zonas. Irene, con la
maestría que le caracteriza, le enfundó el condón con facilidad y empezó a
recorrer su lengua desde la base hasta la punta del capullo, aunque no tardó en
metérsela en la boca. Estuvo dándole cabezadas hacia delante y hacia atrás no
más de un minuto, pese a que el chico le agarraba la cabeza para que no parara.
No, guapo, no quiero que te corras sin haberme follado. Lo atrajo hasta el sofá
y se tumbó. Venga, date prisa, no nos vaya a pillar mi marido. El chico se tumbó
sobre ella, que estaba abierta de piernas, y la besó en el cuello. Su polla no
acertaba con el agujero, así que Irene le cogió el mango y apuntó para metérselo
en el coño. Aitor empezó a culear como un conejo. Mi mujer, aunque le decía que
fuera lento, no lo conseguía frenar. Sigue, sigue, Aitor, sigue así, sí, sí, sí,
cada vez más fuerte. Aitor se movió compulsiva y frenéticamente. Se está
corriendo, me dijo Lucía. Luego redujo la velocidad y se levantó. Mi mujer le
quitó el condón y le dio las gracias. El chico, colorado, se vistió y salió de
casa disparado, con una sonrisa boba en la cara. Lucía me dijo que no podía
dirigirle la palabra a mi esposa, ni ella a mí.

La felicitó y le preguntó qué tal. Irene le dijo que para
haber sido la primera vez del chico no había estado mal. Estaba todavía excitada
y me miró con picardía. Cómo la habría follado entonces de haber podido.
Aproveché una distracción y me fui al cuarto de baño a descargarme. Pero Lucía,
atenta, me dijo que nada, que ya llegaría mi turno. Tampoco dejó que se vistiera
Irene. Paséate por el jardín cinco minutos y luego ven. El vejete de mi vecino
disfrutaría del panorama. Los pezones rosados de Irene aún estaban duros, se le
notaba, la aureola rosada que los rodeaba estaba algo comprimida. Salió al
jardín y fingió tender la ropa. El cerdo de mi vecino, que estaba en la ventana,
cuando la vio se bajó los pantalones y se la empezó a cascar. Lucía le hizo una
señal para que le mirara. El vecino no se paró pese a que ella le miró
fijamente. Tampoco Irene se cortó y se empezó a acariciar el pecho y su rasurado
coño. Mi vecino se corrió en un periquete. Irene le lanzó un beso y se metió en
casa.

Se quiso poner la ropa, pero Lucía no le dejó. Espera. ¿Qué
has sentido al ver a ese hombre masturbándose? Me he sentido bien, me ha
gustado. Bien, como eres una chica mala, comes desnuda. Comimos la pizza y Lucía
manchó de tomate y de grasa su cara y su pecho. Luego le dijo que se lo iba a
limpiar ella. La tumbó sobre la moqueta y pasó su lengua por la cara. Besó a
Irene con la lengua, pero la dejó a medias ya que siguió bajando por el cuello
hasta las tetas. Irene estaba en el séptimo cielo, pero más aún lo estuvo cuando
bajó por el vientre hasta su coño. Rasurado, sugerente, bajó un poco más hasta
su raja, le abrió los labios vaginales con los dedos y hundió su boca en él.
Luego le metió un dedo por el culo. Le dijo que hacía tiempo que no se la
follaba. Ella asintió sin abrir los ojos. Volvió a besarla en la boca, sin parar
de masturbarla. Irene le correspondió con un abrazo e intentó desnudarla, pero
Lucía no se dejó. La follada fue increíble entre las dos. Mi mujer tenía una
cara de salida enorme.

Cuando terminó me dijo que ahora llegaba mi turno. Yo seguía
empalmado del todo. Mi papel debía de ser de sumisión con la mujer que había
llamado. Lucía me dijo que subiera al cuarto y que esperara. Oí allí la puerta y
los pasos. Entró una mujer enorme. Gorda hasta casi no caber por la puerta y de
unos cincuenta años. Lucía e Irene, ya vestida, sonreían con malicia. La mujer,
Berta, me dijo que estaba buenísimo. Me besó con pasión y me metió mano. Como
seguía empalmado, le di una gran alegría. No está mal, me dijo. Me bajó los
pantalones y los calzones. Estaba mojada mi polla a lo bestia. Podría ser más
grande, pero está bien de grosor, me dijo agarrándome mis 16 cms de polla y
retirando la piel hacia atrás. Berta se quitó la ropa y la besé como si mi vida
dependiera de ello. Al retirarle el sostén, sus pechos se desparramaron casi
hasta el ombligo. Los pezones marrones eran inmensos y resaltaban sobre su
palidez. Le bajé la falda y las bragas, que parecían sábanas. Su coño peludo no
acababa nunca. Olía a pescado podrido, pero metí mi nariz en él, saboreándolo y
lamiéndolo, buscando su clítoris con la lengua. Quería follármela y la tumbé.
Ella estaba entregada. Mi polla, que le había goteado la tripa, dentro de ella
parecía más poca cosa de lo que era, pero suplí tal defecto con mi entrega.
Empezó a gritarme insultos variados. Encima me buscaba la boca y me metía la
lengua hasta el paladar. Lo peor era que yo respondía a sus besos. Aunque
terminamos en pocos minutos debido a mi excitación, ella se llegó a correr hasta
dos veces. Solté leche a montones. Lucía apuntó que no podía dejarla así de
sucia. Tuve que comerme mi propio semen, para disfrute de Berta, que, al irse,
me pellizcó en el culo y me emplazó para otra cita.

Pero esto sólo fue la tarde, la noche fue todavía más fuerte
aún, ya lo veréis otro día, después de que hubiese follado con aquella gorda que
tanto gusto me dio, Lucía volvió a darnos órdenes, aunque eso ya lo explicaré
otro día.

Por: Javitelaví (POR CUESTIONES DE PRIVACIDAD ESTE EMAIL FUE REMOVIDO).

 

Resumen del relato:
    Lucía, una amiga de Irene, esposa de Juan, se convierte en la “directora” de operaciones sexuales de la pareja.

Viaje a Mexico

Viaje a Mexico (14)

Mi esposa se llama Gladys y es una reina de belleza, muy atractiva y sensual
y tiene los senos mas hermosos que yo haya visto en mi vida y unas nalgas bien
sabrosas y que me traen loco, ademas unas piernas bien formadas y llenitas, unos
ojos preciosos y su cara muy bonita.

He tenido las mejores momentos con Gladys, disfrutamos mucho y sobre todo
cuando ella esta bien cachonda le gusta hacer de todo y lo mas rico es que mi
pene me lo chupe al igual que mis testiculos.

Me encontraba en Mexico por asuntos personales. Dos dias antes Gladys se
habia regresado a Tijuana

Mientras estaba en Mexico me llamo mi amigo Enrique y me dijo que me invitaba
a tomar una copa ya que su cunado estaba organizando una comida a sus
trabajadores de la refaccionaria por el dia de fin de aí‘o. Le dije que no podia
ir que estaba muy cansado y creo que esto lo puso de mal humor pues me dijo que
era muy payaso y que estaba molesto con Gladys y conmigo, me dice:

Oye Alfredo, ya ando medio borracho

Porque?, le respondi, cuantas te has tomado..?

Ya muchas dijo Enrique, pero dejame decirte que estoy sentido con ustedes
desde ese dia de la comida con sus anigos, yo la queria seguir pero nosotros
solos, y no me dieron chance.

Le pregunte, por que no me lo dijiste..?

Me respondio, estaban muy ocupados y la iban a seguir para largo con ellos
….pero dejame decirte algo agrego, Gladys no te merece es demasiado guapa para
ti aunque algo enojona, se la paso reganandome toda esa tarde. Ademas tiene
muy bonitas piernas, y unas tetas preciosas, esta muy buena se me iban los
ojos tan solo de estar viendo sus tetas toda la tarde que hasta sali aturdido
del restaurante. Si no fueras tan celoso Alfredo, ya me la hubiera llevado al
hotel.

Y que pasa si ella no esta de acuerdo..?? le pregunte

Bueno, dijo Enrique por que no le preguntas y si acepta a la mejor hasta te
invitamos.

Ok, le dije le voy a preguntar y yo te aviso.

Pero en serio Alfredo avisame !

Paso el tiempo y le comente a Gladys de la llamada telefonica de Enrique y de
que se queria acostar con ella y me dijo que no, que no le gustaba la idea de
estar con alguien en la cama y menos a coger, que eso solo conmigo.. aunque
senti que estaba exitada por los comentarios de Enrique y de que terminaramos
haciendo un trio en la cama. Aunque Gladys goza mucho conmigo tiene una energia
para recibir mi miembro en su pepa que es dificil de satisfacer, pero siempre
que estamos juntos, tenemos una cantidad de orgazmos ilimitada. La pasamos
siempre padrisimo

Paso el tiempo y despues de algunos dias le platique a ella que ibamos a
hacer un viaje a Mexico en las proximas semanas cosa que la emociono, pregunto
la fecha cuantos dias y el motivo y todo se los conteste, ademas le pregunte que
si habia cambiado de opinion respecto a la solicitud de Enrique y me reitero que
no le gustaba la idea pero que si las cosas se daban, pues se van a dar y
nadamas.

Llegamos a Mexico y nos instalamos en un hotel con una habitacion
elegantizima y bonita que disfrutamos mucho. Al dia siguiente le dije que me iba
a cobrar un dinero y mientras ella podia ir de compras. Le dije que nos veiamos
por la tarde, me dijo "que te vaya bien mi amor ten mucho cuidado".

En la oficina me encontre a Enrique, me invito a comer y le dije que
estabamos los dos en Mexico en un viaje de dos dias, charlamos un buen rato y
depues de la comida me dio un aventon al hotel, pero antes de llegar nos paramos
en un bar a media de nuestro hotel. Llegamos al bar y lo primero que hice fue
llamarle a Gladys, eran eso de las 5:00PM, no habia llegado al cuarto sin
embargo le deje un recado que estabamos Enrique y yo cruzando la calle en el bar
de la glorieta.

Una hora despues, vimos entrar a una mujer despanpanante, era Gladys traia
una blusa azul entallada que mostraba perfectamente el tamano tan grande de sus
tetas, una falda corta y tacones altos que se le veian las piernas como de
concurso de belleza, bien pintada y arreglada, me saludo dandome un beso muy
carinoso en la boca y despues saludo a Enrique con un beso corto en la mejilla,
despedia un olor a rosas, que digo a rosas, a todas las flores, platicamos un
momento y entonces Enrique dijo:

"No me equivoque estas precisa tienes un cuerpazo, pareces una acrtiz de
cine"

Gladys le respondio que ellas se quedaban cortas.. y Enrique y yo estuvimos
de acuerdo.

Dentro de mi pense que este era el dia, tan solo de verla ya me habia exitado
y Enrique con sus comentarios por igual, ademas estabamos los tres muy
contentos, creo que Enrique y yo mas, hasta un poco pasados de copas. Le
pregunte a Gladys que si queria tomar algo y me contesto que solo agua, Enrique
rapidamente dijo como agua, mejor un tequila, entonces Gladys pidio una
margarita. Brindamos y platicamos de tonteria y media, yo por lo pronto
acariciaba su mano y despues puse mi mano debado de la mesa para tocarle la
pierna y "sopas" me doy cuenta que no traia medias, se le notaba una piel muy
finita con el simple hecho de rosar mi mano por su pierna. Enrique que se veia
mas pasado de copas, no dejaba de verle las tetas, yo tambien se las veia y
deberas que estaban grandisimas y con un pezon inmenso, se transparentaba
claramente, – que razon tenia Enrique.

De pronto Enrique se paro al bano y mientras tanto le pregunte a Gladys

Traes calzones..??

No, contesto ademas traigo un brassier chiquitito que solo me las detiene,
uno nuevo que tu no conoces.

Sabes, le dije tienes unas tetas precionas mi amor eres un cuero de mujer… y
si te fijaste todos en el restaurante se quedaron impresionados cuando te vieron
entrar, estas encamable lo sabias tu….??

– Besame me dijo…

La bese en la boca mientras le acariciaba la pierna, el beso traia fuego,
sentia su lengua hirviendo y hasta adentro de mi boca y tambien yo trataba de
meter la mia hasta su garganta.

De repente llego Enrique y nos dijo que no contaramos el dinero delante de
los pobres se sento a la mesa, y entonces voltio a Gladys viendolo hacia el y la
comenzo a besar en la boca de igual manera que cuando nos encontro a su regreso
del bano, me exitaba la escena los dos se besaban por muy largo rato con los
ojos cerrados mientras yo no dejaba de acariciarle la pierna, de repente Gladys
me tomo la mano para que la metiera mas adentro de su falda con la sorpresa de
que efectivamante no traia nada de prenda, pero si una cantidad de bellos
pubicos increibles. Me di cuenta que Enrique le estaba acariciando la otra
pierna al mismo tiempo, habiamos sido afortunados, porque estabamos sentados en
un rincon muy obscuro y nadie se daba cuenta. Gladys pedia otro coctail y
nosotros tambien, y nos veia el mesero la cara de exitados que teniamos los
tres. Al rato me fije que Gladys tenia la falda hasta arriba y que Enrique
tocaba su pepa con la mano, acerque la mia y abria sus piernas poco a pco hata
que pude meter mi dedo. Sorpresa Enrique estaba por el vecindario tratando de
hacer lo mismo, Gladys giro un poco hacia mi y me volvio a dar un beso y entoces
ella se sento en la mano de Enrique y senti su dedo entrando junto al mio, Su
beso me decia que estaba hirviendo y que no tardaba mucho para que nos fueramos
al hotel los tres juntos. Gladys se movia lentamente para que los dedos
entrataran y salieran y nadie se diera cuenta en donde teniamos las manos y ella
me pregunto:

papacito estas listo..?? me voy a comer tu verga en un ratito y te voy a
dar todo lo que tu quieras …. Me oiste ? … todo, todititoooo…. tu tomalo sin
excepcion ….

Y que pasa con Enrique pregunte, tambien vas a hecerle los mismo con su
verga..??? y ella contesto — te habia dicho que no pero creo que he cambiado
de opinion le voy a hacer de todo y le voy a entregar tambien todo, igual que
a ti, lo voy a dejar que tome todo sin excepcion.

Tambien se la vas a mamar… pregunte ??

Todo me dijo toditito, todoooo….voy a ser una completa puta toda la noche.
Entonces me agarro mi verga bien dura por encima de mi pantalon y dijo — tu
eres mio chiquitin, tambien toco la verga igual dura de Enrique con su otra
mano y le djo lo mismo – y tu chiqutin eres mio tambien.

Se voltio con Enrique y se besaron otra vez, mientras a mi me toco poner mi
mano debajo de su pepa y al mimo tiempo acariciarle sus nalgas… estaba
mojadisima, creo que ya habia tenido su primer orgasmo… que nalgas, estoy
sudando del puro manoseo… saque mi dedo mientras el de Enrique seguia adentro,
le toque las tetas y le dije,

– Mi amor por que no nos vamos al hotel, ahi todo va a ser mas facil….

Si, si me respondio pide la cuenta mientras yo le demuestro a Enrique quien
soy yo….y lo beso, le chupo la lengua y hasta los labios le mordio — pero no
dejes de manociarme las piernas… quiero gozar todo la noche y creo que ya estoy
lista. Que penes tienen los doooos, que vergas papacitos, estaran listas..??

Pagamos, y nos fuimos al hotel, mientras caminabamos veiamos Enrique y yo
como se le movian las nalgas al caminar "era un espectaculo"….

Yo le decia te las voy a morder mamita y Enrique repetia lo mismo y decia —
y yo te las voy a lamer.

Subimos al elevador y apague la luz, jale a Gladys hacia mi y le acaricie la
pepa. Senti que Enrique estaba por atras de ella tocandole las nalgas y
abrazandole las tetas.

5" piso, salimos del elevador hacia el cuarto.

Al entrar Enrique le pidio que se subiera la falta mas arriba, y le dijo —
pareces monja subetela mas y ella lo hizo mientras veiamos como caminaba de un
lado a otro exitandonos aun mas y cerrando cortinas y apagando luces hasta dejar
una de escaza intensidad que dejaba ver todo y al mimo tiempo nada.

Era un espectáculo verla caminar con esas piernas tan preciosas, que muslos y
que ricas pantorrillas y tambien las nalgas tan mordibles que la falda no podia
cubrir bien y que se le alcanzaban a ver.

Comenzo a acercarse a Enrique y ami, la abraze y la bese en la boca, me
mordia la lengua con tal intensidad mientras Enrique subia su blusa y le
acariciaba las tetas, sus pezones parecian reventar, le meti la mano entre las
piernas y meti mi dedo a su vagina sin esperar, Gladys estaba mientras tanto
acariciando la verga por encima del pantalon de Enrique que estaba por atras
abrazandole las tetas.
Yo la acariciaba y metía la mano tocandole el bello y empezó un juego de manos
por su cuerpo, le acariciabamos las piernas, las nalgas y las tetas y por
supuesto mi cuerpo estaba bien caliente y la seguia besando sin parar fue un
juego de lenguas e intercambio de mordidas mientras Enrique se deleitaba
tocándole las tetas mas tiempo y le acercaba su cuerpo hacia sus nalgas y ella
sentia su verga bien parada. Gladys bajo su mano y toco por encima de mi
pantalón y sintio la erección de mi verga, en ese momento la sentí mucho más
cachonda, la bese con mas intensidad, le meti la lengua hasta su garganta y ella
tambien correspondia por igual. Se voltio hacia Enrique y se beso con él,
tambien le metía su lengua con tanta fuerza a la boca que se le sentían las
ganas de que esto pasara. La llevamos los dos al sofá del cuarto y Enrique le
subió la falda, le acariciamos las piernas con desesperacion y despues Enrique
le metío lentamente su dedo a su pepa que estaba bien caliente, pero a sorpresa
de él estaba bien belluda y mojada no lo podía creer y me decía " que pepa tan
linda y tan rica " ademas le levanto con la otra mano la blusa y comenzo a
mamarle las tetas con mucho carino, — que delicia decia Gladys.

Luego cambiamos y yo le tocaba la pepa y le mamaba las tetas, asi como a ella
le gusta , tan caliente ya estaba que comenzo a abrirle el pantalon a Enrique,
mientras yo me agachaba y empezaba a lamerle la vagina y los jugos que de ahi
salían, la sentía empapada. Enrique se quito la ropa y le puso su verga dura en
la cara con jugos brotando de él. Estaba completamente mojado y mientras yo le
metia mi lengua en la pepa de mi reina, ella comenzo a mamarle la verga a
Enrique, primeo le paso la lengua lentamente en el glande y a los lados y luego
se la metia completita en su boca, despues se bajaba para chuparle los huevos,
se metia uno de ellos en la boca por muy buen rato y luego el otro. Enrique
estaba totalmente ido y solo se oia que decia – mas….mas … mamala maaaas no
pares que casi me vengo..

– chupatela todaaaa, y si pudes cometelaaaa…Yo mientras tanto pasaba mi
lengua desde su culo hasta su clitoris luego la recorria de regreso a su culo,
estaba muy caliente, de repente se abrio mas y empezó a meterse mis dedos en su
pepa mientras se dedicaba a amamrle la verga a Enrique. De repente senti
tremendo orgarmaso de Gladys en mis dedos que los lleno de su leche y sus
moviemeintos eran cada vez mas rapidos dentro de su pepa y tomaba la verga de
Enrique con mas fuerza.
Y decia — me estoy viniendooooo… hay que rica
venidaaaa, sigueme chupando mi amor, no pares..– metete completooooo… mientras
me sigo mamando esta delicia… hayyyyyy.. — mas quiero mas….que ricoooo. —
hayyyyy

Luego Enrique que hervia se levanto y se acerco frente a Gladys, le abrio las
piernas se agarro la verga y quería meterla en su vagina, pero entonces primero
se agacho y le mamo la pepa y me dijo que yo me saliera, que sacara mis dedos
para que la chupara hasta adentro. Mientras Gladys me abrio el pantalon me quito
la trusa y tomo mi verga con desesperacion, paso su lengua desde las punta hasta
mis huevos que sentia que se multiplicaba por sus caricias…mientras Enrique
mamaba ricamente su vagina..

Gladys decia

— Dame esta verga que me facina…. – Chupenme… no paren soy suya… cojanme
como quieran… pero conjanme mucho…..– cometela Enrique no que la querias tanto
ya la tienes aprovecha,

— besame mi hoyito, metete mi clitoris a tu boca, lameeeeela, lameeeela,
hazme venime nuevamenteeee… yo mientras me como a este tesorito… ummmm que
veeeeerga papacito me facina hayyyy que riiiico, que riiiiico.

— Ahora dame tus huevos te voy a lamer uno y se lo metia por un buen rato
en su boca y luego el otro… yo sentia la gloria….. aunque a veces me dolia por
que me los mordia…le decia — que riiiiico mamas hayyyyyyy eres una experta
sigue mas mamiiiiita sigue mas.

Despues Enrique se paro se quito la trusa y comenzo a meterle le verga
lentamente hasta undirse en su vagina..su miembro estaba cada vez mas grande y
comenzo a moverse metiendo y sacando su herramienta de su pepa.

– Como la gozo decia Gladys…. Sigue no pares cojemeeeee, ven mi amor
minetras tu mamame las tetas… muerdema las nalgas….chupame las chichiiiiisssss….
Metete el pezon a tu boca….

Eso hice mientras Enrique disfrutaba su vagina, yo le mordia las nalgas y le
tocaba su culo con mis dedos… y así fue Enrique se la metio con toda su fuerza
mientras le mamaba las tetas… de repente se venia otra vez, Gladys no paraba con
sus orgasmos, estaban enclinchados en un beso completamente erotico, se chupaban
los labios y las lenguas….

Gladys gritaba, me vengo hay que rico me estoy viniendo y Enrique gozaba, se
estaba viniendo tambien, los dos bombeaban sus leches, olia a semen por todo el
cuarto. Entonces Gladys me pido que la besara y ella lo hizo con mucha dulzura
pero tambien con mucha exitacion. Enrique saco su verga goteando de semen y con
un tamano mas pequeno de como entro. Minutos despues Gladys me hizo acomodarme
frente a ella mientras abria las piernas nuevemente … le comence a meter mi
verga en su vagina que hervia de tanta calentura y tantos jugos, manteniamos un
moviento coordinado de entra y sale hasta le mamaba las tetas al mismo tiempo,
me agarraba de las nalgas para que estrara mejor mi pene y yo gritaba:

mi vida que dulzura ayyyyyyy eres una maestraaaa, acabame mama acabameeee .
Nuestros movimiento se hacian mas y mas rapidos y ella nuevamente gritaba –
hayyyyy que delicia – esto si que es coger…no paro de tener mas orgasmos, —
creo que ya llevo como veinte me susurro al oido….y entonces me vine con ella
al mismo tiempo. Me mordia el cuello me besaba la cara y me decia:

— es un deleite coger contigo mi amoooor, y yo le decia que rica eresssss
mamita, tengo toda una mujeeeer – . Mientras esto ocurria mi pene salia de ella
sin fuerza y empapado. Descansamos casi media hora en la cama los tres,
estabamos exaustos, pero aun calientes.

Al rato Enrique la hizo acomodarse incada en cuatro encima de la cama y
empezó a darle la verga nuevamente en su vagina pero por detras, mientras le
volvía su erección, entoces ella se subio en mi en un completo 69 y nos
empezamos a morder, ella mi verga y yo su hoyito, Enrique mientras tanto habia
sacado la verga para darle mas ereccion. La pepa de Gladys estaba todavia muy
caliente y completamente humeda de su leche y nuestro semen.. cuando me di
cuenta Enrique tenia el culo de Gladys en posicion de embestir, se acerco a
chuparlo y el muy canijo hasta la lengua le metio. Despues cambiamos Enrique
quedo boca arriba y Gladys continuaba en cuatro haciendo con Enrique el 69. Se
mordian y se lamian los dos sus miembros, yo deleitaba viendo esa excena y mas
me exitaba.

Entonces me toco disfrutar ese culito tan bonito.Yo tambien le meti mi lengua
por atras y luego ya con bastante lubricante introduje mi dedo mas largo por
ahi. Me di cuenta que le gustaba… y no pare de hacerlo, despues saque mi dedo y
acerque mi verga y con mucho cuidado la comenze a meter..esto me recordo el dia
enque en Europa ella me dijo — por favor cojeme por atras, y yo por temor a
lastimarla no lo quize hacer… que torpeza, pero en esta ocacion no iba a
desperdiciar mi oportunidad y lentamente la verga le meti… ayyyyy,, papa me
duele… despacito.. me esta doliendooooo…Enrique volteaaaaate.. cojeme por la
pepa…. traeme tu verga… por favooooor…Enrique se voltio y ya con ereccion le
dejo tamano minembro en su hoyo, mientras yo entraba cada minuto mas adentro por
atras…ayyy mi culito decia… me duele pero me gusta… quieeeero mas metelo
maaaaas….

– Mi amor le dije te entoy quitando tu virgininidad por ahi… ahhhhhhh… que
rico culo…ahhhhhh

– Metela todo pero todaaaaaa… — Enrique tu no pares…decia
Gladys….mmmmmm….mmmmm

Claro tu gozala para eso estamos aqui…no pares tampoco tu, decia Enrique ….

—Sigueeeee….sigueeeee…..hayyyy… hayyyy, que rico…. Hayyyy.

—Me estoy viniendoooo otra vez decia Gladys…. Que rico cogen….mas.. mas… no
paren.. siento las dos vergas hata la gargantaaaaa.. que deliiiiicia…… mas
quiero mas……

Después Enrique la saco, se paro y le acerco su verga a su cara y se vino con
una cantidad de leche que salió de él, Gladys decia — que deliiiiicia, que
riiiiiiico y se restrego de ella en la cara y en su cuello y la chupaba hasta
que ninguna gota de semen se desperdiciara. Despues yo me sali de su culo y
entre otra ves en su vagina, luego la saque y tambien me levante para venirme en
ella, en este caso le eche toda mi leche en sus tetas, que pudo mezclar con la
de Enrique y que escurria en su cuello y en su cara,.

— Gladys repetia, mi amor eso es la gloria….mmmm denme mas lechita mmmm, me
siento en las nubes en el paraíso!. Despues fue al baño y se limpio, mientras
Enrique y yo comentanbamos de la experiencia mas rica que habíamos tenido,
Enrique decía – tremenda mujer que tienes…no le falta nada….. y a nosotros
nos falta energia… que riiiiiica mujer….., que riiiica….

Ha pasado un mes después de haber tenido esta fantasía hecha realidad y
pienso que
hemos tenido mi esposa y yo el mejor orgasmo de nuestras vidas, Gladys comparte
la misma idea. Entonces esa misma noche Gladys me pregunto – Alfredo, lo
repetimos ? claro mi amor le conteste y en ese mismo instante los dos corrimos
al telefono para coordinar un viaje a Mexico e invitar a Enrique a tomar una
copa y a cenar, pero sobre todo ella queria mostrarnos su nueva faldita negra
con su blusa blanca y transparente, otro brassier igual y sus tacones nuevos que
queria estrenar frente a los dos.

Alfredo

 

Resumen del relato:
    Un viaje a Mexico para tener un trio con un amigo de la oficina.

Llegó el intercambio

Llegó el intercambio (14)

Pasaron algunos meses desde que habíamos
jugado a las prendas con Eduardo y Sandra, como novedad Sandra estaba en embarazo,
tenia tres meses, por lo que no habíamos vuelto a tener ningún
acercamiento de tipo sexual.

Se acercaba el día del cumpleaños de Gloria y quería darle
una sorpresa mejor que la que me había dado ella el día del padre.

Visite a Eduardo en su sitio de trabajo y le conté que había estado
pensando en celebrarle el cumpleaños a Gloria de una forma diferente,
por lo que deseaba que se lo celebráramos junto con Sandra y él,
Eduardo me pregunto que cual era mi idea y le explique deseaba que la atendiéramos
entre los dos para continuar lo que habíamos iniciado anteriormente.
Eduardo me respondió que por él no había ningún
problema pero que no sabia que diría Sandra teniendo encuentra el estado
en que se encontraba y que ya se le notaba la barriguita; yo le manifesté
que si era el caso le comentara que yo no tendría relaciones con ella
para que no hubiese problema y además que la idea era atender a Gloria,
dijo que lo consultaría con Sandra y me llamaría para tenerme
la razón, le recordé que era una sorpresa y le dijera a Sandra
que no le comentara nada a Gloria.

Al día siguiente Eduardo me llamo y me dijo que Sandra estaba de acuerdo
y que ella también participaría activamente pues no pensaba solo
mirar que la pasáramos bien todos menos ella. Quedamos en que pasarían
a recogernos el sábado en la noche en nuestra casa. Mientras llego el
sábado yo le dije a Gloria que ese fin de semana íbamos a salir
con Eduardo y Sandra a divertirnos. Cuando llego el sábado se vistió
con un vestido blanco que le dejaba notar su ropa interior y además era
tipo minifalda lo que la hacia ver muy sexy. Ya cerca al momento de que pasaran
a recogernos Eduardo y Sandra tal vez notando mi nerviosismo me llamo Gloria
y me dijo que si la idea era hacer algo parecido a lo que había sucedido
la vez anterior ella no lo pensaba hacer, por lo que me toco contarle la verdad,
que había hablado con Eduardo y Sandra para realizar un intercambio,
que la idea era experimentar cosas nuevas, Gloria continuo diciendo que no quería
hacerlo y por lo tanto no saldría con nosotros, entonces le dije que
no había problema que cuando llegaran Eduardo y Sandra les diría
que ella no quería y que simplemente fuéramos a bailar. Cuando
sentí que llegó el carro de ellos y me dirigía a abrirle
la puerta de la casa Gloria me llamo y dijo que estaba de acuerdo en hacer lo
que le habíamos preparado. Le di un beso y la anime diciéndole
que no se arrepentiría. Cuando entraron a la casa Sandra y Eduardo les
comente que Gloria se me estaba arrepintiendo Sandra subió a la habitación
donde estaba Gloria y Eduardo y yo nos quedamos hablando en la sala. Eduardo
me dijo que lo mejor era ir a bailar un rato para ir entrando en confianza y
luego si ir al motel, yo le manifesté que no estaba de acuerdo puesto
que a donde fuéramos a bailar seguramente nos iríamos calentando
y posiblemente habría caricias y acercamientos con la otra pareja que
al ser vistos por alguna persona que nos conociera seria bochornoso, que lo
mejor era ir directamente al motel alquilar un cuarto que tuviese pista de baile
y jacuzy. Cuando bajaron de la habitación Sandra y Gloria les comente
lo que habíamos hablado con Eduardo y dijeron que les parecía
mejor lo que yo proponía.

Cuando llegamos al motel nos sentamos en unas sillas que habían en la
habitación cerca al jacuzy e iniciamos a hablar sobre el tema del intercambio,
les manifestamos que hacia algún tiempo lo habíamos hablado con
Gloria pero que no había pasado de ser simplemente una fantasía,
Gloria le pregunto a Sandra que si se acordaba que ella le había comentado
alguna vez que yo (Jairo) había mandado un e-mail a una pareja que no
nos respondió.

Sandra comento que ella le había propuesto a otra
compañera de trabajo que si les gustase hacer un trío con ellos
pero que le respondió que con él si pero con ella no; Que otra
vez habían ido a una taberna y habían acordado con Eduardo hacer
algún levante cada uno por su lado pero que se puso a pensar que sin
saber con quien iba a ir a la cama la había hecho desistir de la idea.

Total que la charla giraba en torno a estos temas hasta que Eduardo comento
"pues nosotros venimos preparados, como será que Sandra no trae
pantys" y procedió a subirle la falda del vestido dejando ver que
efectivamente no los traía, yo les dije que Gloria si los traía
y le subí la falda del vestido para dejarle ver los pantys blancos de
encaje que llevaba puestos, por cierto se le veían muy bien. Sandra dijo
que si íbamos a jugar nuevamente a las prendas Gloria tenia ventaja por
lo que debía quitarse también los pantys, yo propuse que por que
no girábamos la botella y que al que señalara se los quitara,
todos estuvimos de acuerdo. Sandra me dijo al oído que si Gloria se disgustase
si ella se los quitaba a lo que le dije que no se preocupara que Gloria era
fresca, en la mirada se le notada que deseaba hacerlo. Gloria hizo girar la
botella y al detenerse señalo a Eduardo, note que Sandra lamento no haber
sido ella la afortunada. Gloria se levanto y se hizo delante de Eduardo que
ya se encontraba de pie, este procedió a subirle la falda del vestido
hasta la cintura y procedió bajarle el panty, poco a poco nos fue dejando
ver la hermosa entrepierna de Gloria, en cierta forma fuimos más afortunados
Sandra y yo que la vimos de frente puesto que Eduardo al estar atrás
de Gloria le veía era las nalgas claro esta que muy cerca su cara de
ellas. Después iniciamos a bailar intercambiados haciéndonos un
poco retirado una pareja de la otra, yo le pregunte a Sandra que si se había
dado cuenta en la salida anterior que yo le había tocado la vulva cuando
estábamos en el jacuzy respondiéndome que claro pero que se había
cortado pensando en que Gloria se diera cuenta y se disgustara, esta respuesta
me calentó y procedí a meter mi mano por debajo de su vestido
hasta hacer contacto con su vulva e inicie a introducir mis dedos entre su vagina,
acariciándole su clítoris, Sandra se pegaba más a mi y
suspiraba lo que me demostraba su excitación también empezó
a acariciarme el pene por encima del pantalón.

Gloria y Eduardo no perdían
el tiempo puesto que después me comento que Eduardo también la
estaba acariciando. Después pasamos nuevamente a las sillas y continuamos
con el juego de la botella. Lógicamente las mujeres fueron las primeras
que quedaron desnudas y cuando siguieron perdiendo les pusimos penitencias tales
como besarle la vulva la una a la otra.

A la primera que le toco besarle la
vulva fue Sandra, Gloria saco las nalgas hacia la orilla de la silla para que
Sandra pudiera ubicarse en medio de sus piernas y dejarle acercar más
fácilmente la boca hacia su vulva, después sucedió lo mismo
con Sandra, notamos con Eduardo que las dos lo disfrutaron, tanto el besar como
ser besadas, posteriormente cuando todos quedamos desnudos le toco a Gloria
la penitencia de besarle el pene a Eduardo, este se sentó en la orilla
de la silla y Gloria le tomo el pene que no estaba del todo erecto y poco a
poco lo fue acercando hacia su boca hasta que se lo metió del todo y
procedió a chuparlo, después Eduardo también la beso en
la vulva y la verdad sea dicha el espectáculo me estaba calentando sobre
manera, después Gloria y Eduardo salieron a bailar nuevamente y Sandra
y yo nos quedamos sentados besándonos y acariciándonos mutuamente,
Sandra jadeaba emocionada, me tomo de la mano y me llevo hacia la cama, diciéndome
que me hiciera de bajo para que no le hiciera presión en el estomago,
yo me acosté boca arriba y ella se sentó sobre mi pene e inicio
a cabalgarme mientras me besaba, también le besaba los senos y nuevamente
sollozaba de la emoción, pude ver cuando se acostó a nuestro lado
Gloria y luego sobre ella Eduardo en la posición del misionero, con esta
nueva vista rápidamente logre mi orgasmo y Sandra se saco mi pene de
su vagina y empezó a chupármelo hasta que nuevamente me lo hizo
poner erecto y nuevamente se sentó sobre el y empezó a cabalgar,
Eduardo y Gloria continuaban en la posición del misionero hasta que Eduardo
logró su orgasmo dentro de ella y se levanto.

Cuando Sandra y yo terminamos
Sandra se levanto y se fue hacia el lado de Eduardo y se pusieron a hablar,
Gloria me decía que le dijera a Eduardo que viniera nuevamente donde
ella (estaba emocionada), yo le dije a Eduardo que Gloria lo llamaba y Sandra
le decía que fuera que no la hiciera esperar pero Eduardo no fue, después
supimos que el motivo era que no logro nuevamente la erección.

Cuando
fui nuevamente a la cama junto a Gloria esta me dijo nuevamente que llamara
a Eduardo y le respondí que ya lo había hecho, y como continuaba
excitada procedí a acariciarla en la vulva tocándole el clítoris
y dándome tiempo a que se me pusiera duro mi pene, cuando lo logre procedí
a penetrarla hasta cuando logramos nuevamente el orgasmo, Eduardo y Sandra se
acostaron a nuestro lado y Sandra inicio a hacerle el sexo orar y a acariciarlo
pero no logro que se le pusiera erecto el pene. Después procedimos a
bañarnos nos vestimos y nos fuimos hacia la casa de Sandra y Eduardo,
yo conduje el vehículo debido a que Eduardo estaba bastante tomado, por
lo que decidimos que yo les dejara en la casa de ellos y que me llevara el carro
para mi casa, para que Eduardo no tuviera que manejar.

Debo confesarles que fue muy emocionante ver a mi esposa teniendo relaciones
con otro hombre y verla compartir sexualmente con otra mujer y a Gloria le gusto
mucho ya que después me lo demostró pero eso es otra historia.


Jairo.

 

Resumen del relato:
    En un cumpleaños, tendrá una sorpresa mucho mejor que la que le prepararon anteriormente.

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