Intercambio sensual
Intercambio sensual (14)
Hola, me llamo Jorge y estoy felizmente casado con una preciosa mujer que se
llama Maria. Después de leer bastantes relatos, he decidido escribir también
algo y que todos los navegantes lo lean y si les gusta, que disfruten como yo lo
hago también cuando leo los demás.
Lo que te voy a contar, amigo/a es algo que me sucedió el verano pasado y que
no me lo puedo quitar de la cabeza.
Llevo dos años casado, y aunque yo siempre he sido más activo en la cama que
mi mujer, ella últimamente, me está sorprendiendo por su voluntad a complacerme
y disfrutar de la vida como yo lo hago.
La verdad, es que aunque yo siempre he soñado con realizar intercambio de
pareja, nunca me lo he planteado en serio sopesando todas las ventajas o
inconvenientes que tiene el hacerlo. Algunas veces, he soñado con estar con otra
pareja, disfrutar del sexo con otra mujer estando la mía al lado disfruntado
ella también; es cierto que yo se lo he comentado a Maria más de una vez en la
cama, mientras hacíamos el amor, a lo que ella respondía con una sonrisa pero
nada más. Cuando hablaba era para decirme..: " yo eso … no sé…. quizás…."
pero nunca nada en concreto.
El verano pasado, en la playa de Benalmadena, Málaga, tuvimos un encuentro
con una pareja en la playa de cabo pino. Lo que sucedió en esa ocasión, con esa
pareja de Valladolid, creo que nos hizo pasar una barrera que nunca creía que
podría atravesar. Y digo creía y no creíamos, porque por supuesto a Maria ni se
le había pasado por la cabeza.
Lo que sucedió fue que salimos un día los cuatro con una falúa ( lancha
fueraborda) y en una calita apartada, hicimos el amor los cuatro, cada uno con
su pareja, pero al lado una de la otra. Mientras hacíamos el amor, nos
acariciamos y nos llegamos a besar, pero nada mas. Esa historia ya os la he
contado. Pero lo que supuso ese encuentro para Maria y para mí, fue algo más
profundo.
De regreso a casa, solo comentábamos entre los dos, lo bien que lo habíamos
pasado en la playa, lo placentero del descanso, merecido por otra parte, y lo
morboso del encuentro que tuvimos con Marcos y Elena (así se llamaban nuestro
nuevos amigos de Valladolid) . Después de hablar de ese encuentro, Maria y yo
coincidíamos en que fue todo un gustazo el hacerlo y la lástima de tener que
regresar a casa ya; pero en ningún momento nos arrepentimos de ese encuentro.
Ya de nuevo en casa, después de almorzar, sonó el teléfono y lo cogí yo. Era
Marcos. Estuvimos hablando un poco, yo le pregunté por Elena, él me preguntó por
María, en fin, lo clásico. Me preguntó que cuantos días me quedaban de
vacaciones yo le dije que diez; yo le pregunté lo mismo y él me dijo que le
quedaban seis días. Llegado a ese punto, me comentó que si nos parecía bien que
nos fuésemos a Madrid a pasar un fin de semana para agotar las vacaciones, que
Madrid en el verano estaba desierto y que no habría tantos agobios; quedamos en
que yo le llamaría después de consultárselo a Maria.
Mi mujer y yo, después de consultarlo entre los dos decidimos ir. Nos
encontramos los cuatro en el aparta hotel plaza de españa, en Madrid. Después de
los saludos e instalarnos en nuestras respectivas habitaciones, salimos a dar
una vuelta. Era viernes por la noche, cogimos el metro y fuimos a moncloa. Allí
estuvimos tomando unas copas en un ambiente estupendo. Elena iba guapísima, con
ese pelo negro y rizado y morenita por el sol…. estaba estupenda. Maria,
aunque sea yo el que lo diga, estaba radiante; alta como es ella, con esas
piernas largas…. la verdad es que Marcos y yo podiamos darnos por afortunados
por los dos bombones que llevábamos con nosotros. La noche pasó en esa tónica,
los cuatro charlando y animándonos cada vez más…. hasta que llegó el tema de
conversación estrella..: la experiencia la semana anterior en la playa.
Marcos dijo que estuvo bien, que fue excitante, mientras Elena le miraba
fijamente a los ojos con las mejillas coloradas. Yo contesté que para mi fue
genial, que era muy morbosa la situación…. entonces Maria dijo: " anda Marcos
que no te mueves nada mientras lo haces¡¡¡" echamos todos a reir por el
comentario, pero lo cierto es que a mi se me estaba poniendo el nabo durísimo e
imagino que a Marcos también porque no hacía más que moverse y estirarse los
pantalones para abajo. La situación se fue caldeando y en un momento dado Elena
dijo..: " lástima que no estemos en la playa ahora, me apetece un bañito, ¿
verdad Maria? ¿ a ti no?" a lo que contestó mi mujer que sí, que le apetecería
un montón bañarse de noche.
En ése instante salté yo:
-¡ vamonos a un club de esos que tienen para parejas, ahí suele haber
jacuzzis, pero nosotros a nuestra bola, sin nadie, y aunque no sea una piscina
para nadar pero por lo menos nos mojamos… ¿ que os parece?
Marcos dijo: " por mi estupendo, además sé yo de un sitio que está fenómeno y
no debe de haber mucha gente porque ahora en el mes de agosto suele estar todo
el mundo fuera"
Marcos no sabía que decir más, pero se le notó nervioso con su mujer, él no
se esperaba esa pregunta de Elena y se puso nervioso. La verdad es que como me
dijo más tarde marcos, él nunca había entrado a esos locales pero que sí que
había mirado información por gusto en internet.
Elena miró a María y dijo que por su parte no había problema, ¿ y tu Maria?
- por mi……. lo que digáis todos.
Dicho y echo. Los cuatro cogimos un taxi y nos dirigimos a un local de
parejas. Una vez allí, y después de hablar Marcos y yo con el gerente , nos
conducieron a la sauna. Todo estaba lleno de lujo, nada de cutre. Nos sentamos
primero en unos bancos que había al lado, con unas copas y en esto que María
dice:
eso no será un problema ¿verdad jorge?
que ellos nos miren y después que lo hagan ellos"
el jacuzzi …¡ que le vamos a hacer!"
Elena se quedó un poco seria, imagino que se imaginaba que pasaría algo así
pero no creería que sucedería. Como después me dijo Marcos, ellos al igual que
nosotros, también habían hablado del episodio de la playa, y de lo bien que se
lo pasaron. Y que mientras hacían el amor en su casa, fantaseaban con la
posibilidad que se nos ponía delante en esos instantes.
Marcos y yo, seguíamos hablando mientras nuestras mujeres, de espaldas a
nosotros se iban desnudando. Casi me giro para mirarlas pero me contuve, así que
no vi nada hasta que nos llamaron y al girarnos ya las vimos dentro del agua.
Entre risas, María y Elena dijeron que nos tocaba a nosotros desnudarnos pero
que ellas no iban a apartar la mirada. María tenia una expresión expectante;
mientras nos íbamos desnudando no hacia nada más que mirarnos a los dos como nos
quitábamos la ropa. Elena era la que peor lo llevaba, se le veía nerviosa, como
si estuviera indecisa.
Al quitarse Marcos los pantalones se le notaba que estaba excitado, la polla
se le salía de los calzoncillos, y María parecía avergonzada pero no apartaba la
vista.
Una vez dentro del agua, con las copas en la mano, empezamos a reírnos, a
hablar,… María no hacia mas que coger a Elena del brazo para situarla en los
chorros de agua que salían riéndose las dos…. volvíamos a estar los cuatro
juntos y desnudos, como en la playa, pero ésta vez iba a ser distinto; iba a ser
espectacular.
En un momento dado, cogí a María y le besé, le abrace y le subí un poco para
arriba dejando fuera del agua las estupendas tetas que tiene. Después hizo lo
propio Marcos con Elena, pero ellos se entretuvieron más que nosotros…….. y
se hizo un silencio que aproveché yo para volver a besar a mi mujer. Estaba
excitadísima porque pocas veces me ha besado igual, con la boca abierta y toda
su lengua dentro de mi boca….. empezamos a morrearnos cada uno con su pareja,
estábamos los cuatro excitadísimos….y muy juntos… yo besando a Maria y
Marcos besando las tetas de Elena; la escena era de película.
Cogí a María, le abrí de piernas y le hice sentar encima de mi polla, ella
estaba fuera de sí, con la respiración entre cortada, la separé un poco
echándole el cuerpo hacia atrás y en ese instante vi a las manos de Marcos como
agarraban con fuerza las tetas de Maria, delante de mis narices.. a veinte
centímetros de mi cara. La espaldas de Elena daban con las espaldas de Maria, y
los cuatro estábamos como locos. Empezamos a movernos, nos pusimos los cuatro
muy juntos, el hombro de Elena estaba junto al mío y el hombro de Maria junto al
de Marcos, las piernas enlazadas, yo creo que ya no sabía yo ni lo que tocaba,
pero la verdad, es que tampoco me importaba…..
Entonces ocurrió; Maria se giró un poco y empezó a besar a Marcos en la boca,
y yo mientras empecé a besar a Elena. Nos separamos de nuestras parejas y cogí
con fuerza a Elena. Estaba realmente estupenda; esos labios suaves besándome,
paseando su lengua por mi oreja y sintiendo su respiración profunda….. no me
pude reprimir….
Se me iban a salir los ojos de las cuencas….. Maria se echo más encima de
Marcos y bajo la mano hasta que cogió su polla y empezó a rozarla en su
clítoris, como a ella le gusta…. movimientos cortos pero rápidos. Marcos iba a
estallar…. y entonces dijo..:
Y así lo hicimos. Nos salimos los cuatro sin para de tocarnos, de
besarnos,…. era excitante..
Maria se sentó en el suelo esperando a Marcos, no le apartaba la mirada de su
polla mientras el se ponía el condón.
Yo tuve más suerte. Cuando me lo iba a poner, Elena cogió lo huevos con una
mano y con la otra cogió la polla y empezó a chupármela…. La verdad es que la
chupa mejor que mi mujer. Con movimientos suaves de mano y el capullo en su boca
yo estaba en el séptimo cielo..
De un vistazo vi como mi mujer, echada en el suelo, se abría de piernas para
acoger la polla dura de Marcos que sin pensárselo dos veces se la metió casi
entera. Maria se retorció un poco pero enseguida se entregó. Con los ojos
cerrados, mi mujer se retorcia de gusto y placer, mientras Marcos le besaba por
el cuello, el pecho, los pezones… Era espectacular, un ambiente propicio, una
pareja muy apañá y nosotros follando como locos…
Elena, me pasaba la lengua por la polla, bajaba a los huevos y casi la metía
en el culo, cosa que me ponía más nervioso todavía. Su lengua acariciaba mis
pelotas y con un dedo empezo a masajarme el culo. ¡ que guapa estaba Elena!, le
hice levantarse y empezé a besarle en la boca…Casi me corro cuando en ese
instante Maria me miró y con un gesto me indicó que nos tumbásemos al lado de
ellos, cosa que naturalmente hice. Estábamos haciendo un intercambio de parejas
en toda regla, ¡no me lo podía creer! Mi mujer parecía estar en una nube y Elena
no hacia nada más que mirar a su marido mientras yo seguía follandola como un
cosaco. Las dos tumbadas juntas en el suelo y nosotros encima de ellas como en
la playa, pero esta vez, con la chica cambiada. Ante tal espectáculo, el orgasmo
me vino rapidísimo, así que me retiré un poco avergonzado de la rapidez y antes
de correrme, me quité el condón y puse la polla en la boca de mi mujer para
correrme, cosa que hice enseguida tragándose María toda la leche. Mientras Elena
se levantó y cogió a su marido por las espaldas mientras se la seguía metiendo a
mi mujer. Eso debió excitar a Marcos mucho porque también se retiro de mi mujer
para correrse pero él, en lugar de hacerlo en la boca de Elena, lo hizo en su
culo. Marcos se levantó, se quitó el condón y cogió a Elena por la cintura y de
espaldas hasta que se la metió en el culo. En dos o tres embestidas, él se
abrazó a las espaldas de su mujer y se corrió dentro de ella.
Los cuatro nos quedamos tumbados un rato hasta que nos volvimos a meter en el
agua de nuevo, ésta vez para relajarnos y descansar.
Si os digo la verdad, no me importó para nada ver a mi mujer con otro hombre.
Después lo hemos hablado María y yo y lo mismo de enamorados que antes de
hacerlo. Los dos pensamos que hay que sentirse vivos de vez en cuando, y aunque
esas experiencias no las hagamos por rutina, si que viene bien de vez en cuando
realizarlas.
POR CUESTIONES DE PRIVACIDAD ESTE EMAIL FUE REMOVIDO
- Era mejor de lo que nunca imaginé.
admin :: oct.10.2011 :: Intercambios :: No Comments »