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Hetero: Primera vez

En el campamento

En el campamento (25)

Esta es la primera historia que cuento en internet.

Ocurrió en julio de este verano. Yo por aquel entonces tenía
15 años. Me fui de campamento a Asturias durante 15 días donde solemos ir todos
los años, ya que es un sitio donde nos lo pasamos fenomenal, y es donde ocurrió
esta historia.

Todo empezó el primer día de campamentos. Dentro del albergue
estábamos dos grupos distintos por lo que desde el momento de la entrada todos
estábamos espiando a las chicas del otro grupo por si había alguna de nuestro
interés. Las de nuestro grupo eran muy conocidas para nosotros, con algunas
llevábamos varios años de vacaciones juntos, hasta nuestros padres se conocen,
trabajan en la misma empresa. No nos interesaban por ahora y en el otro grupo
había varias que nos llamaban la atención.

Lo bueno estaba por llegar. Sin saber nada aparecen a media
tarde cinco chicas y tres chicos extranjeros que se acoplaban con nosotros. Una
chica morena, impresionante, pelo negro, con pocos rizos, alta, buen tipo, pecho
mediano, espectacular Me quedé hipnotizado por esta chica, durante el resto de
la tarde no pude dejar de mirarla ni un momento. Creo que ella también se dio
cuenta. El campamento comenzaba: canoas, caballos, acampadas y mucho más me
esperaba pero yo solo pensaba en Sofía (no es su nombre real).

Al hacer los grupos me toca dentro del mismo grupo que a
ella. Comenzamos a tener pequeñas conversaciones en inglés, ya que su idioma no
lo hablo ni ella el español. Pero me pasaba todo el tiempo mirándola, era la
primera vez que me enamoraba. Ella se estaba dando cuenta porque también me
buscaba con la mirada.

Estábamos en un pueblo muy bonito, muy cerca de la playa. Al
día siguiente por la mañana fuimos a una pequeña cala cerca del albergue. En la
furgoneta que nos desplaza ella se sienta encima de mi, provocándome una gran
erección, creo que ella lo nota pero no se preocupa, el recorrido es muy corto.
Cuando puso su toalla en la arena estaba yo mirando como se colocaba a mi lado y
pude verle el coño que se le marcaba en el bañador. No se si lo hizo
intencionadamente o no, aunque creo q si. Tenía un cuerpo espectacular, sobre
todo su pequeño culito.

Ese días empecé a tener mucha más confianza, no solo con ella
sino con mucha mas gente, sobretodo con las chicas q dormian en su misma
habitación y con mis compañeros de habitación y los de al lado. Eramos un grupo
de unos 8 o 9 normalmente.

Siempre estábamos haciendo actividades durante las mañanas,
tardes y noches, teníamos todo el tiempo ocupado. Haciamos muchas cosas en el
agua. Uno de los días el agua estaba muy fria y empecé a tener un poco de dolor
de garganta y resfriado con lo que mi monitor enseguida me mando para mi
habitación en vez de hacer los juegos de la noche.

Estaba impaciente esperando que terminasen los juegos para
que viniesen mis amigos y sobre todo Sofía, y de repente entró ella.

Comentaré en español todas nuestras conversaciones.

-Que haces aquí?? Porq no estas en los juegos??

-Preferia venir a verte

Ella iba con camiseta y minifalda y el bikini puesto. Cerró
la puerta, echó las contraventanas y encendió la luz. Se subió a una d las camas
y empezó a desnudarse. Yo ya la tenía como una piedra y se me notaba mucho porq
no llevaba ropa interior, solo el pijama. Cuando se desnudó del todo se acercó,
m bajó el pantalón y se metió mi polla en la boca. Me empezó a hacer una mamada
espectacular. Mientras estaba así me echó el culo hacia mi cara y nos fundimos
en un 69. Primero le comí el coño y luego empecé a meterle dos dedos mientras le
chupaba el culo. Le empecé a meter dedos en el culo, se lo abría y metía la
lengua hasta el fondo. Luego ella dejó de chupármela, se giró y se montó encima
de mi polla. Empezó a cabalgarme y así estuvo durante 5 minutos hasta que me
corrí en su espalda y en sus nalgas, Sofia protestó porque se la había sacado
para correrme fuera.

Después de la corrida descansamos un poco, y me la empezó a
chupar hasta que se puso otra vez dura en su boca. Entonces se puso encima de la
cama a cuatro patas y me pidió que se la metiera por el culo, yo no me lo podía
creer.

-Eres virgen por el culo??

-No, ya lo he hecho un par de veces por ahí

Dicho esto se la coloqué en la entrada y empecé a darle por
culo, por ese precioso culo. Miraba y no me podía creer que mi polla entrase en
su diminuto ano. Ella estaba gozando tanto como yo. Se corrió un par de veces
antes que yo. Cuando me corrí dentro d ella m dio un morreo, se vistió y se fue.
Yo caí rendido en mi cama. 10 minutos después llegaron los compañeros de
habitación.

Estuve todo el campamento follando como loco y lo mejor es
que nadie se ha enterado, me parece imposible que no nos hayan pillado en ningún
momento.

Nuestra mejor táctica era levantarnos por la noche, una vez
estaban todos durmiendo, y bajábamos al servicios de las chicas, donde ella me
estaba esperando sin bragas, se la metía desesperadamente, le daba igual por el
coño o por el culo, ella se corria dos o más veces, también le daba igual que me
corriese dentro de su coño, no se como se lo montaba para no quedar embarazada.

Si queréis comunicaros conmigo escribidme a:
POR CUESTIONES DE PRIVACIDAD ESTE EMAIL FUE REMOVIDO

 

Resumen del relato:
    Ocurrió en julio de este verano. Yo por aquel entonces tenía 15 años. Me fui de campamento a Asturias durante 15 días donde solemos ir todos los años.

Vacaciones en el pueblo

Vacaciones en el pueblo (25)

Todos los veranos pasaba mis vacaciones en casa de mis
abuelos. Una antigua y enorme casa de pueblo. Todos los viernes venían a cenar
el que había sido veterinario del pueblo (a quien le unía una gran amistad con
mi abuelo) y su hijo, que era retrasado. Normalmente yo salía con las amigas
después de cenar y dábamos unas vueltas por el pueblo, hasta encontrar algún
rincón donde hacernos algunos porritos y fumarlos mientras nos turnábamos para
vigilar que nadie nos sorprendiera.

Pero las noches en las que venían ese señor y su hijo, yo
tenía que quedarme en casa ya que mis abuelos consideraban una falta de
educación marchar habiendo invitados en casa. Además yo debía hacerle compañía a
Toñito, mientras los mayores hacían la sobremesa y charlaban y charlaban durante
lo que a mi me parecía una eternidad. Uno de esos viernes aparecieron en casa
con otro invitado. Era un compañero de Toñito, tanto o más retrasado que él. Lo
primero que pensé fue que por si no tenía bastante en soportar a uno, ahora
debía soportar a dos. Pero cuando terminamos de cenar, vi que Toñito y Alberto
no necesitaban para nada de mi compañía, ya que se pusieron a hablar entre ellos
ignorándonos a todos los demás. Yo aproveché ese momento para desaparecer y
salir al patio con la excusa de tomar el fresco.

Me puse a caminar por el patio, buscando el rincón más
alejado y así entre árboles y plantas, me lié un porro y me dispuse a fumármelo.
En aquel momento pasó uno de los gatos de mis abuelos y me puse a jugar con él,
y esa distracción hizo que no me percatara de que Toñito y Alberto habían salido
de la casa y estaban en el patio a muy pocos metros de mi. Tiré el porro y lo
pisé con el pie, rogando que no me hubiesen visto. Pero mis oraciones no fueron
escuchadas, ya que Toñito me dijo, riéndose tontamente, que no había necesidad
de que lo tirara que ya me habían visto. Pues vaya con el retrasado….. Se
acercaron más hacia donde yo estaba con la excusa de jugar también con el
gatito. Mientras Alberto acariciaba al gatito, Toñito me explicó que nos había
visto a mis amigas y a mi, fumando a escondidas. Y que sabía que no fumábamos
tabaco normal, que fumábamos lo mismo que su primo, y que eso era una droga y
etc., etc. Le dije que si se fumaba poco no era tan malo, y él me contestó que
si no fuera tan malo no me lo fumaría a escondidas.

Yo empecé a ponerme nerviosa, temiendo que Toñito se fuera de
la lengua, pero él me tranquilizó diciéndome que sería nuestro secreto, que él
sabía guardar secretos. Aquello me alivió, pero solo por un momento, porque
seguidamente Toñito añadió que si él guardaba ese secreto sería a cambio de
algo. Alberto parecía estar totalmente concentrado en el gato, aunque de vez en
cuando levantaba la vista como intentando captar algo de la conversación. Le
pregunté a Toñito qué quería a cambio de guardar el secreto, dando por hecho que
sería alguna insignificancia. A lo que él respondió: "Quiero que me enseñes las
tetas". Aquello me dejó helada. ¡¡Un retrasado mental me estaba haciendo
chantaje!!.

Mi primera reacción fue responderle que ni loca y mandarle a
la mierda. Pero solo de pensar que mis abuelos se enterasen de que fumaba, y
nada menos que marihuana….. Intenté convencerme de que solo era enseñarle las
tetas, se quedaría contento y guardaría el secreto. Así que totalmente enfadada
y con ganas de terminar con aquello de una vez, me desabroché el top, dejando
mis tetas al aire. Toñito se quedó con la vista fija en ellas y Alberto dejó al
gato y se levantó lentamente sin apartar la mirada de mis tetas, que aquella
penumbra hacía más claro el contraste de mi piel blanca y mis pezones oscuros.

Permanecieron así embobados unos minutos, hasta que creí que
ya había sido suficiente y me dispuse a abrocharme el top, cuando Toñito me
interrumpió diciendo que todavía no. Se acercó un poco más y alargó una mano
para tocarme, a lo que yo me aparté para esquivar su mano. Le dije que el trato
era solo mirar, y me respondió que él sería quien dijera cuando sería
suficiente. Su mirada me dio miedo, y comprendí que estaba hablando muy en
serio, así que dejé que hiciera. Volvió a acercar su mano, consiguiendo esta vez
su objetivo.

Empezó a tocarme una teta, como para comprobar su dureza.
Animó a Alberto a que hiciera lo mismo con la otra. Alberto llevó su mano
ansiosa a mi otra teta, pero sus caricias eran más torpes que las de Toñito. Sus
respiraciones se hacían más lentas y profundas, mientras sobaban mis tetas a su
antojo. Toñito se animó entonces con el pezón, pellizcándolo y tirando de él,
sonriendo sorprendido ante el cambio del aspecto del pezón, que se iba
endureciendo cada vez más. A pesar de mi enfado, aquellas caricias me estaban
empezando a excitar y mis pezones estaban totalmente erguidos.

Toñito apartó a Alberto, y cogió con ambas manos mis tetas
amasándolas. Entonces agachó la cabeza acercando su boca a ellas y empezó a
lamerlas. Su lengua recorría mis tetas, y los lametazos dieron paso pequeños
chupetones, que cada vez eran más violentos. Introdujo uno de los pezones en su
boca, mientras con la mano torturaba mi otro pezón. Empezó a chupar mi pezón con
fuerza, como si quisiera alimentarse como un bebé. Aquello me dolía, pero a la
vez me producía placer entre las piernas.

Alberto nos observaba mientras se acariciaba la entrepierna
por encima de los pantalones. Cuando creí que Toñito había perdido el control y
que no parecía tener intención de dejar de chuparme las tetas, se apartó de mi.
Entonces entre jadeos me pidió que me quitara los pantalones. Intenté asustarle
diciéndole que podían pillarnos los mayores, pero su respuesta fue que estaban
demasiado concentrados en sus conversaciones como para echarnos en falta. Vi que
no iba a poder escapar de aquello, que no iba a tener más remedio que acceder a
los caprichos de Toñito si no quería que mi familia supiera lo de la marihuana y
me tuvieran todo el invierno castigada sin salir. Me puse de espaldas a ellos y
me bajé los pantalones y las braguitas. Aún no había terminado de ponerme
derecha, cuando noté las manos de ellos en mis nalgas. Las acariciaban en toda
su extensión, dándoles de vez en cuando un pellizco. Toñito me dio la vuelta y
volvió a atacar mi tetas con la boca, mientras con las manos amasaba mis nalgas.

Alberto se puso detrás de mi, y apartó las manos de Toñito
para acariciar él mis nalgas. Sus caricias se iban animando cada vez más, y
notaba sus dedos cada vez más cerca de mi culo y de mi coño, hasta que
finalmente pasaba descaradamente sus dedos por toda la raja de mi culo, haciendo
presión con uno de sus dedos en mi ano. Toñito había acercado su mano a mi coño
y estaba jugando con mi vello, cuando me dijo que me tumbara en el suelo, que
quería verlo. Yo me sentía medio mareada por la marihuana y por sensaciones que
nunca antes había sentido, y accedí a tumbarme en el suelo. Ellos se
arrodillaron a ambos lados y me abrieron las piernas. Acercaron sus caras a mi
coño para verlo más de cerca. Sus dedos lo abrían, dejando expuesto un clítoris
que no tardarían mucho en descubrir y en jugar con él.

Le daban golpecitos con un dedo, le soplaban y le daban
pequeños tirones. Toñito seguía jugando con mi botoncito, mientras el otro
introducía sus dedos en mi coño, cada vez más adentro como queriendo investigar
hasta donde podrían llegar sus dedos. Toñito se había apoderado de mi clítoris
con una de sus manos, y con la otra me pellizcaba un pezón. En mi cara de
confusión debió intuir algo de placer, porque aceleró el ritmo de sus caricias.
Alberto se había tumbado a mi lado, y mientras seguía jugando con sus dedos
dentro de mi coño, su boca hacía con uno de mis pezones lo que había visto hacer
a Toñito momentos antes. Para entonces yo había perdido totalmente el control de
mi cuerpo. Un cuerpo que estaba disfrutando por  primera vez de ese tipo de
caricias. Descubrí que según el movimiento que efectuase Toñito en mi clitoris,
me excitaba más, así que puse una de mis manos sobre la suya para marcarle el
ritmo.

Mi vagina se contraía alrededor de los dedos de Alberto, y él
jugaba a meterlos y sacarlos. Estaba totalmente mojada, y Alberto le dijo a
Toñito entre risas tontas "Se está haciendo pis". Mi cabeza se agitaba de un
lado a otro, mis manos buscaban desesperadas algo donde aferrarse, mis caderas
se movían por voluntad propia, buscando deshacerse de la tensión que se estaba
produciendo en mi vientre. Mientras mis tetas se hacían más pesadas y mis
pezones se endurecían casi hasta doler. No entendía qué me estaba ocurriendo,
pero no podía parar. Con el tiempo comprendería que aquello era un orgasmo. Me
quedé medio desmayada, pero Toñito y Alberto seguían con sus manos y sus bocas
jugando en mi cuerpo. Se habían desabrochado los pantalones y pude ver
perfectamente sus pollas. Era la primera vez que veía una, fuera de la
televisión y de las revistas. Me sentí atraída por ellas, así que me incorporé
para observarlas con detenimiento.

Toñito y Alberto permanecieron tumbados a ambos lados de mi,
esperando a ver cual sería mi reacción. Acerqué mi mano a la de Toñito rozando
con uno de mis dedos toda su longitud. Tenía un tacto extraño, diferente. Le
acaricié rodeándolo con mi mano. El ritmo de la respiración de Toñito había
cambiado y estaba sudoroso, por lo visto aquello le gustaba, así que proseguí
con mis caricias. De repente Toñito colocó su mano sobre la mía cambiando la
presión y la velocidad de mis caricias. Coloqué mi otra mano alrededor de la
polla de Alberto, imitando el movimiento que Toñito me estaba enseñando. Ambos
parecían respirar con dificultad, uno con los ojos cerrados y apretados, y el
otro como mirando a un punto fijo lejano. Sus caras parecían diferentes, ambos
sudaban y apretaban sus mandíbulas.

De pronto sus pollas empezaron a escupir un líquido. Aquello,
más las caras que ponían como de sufrimiento, terminaron asustándome, creyendo
que les había hecho daño. Por lo que me aparté de ellos y recogí mis ropas. Me
vestí rápidamente, mientras ellos permanecían en el suelo jadeantes y salí
corriendo de allí. Aquella noche me acaricié recordando las caricias de Toñito y
Alberto, introduciendo mis dedos como lo había hecho Alberto e imaginando que
eran sus pollas.

 

Resumen del relato:
    De vacaciones en el pueblo de los abuelos, y conociendo el sexo en compañía de dos retrasados.

El Despertar de Rosita (5)

El Despertar de Rosita (5) (25)

"El Despertar de Rosita (V)"

La carita de la niña seguía avanzando inexorablemente a su
objetivo, la húmeda protuberancia estaba ahí cada vez más cerca, esperándola! De
repente se detuvo, el hombre dejó de tirar de su cabello a sólo unos milímetros
de su instrumento. La razón era simple, el mecánico adivinaba sin equivocarse
que la nena jamás había estado ni remotamente cerca de un hombre y menos en
tales circunstancias, por lo que ese breve espacio entre su verga y el angelical
rostro era lo único que le restaba a su inocencia la cuál él iba a tomar sin
miramientos, por lo que quiso guardar en su memoria aquella imagen como una foto
instantánea de su cerebro, a manera de un recuerdo imperecedero de tan
maravilloso momento!

Rosita no sabía que hacer, estaba desconcertada y no se
atrevía a mirar a la cara al tipo. Su corazón latía como nunca antes mientras
sus ojos nuevamente se dejaban hipnotizar por el objeto que parecía reclamarla
con cada nuevo movimiento, como una serpiente antes de lanzar el mordisco. El
instante se prolongó interminable para la niña, quien de repente se percató de
algo más: El aroma que de esa cosa emanaba.

A sus fosas nasales entraba ahora sin pedir permiso un hedor
fuerte, rancio, resultado de la mezcla de sudor, orines y líquido seminal del
macho. Sin embargo y para su sorpresa no le desagradó para nada! Cerró los ojos
y aspiró profundamente de aquella esencia que la erotisaba como ninguna otra
cosa hasta entonces, en parte quizá por que la naturaleza ya la había preparado
para regocijarse de tales cosas que antes le parecieron repulsivas y asquerosas.
Ante los atónitos ojos del hombre la pequeña naricita se hinchó degustando
nuevamente de ese perfume sexual tan intenso con la mirada perdida dentro de sus
párpados infantiles; esa era la señal triunfante de que él, en ese instante,
había despertado el instinto sexual de la chiquilla!

Eso era todo, ahora como un poseído jaló sin recato alguno de
las colitas para estrellar la carita de lleno contra su verga aún cubierta por
la tela. Con movimientos de arriba a bajo y de derecha a izquierda mancillaba
enloquecido la cara de Rosita, quien aún con los ojos cerrados y con los labios
fuertemente apretados se dejaba hacer cual muñequita de trapo mientras que el
transparente líquido mezcla de fluidos iba dejando su huella húmeda y pestilente
en cada región que iba contaminando: En las mejillas, en la nariz, en los
labios, sobre los ojos y la frente de Rosita!

Al cabo de algunos instantes de frenesí el sujeto volvió a
jalar de las colitas infantiles retirando el rostro de su verga pues quería
observar su obra, así que con la mano derecha levantó la barbilla de Rosita de
manera que pudieran verse mutuamente a la cara. Ella abrió los ojos a medias
extasiada aún por la experiencia y con los delgados labiecitos cerrados cual
ostra. Que fabulosa se veía con la carita húmeda de su porquería de macho! El
mecánico acercó su cara a la de ella y la olfateó percibiendo el rancio hedor
con el que la había mojado quedando feliz por el resultado. Parecía un perro
revisando que su territorio hubiera sido debidamente marcado! Ahora ya estaba
"bautizada" para el sexo!

Acto seguido miró sobre la cómoda de donde minutos antes la
niña había tomado el marcador, descubriendo el pequeño y colorido estuche
escolar marca "Barbie" repleto de lápices, plumas, marcadores y otros utensilios
de trabajo y sin dejar de sujetar con su mano izquierda la colita derecha de la
nena introdujo la mano, encontró unas tijeras y las extrajo de su recipiente
mientras ella con los ojos ahora ya bien abiertos y la respiración agitada
seguía con la mirada sus movimientos. Introdujo las tijeras cuidadosamente en el
costado derecho de su abierto overall, buscando el extremo posterior de la tela
del calzón para cortarlo a la altura de su pierna derecha. Le costó algo de
trabajo pero finalmente corto el trozo y la tela salió disparada como liga sobre
el costado opuesto debido a la presión que causaba su miembro.

Como si fuera una viga flexible apestosa pinga se agitó libre
frente a la atónita Rosita, quien ahora abría más no solo sus ojos sino la
boquita que hasta ese momento había permanecido firmemente cerrada. No era
posible… frente a sí tenía una verga de verdad!

 

CONTINUARA… 😉

 

Resumen del relato:
    Rosita quedó apestosamente bautizada para el sexo!.

El Despertar de Rosita (4)

El Despertar de Rosita (4) (25)

"El Despertar de Rosita (IV)"

El susto fue inmenso! Ante sus ojos y por encima de ella se
encontraba un hombre desconocido, enmascarado con una media que le deformaba el
rostro en forma siniestra, espantable, mismo que la miraba fijamente como
queriendo devorarla con esos ojos rojos y brillantes! La impresión fue tan
grande y abrupta que la nena quedó muda, sin poder articular palabra o sonido
alguno, sólo una bocanada de aire ingresó por su pequeña boquita como un ahogado
suspiro. Su cuerpecito paralizado quedó quieto cual una roca mientras sus
asustados y muy abiertos ojos no podían apartarse de ese rostro amenazador.

Por la reacción tan inesperada de la niña el intruso
comprendió que ahora la tenía totalmente a su merced, sola, muda, desnuda,
impotente para pedir ayuda o defenderse, así que el depredador ya no dudo un
sólo instante más, todo estaba a su favor, el destino era su cómplice y si por
la razón que fuera se encontraba envuelto en esa vivencia entonces quería decir
que se la merecía y que tenía todo el derecho de disfrutar .

Sin decir palabra, con su mano derecha, grande, sucia de
aceite, ruda y callosa por la diaria labor de su oficio el mecánico tomó
firmemente a Rosita de la colita izquierda de su cabello que aún reposaba sobre
la almohada, obligándola lentamente a sentarse sobre la orilla de la cama. La
nenita se dejó guiar mansamente sin oponer resistencia alguna pues sabía que
todo esfuerzo sería inútil, por lo que ya sentadita, cerró sus piernitas
instintivamente en forma pudorosa, tal y como le habían enseñado desde
pequeñita, y colocó sus manitas a cada lado tomando fuertemente el extremo del
colchón, aguardando en silencia sin poder imaginar con certeza lo que vendría.

Ya teniéndola en esa posición el hombre la recorrió de arriba
abajo, su cuerpecito temblaba, los delicados piececillos cubiertos por las
delgadas calcetas reposaban sobre sus puntas torcidos un poco hacia dentro,
dejando traslucir los deditos delgados y delicados. Pero lo que de inmediato
llamó poderosamente su atención fue el hecho de que los pequeños pezones de la
chiquilla aún permanecían erectos no obstante el susto, por lo que consideró que
a pesar de todo aún se encontraba excitada. Buena señal!

Efectivamente, por alguna extraña razón Rosita estaba
verdaderamente excitada con todo aquello, antes por su preámbulo masturbatorio y
ahora ante la sorpresiva presencia de ese intruso que le hizo revivir lo visto
en el video porno, sintiendo que el destino ahora le deparaba la misma suerte de
las chicas observadas en la candente filmación. Ella, una chiquita de sólo 12
años estaba a punto de experimentar en carne propia todo aquello que tanto
anhelaba!

Fue entonces que desvió la vista para observar la entrepierna
del sujeto. Ahí justo frente a ella y a sólo unos centímetros se encontró con el
enorme montículo que sobresalía del overall, el cual parecía palpitar en
movimientos de arriba abajo por alguna extraña fuerza interna, hipnotizándola
por completo. En ese momento, sin soltarla, con la mano izquierda que aún tenía
libre el hombre procedió a desabotonar su uniforme de trabajo a la altura de su
pene, botón tras botón. Al concluir con el tercero jaló de un lado y luego del
otro la tela abierta, dejando a la visa de la niña un calzón de color azul
cielo, delgado, totalmente humedecido en la parte frontal donde la verga cual
ariete golpeaba sin cesar queriendo liberarse.

Hecho esto el tipo dirigió ahora la otra mano hacía la colita
derecha que pendía de la cabecita de la niña, deleitándose con la caricia que
los suaves cabellos producían en sus rudas manasas, estrujándolos por algunos
instantes entre sus dedos dándose cuenta de que su pequeña presa no quitaba la
mirada del área de su verga, boquiabierta y expectante. Jamás habría imaginado
que en su simplona vida tendría la oportunidad de vivir una experiencia como
esa, así que estaba dispuesto a gozarla al máximo! Ya era hora de dejarse de
remilgos, así que lentamente fue jalando de las colitas de la nena acercando su
carita directamente hacia su caliente pija!

 

CONTINUARA… 😉

 

Resumen del relato:
    Ahora Rosita está a merced del intruso.

Como me convertí en una puta

Como me convertí en una puta (25)

Todo sucedió cuando tenia 16 años, lo que les relate no me lo
van a creer porque todo sucedió demasiado rápido, es mas mi relato es corto
porque no hubo nada de platica, de que me gustas mira te va a gustar no hubo
nada de eso, todo paso porque tenia que pasar.

Recuerdo que llegue a casa de mi amiga dulce yo iba vestida
con una minifalda voladita muy cortita y una blusa straples sin brasier y calzón
de hilo color negro de encaje recién me había depilado mi rajita para salir con
mi amia y andar sexy. Lo que les contare a continuación es lo que no me van a
creer:

Cuando llegue a casa de dulce y toque la puerta salió a
recibirme su papa este se me quedo mirando y me saludo con un beso como siempre,
luego me tomo de la mano y me llevo hasta la recamara de dulce ahí me abrazo
fuertemente por detrás apretando mis pechos y pegando su verga ya parada a mi
colita, no se que me paso sentí entre miedo y placer porque nadie me había
tratado así, y en lo que reaccione me desnudo los pechos y con una mano me
acariciaba los pechos y con la otra me acariciaba mi panochita ya muy húmeda,
luego me tiro a la cama sin quitarme la ropa con mi blusa enrollada en mi
cintura, se saco su enorme verga yo no sabia que hacer lo único que pensé fue en
abrir mis piernas, hizo mi calzón a un lado y de un solo empujón me la ensarto
toda que me dolió hasta el alma, pero no quería que me la sacara, luego sentí
que se empezó a mover rápidamente y mi gozo aumento, saco su verga de mi rajita
que aun pedía mas se la jalo unas dos o tres veces y me lleno la falda y la
blusa de su leche, yo aun me estremecía del orgasmo que me vino.

El señor se levanto de mi se guardo la verga y se fue a la
sala, yo me quede acostada pensando en lo que me había sucedido y que pasaría
ahora que ya no era virgen, me daba entre vergí¼enza y alegría no se sentía raro,
me arreglé la ropa y fui a la sala y le sonreí y recuerdo que le dije que si que
pasaría de ahora en adelante y lo único que me respondió sacándose la verga fue
lo que tu quieras que pase niña meneando su verga que se levanto de nuevo
jalándome haciendo que me arrodillara me tomo de la cabeza puso su verga en mis
labios instintivamente abrí la boca y la chupe, no me conocía ni yo misma, me
dijo que se la dejara bien ensalivada me levanto me puso de espaldas a el me
hizo de nuevo el calzón aun lado y me dijo que me sentara pero esta vez me la
metió por el ano cuando entro la cabecita de su verga causándome un gran dolor
me quise levantar pero me fue peor porque me jalo fuerte y me la metió toda me
dolía mucho y lloraba.

Me empezó acariciar mi panochita con una mano y con la otra
me pellizcaba los pezones causándome mucho placer y empecé yo sola a subir y
bajar en su verga hasta que me canse luego me puso a gatas y me dio tan duro que
no tardo en llenarme el culo de su leche. Luego de descansar un rato me fui al
baño para arreglarme bien pero estaba muy adolorida y se compadeció de mi
llevándome a mi casa, no hablamos de nada en el camino solo cuando llegamos a mi
casa me dijo que me esperaba que mañana de nuevo en su casa que me tendría una
sorpresa.

Lo que paso al día siguiente luego se los cuento.

 

Resumen del relato:
    Cuando tenia 16 años el papa de mi mejor amiga me violó pero me gustó.

El Despertar de Rosita (3)

El Despertar de Rosita (3) (25)

"El Despertar de Rosita (III)"

El tipo sujeto ya no podía más! Aquello era demasiado para
él, así que enloquecido por la lujuria dejó atrás todo pensamiento de moralidad
pues su ardiente cerebro le gritaba no dejar pasar la oportunidad que se le
ponía en charola de plata y que seguramente jamás se repetiría.

Entonces dejó de mirar para sentarse en el suelo recargado
sobre la pared debajo de la ventana con la mirada perdida entre la ropa que
colgaba del tendedero, descubriendo un par de medias que ahí se encontraba.
Cuidadosamente jaló una de ellas arrancándola del cable y volvió a agazaparse en
el mismo lugar poniéndose la media en la cabeza a manera de los ladrones de
antaño; tomó una navaja que traía en el bolsillo y con ella abrió dos pequeños
orificios a la altura de cada ojo y otros tantos para los orificios nasales.
Todo estaba listo, ya nada lo detendría!

Manuel volvió a mirar por la ventana, descubriendo a Rosita
perdida en el placer que se estaba dando así misma. Sus gemidos ahora eran casi
gritos por lo que Manuel pudo adivinar que la nenita estaba sola en casa, ya que
de otra manera sus familiares la habrían descubierto desde hacia mucho tiempo.
Cuidadosamente comenzó a introducirse en la habitación, muy despacio, la
alfombra que cubría el piso amortiguó perfectamente la pisada, después se
introdujo de espaldas colocando el segundo pie…ya estaba dentro!

Miró la habitación confirmando que no había nadie y que la
puerta estaba cerrada por lo que los únicos testigos de la apasionada sesión de
la aún infantil nena eran los rostros de sus ídolos musicales que mudos
observaban la escena desde los muros, así como los numerosos y coloridos muñecos
de peluche que sobre la cama y los muebles adyacentes parecían ser atentos
espectadores. Los latidos de su corazón parecían más fuertes que las
exclamaciones de la niña quien con los ojos cerrados parecía transportada a otro
espacio sólo consciente de sus propios placeres masturbatorios a los que ya se
encontraba entregada sin freno alguno.

Con cuidado avanzó hacia ella colocándose en el costado
derecho a sólo unos centímetros de la cama. Desde esa altura podía recorrer con
la mirada el cuerpo entero de la niña, desde su negra cabellera peinada con dos
colitas luciendo dulcemente inocente, su rostro fino y limpio, el cuerpo
delgadito y firme de piel ligeramente apiñonada, las pequeñas tetas cónicas que
temblaban firmemente cual gelatinitas recién hechas acariciadas a intervalos por
su pequeña manecita, las piernas largas y bien torneadas, las blancas calcetas
escolares a media pantorrila y por su puesto el botón pre-adolecente de su
pubis, cubierto apenas por una delicada capa de pelucilla que aparecía y
desaparecía a intervalos de acuerdo con el frenético vaivén del marcador con el
que la chiquilla alimentaba sus hambrientos y rosados labios vaginales!

Rosita murmuraba cosas incoherentes al igual que gemía sin
cesar cada vez con mayor intensidad pero Manuel se percató de que desde ahí se
percibían con cierta intensidad los sonidos provenientes del taller, mismos que
amortiguaban las exclamaciones pasionales de la nenita. Su verga estaba erguida
al máximo sin más límite que la suave tela de algodón de su calzón y la ruda
superficie del overall. La humedad pre-seminal era ya más que evidente pues a
cada palpitación del pene un nuevo torrente de líquido se hacía sentir en el ya
muy lubricado glande. Sus "guevos" parecían dos fuelles incandecentes bombeando
con furia el líquido interminable hacia su verga enloquecida que aparentaba
reventar con cada nueva pulsación.

El tipo estiró una mano y colocó el cerrojo en la puerta de
la habitación, ahora la suerte estaba echada y era el momento de hacer su
aparición en el escenario de aquella ardiente y delirante representación. Hecho
esto reparó en que justo frente a él se encontraba el gran espejo de la cómoda
infantil, en el cual se veía reflejado como uno de esos personajes de película
de horror, pues la media deformaba su rostro de forma siniestra mientras que sus
ojos enrojecidos por la lujuria parecían dos pedazos de carbón infernales, a
todo lo cual se sumaba el efecto de su respiración agitada que dilataba un poco
la malla de la media dándole la apariencia de un toro bufando!

Entonces sucedió lo inevitable… Rosita abrió los ojos…!

 

CONTINUARA… 😉

 

Resumen del relato:
    Ahora toca al mecánico tomar parte de la acción con la niña.

Tres Para Uno

Tres Para Uno (25)

La siguiente es una historia ficticia creada bajo eventos mas
o menos parecidos y exagerando la realidad para que esta sea mas erótica

 


Mira cínico, que sea la ultima vez que te metes a mi
cuarto y me tocas porque la próxima vez le cuento a mi marido


Esa palabras cruzaron mis oídos, porque la noche anterior
había entrado a gateando a la habitación de la mujer de mi primo, una chica de
26, que me llevaba por 5 años y era mucho mas alta que mi, pero la calentura y
una peli porno me habían terminado de elevar mis deseos sexuales para ella.

Todo empezó cuando mi primo decidió casarse y mientras
terminaban la casa, el vivía con su padres, yo estaba ahí por eran mis
vacaciones, esos 2 meses, esa mujer me calentó de una manera, siempre usaba
minifalda mostrando sus delicada piernas canela, y camisas ajustadas sin sostén,
pero claro, solo en la casa hacia eso, siempre procuraba verle el calzón cuando
ella estaba sentada distraída leyendo o viendo televisión, hasta cuando ella iba
al baño, trataba de ver por una rendija que yo forcé de una patada, la cosa es
que no me aguantaba.

Esa noche, después de ver una peli porno en el cuarto donde
dormía, me aventure a su habitación, como mi querido y muy pendejo primo no
estaba, pues aproveche, ella siempre se quedaba dormida con la ropa y la puerta
abierta, pues todo era atareado para ella, o sea que dormía oliendo a todo,
hasta el día siguiente que se daba un baño tanto en la mañana como al medio día
y en ocasiones por las tardes, y claro, yo estaba presto para poder verla, pero
nunca lo logre, porque cerraba el baño con mas cortineros que una obra de teatro
en su segundo acto, lo hecho es que me tire al suelo con mi corazón temblando y
me apoye de espalda a su cama, yo estaba sentado en suelo, atrás de mi estaba su
bien paradito culo detrás de una minifalda azul marino, me di vuelta y puse mi
mano en su culo, note que era pronunciada la raja del culo, un placer de los
dioses, mi mano subió por su cintura y llegar hasta unas enormes tetas que
poseía, las apreté suavemente, creo que estaba embriagado por el placer que me
importaba si se movía, luego volvió hasta su culito y metí la mano dentro de la
falda, toque aquel calzón tan suave, toque sus piernas, ya qué no podía hacer
nada mas, me retire, esa noche dormí de lo mas delicioso.

Al día siguiente ya en la tarde, ella me dijo que pasa a su
cuarto, estábamos solo, y fue cuando me dijo:


Mira cínico, que sea la ultima vez que te metes a mi
cuarto y me tocas porque la próxima vez le cuento a mi marido


Vaya, estaba asustado, ella se había dado cuenta, la muy
pendeja no duerme como piedra, bueno, hasta ahí la diversión, el día siguiente
le toco ir de viaje por tres días, entonces aproveche a entrar a su cuarto y
cerrar la puerta, pues por la confianza que hay entre todos, pues no era
extraño, pues pensaban que iba a ver televisión, pues mi primo se había comprado
uno de pantalla gigante, pero esas no eran mis intenciones, entre de volada,
cerré la puerta, abrí el cajón de ropa y busque sus panties, encontré uno
bellísimo de suaves encajes, lo tome entre las manos y me baje el pantalón y
empecé a hacerme una paja, acabe de una manera estupenda.

Pues hice eso durante los días que quedaba de que ella
llegara, ya cuando llego, todo estaba como ella lo había dejado, pues esa misma
tarde, como yo siempre veo mis pelis pornos, estaba de lo mejor cuando ella toco
a mi puerta, lo interesante del caso es que nadie pasa en la casa mas que en las
noches, y ella solo es cuando la ocupan en el trabajo, pues a pensar de que es
simple, es muy atareado, me llamo a la puerta para preguntar si ordenábamos algo
de comer, pues corrí a vestirme, echar perfume a la habitación, y apagar la tele
pero con el video encendido, grave error, hasta no demostrar lo contrario, entro
y me miro de lo mas tranquilo viendo una revista científica de las que
acostumbro comprar, que prefiero esa a una revista porno, ya que esa valen una
madre y no tiene movimiento, pues me hizo la pregunta y yo le dije que comida
japonesa, mas pescado que otra cosa, je je j eje, pues miro al televisor y noto
que el VHS estaba encendido, encendió la tele manualmente y en plena faena se
encontraban una tía ensartada por un tío, ella me volvió a ver.


Ja, pendejo, es que eres un caliente, chiquito pero
caliente

Así soy

Pero ahorita te quito esa calentura, que me tienes

¿comooooo?

Si quieres ensartarme me lo hubieras pedido, las cosas
conmigo son pedidas y no arrebatadas

Lo sabré para la próxima

¿para la próxima? De cogerte, te cogere en este preciso
momento


Me tenia cagado la forma tan posesiva con queme hablo, dicho
todo esto, se me acerco y me tiro a la cama, se me subió encima y pude ver
dentro de la minifalda el calzón que tenia, ya empezaba a humedecerse, se subió
la falda y se quito la camisa de un tiron, dejando mostrar sus enormes pechos
que casi no cabían en el sostén.


Bien, si me querías tener aquí estoy, y si me quieres
ensartar, que me la ensartes mejor que mi marido.


Me desabotono el pantalón y me saco el pene que ya este
estaba parado y segregando fluidos lubricantes, los tomo de la mano y se fue
directamente a metérselo en la boca, sentía que me, mataba de placer, pues su
boca estaba calida y suave, solo le dio como sus cinco chupadas, y se termino de
quitar la falda, yo me apresure a desnudarme también, ya estábamos los dos en
traje de talco, (talco mo venimos al mundo).


¿Quieres ensartarme esa fierecilla en mi coño, verdad?

Eres una adivina de primera

Y chistosito también, pero no te salvas chiquito


Me agarro el pene y se tiro encima de el entrando de lleno a
su coñito que la parecer mi querido primo no le hacia ni verga, ella dio un
gemido de placer


Delicioso, ya la tuviera así tu primito, la verga ese
jodido que ni cogerme puede


Empezó a moverse cada vez mas rápido de forma desenfrenada,
sentía que sus fluidos vaginales se mezclaban con mi sudor y me bañaba todo el
cuerpo, ya estaba a punto de acabar, tanto ella como yo, se salio rápido de mi
pene y me lo asió de nuevo y se lo llevo a la boca.


Me gustaría tener la dicha de probar tu deliciosa crema


Yo ni hablar podía, cuando me vine en su boca, y ella chupaba
como si fuera una profesional.


Pero ni creas que acaba aquí, todavía te falta domarte,
calenturiento

Ahora me la vas a meter por el culo

Si, esta bien, pero dame un ratito de aire, que ya me
tienes con la verga muerta

Eso te pasa por calenturiento

¿Y no es que no que le ibas a decir a mi primo, tu
marido?

Pero el no tiene esa cara de sexo que tienes, es un
flojo, y yo lo que necesito es un hombre, y tu, chaparro pero buenísimo, así
que dejemos de hablar y métemela por el culo que estoy cachonda.


No quedaba de otra, un poco adolorido por tanto jaleo, pero
el espíritu estaba presente, así que ella se puso en cuatro, como perrito
tomando agua, y se la coloque en la entrada del ano, esa tía hasta por el culo
lubricaba, se a fui metiendo despacio, y cada centímetro de los 18 que tengo,
era un gemido de placer para ella, al parecer le excitaba que se la metieran por
el culo, empezó a agarrarse le las almohadas, de las sabanas, de la pared, de
todo lo que encontraba, gemía como caballo cansado, empecé a sacarse y
metérsela, cada vez mas duro y profundo,.


Has que me salga por la boca, quiero sentirla en la
garganta, dale mas duro


Sentí que chorreaba por las piernas sus fluidos y caían al
suelo, sentía done su ano apretaba mi verga que por momento no podía moverla de
la presión, hasta que sentí que me la iba a arrancar, y me di cuenta que ya
había acabado, dio un grito de placer y me soltó la verga, caí de espalda, ella
volvió hacia mi sudada y con los ojos mas placidos de sexo que había visto
jamás, tomo su calzón, me limpio la verga que aun estaba parada, y se la llevo
de nuevo a la boca, pero esta vez dando mordidas suaves, ya faltaba poco para
acabar, y ella se la saco de la boca y empezó a agitarla con la mano, hasta que
al acabar, se la llevo a las tetas y que la bañara por completo, mis fluidos
seminales cayeron en sus pechos que ahora estaban mas grandes de la excitación,
se fueron deslizando por sus pezones rosaditos, y ella empezó a repartirlo por
todo su cuerpo.


Espero que se te haya quitado la calentura

Mira, déjame ver, NOOOOOOO

Puta, si eres caliente, pero ya que me has hecho gozar
como una puta, te tengo una propuesta

¿Qué me permitirás que te coja todos los días?

Es que eres un puto calenturiento

Lo que quiero que hagas es que ensartes a mis hermanas
menores así como me has ensartado a mi

No hay problema, eso hasta con los ojos cerrados

Ellas vienen este fin de semana, primero te cogeras a las
de 15 y luego a la de 11

Y la pregunta tonta, ¿para que quieres que haga eso?

Para que ellas sepan elegir marido

A bueno, así si

Pero, ¿cuál es el trato, que me las coja…y…?

Que te las coges, ¿Qué, te parece poco?

No, solo decía


Salio del cuarto así como entro, y yo todavía temblaba de
aquella cogida que había dado, pero pensaba en las hermanitas, y me carcomía la
idea de idea de una casi niña, la cual haría con ella muchas cosas.

Ese fin de semana lo esperaba como agua de mayo, ya el sábado
por la tarde llegaron las hermanitas, tetonas como ellas a pensar de la edad, la
chiquilla de 15 era de mi tamaño, delgada, cinturita de avispa, ojitos color
miel, labios carnosos, pompas levantaditas, y una concha que parecía que salía
del jeans, la otra, no se quedaba atrás, me llegaba debajo del hombro, se notaba
que era muy inocente, la tía esta me las presento, yo me hice el interesante,
para acaparar atención. Las llevo al cuarto y se dio vuelta a su cabeza y me
indico que la mayor me iba a ir en la noche.

Estaba en mi cuarto ya en la noche con todo y todo preparado
para la acción, cuando escucho que tocan mi puerta, total se que nadie me
molestaría, y como es el ultimo cuarto, bien retirado, supuestamente ahí iban a
hacer una bodega, pero en lo que acabo, en un pisadero. Abrí la puerta y ahí se
encontraba la chica vestida con su pijama azul celeste con el cabello que le
caía a los hombros.


Me dijo mi hermana que tu me vas a enseñar cosas buenas
del sexo, que me vas a mostrar las delicias de hacerlo por primera vez

Claro, eso si estas segura

Claro que lo estoy, ella me ha explicado pero nunca lo he
hecho

Bueno, entra y ponte ¿cómoda, no se si quieres que
platiquemos antes o que prefieres?

Mejor empieza ya, porque estoy nerviosa, déjame ver tu
pene


Me saque la verga ya parada por supuesto y se la mostré, ella
sentada en la cama a pocos centímetros de su boca, la tomo con la mano izquierda
y la apretó, claro, di un salto y le pedí que fuera menos agresiva, que si lo
iba ser, que lo fuera cuando la estuviera ensartando, se rió y se acerco a mi
pene y se lo llevo a la boca, claro como una inexperta, me tomo de mis pompas y
se acercaba la verga mas a su boca, parecía que se le iba a acabar, levanto la
vista y saco la verga de su boca.


Métemela suavecito

Claro que si


Entonces la recosté y empecé a bajarle la pijama,
descubriendo un calzón del mismo color, azul celeste, abrió sus piernas
preparada para todo, le quite la camiseta, y estaba claro, sin sostén, enseñado
aquel par de tetazas dignas de su familia, se llevo las manos en cada teta.


Hazme tuya, cogeme


Procedí a quitarle el calzón, estaba bien rasuradito su
chocho, le había dado forma cuadrada, y sus fluidos vaginales ya machaban la
prenda, estaba en su punto, me quite la ropa, y me acerque a ella, puse mi pene
en la entrada de su caverna de gloria y le introduje la punta, ella se revolcaba
del placer, tomo la almohada y se la puso en la cara, casi gritaba de la
excitación, yo ya sentía el himen pegar con mi verga, tome sus tobillos con mis
manos y la abrí mas, la fui introduciendo cada vez mas y mas, hasta llegar a un
punto en que era necesario embestir de golpe, me retire de un todo y entre de un
tirón, grito de una manera escandalosa, si no es por la almohada en su cara,
toda la casa estaría arriba.

No deje a nada, ni que se acostumbrara a mi verga ni nada,
metí y saque de un amanera violenta que parecía mas violación que otra cosa,
ella quería desapárteme, pero yo insistía en penetrarla hasta el fondo, luego se
fue calmando y gozando cada embestida.


Me la hubieras chupado primero

Tu pediste que tela empujara

Dale mas duro, que no sabia que esto fuera tan rico


De repente ella se arquea de manera que hasta me levanto con
una fuerza que ni yo me imagine que ella poseía, seria la excitación, me di
cuenta que había acabado, pero yo no dejaba de embestirla, y en ese preciso
momento sentí donde ya estaba yo apunto de acabar también, mis fluidos seminales
entraron de golpe por esa vagina, ya ella estaba tendida y temblando de su
orgasmo, me salí de su vagina y mire como chorreaba toda clase de líquidos por
su chochito, sangre, fluidos vaginales y seminales, se debatía de gusto.


Ahora te toca por atrás

Si, me ha dicho mi hermana que por ahí es rico

Bueno, date vuelta

Ponme crema

Por dentro y por fuera, mami


Un poco de presión sobre aquel anito virgen, redondito y
abultado, delicioso, delicado, bien limpio, la tome por la cintura a manos
llenas y empujaba poco a poco, claro, tuve que luego tomar mi pene e irlo
dirigiendo porque se salí por todos lados, ya que estaba muy apretada, pensé que
si necesitaba la crema, o sea que y ano la iba a hacer sufrir en carne viva, je
je je je je, a mi en lo personal me gusta la crema de coco y chocolate, que es
para el cuerpo, deja un aroma delicioso, y las nenas te adora, y mas a la hora
del sexo oral, bueno, me coloque un poco en la verga y en mi dedo anular puse
generosamente, pase el dedo alrededor de su anito y lo fui introduciendo
mientras ella se sacudía de la emoción, mordía las sabanas y las almohadas,
pegaba contra la pared, ,,,,,vaya, pensé yo, y eso que no le he metido la verga
todavía, le esperan 18 CMS de puro amor, saque el dedo produciendo un sonido
clásico de presión entre dos cuerpos húmedos, algo así como cuando destapas una
botella al vació.


Ahora si chiquita, prepárate

Déjamela ir toda

Todo y cada uno de todos estos centímetros


Procure no se tan brusco he írsela metiendo poco a poco,
sentía donde iba entrando y casi escuchando donde iba rozando por sus paredes
anales, que se sentía en la gloria, ya estaba la cabeza de la verga adentro,
mientras ellas se quedo quieta, muda y solo respiraba profundo, decidí dale una
nalgada, y en ese instante se levanto de un solo, aproveché para ensartársela
mas y del todo, el brinco fue mucho mayor, casi se para y me cae encima, pero la
sujete por la cintura y no la solté.


Que verga mas grande, sacamela que me quema

No chiquita, te estas quietecita

Haaaaaaaaaa, es que me esta lastimando, me duele mas que
si por el chocho


La arroje del todo a la cama, acostada boca abajo y abrí mas
sus piernas, y empecé a bombearla cada vez mas fuerte, parecía fiera
desenfrenada, ella ya empezaba a gozarlo, estaba cada vez mas excitada, hacia
los brazos para atrás para tratar de tocarme, ponía sus manos en sus nalguitas,
llevo a arañarse con las uñas sus nalguitas, yo ya estaba a punto de acabar
dentro de ese culito tan delicioso cuando ella dio un grito de excitación y su
anito palpitaba en mi verga, me apretaba cada vez un poco mas, fue cuando acabe
de lleno y toda mi leche cayo dentro de ella


Esta caliente tu leche, siento donde se esta deslizando
dentro de mi

Así es, es toda tuya.


Me retire de ella. Se levanto y me quedo viendo


Mañana te toca la mas pequeña de nosotras tres, pero hay
una sorpresa mas,

¿Cuál?

Mi hermana mayor estará aquí

No hay problema


Ella se levanto tapándose el chocho con su calzón, y salir
corriendo hasta la habitación de ella. El día siguiente no me levante para nada,
solo ordene comida y no salí de mi cuarto, tenia que ahorrar energías, pero
claro me di una vuelta, y me enconare con la chiquilla que le tocaba esa noche,
ella iba para el baño, me imagino que el de su cuarto estaba ocupado, pues ese
solo era para en casos de emergencias, me miro a los ojos asustada y bajo la
mirada, me imagino que su hermanita en la noche le contó como se lo había hecho,
y ya sabia lo que le esperaba esa noche, y ella a sus 11 añitos, cualquier cosa
le asustaba, antes de que entrara, la tome del brazo, levanto la mirada y me
miro mas asustada aun, mientras yo me dibujaba una sonrisa casi diabólica, me
acerque a sus labios y ella cerro sus ojitos negros, le di un beso corto, se
soltó de mi mano y entro al baño, bueno, en la noche le caían 16 CMS de cariño y
amor sincero, para que apresurar las cosas.

Eran las 11:13 pm y ella no llegaba, pienso que por el miedo
de ser su primera vez a es edad, pero llego, toco la puerta y al abrirla mire a
una chiquilla asustadiza con un pantaloncillo corto de tela delgadísima que se
podía observa un calzón sumamente pequeño, y detrás de la miniseta, unos
bultitos interesantes de sus pechos recién creciendo, se me tiro a la cintura,
su cabeza me llegaba a penas al pecho.


¿No me harás daño verdad?

Te prometo que te lo haré espacio y siendo cariñoso
contigo

Recuéstate y relájate


Se acostó en mi cama a lo largo, yo no sabia por donde
empezar tan delicioso bocado, así que empecé besándole los pies, subía cada
centímetro poco a poco, hasta llegar al muslo, escalofríos recorrieron su cuerpo
tembloroso, tome su pantaloncillo y empecé a jalar hacia abajo, ya estaba por
las rodillas y observe que esta nena era la mejor dotada de chocho que sus
hermanas, no era grande como el de sus hermanas, pero se miraba que iba ha ser
uno de esos candentes, empecé a restregar por encima del calzón mis mano, y a
besarle su chochito por fuera del calzón, sentía su humedad entrar en mis labios
y sus gemidos profundos que callaban el silencio del cuarto, le fui quitando
lentamente el calzón y dejarla desnuda de su parte baja, no pude mas y quite su
miniseta y dejar ver sus tetitas al aire, deliciosas, redondas, blancas y
rosaditas de los pezones, me acerque y le di una chupada a cada una de ellas, su
excitación creció cada vez mas, me fui bajando por su cuerpo, llegar a su
ombligo, su vientre, sentir su vellosidad escasa acariciar mis labios, me
acerque en el inicio de su rajita y saque mi lengua la cien por ciento, y la
baje por todo su abertura, daba arqueadas que si no es por su minúsculo tamaño,
me saca de la cama, encontré su delicioso clítoris, rojo como la sangre y
delicioso como el vino, le chupe hasta mas no poder hasta que mi boca no
aguantaba mas, mientras ella me tomaba la espalda y me arañaba, sentí que acabo
en mi boca, se lleno de jugos vaginales, vírgenes y deliciosos, ella estaba
temblando, sudando y gimiendo de placer, la deje descansar porque se miraba
aturdida de ese nuevo placer que había descubierto. De repente la hermana mayor
toco a la puerta y su vos se escuchaba ansiosa, de sexo, pienso, la deje entrar
y lo primero que observo fue a su hermana tiraba en la cama todavía sintiendo el
placer del sexo, me miro a los ojos.


¿Ya la desvirgaste?

No, aun no

Pues hazlo

Ya escuchaste a tu hermana

Quiero ver como la desvirgas


Tome su cuerpecito entre mis brazos y lo acomode en la cama,
fui abriendo sus piernas para dejar ver su rajita húmeda, era una chiquilla muy
frágil a mi vista, le acerque la verga a la entrada de su vagina, se la coloque
en posición, y hacia el intento de metérsela, puse mis manos en sus hombros
mientras empujaba poco a poco, no había llegado al himen y ella se quejaba de
que le dolía, la hermana se subió la falda y se acerco a ella y le pidió que se
la chupara, se abrió en su cara dándole todo el panorama para chuparle su
chocho, le lo restregaba por su cara, yo solo observaba, pero me volví a
concentrar en empujarle la verga a la niña, como esta emocionada chupandole la
cosa a la hermana, aproveche para empujársela hasta la mitad, con mucho dolor y
estrechez entro a la fuerza, la niña tierna, llevo sus manos a las nalgas de la
hermana y las apretó.


Metesela toda, para que sepa lo que es bueno, déjala
desvirgada

No tan fuerte por favor, haaaaaa huuuuuuu mmmmmmm
uuuuuuhhh

Dale que goce, que se retuerza del placer


Tanta palabrería y gemidos me hizo no importarme su juventud
y virginidad a medias y se la deje ir del todo, penetro por toda su caverna que
parecía respirar aprisionando mi verga, tome la cabeza de la hermana mayor y la
empecé a besar mientras bombeaba a su hermanita de 11 añitos, sus jugos me
llenaban toda la verga, empujaba mas rápido y mas duro.


Ahora si, pasemos a otra cosa, amarremos a tu hermanita a
ese gancho en la pared

Tomare las sabanas, mientras la sostienes

No hermana, eso no me gusta, ya fue suficiente, ya me
desvirgo y me duele mucho

Calla puta vieja, que es lo mejor para ti


La tome por la cintura mientras ella forcejeaba para zafarse,
pero era inútil, su hermana la tomo por las manos y yo de los pies, la amarro
con la sabana y la ajusto al gancho en la pared, quedo levantada de sus pies
para que le fuese imposible patalear.


Metesela por el culo


La tome por la cintura y le busque su agujerito anal para
colocarle la ya clásica crema desvirgadota, le pase generosamente y coloque una
buena cantidad en mi pene, procedí de lleno a embestirla con una fuerza
descomunal que su cuerpecito quedo levantado por mi verga se meneaba para todos
lados, pero no podía hacer nada, no gritaba pues aunque no estaba de acuerdo,
era una orden de su hermana, yo todavía no comprendo, la tome por la cintura y
empecé a bombearle su anito.


Me gusta, me gusta

Ves que si llorona, eso es delicioso

Dale mas duro


Ordene son ordenes, no deje de darle por su anito una y otra
vez, hasta que acabo, sus jugo caían por sus piernas al suelo, no salí de su
culito pues no había acabado y esa era la idea, la cogia de una manera única, la
niña era deliciosa, hasta que por fin con espasmos por todo el cuerpo, acabe
dentro de su culito, la baje del gancho y aun amarrada la lleve a la cama donde
le propine un par de nalgadas donde solo se contrajo y su carita tierna y
sudorosa había una sonrisa de satisfacción muy extraña, la hermana la tomo entre
sus brazos como a un bebe y se la llevo a su habitación.

A la mañana siguiente y después de tanto desayunamos ajetreo
desayunamos y al esperar que todos se fueran, se desvistieron las tres enfrente
de mi, me dijeron que tenían la marca de mi pija dentro de ellas, y que si yo
quería, podía cogerlas cuando quisiera, claro esta, que siempre con el
desenfreno sexual que poseía, así que cada vez que tengo oportunidad me las cojo
a las tres, una por una para que no se me amontonen.

 

Resumen del relato:
    Una chica casada y dificil y de sus dos hermanas virgenes y de como las cogi una por una.