Viviana, mi ayudante erótica (II: Habla Ella)
Viviana, mi ayudante erótica (II: Habla Ella) (8)
VIVIANA, MI AYUDANTA EROTICA (II)
(HABLA ELLA)
Hola amigos de la web, les confieso que soy desde hace buen
tiempo aficionada a los relatos eróticos y unos días atrás, cuando estaba
visitando esta pagina, encuentro una historia que relata lo que estoy viviendo,
porqué tengo que reconocer que yo soy: "Viviana,
la ayudanta erótica".
Al principio me molestó el echo que "Luis" publicara en la
web algo que consideraba solo nuestro, pero meditando un poco, me llegó a gustar
la idea, pues nuestra identidad está resguarda por los seudónimos que el usó y
además se siente bien el morbo que implica que todos lo puedan saber pero nadie
se dé por enterado.
Les contaré los detalles que Luis no ha contado.
Yo llego a su casa por expresa gestión de su esposa, que ya
no daba más con la alta exigencia de sexo que "Luis" le planteaba.
La manera como nos conocimos será tema de otro relato más
adelante.
"Mary" me contó que "Luis" se había convertido era un "adicto
al sexo total", cambio que la llevo a un esquema de comportamiento que resumió
Luis en el anterior relato: "es de las mujeres que no necesitan del sexo para
saberse amadas", pero ante el temor de la intromisión de otra mujer y por
consiguiente perder a su amado marido, es que ella decide buscar una chica que
se atreva a asumir la tarea de "apaciguarlo", pero manteniéndolo dentro del
matrimonio.
Hecho el trato, llego a su casa como la supuesta "Ayudanta"
que necesitaban, ocultando mi verdadera misión (Seducir y satisfacer plenamente
a "Luis").
La cuestión fue que "Luis" está realmente enamorado de su
esposa, hasta creo que está obsesionado, tanto es así que demoró dos (02) años
en fijarse en mí, por mas que me insinuaba y hasta casi me regalaba, pero no
lograba que me mirara como mujer.
Así es que estuve realizando ¡dos meses! de trabajo casero,
claro que muy bien remunerados, pues ese era el trato con Mary.
Hasta que un buen día y cuando ya me iba a dar por vencida y
renunciar al reto, sucedió al fin.
Muy de mañana y al abrirme la puerta, mientras me da los
"Buenos Días", me doy cuenta que sus ojos se fijan en mis senos, que casi saltan
del brassier push up que los aprisiona y levanta, noto en ellos (sus ojos) el
brillo del deseo.
¡Ya picó!, pensé yo, y así fue.
Luego todo pasó como él lo cuenta.(ver relato: "Viviana, mi
ayudanta erótica).
Pero no a contado lo que recibió de regalo por Navidad.
……..
Toca la puerta y le abro con su copa de champaña en la mano y
vestida únicamente con unos pequeños aretes de perlas y un poco de Chanel N° 5.
Le entrego su copa y tomándolo de la mano lo arrastro dentro
y lo empiezo a besar desaforadamente, él está preocupado por no derramar el
champaña, mis manos recorren su cuerpo y terminan en su erecto miembro. Lo he
tomado por sorpresa, pero se repone rápidamente y responde a mis besos. Pidiendo
un respiro bebe de un sorbo la champaña y deja caer la copa, ya con las manos
libres, me magrean toda, deteniéndose especialmente en mis senos y pezones, que
están durísimos.
Mi mano esta sobre su hermosa barra de carne, que pide a
gritos ser liberada. Lo hago y agachándome me la coloco toda ella dentro de mi
boca, de un solo envión y hasta la empuñadura. Me enorgullesco de ser una
experta en "garganta profunda", tengo por bien padecido lo que tuve que hacer
para llegar a la perfección, por eso me agrada hacerlo a mi hombre, recibiendo y
dándole sensaciones agradables.
í‰l está aun de pie en la entrada de la habitación, con su
pene totalmente encajado en mi garganta, mientras una de mis manos juguetea con
mi clítoris, que esta erecto en sus dos centímetros. Mis dedos juguetean
incansables con él y me llevan a gozar de un lento y largo orgasmo, lo que no me
impide continuar comiéndole la verga, el mete y saca lento y profundo es
constante, a la vez que mi lengua recorre todo lo largo de su tranca y llega a
masajear sus peludos testiculos.
Detengo la mamada, solo cuando siento que va soltar su carga
de semen, me retiro un poco y quitando mi mano de mi clítoris empiezo a hacerle
una paja mientras mis labios juegan con su hinchado glande, el que está morado y
brilla por lo inflamado que está, mi accionar lo lleva a gozar de un poderoso
orgasmo, yo recibo todos y cada uno de sus chorros en mi golosa boca, engullendo
su delicioso néctar sin perder la más mínima gota. Termino por exprimir su pene,
retirando lo último de semen y con ayuda de mi lengua se lo dejo limpio y seco.
Ahora es cuando lo tomo de la mano y lo llevo a la cama,
donde termino de desnudarlo, recorriendo su cuidado cuerpo con mis labios y
lengua. Tiene un buen físico a pesar de sus 42 años, me dice que siempre ha
mantenido esa condición física, gracias a su gusto por los deportes y la vida
sana.
Al llegar a su pubis, me topo con su mata de vellos, los que
no me gustan para nada, les contaré que desde el dí¬a en que mi pubis empezó a
poblarse (12 años) lo mantengo perfectamente depilado, solamente adornado con
una delgada línea de pequeños vellos. Los que tiño de diferentes colores, solo
por cambiar de look. Se me hace aburrido tenerlos mas de un mes del mismo color.
Ahora es cuando decido dedicarme al pubis de "Luis".
Le pregunto, tomando entre mis dedos sus vellos:
- ¿A la americana, brasileña o total?
Me mira intrigado y sin entender nada, me pregunta:
- ¿A que te refieres?
- A tu nuevo corte de pelo, ¿cómo lo quieres; a la americana,
la brasileña o total?
- Lo dejaría a tu elección, pues no se la diferencia. Pero no
creo que lo debas hacer, pues talvez a "Mary" le parezca sospechoso, que de un
día para otro esté con el pubis acicalado.
- Pienso que te quedaría mejor a la brasileña, como el mío. Y
por "Mary", no te preocupes pues tengo su permiso para hacer contigo lo que
desee.
Ya se imaginaran la cara de "Luis" al decirle esto. Ahora es
cuando le voy contando los detalles del trato que tengo con "Mary", mientras
procedo a cortarle sus largos vellos y depilarle a la cera. Después de lo cual
queda con un hermoso corte "A la brasileña". Corte que complemento con una
perfecta afeitada de testículos y perineo, quedando su entrepierna suavecita
como "culo de bebe".
Hago que modele delante del espejo y observe su nuevo look,
al verse reflejado manifiesta su conformidad, pues le favorece, ya que al quedar
despejado su pubis, su verga está descubierta, mostrando sus 22 centímetros de
largo y casi 4 de diámetro. Parece haber crecido y en verdad viéndola bien,
merece que se le clasifique como "Una Señora Verga".
El mirarla con tanta atención, más el masaje con crema
humectante que le doy, la despierta de su letargo, lo que aprovecho para darle
una ligera mamada, "Luis" agradece la atención y me dice que desea ponérmela por
el culo.
- ¡Perfecto mi amor!, pero antes lubrícamelo.
Al decir esto me echo boca abajo en el alfombrado suelo,
separando mis piernas y coloco mi culo en pompa, dejando libre el camino a su
deliciosa lengua.
í‰l dirige su golosa lengua a mi rosado y ansioso ano, que
palpitante empieza a recibir sus caricias, juguetea con cada uno de los pliegues
de mi esfínter, las sensaciones que me da son placenteras, miles de pequeñas
descargas eléctricas se inician en mi ano y recorren todas mis nalgas, subiendo
por la columna vertebral para llegar a la raíz de los pelos de mi cabeza,
poniéndomelos de punta, bajan por mis senos, erectando mis pezones y terminan su
recorrido en mis clítoris que desafiante sobresale de entre mis labios
vaginales.
Mis dedos juguetean con pezones y clítoris, aumentando aun
más la carga erógena, mientras su lengua recorre cada uno de los rincones de mi
ano, lubricándolo, a la vez que hace presión en la entrada, dilatándolo y
penetrándolo lo más que puede.
Sus manos mantienen mis nalgas abiertas de par en par, que
vibran con cada uno de sus lengí¼etazos.
Mi segundo orgasmo me viene incontenible y lo gozo con su
lengua bien adentro de mi ano. Los orgasmos que he gozado con "Luis" son
realmente apoteósicos, siento que con él me libero de cualquier vergí¼enza y solo
me dedico a gozar y gozarlo. Me agrada hacer el amor con "Luis", me siento muy
bien con él.
De los orgasmos que me hace gozar, prefiero los que tengo
cuando me excita por el culo, él me ha confesado que siente lo mismo, el afirma
que la diferencia se debe a lo apretado y cálido, además del morbo de lo
prohibido.
Termino mi orgasmo y sin demora me preparo para que me coja
por el culo.
Me quedo de espaldas a él, estoy de rodillas en el suelo,
entre sus piernas abiertas. Suavemente voy flexionando mis rodillas dirigiendo
mi ansioso ano a su fenomenal cabeza, con mi mano libre apunto su pene a la
entrada de mi ano y hago presión sobre él, con la firme intención de colocármela
dentro de un solo envión, pero no resulta fácil. Falta mas lubricación.
Sin moverme de donde estoy, levanto un poco más el culo y
dirijo su verga a mi húmeda vagina, que recibe gustosa tremendo pene. Me la
clavo hasta lo más profundo y me entretengo jugando con ella dentro de mí, hasta
que la dejo totalmente mojada de mis jugos vaginales, con mucha pena la retiro y
la dirijo a su destino.
"Luis" aumenta la lubricación echando un poco de su saliva en
la punta de su glande, lo que facilita la entrada de los primeros centímetros,
me retira un poco y vuelve a lubricarlo con saliva y retomamos la tarea, ahora
entra dos centímetros más, vuelve a retirarme y agrega mas saliva, continuamos
así hasta que entra toda la cabezota y me detengo gozando la sensación de
tenerla dentro de mí, la sensación de llenura incomoda un poco, pero el gusto de
sentir su palpitante cabezón dentro de mi ano es más placentera, solo es
cuestión de concentrarse en lo agradable y olvidarse lo demás.
Sus manos continúan recorriendo mis nalgas, cintura y
espalda, dándome un muy agradable masaje.
Pasado algunos instantes y recuperada la calma, retomo la
tarea y mi ano deja pasar el resto de su tranca hasta lo más profundo.
La lubricación ayuda bastante y consigo meterme sus 22
centímetros de carne, siento su depilado pubis chocar contra mis nalgas, a la
vez que su terrible cabeza invade sin misericordia lo mas oscuro de mi cuerpo,
ahora empieza mi verdadero gozo y estoy seguro que lo sorprenderé con: "La
especialidad de la casa".
Déjenme gozando esta deliciosa penetración, mientras les
relato el origen de mi especial gusto por el sexo en general: Hice mi secundaria
(Preparatoria) en un colegio de monjas danesas. En nuestro último año, la clase
de Educación Familiar estuvo a cargo de la Hermana Ingrid, hermosa danesa de
escasos 25 años, (Recién había entrado a la orden, después de quedar viuda tras
un muy corto matrimonio) ella dedicó todo el año a dejar bien en claro lo errada
que estaba la afirmación: "LA PUERTA DE ENTRADA AL CORAZON DE UN HOMBRE, ES EL
ESTOMAGO", ella afirmaba que esa sentencia fallaba el blanco por 20 centímetros
aproximadamente, puesto que la verdadera entrada al corazón de un hombre era su
pene.
En consecuencia, los temas de nuestras clase fueron: "El Sexo
nos lo dio el Creador, gocémoslo","í‰l Goza, yo también" "El Pene es hermoso,
amalo", "Me gusta mi clítoris, luego existo","El Arte de Mamar", "El Ano, ese
amigo desconocido", "La Chucha, ¿sobre valorada?", "Lo prohibido, ¿existe?",
etc. Adicionalmente realizabamos ejercicios fisicos para fortalecer nuestros
musculos olvidados, con rutinas como: "El lapicito", "Balistica", "Presion y
Succión", etc.
Gracias a sus sabias enseñanzas, adquiero una nueva visión
del sexo, elevándolo hasta un arte. Al igual que todas mis restantes compañeras
de salón.
Me gustaría contarles con mayor detenimiento sobre Sor
Ingrid, pero creo que será en otro momento. Ahora déjenme continuar culendo con
"Luis".
Aun estoy con su tranca en lo más profundo de mi recto y
empiezo con "Movimiento 1: afuera y adentro" , con una cadencia de 20 gpm
(golpes por minuto) y recorriendo todo el largo de su tranca, sin sacarla.
Paso varios minutos en este Movimiento y cambio al
"Movimiento 2: giro y contragiro", una vez con la verga al fondo, doy un lento
giro a mis caderas horario y otro antihorario, retiro la tranca, sin sacarla.
"Luis" esta gozando con cada culeada que le doy, nunca pensó
que así seria, tiene un espectáculo fabuloso delante de él, ve como entra y sale
su pene de dentro de mi, la visión de este espectáculo, lo hace gozar como
nunca. Su eyeculación no tiene visos de aparecer, ¿será por las "Gotas del Amor"
que puse en su champaña?.
Con hábiles movimientos de cadera hago que su tranca actúe
sobre mi punto G, que está al rojo vivo, siento como mi tercer orgasmo está
naciendo desde lo más profundo de mi vagina y paso a "Movimiento 3: estrujo y
salgo", con todo adentro y después del giro y contragiro, ajusto mi ano sobre la
verga de "Luis" y así ajustada la retiro, la presión que ejerzo sobre su pene
aumenta su estimulo sobre mi punto G, aumentando aun más las sensaciones que me
hacen desembocar en mi tercer orgasmo de la tarde, mientras que "Luis" aun
mantiene su verga dura y sin eyacular.
No me detengo durante cada una de mis descargas de placer, al
hacerse más espaciadas y suaves, me dejo caer, agotada, manteniendo su verga
bien dentro de mi, sintiendo como su semen inunda todos los rincones de mi
adolorido recto.
Cuando me repongo un poco, me doy vuelta girando sobre su
tranca, quedando frente a él sentada sobre su regazo. Le rodeo el cuello con mis
brazos, mientras mi boca busca su boca y nos damos besos de autentica ternura
poscoital.
Lo noto un poco raro y le pregunto si le preocupa algo.
- Me preocupa que no eyacule aun, nunca he aguantado tanto
tiempo. ¿Me pasará algo malo?
- Tonto, sí estubieses una enfermedad que te hace durar más,
¿te molestaría eso?
Piensa un poco y mirándome maliciosamente responde.
- ¡No!, ¡Claro que no!
- Entonces, ¿qué te preocupa?
- No sé, solo te contaba lo inusual del echo.
- Te entiendo y para que no te preocupes más, te diré que con
la champaña, te di de tomar un poco de "Gotas del Amor".
- ¿"Gotas del Amor", qué es eso?
- Un preparado de hierbas de mi tierra (Iquitos) que permite
mantener una erección por largo tiempo sin eyacular y, lo mas importante, sin
causar daño alguno al corazón (a diferencia de otras drogas).
- ¿En serio?, pues en verdad funciona, ¡que maravilla!.
Mas tranquilo ya, se decide a continuar gozando, libre de la
preocupación de quedar mal conmigo.
Así es como manteniéndome aun clavada, me levanta en peso y
me deposita de espaldas sobre la alfombra. Pone mis piernas sobre sus hombros y
empieza a culearme suavemente. Mientras me habla despacio y suave, dándome
ligeros besos en la cara, cuello y senos.
Con la confianza de saber alejado el temor a fallarme,
demuestra ser un artista del cache, tiene un movimiento de cintura endiablado,
penetra hasta lo más profundo y se retira despacio, se queda en la entrada y da
tres pequeñas metidas y luego la empuja hasta lo más profundo, este combinación
es deliciosa, las olas de placer de mi último orgasmo aun no llegan a
desaparecer y ya renacen nuevamente. No me resisto y dejo venir un cuarto y un
quinto incontenible.
Mis espasmos de placer actúan directamente sobre su duro
pene, llevándolo a una excitación tal que por fin eyacula inconteniblemente
dentro de mi, dejando su caliente leche muy adentro.
Nos dejamos caer de costado, aun abrazados y echados en la
alfombra nos dejamos llevar por el gusto del momento.
Pasados unos minutos y aun teniendolo en mi, despierto del
letargo y lo animo a tomar un baño juntos.
Acepta muy gustoso, pues tanto ejercicio nos ha hecho sudar
como marranos.
Saca suavemente su pene de mi adolorido ano, mientras ajusto
mi esfínter para no dejar salir ni la más mínima gota de su mi trofeo.
Nos levantamos y nos dirigimos al baño, donde nos espera el
jacuzzi, lleno de agua tibia y con sales aromaticas.
Gozamos de un buen baño de inmersión, que nos permite
conversar y conocernos un poco más. Cada momento que pasa me permite conocer la
calidad de hombre que es "Luis" y me va gustando cada vez más.
Salimos del baño y comemos algo del bar que hay en la
habitación, mientras reponemos fuerzas.
Aun no han dado las 12, por lo que disponemos de tiempo para
unos cuantos "agarres" más.
Tengo muchos días sin probar una verga tan buena coma la que
tengo a mi disposición.
….
Cuando dan las seis de la tarde, lo dejo ir, totalmente
fatigado y literalmente seco, pero eso sí¬ con una sonrisa de oreja a oreja, que
no lo abandona hasta el siguiente dí¬a que retorno al trabajo.
Yo estoy con mi vagina y culo en carne viva, me ha dado sin
parar todo el día, hace tiempo que no tenia buen sexo, por lo que me ha dado sin
piedad, yo estoy más que feliz, agradecida.
Es de esta manera como "Luis" y yo gozamos de nuestra mejor
Navidad.
Saludos.
PD: Para cualquier comentario, para mi o para "Luis", pueden
escribir a:
POR CUESTIONES DE PRIVACIDAD ESTE EMAIL FUE REMOVIDO, que se los agradeceré.
- Viviana completa el anterior relato, con detalles bomba y un poco escabrosos, !ah gozar¡.
admin :: oct.30.2011 :: Fantasías Eróticas :: No Comments »