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Amigas y amantes

Amigas y amantes (34)

AMIGAS Y AMANTES

Por: Horny

Dedicado a Lorena

Lorena era una buena amiga, nos reuníamos de vez en cuando
para hacer las compras o cenar. Teníamos muchas cosas en común, ambas casadas,
con hijos y ante todo el mundo un par de respetables amas de casa, con un
trabajo fuera del hogar de 8 a 5, en resumen esposas y madres ejemplares o al
menos eso pensábamos la una de la otra…

Un sábado de tantos me invitó a quedarme en su casa pues su
esposo e hijos se habían ido a pasar el fin de semana a casa de su suegra con la
cual Lorena no se la llevaba muy bien.

Cuando llegué a su casa a eso de las 6:00 p.m. me abrió la
puerta envuelta en una cobija y sin arreglar.

Marcela: Hola amiguita, y esa facha?

Lorena: Tuve que decirle a mi esposo que estaba
indispuesta para que no insistiera en que fuera con ellos pero dame 15 minutos y
estoy lista.

Marcela: Qué tienes pensado?

Lorena: Un tipo de la oficina me recomendó un sitio
estupendo.

Marcela: Listo amiga, mientras te arreglas me vas
contando.

Media hora después salimos en su coche como un par de
adolescentes traviesas a pesar que ella cuenta con 31 y yo con 26. Ella llevaba
puesto una blusa blanca sin sostén excesivamente escotada que realzaba tanto el
tono bronceado de su piel como sus generosos pechos y unos pantaloncitos cortos
sin bragas los cuales se metían generosamente por la raja de su hermoso culo. Yo
lucía un poco mas formal con mi vestidito negro de una pieza sin sostén también
pero si llevaba bragas. En todo caso ambas estábamos hermosas, la blanca y la
morena en busca de un poco de diversión esa noche de soltería.

Desde que llegamos fuimos el centro de atención. Esa noche no
éramos nosotras y lo mejor era que entre las dos había una complicidad especial
por primera vez en varios meses de amistad. Nos sentamos en la barra y unas
copas después nos estábamos haciendo confidencias que nunca nos habíamos
atrevido a hacernos.

Lorena: Si supieras Marcela… hay cosas de mi vida que no
le he contado ni a mi mejor amiga… cosas que si alguien divulgara me acabarían
la vida, mi matrimonio, todo…

Marcela: Todos tenemos nuestro lado oscuro Lorena y no
creo que sea tan malo. Te propongo un trato, tú me cuentas y yo te cuento…

Lorena: Hasta hace un par de meses no se me había
ocurrido serle infiel a mi marido pero conocí un hombre que me hizo descubrir la
puta que hay dentro de mí.

Marcela: Quieres decir que mas que tu amante te llevó a
hacer otras cositas?

Lorena: Si, pero cuéntame tu primero como quedamos. Le
has puesto los cuernos a tu marido?

Marcela: Si, con un par de amigos suyos me he acostado
algunas veces.

Lorena: Quienes son? Los conozco?

Marcela: No creo, ambos fueron compañeros de la
universidad, uno de ellos nuestro padrino de matrimonio, y el tuyo quien es?

Lorena: Mi vecino Pablo, aunque ahora esta preso.

Al escuchas estas palabras palidecí.

Marcela: No puede ser… tu de casualidad publicas relatos
en una página de internet?

Ella bastante asombrada asintió con la cabeza.

Marcela: Entonces no me cuentes nada porque ya lo se
todo, publicas tus relatos bajo el nick de Lorena y las historias de lo que has
hecho harían palidecer a cualquiera.

Lorena: Bueno, ya lo sabes todo, salvo algunos detalles
esa ha sido la historia de mi vida reciente.

Marcela: Lo curioso de todo este asunto es que yo publico
mis relatos en la misma página, el mundo es un pañuelo…

Lorena: Jajaja, no puede ser, y cual es tu nombre de
escritora?

Marcela: Horny.

Lorena: Si, alguna vez leí un relato tuyo, sobre una
experiencia con una mujer en tu infancia si mal no recuerdo. Por cierto me
excitó bastante.

Marcela: De modo que ambas hemos tenido que ver con
mujeres y no hemos sido precisamente unas santas y nos hemos puesto con pudores
todo este tiempo. Creo que a partir de hoy nuestra amistad se fortalecerá…

Lorena: Estoy segura de eso.

Dijo esto mirándome por encima del vaso de una manera que
nunca antes había hecho lo cual provocó en mí un estremecimiento bastante
particular. A decir verdad esta mujer está demasiado buena como para dejarlo
pasar por alto aunque me considerara heterosexual. Se me pasó por la cabeza que
una probadita de chocho no me volvería lesbiana de un momento a otro.

Marcela: Es curioso que a través de nuestros relatos nos
conozcamos un poco y en persona nunca nos hayamos atrevido a contarnos nada,
somos un par de tontas.

Lorena: Si, pero ahora podemos recuperar el tiempo
perdido.

Y volvió a mirarme de ese modo extraño solo que esta vez mas
intensamente y yo tuve que bajar la mirada. No tenía escapatoria, esa noche iba
a ser memorable.

Marcela: Y dime Lorena, de las cosas que no has hecho
cual te gustaría hacer, qué fantasía no resuelta tienes? A lo mejor yo te podría
ayudar de alguna manera.

Lorena: Una de mis fantasías es ser violada de manera
abrupta y sin contemplaciones en algún callejón solitario pero no veo como
podrías ayudarme.

Marcela: No creo que te quede muy difícil hacer realidad
esa fantasía, cualquier hombre se sentiría feliz de pegarte una violadita en
cualquier parte aunque por lo que veo no creo que ofrecerías mucha resistencia.

Lorena: Tienes razón, técnicamente no sería una violación
sino un buen polvo con un desconocido.

Marcela: Esa es una de mis fantasías, hacerlo con una
persona que acabo de conocer y que no volveré a ver. Eso me haría entregar con
una pasión ilimitada.

También quisiera repetir mi experiencia con mujeres.

Al caer en cuenta de lo que había dicho me avergoncé un poco
pues sonó casi como a insinuación dadas las circunstancias.

Lorena: No te apenes Marcela, estamos en confianza,
además vele el lado bueno, ambas podemos realizar nuestra fantasía esta misma
noche.

Marcela: Listo Lorena, por una vez en mi vida voy a
dejarme llevar por completo y con tu ayuda puesto que tienes un poco mas de
experiencia que yo en estos temas.

Lorena: Cuando tu quieras, acabemos esta copa y miremos
como se van dando las cosas.

Seguimos conversando y riéndonos un rato mas ajenas a las
miradas de un hombre que nos observaba más insistentemente que los demás. Estaba
con un amigo que yacía borracho acostado sobre la mesa y por todo
entretenimiento se dedicó a observar parte de la noche a las dos hermosas
mujeres solitarias de la barra.

Lorena: Alguna vez lo has hecho al aire libre?

Marcela: Un par de veces, no es que me fascine pero hoy
es un buen día para probar y repetir.

Entonces pagamos y salimos. Ya afuera ella me tomó de la mano
y me guió hasta la parte trasera del local. Allí había un pequeño parque poco
iluminado por donde no pasaba casi nadie a esa hora. Casi…

Lorena tomó la iniciativa todo el tiempo y eso me gustó para
ser la primera vez que estábamos juntas, ya tendría tiempo para reivindicarme
con ella. Me recostó contra un árbol y comenzó a besarme el cuello suavemente
mientras me cogía ambas tetas sin reparo alguno. Yo me desinhibí un poco y bajé
mis manos por su hermosa espalda desnuda hasta llegar al pantaloncito. No me
detuve allí y metí ambas manos dentro del mismo apretándole las nalgas y pegando
su pubis al mío. Cuando esto ocurrió ambas soltamos un pequeño gemido y nuestras
bocas se juntaron ansiosas. Continuamos tocándonos por encima de la ropa y
moviendo nuestras caderas sin dejar de besarnos.

Duramos así por espacio de unos diez minutos hasta que fuimos
interrumpidas por el hombre del bar, el que nos estuvo observando. Con un
movimiento de cabeza que no daba lugar a dudas nos obligó a subirnos a su coche
y a acurrucarnos en la parte trasera. Cualquier otra mujer en nuestro lugar
habría gritado o pataleado pero nosotras estábamos tan calientes por nuestros
toqueteos y por la conversación que habíamos tenido previamente que no pusimos
ningún reparo. Al contrario, en el interior del vehículo no dejamos de
acariciarnos excitadas aún mas por el peligro que corríamos.

Minutos después el hombre parqueaba en un motel de las
afueras de la ciudad y nos ordenaba bajar. En este momento lo observé un poco
mejor… moreno, de ojos marrones, no sobresalía por su estatura ni por ser muy
atractivo pero si por su virilidad.

Lorena y yo temblábamos un poco a pesar que estaba ocurriendo
algo que ambas deseábamos desde tiempo atrás.

El hombre nos condujo hasta una habitación donde nos hizo
entrar y cerró la puerta tras de sí. Nos ordenó desvestirnos cosa que hicimos
sin demora. Observó con deleite que Lorena no llevaba ropa interior y yo apenas
unas diminutas bragas las cuales cayeron al suelo al lado del vestidito. El se
desvistió también pero se sentó en un sillón, no se abalanzó sobre ninguna como
pensé inicialmente. Aparentemente no estaba armado y eso me tranquilizó.

Ajenas al hombre que nos miraba y ordenaba desde el sillón
con Lorena nos dedicamos a contemplar nuestros cuerpos desnudos. Sus tetas
parecían esculpidas, eran una maravilla de la naturaleza, solo deseaba posar mis
labios en ellas y besarlas una por una, concentrándome en cada pezón, pasar mis
manos por su piel desnuda y acariciarla como si fuera terciopelo. Juntamos
nuestros cuerpos y nuestros pezones se tocaron. El hombre apenas tuvo que
ordenarnos hacer algo pues nosotras estábamos más que listas para recorrer el
cuerpo de la otra por completo.

Nos acostamos una encima de la otra haciendo el 69. Lorena
llevaba su chochito afeitado, con una pequeña mata de pelo encima de la cueva.
Yo lo tenía completamente salvaje y natural, peludito pero suave. Sin demora
comenzamos a comernos el chocho mutuamente empleando para ello nuestra lengua y
abundante saliva. No puedo precisar que me excitaba más, si probar el rico
chocho de Lorena o lo que ella me estaba haciendo en el mío o el sentirme
observada por el desconocido que tenía la polla a punto de reventar y se la
meneaba en el sillón.

Mi lengua se enredaba en la pequeña mata de pelo castaño del
chocho de mi amiga y sus abundantes fluidos me tenían completamente empapada.
Con ambas manos la tenía cogida por las caderas para acercarla mas a mi. Ella
por su parte me lamía sin tregua metiendo su lengua lo mas posible dentro de mi
cueva y halándome los labios vaginales con los suyos.

De repente Lorena que estaba encima levantó su carita untada
de mis fluidos y le dijo al fulano que si no quería unirse a la fiesta, que si
solo pensaba observar, que si había tenido agallas para traernos a ambas “a la
fuerza” pero no para darnos pija a las dos por todos nuestros orificios hasta
que pidiéramos clemencia.

El ni corto ni perezoso se acercó a Lorena por detrás y sin
contemplación alguna le clavó la polla por el culo pensando con esto darle un
pequeño escarmiento, pero que va… esta pequeña puta tenía el culo mas que
acostumbrado a que le dieran todo el clavo posible, es mas, le encantaba el sexo
anal.

Yo continuaba debajo de Lorena y ante mis ojos tenía un bello
espectáculo, su cuquita completamente abierta, húmeda y sonrosada y su culito
embestido por una verga de mediano tamaño, gordita y venosa. Las bolas del
hombre casi chocaban contra mi cara momento en el cual aprovechaba para darle
unos cuantos lametones, sin descuidar ni un centímetro de la rajita de Lorena.

Entre el desconocido y yo logramos hacerla correr un par de
veces entre gemidos y suspiros entrecortados y el hombre no se quedó atrás pues
se corrió en el culo de Lorena para su deleite y al ir sacando la verga se iban
escurriendo unas cuantas gotitas de semen que caían en mi boca completamente
abierta.

No bien ella se hubo despegado de la verga del tipo se volteó
y se la lamió agradecida hasta que se la dejó limpia y reluciente y minutos
después lista de nuevo para la acción.

Esta vez me tocó a mi disfrutar un poco mas de la polla del
individuo pues cuando la tuvo completamente tiesa se acercó a mi. Me la metió
por la rajita húmeda la cual ofreció poca resistencia puesto que hacía rato
estaba esperando algo de pija.

Se movía como un poseído encima mío mientras Lorena por su
parte me hacía ver las estrellas chupándome las tetas. Su lengua peleaba con mis
pezones primero uno, luego el otro, halándolos con sus labios gruesos y húmedos.
Con una de mis manos alcancé el clítoris de Lorena para darle una masajeada para
agradecerle sus favores razón por la cual los tres llegamos casi al tiempo a la
cima del éxtasis.

Nos tumbamos en la cama exhaustos, el hombre en el centro con
la polla recostada en una de sus piernas y mirada de satisfacción. Nosotras con
el pelo revuelto y la cara tostada untada de todos los fluidos corporales
imaginados. Aún así se veía hermosa y le acaricié el rostro pasando mi brazo por
el pecho del hombre que a todas estas ni su nombre sabíamos lo cual hacía mas
interesante nuestra experiencia.

Minutos después me coloqué de rodillas en medio de los dos y
comencé a masturbarlos, al principio lentamente para que entraran en calor y
luego aumenté la velocidad. Hubiera querido ser un pulpo en ese momento para
poder acariciarlos en otros lugares simultáneamente pero esto no fue necesario
porque comenzaron a acariciarse y a besarse aún acostados mientras yo continuaba
subiendo y bajando mi mano derecha por el miembro del tipo y metiendo dos o tres
dedos de mi mano izquierda por la cálida cueva de Lorena.

Ambos parecían un par de ranas, con las piernas completamente
abiertas, excitados gimiendo y con ganas de cambiar de posición. El hombre tomó
la iniciativa y se puso de rodillas indicándonos que nos colocáramos ambas en
cuatro, una al lado de la otra. Comenzó entonces a darnos pija en forma,
metiéndole la verga a una y luego a la otra mientras nosotras nos tocábamos.
Minutos después nos regaló su leche tibia en las nalgas la cual esparció
abundantemente hasta donde alcanzó.

Después de esto nos vestimos y le pedimos al hombre que nos
llevara de nuevo al bar para recoger el ccche de Lorena. Durante el camino se le
aflojó la lengua y nos dijo que éramos unas hembras en todo el sentido de la
palabra, las mejores putas que había tenido en mucho tiempo y que sería un
placer repetir. Nosotras le hicimos saber que lo de esa noche con el se quedaba
así, que no nos interesaba ni siquiera saber su nombre.

Nos despedimos del hombre y salimos rápidamente cuidando que
no nos siguiera. Al llegar a su casa nos metimos desnudas en su cama y pasamos
la noche abrazadas y dándonos besitos. Ese día Lorena se convirtió no solo en mi
mejor amiga sino en mi amante y confidente y yo en la suya.

 

Resumen del relato:
    Sus tetas parecían esculpidas, eran una maravilla de la naturaleza, solo deseaba posar mis labios en ellas y besarlas una por una, concentrándome en cada pezón, pasar mis manos por su piel desnuda y acariciarla como si fuera terciopelo.

Ahora mas que nunca se que soy Bisexual…

Ahora mas que nunca se que soy Bisexual… (34)

Ahora mas que nunca se que soy Bisexual…

Relato prometido de cómo sin querer tuve mi segunda
experiencia bisexual, pero digamosle de una manera accidental y dolorosa con dos
hombres…

Todo paso en un viaje por motivos de trabajo a la ciudad de
Buenos Aires, como les dije anteriormente en mi otro relato, solo habia tenido
una sola oportunidad de estar con alguien de mi mismo sexo y que habia
participado con mi esposa. Para saber de mi los invito a que lo lean y el titulo
es Descubriendo mi Bisexualidad firmado por mi nick que es Poldin.

Como les decia tuve que viajar desde mi ciudad hasta la
capital argentina a una reunion de presentacion de productos nuevos en mi
profesion a la compañía central. Llegue como a las 10 de la mañana al salon
principal donde se expuso todo y como a las 12 del mediodia se sirvio un
refrigerio donde ademas nos conociamos todos los integrantes que tambien habian
venido desde el interior. Yo me concentre en hablar con un señor de unos 48
años, que era de la compañía central y me despejaba de dudas de todos los
productos en si. Hablando de aquí y de alla, empezaron de nuevo las conferencias
para que se terminasen a las 5 de la tarde. Yo pensaba volverme el mismo dia
para mi ciudad, ya que tenia muchos compromisos. Pero el señor que habia
conocido anteriormente me dijo que el vivia solo y que su esposa estaba de viaje
por todo el fin de semana aparte le habia ofrecido tambien lugar a una persona
tambien integrante del curso.

Llame a mi esposa para comentarle que tenia que quedarme un
dia mas por que la compañía haci lo necesitaba y me dijo que estaba bien.

Le confirme a este hombre que me quedaria en su casa y que a
la mañana siguiente me volvia, pero todo esto sin sospechar nada de lo que
estaba por venir. El me presenta a la otra persona que se iba a quedar con
nosotros esa noche y resulto ser un joven de mi misma edad, 31 años. Era de la
provincia de Tucuman y era muy grandote, debe medir como un metro noventa y
algo, y tiene fisico amplio, yo para romper el clima le pregunte si habia sido
jugador de rugby a lo que me dijo que todavía jugaba profesionalmente en un
equipo importante de la provincia.

Nos quedamos tomando un café en el bar de la compañía para
esperar a que terminara sus labores nuestro gentil amigo, hablando de
trivialidades del trabajo y de otras cosas.

Como a las 7 de la noche nuestro amigo que lo llamare Hector
y al tucumano lo llamare Juan (es para velar sus nombres por que al igual que
yo, somos personas casadas y todavía ocultas), bajo de su oficina para encarar
al parking del edificio. Nuestro amigo debe estar pasando por un buen momento
economico por el auto aleman que manejaba. Y condujo hasta una parte muy hermosa
en Buenos Aires y es Puerto Madero, ahí nos bajamos a un restaurante invitados
por el para tener una buena cena. No recuerdo que comimos pero si que tomabamos
mucho champagne, y todos sabemos lo que hacen las burbujas de esa bebida. Como a
las 10 de la noche fuimos a un pub que no se donde es, pero es todo decoración
irlandesa y tomabamos mas champagne, pareciamos extraños al lugar, los tres
vestidos de traje y tomando champagne en un lugar con mucha juventud tomando
cerveza negra.

Debo decir que soy bueno tomando y es difícil verme mareado,
pero con el champagne me da vuelta rapido, y creo que los tres estabamos medio
tomaditos, y encaramos para la casa de Hector.

Una vez adentro no podia dejar de contemplar lo hermosa que
era la casa, muy amplia, repleta de esculturas indígenas, y nos fuimos a la sala
pricipal donde prendio la tv. Juan y yo nos sentamos a ver un canal de noticias
y Hector nos estaba preparando un trago llamado Speed (Vodka con bebida
energizante), una vez los tres con los tragos, Hector nos señalo los cuartos de
visitas a lo que nos dijo que nos pusieramos ropa comoda para estar en la sala.
Cuando fui a mi cuarto descubri que Hector mide un metro setenta y es bien flaco
y toda su ropa no me entraba, que problemita, y me imaginaba a Juan con el mismo
problema. Yo sali de mi cuarto en mi boxer y con la camisa puesta, y Juan salio
con slip. Hector se cagaba de risa por lo que pareciamos los dos invitados, pero
no nos quedaba otra.

Hector tambien se cambio y quedo en camiseta con boxer y nos
juntamos en la sala a hablar estupideces por el efecto del alcohol, y oh
sorpresa Hector puso un canal pornografico codificado. Nos cagabamos de risa, y
veiamos los tres como dos tipos se cogian a una mina, pero Hector y yo deciamos
que esos actores son como algo falsos, como podian hacer para tener semejante
verga, coger por dos horas y que no se les duerme nunca, aparte les sale litros
de leche. Juan se quedaba callado, y solo dijo que eso no era mentira, que el
era muy dotado y que con su esposa, el tenia relaciones por buen tiempo y que
por las verduras y frutas que el come, calcula que es por eso que tiene mucho
semen.

Imaginense mi cara de preocupación que tenia, yo solo vi la
miradita de Hector sobre el bulto de Juan muy disimulado, yo no queria mover la
vista del televisor, se trataba de un compañero de trabajo (Juan) y de un jefe
superior de la compañía (Hector), aproveche para levantarme e ir al baño, por
que ya no me sentia bien por la mezcla de alcohol que tenia. Habre estado unos
buenos minutos, me lave la cara y me fui a la sala de nuevo, a lo que me
encontre me quede helado. Hector al lado de Juan acariciandose ambos, cuando me
vieron me dijeron que me sentara al lado, y les dije que cada uno hace con el
sexo lo que quiere, que no se preocuparan por mi, que estaba todo bien y les
dije como excusa que tenia mucho sueño. Hector se paro rapidamente y se acerco a
mi, y me dijo que no me confundiera, que ni el ni Juan eran Gays, solo que
estaban jugando, que se conocian hace mas de dos años y que se tenian mucha
confianza. Ahí mismo por dentro me pense que habia cometido un error fatal
provocando el enojo de Hector y que me podia costar el trabajo.

Me volvi a sentar en la sala pero en un sillon separado y
Juan me pregunto que habia pensado de todo esto. Yo les dije que nada, que solo
los vi acariciandose entre los dos, pero que estaba todo bien. El me dijo que si
nunca habia tenido ganas de acariciar a otro hombre, le dije que no, que me
encantan las mujeres, ni ahí que les decia que tenia no ganas de ser acariciado
sino cogido por ellos. El me dijo que no podia ser tan cerrado ante algo que
nunca habia probado, o era que tenia miedo de que me gustara. Yo le dije que
tenia bien en claro mi sexualidad y que sabia que solo las mujeres me gustaban.
Hector dijo que la unica manera de saber si era heterosexual o no era probando y
sino me gustaba me iria al cuarto a descansar. Ahí fue donde ellos confesaron
que eran Bisexuales y que ya habian tenido relaciones anteriormente y que tenian
ganas de llevar a cabo un trio conmigo. Les dije que no rotundamente, que mejor
era hora de que me cambiara y me fuera a un hotel. Yo tenia muchas ganas pero
por dentro pensaba que Hector era un jefe importante y me podia costar el
trabajo si tenia una relacion con el.

Cuando me levante medio mareado para ir al cuarto a cambiarme
Juan se levanto y ahí note que tenia una tremenda ereccion sobre su slip y que
se le asomaba la cabeza del glande por fuera. Me sujeto por detrás y me dijo que
me dejara llevar, que no me resistiera a algo que era obvio que tenia ganas de
probar. Me quize safar de el, y me sujeto firmemente de los brazos, no me podia
ni mover, el estaba detrás mio y sentia en mi espalda su respiración y el vergon
apoyandome. Hector se acerco y me saco el boxer y mi camisa quedando desnudo
ante ellos, y cuando me vieron mi verga estaba parada, y Hector me pregunto que
sino tenia ganas por que se me habia parado. Yo me quede callado y cerre mis
ojos. Me movieron hacia el sillon y se desnudaron completamente. Hector a pesar
de su edad y su fisico, dejo caer una verga de mas o menos unos 18 cm, bien
ancha, y con una cabeza que nunca en mi vida habia creido que existian, después
me dijeron que a esas cabezas le dicen hongos, por la desproporcion que tenia
con respecto al tamaño de la pija. Y Juan era increíble que pudiese tener esa
pija, media mas de 24 cm, bien grande, cabeza normal y unos huevos grandes
totalmente depilados. Yo me sentia mal ante tanta competencia de pija, la mia
mide unos 17 cm y es considerada normal, pero al lado de esos mastiles no podia
hacer nada.

Quede acostado boca arriba en el sillon, no queria ni mirar,
lo que planeaban hacer estos dos conmigo. Juan se acomodo sobre mi pija y me la
empezo a chupar con una experiencia que ni mi esposa me lo hacia. Me lleno de
saliva todo el glande y caia sobre el sillon, y me besaba mis huevos, hasta que
se detuvo sobre mi culo, para empezar a sentir su lengua entrando sobre mi
orificio, llenandomelo de saliva, y me bordeaba el culo con un dedazo tan grande
que me dolia, me lo empezo a meter de a poco y con la otra mano me sobaba mi
verga. Hector ya la tenia bien erecta y me la acerco a mi boca, hize como el que
no queria nada, y me la puso en mis labios, ya en ese entonces ya estaba todo
perdido y me afloje. Trate de metermela pero era casi imposible, no podia con
semejante mounstro, hasta que abri bien y me entro pero solo la cabezota, tenia
un sabor exquisito, bien salado, no podia concentrarme en todo, por un rato
chupaba esa pija y por otro Juan me tenia adentro como dos o tres dedos saliendo
y entrando adentro de mi culo, lo sentia bien dilatado.

En un minuto, Juan me acomodo en cuatro patas en el borde del
sillon y me lleno de mas saliva, cuando Hector me ponia de nuevo la verga en mi
boca, Juan empezo a acercar ese pijon sobre el indefenso culito, y me apoyo
suavemente la cabeza. Empezo a tratar de meterla, pero era mas mi miedo que no
dejaba dilatarme bien, el me dijo que si no me relajaba era peor para mi por que
el igual la iba a meter. Trate de concentrarme y dilatar mis esfínteres y el ya
estaba metiendomela, el dolor era insoportable, le pedi por favor que no
siguiera. A el no le importo para nada mis suplicas, y cuando senti las manos de
el sobre mis caderas, me la metio toda de una, senti ganas de matarlo, pero el
dolor hizo que me quedara quieto y me saque la verga de Hector de mi boca,
sentia como me latia dentro mio pero no se movia, solo me besaba mis orejas y me
decia que me relajara que ya estaba adentro. Yo sentia ganas de llorar, el dolor
era extremo. Hector me volvio a poner su trozo en mi boca y se bombeaba como si
mis labios fueran una vagina. Cuando estuvo por acabar, se salio y dio la vuelta
y me acabo todo en mi culo, no se cuanto semen le salio, pero lo sentia pegagozo
y caliente. Juan dejo que el semen cayera sobre mi agujero y empezo a sacarla.
Yo no queria que la sacara, por el dolor, pero el semen de Hector hizo que me
lubricara mejor y empezo con el vaiven bien despacio. Hector empezo como pudo a
chuparme la pija que por el dolor que sentia se me habia caido. Al cabo de unos
minutos Juan me daba duro, sentia como esa pija tan grande desaparecia dentro
mio y esos huevazos golpeaban en mi culo. Estuvo un buen rato dandome y cada vez
mas rapido hasta que empezo a gemir cada vez mas fuerte hasta que senti que me
inundaba de leche este macho, era increíble lo rico que sentia, no usabamos
condon por que tenia total confianza en esta gente y debo confesar que sentia
como se movia la cabeza de la pija expulsando lechita caliente. En eso momento
yo tambien le acabe en la boca de Juan chupandose toda mi leche y me la limpio
toda a mi verga.

Juan retiro su pija de mi culo, y todavía la tenia erecta,
tal cual nos habia dicho previamente, yo sentia que me temblaban las pierna y
como pude me levanta y senti que me caia semen de mi culo con unos hilitos de
sangre. Me fui directo al baño de la sala y me quede un buen rato tratando de
recomponerme de esa cogida que me habian pegado. Cuando pasaba el jabon por mi
culo lo sentia re abierto y dolorido, mi verga estaba bien roja, me sentia mal y
no sabia que hacer. Sin que ellos se dieron cuenta me dirigi a mi cuarto,
acostandome boca abajo con dolores por todos lados.

Me tengo que haber quedado dormido por el alcohol que tenia
dentro mio y con el culo abierto apuntando al techo bien dolorido, hasta que en
un momento me di cuenta de que Juan se habia sentado con todo su peso sobre mi,
no me dejaba moverme y Hector procedia a atarme los brazos sobre la cama con
unas medias de la esposa, y luego mis piernas tambien. Les pedia que por favor
me dejaran que no me sentia bien, ellos solo se reian y me dijeron que iba a
verle la cara a dios.

Hector trajo un frasco verde con una pomada rara, me unto
todo el agujero del culo con eso, que me relajo mucho lo senti bien frio y luego
el se paso esa crema sobre la cabeza de su pija. Le pedi que por favor no me
metiera su pija, que la cabeza podia desgarrarme, que se la chupaba de nuevo. A
el no le importo nada y se acomodo detrás mio, Juan puso su vergota en mi cara y
se la empeze a chupar, me era mas facil que la de Hector, pero el me agarraba
del pelo y me la metia bien adentro, mientras Hector apoyo su pija deforme en mi
culo, quize moverme para que no entrara y el se aprovecho de mi movimiento para
sujetarme de las caderas y me la metio como si nada. Debo confesar que es la
sensación mas fea que debo haber experimentado, no se como hizo para meterme eso
pero una vez que paso el resto fue mas placentero. Ya no me dolia tanto y
empezamos a coger haci, Juan me saco las ataduras quedando libre y le pedi a
Hector que se acostara boca arriba para que yo me sentara sobre el. Me la meti
toda y empeze a cabalgarlo y cada vez que me la sacaba del todo para dejarme
caer sobre el, sentia como se me habria cada vez mi culito. Cogimos un buen rato
de esa manera hasta sentir que Hector me acababa dentro mio, sentia alivio con
su lechita en mis intestinos y yo le acabe todo en el pecho para que el se
untara y se lo chupara.

Juan agarro a hector y le levanto las piernas para ponerselas
en sus hombros y se la mando a guardar sin tanto protocolo, sin cremas ni nada,
y Hector grito del dolor y placer, yo quede parado al borde de la cama y viendo
eso se me volvio a parar, y viendo el culito de Juan como se abria con los
embates que le pegaba a Hector, acerque mi verga sobre su culo, se quedaron
quietos y se la meti toda de un solo saque. Empezamos a movernos los tres
dandonos duro, era increíble sentir miles de cosas. Hector acabo primero y yo
después dentro del culo de Juan, y luego el le lleno de leche el culo.

Nos quedamos totalmente desnudos, doloridos y cansados en la
cama. Nos metimos en la ducha y nos sacamos todos esos olores a sexo y era
increíble que la pija de Juan no se caia. Nos secamos y nos fuimos a dormir al
cuarto principal donde tiene la cama mas grande. Juan al medio y Hector y yo a
los costados. Habremos estado unos minutos hasta que senti una mano en mi pija
franeleandome pero era imposible que tuviera otra ereccion. Hector se habia
quedado dormido totalmente y Juan me miraba con picardia, le dije que no daba
mas, que mañana la sigueramos. El me insistio para que solo le diera unos
besitos y ya. Pero cuando me di cuenta ese tronco estaba bien duro, y empeze a
saborear sus jugos, me estaba calentando de nuevo y el se movia como loco, me
sali y sin que el se diera cuenta me llene de saliva mi culo sintiendolo bien
abierto. En medio de la oscuridad el no noto que me acomode en cuclillas y me
deje caer sobre ese mastil. Ya no habia dolor solo placer, era hermoso sentirme
cogido con una verga tan grande y dura dentro mio, yo creo que acabe rapido, era
mucho placer. Y el me acabo de nuevo, pero esta vez me sali casi a tiempo para
chuparle todo ese semen y dejarsela limpia. Nos dormimos rapido y esperamos
hasta el comienzo de un nuevo dia.
A la mañana siguiente Hector nos habia preparado un desayuno pero note que yo
perdia mi proximo vuelo para mi ciudad a lo que entendieron claramente. Hector y
Juan me acompañaron al aeropuerto y se despidieron de mi como si fueramos
compañeros de trabajo, y en el oido Hector me dijo que la noche que habiamos
pasado nunca en mi vida la iba a olvidar.

No solo mi mente la ha vuelto a olvidar sino que cada vez que
voy al baño tambien mi culito se acuerda de semejante cogida.

Asi es amigos, coger es lindo, pero tambien es muy rico
sentir como una buena verga se abre camino dentro de uno, y si es de a dos
mejor. Nos vemos y escriban.

 

Resumen del relato:
    Relato prometido de cómo sin querer tuve mi segunda experiencia bisexual, pero digamosle de una manera accidental y dolorosa con dos hombres…

Descubriendo mi lado bisexual

Descubriendo mi lado bisexual (34)

Descubriendo mi lado bisexual.

Tengo 31 años y me considero una persona de usa sexualidad
totalmente amplia y eso fue a que siempre me considere una persona liberal y sin
prejuicios. Digamos que todo empezó con mi primer novia y no se como se dio a
mis 16 años y ella un día me metió un dedo en el culo y no fue cara de enojo la
que debo haber puesto en ese momento, por que desde ese entonces siempre
incluíamos en nuestras relaciones los deditos de mi novia. Y empecé a indagar
mas en el tema de que si las mujeres gozan cuando sienten un pedazo de carne que
les entra y les sale, por que no los hombres no podemos sentir igual aunque sea
con otro agujero. Con mi segunda novia que seria mi esposa en ese momento, la
cosa había pasado de los dedos a que me metiera una zanahoria y hasta el
consolador de ella pero muy pocas veces ya que me decía que le daba miedo a que
me gustara mucho y me pasara de bando.

Pero fue después que me separe de ella y encontré a mi nueva
pareja con la que todo me salio como quería. Con esta mujer, que es de la zona
del caribe y que es muy apasionada y fogosa nos entendíamos en la cama y
compartíamos nuestros gustos sexuales, y fui descubriendo su fantasía y era que
quería que se la cogiera otro tipo adelante mío y que se armara un trío, que
fuese penetrada por todos lados y ser como una esclava sexual.

Hablábamos mucho del tema pero no era algo concreto de querer
hacerlo, y yo le fui tirando la onda de hiciéramos un intercambio de parejas,
que ya me había contactado con una y nos intercambiábamos fotos. Ella quería
saber como era la onda y empezó a tener chat con ellos y yo solo miraba lo que
escribían y como mi esposa iba adquiriendo valor a concretarlo. Quedamos a
encontrarnos en una disco Swinger y para mi ese fue el error por que el ambiente
no era precisamente para una pareja que iba a debutar en esto, había parejas
tiradas en bolas por todos lados, bailarines desnudos, olor a sexo por todos
lados y creo que lo mejor era encontrarnos en otro lado. Nos juntamos las dos
parejas en una mesa pero tanto mi esposa como yo nos dimos cuenta que ni locos
íbamos a estar con esa pareja, solo hablaban de que lo mejor para las relaciones
es un poquito de droga, algo de cuero y cosas raras, aparte la mina del tipo era
muy fea pero con buen cuerpo pero no se si eso era justificativo. Amagamos irnos
al baño y aprovechamos y nos fuimos del lugar. Una vez en la puerta nos dimos
cuenta que eran como las 11 de la noche de un sábado y que los dos estábamos muy
calientes y le dije que por que no nos íbamos a un hotel alojamiento de los mas
caros y que nos pegáramos unos buenos polvos toda la noche, ella asintió y
encaramos para un telo que tiene la fama del mejor. Llegamos y pedí una
habitación con cama de 2 metros por 2, espejos por todos lados, un jacuzzi, un
buen televisor, de dos ambientes, o sea estaba de primera. Lo primero que hice
fue pedirme un champagne y cuando descubro en la lista de precios que contaban
con servicio de haciendo realidad tus fantasías, entonces llamo a ese código y
ahí me dicen que ellos cuentan con servicio de mujeres o hombres para que hagas
lo que quieras. Le pregunte a mi esposa si se animaba a que hagamos algo con
alguien profesional, y ella me dijo que mejor, para que no hayan dudas y que no
queden ningunos lazos de compromisos, solo sexo esa noche y ya.

Nos decidimos a pedir el catalogo que tenían, y entre todo lo
que veíamos nos decidimos por un hombre, llamado Facundo, 25 años, 1,90,
excelente cuerpo, ojos azules, pelo negro, piel canela y lo mas llamativo era su
paquete, 23 x 5 reales. Cuando mi esposa vio eso se quedo dura por que ella
nunca había sido penetrada por algo tan grande, menos yo que seguía virgen de
verga en mi culito. Decidimos que el era el indicado y lo llamamos, tardo como
unos 20 minutos a que llegara, mientras con mi esposa nos metimos y nos dimos
una rica ducha y nos hicimos unos edemas con mucho agua para limpiarnos nuestros
intestinos, pero ella me había aclarado que ese macho era solo para ella, que ni
soñara hacer algo raro con el, y yo le dije que me había limpiado mi culito para
sentir mejor los dedos de ella.

Les cuento que yo mido 1,80, pelo castaño claro largo, ojos
verdes, y una verga normal de unos 16 o 17, mi esposa mide un metro sesenta,
tiene las mejores tetas que he visto en mi vida y no entran en la mano de un
hombre, usa 44 de brasier, tiene 22 añitos, una colita bien grande y una
conchita que siempre esta húmeda y caliente, aparte es muy bonita de cara.

Cuando sentimos el golpe en la puerta anunciando que era
nuestro amigo, nuestros corazones latían mas rápido, nosotros estábamos viendo
videos pornos desnudos y nos cubrimos con dos salidas de baño para recibirlo.

Le abrí la puerta y me quede helado por que se veía mejor en
vivo que en fotos, el me dio la mano y a ella un beso en la mejilla, y nos
sentamos en una sala a tomar unos tragos. El nos dijo que tenia cosas que
hablarnos antes y se refería a que el servicio era para toda la noche, que el
era bisexual, activo solamente, nada de golpes, drogas, sexo seguro y limpio y
que se adaptaba a las necesidades nuestras pero dentro de todo lo que dijo
anteriormente, y lo mas importante cobraba por adelantado, por que habían casos
de que cuando se iba a empezar muchos se arrepentían y no cobraba. Le dijimos
que nosotros queríamos llevar a cabo una fantasía y era que mi esposa quería ser
cogida por otro hombre adelante mío con una buena verga y que después me
incorporara a que hagamos un trío para que sea penetrada por todos lados, me
dijo que esa era la fantasía mas pedida en los matrimonios y que empezáramos
nomás que se pasaba el tiempo. El entro al baño a cambiarse, nosotros pusimos
una música suave y bajamos las luces, y estábamos listos para la acción.

El salio del baño con solamente un slip de color azul
brillante, del cual se le dejaba notar el semejante vergon que ocultaba y se le
acerco directamente a mi esposa para que bailaran sobre la cama. Ella gracias al
alcohol y la calentura no se opuso a nada y bailaban una danza bien pegados los
dos, y se empezaron a besar locamente, mientras el le sacaba la bata de baño y
quedo totalmente desnuda. Yo me tire en un sillón al lado de la cama
contemplando todo eso y se me estaba parando mi verga. El le acariciaba su culo,
sus tetas y le frotaba la vagina que pude ver que estaba bien húmeda, se
acostaron en la cama y yo subí las luces sobre la cama para poder ver bien todo.
El se saco el slip y le quedo al descubierto una verga excepcional que estaba
empezando a pararse, era una pija con una cabeza muy grande bien roja y su verga
llena de venas bien gruesas, estaba completamente depilado hasta el culo de el
que era bien redondito. El se agacho y le besaba sus tetas y fue bajando hasta
llegar a la conchita de ella y le mordía despacio el clítoris y le metía la
lengua por la vagina y el culo, ella solo suspiraba del placer recibido, yo me
pare y me puse al borde de la cama y veía como el estaba medio en cuclillas
chupando y le caía el pesado mástil. Se fueron moviendo hasta que ella se
acomodo arriba de el y formaron un 69. Se metió esa verga hasta donde mas le
daba su garganta mientras me veía a mi con cara de putita, le pasaba la lengua
por todos lados, y le chupaba los huevos, mientras que el le empezaba a
intercalar su lengua con sus dedazos en la vagina. Estuvieron un buen rato así,
intercambiándose de posiciones, hasta que ella no dio mas y le suplico que se la
metiera, que no aguantaba mas, creo que hasta ese entonces ella habría tenido 2
orgasmos. El se puso un condón transparente y le abrió las piernas para untarle
una crema bien liquida que el traía, se la puso por la concha y por el culo
también. Ella con sus piernas totalmente abiertas y el que le iba acercando
semejante pija, me daba un poco de miedo a que ella le doliera esa cabeza tratar
de entrarle, pero el tipo era un profesional, se la fue metiendo de a poco, y
ella gritaba del placer-dolor que le estaba propinando, al rato observe que mi
esposa se había metido toda esa verga y que solo los huevos de el golpeaban en
la puerta de la vagina, era increíble la cara de placer que ella tenia, no
paraba de gemir y gozar, yo me acariciaba mi verga y me salio mucho liquido
preseminal, después de un buen rato bombeándole se la saco y la dio vuelta para
que quedara frente a mi en posición de perrito. El se la mando a guardar de una
arrancándole un grito a mi esposa y le daba duro el mete saca, ella solo me
miraba y cerraba los ojos, el se la sacaba toda y la volvía a meter, era
increíble ver eso, nunca pensé que mi esposa podía aguantarse eso y le entraba y
salía como si fuera de toda la vida.

Estuvieron así un buen rato, y ella me pidió que le acercara
mi verga a su boca para que me la chupara. Se la metió de una y la hizo
desaparecer mientras el la daba cada vez mas rápido, hasta que se vino adentro
de ella casi al mismo tiempo que yo en su boca. Verle la cara a ella de dolor y
placer, con mi semen saliéndose por los labios y la verga todavía erecta con el
condón lleno de semen a mi amigo, era una secuencia muy loca. Nos tiramos los
tres a descansar en la cama, quedando ella en el medio. Veíamos la tv porno y
empecé con mi amigo Facundo a tener de nuevo otra erección, ella le saco el
condón usado y le quedo la verga con algo de semen. No se de donde saco ella
valor pero se la metió así como estaba de nuevo en su boca, mientras me
masajeaba mi verga, el se acomodo en el medio de la cama y ella de a poco a poco
me agarro mi mano para que le tocara la verga a el, me hacia como el que no
quería, y el solo me miro con una mirada cómplice como si supiera de mis ganas.
Se la agarre y pude notar que casi no me cerraba la mano sobre ese mástil, ella
empezó a besarme con restos de semen de el, y nos mezclábamos nuestros jugos.
Fue ahí donde el me tomo de cabeza y me fue empujando hacia su verga totalmente
erecta, empecé a imitar los movimientos de ella, y debo decir que tenia un sabor
muy rico, al rato estábamos peleándonos mi esposa y yo para saborear esa verga,
ella me decía cosas como te gusta la pija mi putito, ahora vas a saber lo que
siente ella siempre, quiero verte ensartado, quiero que sientas lo mismo que yo
cuando me rompes el culo, hoy vas a ser una puta total, al escuchar todo eso me
ponía cada vez mas loco, no se en que momento estábamos haciendo un hermoso
triangulo, Facundo lamiéndole la concha y culo a mi esposa, ella saboreando mi
verga y chapándome el culo y metiéndome dedos, y yo que chupaba esa pija como si
fuera la ultima de mi vida, le chupaba los huevos, y me llegue con mi lengua
hasta el agujero de su hermoso culito. Habremos estado un buen rato haciendo
eso, hasta que nos paramos los tres frente a un espejo grande a besarnos todos y
tocarnos, el me empezaba a meter un dedazo en mi estrecho culo, pero que este
man me lo estaba dilatando, me hizo poner en cuatro sobre una silla grande,
quedando mi culito bien parado y abierto. El unto su mano con lubricante anal, y
me masajeaba con sus dedos, me los metía y sacaba y me ponía mas crema, mi
esposa estaba como loca chapándole la verga a el y ni le importaba lo que me
estaban haciendo a mi, creo haber recibido como cuatro dedos gigantes de el que
entraban en mis entrañas. El le dijo a mi esposa que yo estaba listo para que me
rompiera el culo y ella le dijo, que empezáramos.

Ella se acomodo boca abajo en la cama mirando de frente un
espejo, yo se la empecé a meter en el culo de ella que me la succiono rápido a
mi verga, empecé a moverme hasta que sentí una mano pesada en mis hombros y era
para que me quedara quieto, sentía su respiración en mi nuca y ella estaba mas
concentrada para verme a mi que de la pija que tenia en su culo. El empezó a
acercarme esa cabezota hasta la entrada de mi culo, y empezó a empujar, al
principio yo no aguantaba semejante dolor, sentía que se me abría la piel pero
cuando el quería sacármela me dolía mas aun, entonces le asentí para que
continuara, no sentía placer, solo dolor, y le pedí en un momento que me la
sacara, me estaba matando, el no me hizo caso y siguió, después de un rato sentí
un alivio que esa cabeza ya había pasado, pero faltaba ese tronco llenos de
venas y bien ancho, el estuvo un rato en la puerta de mi culo con la verga ahí,
empezó a moverse solo con eso entrado, y por ahí sentía placer mas que dolor,
hasta que la saco de adentro y se lleno de crema en la cabeza de la verga y en
mi culo de nuevo, esta vez en el segundo intento entro mas fácil y sin tanto
dolor, mi esposa solo gozaba de cómo me penetraban a mi, y empecé a querer
moverme dentro de ella pero notaba que me dolía mas por detrás, por eso me
quedaba quieto, solo me dejaba llevar. El con mucha maestría y paciencia me la
metía toda, hasta que en un momento sentí que me iba a salir por la boca, el me
dijo que ya había entrado toda, y me hizo poner mi mano en la puerta de mi culo
para que notara que solo los huevos de el estaban afuera. No podía creerlo,
estar ensartado con semejante verga adentro mío, el dolor ya había desaparecido
para sentir placer, el empezó a moverse despacio y sentía como esa cabeza se
quería salir pero mis esfínteres no la dejaban, ya estaba bien lubricado y
empezamos a movernos los tres, pero con los embates de mi esposa hacia atrás mas
los embates de el hacia delante me sentía como un sándwich, era mas el placer
que sentía en mi culo en ese momento que en mi pija, el con sus movimientos solo
nos movía a los dos. En un momento le llenaba de leche en el culo de mi esposa,
y se corrió viendo como le caían litros de semen de su culo, pero a ella no le
importaba eso, solo quería verme penetrado y fue ella la espectadora por un buen
rato.

El me hizo salir de ahí, y se acostó boca arriba, y me dijo
que me sentara sobre su verga y que empezara a cabalgar sobre el pero de
espaldas a el. Obedecí sus ordenes y me senté de a poco sobre el, ya sin sentir
tanto dolor, quedándome mi pija al alcance de mi esposa para que tratase de
chapármela, pero al cabo de unos 5 minutos el se corrió dentro mío sintiendo
como latía ese mástil, yo ahí nomás me levante y con mi esposa le sacamos el
condón para limpiarle la verga.

Era increíble este semental, no se le caía, y ahora entendía
cuando dicen dos sin sacarla, la tenia limpia de nuevo y bien limpia. Ella
quería también sentirse penetrada por el culo con esa verga y se animo sin
tantas vueltas así que se fue sentando sobre el, y también gemía del dolor
placer pero se la metió toda y empezó a cabalgarle de una manera profesional.
Después de un rato dándole duro, el se la saco y nos acomodamos bien en la cama,
yo boca arriba con mi pija dura de nuevo, ella se acostó boca arriba sobre mi
pija y se la metió en el culo que después de que tuvo semejante verga le entro
re fácil, y el se acomodo abriéndole las piernas para metérsela de una en la
conchita. Cogimos un buen rato hasta que le llene los intestinos a ella con
algunas gotas de semen, y el cuando iba a acabar se salio y se saco el condón
para acabarle entre las tetas y le llego hasta la cara, era increíble ver con la
fuerza que sacaba leche. Ella se la paso por todo el cuerpo a ese semen caliente
y yo le limpiaba la cara con mi lengua para después entre los dos dejarle bien
limpia la verga a nuestro semental.

Después nos relajamos y el se cambio, se despidió de
nosotros, nos dejo una tarjeta con su celular y se fue.

Nosotros nos bañamos juntos para aliviarnos y sacarnos ese
olor a sexo que teníamos en nuestros cuerpos, y ella empezó a enjabonarme todo y
cuando me paso el jabón por el culo, me metió como cuatro dedos que entraron re
fácil, y automáticamente se me paro de nuevo, ella todavía quería guerra, y la
clave ahí mismo sobre el inodoro en cuclillas hasta que le acabe sobre la
espalda.

Después de semejante cogida que nos habíamos pegado, nos
cambiamos, y nos fuimos a casita para dormir hasta bien tarde, para después en
la nochecita juntarnos a hablar de lo que nos habíamos animado a hacer. Con el
tiempo nos dimos cuenta de que manera era nuestra sexualidad, pero también tengo
que contarles mi experiencia con dos hombres solamente donde me sentí violado
pero feliz, pero en otra ocasión será.

Espero que les haya gustado mi experiencia y de ser así
espero respuestas.

Bye.-

 

Resumen del relato:
    Comenzando a descubrir placeres con mi esposa, termine ensartado por una buena verga dentro mio.

Mi primera vez fué los 15 años

Mi primera vez fué los 15 años (34)

Mi primera historia a los 15 años.

Yo me considero una persona bisexual, pero mi primera
relación sexual fue con un hombre, y eso ocurrió cuando yo tenia 15 años de
edad, igual que el hombre que es responsable que yo escriba este relato que es
verdadero.

í‰ramos compañeros de colegio, y desde siempre lo fuimos, es
decir desde los seis años de edad nos conocíamos, éramos vecinos y estudiamos en
la misma escuela y colegio, siempre fuimos buenos amigos, es mas el siempre fue
mi mejor amigo, su nombre es Luis.

En mi casa yo no pasaba mucho tiempo porque mis padres
trabajaban y necesitaba que me ayuden a realizar las tareas de la escuela y
colegio, es por eso que casi a diario iba a casa de Luis y allí pasaba muchas
horas haciendo las tareas de escuela o colegio, su mama me quería mucho y me
trataba como un hijo más, el tenia un hermano menor con 2 años de diferencia,
pero solo Luis y yo pasábamos juntos haciendo los deberes, jugando, viendo
televisión, jugando, en fin todo lo que dos chicos de la misma edad hacen.

Pero desde el primer día que le conocí, a mis seis años de
edad, me di cuenta que el me gustaba muchísimo, me atraía mucho y yo le quería
mucho, pero ya a los 15 años de edad que teníamos ese entonces, ya hablábamos de
sexo y de las chicas, y que se nos paraba el pene, entonces un días de esos,
mutuamente nos preguntamos si ya nos salía leche, entonces ambos dijimos que si
y que es muy rico, por lo que yo le pedí que si podemos vernos los penes, a lo
que el gustoso dijo que si, y como ese día estábamos solos en su casa, y su
madre tubo que salir a la calle junto con su hermano menor, fue la oportunidad
para que algo tan hermoso empiece entre nosotros.

Los dos procedimos a bajarnos los pantalones y los
calzoncillos, y nuestros penes aparecieron uno frente al otro, como dos saetas
llenas de vida, ya estaban duros, muy duros, por lo que hablábamos de sexo, y
además por el hecho de saber que a Luis, el chico que amaba y me gustaba
muchísimo, lo iba a ver desnudo, los dos estábamos muy duros, y a el también lo
miraba muy excitado.

Nos sentamos en un sofá y le dije que quería tocarlo, el
también me dijo lo mismo, nos cogimos y sin decir nada nos empezamos a
masturbarnos, era tan lindo, tan delicioso, que al ser la primera vez que un
hombre cogió mi pene, me sentía en el paraíso, más aún al yo tener su pene, duro
y con el liquido preseminal en las cabezas de nuestros penes, sin decir nada, me
agache y bese su pene, y empecé a saborear su liquido transparente y tan
delicioso lo sentí, el se sentía muy bien, le gusto lo que le hacia, me metí su
rico miembro a mi boca y empecé a lamerlo todo, todito absolutamente todo, así
pasamos un momento, luego el me dijo yo también quiero hacer lo mismo, me dejas
me pregunto, y yo le dije que claro, que siga, así lo hizo, y este momento fue
tan hermoso que en mi vida jamás lo olvidaré, sentir que un hombre, al cual yo
quería, amaba y siempre he deseado, este lamiendo, chupando mi pene, y
saboreándome todo.

Optamos luego por hacer un 69 y los dos pudimos mutuamente
saborear el sexo de nuestro mejor amigo, y nuestro liquido preseminal era tan
delicioso que lo chupaba desesperadamente para que le salga mas y mas y seguir
probando su néctar tan delicioso. hasta que nuestros movimientos siguieron
incrementándose y haciéndose mas fuertes, y llego el momento en que los volcanes
activos de actividad, erupcionaron, entregando el néctar desde el centro mismo
de las extrañas de nuestros cuerpos, nuestros cerebros explotaban de felicidad,
excitación, gusto y deseos, parecía que parte mismo de nuestro sistema nervioso
se desprendía de nuestros cerebros, de nuestros cuerpos y salían por aquellos
volcanes, fuertemente erguidos y erupcionando grandes ríos de semen, que fueron
aceptados en nuestras bocas.

Así por primera vez en nuestras vidas, llegamos a saborear lo
que es el néctar de un hombre que puede dar a su hombre que lo ha deseado toda
su vida, néctar que ha llegado a ser aquel alimento que nos saciaba nuestros
deseos y nuestros impulsos, era una fantasía hecha realidad.

Nos abrasamos, acariciamos, y nos unimos en un profundo beso
en que nuestras lenguas llegaron a entrelazarse mutuamente y nuestras salivas
llegaron a sellar el pacto de un amor tan lindo y hermoso que empezaba.

Esa fue nuestra primera experiencia sexual, allí llegamos a
comprender que lo que nos unía en realidad no solo era nuestra amistad, sino mas
bien, un amor profundo y expresivo, y empezó así, nuestra historia de amor.

Agradecería que me den su comentario de esta mi historia a
POR CUESTIONES DE PRIVACIDAD ESTE EMAIL FUE REMOVIDO

 

Resumen del relato:
    Me considero un hombre bisexual pero mis primeras experiencias sexuales fueron con un hombre que es a quien desde niño lo amé y de mi misma edad de 15 años.

Un sueño hecho realidad

Un sueño hecho realidad (34)

Comencé a hablar con él a través de una página de contactos.
También era bisexual aunque a él le iba más ser activo, así que enseguida
congeniámos. Tras calentarnos vía email acerca de lo que nos gustaría hacer,
decidímos por fín quedar un día para conocernos. Quedó en venir a mi casa una
tarde. Ninguno de los dos teníamos experiencia, así que en un principio sólo
íbamos a hablar y, si surgía algo, puede que intentáramos practicar algún juego
de los que habíamos hablado por email.

Al fín llegó a casa, tras estrechar nuestras manos pasamos al
salón y empezamos a hablar. En un momento nuestra conversación se desvío hacia
el sexo. El sabía bien por mis emails que lo que más me ponía era que me tratara
como a una zorra, totalmente sumisa para él, así que el corazón se me aceleró
cuando me dijo “¿Quieres hacerme una paja para empezar?”. Yo sonreí y le dije
que por supuesto, que estaba deseando verle y tocarle la polla. Se abrió el
pantalón y me enseñó su verga, medio erecta. Era normal, más cabezona que la
mía. Alargué mi mano para tocarle y se la agarré. Era una sensación extraña pero
muy excitante, el tener una polla que no era la mía en la mano, dura, caliente,
suave… Comencé a subir y a bajar, masturbándolo suavemente. El empezó a
decirme “Te gusta mi polla, ¿eh, putita?”. Yo decía que si, absorto,
contemplando su polla creciendo en mi mano.

Le masturbé durante unos minutos, hasta que no pude más y le
dije “Quiero chupártela, por favor, déjame comértela”. Estaba claro que no se
iba a negar a una invitación así, por lo que me dijo “Espérate, voy a quitarme
la ropa y a ponerme un condón”. Yo hice lo mismo, aunque no me puse goma. Se
sentó de nuevo en el sofá y yo aproveché para subirme encima. Era excitante
notar su cuerpo rozándo el mío. Dos hombres juntos, besándose, sus cuerpos
tocándose. Noté su verga junto a la mía y me pusé muy, muy cachondo. Yo estaba
lanzado, así que baje chupandóle por el pecho, el ombligo, hasta llegar a su
rabo. Con la lengua lo recorrí, jugué en su punta aprentado bien la lengua para
que lo notara a través del condón. Bajé hasta sus huevos y me metí uno en la
boca, lamiendólo, jugando con su bola interior. El gemía y se retorcía de gusto
“Asiiiiii, cómete mi polla, te gusta verdad”.

Yo gemía de gusto y más que gemí cuando decidí meterme su
polla hasta la garganta, apretando fuerte los labios y moviendo la lengua dentro
de la boca para darle el máximo placer posible. í‰l me agarró del pelo para hacer
que mis movimientos fueran más brusocs, levantando el culo para clavarme más
rabo en la boca. Yo subía y bajaba la boca, chupando, subccionando todo lo que
podía, haciéndole retorcerse de placer. En un momento dado sus gemidos

se hicieron más profundos y sus movimientos se aceleraron.
Comprendí que iba a terminar. Yo estaba loco de gusto por comerme al fín una
polla así que, loco por la pasión, le quité el condón. Quería tragarme su semen,
que se corriera en mi garganta y me llenara la boca con su lefa. Al principio se
negó, no quería hacelo sin condón, pero cuando me metí su pene de nuevo en la
boca y empecé a mamar, no pudo resistirse. Me agarró de nuevo del pelo y apretó
mi cabeza contra sí hasta que polla entró en mi garganta. Lanzando un grito de
gusto empezó a correrse en mi boca. Yo notaba los chorros de su semen llenarme,
calientes, salados y espeso… deliciosos. Tragaba todo lo que podía,
absorbiendo, succionando, intentando que me regalará hasta la última gota de su
semen. Su corrida fué larga y salvaje, se notaba que él tenía tantas ganas como
yo. Cuando terminó seguí lamiendo su pene, recogiendo las últimas gotas que
salían, lamiendo mis mejillas para comerme lo que había resbalado fuera de mi
boca. Me quedé de rodillas besando su pene, volviéndolo a chupar, adorándolo. En
mi polla, tiesa como un palo, asomaba una gota de líquido preseminal. No había
llegado al orgasmo físico, pero si al mental.

Se recuperó poco a poco de la buena corrida que le había
procurado. “Vamos, quiero verte hacer algunas de las cosas que me has contado
por email”, me dijo.

Yo obedecí sumiso, encantado de qué por fín se cumplieran mis
sueños mas cerdos.

Fuí a la nevera y elegí una zanahoria bastante gruesa. No era
como una polla, pero si bastante hermosa. La lavé bien lavada y fuí a mi
habitación, dónde él

me estaba esperando fumando un cigarro en la cama. “Venga,
enseñáme lo puta viciosa que eres”, me dijo. Cogí un bote de crema corporal de
la mesilla y me subí a la cama y me puse de espaldas a él, con el culo en pompa,
mostrándoselo, y la cara apoyada en la cama. Me puse crema en los dedos y me
metí uno en el culo. í‰l apagó el cigarro y observaba la escena con deleite.
Dirigió la mano a su poya y comenzó a meneársela. Yo me metía el dedo en el ano,
mientras con la otra mano me separaba las nalgas para que me viera mejor. Pronto
fueron dos los dedos que me metí en el culo, retorciéndome de gusto. Cogí la
zanahoria y le puse algo de crema en la punta. Comencé a pasármela por el
agujero, mientras decía “así, así quiero que me metas tu polla”. Dirigí la punta
hacia mi ano y comencé a metérmela. El ya tenía su polla bien dura y se la
meneaba con gusto y cara de cerdo, disfrutando del espéctaculo. Yo cada vez
metía un poco más de la zanahoria en mi culo, tal y como había hecho cien veces
a solas. La metía y la sacaba dándome gusto, moviendo el culo hacia atrás, más
que nada para excitarlo. Estuve un buen rato así, metiendómela, hasta que mi
rabo estaba apunto de estallar. En ese momento el cogió la crema y se untó un
poco en la punta del rabo. Se pusó de pie y me dijo “Ahora vas a saber lo que se
siente con una polla dentro”. Saqué la zanahoria y me separé el culo, abriéndolo
bien. Yo deseaba aquella polla en mí, quería ser follado, que me penetrara y me
llenará de pene.

Dirigió la cabeza de su cipote a mi culo e hizo fuerza.
Gracias a mi masturbación el ano estaba dilatado, pero aún así el dolor fué muy
intenso. La polla se me bajó al instante. Pero él no paró, siguió embistiendo,
metiédome un poco más cada vez. Sacaba y metía, provocándome un ardor en el culo
que jamás había sentido.

Pero no sólo era dolor, también había placer. El placer de
ser poseído. Pronto noté sus huevos chocando con mi culo, la tenía clavada hasta
el fondo. Ahora sí, fué la señal de que lo peor había pasado. El dolor fué
mitigándose, transformándose en gusto. Sus embestidas se aceleraban, cada vez
que su pene entraba dentro de mí yo apretaba el culo para notarlo mejor. El
gusto crecía, me agarré el pene y comencé a masturbarme. Me estaba follando como
a una perra, agarrándome de las caderas y embistiendo con todas sus fuerzas,
para abrirme, para reventarme el culo. Yo era suyo, me poseía, era capaz de hace
cualquier cosa que me pidiera con tal de que me siguiera follando.

Aceleró sus embestidas, gimiendo como un animal. Yo movía el
culo, en busca de su polla, aprentándolo fuerte para darle más gusto. Aulló de
gusto y de repente se quedó quieto. Sus chorros me llenaban el culo, los notaba
en mi interior. Eso fué demasiado para mí. “Dios, me corro, me corroooo, Dios
que gustooo”. Me corrí como jamás lo había hecho. El orgasmo fué gigantesco,
nunca me había corrido así.

Caí rendido en la cama, con el culo dolorido, con él gimiendo
a mi lado. Me puso la mano en la espalda y me acarició.

“Me parece que voy a venir a menudo a tú casa”, me dijo. Y yo
no dudaba que iba a ser así.

Comentarios :
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Resumen del relato:
    Quedé con un contacto que hice por internet, en principio sólo para hablar de nuestra bisexualidad…

En el cine Teresa

En el cine Teresa (34)

EN EL CINE TERESA

Esto sucedió hace ya varios años cuando tenia 14, justo la
época de la calentura. Debo decir que me apariencia hasta la fecha siempre ha
sido de una persona mayor, hecho que ayudo a que este suceso se llevara a cabo
dentro de un cine xxx, en la ciudad de México solía ser un lugar clásico para
tener encuentros homosexuales, cosa que yo ignoraba hasta ese momento y,
pretendiendo solo satisfacer mi curiosidad de lo que era ver una película de ese
tipo en pantalla grande acudí por primera vez, después del acostumbrado tiempo
en que la vista se acostumbra a la luz de la sala, tome asiento en una de las
butacas de la mitad del cine…, la película no era la gran cosa, de hecho me
pareció aburrida en un principio, pues se trataba de un película vieja y de
trama sosa, apunto estaba de retirarme cuando llamo mi atención ver a tanta
gente dando vueltas al frente de la sala y por los pasillos, decidí entonces
cambiar de lugar para averiguar que era eso que los hacia estar parados en lugar
de ver una película por la que yo suponía que habían entrado al cine, lo único
que veía extraño era que esa gente dando vueltas intentaba ver dentro de la
oscuridad de la sala entre las filas buscando no se que… Por momentos me
sentía confianza ada la oscuridad y solo atinaba a bajarme la calentura
tallándome el pene sobre el pantalón, deseando quizá formar parte de una de las
orgías que presentaba la pantalla.

No se si fue alguna escena en la película fuera de lo normal
o simple flojera lo que me hizo decidir permanecer otro rato mas en el cine, que
se notaba todavía mas vacío por la gente dando vueltas, y fue este mismo hecho
lo que hizo mas raro el que una persona me pidiera permiso para pasar y sentarse
justamente al lado mío, deje de tocarme el bulto que se había formado bajo el
pantalón, solo atine a taparme con la mochila, pero poniendo la mano debajo de
esta, deje de sentirme incomodo por aquella presencia tan próxima y seguí viendo
la película y frotando mi pantalón con movimientos muy lentos, y me desconecte
del mundo exterior rumbo a mis fantasías, de pronto sentí el movimiento rítmico
de la pierna de mi compañera de fila, dando golpecillos a mi rodilla, lo que me
saco de concentración, voltee y solo me dirigió una sonrisa que provoco en mi
una mezcla de incomodidad y duda.

Pasado un tiempo, seguí dentro de mis fantasías. sentí un
calor en mi rodilla, un calor agradable, casi imperceptible, percibí ese calor
subir por mi pierna a paso lento, y eso me hizo voltear, que sorpresa no me
lleve al ver que era la mano del tipo junto a mi que volteando la cara a otro
lado pretendía no saber que hacia, retire mi rodilla, sentí miedo pues nunca
antes me había pasado algo así, no sabia que decir, venían a mi mente ofensas
dado el ambiente en que crecí donde esas acciones no eran bien vistas, pero
estas ideas chocaban con lo bien que sentía ese calor y las ganas de seguir
frotando mi pene. decidí clavar mi vista al frente tratando de ignorar lo
sucedido.

Como lo presentí, minutos después el tipo comenzó nuevamente
con el ritual que antes había sentido, esta vez su mano pudo llegar a su
destino, y cuando esto sucedió vi por el rabillo del ojo que volteo su cara a
verme y me dedico un suspiro que percibí e hizo igualmente estremecerme, oí una
voz ronca que me decía –que buena esta, pero mi vista seguía fija al frente, las
movimientos fueron aumentando el ritmo, y mi pene estaba a su máximo, deje mis
prejuicios a un lado y me dispuse a disfrutar del momento, viendo la película,
que ahora cobraba un poco de realismo al no tener que tocarme yo mismo.

Todo esto me parecía ya parte misma de la función, hasta que
sentí esa mano queriendo abrir los botones de mi pantalón, lo cual me asusto, y
retire su mano, pero el insistió al momento y ya no quise oponer mayor
resistencia, y solo me porte precavido volteando a ver donde se encontraba la
demás gente que hasta ese momento no me había importado, justo detrás mío, había
un persona que descaradamente y con su miembro de fuera se masturbaba, al lado
en la misma fila pero cruzando el pasillo un hombre le daba sexo oral a otro, y
unas filas delante de mi, dos hombres fajaban quitados de la pena, si bien en
algún otro momento me habría resultado raro, ahora me calmaba el darme cuenta de
que lo que me pasaba mi no era solo común sino hasta leve…

Deje que mi compañero sobara mi excitado bulto por la delgada
tela de mi bóxer, y ya no hubo reparo cuando este decidió sacar de su encierro
el objeto de su deseo, lo masturbo de arriba abajo con movimientos suaves que me
enloquecían, me calentaba cada vez mas, cuando lo oí preguntar si me gustaría
que me la mamara…, dado el estado en que estaba solo moví la cabeza y lo vi
inclinarse, sentí un calor húmedo en mi miembro, que me hizo desear que no
terminara, ahora el lugar y el ritmo que antes llevara su mano era tomado por su
cabeza, mientras sus manos sopesaban mis testículos, y acariciaban mi pierna, mi
compañero resulto todo un maestro en el placer oral, pues no se la sacaba de la
boca y a mi siempre me ha gustado que la mamen completa, ya que el que solo
chupen la cabeza llega a molestarme porque la tengo muy sensible y prefiero
disfrutar los labios alrededor de todo el tronco, no tengo un miembro descomunal
(18cms), por lo que no se me ha hecho mucho pedir a mis parejas sexuales que la
mamen hasta la base, pero continuando con mi relato. sentí que el orgasmo estaba
cada vez mas próximo y creo que el lo noto, pues se separo un momento y mientras
seguía moviendo sus manos a lo largo de mi pene me pregunto que si quería
venirme en su boca, yo solo atine a tomarlo de la nuca y conducirlo al lugar que
a ambos nos estaba produciendo tal placer, no opuso resistencia y casi en
seguida sentí llegar el momento que tanto estábamos esperando, quiso retirar un
poco la cabeza, pero lo detuve y gustoso se quedo, baje la mirada y vi mi leche
escurrirle por las comisuras, lo tuvo un rato y después escupió el restante,
pues iba bien cargado ese día, nunca supe su nombre, solo me paso un pedazo de
papel para limpiarme y se retiro sin mas, no recuerdo su cara, ni gran cosa de
el, pero le agradezco por haberme indicado ese nuevo camino al placer que ya he
tomado algunas veces, en ese y otro lugares, sobre los que ya les contare en
otras ocasiones, espero comentarios…

 

Resumen del relato:
    Descubri mi bisexualidad gracias a un extraño, amparados por la oscuridad de ese cine…

El día en que me estrenaron (2)

El día en que me estrenaron (2) (34)

COMO PERDí LA VIRGINIDAD (2ª. Parte)

Después de que Esteban me desquintó, nos dejamos de ver
algunos días, luego lo encontré nuevamente en el parque, y a modo de saludo me
dijo:

– Ya estoy listo para darte lo que te gusta, dime cuándo
tienes tiempo y verás que la vamos a pasar de lujo, ¿Qué dices? – finalizó
preguntando.

No estaba preparado para tal invitación, preferí darme unos
días para pensarlo, así que contesté – estoy en exámenes esta semana y la otra,
¿te parece vernos dentro de 15 días? – realmente me había gustado que me la
metiera, pero también me había lastimado el culo, ese día en la noche al ir al
baño noté que me salía algo se sangre.

– ¡Está bien! – Dijo entusiasmando -, espero que pases bien
tus exámenes, recuerda que te prometí que estarías listo para cualquier verga –
me estrechó la mano y se fue.

Me quedé algo desconcertado, supuse que me tocaría con él y
posiblemente alguien más pero la sola idea de que alguien me clavara, hacía que
mi pene se levantara.

Las dos semanas se fueron volando de lo atareado que estaba,
estudiar, entregar trabajos, copiar apuntes, en fin, no sentí que el tiempo
pasara; el sábado, después de terminar con todo, volvía a encontrarlo, me saludó
efusivamente y me preguntó acerca de mis resultados.

– Creo que bien, aún no entregan las calificaciones pero
estoy seguro de haber pasado todas las materias con buenas notas – dije
orgulloso de mi esfuerzo mientras comenzábamos a caminar.

– Me da gusto escuchar eso, que bueno que eres responsable y
haces todo correctamente, por cierto, ¿no se te olvidó nuestra cita? – dijo con
tono preocupado.

– No puedo olvidarla, aunque quisiera, nada más de pensar en
eso me pongo caliente – dije mostrando mi caliente arma la que se estaba notando
cada vez más en mi pantalón

– Y, ¿no te has masturbado?, quiero que toda la leche esté
acumulada para sacártela – respondió con cara de excitación.

– ¡No!, me he portado bien, prefiero venirme dentro de ti o
que me la chupes y dártela en la boca – dije envalentonado, esperaba ver hasta
dónde podía llegar, no quería solamente recibir reata, sino darle a quién se
dejara.

– Pues si eso quieres, dalo por hecho, además podrás hacerme
lo que quieras, ya sabes de que se trata el asunto ¿no? – respondió con
sumisión.

– ¿Me dejarás hacer lo que quiera? – pregunté asombrado.

– ¡Claro que sí!, solamente recuerda tengo que hacer mi labor
para que quedes preparado y listo cada vez que te penetren, esa es la única
condición – Respondió firmemente.

Me quedé pensando por unos instantes, la oferta era
tentadora, podía cogérmelo como quisiera y él me daría por el culo para
satisfacerse, la respuesta salió como relámpago- Está bien, ¿a que hora nos
vemos?

– ¿Está bien a las 3:30?, me gustaría ir al cine, comer algo
por ahí y luego a casa – propuso.

– De acuerdo, te veo en tu casa y nos vamos, no quiero que me
vean con alguien mayor y empiecen a pensar mal – dije a modo de excusa.

– Solamente pido que seas puntual, no me gustan las personas
que llegan tarde.

– De acuerdo, ahí estaré puntual – dije mientras nos
despedíamos.

Mi mente era un remolino de ideas, no sabía lo que iba a
pasar conmigo, pero por lo pronto estaba pensando la forma de meterle mi lanza a
Esteban y dejarlo bien cogido.

La hora llegó, mis pasos se apresuraban para llegar a tiempo,
en el momento que iba a tocar el timbre, se abrió la puerta y apareció Esteban
con una gran sonrisa.

– Que bueno que llegaste, fui a comprar boletos para una
película erótica en un cine, ¡ya vámonos! – dijo con apresuramiento.

Salimos rápidamente hacia su carro y nos fuimos al cine, la
película estaba por comenzar cuando nos sentamos, nos tocó hasta atrás y casi en
la orilla derecha de la sala, solo faltaban 2 lugares para quedar junto a la
pared, a mi me dejó el penúltimo lugar, él se sentó hacia el centro, – Es para
cuidarte – dijo en voz baja, al apagarse las luces sentí su mano deslizarse
hacia mi bragueta, la que abrió fácilmente, tomó entre sus dedos mi pene y lo
empezó a masajear suavemente, el filme estaba regular, nada del otro mundo pero
caliente, no como el que había visto en casa de él, además con las caricias y
película mi reata creció bastante.

Pasados algunos minutos, sentí que alguien se sentaba junto a
mi lugar, me puse nervioso porque Esteban no sacó la mano de mi pantalón, le
hice una seña para que volteara y sin asomo de preocupación dijo:

– No te preocupes es mi amigo Antonio, él va a ser tu maestro
hoy, salúdalo. – finalizó tranquilamente.

Mi angustia iba en aumento, la primera vez me cogió solo uno
y me dolió, pero ahora parecía que me lo iban a hacer entre dos – Hola Toño –
musité quedamente, era alto, bien parecido y delgado, sentí su mano, suave y
tersa como de mujer, estrechar la mía y lo escuché decir:

– Hola muñequito, ¿Cómo estás? – sacudió mi mano hasta tocar
su pantalón, sentí su erección inmediatamente.

– Bien, gracias – los nervios me invadían, estaba entre dos
bisexuales y no tendría ni la más mínima oportunidad de escapar; pero mi
angustia se fue tornando en placer, la mano de Esteban cedió su lugar a la de
Toño, inmediatamente me comenzó a masturbar de una forma deliciosa, sus dedos
parecían mágicos, me hacían retorcerme en mi asiento de lo rico que sentía,
obviamente, mi garrote creció la máximo, cerré los ojos para aumentar la
sensación, mientras tanto, Esteban acariciaba la cara y el pecho, me tenían a su
merced, la reticencia que hace unos minutos me impedía gozar, cambió a una
calentura que aumentaba paulatinamente, Antonio me susurró suavemente al oído:

– Vamos al baño, quisiera ver qué tan grande lo tienes – dijo
tomándome de la mano para que me levantara.

Me puse de pie en automático, me dejé llevar simplemente
deseando que tuviera una placentera sesión sexual. Llegando a los baños, nos
encerramos en uno de ellos, y, subiéndome a la taza, me sacó el caramelo y lo
chupó aún mejor que Esteban, realmente era un experto en el sexo oral, sabía
exactamente qué hacer para que su pareja disfrutara plenamente de las mamadas,
¡estaba a punto de pedir que me la metiera ahí mismo. Lentamente la sacó de
entre sus labios y con gesto de aprobación dijo:

– La tienes de buen tamaño, además Esteban me dijo que te
estrenó hace unas semanas, ¿verdad?

– Sí – respondí con un hilo de voz, estaba sin aliento – y la
verdad me gustó, me prometió una nueva cogida para dejarme listo y que no
volviera a sufrir con la penetración.

– Pues ahora es el día – respondió con tono pausado -, si de
verdad lo deseas, es momento de irnos, estoy tan caliente que si me das una
mamada, seguro me vengo.

¡No! – Respondí apresurado – deseo sentirte dentro de mi,
realmente lo necesito, mi culo está ansioso por sentir una rica verga dentro –
no pude creer lo que acababa de salir de mi boca, realmente la calentura me
estaba haciendo perder la noción de todo.

Salimos hacia nuestros lugares y Antonio le comunicó a
Esteban la decisión que acabábamos de tomar, la cara de Esteban era de evidente
molestia, supongo que deseaba participar con nosotros; Toño me tomó de la
cintura y me hizo salir al pasillo, nuevamente no supe lo que hacía, con voz
suplicante dije:

– Esteban, ven con nosotros por favor, no te quedes solo –
dije volteando a ver la cara de Antonio.

Toño asintió moviendo la cabeza levemente y salimos los tres
en busca del placer.

Llegamos en unos minutos, los cuales no sentí que pasaran,
las caricias que recibía eran semejantes a las del cine, estaba sentado entre
los dos y ambos me estaban proporcionando placer, estaba a punto de realizar la
máxima aventura sexual a mi escasa edad (17).

Justo al entrar al departamento de Esteban, dos pares de
manos recorrieron mi cuerpo dándome las caricias que ansiaba, me desvistieron
rápidamente, mi ropa quedó regada por la pequeña sala, mi lanza fue absorbida
por una boca ansiosa y húmeda, sentí un miembro acercarse a mis temblorosas
nalgas, me incliné un poco para sentir la ardiente cabecita tocar mi puerta
trasera, un poco de presión acentuó mi excitación, sabía que ese intruso estaba
listo para invadir mis entrañas.

Pedí que me dieran el lubricante, no deseaba pasar por el
mismo sufrimiento, unté bastante sobre el pene de Esteban y lo masturbé moviendo
mi mano desde la empuñadura hacia la punta, alcé mi vista para ver la reacción
de él, sus ojos estaban cerrados, su lengua entraba y salía como si estuviera
besando a una pareja invisible, tan concentrado estaba que no había visto aún la
herramienta de Antonio, al voltear a verlo, mi mirada quedó pegada en aquel
instrumento largo y cabezón, no tan grueso como el de Esteban pero mucho más
largo, medía algo así como 17 a 20 cms, pensé en ese instante que me partiría en
2 si me lo metía, creí que no me iba a caber en mi hoyito.

Toño me pidió que le pusiera lubricante al su arma, lo que
hice como midiéndola, recorrí el nuevo pene que tenía en mis manos igual que al
anterior, la reacción de su dueño fue la misma, pero ahora estaba acompañado de
un leve movimiento de la cadera, adelante, atrás, primero lentamente y
aumentando de velocidad, apreté un poco su miembro y continuamos unos minutos
sin cambiar de lugar, Esteban, me arrimó su lanza por detrás, obviamente deseaba
metérmelo, pero Toño lo detuvo:

– Es mi turno de cogerme este rico culo, primero lo abriste
con tu verga gorda, ahora le toca recibir una cogida hasta el intestino, con una
larga reata – dijo con voz autoritaria.

Inmediatamente me puso sobre el brazo del sillón con las
nalgas hacia él, ¡no podría escapar en cuanto me ensartara!, le indicó a Esteban
que se pusiera enfrente de mi y, dándome una nalgada me ordenó:

– ¡Mámasela!

Su voz no dejaba ni asomo de duda, obedecí dócilmente, metí
la gruesa cabeza de la reata que tenía enfrente y la chupé con delicadeza al
principio, poco a poco aumenté la caricia y llegó un momento en que la metí
toda, llegó hasta mi garganta haciéndome sentir un espasmo, como cuando se
vuelve el estómago, en cuanto se me pasó reanudé mis mamadas, mientras mi boca
estaba ocupada en eso, Toño me acarició, pellizcó y besó todo el trasero, lamió
alrededor de mi culo y metió la punta de la lengua en mi anillo, la caricia
resultó demasiado para mi, gemí y grité:

– ¡Ya cógeme!, ya por favor, ¡métemela toda!- mi voz resonó
por todo el departamento.

Mis súplicas fueron escuchadas, clavó la punta de su miembro
en mi ardiente culo, lo recibí haciendo lo que había aprendido, relajé los
músculos y abrí lo más que pude mis nalgas con las manos, la penetración inicial
resultó muy placentera, reanudé mis chupadas a la verga de Esteban, Antonio me
fue insertando su largo instrumento, lo hacía lentamente, haciendo que mi
excitación fuera total, metió otro pedazo en mi abierto ano y sentí que topaba
en el fondo de mis entrañas, definitivamente no me entraría todo, pensé.

Me sacó su extenso caramelo y nuevamente puso lubricante
sobre él, escupió también mi ano y volvió a ensartarme, el chile se deslizó
suavemente hasta el lugar en donde se había atorado, con unos movimientos de
cadera, lo ensartó centímetro a centímetro dentro de mi apretada cueva, esta vez
el lubricante hizo su parte, la penetración se estaba consumando, sentí la
invasión placentera, ¡no me dolía!, pedí a Toño que me dejara montarme sobre su
rica herramienta, accedió y se acostó sobre la alfombra, me subí en él y
lentamente me fui clavando la larga verga de mi cogedor, me comenzó a masturbar
y no se detuvo hasta que los chorros de leche brotaron de mi pene, Esteban,
poniéndose frente a mi, me lamió aquella cascada de pasión, una vez que no dejó
rastro de mi abundante venida se puso de pie y me ofreció su sabrosa mamila, la
que metí en mi hambrienta boca, un minuto después, Toño quiso que se la mamara,
era el turno de que Esteban me ensartara, cambié rápidamente las reatas de lugar
y comencé a chupar la enorme reata de Toño, Esteban por su parte, me metió su
cabezón pene en mi ya no tan estrecho culo, lo hizo de golpe, me dolió un poco,
no como la primera vez, decidí menear mis ensartadas nalgas como loco, lo que
tuvo un efecto sobre la carne en su interior, Estaban me agarró de la cintura,
me dio dos o tres metidas hasta el fondo y se vino abundantemente en la funda
que yo le ofrecía a su miembro, Toño me dijo que debía venirse en mi interior,
ya que deseaba terminar de inundarme el ano, como toda una puta, o mejor dicho
todo un puto, le ofrecí nuevamente mi magullado trasero en la posición “de
perrito”, me la dejó ir hasta el fondo en un solo movimiento, lo recibí sin ni
el más leve sufrimiento, me moví al compás de sus embestidas hasta que sentí su
ansiado orgasmo, apreté mi culo para aumentar su placer y no lo dejé salirse
hasta que estaba totalmente flácido; ahora mi culo podía recibir vergas largas o
gordas, o de ser posible que fuera larga y gorda para mi insaciable culo.

Tuve otros encuentros con Esteban y Antonio, pero fueron por
separado, nada tan caliente como las dos primeras veces que me estrenaron, otras
veces con mujeres, ambas relaciones han resultado muy placenteras, realmente sé
que soy bisexual, disfruto ensartando un culo masculino como una concha
femenina, también algunas veces dejo que me claven una rica verga, pero es muy
de vez en cuando…

 

Don Pato

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Resumen del relato:
    La segunda parte de mi iniciación como bisexual.