Hola, este relato es la historia de los juegos de dos
compañeros de colegio que experimentaban con su sexualidad.
Yo, en aquel entonces, contaba con 14 años de edad y marcos
era un año menor, en la actualidad soy, moreno, alto, grueso, con bastante pelo
y tengo 22 años, en el pasado era bastante mas delgado y sin apenas pelo en el
cuerpo. El era moreno, muy delgado, con los ojos negros, de estatura media, mas
bien feúcho (lo cual no me importo) y muy extrovertido.
En aquellos tiempos no teníamos definidos nuestros gustos
sexuales los cuales ahora están mas claros que en aquel entonces, yo soy
bisexual, mientras que él no le terminaban de convencer muchas cosas y creo que
aun no lo tiene demasiado claro.
Bueno una vez presentados vallamos al relato en sí.
Todo comenzó en el viaje de fin de curso de 8º de E.G.B. el
cual transcurrió en distintos pueblos y ciudades de Andalucía, bueno, en
realidad fue en los últimos dos días. Todo empezó con un juego, mas bien con una
venganza, pues el estuvo fastidiándome durante gran parte del viaje, y mi
venganza fue darle un golpecito en sus partes, el cual puede llegar a ser
bastante doloroso como bien saben ustedes, pero no quedo ahí si no que el
decidió devolvérmelo, pero cual fue mi sorpresa cuando al tocar mis partes con
su mano me produjo una mezcla de sensaciones entre dolor y placer. El juego se
fue alternando durante los últimos días del viaje pero los "toques" dolorosos
del principio se fueron suavizando cada vez mas hasta llegar a ser un roce dulce
entre los dos.
Sin llegar a mas durante la estancia en los hoteles de
nuestro caluroso sur llego el día de vuelta a nuestra ciudad natal, Madrid, y en
el autocar escolar es donde empezamos a juguetear mas enserio. Nos sentamos
juntos en el ultimo asiento, antes de la puerta central al cercioramos que todos
nuestro compañeros que se sentaban cerca quedaron dormidos o se desplazaron a
otras zonas del autocar es cuando empezamos un juego que mas que curioso era
estúpido pero aun así era muy caliente, el juego era simplemente a ver quien era
el que acercaba mas la mano al pene del otro.
Empezábamos depositando la mano el la rodilla del otro, y
subíamos lentamente la mano a través del desnudo muslo hasta llegar al principio
de los pantalones cortos, introducía suavemente mi mano llegando a los
calzoncillos( marcos usaba calzones de media pierna pero yo usaba slips) y le di
un rápido y fuerte apretón en sus partes como para disimular el placer el hacia
lo mismo y decir que era un juego que no llegaría a tocar su polla y sus
testículos,el hacia lo mismo llegaba al slip y daba un apretón y los dos nos
sonreíamos, pero cada vez nos quedábamos mas cerca hasta que el levanto mi slip
y rozo con un dedo uno de mis pequeños testículos los dos nos quedamos
mirándonos como preguntándonos si debíamos llegar a mas pero en ese instante el
autocar disminuyó la velocidad llegando a parar para hacer el , por otro lado
inoportuno, descanso para merendar, entonces se despertaron todos los demás
compañeros y a la vuelta del descanso nos sentamos en sitios distintos.
No volví a ver a Marcos hasta un par de semanas después,
estando en vacaciones disfrutábamos jugando al fútbol y muchas veces
coincidíamos el polideportivo del colegio que en verano lo dejaban abierto para
el uso publico. Un día quedamos en el polideportivo para jugar un rato al fútbol
pero quedamos a una hora que la verdad en verano no era muy lógico que hubiese
gente a las 16:00, como no había nadie saltamos una verja la cual daba a un
recinto del colegio que en la cual había una fuente y varios bancos, nos
sentamos en uno de ellos y empezamos a hablar pero no tardamos mucho tiempo en
volver a empezar nuestro particular juego, el juego seguía igual llegamos hasta
el calzón y nada mas, pero en una de las ocasiones, entre las sonrisas se hizo
un silencio y Marcos puso su mano en mi rodilla, la fue deslizando suavemente
llegando a mi pantalón corto, siguió subiendo hasta el calzoncillo pero esta vez
lo levanto y toco mis testículos durante unos cortos segundo y rápidamente saco
su mano, a continuación yo quise hacer lo mismo, las ganas eran muchas, pero no
me llegué a atrever y le volví a dar un "toque" y volvimos a sonreír,
seguidamente el metió la mano de nuevo en mis calzoncillos y esta vez sí, cogió
mi endurecida polla y bajo y subió la piel lentamente, yo me moría de gusto y
empece a deslizar mi mano de su pecho hacia los pantalones, metí la mano
deshaciendo el nudo de su cordón del pantalón y el dijo: -¡no, que tu me haces
daño!- a lo cual yo me quede callado negando con mi cabeza mientras seguía
bajando la mano, levante su ropa interior y cogí su pequeña polla y empezamos a
masturbarnos el uno al otro, con la sensación de morbo que nos producía que
podíamos ser visto desde las ventanas cercanas al colegio. Por desgracia sonó un
ruido y los dos de un salto sacamos la mano de los pantalones del otro.
Nos quedamos callados durante un rato sin saber que decir los
dos teníamos miedo a que nos pillasen, por "el que dirán" o por las burlas de
los compañeros si nos veía alguien, además era su primer contacto sexual (el mío
no, yo había tenido bastantes relaciones para mi corta edad, con tres primos por
separado, uno de ellos fue el que me inicio en el sexo, y con una vecina que era
dos años menor que yo, desde los cuales no e vuelto a tener relaciones sexuales
pero estas historias me los guardo para siguientes relatos) así que decidí
levantarme para ir a orinar a una esquina, yo me moría de ganas de chupársela
pero no sabia como decírselo y es que yo también tenia miedo a ser rechazado por
el y que se lo dijera a alguien.
Seguía pensando en como decírselo mientras orinaba y decidí
preguntarle que si se la había chupado a algún chico, esperando que el
respondiera: -¿y tu?- para poder decirle que si y el me lo pidiera. Yo quería
que el que hiciera la proposición, fuera él, porque yo aceptaría seguro, pero no
sabia si el también diría que si. Decidido a preguntárselo volví a donde
estabamos sentados y antes de abrir la boca, para mi sorpresa, el dijo: -¿se la
as chupado a alguien?- dije que si y el volvió a preguntar -¿ a quien?- le
conteste que a un primo mío, no le dije que en realidad a tres por miedo a que
me dijera que era un maricón(con todos mis respetos a los homosexuales) y el
volvió a preguntar, pero esta vez era la pregunta que tanto ansiaba oír: -¡ahh!
entonces... ¿me la chuparías a mi?- y le dije que si nos fuimos a un sitio que
estaba algo mas resguardado de las posibles miradas.
Entonces, se bajo el pantalón y el calzón sugetandolo con su
dedo gordo , lo bajo lo justo para que asomara su fina, calva, blanca y dura
polla, según la vi, me enamore de ella era preciosa, no tenia hecha la
circuncisión al igual igual que la mía, decidí agacharme hasta quedar enfrente
de ese precioso y brillante pene, sin vacilar me la introduje de un solo golpe
toda el mi boca y apreté mis labios contra ella, moviendo la cabeza de adelante
a atrás jugueteando con mi lengua rozaba su "frenillo" en la base del glande,
roce mi lengua hasta por el ultimo rincón de su pene mientras escuchaba sus
gemiditos que me hacían estremecer aun mas, saque su polla de mi boca, incline
un poco la cabeza dejando su pene, mojado por mi saliva, sobre mi moflete
dirigiendo mis labios a sus aun todavía no bien formados testículos, y de una
succión introduje los dos el mi caliente boca, mientras el no dejaba de hacer
movimientos con sus caderas , al rato, el me pidió que siguiera con su pene, sin
dudarlo hice caso, quería complacerlo, al igual que ese mismo acto me complacía
a mi, me volví a poner el pene en mis labios, por la saliva y el aire su pene se
había enfriado un poco, note como se calentaba dentro de mi boca, su sabor era
delicioso, además su olor no era el típico en las partes genitales de un hombre,
olía a su ropa, era un olor mas que agradable, succioné su polla tirando hacia
atrás, a el le sobraba mucho prepucio y yo jugueteaba con el, era como una lucha
con mi lengua , volví al movimiento adelante-atrás un rato y después cogí su
pene con dos dedos mientras su glande seguía en el interior de mi boca y empece
a pajearle mientras tocaba sus nalgas con la otra mano, de repente note como las
endurecía saque su polla de mi boca y me quede mirándola, solo salió una mínima
gota transparente, aun así no dude en succionara, aunque fuera poca a mi me
sabia a gloria con ese sabor gelatinoso entre amargo y salado pero que a mi,
particularmente me supo como si hubiese probado un trozo de cielo, el quedo
exhausto se subió sus boxees y su pantalón y se sentó rendido.
El me miro y me pidió disculpas, pues había notado que su
fluido me había encantado y no tenia para darme mas, el dijo: -lo siento pero
casi no me sale ¿a ti te sale mas?- le conteste que si, pues aunque solo nos
diferenciaba un año yo estaba bastante mas desarrollado que el, y me dijo que si
podía verlo, me la saque y empece a meneármela, tenia la punta llena de liquido,
al verlo pregunto que si lo podía tocar, obviamente le dije que si toco la punta
con su dedo índice y empezó a restregarlo con su dedo gordo, seguidamente cogió
mi polla y la empezó a menear fuertemente incluso me producía algo de dolor pero
aun así me encantaba, no tarde mucho pues estaba muy aliente,salieron cuatro
fuertes gotas de mi pene cayendo al suelo tres de ellas y la ultima la recogió
Marcos con sus manos, se la acerco a la boca y se trago mi espeso semen, me miro
fijamente y me dijo preguntando que lo podríamos repetir ¿no? le dije que cuando
el quisiera que quedaba todo el verano por delante pero que teníamos que
encontrar un sitio donde no nos pudiesen ver, el dijo que tenia el sitio
perfecto.
Al día siguiente fuimos a su casa, es una torre muy alta, de
las mas altas de su zona, su madre era la presidenta de la comunidad y teníamos
las llaves de la azotea, ese era el sitio perfecto, pasamos gran parte del
verano allí haciendo... bueno ya lo leeréis en otros relatos próximamente.