Vecinos o Amantes.
Capitulo 3
Ahora les narrare las vacaciones o mejor dicho la luna de
miel de Mariana y Carlos, al parecer les resulto relativamente fácil encontrar
los medios para escaparse de su rutina diaria y disfrutar de una semana entera
lejos de miradas indiscretas, dando rienda suelta a su amor a su pasión y a su
lujuria contenidas por tanto tiempo, claro esta que reciben ayuda de alguien muy
cercano a ellos, espero sea de su agrado este capitulo nuevo, empiezo así……..
Después de reponerme de la sorpresa de que la hermana menor
de Mariana supiera de lo nuestro, me tranquilice, de alguna manera podría ser
útil tener una cómplice en nuestra situación y que mejor que alguien con la
plena confianza de mi nena, en los días siguientes a mi regreso nuestros
encuentros fueron diarios cada día mas intensos, gracias a un cambio en mi
trabajo ahora tenia mas tiempo libre para estar en mi casa y por lógica estar
con Mariana, había pasado un mes de mi regreso a la ciudad cuando Mariana me
pregunto cuando serian mis próximas vacaciones, le dije que aun contaba con 20
días de vacaciones ya que por 5 años no había tomado vacaciones, ella se alegro
y me pregunto que si podríamos salir de viaje juntos que quería estrenar su
traje de baño (aquel que te platique desde el primer relato), la idea me agrado
pero, siempre hay un pero en las cosas, como hacerlo, que decir, que inventar,
lo veía yo como algo complicado, para mi era fácil solicitar el tiempo que me
debían en el trabajo y en mi casa podría decir que saldría por cuestiones de
trabajo, pero era la situación de ella la que me parecía complicada y se lo hice
saber.
Mariana me tranquilizo diciendo que si yo aceptaba, ella se
encargaría de todo lo demás, le respondí que aceptaba encantado que solo me
dijera a donde quería ir para realizar las reservaciones de hotel y de avión, me
dijo que el destino lo decidiera yo, que cualquier lugar estando a mi lado seria
el paraíso, se fue a su casa y de inmediato hable al trabajo para solicitar una
semana a cuenta de lo que me debían, reserve el avión y el hotel, todo quedo
listo ese mismo día para empezar nuestras vacaciones a la siguiente semana, deje
las cosas en el archivero para que Mariana pudiera verlas al día siguiente ya
que tenia algunas visitas que hacer desde temprano y no regresaría sino hasta la
noche.
Al día siguiente como lo imagine Mariana descubrió las cosas
para nuestras vacaciones, me llamo al celular a las 9:00 AM llena de alegría y
felicidad, me dijo que ahora que conocía la fecha y la hora de salida arreglaría
ella su salida que no me preocupara, esto paso un martes y nosotros salíamos al
siguiente sábado, por lo que en el trabajo me pidieron que dejara la menor
cantidad de pendientes, así que me dedique a resolverlos lo que me mantenía
ocupado prácticamente todo el día, no vi a Mariana en esos días pero le deje
recado en el archivero para explicarle, hablábamos por teléfono y fue el jueves
que me llamo para decirme que ya tenia todo listo que nos veíamos el sábado a
las 10:30 AM en el aeropuerto, tanta era mi emoción que nunca le pregunte los
medios de los que se valió para salir de su casa toda la semana.
Por fin llego el sábado, Salí de mi casa desde las 9:00 AM y
llegue al aeropuerto a las 9:40, tome un refrigerio y en punto de las 10:30
llego Mariana, pero no llegaba sola, la acompañaba su hermana y un amigo de
esta, después de saludarnos, su hermana y su acompañante se despidieron y se
alejaron rumbo a otra sala de espera, Mariana y yo fuimos a documentar el
equipaje y abordamos el avión, ya estando en vuelo me contó que habían planeado
asistir a una reunión de la escuela de su hermana, ella la cuidaría, pero su
hermana se iría con su novio y ella conmigo, fue fácil convencer a su madre de
cuidar a las nietas, me alegro que todo estuviera bien y sin problemas.
Al llegar a puerto Vallarta y después de recoger el auto que
había rentado, nos dirigimos al hotel, serian las 14:00 hrs. cuando por fin
entramos a la habitación, empezamos a acomodar la ropa en el vestidor y al
terminar nos tiramos a descansar un rato en la cama, estábamos en silencio
mirando al techo, fue Mariana quien hablo primero diciendo:
M.- Sabes que me haces la mujer más feliz del mundo, me
siento completa en todos los aspectos estando a tu lado, debo confesarte que al
principio pensé que solo querías una aventura conmigo y como me gustas y te
quería, lo acepte a pesar del riesgo.
C.- Déjame aclararte que nunca pensé en que lo nuestro fuera
un juego, eres la mujer que espere toda mi vida, podría decirte muchas cosas,
pero solo se que TE AMO.
M.- Si lo se amor, hace mucho me di cuenta que lo nuestro es
AMOR, cada día nos amamos con mas fuerza y mas pasión, créeme que nunca me
hubiera atrevido a hacer lo que hacemos, pero tu amor y mi locura por ti me
hacen hacer lo que sea con tal de estar a tu lado.
C.- Pues entonces vamos a disfrutar de nuestra luna de miel
te parece?
M.- si amor, vamos a disfrutar de nuestra luna de miel sin
preocuparnos de nada, esta semana solo seremos tu y yo.
Después de esta platica nos besamos tiernamente y nos
levantamos de la cama, se cambio de ropa y se puso su traje de baño, de verdad
se veía linda, sensual y sexy con ese traje, era muy pequeño y de colores, se
coloco un pareo a forma de falda y salimos rumbo a una de las playas donde nos
asoleamos, bebimos, comimos y caminamos tomados de la mano disfrutando el
atardecer, al regresar al hotel entro al vestidor y me pidió esperarla un
momento, cuando salio me lleve una grata sorpresa.
Salio vistiendo un baby doll color blanco y un velo blanco
como de novia, yo acostado desde la cama la observaba sin poder decir nada, fue
ella quien pregunto si me gustaba su ropa, le respondí que me encantaba, que se
veía muy tierna y sexy, pero que me extrañaba el color, ya que normalmente usaba
ropa de color y nunca blanca. Se recostó a mi lado y pasando sus brazos
alrededor de mi cuello me dijo:
M.- Te dije que esta seria nuestra luna de miel, así que
decidí que seria buen detalle que hoy me hicieras tuya con esta ropa de recién
casada, que sirva como prueba de mi amor, de mi entrega y de mi fidelidad hacia
ti.
C.- Siendo así, te acepto a ti Mariana, como mi amor, mi
amiga, mi compañera y amante hasta que la muerte nos separe.
Sin decir mas, nuestros labios se unieron en un grandioso
beso que sirvió de juramento para nuestro amor, mis manos recorrían cada
centímetro de su cuerpo, no deje ningún rincón sin acariciar, poco a poco ella
me fue despojando de toda la ropa hasta que me dejo completamente desnudo y sus
manos se apoderaron de mi verga, su boca se aparto de mi y fue bajando por mi
pecho, después por mi abdomen hasta allegar al tronco de placer que estaba
erguido y caliente para ella, le dio pequeños besitos en la punta y después a
todo el tronco, posterior a esto se lo introdujo todo en su boa y su lengua me
lo acariciaba todo, empezó a meter y a sacar mi tranca de su boca cada vez con
mas pasión, mas rapidez, mientras ella me chupaba de maravilla mis manos no
paraban de acariciar sus muslos sin llegar a su vagina, solo me dedicaba a
disfrutar sus lindas piernas.
Fue ella quien lentamente se despojo de la parte superior del
Baby doll, quedándose únicamente con la diminuta tanga y el velo blancos ambos,
tomo la parte superior del baby doll y lo extendió sobre mi cuerpo, al tiempo
que me pajeaba con mas rapidez y fuerza, su intención era evidente, quería que
me vaciara sobre esa ropa de novia, no la decepcione y al poco tiempo salían de
mi verga chorros y chorros de leche espesa que caían en su ropa, cuando los
chorros se detuvieron, se introdujo de nuevo mi verga en la boca para limpiarla
y no permitir que se bajara, su boca subió de nuevo a mi cara y nos besamos,
ahora fui yo quien baje de su boca hasta sus tetas, de verdad que maravilla de
tetas, no eran grandes, mas bien pequeñas, pero de un calor y suavidad únicos,
color esplendido y que decir de ese par de pezones pequeños rosados y erguidos
por la excitación, los mordí, los chupe y después continué mi viaje a su
entrepierna.
Por instinto al sentir que me acercaba a su tanga, abrió las
piernas, pero mi boca brinco de su cadera a sus muslos sin probar su intimidad,
después de dejar sus muslos mojados por mi saliva, mi boca subió hasta posarse
sobre su tanga que ya estaba completamente mojada, mi lengua se dedico a quitar
los jugos que de ella había y a dejar solamente mi saliva, sus gemidos eran ya
incontrolables, jalaba mi cabeza hacia su entrepierna enloquecida por la pasión.
Su cuerpo temblaba por la excitación y la desesperación de
querer sentir mi lengua directamente en su depilada vagina, fue ella misma quien
se llevo las manos a esa parte de su cuerpo y de dos tirones arranco su tanga
dejándome el paso libre a esos carnosos labios y a su ya hinchadísimo clítoris
la única ropa que conservo fue el velo de novia, me dedique a darles masaje con
la lengua y a chuparla lentamente, no había prisas, para estas alturas sus
gemidos ya eran gritos de placer, y así a gritos me pedía que la penetrara que
no podía mas.
Me incorpore un poco hasta llegar a su boca de nuevo, mi
verga quedaba justo a la entrada de su vagina, sus manos se apoderaron de mi
verga y fue metiéndosela poco a poco hasta que la tenia completamente adentro,
nos movíamos casi en cámara lenta, casi no se percibían los movimientos, pero la
sensación era única, cada milímetro de mi verga era acariciada por cada
milímetro de su vagina, con este ritmo súper lento duramos mas de 1 hora,
nuestras intimidades estaban escurriendo por la gran cantidad de jugos que
Mariana dejaba salir, era riquísimo y así lentamente también nos llego un
orgasmo juntos, ella me regalo de sus jugos por enésima vez y yo le llene la
vagina con la leche acumulada en esa hora de pasión lenta, nos besamos y así con
mi verga dentro de ella nos acomodamos para dormir hasta el día siguiente.
Los siete días que pasamos en Vallarta fueron auténticamente
días en el paraíso, fue tan mía como yo de ella, pasamos horas de amor, pasión y
sexo divino y aun la ultima noche paso algo muy morboso pero no por eso dejamos
de disfrutarlo al máximo y excitarnos aun mas con lo que paso.
Al ser la ultima noche, estábamos en la sala de la habitación
brindando por nuestro amor, ella estaba solamente con una falda corta con una
pierna sobre el respaldo del sillón y la otra en el piso, con la gran abertura
de sus piernas yo estaba en medio de ellas metiéndole la verga en su rico ano,
ella disfrutaba muchísimo cuando se la metía así, de verdad era una gran ventaja
su cuerpo delgado, podía penetrarla analmente estando ella boca arriba y así me
dejaba ver su conchita, misma que acariciaba ella misma o yo, además de
permitirle que siguiera tomando de su copa de vino sin dejar de disfrutar de mi
verga en su chiquito como desde hacia unos días lo llamábamos, para estas
alturas habíamos bebido poco mas de 3 botellas de vino, le pedí que abriera sus
labios vaginales para poder observar su clítoris, sus manos dejaron en el piso
la copa y complacientes se dirigieron a su vagina abriéndose los labios dejando
a mi vista su clítoris hinchado y rosita, mientras mis metidas de verga en su
ano eran mas ricas cada vez, pero en un momento dado su rostro tomo un gesto de
preocupación y me pedía detenerme, pensé que la había lastimado así que
pregunte…..
C.- Que te pasa amor ya no te gusto así.
M.- Si mi vida pero el vino me hizo efecto y necesito ir al
sanitario.
C.- Y si no te dejo ir mi niña.
M.- Debes dejarme ir, no puedo orinarme aquí.
Sus palabras me llenaron de morbo y me excite más, así que
lejos de sacarle la verga empecé a moverla un poco mas rápido dentro de ella, se
la metía y se la sacaba mientras ella me suplicaba que parara o que se orinaría
ahí, por toda respuesta le dije:
C.- Todo de ti me enloquece, así que quiero que me
enloquezcas con tu lluvia.
M.- No amor, no puedo, detente un momento.
C.- Por favor mi niña quiero que me bañes te lo suplico.
No se si fueron mis suplicas o las ganas que tenia de orinar,
pero en un momento sentí en mi verga como su cuerpo dejaba de hacer presión y
con sus manos aun abriendo sus labios vaginales, empezaron a salir chorritos de
orina e su vagina, no era una lluvia dorada, mas bien una lluvia transparente
pero calida, al sentir este liquido caliente llenarme el abdomen y escurrir a mi
verga ya su ano, mis metidas fueron mas fuertes al tiempo que le decía:
C.- así mi amor, así báñame, quiero que me mojes por
completo.
M.- Si amor, de verdad te gusta?
C.- Si nena, me encanta.
M.- Pues entonces no me detendré hasta dejar tu cuerpo
escurriendo.
Cuando termino de decir esto, los chorritos que salían de su
vagina, crecieron en tamaño, era una gran cantidad de lluvia la que de ella
brotaba, mi excitación era mucha, viéndola así, recibir mi verga en el ano y
dándome chorros de placer, era una visión magnifica su vagina botando chorros y
chorros interminables de orina, casi al mismo tiempo que salio su ultimo chorro,
de mi verga salieron varios chorros de leche que le llenaron el chiquito, cuando
mi verga se salio de su chiquito, la cargue hasta la cama y ahí nos acomodamos
para dormir, al tiempo que decíamos algo así
M.- Te gusto lo de hace rato amor.
C.- Claro que me encanto, no te diste cuenta.
M.- Si me di cuenta que te pusiste mas caliente, sabes que
eres un loco.
C.- Porque chiquita.
M.- Me haces hacer cosas que nunca imagine y sabes que es lo
peor del caso?
C.- No lo se amor que es?
M.- Que me encanta hacer locuras contigo, todo lo que sea
estar y hacer contigo me enloquece, me enciende, me excita, pero también me
cansa muchísimo, no puedo ni moverme.
C.- Entonces descansemos ya mi amor, a mi también me dejas
muerto de placer, de amor y de locuras.
Nos acomodamos para dormir así, semidesnudos y con la poca
ropa y nuestros cuerpos mojados de su calida y exquisita lluvia, era tal lo
mojados que estábamos que la cama también estaba mojada.
Al día siguiente regresamos a la ciudad y nos vimos con su
hermana en una cafetería del centro, ella llego ya sin su novio, tomamos camino
a casa y poco antes de llegar las subí a un taxi, así que cada quien llego por
su lado, todo volvía a la supuesta normalidad de nuestras vidas, pero nosotros
sabíamos que no era así, ahora verdaderamente se me hacia imposible y doloroso
el tiempo que estaba sin ella.
Espero no te aburras Paris, si gustas aun tengo dos o tres
historias mas de mi nueva vida con Mariana, solo espero que me avises para
mandártelas.
Ahora esperare sus comentarios para ver si pido las partes
finales o no, agradezco a todos los que me mandan correos y me agregan a su
mail, les recuerdo que los correos que sean vulgares los borro y a los del MSN
que se pasen de listos igual los bloqueo, de una vez le digo no me gusta el
cibersex ok…