Después de la corrida de
los tres quedamos estirados en el sofá Alex a mi lado y Yola enfrente
de los dos, por lo visto mi vecina era la que menos se había cansado
pues al poco rato y maldiciéndonos por las sendas enculadas que
le habíamos propinado, nos cogió nuestras respectivas pollas
y empezó a chuparlas lenta pero fuertemente, al poco la preciosa
polla de Alex estaba dura como una piedra, la mía poco a poco iba
cogiendo forma, Yola empezó a lamer los huevos de Alex haciendo
que esta levantara las piernas completamente de forma que el rosado ano
quedara totalmente abierto y así poder lamer su agujero, Alex apretaba
la cabeza de Yola contra su culo y con la otra mano me tocaba a mí,
al rato Alex me miro dulcemente y entre pequeños suspiros de placer
me dijo: métemela.
Me incorporé, Yola se apartó y
apuntando hacia aquel precioso culo apreté un poco pero entonces
Yola un tanto vengativa me empujó por detrás con fuerza,
de forma que mi polla entró de un golpe hasta el fondo, arrancando
un grito de dolor a Alex. Dijo: Hija de puta vengativa... y Yola respondió:
a que duele eh... Yo con mi polla dentro le dije a Alex: ¿qué
te parece si dejamos esto para luego y le damos una lección a nuestra
amiga? Perfecto respondió. La saqué al instante y sin que
Yola pudiera hacer nada la cogimos entre los dos. Ahora te vas a enterar.
No cabrones no, no... no lo hagáis, calla puta, no por favor...
y Alex mientras yo la inmovilizaba le clavó de un golpe toda la
polla en el culo al tiempo que daba una bofetada que resonó en todo
el apartamento, yo le pellizcaba los pezones y Yola gritaba HIJOS DE PUTA...
PEGARME MÁS FUERTE, coño me quedé de piedra, Alex
mientras follaba salvajemente su culo, le pegaba unos cachetes fortísimos
y a cada uno Yola pedía más y más , se me quedó
mirando y me dijo: y ¿tú que? Hazme lo que quieras cerdo.
Me levanté tomé mi polla con la mano y empecé a acariciar
mi glande, de pronto lo noté, me venía y dije : tú
guarra mira aquí y abre la boca. Yola absolutamente loca de placer
soltando unos gritos mezclados con gemidos me miró diciendo: ¿a
qué esperas? Yo contesté: esto es lo que querías ¿no?
So guarra, puta de mierda, sí, sí ... respondió mientras
recibía una meada colosal en su boca, Alex se quedó mirando
estupefacta, la sacó del culo poniéndose de rodillas encima
de Yola escupió toda su leche en la cara de mi vecina, su semen
se mezclaba con mi meada y Yola como loca lamía todo y con su mano
restregaba los líquidos por todo su cuerpo y pedía más,
Alex acabó su corrida y casi seguido empezó su meada, Yola
gritaba de placer y reía como una loca, era una pasada, creo que
ninguno de los tres nos podíamos creer lo que estábamos haciendo,
al acabar Yola nos miró y dándose la vuelta boca abajo dijo:
no me puedo creer lo que he hecho, jamás hubiera pensado que esto
lo llevaba dentro, qué vergüenza. Enseguida respondí
: de vergüenza nada, para gozar del sexo todo esta permitido, eres
una pasada de mujer. Alex y yo nos acercamos a ella y la besamos y acariciamos.
Alex me miró y dijo: Os quiero, si no estuviéseis casados
me casaba con los dos.
Adam