Estamos en el siglo XXI y los avances médicos y genéticos han
sido impresionantes.
Mi novia, Verónica, decidió que las vacaciones de verano serian una sorpresa, yo
me había dejado llevar porque resulta muy cómodo no preocuparse por preparar las
vacaciones.
Montamos en el avión y después de 8 horas de vuelo aterrizamos en una isla
paradisiaca, me encantó desde que vi desde el avión toda esa vegetación y las
calas que tenía.
Cuando llegamos nos hospedaron en un magnifico hotel, teníamos una suite con un
magnifico salón. La isla tenía una instalaciones magnificas, canchas para
practicar cualquier deporte, puerto deportivo, un centro comercial con las
mejores tiendas, una centro de salud y belleza para ellas...... Una vez desechas
las maletas, Verónica me comentó:
· Y bien, Te gusta?
· Si, por supuesto, es magnifico.
· Todavía no has visto nada, espero que este viaje sea el
comienzo de tu nueva vida.
Me extrañé, pero ella se metió en el servicio y no volvió a decir nada.
Después de comer, fuimos al centro de salud y belleza, yo no sabía porque
Veronica quería ir a alli en vez de visitar un poco la isla. Entramos en una
habitación enorme donde nos espera unos médicos. Yo estaba muy extrañado, y
"Vero" me comentó:
· Bueno, espero que te gusten las mujeres (yo asistí con
la cabeza), porque a partir de hoy serás una de ELLAS!!.
· Como? , pero que dices?. Dijé yo.
· Pues que esta es mi sorpresa, me gustaría salir con
mujeres y que mejor mujer que la persona a la que amo, por eso escogí esta
isla en ellas puedes hacer realidad todas las fantasias sexuales que tengas.
· NO¡¡¡, esto tú estas bien de la cabeza !!. le dijé
aunque empezaba a interesarme el asunto.
· Bueno por lo menos prueba, si no te gusta puedes volver
a tu rol masculino, vale?.
· No, además si salgo así se darán cuenta los demás y no
me atrevo.
Entonces intervinieron los médicos:
· Nuestra técnica nos permite asegurar que te
convertiremos en una autentica mujer, incluso podrás escoger todas las
características de tu cuerpo femenino, además ya hemos realizado más
transformaciones y no ha salido nadie descontento.
· En la isla hay muchas personas que no son lo que
parecen ser. Comentó Vero.
· No sé, No sé. Dije aunque ya estaba convencido.
· Bueno, primero seré yo quién me transformé en un hombre
así tendrás tiempo para pensar qué tipo de mujer quieres ser.
Después de discutir un rato más me convencieron. Así pues Vero entró primero, ya
había escogido sus características físicas. A cabo de media hora, que yo pasé en
una sala de estar ojeando revistas femeninas para hacerme una idea de qué es lo
que quería, apareció un hombre moreno, muy fuerte y alto, con un traje muy
elegante.
· Bueno, ahora te toca a ti, Angel. Me dijo con una voz
grave.
· Eres tú, Vero?.
· Yo, desde ahora seré Felix.
Después de esto no dudé más, o todo o nada!! Sería "lo más femenina posible".
Escogí un pelo largo y pelirrojo, una cara muy femenina con ojos grandes y
verdes y unos labios carnosos y sugerentes. El cuerpo con muchas curvas, una
pechos no muy grandes pero firmes, una cintura pequeña y unas piernas muy largas
y finas.
Después de estar media hora en una especie de deposito con un liquido viscoso.
Salí, me maquillaron un poco y me dieron un vestido corto y ajustado. Cuando me
lo puse y me vi en el espejo, casi no me lo podía creer, el espejo reflejaba la
imagen de la mujer de mis sueños, pero era yo. Enseguida pensé en qué podía
hacer para divertirme un poco.
Salí a la sala de espera y allí estaba Verónica/Felix, sentado en un sillón y
fumando un enorme habano, mirandome de arriba abajo.
· Qué tal te encuentras?,. Dijo.
· Bueno, ya lo has conseguido, ahora te vas a enterar!!.
Le amenacé (aunque empezaba a gustarme su físico masculino) con voz aguda,
muy femenina.
· Bueno, bueno, gatita. Tendremos que comprarte ropa,
No?. Dijo.
· Por supuesto, además tengo que pasar por la peliquería.
AH desde hoy seré Mónica.
Fuimos al centro comercial, para comprar ropa tanto para él/ella como para mi,
después de elegir ropa de toda clase, lencería, vestidos cortos, faldas,
zapatos....... quedamos para cenar en un restaurante y yo me fui a comprar algo
de ropa sexy para darle una sorpresa.
Entré en un lugar donde vendía ropa interior muy sexy, al entrar la dependienta
me miró.
· Quiere algo sexy, verdad?. dijo.
· Pues sí, es para una sorpresa. Dije.
· Bueno entonces debería aprender a ser más femenina. (yo
me quede de piedra), viene de la transformación, verdad?. No te preocupes
por aquí pasa bastante gente como tú.
· Se me nota tanto?. pregunté.
· Tranquila, sube al primer piso, que cuando bajes no te
va ha reconocer absolutamente nadie.
Yo subí, era una gran sala con un tocador y un ropero, a cabo de 5 minutos subió
ella.
Comenzó con una base de maquillaje, luego me delinió los ojos y se aplicó una
sombra de ojos alargada, después se pintó los labios de un rojo intenso. Entre
las dos escogimos un boby rojo muy sexy y un vestido de terciopelo negro, largo
y ajustado nuy elegante. Completamos el vestuario con una gargantilla de perlas,
unos zapatos negros de tacón de aguja, un bolso negro de mano y unos guantes
negros de terciopelo largos a juego con el vestido. Finalmente, me hizo un
recogido de pelo con algunos mechones sueltos muy espectacular.
Cuando de pude ver en el espejo era increible, estaba realmente sexy.
· bueno, ahora te voy a enseñar a comportarte como una
mujer.
Dicho esto me desmaquillo y me despeino, y no salimos de allí hasta que lo fui
capaz de peinarme y maquillarme igual yo sóla, también me enseñó a caminar y
mucho otros trucos femeninos.
Cuando finalmente salí de la tienda estaba totalmente metida en mi rol femenino,
ya no me acordaba de mi parte masculina.
Llegué al restaurante y Felix ni me reconoció.
Las vacaciones fueron estupendas, ahora de vez en cuando salimos Verónica y yo
como dos amigas a cenar algún restaurante, sin que la gente se dé cuenta de
quién soy en realidad.