Llegando al chalé encontré todo muy tranquilo, fui a buscar a
Roxana para preguntarle por mi papá y me comento que no había llegado, que
solamente estaban en la casa Ricardo y Karla, lo que me pareció algo extraño, me
dirigí a mi cuarto a descansar y a pensar en Raúl, cuando al pasar por uno de
los cuartos escuche unos ruidos extraños, vi que la puerta no estaba cerrada y
me acerque, me quede paralizada ante tremenda escena: Ricardo le estaba dando
una sensacional mamada de concha a Karla que se retorcía sentada en la orilla de
la cama, recargada hacia tras sobre sus codos, y con las manos tocándose sus
tetas grandes con unos pezones enormes, negros y completamente arrugados,
Ricardo no dejaba de lenguetearle su clítoris, llego el momento en que Karla le
decía no pares papacito que voy a correrme, entonces Ricardo tomo el clítoris
entre sus labios y empezó a succionarlo y enterró todo su largo dedo anular en
la concha de Karla, metiéndolo y sacándolo con rapidez, esto fue mas que
suficiente para que Karla terminara corriéndose y gritando de placer.
Ricardo se levanto y se dispuso a admirar por un momento el espectáculo que
Karla le brindaba, retorciéndose y sobándose las tetas mientras terminaba de
correrse, espero a que ella se recuperara, para después sentarla en la orilla de
la cama y ofrecerle su ya inflamada polla para que se la mamara. Vaya que polla,
yo nunca había visto una, pero la sola visión de la polla que tenía ante mis
ojos, hizo que mis pezones por si solos se endurecieran y que de mi concha
empezaran a fluir nuevos líquidos, era una polla de unos dieciocho centímetros
con un tronco grueso y terminada con una cabeza redonda y rosada más gruesa que
el tronco.
Karla la tomo entre sus manos, la recorría de extremo a extremo para después
empezar a mamársela, era toda una experta, mientras mamaba la cabeza, con una
mano la sobaba de arriba para abajo y con la otra estrujaba sus grandes y
peludos huevos. Esto no tardo en surtir efecto en Ricardo, que se veía que
empezaba a gozar en demasía, al sentir karla que la polla se empezaba a inflamar
anunciando que podía correrse en cualquier momento, se detuvo y, dando un giro,
se poso en cuatro con las rodillas apoyadas en la orilla de la cama,
ofreciéndole su culo redondo y moreno.
Su concha sobresalía por debajo como otras dos nalguitas, con unos labios
grandes y entreabiertos como saboreando de antemano esa hermosa polla que la iba
a penetrar, Karla volteo a verlo y con una cara de placer le dijo: métemela la
quiero sentir dentro de mi, Ricardo solamente esbozó una sonrisa picara, la tomo
por la cintura y coloco la cabeza de su polla en la entrada de la concha de
ella, empujo con firmeza, desapareciendo por completo, Karla lanzo un gemido de
placer, al sentirse llena y empezó a mover el culo en círculos haciendo gozar a
Ricardo, que de pronto la jalo hacia el, la tomo de los cabellos, y estirándolos
hizo que levantara la cabeza, de esta manera empezó a bombearla con un ritmo
rápido y firme pero constante, Karla no podía hacer nada, solamente gemir de
placer.
Yo estaba completamente inmersa en esa visión, la manera en que la estaba
cabalgando, en la que el jinete tiene todo el control y ella lo que hace es
solamente gozar, hizo que mi sangre hirviera, empecé a tocarme mis ya
endurecidos pezones, mis jugos llegaban casi a mis rodillas a pesar de que mis
piernas, inconscientemente las tenia cerradas oprimiendo mi clítoris, ya no
aguantaba necesitaba hacer algo, cuando oí que Karla le pedía que no parara que
se estaba corriendo.
La polla de Ricardo entraba y salía, toda embarrada por los líquidos de ella,
Karla grito por la fuerza con la que se había corrido y no pudo sostenerse mas
en esa misma posición, dejo caer su cuerpo sobre la cama y Ricardo sin
sacársela, se fue tras ella, Karla parecía desmayada pero él empezó a besar su
cuello, su nuca y espalda, luego le saco la polla y con delicadeza la rodó para
quedar frente a frente, empezó a besarla, primero en la boca, luego el cuello
para terminar besando sus tetas, esto hizo que ella reaccionara abrazándolo y
rodeándolo con sus piernas, quería que la volviera a penetrar, pero Ricardo se
arrodillo en la cama frente a ella, le levanto las piernas y con una mano tomo
sus dos tobillos, tratando de levantarlos mas aún, ella supo lo que quería hacer
y lo ayudo levantando sus caderas.
Ricardo, con la otra mano, metió por debajo de las caderas de ella una almohada,
le abrió las piernas y la tomo de la cintura, a la vez que le dejaba ir toda su
hermosa polla. Esta vez empezó un mete y saca rápido y fuerte, ella con una mano
se tomo una teta y con la otra se acariciaba el clítoris, no tardaron en empezar
a gemir de placer. Yo ya no podía mas con la tanga toda mojada y mis tetas que
subían y bajaban a causa de mi excitación, sentía que mis piernas se me
doblaban. En ese momento Karla se corrió tomándose y apretándose las tetas,
mientras que Ricardo bombeando con mayor fuerza terminó por llenarle la concha
con abundante semen. De repente oí un ruido al final del pasillo, el cual me
saco bruscamente de mi trance, como pude me fui a mi cuarto, mis piernas no me
respondían, inmediatamente ya en mi cuarto llene el jacuzzi, prendí unas velas,
me quite la ropa y me metí en él, relajándome completamente.
No podía quitarme de la mente la imagen de Karla y Ricardo, especialmente esa
hermosa e inflamada polla, por primera vez en mi vida sentía mi cuerpo
incompleto, y con la terrible necesidad de que me llenaran. Mis pezones no
dejaban de estar duros y arrugados, baje mi mano a mi concha, y a pesar del agua
pude sentir la viscosidad de mi concha, sentía que mi interior ardía y que por
lo menos mis dedos lo calmarían. Por un momento, cerré los ojos, la puerta del
baño se abrió, pensé, es mi papá que acaba de llegar pero al voltear, vi una
hermosa figura enmarcada por un camisón negro y trasparente, que dejaba ver una
tetitas puntiagudas que parecían chupones y unas piernas que serian la envidia
de cualquier mujer y el deseo de cualquier hombre.
Era Roxana, se acerco a mí a pesar de que nunca había tenido tanta confianza con
ella, la excitación que sentía en ese momento me hizo incluso que la deseara,
estaba poseída por la calentura, nunca por mi mente había pasado, hasta ese
instante, acostarme con una mujer, se sentó atrás de mi afuera del jacuzzi, me
tomo por los hombros y empezó a darme un masaje mientras decía: estás muy tensa
corazón, necesitas un buen masaje por todo el cuerpo, después de lo que has
visto necesitas que te bajen la calentura.
En ese momento sentí una gran pena, como si mi papá me hubiera cachado haciendo
algo indebido, me ruborice, ella se dio cuenta me tomo de la cara, acercándose a
mi oreja dijo que no me preocupara que no se lo iba a contar a nadie, que ese
seria nuestro secreto, me tomo el lóbulo con sus labios y empezó a chuparlo,
luego me lengueteo el interior de mi oreja, para después bajar al cuello, yo ya
no pude mas, alce los brazos y le acaricie su cabeza.
En la posición en la que me encontraba era todo lo que podía hacer, me tomo de
las tetas y empezó a sobarlas tan rico y delicadamente, deslizo una de sus manos
por todo mi vientre hasta llegar a mi concha, con su dedo anular empezó a hacer
círculos en mi clítoris, era todo lo que necesitaba, esa tremenda explosión de
placer que empecé a sentir hizo que arqueara toda mi espalda, me llegaba un
espasmo tras otro, me mordía uno de mis dedos, fue algo maravilloso, tantas
ganas reprimidas en el día se juntaron en un solo orgasmo, pero mi cuerpo pedía
mas, y parecía que Roxana lo sabia, se levanto se quito el camisón y la tanga y
se metió al jacuzzi.
Aún parada dentro de él, tomo una de mis manos doblándome todos mis dedos menos
el anular, llevo mi mano a su mojada concha y se clavo todo mi dedo en ella,
diciéndome que ella también lo había visto todo y que estaba muy caliente, se
saco mi dedo y se sentó frente a mi, luego se adelanto y entrelazo sus piernas
con las mías quedando nuestras conchas pegadas frente a frente. Empezó a moverse
de arriba abajo, yo la seguí, con movimientos encontrados, que a cada momento
que pasaba se hacían más rápidos, no duramos mucho tiempo así, nos corrimos las
dos al mismo tiempo, nos besamos y abrazamos con ternura, y ya recuperadas nos
levantamos y salimos del jacuzzi.
Tomo una toalla y me seco, luego yo hice lo mismo con ella, me llevo a mi cama e
hizo que me acostara, se puso arriba de mi, y empezó a besarme, para luego
chupar mi cuello, bajo e hizo lo que quiso con mis tetas, diciéndome que las
tenia perfectas: grandes firmes y carnosas, después bajo mas y empezó a mamarme
la concha, que rico se sentía, me recargué sobre mis codos para poder ver como
me la mamaba, después vi como dirigía su dedo anular hacia mi entrada y empezaba
a meterlo, me sentía morir de placer, pero a medio dedo se detuvo, y sorprendida
me volteo a ver y me pregunto que si era virgen, yo solamente asentí con la
cabeza, y sonriendo muy picara me dijo que mi concha seria un "bocato di
cardinali" para el primer hombre que me hiciera suya, saco el dedo y tomo mi
clítoris con sus labios, lo succiono hasta hacerme correr de nuevo, luego me
puso su concha en la cara formando el clásico sesenta y nueve, así lo hicimos
toda la noche, mi primera noche de amor, y con una mujer, quien lo iba a creer.
Continuara...
Quien le iba a decir a Alondra que su primera experiencia sexual la iba a vivir
con una mujer, pero no nos olvidemos que todavía sigue virgen. ¿Se encontrará
otra vez con Raúl y la desvirgará? o ¿seguirá virgen todas las vacaciones?