Baje del carro y di la vuelta hacia el lugar del conductor,
mi vecina tomo el lugar del copiloto, una vez en el carro, le volví a mostrar la
verga, ahora estaba medio flácida, ella la tomo con la mano y empezó a
apretarla, a medida que recobraba su tamaño se inició un rico movimiento de
arriba abajo, una delicada paja....
Arranca el auto me dijo. Obedecí, ella seguía con su
juego, me pajeaba con lentitud.. Chúpamela le dije, eso no se le dice a una
mujer decente, me respondió; quiero que me la mames perra, qué te mame
qué, que me mames la polla ya, sonrío y me dijo eso no se le dice a una
mujer decente; continuó con su paja, yo estaba desesperado quería sus
labios, mi polla pedía una boca, una lengua....
Vamos bésame el pene, estas fueron las palabras mágicas,
eso está mejor me respondió y desapareció de la vista de todo el mundo.
Su cabeza y labios se enfilaron hacia mi polla. Cuando los
labios de mi vecina se posaron por primera vez sobre la cabeza de mi polla la
sensación fue indescriptible, con la punta de su lengua tomo mis líquidos
preseminales e intento meter su lenguita por la ranura de la uretra. Después la
beso, unos besos tiernos en el glande y en el tronco; con sus manos busco mis
huevas, las saco y la beso, después las chupo delicadamente... mientras hacia
esta caricia su mano me pajeaba, pero lo hacia con destreza, con lentitud
Conducía por el carril de baja velocidad, disfrutaba de las
caricias de la vecina pero quería que sus labios chuparán la verga, mi ansiedad
aumentaba con cada segundo.
Después de besarme la bolas regreso pene arriba con sus
besos, llego de nuevo a la cabeza de la verga y de inmediato se la trago, si
literalmente se la trago: beso la cabeza, esta linda me dijo y se la
metió de un solo envion... la sensación fue tal que casi lo suelto la leche, una
vez se la trago, empezó a subir y a bajar con sus labios. Como mi polla es
gruesa y larga, ella subía y descendía como si fuera un ascensor, repito lo
hacia con lentitud y destreza, pero en momento repetía la acción de tragársela
toda de un envión... MI VECINA SABIA LO QUE ERA MAMAR Y LO DISFRUTABA.
Espero que lo estes disfrutando, fueron sus palabras, por
supuesto le respondi. Ella tomo mi verga y empezó a pasarsela por el rostro,
parecía que fuera un lápiz y se estuviera delineando la cara. Después la
presionó contra la comisura de sus labios pero sin abrir la boca y de nuevo la
ataco como la primera vez, se la trago de un solo envión y empezó a chupar. En
esta ocasión se concentró en la cabeza de la polla. La sorbia, le pasaba la
lengua, la chupaba , la volvia a sorber y repetía la operación. Combinaba estas
caricias con las tragadas de un envion..... el placer era infinito..... después
empezo de nuevo a subir y a bajar.
Quiero tu leche me dijo, quiero tragarmela toda, quiero tu
semen, vamos correte; y acelero su chupada. Ahora se concentro en la cabeza
y en la mitd de la verga: solamente me chupaba ese sector y lo hacia rápido,
combinando la caricia con grandes lenguetazos a mi polla, total mi cuerpo empezó
a sentir los estertores del orgasmo, ella lo sintió y aceleró su moviento,
total, aparque el carro, coloque las luces de estacionamiento y disfrute las
caricias..... sentia el sube y baja de la boca de mi vecin en mi polla , su
lengua, sentí que mi verga empezaba a crecer y de pronto a expulsar leche, me
senti mareado muy mareado mientras la leche salia de mi verga, sentíua un placer
enorme por mi medula espinal , de mis labios solamente salia un oh, oh que
bien...
Casi me infarto cuando la vecina casi al final de mi orgasmo,
movio su lengua y chupo de nuevo, ah, ah. Ahah, fueron mis palabras mientars
sentia que mi cuerpo se extremecía de nuevo...... y arrojaba los últimos chorros
de leche....
Quede inmovil, mi vecina me pasaba la lengua por la verga ya
flácida.....
Ella se incorporo del medio de mis piernas, me miro y sonrió,
sus labios se acercaron a los mios, sentí el olor a mi semén y a mi verga,
deisfrute del beso...
Es hora de que me regreses el auto cambiamos de lugar y
ella se enruto hacia la casa.....
En el próximo relato os contare que sucedió el domingo
siguiente.