Antes que nada muchas gracias a todas las niñas que me han
escrito y a todas esas mujeres ardientes que me envían sus mails, espero algún
día poder conocerlas recuerden que soy de México DF y sino he contestado sus
mails discúlpenme pero en eso estoy les prometo contestar sus mails uno por uno
y muchas gracias por su aceptación recuerden escriban a
POR CUESTIONES DE PRIVACIDAD ESTE EMAIL FUE REMOVIDO.
Bueno aquí les dejo el siguiente espero les guste con todo mi cariño y amor
dedicado a una persona uy especial. Tu sabes quien eres. Te mando un beso.
No hace mucho conocí a una niña que es realmente atractiva y
muy linda, ese primer en que la vi día llevaba un pantalón ajustado y una blusa
que la hacia lucir muy bien. Ese día coincidimos por casualidad ya que fue una
fiesta a la que un amigo me había invitado, jamas pense que en ese lugar
encontraría una mujer tan exquisita. Suelen decir que las cosas más bellas se
encuentran en los lugares menos inesperados y así fue.
Ese día apenas y conversamos un poco nos conocimos y teníamos
circunstancias parecidas, en realidad me encantaba verla, sus sensuales labios
que invitaba a besarlos profundamente, su mirada profunda, linda; con cuerpo
delgado, pero bien acentuado, ¿Y por que negarlo?... en mi despertaba algo mas
que solo admiración.
Ese mismo día, invite a casa a ella y a otros amigos, ya era
un poco tarde, aproximadamente las 2:30 de la madrugada pero a mi no me
importaba la hora por que en verdad quería seguir viendo a tan bella mujer,
camino a casa en el auto solo estaba planeado como y cual seria el momento
idóneo para estar con ella a solas solo un momento, eso era todo lo que pedía, y
es que cada que la veía, mi mente volaba y el solo verla caminar con delicadeza
pero con movimiento sensual, me incitaba a tomarla ahí mismo, pero pues no
estaba seguro, ya que yo no sabia si causaba el mismo efecto en ella.
Ya entrada un poco más la madrugada ella me preguntó:
-¿En donde se encuentra el baño? –
- Está aquí enseguida, ven conmigo – le conteste
Ahí estaba mi oportunidad en realidad pude haberla llevado al
baño de la planta baja pero no podía dejar pasar la oportunidad de saber si en
realidad ella sentía lo mismo que yo, así que sin pensarlo la lleve al baño de
mí recamara, le mostré el baño y la espere hasta que salió, ya que estabamos en
mi recámara tenia que aprovechar, no dije nada solo la mire fijamente a los ojos
y me acerque repentinamente a sus labios, sin pensarlo más la bese, eran mejor
de lo que imaginaba suaves, delicados y con tacto al besar. Al besarla ella me
correspondió, la tome por la cintura y ella me abrazó por el cuello,
para entonces ya nos devorábamos en un largo beso, podía
sentir como nuestras respiraciones se agitaban, levantaba solo un poco su blusa
para poder tocar aquella tersa piel y poco a poco bajaba mis manos hasta que
llegaba su trasero, lo tomaba con fuerza y la acercaba a mi, ella me besaba
frenéticamente la situación era excelente yo estaba que no aguantaba, tomándola
del trasero la cargué y ella me abrazo con las piernas, gemía un poco, eso hacia
que mi excitación creciera, me senté en la cama con ella sobre mi, con mis manos
recorría toda su espalda, besaba su cuello y parte del pecho, solo la que su
inoportuna blusa dejaba a mis labios besar, aun con ropa ella comenzaba a
moverse sobre mi, no lo podía creer, era muy sensual, el ritmo de su cadera y el
roce estaban comenzando a parar mi pene pero ella se de tuvo.
- No esta bien... arriba están ellos.- dijo ella entre besos
y gemidos.
- Pero... ellos no se darán cuenta – insistí con mis
manos en su cintura siguiendo con ese ritmo tan delicioso sobre mi y besos
en su pecho.
- Espera... no es el momento indicado para estar así-
dijo ella y sin mas solo se levanto, acomodó su blusa, su cabello y me pidió
que subiéramos.
- Esta bien... vamos- me puse de pie y la bese una vez
más.
Ese día la madruga transcurrió normal ante los demás, solo
había algunas miradas entre nosotros, se terminó la madrugada, ellos y ella se
fueron de casa como a las 6:30 de la mañana aproximadamente.
Transcurrió tiempo, solo eran llamadas por teléfono, llamadas
que duraban cerca de 5 hrs. Yo no resistía mas, la quería ver, quería estar con
ella, ya para entonces se me había vuelto una adicción, hasta que decidimos
formalizar una cita (algo no muy formal), todo estaba listo nos habíamos quedado
de ver en un lugar muy conocido del sur de la Ciudad de México cerca de San
Jerónimo, aunque yo hubiera preferido un lugar no tan conocido y más solo para
estar con ella, pero era muy pronto. Ese día lucia sencilla pero muy linda, una
blusa que dejaba desnudos sus hombros, cabello recogido, unos jeans azules
ajustados y tenis, sin perder nunca ese toque atractivo que la caracteriza, en
cuanto la vi mi mente deseaba tenerla, abrazarla, besarla, era la primera cita y
tenia que contener mis ansias de hacer todo lo que por mi mente pasaba,
caminamos y platicamos de nosotros, en realidad creo que yo platique mas de mi
que ella.
Mientras platicábamos y caminábamos por ahí cerca, no podía
dejar de pensar en esa noche en la que nos conocimos, al verla caminar
nuevamente se despertaba en mi ese instinto, me tenia que contener. Después de
caminar por ahí cerca y platicar, ella me pido caminar alejarnos de ahí, ella
tenia ganas de ir sin ningún rumbo y así lo hicimos, sin ningún rumbo solo
caminamos, pero para mi suerte íbamos dirección a casa. Mientras caminábamos
comenzábamos a platicar y una de las platicas me demostró que ella era
sexualmente de mente muy abierta, ya que me platico una de sus mas intimas
inquietudes que solo de imaginarla perdí concentración hacia ella, después de un
rato yo ya no quería platicar mas de ese tema por que en verdad me conozco y no
quería acelerar las cosas, por lo menos en ese momento ya que no podía hacer
nada.
Yo a ella le comente algo que en realidad nadie sabe:
- ¿Sabes? Yo también tengo fantasías como todos, pero yo
las escribo y la publico en Internet en una pagina de relatos eróticos- Le
dije.
- ¡Que bien! Espero algún día me los muestres- Dijo con una
sonrisa
- Pues si gustas ahora mismo te los muestro, no estamos
lejos de casa- Le propuse.
- Está bien vamos, pero tengo que regresar pronto ¿Esta
bien?- Dijo en tono un poco mas serio
- Sí esta bien no te preocupes- Le conteste.
Cuando caminábamos a casa, yo rogaba que la casa estuviera
sola que no se encontrara nadie ya que vivo con mis padres. Cuando llegamos
entramos y no había ningún auto en el Garage señal de que la casa se encontraba
sola, era una buena oportunidad para intimar un poco mas con ella. Primero
pasamos a la cocina para tomar algo ya que habíamos caminado un buen tramo y nos
encontrábamos un poco sedientos. La invite a subir y mientras ella tomaba
asiento yo me dirigí hacia la PC para imprimir uno de los relatos que ya había
publicado, ella puso algo de música, mientras me daba la espalda para buscar
algún CD de su agrado, comenzaba a verla sin que ella se diera cuenta, sus
piernas bien torneadas, su trasero firme y de buen tamaño, la silueta que
formaba su cadera en conjunto con su cintura, una espalda delgada delicada, sus
hombros desnudos por la blusa, su cabello ya no estaba sujeto, al dar la vuelta,
su cara que era de un Ángel, sus senos de un tamaño perfecto, realmente
atractiva, muy atractiva. Me acerque a ella y le di el relato.
Mientras ella lo leía no dejaba de verla, lucia preciosa, y
el saber que estaba leyendo uno de mis relatos, que eran mis fantasías mas
intimas despertaba en mi un cierto morbo, ella seguía leyendo me puse de pie y
me acerque e ella por detrás deje mi vaso en una mesa y comencé a tocar sus
hombros la sensación era indescriptible, sus hombros desnudos, su piel tersa y
tibia... ella no dejaba de leer el relato.
- Mmmmm, no esta mal- dijo en un tono sensual
- Sigue no te distraigas- Le dije no quería que lo dejara de
leer.
- Esta bien, pero mientras dame un buen masaje me siento un
poco tensa- dijo echado la cabeza hacia atrás.
Fue un mensaje bastante claro, así que sin dudarlo ni un
segundo comencé con el masaje, como forme lo hacia mis manos abarcaban cada vez
mas su cuerpo, comencé en los hombros y poco fui con mis manos recorriendo su
espalda, con movimientos suaves pero intensos, de la espalda pasaba a sus
hombros y después un poco mas adelante... a su pecho, ella seguía leyendo, yo ya
me sentía bastante excitado, poco a poco fui pasando mis manos mas adelante y en
movimientos un poco mas atrevidos bajaba y pasaba cerca de sus pechos, yo ya no
podía mas, me hinqué detrás de ella, bajaba mis manos, las ponía en la cintura y
comenzaba a masajear su cintura, ella echo su cabello hacia delante, sus hombros
y su cuello quedaban descubiertos, no resistí mas la invitación a besarlos,
pasaba mis labios por sus hombros por su cuello mientras mis manos se encargaban
de su cintura, mis manos pasaron adelante y de su abdomen las subí despacio
hasta llegar a sus senos, mientras besaba su cuello sus hombros, ella de pronto
soltó las hojas del relato, tomo mis manos y las guiaba por donde ella quería,
las pasaba por sus pechos, podía sentir sobre su blusa ya sus pezones excitados,
cuando soltó mis manos no desaproveche la oportunidad, las baje a la cintura y
de un golpe le quitaba su blusa.
Entre sus pezones excitados y mis manos quedaba un estorboso
bra. Lo retire y estaba desnuda ante mi, podía sentir sus senos sin ningún
problema, sus pezones excitados los estimulaba, no dejaba de besar su espalda,
su cuello, su piel era algo inexplicable, giraba la silla... quedaba de frente a
mi, la bese, mi respiración ya era agitada, ella me abrazaba por el cuello, mis
labios bajaron a su cuello y poco a poco hasta sus pechos, comenzaba a mamar su
pezones ella me pegaba mas y mas a su pecho, yo quería devorar esos pezones,
ella, bajaba sus manos y al igual que yo hice con ella... me quito la playera de
un golpe, yo seguía estimulando sus pezones, sabia que eso le gustaba, su cara
me lo decía todo, mientras yo disfrutaba sus pezones, mis manos fueron
desabrochando su pantalón, después los cordones de sus tenis, se los quite para
poder quitar su pantalón sin ningún problema, una vez fuera su pantalón, me
acerque a la fuente de mi placer su tanga ya se encontraba húmeda, acerque mi
cara y sentí esa humedad deliciosa sobre su tanga, pase mi lengua, ya podía
saborearla, quite su tanga, coloque una de sus piernas en mi hombro y comenzaba
a besarla desde su pantorrilla hasta su entre pierna, sin llagar a su vagina,
recorría una y otra vez con mi legua sus piernas, retrasando el momento en el
que bebería de su néctar. Yo sabia que ella lo deseaba pero quiera disfrutar
cada rincón de ella, ella me tomaba de la cabeza y me despeinaba, ella ahí
sentada no podía hacer mucho mas que disfrutar. Llego el momento, comencé a
devorar su sexo chupando como si de ello dependiera mi vida, jugueteaba con mi
lengua, haciendo círculos alrededor de su clítoris, mi lengua se detenía
momentáneamente y la movía rápidamente sobre el, golpeteando un poco su
clítoris, su punto de placer. Ella empujaba mi cabeza a su vagina con una mano,
con la otra mano ella misma estimulaba sus pezones, la mire mientras la chupaba,
sus ojos cerrados y gimiendo me estaban prendiendo mucho más. Mientras le
chupaba, con uno de mis dedos comenzaba a estimularla, lo metí en su vagina sin
dejar de chuparla, ella comenzaba a mover su cadera, en un ritmo que me pedía
mas, su respiración agitada y sus gemidos me decían que no tardaba en tener su
primer orgasmo, en un grito exploto, yo seguí haciendo lo mismo hasta que ella
dejo de mover su cadera. Tomo mi cabeza y me despego de su vagina, me pido que
me pusiera de pie:
- No lo has hecho mal, pero ahora en mi turno- dijo con una
mirada bastante sensual.
Una vez que esta de pie, paso su cara sobre mi pantalón, mi
pene se encontraba ya muy duro y un poco húmedo, desabotono mi pantalón y lo
bajo, sobre mi trusa ella toco mi pene y con gran destreza comenzaba a subir y a
bajar, me estaba masturbando de una forma deliciosa, de pronto de un golpe bajo
mi trusa, mi pene salto, se encontraba ya grande y duro ella lo tomaba con una
mano y comenzaba a masturbarme, con la otra estimulaba mis testículos, yo
cerraba los ojos y disfrutaba como un loco de aquella sensación, me estaba
masturbando y muy bien, de pronto sentí un poco mas caliente, cuando abrí los
ojos y la voltee a verla, no podía creer lo que esta viendo, me estaba mamando,
era delicioso, era lento, lo estaba disfrutando, yo la tomaba de la cabeza y con
movimientos le sugerí un ritmo más rápido a lo que ella accedió y comenzó a
mamarlo rápidamente su lengua se enroscaba en mi pene de vez en cuando dejaba de
chuparlo para pasar su lengua por mis testículos, la sensación era genial, no
podía dejar de verla, era increíble ver como se metía mi pene por completo en su
boca, aquella mamada era genial, mientras me la hacia con una mano ella misma se
estaba masturbando, ya no podía mas solo quería estar dentro de ella, la separe
de mi, la levante y la comenzaba a besar y a pasar mis manos por todo su cuerpo
ella, seguía masturbándome.
Me empujo me hizo sentar en la silla donde ella se
encontraba, no paso mucho tiempo cuando ella se sentó sobre mí dándome la
espalda, tomo mi pene y me metió en ella, su vagina esta muy húmeda, me
atrevería a decir que estaba completamente mojada, la tome por la cintura y ella
se comenzó a mover suave de atrás para delante y en ocasiones con movimientos
circulares, escucharla gemir me excitaba aun mas. Mis manos dejaban su cintura y
pasaban a sus pechos, sus pezones estaban duros ella tomaba nuevamente mis manos
y comenzaba a pasarlas por sus pechos sus pezones mientras se movía sobre mí
cada vez más rápido sus gemidos eran más fuertes, yo no podía mas me iba a
venir, así que me salida de ella, la ponía en el suelo como si fuera gatear,
abrí un poco sus piernas y ahora la penetraba por detrás poco a poco sentir como
apretaba mi pene era delicioso, lo fui metiendo poco a poco hasta llegar al
fondo y así empezar con un movimiento de entrar y salir primero lentamente,
hasta llegar a un ritmo delicioso el ver como sus nalgas chocaban contra mi me
calentaba aun mas, mis manos pasaba a sus hombros y cada vez mis penetraciones
eran mas y mas fuertes, ella bajaba una mano y comenzaba a masturbarse, ella
gemía yo ya no podía mas, sus movimientos era cada vez mas frenéticos, sus
gemidos mas fuertes... los míos también... me iba a venir, saque mi pene me
masturbaba fuera de ella y ella hacia lo mismo, hasta que me vine toda mi leche
caía sobre su trasero y parte de su espalda ella terminaba al igual que yo.
Seguía besando su espalda los dos llenos de sudor, el sabor de su piel era
delicioso ella se daba la vuelta la besaba había sido genial.
- Ha sido genial, me ha encantado espero no sea la ultima
vez- le dije
- Tú no has estado mal, en verdad me ha gustado- dijiste con
una sonrisa picara y dándome un beso.
Ese día como ya me había advertido tenia que irse pronto y
así que se visito, mientras lo hacia, no perdía ni un solo momento de ese
paisaje que era precioso, el verla desnuda para mi era un paisaje nuevo, un
paisaje que ahora no puedo describir.
Vimos un poco la tele, los dos nos habíamos quedado mudos por
un momento, era entendible, era la segunda vez que nos veíamos y ya habíamos
hecho el amor como dos locos. Eran como las 9:00 de la noche, la acompañe cerca
de su casa nos dependimos, un beso ese fue el "hasta luego" de ese día. De
regreso a casa no podía dejar de pensar en lo sucedido y es que ya era un hecho,
para mi esa mujer que había conocido hace apenas unas semanas era ya en mi una
adicción.