Primero les describiré el ambiente que me rodeaba, era un
camino muy poco transitado, algo estrecho, de terracería, pero con bastante
vegetación a los lados, hacia un calorcito agradable y la vegetación refrescaba
el camino, el estereo del coche apenas captaba una estación que por momentos se
perdía, llevábamos 40 minutos de transitar por ese camino y por lo que nos
habían dicho, estábamos a la mitad, solo íbamos esa hermosa Norteñita y yo, pues
después de terminar el trabajo que había ido a hacer, la localicé y la invite a
pasar el fin de semana en una cabaña que me habían ofrecido para descansar, así
es que había pasado por ella al medio día del viernes.
Ella llevaba puesta una blusita sin mangas, ajustadita de
color beige por lo que sus pechos se definían perfectamente y unos pantalones de
mezclilla que se ajustaban de una manera exquisita a sus caderas y sus piernas.
Por lo que cuando se levantaba para salir por el quemacocos
del auto, podía admirar sus piernas y sus hermosas nalgas a mi lado.
Después de unos minutos llegamos a una parte un poco mas
despejada, la hierba se extendía por una gran distancia y a unos metros al lado
del camino, corría un pequeño riachuelo, así es que nos detuvimos, bajamos del
coche y nos acercamos al riachuelo.
Jugueteando, yo iba tras mi Norteñita, ella se quito sus
tenis, se remango un poco los pantalones y se echo a correr para meterse en la
orilla del río, yo corrí tras ella tomando algunas fotos.
Una vez que se detuvo, le pedí que volteara y comenzó la
sesión de fotografía, así es que deje la cámara sobre una roca, apuntando hacia
donde ella estaba y corrí para poder salir a su lado.
Después comenzamos a jugar con el agua, mojando su blusa, el
agua estaba a una temperatura ideal, moje su pantalón y así empapada la deje
para poder tomar otra foto, comencé a pedirle que se sentara sobre el agua y
luego que levantara su blusa, cubriendo solo sus pechos, después la ayude a
quitársela y a desabrochar su pantalón, después de unas fotos así, le quite su
pantalón y podía ver como solo su panty y su bra, aprisionaban sus encantos y
mojados se pegaban a su delicioso cuerpo, con el agua hasta sus rodillas tome
algunas fotos y después le pedí que se quitara el bra, a lo que en un principio
se rehusó, por temor de que fuera a pasar alguien, después de convencerla que no
había nadie mas, se lo quito, con la condición de que yo también me quitara la
ropa, así es que acepté, cuando ella liberó sus hermosos pechos, me di cuenta
que sus pezones estaban erguidos, bien paraditos y de inmediato me acerque para
tomar fotos de esos hermosos botoncitos, estaba tan cerca que pude darles un
delicioso chupetón muy apretadito a cada uno dejándolos mojados, para tomar otra
todo en donde salieran brillando, pero antes de alejarme un poco, me jalo de la
camisa por lo que tuve que quitármela, quedándome solo con mis jeans, a poder
admirarla así, comencé a sentir como crecía mi pene, aprisionado por los
pantalones.
Al acercarme un poco mas para tomarle otras fotos, me
desabrocho los pantalones, pues mi preciosa norteñita, solo traía puesto ya, su
panty, así es que le ayude y me quite todo, liberando de su prisión y sacando a
la luz mi pene, que ya para ese momento estaba bastante crecido, duro y
caliente, así continué tomándole fotos.
De repente acercaba mi pene a sus pechos, rozando con la
punta brillosa de mi pene sus pezones, sin dejar de tomar algunas fotos, poco a
poco y sin dejar de frotar mi pene contra su piel, fui subiéndolo hasta llegar a
sus labios.
Por lo que ella saco la punta de su lengua y comenzó a rodear
la cabeza de mi glande, humedeciéndolo alrededor, por lo que ardiendo como
estaba, solté la cámara y haciendo a un lado su cabello, presione un poco su
cabeza para que mi pene entrara en su boca, y al momento de sentir la calidez y
humedad de su boca cubriendo mi pene, sentí como se siguió creciendo, tanto que
pensé que iba a explotar.
comencé a bombear mi pene dentro de su boca, entrando y
saliendo, podía ver claramente como la humedad de su boca cubría por completo mi
pene, y ella a su vez lo presionaba con sus labios, tratando de extraer el jugo
de pene.
Sentí que me volvía loco de placer, mientras su lengua
saboreaba cada milímetro de mi glande, subiendo y bajando, mientras me inclinaba
para con mis manos, recorría la suave piel de su espalda, pero cuando sentí que
no aguantaba mas y que podía venirme en cualquier momento, aleje mi pene de su
boca y le pedí que se inclinara, quedando sus nalgas al aire.
Me acerque por detrás y mirando sus deliciosas nalgas,
comencé a besarlas y a separarlas con mi lengua, alcanzando su rico culito, y
tratando de abrirlo con la punta de mi lengua y al oír su respiración y sentir
como se movía, me di cuenta de que lo estaba disfrutando.
Después con mis manos comencé a separar sus nalgas, para
poder alcanzar esa rajita deliciosa y ardiente, con mi lengua comencé a rozar
sus labios y todo alrededor de su rajita, mi lengua logro entrar en su vagina y
enrollándola un poco, comencé a meter y sacarla, probando el néctar de su sexo.
Después nos acercamos a una roca y la coloque sentada ahí, y
separando sus piernas, pude ver frente a mi esa hermosa rajita, por lo que me
incline para poder besar su clítoris, mientras mis manos gozaban con la textura
de sus pezones, acariciándolos y sintiendo lo excitados que estaban, una vez que
logre separar sus labios, con mi lengua, encontré ese botoncito, rosado, húmedo
y comencé a chuparlo suavemente, quería comérmelo, por lo que lo presionaba
dulcemente con mis labios, lo que hacia que se estremeciera, así estuve por un
rato, lo besaba y luego lo chupaba y de repente mi respiración sobre su
botoncito hacia que se estremeciera.
Continué así, hasta que me pidió que la penetrara, me dijo
que no aguantaba mas, que quería sentirme dentro de ella, así es que me levante,
besando sus labios y uniendo mi lengua con la de ella, mientras mi pene
desesperado, lo frotaba contra su rajita, subiendo y bajando, frotando también
su clítoris, hasta que la punta de mi pene encontró la gloriosa entrada, que
sentí ardiendo alrededor de mi pene.
Por lo que empuje para poder entrar, esta apretadita, pero
entro suavemente mi pene por lo húmeda que estaba, al sentir ella como entraba,
sus manos rodearon mis nalgas y jalándome, logro que mi pene entrara hasta el
fondo.
Al sentir como su vagina y calor que salía de ella cubría mi
pene, no pude mas que comenzar a bombear, adentro y afuera, cada vez mas rápido,
tomándola por sus caderas y con sus piernas abiertas por completo para mi,
tomándola por sus nalgas, la apretaba contra mi, para que mi pene se extasiara
dentro de esa deliciosa norteñita, ummmmm era increíble.
Hasta que ninguno de los dos soporto mas y sentí como se
contraía su vagina, apretando mi pene y tratando de exprimirlo, sentí como el
néctar de su sexo mojaba mi pene, lo que me prendió aun mas y comencé a empujar
cada vez mas fuerte, hasta que mi pene exploto dentro de ella, mi semen salió
con fuerza llenando su vagina y un chorro ardiendo, que hizo que se estremeciera
al sentirlo dentro.
Una vez que terminamos, solo tuve fuerzas para bajarla de la
roca, sin sacar mi pene de su vagina y cargándola, ella rodeo mi cuello con sus
brazos, para poder sentarme en la orilla y ella sobre mi, para después dejarme
caer, recostándome sobre la hierva de la orilla del río, una vez ahí, también mi
norteñita se dejo caer sobre mi y mientras mi pene iba saliendo lentamente de su
vagina porque estaba regresando a su tamaño natural, el néctar de su sexo y el
mío, se derramaban mezclados, recorriendo mi pene hasta caer sobre la hierba,
así nos quedamos un rato para después seguir nuestro camino.