Saludos y cariños a aquellos que leyeron mi relato, eso que
conté fue mi experiencia, aquí en las montañas de los andes, en Venezuela, les
diré que, para muchas personas que me escribieron, tal cosa no es posible, pero
les diré, que solo una que la vive, puede dar fe de que si sucedió, por lo
demás, hay chicas que me han escrito, y piensan que tal cosa es imposible.
Después de aquella experiencia con Sojo, mi Gran Danés, quede
muy perturbada, y me excitaba el solo recordar como fui penetrada por aquella
lengua, eso siempre se lo comentaba a mi esposo, él estaba muy al pendiente,
pues, disfruta mucho cuando soy feliz sexualmente, no me restringe nada ya que
nos tenemos mucha confianza y nos amamos con verdadero amor.
Pasado un mes después de aquello, estando desnudos bañándonos
en la parte de atrás del chalet, se me ocurrió bañar a Sojo, lo llevamos, y le
empece a mojar y a enjabonar, mi esposo sintió mi excitación ya que teníamos
rato haciéndonos caricias, así que fui deslizando mi mano hasta el vientre de
Sojo, y empece a acariciar su bulto, me agache un poco, y vi como su puntica
roja salía de su capullo, eso me puso a mil, mas de lo que estaba, le empece a
masturbar mientras que le hacia la fellatio a mi marido, veía salir tremendo
falo del vientre de Sojo, no podía creer lo que veía, estaba lleno de venas, y
se empezó a poner grueso, palpitaba en mis manos, ya mi cabeza zumbaba, y me
recorría un escalofrío, se me hicieron unos rosetones en la piel del pecho, mis
pezones se endurecieron mas de lo que estaban, y me sentía muy lubricada, le
enjabone su falo bello y grande, mucho más que el de mi marido, para aquel
entonces, Sojo estaba cachorro, yo lo tengo desde pequeño y entre nosotros hay
una afinidad muy bella, solo los han tenido mascota saben a que me refiero, tres
años después, quienes han tenido un Gran Danés verdadero saben cuanto estas
mascotas pueden crecer, bien, ese falo me pareció muy grande y hermoso, después
de enjuagarlo no pude resistir la sensación de lamerlo y conocer su sabor, era
muy ancho, pero aun así trate de introducirlo en mi boca, sentir la curruguez en
mi lengua y la textura, es impresionante, el pene de un hombre es mas lizo,
suave terso, delicado, pero aquel pene era, majestuoso, lleno de nuevas
Caracteristicas, y como toda hembra excitada me dedique a lamerlo, chuparlo,
acariciarlo y sentir como al igual que mi marido expulsaba su lubricante
preseminal, saladito y algo amargoso, como las hojas de los tréboles verdes, ya
era abundante en mi boca y yo solo me excitaba mucho mas, Sojo empezó a moverse
con su vaivén propio de un can en pleno acto sexual, y eso me ponía a mil, ya
que me estaba posesionando en mis labios, vi esponjarse esa bolota con la que se
anuda a las hembras, y no dejaba de hacerle caricias con mis manos hasta que
sentí como se vino en mi boca, era un mar de semen, parecía que me había tomado
un jugo de guanábana, Sojo se quedó quietesito, hasta que se relajó, yo tenia su
semen caliente en mi boca, y tome el pene de mi marido con ese liquido en mi
boca me lo introduje también, para luego sentirlo estallar en su clímax, en eso
me vine en un orgasmo inmenso, ya que me masturbaba con mi mano me trague parte
de ambas expulsiones seminales para poder gritar de placer, y sentí derramar el
resto por sobre mi pecho.
Esa tarde le dije a mi marido que quería ser penetrada por
Sojo, quería sentir ese falo dentro de mi, pero que lo llevara a nuestra
veterinaria, para ver como estaba de salud y así yo estar tranquila.
El procedió a hacerlo pero esa es otro relato que les
contare... Ciaoo
Escríbanme por favor. A los chicos que deseen contactarme.
Solo deben ser aquellos que puedan compartir videos de zoo y fotos exclusivas,
no me gusta perder el tiempo hablando por hablar, ese tiempo es solo para mis
amiguitas que han tenido esa experiencia como yo.
Saludos.