En esa misma calle a tres cuadras de mi casa y cerca de la
tienda de "El Cedro", de mi mismo pueblo me paso algo digno de contarles...
Una de esas venia con un amigo mío caminando, habíamos salido
del cine Hidalgo y eran como las 9 de la noche, en una esquina como a tres
cuadras de mi casa precisamente una calle antes de los abarrotes "El Cedro", nos
despedimos, ya que su casa era en otra dirección, yo seguí caminando rumbo a mi
casa, faltando una calle, de unos árboles me saltaron tres cabrones...
O’ra si cabron, dijo uno de ellos, te vamos a partir la
madre, otro le completo, pa’que aprendas a respetar a las mujeres ajenas...
¿?...yo ni supe que onda ni de donde venían las amenazas,
pero nunca he sido sacon y les conteste...
Pues nada mas uno por uno hijos de la chingada y me rompo la
madre con ustedes...
Ellos parecían conocerme y sabían que si me daba un trompo
bueno con quien fuera, así que me echaron montón, me acomodaron 2 que tres
madrazos, pero no se iban limpios y así estuvimos como cinco minutos que se me
hicieron eternos, hasta que la luz de un carro nos alumbro y una voz ronca se
escucho...
Qui’ubo cabroncitos, así serán buenos...
Nosotros paramos de pelear y vi que era un carro viejo y el
de la voz era un señor bigoton grandote sombrerudo y en su cintura tenia una
pistola...
Dense en la madre como los hombres uno por uno culeros dijo,
no le echen montón al chavo...
Pues como va dijo uno madrugándome dándome un trancazo en la
cara, yo lo aguante y me lo empecé a madrear, ya uno solo pues no era muy
difícil, después de varias patadas y madrazos, pidió paz, encare al segundo y lo
mismo a los pocos minutos, el tercero mejor emprendió la graciosa retirada
corriendo...
Órale cabrones a chingar a su madre nos dijo el viejo, hey tu
chamaco ven pa’ca, yo medio atontado por los golpes me acerque...
Eres bueno para el trompo muchacho, te felicito, les partiste
su mandarina en gajos a esos mamadores...
Pues se hace lo que se puede señor...
Soy comandante de la judicial del estado, Ernesto Jiménez,
pa’servirte chamaco, es mas me caíste bien chavo, súbete te llevo...
No señor, yo vivo aquí cerca y ahí llego caminando rápido...
Que me vas a despreciar una cerveza?
No de ninguna manera mi jefe, al contrario yo le invito unas
y me dirigí a la tienda de "El Cedro", ahí estaba Doña Mabe, la de mi relato
anterior, se preocupo por mi, pero nada mas le pagué las cerveza diciéndole que
luego le contaba que había pasado y me salí, el policía estaba en su carro y me
subí...
Órale mi jefe, lléguele, salud y gracias por el paro, de
veras que ya me estaban rompiendo el hocico de no ser por usted...
Ya,ya, chaval que sea para menos, mira voy en dirección a mi
casa, por que tengo una reunión con mis compadres quieres ir?
Lo que usted mande jefe, le estoy bien agradecido...
Y enfilamos rumbo a su casa, a los pocos minutos llegamos y
era casa sencilla ya estaban los compadres del policía y su esposa...
Mireya¡¡¡ ya llegue y traje un invitado...pásale gallo y vete
a lavar la cara indicándome el camino al baño, en lo que me lavaba la cara oí
como los ponía al tanto a los presentes de lo que había sucedido, al salir del
baño, me felicitaron y me acercaron una cerveza...
Así que eres bueno para los guamazos chaval?
Me dijo el compadre del policía...
Pues nada mas cuando se ofrece...
Mira me llamo Armando León soy abogado y compadre aquí del
comandante
Y brindamos, ya acomodado en la salita de la casa, me
presentaron a las señoras,
Mireya Gómez de Jiménez la esposa del comandante, mujer
chaparrita, cuerpo de uva dijéramos, una cara muy alegre, morena, como de unos
40 años, poco pecho, pero bajo el vestido se apreciaba un cuerpo frondoso, que
de entrada pues no observe bien para no incomodar a nadie.
Adriana Pérez de León esposa del abogado, blanquita un poco
mas alta y muy maquillada y con unos pechos grandes que pude apreciar por su
escote, también por las mismas edades de los 40, no muy agraciada pero con una
cara de cógeme y unos labios carnosos y bien pintados de rojo, ojos verdosos
bien pintados.
Tomamos unas cervezas y platicaban de pendejada y media, que
si los detenidos, que si uno los metía y el otro los sacaba, que si tal o cual
pistola y babosadas de esas y uno que otro chiste, yo la verdad ya estaba un
poco aburrido, ya en la reunión se paraban las señoras que al baño o a la cocina
a revisar la cena y ahí pude ver mejor a la señora Mireya, buenas piernas pero
pequeñas llevaba unas zapatillas abiertas que le hacían lucir unos buenos
chamorros y un culo bastante bueno que se le marcaba, La Señora Adriana un poco
mas alta pero también maciza, en eso la esposa del comandante sirvió la cena y
nos llamo a la mesa, cenamos en las mismas platicas y cuando terminamos me
empecé a despedir...
Muchas gracias mi comandante, me paso a retirar...
El, ya medio pedo me dijo...
Ni madre cabron ahorita va a empezar lo bueno y se dirigió al
modular de la sala y puso unas cumbias...
Va a empezar el baile chavo, te va a gustar, yo se lo que te
digo quédate un rato mas
Mireya¡¡¡ saca a bailar al chaval, compadrito me permite
bailar con su esposa?
Compadre, para eso es adelante contesto el abogado...
Yo me sentía un poco incomodo, pero la Señora Mireya, me
agarro fuerte y me hizo hacia su cuerpo, yo medio nervioso, miraba al
comandante, pero el me hizo un gesto de aprobación y seguí bailando con la
señora Mireya que se me repegaba al bulto y se movía lujuriosamente, al rato el
abogado se paro y me quito a la Señora Mireya y el comandante se sentó dejándome
bailar con su comadre la señora Adriana, que por las mismas, se me repegaba y
sus chichotas me las embarraba en la cara...
Todos reían divertidos y yo soltaba algunas sonrisas
nerviosas...seguimos bailando, cachondeandonos y tomando varias horas...
Hey compadre dijo el comandante, vamos a empezar el agasajo y
la señora Mireya, se dirigió al estereo y puso una música suave, los tres
hombres nos sentamos, y ellas empezaron a bailar solas muy cachondamente y se
empezaron a quitar la ropa, y se acariciaban entre ellas yo vi como ellos se
abrían las braguetas del pantalón y sacaban sus vergas, medio dormidas, pero se
adivinaban de buen tamaño y se las jalaban lentamente...
Órale, chavo sin pena sácatela y jálatela o a poco nuestras
viejas están muy gachas?
No mi jefe le conteste obedeciendo y también me baje la
bragueta y me abrí el pantalón, sacándome la verga...
Hay ojón¡¡¡, dijo el comandante, mira vieja esta si te va a
llenar, dijo riéndose...
Ellas nos miraban con sus caras llenas de lujuria y se
relamían la boca
Se fueron desnudando poco a poco hasta quedar completamente
encueradas, a esas alturas ya los tres teníamos las vergas bien paradas...
Órale putonas lléguenle a su vicio dijo el abogado, ellas
como gatas en celo se nos acercaron, la esposa del abogado se la empezó a mamar
al comandante y la del comandante a la del abogado y esta que estaba mas cerca
de mi estiro su mano y me agarro la verga y me la masturbaba lentamente y así
estuvimos por un rato...
Comadrita dijo el abogado, ande súbase en mi verga, ya sabe
que soy de poco aguante, ella se levanto, le dio la espalda al abogado con una
mano se acomodo la verga y se dejo caer de un sentón encajándose toda la verga
del compadre...
Aayyy compadrito, que buena verga tiene usted, ahora si ando
bien caliente dijo empezando un sube y baja lento yo aprovechando pe puse
delante de ella y le puse la verga en la boca y me la empezó a mamar muy rico
acariciándome los huevos, la vieja del abogado se paro y se monto en la verga
del comandante y lo ahogaba con sus chichotas, este le amasaba las nalgas que no
eran nada pequeñas...
Órale cabron dale por el culo a mi comadre, me dijo el
comandante, no ves que te la estoy ofreciendo me dijo entre las tetas de su
comadre, yo le arrime la verga y se la deje ir por el culo, negrito y sin muchos
pliegues, no me apretaba mucho, se veía que ya estaba bien culiada la vieja,
pero se movía como licuadora y eso le compensaba...
Que buenas trancas cabrones, me están haciendo venir a mares
decía la esposa del abogado, yo la agarraba por los hombros y le hacia sentir
mas las 2 vergas que parecía que estábamos jugando espadazos dentro del cuerpo
de la esposa del abogado, le saque la verga medio llena de caca y me la limpie
con una servilleta que alcance del comedor y al ver que la esposa del comandante
se echaba para atrás, dejándose caer en la verga del abogado se me ocurrió
metérsela también por adelante...
Me agache un poco y me coloque en sus muslos y les dije
compermicito y se la empecé a endilgar por la verija que estaba ocupada por la
verga del abogado...
Me destrozan cabroneeees, que gustazo, que verguiza, me están
dando, como me abren desgraciados, voy a quedar mas guanga de lo que estoy,
papazotes,
Nuestras vergas se refregaban una contra otra y nuestros
huevos chocaban en cada embestida, ella buscaba mi boca y me daba unos bezotes
de leguita que me llegaba hasta las amígdalas...
Como me hacen venir cabrones como me hacen venir ojetees...
El comandante así como estaba siendo cabalgado por su
comadre, se la saco y se la metió por el culo, ya abierto y lubricado por mi...
Pinché comadrita, por putona y culeadora ya tienes el culo
bien guango, le decía...
Ya no le aprieta comandante?, le pregunte y sacándome la
verga de su esposa, me dirigí al culo de la esposa del abogado y se la empecé a
meter también por el culo...
Aaahhhh, cabrones, que me van a dejar toda desculada
cogelones de mierda...
No que no tronabas pistolita... le dijo el comandante a su
comadre, mira que bien te ajustan estas dos vergas por el culo comadrita
putona...
Era mi primer orgía y el cuarto se llenaba de pugidos de
todos y de olor inconfundible a sexo y calabaza...
Después de algunos momentos, nos pusimos de pie y ellas
sentaditas en el suelo juntas, veían como nos jalábamos las vergas y casi
simultáneamente nos venimos en sus cuerpos desnudos, ellas cachaban con ansias
nuestros chorros de mocos se los embarraban y se los comían riéndose como
locas...
O’ra si comadrita nos toco baño de leche, jaja ja
Les va a tocar baño de miadas pinches perras cabronas dijo el
abogado empezando a orinarlas, Jajaja, y como un mexicano no mea solo, el
comandante y yo empezamos a miarlas también.
Los tres hombres nos sentamos en los sillones tomando otras
copas y ellas muy modositas se pararon y empezaron a limpiar el desmadre que
habíamos hecho...
Pinché muchacho, aparte de ser bueno para los chingadazos,
eres buen cogelon, te dije que no te ibas a arrepentir, me dijo el comandante, a
poco no te gustaron esas putonas de nuestras viejas?
Pues la verdad si mi comandante, lo que pasa que al principio
me dio vergüenza con usted...
No hay pedo cabron y ahorita le seguimos nada mas deja que
carguemos la batería, bueno nosotros que estamos mas viejones, tu ya estas listo
para la otra, mira tienes la verga parada...ja ja ja
Ellas acabaron de limpiar el mugrero que hicimos y nos
anunciaron, ahorita venimos queridos, nos vamos al dar un duchazo, para estar
fresquecitas y se dirigieron a la planta alta...
Órale chamaco aprovecha tu juventud y vele a restregarles la
espalda con el escobillon que tienes, me dijo empujándome, yo me pare y me
dirigí al baño donde estaban ellas dándose un bañazo...
Se puede?
Claro que si papazote, si ya te estábamos esperando, a
nuestros viejos, se tardan un poquito para el segundo raund, pero vimos como a
ti no se te bajaba, pero no dijimos nada para no parecer putas...
Mmaaas, les dije, si son unas putonas de miedo las dos
cabronas...
Si papito nos re choca la verga y sobre todo las jóvenes como
las tuyas, un día de estos vienes solito y te hacemos de todo a ti solito, sale?
Entonces la señora Adriana se bajo y me la empezó a mamar en
lo que yo le acariciaba el culazo a Doña Mireya, me la dejo bien parada y se
volteo y se la deje ir por el culo enjabonado....
Así papuchin lávame bien el culo por dentro que hace rato me
dio vergüenza cagartelo tan limpio que se te ve, aahuchh, aun que no creas
todavía me duele, el culo, si la tienes bien cabezona mijo, Doña Mireya me
cachondeaba por atrás y me restregaba su cuerpo, contigo vamos a tener buenas
entregas de leche fresca papuchon...
Luego de una escandalosa venida de la Sra. Adriana, le saque
la verga y dándome vuelta la enjuague con el chorro de agua, le unte jabón y se
la endilgue a la Sra. Mireya que ya la estaba esperando abriéndose las
nalgas....
Papuchon que rica verga tienes, me abres todita y me llega
hasta el estomago que potencia tienen estos jóvenes, yo me aferraba a sus
caderas que movía como licuadora y la Sra. Adriana me acariciaba por la espalda
animándome...
Cógete, bien cogida a la perra de mi comadre...mira como
brinca a cada vergazo que le das, que rico se ve como te la estas culeando...
Ahí estuve intercambiando un hoyo y otro hasta que les
anuncie que me venia, rápidamente la Sra. Mireya, cero la llave del baño y se
hincaron las dos para recibir mis mocos, que les salto por todo el cuerpo, se lo
embarraban y se lo chupaban las dos que me jalaban la verga y yo las tenia
agarradas por sus cabezas...
Ahí les van sus mocotes, cabronas putas...aahhh...ahhh y me
vine echando el resto
Caray¡ cuanta leche tienes chaval se ve que estas bien
alimentado...
Ya comadrita vamos a fura nuestros viejos ya han de estar
esperándonos apuro la Sra. Adriana y se enjuagaron rápidamente y se salieron
secándose, sus voluptuosos cuerpos, yo me quede bañándome un rato mas y a los
minutos salí y en la sala seguían cogiendo las dos parejas, yo me senté en un
sillón que estaba solo y por las acciones del día me quede dormido viendo como
culiaban y se intercambiaban entre ellos.
Ya de madrugada el frió me despertó, en un sillón estaba el
comandante dormido y en el otro el abogado, yo me dirigí al baño a orinar y de
paso en una recamara alumbrada con una luz tenue se veía que estaban abrazadas
las dos comadres durmiendo en una cama mediana...
Vente mi rey aquí con nosotras, oí decir a la Sra. Mireya
despacito, acabe de orinar y me dirigí a la recamara, se arrimaron hacia los
costados dejándome un lugar en medio, nos abrazamos y nos volvimos a dormir.
Como a eso de las 6 de la mañana, sentí que me empezaban a
acariciar mi verga que por cierto estaba parada...
Comadrita hoy tenemos desayuna en la cama, mire chorizo con
huevos dijo la Sra. Mireya a su comadre, ahh y su correspondiente vaso de leche
recién ordeñadita, ellas olían frescas supuse que se habían vuelto a bañar
después de haber estado cogiendo con sus esposos...
La Sra. Mireya que me tenia agarrado del pito, me dijo vente
vamos a acomodarnos atravesados en la cama para estar mas cómodos y se bajo a
mamármelo en lo que la Sra. Adriana se me subía para que le mamara su biscocho
peludo...
Órale mi’jo éntrele a la papaya que le toco a usted y me
refregaba su vagina grande y labiona por toda mi cara embarrándome de sus jugos,
yo jugaba con una mano con sus chichotas y con la otra la agarraba las nalgas y
de vez en cuando le agachaba la cabeza a Doña Mireya para que me lo mamara mas a
fondo...
Comadrita déjeme hacerle los honores a esa vergota de nuestro
invitado, ándele mientras que se lo mame a usted, ya vio que el chavo es de
aguante, déjeme venirme y luego se lo presto, sale, comadrita?.
La Sra. Mireya refunfuñando me dejo de mamar la verga en lo
que la Sra. Adriana se deslizaba hacia abajo y dando la vuelta se subió en mi
cara también, pero ellas frente a frente y se empezaron a acariciar y a besar
entre ellas, yo estaba en la gloria con una buena amazona cabalgándome la verga
y mamándole la verija a la otra cuando...
A que jijas de la chingada...era el comandante, mire compadre
venga dijo llamando a su compadre, estas cabronas siguen culeando y nosotros ahí
dormidotes...
Vénganse queridos acomódense que aquí hay carne pa’todos,
nada mas que no vayan a mear antes por que a su edad la verga se les baja...
De reojo vi como entraron los dos compadres y se acomodaron
con sus respectivas señoras a la Sra. Adriana que me estaba cabalgando su marido
se la dejo ir por el culo y a la Sra. Mireya, como estaba yo mamándole la
panocha, también su marido se la metió por el culo...
Órale mi comandante, no vaya salírsele y me saca un ojo, le
dije al ver como le entraba la verga por el culo y yo mamándole abajo la panocha
a su vieja...
Ahí estuvimos varios minutos hasta que terminamos todos de
venirnos y llenarle sus agujeros a esas viejas calientes, ellos se volvieron a
desparramar en el cuarto y yo me incorpore y vestí...
Oiga, mi cabron, me dijo el comandante, le gusto este
desmadre?
Claro que si mi comandante, le respondí
Bueno pues calladito, demuéstreme lo machito que es ahora
quedándose callado, no ande de chismoso por ahí, usted sabe que mi compadre y yo
somos gente de respeto así como nuestras señoras, no quiero ir algún día a
romperle la madre, esta claro?
Mas claro, ni el agua mi comandante yo soy hombrecito, vale?
Ándele pues cabron y ya sabe cuando quiera, no mas me busca
en la comandancia y la armamos gacha de acuerdo?
De acuerdo le conteste retirándome de esa casa de lujuria.
Cuando se me antojaba pasaba a la comandancia y le decía que
si me invitaba a su casa a cenar y a veces íbamos juntos y otras veces, cuando
tenia trabajo me decía que me fuera solo que ahí me atendía su vieja, pero que
la dejara bien cogida, ya que a el le gustaba remover el atole y que lo excitaba
mucho, algunas veces me daba unos buenos revolcones solo con la Sra. Mireya
otras veces le hablaba a su comadre, otras veces le hablaba a otras amigas,
todas unas señoras decentes, como la esposa del sindico municipal, o la esposa
del mismo presidente municipal, pero eso se los cuento en la próxima entrega.
Su amigo
P.D. Gracias por sus comentarios y espero mas de ustedes.