TRAICIONADA POR UNA AMIGA
Cuando estaba estudiando en la universidad conocí a Yésica
que estudiaba lo mismo que yo y era buena onda conmigo, se portaba bien y no
sabia cosas desagradables de su vida, salíamos juntas a casi todos lados, solas
o con nuestros respectivos novios; después de un año de conocerla y tomarnos más
confianzas, me platicaba que tenia ganas de tener relaciones sexuales con
algunos maestros y compañeros de clase, que le excitaba pensar hacer algunas
cosas y que deseaba hacerlos, como salir a la calle con minifalda sin pantaleta
o andar sin sostén, tener sexo con un perro y cosas por el estilo, me lo decía
bromeando por ello no le tomaba mucha importancia, ni me preocupaba su
platicaba, pensando en que me fuera a proponer o hacer algo deshonesto
Cuando tocábamos el tema de la virginidad me preguntaba si yo
era virgen y le decía que sí y que pensaba seguir siéndolo hasta llegar al
matrimonio y quien me quisiera a la buena se tendría que esperar hasta casarnos,
ella algunas veces me decía que sí lo era y otras me decía que no, por eso ni le
creía ni una ni otra, ni me importaba su vida sexual mientras no me involucrara
en sus perversiones. Conoció a mis papás y sabía de la educación que me habían
dado, de respeto y valores morales, que parecía que a ella no le molestaba y que
los aceptaba, como no dejarme salir tarde o llegar noche, siempre estar en
comunicación con ellos y llegar a la hora indicada del permiso
Antes de conocerla realmente tuve la maldita desgracia de
caer en su trampa que me había preparado con dos de sus amigos, poniéndose de
acuerdo los tres para invitarme a una fiesta y hacerme una bajeza. Un sábado por
la noche Yésica me invitó a una fiesta que haría en su casa, avisándome con días
de anticipación con el propósito de convencer a mi mamá de que dejara dormir en
casa de ella para estudiar, mi mamá, tal vez presintiendo lo que me iba a
suceder no quería dejarme dormir fuera de casa, pero me aferré hasta que le dije
que todas maneras me hiria a dormir con ella, a mi mamá no le quedó otra cosa
más que aceptar; y a mí, ahora, más me hubiera valido haber obedecido para
haberme evitado pasar por el infierno que viví después de esa noche.
El sábado por la tarde antes de prepararme para salir rumbo a
casa de Yésica me despedí de mi mamá y me dijo cuídate, no hagas cosas de las
que después te arrepientas. Llegué a casa de mi amiga, nos fuimos a su recámara
y me dí cuenta que sus papás no estaban en casa, le dije a Yésica cuantos amigos
invitaste y me dijo van a venir como veinte, le dije entonces se va a poner bien
la fiesta y ella con una sonrisa mirándome de arriba abajo dijo eso te lo
aseguro.
Al anochecer nos empezamos a cambiar de ropa, ella se puso
una minifalda y pantimedias con zapatos de tacón y una blusita escotada con
botones y un sostén transparente. Yo me puse un pantalón de mezclilla con una
tanguita un sostén de copa pequeña para lucir mis senos pequeños y una blusa sin
botones. Empezaron a llegar sus invitados como a las tres horas de estar tomando
cerveza, Yésica me presentó a un amigo que se veía agradable y buena persona,
nos sentamos en la sala con los demás a platicar; estando más tomados ella dijo
vamos arriba a platicar sin tanto ruido, subimos nos sentamos en un sillón
grande y Yésica empezó a bazuquearse con su novio, me incomodó la situación y le
dije me voy a bajar a bailar un rato y regreso, ella me sujetó de la mano
diciendo, Pilar no te vayas hazme el quite, no ves que todos se dieron cuenta
que subimos los cuatro y si se bajan los dos van a pensar mal de mí; yo por
hacerle el favor me quedé para que se diera sus agasajos con su novio, de tanto
cachondearse ella se levantó y dijo voy al baño, al salir no traía pantimedias
ni sostén, se le transparentaban los pezones; me sorprendió verla así, pero ya
estaba algo borracha y no sabia lo que hacia o deseaba hacerlo
Mi amiga vió que no le hacia caso a su amigo y me dijo
platica con Rodrigo ya se está durmiendo, te voy a traer otra cerveza para que
entres en ambiente, bajó a la cocina y cuando regresó me dió la cerveza en la
mano, pero estaba abierta, al instante me distrajo diciéndome verdad que me veo
sexy, levanté la mirada y le dije sí sonriéndole; se me olvidó lo de la cerveza
abierta y continuamos con la plática. Yésica seguía manoseándose con su novio y
yo tratando de tener conversación con Rodrigo, no pensé nada y en un descuido le
tomé a la cerveza y como no tenia sabor raro, ni me sentí extraña, continué
tomándomela, ya llevando la mitad de la cerveza me empecé a sentir como muy
alegre y un poco mareada; viendo a mi amiga como le metían mano por todos lados,
me excité y ella le dijo a Rodrigo besa a Pilar para que no se quedé con ganas,
acepté besarme con él y tocarnos por todas partes, me seguí tomando la cerveza
hasta que me la terminé, me sentí más desinhibida y mareada; me deje llevar por
la calentura agasajándome apasionadamente
Yésica más borracha, se levantó y nos dijo vámonos a mi
recámara para estar en privado y que nadie nos vaya a ver; yo recuerdo que me
opuse pero ella y Rodrigo me levantaron llevándome hasta la cama donde me senté,
ya estando los cuatro en la recámara pusieron seguro a la puerta apagaron la luz
y prendieron una luz tenue, yo estaba más mareada y casi sin saber lo que estaba
pasando me acosté en la cama, ella dijo vamos a ponernos cómodos y a media luz,
ví que ella empezó a desvestir a su novio y él a ella quedando en ropa interior,
después ella se acercó a mí donde estaba acostada y me dijo ándale quítate la
ropa, ella empezó a desbrocharme el pantalón y por lo mareada que me sentía no
podía quitarle sus manos con fuerza de mi cuerpo; me bajó el pantalón a las
rodillas y uno de sus amigos la ayudó a sentarme para quitarme la blusa, ella me
quitó los zapatos y el pantalón; después se empezaron a desnudar hasta quedar
sin ropa, mi amiga me jaló la tanguita hasta que me la quitó al igual que el
sostén quedando desnuda, con las manos y almohadas trataba de cubrir mi cuerpo,
sentía mucha vergüenza y me empezó a dar remordimiento de consciencia, a pensar
en mis papás la pena que les iba a causar si me vieran así por lo que estaba
haciendo, como no me podía sostener sentada por mí misma me dejaron acostar
cubriéndome yo mi cuerpo
Rodrigo se subió arriba de mí empezando a besarme desde la
cara hacia abajo, sentía excitación y placer con lo que me hacia, deseando que
siguiera, recuerdo que él tenia el pene parado y trataba de meterlo a mi vagina
y yo con las manos me cubría mi panochita para que no me la metiera porque era
virgen y deseaba salir de blanco de la Iglesia, Yésica y su novio al ver que me
resistía me tomaron de las piernas, me las separaron y me las levantaron hacia
atrás de modo que Rodrigo tuviera acceso libre a la entrada de mi vagina para
hacer fácil la penetración, no pude juntar mis piernas por más esfuerzo que
hice, les decía que no, que no quería hacerlo, que me soltaran; estaba
desesperada y casi llorando. Se acercó Rodrigo a mí apuntando su pene a mi
vagina y con fuerza fue metiendo su pene dentro de mí, sentía que me estaba
desgarrando por dentro, al hacerlo el dolor que me provocó me hacia gritar
varias veces constantemente pidiéndole que por favor no lo hiciera, me hizo
llorar mucho, logrando penetrarme profundamente, consumando la violación; ya
penetrada, gritando y llorando de dolor, con la ayuda de los dos, Rodrigo empezó
a cogerme hasta venirse dentro de mí, los chorros de semen eran calientes, los
sentí entrar en mi vientre, me dio mucho asco y repulsión; cuando terminó se
quedó acostado encima de mí y de nuevo empezó a moverse otra vez varias veces
hasta que volvió a echarme otros chorros de semen, al terminar se levantó y el
novio de Yésica me soltó la pierna y Rodrigo me la sujetó para que el otro se
pusiera frente a mí y sin titubear me penetró de golpe, estaba empapada de
líquido dentro de mí y en mis labios menores y mayores; pienso que no aguanté el
dolor porque me adormecí y no sentía nada; recuerdo que el novio de Yésica me
empezó a coger con rapidez hasta eyacular en dos ocasiones seguidas, se retiró,
me bajaron las piernas dejándomelas separas y mi cuerpo totalmente desnudo sin
cubrírmelo
Me quedé como dormida una hora en la que no supe de mí,
cuando desperté tenia mucho dolor en mi conchita, me toqué y esta embarra de
mucha sangre y semen que me escurria hasta las piernas y nalgas, volteé hacia la
derecha donde escuchaba pujidos y jadeos, cual fue mi sorpresa ver a mi amiga
cogiendo con su novio y chupando el pene del otro, me quedé quieta tratando de
que no me vieran para evitar que me volvieran a hacer algo más a la vez que
ponía en orden mis ideas y saber lo que había pasado, de rato se levantó el
novio, y Rodrigo se acercó a ella y la penetró empezándosela a coger cuando
pensé que ya iban a terminar, con el miedo de que regresaran hacia a mí, me
senté en la cama busqué mi ropa lo más aprisa que pude, Yésica me vió y me dijo
estás bien, no le contesté y me metí al baño a vestirme
Entrando al baño me senté en la taza y me puse a llorar en
silencio desesperadamente como no recuerdo haberlo hecho antes, sentía odio y
coraje contra los tres, me sentía sucia y que me habían arrebatado mi virginidad
y la oportunidad de salir de blanco de mi casa como lo había deseado desde niña,
había defraudado a mis papás y me dolía mucho, siempre me dieron confianza y
creyeron en mí. Me dolía mucho mi conchita, la sangre y el semen me plegosteaban
desde mi vientre hasta mis piernas, me daba asco lo que estaba viendo, decidí
bañarme para limpiar mi cuerpo, aunque mi alma quedaría sucia, mientras me
bañaba me la pasé llorando
Cuando terminé escuché que los amigos se despedían de ella
para retirarse de la casa, de rato me toca la puerta y conteniendo mis lágrimas
dije quién y contestó soy Yésica, ya se fueron puedes salir, le dije voy, no más
terminó de vestirme, me puse mi tanguita y una toalla femenina por sí sangraba;
me hice la fuerte para no llorar y no demostrarle el odio que tenia, al momento
de salir del baño me porté seria y le dije me voy a acostar hasta que se terminé
la fiesta no quiero ver a nadie, ella dijo está bien, voy a despedirlos y
regreso.
Cuando cerró la puerta le puse seguro y me puse a llorar como
una niña, prendí la luz y ví la sangre en la sabana, la quité y la puse en el
baño, el resto de la mancha la cubrí con un cojín por si alguien entraba y me
acosté en la cama llorando esperando a que se fueran todos; cuando ví la hora
era de madrugada como para irme a la casa, así que tenia que quedarme a dormir
con ella. Un par de horas después llegó mi amiga y tratando de ver si estaba
dormida, se acercó y en voz baja me dijo estás despierta, le dije me duele la
cabeza, tienes una pastilla que me des; abrió el cajón del buró y sacó una
pastilla, me la tomé y seguí acostada, se me empezó a quitar el dolor de mi
vagina, toda la madrugada no le dirigí la palabra y entre lagrimas y pensando
qué había sucedido se hicieron las diez de la mañana; me levanté y le dije a mi
amiga que tenia que irme porque iba a acompañar a mi mamá con un familiar, me
levanté, me arreglé un poco y sin decirle más me despedí de ella sin hacer
ningún comentario de lo sucedido.