Lo que os narro a continuación es puro sexo. No son
necesarios preámbulos ni antecedentes, tan solo iniciar la escena…
Devoraba el falo de aquel negro musulmán mientras el sonreía
y pellizcaba mis pezones. Allí estaba a cuatro a patas dejando mi grupa
vulnerable y al descubierto. Mis manos volaban de la sabana a la cadera y el
miembro de Hassan. El sonreía y disfrutaba de mi furia jadeante. Tragaba su
miembro arriba y abajo. Disfrutaba sintiendo su crecimiento al compás de mi
lengua. Mi pene semirrígido bailoteaba hasta sentir como la hábil mano de Frank,
el novio alemán de Hassan, iniciaba un sensual ordeño.
La otra mano de Frank iniciaba un palmoteo previo sobre mis
nalgas que yo más excitada que excitado acompasaba. Los dedos de Frank
merodeaban los labios de mi esfínter hambriento. No era solo la crema sino la
dominación y el aprisionamiento de dos hermosos machos con sus estacas lo que me
iba elevando….
De repente note la polla de Frank. Entro al tirón sin dolor.
Perfectamente ajustada… Yo bailaba mis caderas para buscarle nuevos huecos en
los que pudiese entrar…. Mientras las manos de Hassan apoyaban mi danza del
vientre rítmicamente sobre mi cabeza, guiaba mi mamoneo haciéndome saborear cada
centímetro de su goloso miembro.
Las acometidas de Frank chaqueaban sobre mi hambriento
trasero que las devoraba como los de cualquier estrella porno en celo. Retiraba
mi boca del miembro de Hassan para mirar hacia atrás a contemplar la obra que me
venían haciendo. Mi pene agitado bailoteaba excitado con el concierto que
aquellas cuatro manos me dominaban y excitaban. En uno de aquellos giros me
sorprendió la erupción del pene de Hassan su estertor de placer salpico y
sacudió mis labios temblorosos de excitación.
La visión de mi reacción hacía el miembro de Hassan termino
de excitar a Frank quien tras dos acometidas extrajo su extraordinaria polla y
con el sudor y el sabor se vino hasta mi boca a que la rechupetease justo antes
del baile. Mientras preveía y me preparaba para su orgasmo inicie el pajeo de mi
miembro extraordianariamente excitado. Sentía mi eyaculación pero mi excitación
iba in-crescendo a la espera del bautismo de Frank…
Por fin su polla irrumpió en mi garganta con un calido
bautismo de semen salado. Toda mi cara quedo embadurnada con su larga
eyaculación mientras con mi lengua relamía mis comisuras en los últimos
instantes de excitación y salvajismo…