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Joder, es que cada vez que lo pienso...¡si
uno no va a poder ir tranquilamente al súper! Y es que tengo un
serio problema...mi vida empieza a ser demasiado excitante, en el sentido
más hormonal de la palabra. Y no le veo la solución...me
lío, me lío y me lío y cada vez que bajo a por el
postre de la cena acabo metido en mil y una historias y no puede ser...Y
el problema es que no logro superarme, debería estar acostumbrado
porque yo mismo trabajé en un banco, sí, sí: gente
por todas partes, ajetreo, compra-venta, artículos variopintos,
cajeras...¡Dios, y desde entonces, es que son mi gran obsesión!
La Chari sólo me aguantó tres meses y me dejó por
el capullo de Enrique, el ordenanza.., oí decir que se habían
separado...(cosa rara con tanta fusión en los bancos). Aún
hoy, no consigo dominarme, cada vez que veo una cajera me pongo a cien...Esos
uniformes tan conjuntaditos, esos gorros tipo cofia, la manera tan sutil
como cogen los yogures y los pasan por el lector de láser...ayyy,
quien fuera de danone...Te mira una, que es morena y...vaya boca..., le
mantienes la mirada y parece que le dices con los ojos, hoy me cobras tú...muñeca,
espérame ahí sentadita que ahora vengo con los yogures...Y
es que cada vez que entro a un súper ya sé dónde empieza
la aventura: las barritas del principio que sólo giran para entrar
y NO PARA SALIR, son toda una advertencia sobre el mundo tan apasionante
y peligroso en el que estamos penetrando...Pasillos interminables repletos
de cosas, sin más¿...¿pero, son sólo cosas?
Por favor, ¡esto es el gran mercado del fetichismo, el Montecarlo
de los salidos! Díganme: ¿en qué otro lugar posible,
recién llegado, se te acerca una señorita de presencia exquisita
y te ofrece un minúsculo y sabrosísimo trocito de queso de
Burgos? ¿Alguien sabe de otro sitio en que la tía más
buena del mundo te unte un canapé de paté integral? ¿A
alguno le han invitado a un chupito de Tía María según
entraba a un local? No, señores..., no. Eso sólo pasa en
el súper. Y acabamos de empezar la compra. Como el chupito estaba
cojonudo le pides otro a Maribel, que así se llama la chica, pobre,
estudia para agrónomo pero por las tardes reparte canapés...Cuando
ya vas entonado te sientes el rey del hipermercado y haces la gira de cada
día, a saber: embutidos, frutas y verduras, electrónica y
lácteos, siguiendo rigurosamente el ranking de preferencia que forman
las chicas que atienden el mostrador y por la última de las cuales,
cada vez consumes más yogures: una mulata que te corta el manchego
y te mira como si el cuchillo en sus manos fuera parte de ti...Últimamente,
ando algo preocupado..., me empiezan a dar morbo las clientas, casi más
que las dependientas: hoy había una con pinta de estirada, en todos
los sentidos, que ha pedido 750 de York...coño, qué glamour,
qué savoir-faire, si todas te sueltan lo de ¡cuarto mitá
de cocío! La he seguido hasta las carnes y ha pedido carne para
rosbif...de ése..., qué bien lo dice la tía, ¡qué
viajada está! ...ROUUSTBIIIF...Según voy para las frutas,
observo cómo un chaval compra un bonsai...¿bonsais en el
súper? ¿a 1500 pelas? Acaban de destrozar toda la mítica
milenaria sobre el bonsai que me creí en Karate Kid, además
¡si no te dejan podarlos! ¡Si son enanos de agua, que no crecen!
No sé muy bien cómo se lo envolverán, pero parece
muy triste que un bonsai venga desde una recóndita isla de Japón
para acabar en una bolsa del Día...¡Coño, que susto!
Me han plantado una bandeja de turrón de oferta en to los morros,
¡en Febrero! La tía, que es la fea de las promociones, me
cuenta que es una campaña del gobierno para vender productos de
la tierra durante todo el año...uy, uy, uy...mal rollo, políticos,
cardo borriquero, turrón del malo...esto me huele mal y le digo
que se meta el turrón en el culo. ¡Dios! La del rousstbiiiff,
eligiendo un melón...¡qué espectáculo! ¡Puro
sexo! ¡Y gratis! Los toca, los huele, los acaricia, los sopesa uno
por uno, y cuando ha desechado la mayoría coge los dos finalistas
y los coloca a modo de balanza entre sus propios pechos...¡Aaaayy!...me
llevo éste...o me llevo éste...¡Y se lleva los dos!
¡Qué guarra la tía...! Lo peor de todo son los guantecitos
de plasticucho que se ponen para elegir la fruta.., no me diréis
que no es una clarísima campaña del ministro ése de
los turrones para promocionar también el sexo seguro....¡qué
pesaditos! Para llegar a electrónica, tienes que pasar por los dulces:
odio este pasillo, la gente es de lo peor; panda de rastreros, horteras,
no hay día que no me encuentre uno o dos (kit-kats) abiertos y vacíos,
¿serán capullos? ¿Y los huesitos? ¡Nadie roba
huesitos, coño! ¡Que están cojonudos! ¡Joder,
producto español...! Después de comerme tres, parece que
tengo la tripa mejor, y es que el alcohol no me sienta bien en ayunas...En
electrónica tienen mogollón de teles, todas con el mismo
canal, y cada una con un niño sentado en el suelo mirándola
fijamente...ya pueden poner al mismísimo Sánchez-Dragó,
que los enanos ni se me mueven...Y las mamás tan tranquilas, ¡hala!¡a
sobar los melones! ¡Sin prisa, eh! Uno de los críos, un empollón
con cara de salido de unos siete años se las ha ingeniado para poner
el canal erótico de pago pero ¡no importa! No van a aparecer
treinta madres con melones entre las tetas diciendo a los niños
que no sean guarros, ¿no? Eso sí, todas con los guantes puestos,
para dar ejemplo...Me siento un ratito con ellos y les explico si me preguntan
sobre lo que estamos viendo...Al fondo hay un niño muy raro sentado
delante de un microondas, lo mira muy interesado..., ha cogido un mando
a distancia y pretende cambiar de canal..., aparece la del rouustbiiif
y se lo lleva de la mano...joder, qué desilusión de hijo...ya
no me gusta la pija...Me voy a los discos, ahí suele haber quinceañeras
escuchando a Santana (que se está forrando a los cincuenta el hombre),
y que están buenísimas...Escucho un ratillo el último
de Lo Más Ke Te Kagas 11 y me entra la marcha, claro como es viernes...,
entre los chupitos, la peli porno y las tías buenas me estoy animando...sabes
que te digo, ¡que paso de los yogures, me pillo una cerveza y tiro
para el garito del barrio! Me acerco a la cajera muy despacio, con el bote
de birra en la mano y escrutándola de pies a cabeza...; se ha dado
cuenta, sabe que la deseo, estoy seguro...La miro a los ojos y aunque al
lado hay una caja vacía, espero a que pague el chaval el bonsai
(se va feliz porque dice que ya sabe podarlos, que se lo han explicado
en Ciencias..., gilipollas, ¡que no crecen!) Me toca a mí,
estoy ardiendo, ha sido una tarde increíble, y ahora ella, mi cajera,
mi cachonda..., pienso: ¿nos vamos de marcha, mi niña? ¡te
quiero! Sin dejar de mirarme, coge el bote, lo pasa por el láser,
y entreabre la boca despacito para decir, con la voz más susurrante
y morbosa que he oído jamás: ...69 por favor...Y me desmayo
ahí mismo, como siempre..., que no me gusta a mí por eso
la cerveza ésta de oferta, coño..., es lo que tiene, vaya
mierda, un día me va a dar algo... |