Hace poco tuve una pequeña crisis sexual con mi mujer,
así que decidí resolver el tema colocando los niños con los abuelos.
Nos quedamos solos en casa, al irnos a la cama empecé a
besarla para iniciar el preludio sexual, cuando ya la tenía medio desnuda la até
con unos pañuelos a la cama por las muñecas a lo cual no opuso resistencia, pero
al ser la primera vez se la veía un poco nerviosa, cogí otro pañuelo para
taparle los ojos, esta vez no le hacía tanta gracia pero no podía elegir.
Para relajarla acabé de desnudarla quitándole la ropa
inferior, totalmente desnuda y a mi merced empecé por lo que mas me gustaba ""
sus pies "" los acaricié, mi lengua no dejo ni un milímetro de sus pies sin
redescubrir, fui a por la cámara de fotos y mientras mi mujer me masturbaba
deliciosamente con sus pies yo hacía fotos de todo, finalmente tuve que dejar
la cámara para poder correrme a gusto.
Había decidido que esta vez iba a ser diferente así que me
subí encima de la cama y agarrando sus pies levante sus piernas en
alto, mientras masajeaba mi flácido miembro con un pie yo volví al tema de las
instantáneas, separándole las piernas empecé a juguetear con mi pie sobre su
coño y su vientre, poco a poco fui concentrando al jugueteo metiéndole el dedo
gordo de mi pie, si bien al principio había peaje, por lo que por primera vez en
mi vida acerque mi pie a su boca para que me chupara el dedo gordo y
facilitar mi tarea, me chupo todos los dedos del pie, así que también le ofrecí
la planta para que siguiera, y ante mi sorpresa siguió, la tenía
totalmente dominada y me gusto. Al volver a su coño esta vez el dedo entró
solito, con suavidad empecé a meterlo y sacarlo una y otra vez, mi mujer gemía
de puro placer, le dí otra ración de dedo gordo pero esta vez mojado de flujos
vaginales, me devoró el pie enterito. De vez en cuando hacía fotos metiéndole el
dedo gordo tanto en la boca como en su coño.
Todavía tenía el pene flácido así que me senté a horcajadas
sobre su cabeza y deje mis huevos a su altura para que me los chupase, mi mujer
estaba en celo pues todavía no le había llevado al orgasmo, se engullió los
huevos como nunca, empecé a notar que mi polla reaccionaba así que le metí el
miembro todavía flácido en su hermosa boca para que sintiese como crecía de
nuevo con el tacto de su lengua.
Me dolía el pene con la erección pero era una situación
maravillosa, saqué el vibrador del cajón y me senté encima de una de sus piernas
pero con el pie encajado en mi culo, sus dedos de los pies iban dilatando mi ano
mientras yo jugaba con el vibrador y el coño de mi mujer, sus dedos cada vez
entraban mas dentro de mi ano mientras yo le chupaba el clítoris y le penetraba
con el vibrador, ella estaba tan predispuesta que llegó al orgasmo enseguida.
Empecé a penetrarle mientras acariciaba sus piernas y me
comía sus pies, al rato me volví a sentarme a horcajadas en su cara pero mirando
a los pies de la cama para que me siguiera mamando mientras practicábamos un 69,
mi mujer volvió a correrse enseguida, me incorporé un poco para que me chupase
los huevos mientras me pajeaba encima de ella, me corrí enseguida salpicando
parte de sus pechos y su vientre pero las últimas gotas cayeron en su cara, así
que con mucha ternura le chupe la cara para dejarla totalmente limpia y no se
disgustara, incorporado en la cama masajee sus pechos y su vientre con mi pie
esparciendo y diluyendo todo aquel semen.
Yo estaba totalmente colmado y no me atreví a ofrecerle mi
pie de nuevo así que la desaté.
-La próxima vez me toca a mí- me susurro en el oído antes de
desaparecer en el baño.