Me llamo Leandro, soy de San Isidro, BsAs, Argentina;
actualmente tengo 22 años, soy un chico de aspecto normal, masculino, soy
bisexual, me gustan las chicas pero cuando estoy solo o con un chico me gusta
ser lo mas nena que pueda.
Siempre usé la ropa de mi hermana, ella dos años mayor que
yo. Siempre tuve la habilidad de que no se entere; claro que hoy en dia uso mi
propia ropa, pero cuando empecé le robaba la ropa a ella.
Me gustan las chicas y los chicos desde siempre, pero empecé
a aceptar esto ultimo cuando conocí a un compañero de colegio llamado Sebastián.
Lo conocí a los 14 años, nos hicimos muy amigos, todos los fines de semana
estábamos juntos, si no salíamos aprovechábamos que mi casa quedaba desabitada a
las 22:00 para quedarnos ahí, ver alguna película y tomar todo el alcohol
posible. Explico la soledad de la noche en casa: Mi mama es enfermera, aun hoy
cubre el turno noche en una clínica privada, mi hermana desde los 15 años que
salía jueves, viernes y sábados y no volvía hasta las 11 de la mañana y en
cuanto a mi padre... nunca le vi la cara.
Generalmente cuando estábamos en casa, después de tomar
bastante nos quedábamos mirando alguna porno y a veces incluso nos masturbábamos
mirándola (cada uno la suya, no?). Un dia, teníamos 16 años en esa época, un dia
muy borrachos, mirando una película, masturbándonos, salió el tema de los
travestis, de que había alguno que otro que estaba muy fuerte y que se yo. "Hay
algunos a los que les daría" me llegó a decir, lo que provocó risas y mas. "Vos
porque no me viste a mi vestido, si no me la re das" le contesté y reímos mas.
Obvio que había algo de cierto en la frase. Si no hubiese estado tan borracho
nunca me habría animado a hacer lo que hice. Seba me había gustado siempre pero
cuando uno es chico y no esta aceptado, la situación tarda en digerirse. Recién
hacía poco que me había reconocido a mi mismo que el me gustaba como hombre, mas
que como amigo.
"Voy al baño" le dije, y fui tambaleando al baño, me lavé y
fui al dormitorio de mi hermana, me desnudé completamente y elegí la mejor ropa
intima de ella, la que uno desea que ella no use nunca para conservarlos para
uno, esos conjuntos que son los favoritos, de encajes y que tienen de todo.
Corpiño, bombacha, portaligas y medias, todo encajes, todo blanco, que le había
regalado un novio que ella tuvo entonces.
Me maquillé los ojos y los labios, muy suave, nada grotesco.
Me miré al espejo, temblando de nervios. Sin pensar demasiado, ya que si no, no
hubiese salido del cuarto, encaré hacia el living donde el estaba mirando la
película mientras seguía tocándose. "Viste que soy una potra cuando me visto?"
le dije y el, muy sorprendido, muy sorprendido, empezó a reírse a carcajadas lo
que me provocó mas risotadas a mi que a el. "Que hijo de puta, mira que puta que
sos! jajaja!" y mas, yo me reía, le daba vueltitas, nos reímos mucho. "Viste que
soy una puta?" le decía mientras me acercaba mas y mas a el. La reacción jocosa
de el me ayudó a relajarme un poco ya que afortunadamente lo había tomado como
una broma. Sin pensarlo, aprovechando el humor y la borrachera (sobre todo) le
tomé el pene y comencé a masturbarlo yo. Riéndome le decía "Te dije que soy
puta", mientras el ya no reía tanto, ya estaba tomando en serio la situación.
"Para, no te zarpes... sos puto en serio?", decía intentando muy reprimidamente
alejarse, pero hay que reconocer que lo calenté como para que no se escape. Ya
no había risas, solo yo, en lencería pajeandolo despacio y el, entre que gozaba
y que dudaba en zafarse. Me miraba entre sorprendido e incrédulo, su respiración
aumentó un poco, entonces me agache y me metí su pene en mi boca. Quiso zafarse
un poco, pero su calentura se lo impidió, "loco... sos re puto..." llego a decir
mientras miraba mi acto.
Se la re chupé, un rato muy largo, bien despacio, muy
despacio. El ya respiraba muy fuerte y tardo bastante en animarse a gozar, a
acariciarme la cabeza y el cuello. No se cuanto tiempo se la chupé pero se que
fué un rato muy largo; el estaba ya muy caliente y yo no quería que acabe, por
lo que cuando pensaba que el se descargaba me detenía y le chupaba sus huevos y
le acariciaba sus muslos. Su pantalón ya estaba completamente abajo, no daba
mas. Paré y acariciándole los huevos le pregunté "me queres cojer?... vení,
cojamos..." mientras tomándole la mano lo incité para que se ponga de pié y me
acompañe al cuarto de mi mama. Mi pija se salía de la bombacha de dura que la
tenía. Su pantalón quedo en el piso definitivamente; no encendí la luz, solo
dejé que entre la luz de las luces de la calle; me agaché nuevamente, el de pié,
y comencé a chuparlo nuevamente, bien despacio, le acariciaba la cola, las
piernas, los huevos. Entre la borrachera de ambos, yo no podía creer lo bien que
estaba saliendo esto. Me puse de pié y lo besé en la boca, el me besó también,
ahí me empezó a acariciar todo mi cuerpo, me tocaba la cola, mi pene, me
acariciaba la espalda. Quiso sacarme el corpiño pero le pedí que me lo deje
puesto, que solo me saque la bombacha, ahí le guié la mano por debajo de la
bombacha a mi ano mientras yo lo pajeaba despacio. Entre besos y caricias me
metió un dedo en el culo, yo deliraba. Me aparté un poco para sacarme la
bombacha mientras el aprovechó para desnudarse por completo, fui entonces a
buscar mas vino y cuando volví al dormitorio el estaba desnudo recostado en la
cama. Deje la botella sobre la mesa de luz y me recosté a su lado. Quiso decir
algo pero mi boca ya estaba besando la de el y solo se volvió a escuchar la
respiración muy fuerte de los dos. Le mojaba los dedos con mi boca y se los
metía en mi propio culo, lo besaba y lo pajeaba despacio, le preguntaba si le
gustaba y el solo contestaba jadeando "... si...".
Ya tenia dos dedos en mi culo, me anime entonces a otro dedo
mas, cosa que me dolió pero seguí adelante. Al rato de estar asi, me detuve, me
di vuelta, de costado y acerqué mi culo a su pija que estaba muy roja, se la
mojé con saliva de mi mano y me la acerque mas, mas; el la tomó con su mano y
apuntó a mi culo, intentó un par de veces, pero solo conseguía provocarnos dolor
a los dos. Me puse en cuatro patas, el se colocó detrás, me mojó mas el culo,
apuntó y empujando pudo meterme su punta, no sin provocarme un gran dolor.
Tiempo después me enteré que esa era la peor pose para debutar; pero éramos dos
inexpertos totales de 16 años descubriendo sensaciones nuevas que nos alejaban
de todo el resto del mundo. Empujó un poco mas, la sacó un poco, asi un par de
veces, despacio y su pija estaba dentro de mi culo casi por completo. Sin
sacarla, intentamos ponernos de costado, como en cucharita; el empezó a moverse
despacio, era muy doloroso. Estábamos muy calientes; el no duró, empujo unas
veces y se detuvo para no acabar, pero no pudo contenerse demasiado; se detuvo
un par de veces y casi sin moverse me acabó toda la esperma dentro de mi culo.
Nunca voy a olvidar su gemido incontenido en el momento de sentir su orgasmo.
Jadeando fuerte la sacó despacio y se recostó boca arriba a
mi lado. No hablábamos, solo jadeábamos; de a poco era como si el clima tan
caliente de hace tan solo unos minutos se estaba enfriando.
Tome unos tragos de vino de la botella, el hizo lo mismo. Al
rato de estar en silencio le pregunté "Es la primera vez que estas con un
chico?", el respondió que si, casi sin pronunciar palabra. "Me gustaste
siempre... no sabía como decirlo, pero hace mucho que quería que esto pase..."
le dije. Al rato de quedarnos en silencio me dijo algo como "Es tarde... me voy
a casa...", se levantó y comenzó a vestirse. Me puse de pié, le pregunté si no
quería quedarse un rato mas, "No, en serio, mejor me voy...", fué al baño y
estuvo ahí un buen rato mientras yo estaba mas confundido que el; parecía que
estaba todo bien, pero entendí que el estaba medio perturbado por lo que pasó,
entendí que nunca había pensado en serio en cojer con un hombre y mucho menos
conmigo, mucho menos conmigo vestido de hembra. Me puse la bombacha de nuevo y
lo esperé.
Estuvo en el baño mas de veinte minutos, le pregunte si
estaba bien, si necesitaba algo, solo respondió "Todo bien... ya salgo". Cuando
salió del baño me miró de arriba abajo, no me miró mal, pero me miraba como si
no entendiese quien estaba frente a el.
"Por que no te quedas un ratito mas, abro otro vino,
queres?... asi hablamos". Dudó, pero aceptó. Abrí entonces otra botella, nos
sentamos en el living, el no me miraba; yo aun en lencería, le repetí que me
gustaba, le conté que siempre me gustó vestirme de mujer cuando estaba solo y
que no se como pero me animé a hacerlo frente a el, que todo esto era una gran
fantasía que tenía hace mucho y etc... El solo tomaba de su vaso, casi ni me
miraba, solo me miró en serio cuando tras un buen silencio le dije algo asi como
"ya llegamos hasta acá... se que te gustó, por mas que digas lo que digas o
pienses lo que pienses se que te gustó cojer conmigo, te calenté, me re gozaste
y me volvería a entregar cuando me lo pidas...". Bajo nuevamente su vista;
entonces deje mi vaso y lo empecé a acariciar de nuevo. Le acariciaba, mas le
masajeaba el cuello, no opuso resistencia alguna; lo besé, transamos de nuevo,
me re manoseó, nos calentamos otra vez y de nuevo lo llevé al cuarto de mi
madre.
Lo desvestí mientras nos besábamos, nos volvimos a acostar,
se la volví a chupar un buen rato otra vez y el ya estaba mas entregado, mas
suelto. Me decía "Si... chupala toda... que bien... mas... un poquito mas...".
Le pregunté entonces si no quería chuparmela, a lo que después de unos buenos
besos y caricias de mi parte, el bajó y suavemente se la metió en la boca para
darme una mamada que no voy a olvidar nunca, no por buena que fue si no porque
fue la primera vez que me mamaban y la primera que el chupaba una pija, se
notaba que era la primera pero eso es lo que mas me calienta hoy cuando me
acuerdo de ello. Me sacó la bombacha otra vez mientras me la chupaba. El me
metía dedos en el culo; re caliente subí la cadera para que me lama el culo,
cosa que el hizo sin pensar. Me siguió metiendo dedos hasta que se arrodilló
frente a mi, colocó su pene en mi ano y me empezó a penetrar de nuevo. Dolió una
vez mas, bastante, pero menos que la primera. Era increíble, me sentía
increíble; yo en lencería y el desnudo dándome por atrás, gozando sin
inhibiciones; si, soy puto, gay, homosexual o como sea, pero estaba gozando mas
que cualquier persona en ese momento.
Esta vez variamos poses. El me cojió en cuatro, cucharita, yo
arriba dándole la espalda, después yo arriba pero de frente. Le dije cosas como
que era mi hombre, que era mi potro, "mira como me tenes entregada amor...". El
me pajeaba a mi mientras me cojía, y cuando yo estaba arriba de frente a el, mi
calentura me desbordaba ya que veía todos sus gestos, veía como gozaba, como él
miraba su pija entrar y salir de mi culo mientras con su mano derecha me
pajeaba. Estuvimos asi como media hora y ya no me contuve. Le avisé "Voy a
acabar bebe, me vas a hacer acabar mi vida..." pero el siguió pajeandome y
dándome mas fuerte hasta que toda la calentura acumulada por el tiempo eyaculó
sobre su vientre y su pecho. El no dejó de pajearme cuando acabé; mi pija estaba
re sensible y me dolía bastante que me haga asi la paja después de acabar, por
lo que grité un poco, pero siguió y siguió hasta que el no se contuvo y acabó
dentro de mi culo nuevamente. Caí sobre el, nos abrazamos jadeando y besándonos.
Estuvimos asi un buen rato, transando muy suave, entre
caricias, el con mi semen en su pecho, yo con su semen saliendo de mi culo.
"Estuvo espectacular" repetíamos ambos. Al rato el dijo que en serio se tenia
que ir y esta vez lo dejé. Se vistió, se lavó, me re besó, me besó mucho y le
dije que nos veíamos el lunes en el cole.
Cuando el se fué, recuerdo que me tomé un café, me mire mucho
al espejo, me senté mientras recordaba toda esta noche. Recuerdo que terminado
el café me apuré a cambiarme, a dejar todo como si no hubiese pasado nada. Me
bañe, me aseguré que todo estaba como si nunca dos adolescentes de 16 años
hubieran hecho el amor en la cama de la madre de uno de ellos, como si nunca me
hubieran cojido mientras yo estaba vestido de puta, como si nunca le hubiese
sacado la ropa a mi hermana; asegurado todo eso, me acosté, me masturbé y me
dormí.
Esa fué mi primera experiencia con un chico. Con Sebastián
repetimos esto durante unos cuatro meses, siempre yo vestido de puta y el siendo
mi macho; fuimos activos y pasivos los dos: si, el me entregó la cola unas
veces; hasta que la onda se enfrió un poco. Cada uno tomo su rumbo: yo,
actualmente un chico bisexual de 22 años sin pareja pero con amigovios en ambos
bandos, sigo vistiéndome de puta, por mas masculino que yo sea; el, un chico
bisexual de 22 años, con una novia que nunca sabrá que tiene amantes masculinos
ocasionales. Hace mucho que no hablamos pero la onda de amistad no se cortó, por
suerte.
Bueno, si quieren saber algo mas sobre mi o si quieren
preguntarme lo que sea, pueden escribir a
POR CUESTIONES DE PRIVACIDAD ESTE EMAIL FUE REMOVIDO
Besos a todos.