Una vez limpié por completo su polla, ya estaba durísima otra
vez, y con muchas ganas de guerra, Vicente se levantó y trajo dos pañuelos de
seda, con uno de ellos ató mis manos a la cabecera de la cama y con el otro tapó
mis ojos, es increíble como aumentan el resto de los sentidos cuando pierdes
uno!! Noté como se alejaba de mi y salía de la habitación, sus pasos por el
pasillo…estaba deseosa de que volviera! Menos de un minuto después ya estaba de
nuevo en la habitación, a mi me habían parecido horas, intenté abrir la boca
para hablar, pero me la cerró con un largo y profundo beso, momentos después de
separar nuestros labios, sentí como un líquido se posaba en mis labios, era un
poco denso, un poco frío…y muy dulce, lo recogí con mi lengua y lo saboreé sin
poder evitar q parte de ese liquido resbalara por mi barbilla, que él
rápidamente recogió con su lengua…mmm era bayleis, aun saboreando este dulce
licor, noté como derramaba un poco mas sobre mis labios, pero continuaba
derramando por mi barbilla, mi cuello y mi pecho.
Mientras yo saboreaba la parte que cayó en mi boca, el
comenzaba a lamerme desde el pecho, recogiendo con la punta de la lengua todo el
licor, lamiéndome, saboreándome, lamía mis pezones con avidez, los mordía y
succionaba y continuó ascendiendo siguiendo el camino que él mismo se había
marcado, recorriendo con su lengua mi cuello, dándome pequeños mordisquitos q me
volvían loca, y yo quería acariciarle la cabeza, pero no podía, el estar así
atada me estaba volviendo loca, y el jueguecito no había hecho mas que
empezar…subió por mi barbilla y terminó en mis labios con un beso muy apasionado
y salvaje, se separó de mí, y esta vez note el bayleis en mis rodillas,
resbalando hasta mis pies y de nuevo me limpió la piel con su lengua, esta vez
desde las rodillas hacia abajo, me quería hacer sufrir, y lo estaba
consiguiendo, aún así, yo no decía nada, por último, dejó caer líquido en mi
ombligo, y éste bajó por entre mis piernas, haciendo q me estremeciera, chupó mi
ombligo y lo limpió a conciencia y después comenzó a bajar lentamente limpiando
el rastro q había dejado lamiendo, chupando, mordiendo…siguió bajando, y noté su
aliento entre mis piernas, su respiración en mi sexo que ya palpitaba como loco,
casi podía oírle gritando "fóllame!!" Vicente terminó de limpiar todo el líquido
que quedaba, recorriendo mis labios con su lengua, introduciendo la puntita en
mi sexo, empapado y abultado y volviéndome loca, rozando levemente mi
clítoris…yo gemía, respiraba con dificultad y le pedía más, y cuanto más pedía,
menos hacía, realmente estaba siendo malo conmigo…
después de un rato así, comenzó a subir de nuevo hacia mi
boca, desandando todo lo andado, besando todo mi cuerpo hasta llegar a mis
labios, comenzó a besarme muy suave al principio, podía saborearme a mi misma,
notar ese sabor a sexo, mezclado con el dulce de la bebida…resultaba muy
excitante, poco a poco la cosa empezó a calentarse mas, él introdujo su mano
entre mis piernas mientras me besaba cada vez con más pasión y yo sin poder usar
las manos, no podía ser mas excitante las situación, introdujo un par de dedos
en mi sexo mientras con el pulgar masajeaba suavemente mi botoncito y no le
costó mucho que me corriera, llevaba ya un rato apunto de reventar, mi cuerpo
comenzó a moverse incontroladamente a causa de las convulsiones, y mi boca se
abrió del todo dejando salir un sonoro y agudo gemido con el cual sacó la mano
de mi coño, y la sacó completamente empapada, me dio a chupar sus dedos y yo lo
hice, mientras él se tumbaba sobre mí lentamente colocando su enorme polla justo
entre mis piernas, frotó su glande un par de veces entre mis labios, arriba y
abajo, empapándolo, lubricándolo bien, y comenzó a penetrarme muy despacito,
poco a poco, centímetro a centímetro, mientras notaba su aliento en mi cuello y
yo suspiraba profundamente, una vez todo dentro de mi, me beso y comenzó a
moverse en círculos, dentro de mí, movía sus caderas de vicio, y yo, me movía
con él, éramos uno, no podíamos encajar mejor.
Después de un rato moviéndose en círculos, cada vez mas
rápido, paró en seco, para sacar toda su polla, menos la cabeza, y volver a
metérmela de golpe, a cada embestida, yo gemía más alto y él aumentaba el ritmo,
mientras susurraba en mi oído -sí mi niña, me encanta follarte, me vuelves
loco-y esto me excitaba mas aún, le pedía más más estaba como poseída, no
aguantaba tanto placer, contraía los músculos de mi vagina alrededor de su
polla, lo cual me proporcionaba más placer aún, no puedo recordar cuanto tiempo
estuvo follándome, ni cuántos orgasmos tuve en ese rato, pero fue fabuloso, de
pronto me dijo –cariño. Voy a correrme- la saco y mela acercó a la boca, yo no
veía y no sabía exactamente donde estaba, pero de pronto noté un chorro cálido y
viscoso en mis labios, rápidamente lo recogí con la lengua y lo saboreé y noté
como otro chorro daba en mi mejilla y otro más en mi cuello, él lo recogió todo
con su mano, y me dio a lamer, me desató las manos de la cama, y con el pañuelo
limpió los restos de semen que quedaban en mi cara y mi cuello y luego se acostó
junto a mi y me dijo suavemente al oído :-mejor te duchas más tarde
vale?.....continuará