Scully y el pueblo misterioso.6ª parte.
Una gran habitación, con el suelo de madera brillando bajo la
luz de los ventanales abiertos al sol de la mañana.Pocos muebles.Una hermosa y
rubia mujer sentada en una silla.La mujer está desnuda y sonríe.Frente a ella,
un nutrido grupo de hombres, totalmente desnudos, esgrimen sus enormes pollas y
también sonrien.Junto a ellos, otra mujer, pelirroja, también totalmente
desnuda, está a cuatro patas sobre el suelo de madera, con la cabeza baja.La
mujer rubia es poderosa, amplia, voluptuosa, con grandes tetas y un gran culo
que apenas cabe en el asiento de la silla que ocupa.La mujer pelirroja es más
pequeña, es delgada y sus tetas no son grandes;su culo es redondeado y de buen
tamaño, pero no grande, y sus piernas son perfectas, con los muslos y las
pantorrillas perfectamente dibujadas, unas piernas delgadas pero firmes,que
terminan en unos pies bellos y alargados.
La mujer rubia hace una señal a los hombres y estos, una
docena, rodean a la pelirroja.
-Muy bien, agente Scully…ya sabe lo que tiene que hacer.-dice
la rubia, dirigiéndose a la pelirroja , la cual, al oir a la otra mujer, alza la
mirada hacia ella con un gesto de súplica en sus hermosos ojos grises.
-No..por favor, Sandra…no me obligues a..gulp..a…hacerlo…por
favor…soy agente especial del FBI…por favor…es demasiado.
-¿Ahora suplicas, perra?¿Olvidas que ayer te di una paliza y
que luego nos acostamos juntas?¿Olvidas que soy tu dueña y tu mi
esclava?¿Olvidas que puedo darte otra paliza?-Sandra se había levantado y,
excitada, se dirigía hacia la atribulada Scully, que solo podía balbucear.
-No..yo..gulp…por favor…no he olvidado…nada…por favor.-
Sandra ya había llegado junto a Dana.Lentamente, agarró por
el pelo a la agente especial y tiró hacia arriba, no muy fuerte, lo justo para
obligar a Scully a mirarla a los ojos.
-Escucha…perra…estás en mi casa.Estos son mis hombres, y
quiero que les chupes la polla…a todos.¿Entendido?Después de todo, anoche me
dijiste que también te gustaban las pollas, a pesar de que eras una lesbiana…¿no
es así?
-Si…si…lo dije…me gustan las pollas…si…-
-¡Pues entonces no hay problema!¡A chupar se ha dicho,
puta!-exclamó Sandra, soltando a la pobre Scully.
Dana recapituló mentalmente en unos segundos.La noche
anterior, después de sufrir una paliza y una serie de humillaciones a manos de
aquella malvada rubia, había tenido que acostarse con ella.Habían follado.Luego,
después de un sueño reparador de varias horas, había llegado la mañana y Sandra
la había traído a esta casa, donde tenía a sus secuaces.Presumiblemente también
habían mujeres en la casa, pero hasta ahora solo había visto hombres.En
definitiva, Scully no era capaz de encontrar una salida, una escapatoria.Aquella
mujer era más fuerte que ella y ahora, además, estaban aquellos hombres.No podía
huir.Tenía que seguirles el juego y sobrevivir.Luego, ya se vería.
-¿A que esperas, puta?-la urgió Sandra.
Y Scully decidió que más le valía no contrariarla.
La agente especial eligió una polla al azar y se la metió en
la boca.
Empezó a chupar.
-Así me gusta, perra..asi me gusta-susurró Sandra al oido de
Scully, mientras ésta degustaba con fruición la verga que había
escogido.-Chúpala hasta el final…haz que se corra dentro de tu boca…haz que se
corra sobre tu cara…y luego, vete a por la siguiente.¿Entendido, furcia?
-¡Hummm..slurp..slurp..!Zi..enfendido..grumpf…slurp..chuips..chups..slurp…
Sandra se retiró entonces a una apropiada distancia y empezó
a masturbarse, sentada en una silla, mientras la doblegada agente especial
chupaba y chupaba.
-Abran el círculo, por favor señores, que quiero ver como
chupa esa zorra…-ordenó Sandra, y al instante, los hombres se abrieron en
abanico y permitieron a la malvada disfrutar de una maravillosa visión: la
agente Scully, totalmente desnuda, de rodillas, con una enorme y fibrosa polla
en la boca.
-Slurp..slurp..glubs..ahhh..humm…pod favod…Zandaa…dejame
ir…efto ef demafiadoooo….slurp..slurp…-suplicaba la agente Scully, mamando a
conciencia la polla que tenía en la boca.
-¿Irte?De eso nada, ramera.Tu sigue chupando, que es lo tuyo,
mamona.
Y Scully, con los ojos llorosos y la cara dibujando una mueca
de desesperación, siguió chupando.
-Ahhh..ahh..¡¡PUUUUTAAAA!!-exclamó el hombre.Un segundo
después, empezó a correrse dentro de la boca de la pobre agente especial.
-Slur…ahhhhh--¡¡glubbss…!!¡¡AArrggff..arf…!!-
El semen inundó la boca de Scully, que no tuvo otro remedio
que tragar si quería evitar ahogarse.La polla, sacudiéndose violentamente, se
salió de su prisión y continuó eyaculando, ahora directamente sobre la cara de
la vejada agente especial.
-No..por..ahhhff..ahh..-gemía Scully, mientras los chorros de
esperma se estrellaban uno tras otro contra su cara.Con los ojos cerrados, la
valerosa agente del gobierno esperó a que el hombre terminara de correrse.
-¡Muy bien, chupapollas!¡Ahora, vete a por el
siguiente!¡Vamos, vamos, no tenemos todo el día!¡A chupar, ramera
chupapollas!-gritó Sandra, cada vez más excitada y con el coño entreabierto y
mojado a la vista de la agente especial.
Scully, obediente, se arrastró docilmente hasta el siguiente
hombre, abrió la boca y engulló la polla que le ofrecía.Un segundo después, la
agente federal se encontraba chupando sin contemplaciones.
-Chups...shup..slurp...shupp..slurp..ahummm...humm..ahh..-gemía la chupona
agente especial, con la boca llena y los ojos cerrados.
-Assiii..sigue...puuuutaa...-susurraba el hombre, lanzando la
cabeza hacia atrás mientras bombeaba su verga en la boca de la agente Scully.
Dana chupaba sin parar, automáticamente, sintiendo como la
enorme polla le llenaba la boca por completo.
-Eres toda una chupapollas, agente Scully-dijo Sandra,
metiéndose hasta el fondo un dedo en el coño.
La agente federal siguió chupando, ahora con los ojos bien
abiertos, mirando como la hermosa y desnuda Sandra se masturbaba delante de
ella.
Pronto, el hombre no pudo resistir más y se corrió
brutalmente dentro de la boca de Scully.Como la vez anterior, Dana no tuvo más
remedio que tragar abundante esperma, antes de poder abrir la boca y dejar que
la enloquecida polla saliera, para seguir eyaculando , ahora directamente sobre
su cara.
Sin esperar orden alguna de Sandra, Scully, con la cara
chorreando semen caliente y viscoso, se dirigió hacia otro hombre , le agarró la
polla con una mano y se la metió en la boca.
-Slurp..slurp...ahhh..slurp...-se oía chupar a la agente
especial Scully, con una enorme polla en la boca.
-"¡Soy una chupapollas!¡Soy una chupapollas!¡Esta hija de
puta me ha convertido en una vulgar chupapollas!-se decía a sí misma la vejada
agente Scully en sus pensamientos, mientras mamaba sin parar su tercera polla,
como una profesional-¡SOY UNA CHUPAPOLLAS!¡Y me gusta!¡Lo peor es que estoy
disfrutando chupando estas enormes y gruesas pollas!¡Estoy cachonda, tengo el
coño mojado y estoy deseando que estos tipejos me metan sus enormes pollas hasta
el fondo!¡Lo necesito!¡Necesito que me follen!"
Mientras la bella, desnuda y humillada agente especial Scully
se entretenía con estos edificantes pensamientos, la malvada Sandra tenía un
potente orgasmo.
-¡Aahhh..siii...!¡Me coorrooo...puuutaa!-gritaba, corriendose
a placer, sin sacarse el dedo del coño, sin dejar de mirar a la chupapollas de
Scully.
Scully, por su parte, al ver correrse a Sandra, no pudo
evitar meterse un dedo en el coño.Lentamente, empezó a masturbarse.La polla que
tenía en la boca se hinchó al máximo y explotó violentamente, llenándo la
garganta de la agente especial con oleadas de semen caliente.Scully, tosiendo,
casi ahogándose en esperma, expulsó la polla de su mancillada boca, junto con
una abundante cantidad de semen mezclado con saliva .El hombre, que aún no había
terminado de correrse, apuntó a las tetas de la pelirroja y en un par de
segundos las dejó chorreantes de semen.
Sin perder un segundo, Scully se metió otra polla en la boca
y empezó a chuparla.
-¡Muy bien, chupapollas, tu puedes!-la alentaba Sandra,
volviendo a masturbarse-¡Vamos, chupapollas, haz que se corra!¡Ese es el cuarto,
todavía te quedan ocho pollas!
Scully miró de reojo a Sandra y arreció en sus acometidas
bucales, succionando ahora, más que chupando, la polla que ocupaba por entero su
boca llena de restos de semen.
-¡Slurp!..¡Slurp!...¡SLURP!¡SLURP!¡SLURPSLURPSLURPSLURP!!!!-
Y un instante después, el hombre se corrió.Scully volvió a
tragar semen.La polla volvió a salir alocadamente de su boca y volvió a llenarle
la cara con riadas de semen caliente.Luego, la agente especial, con los ojos
entornados, abrió la boca y expulsó una abundante mezcla de semen y saliva;para
terminar, sacó la lengua, una lengua blanquecina, cubierta de esperma, y se
relamió los viscosos labios.
-¡Magnífico, puta, magnífico!-gritó Sandra, excitada-¡Ahora,
metete dos pollas en la boca!¡Vamos, chupapollas, tu puedes!
Scully volvió a relamerse los labios con sus lasciva
lengua.Por toda la cara le chorreaban arroyuelos de esperma y abundantes
colgajos pendían de su mandibula y de sus manchadas tetas...
-Si...dos pollas a la vez...soy una chupapollas...puedo
hacerlo...-susurraba la humillada agente, mientras se dirigía a cuatro patas,
como una perra, hacia el grupo de hombres que aún no había recibido la visita de
su hábil boca.
Cuándo llegó, cogió dos vergas al azar y se las metió en la
boca como pudo.Eran grandes y casi no cabían, pero Scully forzó la mandíbula al
máximo, abriendo así la boca hasta un punto casi inconcebible y se las metió
todo lo que pudo.Con las dos vergas en la boca, casi no podía chupar, pero
Scully se las arregló para hacerlo de todos modos, aunque con menos intensidad
que si tuviera una sola dentro.
-¡Grummpff..ahh..slurp..slr..slurp..s..lur...pp...slurp..!-chupaba la agente
especial, con los ojos desorbitados y la cara chorreando esperma.¡Tenía dos
pollas en la boca!¡Era increible, pero cierto!¡La valerosa agente especial del
FBI Dana Scully, tenía dos pollas en la boca y las estaba chupando!
-"Definitivamente, soy una chupapollas-pensó Scully, mientras
luchaba por no atragantarse con aquellas dos potentes vergas-¡Soy una
chupapollas!"
-Slurp...s..lurp...slurp..ahhh...bof..bollas...slurp..bada mi
fola.....ahhh...slurp....-
Sobreexcitada, la agente especial aceleró el ritmo de su
masturbación y tuvo un orgasmo, justo cuando las pollas empezaban a menearse
sospechosamente dentro de su boca.En efecto, los dos nabos, aprisionados en el
interior de la boca de Scully se aplastaban el uno contra el otro,incrementando
así la erección y la excitación de los dos hombres, que acabaron por perder el
control antes de lo que suponían.
-¡¡GRRUUMPFF...AGGGHHH....!!-gritó, o más bien lo intentó, la
más que ultrajada agente especial Scully, con los ojos a punto de salirsele de
las órbitas, cuando los dos hombres comenzaron a correrse a la vez dentro de su
boca.
-¡¡Aahhh....PUUUTAAA....!!-gritó uno de los hombres.
-¡¡...CERDAAA...!!-gritó el otro.
Y eyacularon brutalmente.Oleadas de semen inundaron la
garganta de la agente de la Ley.Scully tragó más de lo que había tragado nunca,
pero aquello era demasiado.El semen salió violentamente por los agujeros de la
nariz de la bella agente especial.Las dos pollas, impulsadas por su propio
climáx, salieron de la boca de Scully y comenzaron a lanzar chorros de semen a
diestro y siniestro, alcanzando una y otra vez la cara, el pelo, las tetas y el
estómago de la pobre y humillada agente federal.
Cuando al fin se detuvieron, Scully quedó a cuatro patas
sobre el suelo, con la mirada fija en el piso de madera.La cara le chorreaba
semen como si fuera agua y jadeaba por el esfuerzo realizado y porque habían
estado a punto de ahogarla a base de pollas.Aún así, Scully alzó lentamente la
cabeza y, mirando a los ojos a Sandra, susurró:
-Qui..qui..quiero...tres...tres..ahh..gulp..tres pollas...en
mi boca..ahora...tres..pollas a la vez..
Sandra abrió los ojos con asombro.
-¡Sabía que eras una puta, agente Scully, pero no hasta este
punto!¡Me descubro ante ti!¡SEÑORES, ADMIREN A LA AGENTE SCULLY, LA REINA DE LAS
CHUPAPOLLAS!
Scully, para poner en práctica lo que quería hacer, tuvo que
ponerse boca arriba, sobre el suelo de madera.Luego, tres hombres se situaron a
su alrededor, junto a su cabeza, y comenzaron a introducir sus enormes nabos en
la boca de la agente.
Scully abrió la boca al máximo, forzando la mandibula, como
antes.Solo el verle la cara, totalmente recubierta con una capa de semen viscoso
que se deslizaba hacia abajo al menor movimiento de la follada, humillada y
cachonda agente especial era algo capaz de poner caliente a una estatua de
mármol.Pero si además vemos a la bella agente con la boca abierta hasta el
límite de lo imaginable, con tres grandes pollas dispuestas a penetrarla
bucalmente, la escena es de las que hacen que los mirones necesiten cambiarse de
pronto de pantalones.
-N…nggghh..ahhhgggh….nnn…-gemía la agente federal, mientras
las tres fibrosas vergas conseguían a duras penas penetrar unos centímetros en
su boca.Scully , forzando su boca al máximo, logró engullir las tres pollas a la
vez, lo cual provocó un gemido de placer en la malvada Sandra, que no pudo
evitar correrse.
-Siiiguee…sigue asii…puuutaa…zorra de mierda…ahhh..hummm…me
corro…ohh..me corroo…-gemia Sandra.
Mientras, Scully, no contenta con tener tres nabos dentro de
la boca, se abrió de piernas y empezó a masturbarse, metiéndose un dedo en el ya
mojado coño.
La formidable triple penetración bucal duró poco; a la
fricción que se producía entre las tres vergas, se añadía una la succión y
consiguiente chupeteo por parte de la agente Scully, que hacía lo que podía,
como correspondía a una auténtica chupapollas.
Pronto, pues, las tres vergas llegaron al orgasmo casi a la
vez.
-¡¡NNNGGG...SLUR....AAAAGGGHHH...FE ME
AJOGOOOO...AGGHH...!!-intentó gritar la agente Scully, con la boca llena de
pollas y ahora, también de un poderoso torrente de semen que amenazaba con
ahogarla.De nuevo, el semen salió impulsado brutalmente por las aberturas
nasales de la agente, a la vez que una catarata de esperma se le deslizaba
garganta abajo.
Afortunadamente, la bella pelirroja tragó con increible
rapidez, lo cual, unido al hecho de que las pollas salieron disparadas de su
boca, impidió un desenlace funesto.Una vez libres, las aún enhiestas vergas
continuaron repartiendo semen a manguerazos, a un lado y a otro, llenando de
viscosa leche no solo la embadurnada cara de la agente de la ley, sino también
sus preciosas tetas, su estómago, su pelo rojizo, sus muslos , sus brazos...
-¡AAHHH..GHH..ME ESTÁN LLENANDO DE
SEMEN...!¡OOHH..NOO...TENGO SEMEN POR TODO EL CUERPO..AHHH...!¡PAREN, POR
FAAAVOOR!-gritaba Scully.Pero era inútil.Las enormes pollas continuaron
eyaculando sobre la vejada agente especial hasta dejarla totalmente llena de
semen.Y Scully, que no había parado de masturbarse mientras aquellos tipos se
corrían sobre ella, tuvo otro maravilloso orgasmo.
-¡Ohh..ahh..paren..ahhh..por faavor...no soy...una
puuuutaaa...ahhh..que me corrooo..ahh!!
-Claro que eres una puta, agente Scully...eres mi perra
¿recuerdas?-dijo Sandra, acercándose a Scully, que empezaba a levantarse.
-Te...tengo ..semen...por todo el cuerpo...tengo semen en la
cara...¡se me mete por los ojos!..tengo..semen en la nariz...dentro de la
nariz...lo tengo en el pelo...y en..en..mis...tetas...y mis piernas...ohh..por
faavor...creo que es demasiado...por favor...dejame ir..ya te has divertido
bastante....
-Vamos..vamos..creo recordar que fuiste tú quien ideó lo de
las tres pollas en la boca¿eh?.
-Si...bueno..estaba un poco...cachonda, eso es todo..pero
ahora...ahora que me he corrido, estoy de nuevo en mis cabales y...
Sandra agarró por el pelo a la humillada agente especial y,
acercando la boca a la oreja de ésta, le dijo:
Todavía te quedan tres pollas, perra...así que ponte a
chupar...y no quiero excusas, puta chupapollas¿entendido?.
Si...entendido...Sandra...me pondré a ...chupar...-dijo
Scully, bajando la cabeza, y evitando mirar a los ojos a la malvada rubia.
Sandra soltó a Scully y se apartó un poco.
-Muy bien, puta chupapollas...¿a que estás esperando?¿Quieres
que te de una bofetada?
-No..no..por favor...una bofetada no...enseguida me pongo a
chupar...soy tu perra...y te obedezco.-susurró Scully, humillada por completo,
mientras se arrastraba a cuatro patas hacia los tres hombres que aún quedaban
sin probar sus habilidades bucales.
Antes de empezar, sin embargo, la agente especial se fijó en
el resto de los hombres, los que ya habían degustado sus labios.¡Todos ellos,
incluidos los más recientes, se estaban masturbando ¡¡Sus enormes pollas
empezaban a ponerse duras de nuevo, mientras observaban como la agente del FBI
se arrastraba por la habitación como una perra salida!
"¡Esto es increíble!¡Es más de lo que nunca pude
sospechar!¡Estoy en medio de una auténtica orgía!¡Y yo soy el plato
principal!...La verdad es que…me gusta!"-pensaba la agente Scully conforme
avanzaba lentamente hacia las enhiestas y palpitantes pollas.
Cuando llegó a ellas, Dana empezó a engullirlas una tras
otra, sin demorarse mucho con ninguna, para así tenerlas a las tres duras y a
punto.
-Slurp..ahh..slurp…sii..ahhh..slurp…ahora esta
otra..hummm…buena verga..ahhh…slurp-gemía y jadeaba la agente federal,
convertida en estos momentos en una autentica chupapollas.
-¡Asi se hace, chupapollas!-la alentaba Sandra, desde más
atrás, sin dejar de masturbarse.-¡Adelante, perra, puedes con ellos!
Y Scully continuó chupando, siempre saltando de una polla a
otra, hasta que las tres estuvieron a punto de caramelo.Entonces, sacando la
lengua, les dio unos brillantes y expertos lametazos a las tres, y un segundo
más tarde:
-¡¡PUTA!!¡ME COORROO!!-
-¡¡PUUUTAAA…!!-
-¡¡PUUUTAAA!!¡PUUTAA!!
-¡SLURP!¡SLURP!¡SLUUUURP..AHHHGGG..AHHH!!-
Los chorros de semen se estrellaron contra la cara de Scully,
se le metieron por los ojos y penetraron en su nariz…Eran tantos y tan potentes
aquellos chorros, que le llenaron las tetas con su viscosidad y no contentos con
ello, continuaron mojando la espalda, el pelo y las piernas de la empapada
agente especial.
Scully abrió al máximo su viscosa boca y pronto estuvo
tragando semen a mansalva…
-¡Ahh..ahhh…sii..ahhh!!-
-"¡Me gusta el sabor del semen recién ordeñado!"-pensó la
agente, en el paroxismo de la lascivia.
Sandra estaba estupefacta.Con la boca abierta por el asombro,
contempló como Scully entreabría los labios para mostrarle una boca totalmente
llena de semen, un semen que se deslizaba hacia abajo, inundando la lengua y
convirtiendo las comisuras de los labios en sendas cataratas de blanca
viscosidad.
-Oh…eres toda una puta...una PUTA con todas las
letras…-susurró Sandra.
-No..ahhgg..no…no soy…me estás obligando…soy una victima…de
tu maldad…no soy una puta…no soy una puta-contestó Scully, mirando a los ojos a
Sandra.Pero mientras lo decía, Scully sabía que una parte de su ser interior no
estaba totalmente de acuerdo…Siempre había tenido un poco de puta , pero había
intentado acallar esa parte de su ser…una parte que ahora se manifestaba en toda
su plenitud, haciendo que sintiera placer mientras cometían con ella todas
aquellas vejaciones.
-Mientes, perra-dijo Sandra-Eres una puta y lo sabes.Tus ojos
no saben mentir, aunque tu boca llena de semen lo intente.
Scully calló y bajó la mirada.No podía resistir el impacto de
los ojos verdes de Sandra sin sentir la irresistible necesidad de desviar la
vista.
Los hombres, ahora, se habían retirado un poco, formando un
amplio círculo con Scully en el centro.Todos ellos se estaban masturbando y
meneaban aparatosamente sus enhiestas y potentes vergas.
Scully se sentía extraña, impulsada por algo que estaba más
allá de su comprensión.Sin poderlo evitar, se tumbó boca arriba y se abrió de
piernas obscenamente.
-Eso es, perra…-dijo Sandra-Deja que salga la puta que llevas
dentro.Demuestranos lo puta que eres.
-AAhhh…ahhh…sii…ohh…nooo…-gimió Scully, a la vez que con una
de sus manos empezaba a acariciarse el sexo.
-Adelante, perra…¡MASTURBATE!-
Y Scully obedeció.Dos de sus dedos penetraron en su coño,
profundamente, y empezó a masturbarse.
-AAhh..ahhh..sii…me masturbo…ahh..me estoy
masturbando..ahhh-gemía.Con la mano que le quedaba libre, la agente comenzó a
rebañar el semen que cubría su cara.Cuando tuvo una buena cantidad, se llevó la
mano a la boca y la lamió lascivamente.
-Ahh..que bien sabee..ahh-gemía Scully, con los ojos
semicerrados y babeando semen por la boca, sin parar de masturbarse.
-Y todavía dirás que no eres una puta.-dijo Sandra,
sonriendo.
-¡¡Aahh..ahhh...jumm..hhumm..ahhh!!-gemía Scully, rebañando
de nuevo una abundante cantidad de semen y llevándosela a la lengua.
Sandra avanzó, con sus enormes tetas bamboleandose al compas
de su meneo.Se acercó a la gimiente agente del FBI, se agachó, y le susurró al
oido:
-Di que eres una puta-
-No..ohhh..uo..yo..no..ahhh-negó Scully, recurriendo a la
poca dignidad que le quedaba.
Sandra no dijo una palabra.Simplemente, agarró una oreja de
la agente especial con una mano y tiró de ella fuertemente.
-¡¡AAAhhh..ayyyy..mi orejaa...!!-gritó Scully.
-Dilo, perra, di que eres una puta.¡Dilo ahora!-ordenó
Sandra, sin dejar de tirar de la oreja de Scully.
-¡¡AAAyyyy...!!¡Está bien!¡Está bien!¡Lo diré!-se rindió la
agente especial..
Sandra aflojó la presión de su mano.
-¿Y bien?Estoy esperando.
Scully miró hacia arriba, hacia el hermoso rostro de aquella
malvada y escultural rubia.
-Yo..yo..soy...soy...una puta.
-Más alto, no he oido nada, perra.
-¡¡SOY UNA PUTA!!¡¡¡SOY UNA PUUUTAAA!!!
-Muy bien-dijo Sandra, soltando la oreja de la derrotada
agente especial-Puedes seguir masturbándote.
Scully continuó maturbándose, metiéndose y sacandose los
dedos de su delicioso coño una y otra vez, hasta que llegó el ansiado orgasmo.
-Aahh..ahh..ahhh..siii..me corro..me
coorrooo...ahhh...ahh..siiiiii-
Y allí quedó, tumbada boca arriba, desnuda, cubierta de
semen, despatarrada obscenamente, como una puta barata, gimiendo mientras
disfrutaba su orgasmo.
Pasaron unos minutos.Scully permaneció como estaba, echada
boca arriba, abierta de piernas y con los ojos entornados, preguntándose como
había llegado a aquella situación.Poco a poco, y sin que la agente federal se
diera cuenta, los hombres empezaron a rodearla.
-Ahora-dijo Sandra, acercándose a la bella doctora-mis
hombres van a masturbarse y a correrse todos encima de ti.Quiero que menees ese
cuerpo tuyo, de tal forma que quedes total y completamente cubierta con su
esperma.¿Me has entendido, perra?
Scully la miró , ahora con los ojos bien abiertos.
-Yo..yo...Sa..Sandra...ya estoy llena de semen...mírame...por
favor...no...-susurró la vejada agente, intentando evitar esta nueva
humillación.
-No, no, perra...Quiero que te bañen con sus chorros de semen
caliente y viscoso y tú vas a colaborar...¿ de acuerdo...ZORRA?
Scully bajó la mirada.
-De..de acuerdo...lo haré...me moveré...para que puedan
llenarme con facilidad...
-Muy bien, perra.Después de todo, no eres más que una puta a
mi servicio.
Sandra se alejó un poco.A una señal suya, los hombres se
acercaron más y empezaron a pajearse...
Scully los miraba con aprensión, pero también con cierta
indisimulada excitación , una excitación que la empujaba a acariciarse de nuevo
el coño entreabierto.
Las enormes y endurecidas pollas estaban ya alcanzando su
punto de ebullición.Scully, con los ojos brillantes y la lengua fuera de su
entreabierta boca, no paraba de masturbarse y de gemir.
-Ahh..ahhh...ahh...pollas...ahh..estoy rodeada de
pollas...pollas y más pollas...ahhh..-
-Sii..ahh..zooorraa...puutaa...-gemía Sandra, masturbándose a
su vez, mientras contemplaba el espectáculo desde una distancia prudencial.
Pronto , la primera polla alcanzó el orgasmo.Un potente
chorro de semen se estrelló directamente contra la cara de la agente especial.
-Ohh..ya empieza...me coorroo..ahhh-gimió Scully, corriendose
impúdicamente, mientras el semen recién derramado se deslizaba por sus
mejillas.El hombre continuó eyaculando, ahora sobre las tetas y los hombros de
la agente del FBI.
Y entonces, justo cuando los últimos chorros, con menguada
fuerza, caían sobre el pelo de la agente especial, el resto de las vergas
comenzaron, a la vez, a eyacular sobre la valerosa pelirroja.
-¡Siii!¡Quiero que la cubran por completo!¡Quiero ver a esa
puta totalmente llena de semen!-gritó Sandra, alentando a sus hombres, que, por
otra parte, no necesitaban de ningún aliento para correrse sobre la desnuda y
bella pelirroja que yacía a sus pies.
-¡Oh, nooo!-gritó Scully-¡Es demasiaadooo..arrghh...no...!-
Los chorros de esperma empezaron a caer, uno tras otro, sobre
todo el cuerpo de la desnuda Scully.El semen, en cantidades industriales, se
estrellaba contra su cara y contra sus tetas, contra su pelo y contra sus
muslos, sus pantorrillas, sus pies ...Rios de semen caliente se deslizaban desde
las pequeñas montañas de sus tetas hacia el valle de su estómago, inundandole el
ombligo y empapando luego los pelos de su entrepierna.
-Aahh..ohh..ahh...ahh..no..ahh..-gemía Scully, intentando
suplicar.Pero aquellos hombres no se detenían y continuaban su magna obra,
bañando en semen a la bella, desnuda , derrotada y humillada agente federal.
-¡Date la vuelta, estúpida!-ordenó Sandra-¡Menea ese cuerpo,
perra!
Scully, como una perrita obediente, se dio la vuelta y los
hombres pudieron ahora llenar de semen su espalda,la parte trasera de sus
piernas y de sus pies, y, sobre todo, su delicioso culo.
-Aahh..ahh...es demasiaadoo..no...por faavor...soy agente
federal...no pueden..ahh-continuaba gimiendo Scully,ahora boca abajo.Inacabables
torrentes de semen se derramaron sobre el culo de la agente especial,
convirtiendo sus blancas nalgas en lagos de esperma chorreante.
-Eso es..¡eso es!¡Así!¡Buena puntería!¡Me encanta ver ese
culo lleno de esperma!-exclamaba Sandra.
La intensidad de las eyaculaciones empezaba a
disminuir.Scully sintió como un par de chorros penetraban en su coño...luego,
otros chorros cayeron sobre su pelo y su espalda...luego, nada...
Scully chorreaba semen.Tenía el cuerpo cubierto de esperma
por todas partes y viscosos torrentes vertían su caliente carga desde todos los
angulos posibles.La agente ya no pensaba.Ni siquiera se dio cuenta de que los
hombres se habían retirado y de que se había quedado sola en medio de la
habitación;bueno, sola con Sandra...
Scully se va recuperando poco a poco, al paso de los
minutos.Lentamente, se da la vuelta y queda boca arriba.Luego, consigue
incorporarse a medias, quedandose sentada en el suelo de madera, con la mirada
perdida.
-"¡Bueno!-se dijo a si misma la agente especial-No ha sido
para tanto...al fin y al cabo, lo único que he hecho ha sido chupar unas cuantas
pollas...nada que no haya hecho antes.Estoy llena se semen por todas parte, es
cierto, pero...todavía estoy entera...todavía puedo salir de ésta."
-¿Scully?-la llamó Sandra, acercándose a la cavilante agente
federal.
-Hummm...siii..-respondió Dana, desde muy lejos.
-Ahora vas a conocer a mis chicas, perra...así que prepárate
y sé complaciente con ellas.
-¿Chicas?¿Complaciente?¿Qué..?¡Oh, nooo...!-exclamó Scully.Y
no era para menos.Por una puerta lateral de la gran estancia, iluminada por la
brillante luz del Sol, aparecieron cuatro hermosas, voluptuosas y totalmente
desnudas mujeres.Scully abrió los ojos al máximo.
-Dana, te presento a mis chicas: Sylvia-una rubia imponente
con una cara de viciosa que tiraba para atrás-Zara-una morena delgada y
estilizada que era la imagen misma de la lascivia-Celeste-otra morena, pero ésta
imponente, salvaje-y Victoria-una rubia tan voluptuosa y con tantas curvas que
hacía palidecer a la misma Sandra.
Scully tenía la boca abierta.Sin poderlo evitar, tenía el
coño mojado y temblaba, no sabía si de miedo o de deseo, tal vez ambas
cosas...aquellas mujeres eran tan, tan,...eróticas.
-Chicas, les presento a la agente especial del FBI Dana
Scully.
Las mujeres se acercaron a Scully, que retrocedió, asustada,
sin atreverse a levantarse, reptando hacia atrás valiéndose de los codos y
arrastrando el culo por el frío suelo de madera.
-Huy...una ageente..-dijo Zara, apoyandose lánguidamente en
el hombro de Celeste¿Crees que podré follármela, Celeste?¡Nunca me he follado a
una agente federal!-
-Creo que todas podremos follárnosla, Zara...para eso nos ha
llamado Sandra.¿Me equivoco?-inquirió Celeste, dirigiéndose a la hermosa Sandra.
-No te equivocas, Celeste, como siempre.Quiero ver como mis
mejores putas se follan a ésta perra.
Scully continuó retrocediendo, más lentamente.Las cuatro
hermosas mujeres avanzaron hacia ella y empezaron a sentarse a su alrededor.
-Humm..no está nada mal...en fin...ya que tenemos que
follarnos a esta zorra, empecemos cuanto antes-dijo Sylvia, que se había
acurrucado junto a la agente especial.
-De acuerdo-concedió Victoria, meneando su escultural cuerpo
-¿Quién empieza?
-Oh...-contestó Zara-Creo que podemos divertirnos todas a la
vez...
Scully no se atrevía ni a hablar.La lengua se le había vuelto
pastosa y la boca, abierta en una eterna expresión de asombro y temor, no quería
ayudar.
Zara fue la primera .Con una lasciva sonrisa, se tumbó
lánguidamente junto a Scully y, sacando la lengua, empezó a lamer las tetas de
la agente especial, completamente cubiertas de semen...
-Oh..buena idea, Zara-dijo Sylvia, la rubia lasciva y de
cuerpo contorneado-Creo que voy a usar la lengua un ratito-
Y tras decir esto, Sylvia sacó la lengua y empezó a lamer la
cara llena de esperma de la vejada doctora del FBI.
Al ver a sus dos amigas entregadas a tan deliciosa actividad,
Celeste y Victoria decidieron, tras una mirada cómplice, hacer lo mismo.Celeste
empezó a lamer el estómago de la agente, y Victoria, la potente rubia
voluptuosa, hizo lo propio con los muslos de la pelirroja.
-Oh..no..ohhh-gimió Scully.Pero no pudo decir nada más, pues
Sylvia, aprovechando que la agente había abierto la boca, le metió la lengua
hasta la garganta.
-¡¡Hummm..hhh..MMM...!!-gemía Scully, con los ojos
desorbitados.La lengua de Sylvia, después de penetrar profundamente en la boca
de la agente especial, se dedicó a jugar con la lengua de ésta.
-MMM..mmm...-jadeaba Scully, sin oponer resistencia, mientras
su lengua era zarandeada , lamida y retorcida de todas las formas posibles a
manos de la lengua de Sylvia.
Por fin, la lengua invasora salió de la boca de la agente
especial.Y cuando Scully estaba recuperándose del brutal asalto, sintió que la
misma lengua invasora lamía una de sus mejillas, rebañando una buena cantidad de
semen...
-Abre la boca, zorra-ordenó Sylvia, sin dejar de sonreir, con
la lengua casi fuera y con el semen cayéndole a cascadas...Scully no se atrevió
a desobedecer.La agente abrió la boca y Sylvia vertió en ella todo el semen que
le colgaba de la lengua. Luego, la jugosa rubia cerró la boca de Scully con sus
propias manos y, simplemente, le dijo:
-Traga-
Y Scully se tragó aquella mezcla de semen y de saliva de la
propia Sylvia que había derramado en su boca.
-Así me gusta-dijo Sylvia, iniciando una nueva lamida en otra
zona de la cara de la agente.Mientras esto ocurría, Celeste, la morena de cuerpo
escultural, que ya había rebañado una abundante cantidad de semen del estómago
de la agente del FBI, se dirigió con su botín hacia donde estaban sus amigas
Sylvia y Zara.
-Hummm..-dijo Zara, babeante de semen, abandonando por un
instante su actividad lamedora –Parece que tenemos otro envío...
-Oh, no..por favor..nooo-gimió Scully, desfallecida, con el
coño ardiendo de deseo y la mente aterrorizada ante la inevitable orgía lésbica
que se le aproximaba.
Celeste sonrió.Abrió la boca y le enseñó a la pobre agente el
lago de semen que bullía en ella.Scully, sin que nadie se lo dijera, abrió la
boca; y de nuevo, un torrente de semen se derramó dentro de ella, obligándola a
tragar.
-Gulp..glubs..glubs...-tragaba la agente Scully.Cuando
terminó, Celeste añadió un toque final, derramando una abundante cantidad de
saliva directamente sobre la lengua de la vejada agente federal. Y Scully, sin
protestar siquiera, se tragó la saliva de Celeste.Zara, ocupada hasta ese
momento con las tetas de la agente, decidió tomar parte en la fiesta.Y así,
después de recolectar una importante cantidad de esperma , se inclinó sobre la
cara de la bella y humillada agente especial.
-Abre esa boca, putita- dijo la estilizada morena.Y Scully,
mirándola con ojos ingenuos , abrió la boca. Zara, entonces, no procedió como
sus amigas, sino que aplastó sus labios contra los labios de Scully , besándola
apasionadamente a la vez que le introducía dentro su cargamento de semen
caliente mezclado con su propia saliva.
-¡¡MMM..MMMM...mmm!!-gimió Scully, sorprendida por aquel
beso.Y sin poder hacer nada, se tragó también el cargamento de semen de
Zara.Luego, la delgada morena separó sus labios de la boca de Scully, sin dejar
de sonreir, mientras le acariciaba el pelo suavemente.
Victoria, la voluptuosa rubia de culo enorme y poderoso,
había decidido otra línea de acción.Después de recolectar una amplia cantidad de
viscoso semen depositado en las perfectamente contorneadas piernas de la agente
especial, se dirigió a la cara de ésta.Scully abrió la boca para recibirla, como
había hecho con las otras tres putas... pero en lugar de derramar su viscoso
regalo dentro de la boca de la agente especial, Victoria lo hizo sobre toda la
cara de la pelirroja, llenándosela con una abundante y caliente mezcla de semen
y saliva que la bella doctora no pudo-o no quiso-esquivar.
-¿Te ha gustado?-preguntó Victoria, relamiéndose.
-Oh..oh..yo...me...me has llenado la
cara...con..con..ohh...-balbució Scully, que ya no sabía ni que decir.
-Date la vuelta, zorra-ordenó de pronto Sylvia, que no paraba
de acariciarse la entrepierna.
-¿Co..co...como dices?-tartamudeó Dana, que parecía estar en
otro mundo.
-¡Que te des la vuelta, zorra!-gritó la atlética rubia,
agarrando por el pelo a la agente federal para dar más enfasis a su orden.
Scully, fascinada por Sylvia, y también por sus otras amigas, decidió obedecer
rauda y veloz.
-Ohh..que culito más bonitoo...-dijo Zara, acariciando el
culo de la agente especial-¡Y lo tiene todo lleno de esperma!
Las cuatro amigas se miraron.Sonrieron.Y pasaron al ataque.
-¡¡OHHHH...ohhh..noo..por faavoor..ahhh...!!-gemía Scully,
mordiéndose los labios, mientras aquellas cuatro lascivas lenguas recorrían su
culo por todas partes, lamiéndoselo y acariciándoselo como cuatro húmedas y
ansiosas manos.
-Humm-observó Celeste-tiene un agujerito muy mono por
aquí...vamos a veer..hummm..siii..sluurpp..ahhh.
La lengua de Celeste penetró insolentemente en el agujero
anal de la agente del gobierno, obligándo a Scully a lanzar un gemido de placer
tan intenso que temblaron las ventanas de toda la casa.
-¡¡¡AAAAAAHHHHH.....MMMMMHHHHH!!!-
La agente, con los ojos desorbitados por el placer y el temor
a morirse de gusto, sintió como dos lascivas lenguas penetraban a la vez en su
coño y empezaban a lamerle el clítoris.En efecto, la estilizada Zara y la
potente Sylvia habían decidido comerse el coño de la agente especial y lo
estaban haciendo de maravilla.
-Slurp..humm..slurp...-gemía la morena Zara.
-Slurp...slurp..ahhh...que coñito tan sabroso...¡me lo
comería todo, toodoo!-gemía y exclamaba la rubia Sylvia, con la boca mojada por
los jugos de Scully.
-Aahh..ahhh..¡ahhh!¡MMMhh..ahhh!!¡¡Por
faaavooor..ahhhh....!!¡No..más nooo..ahhh..es demasiaadooo..ahhhhh!!-gemía y
suplicaba la agente especial.Pero no por mucho tiempo.La explosiva Victoria,
rubia y repleta de curvas, plantó ante la cara de Dana su entrepierna.
-Chúpame, puta-le dijo.Scully se quedó con la boca abierta
durante unos segundos.¡Nunca había visto un coño tan grande, una vulva tan
poderosa y enorme como aquella!
-¿No me has oido, zorra?¡Te he dicho que me chupes el
coño!-exclamó Victoria.
Y Scully, obediente, y, por que no decirlo, totalmente
cachonda y a punto de correrse debido al excelente trabajo de las lenguas de
Sylvia y de Zara, abrió la boca, sacó la lengua y empezó a lamerle el coño a
aquella insolente y hermosa rubia.
-Slurp..slurp..slurp...-decía Scully, mientras chupaba y
miraba sumisa hacia arriba, hacia las alturas donde se meneaban las enormes
tetas de Victoria.
Celeste, por su parte, se entretenía con el ano de la agente
especial.Despues de abrirlo al máximo, le metió un dedo bien adentro y empezó a
menearlo.
-¡¡¡..AAAhhh...ahhh...!!!-gimió Scully, corriéndose de forma
explosiva.
-Hummm..-dijo Zara , mostrando una boca llena con los jugos
de la agente especial-¡Que bien sabe esta leche!
-Y que lo digas..ahhh..hummm-corroboró Sylvia, relamiéndose,
con la boca chorreante.
-¡Que culito más lindo..ohh..siii...me encanta tu culito,
agente Scully!¡Huele tan bien!-decía la rotunda y morena Celeste, sacando el
dedo del agujero del culo de la agente especial y chupándolo con delectación.
-Oohh..ahhh..me..coo..coorroo..ahhh..ahhh-gemía Scully,que
continuaba corriéndose, derramando un torrente cremoso que las dos putas de Zara
y Sylvia sabían aprovechar muy bien.
-¡Tú a lo tuyo, puta de mierda, que todavía no me he corrido
yo!-gritó Victoria, agarrando por el pelo a la pobre Scully y empujandola hacia
sus abiertos muslos.
Y Dana Scully continuó corriéndose y continuó chupando.Unos
minutos más tarde, Victoria eyaculó directamente dentro de la boca de la agente
especial...
-Slurp..slurp..sluggghhl...glubs..glubs..mmm..ahhh.gg...hh...-gemía Scully,
tragandose sin rechistar la cremosa leche de Victoria.
-Aahhh..siii...puuuutaaa...asiii...puutaa..ahh..ahhh..me
coorroo..ahhh..-jadeaba Victoria, empujando la cabeza de la pelirroja hacia su
entrepierna.Dana, que a su vez había por fin terminado de correrse, no osaba
despegar la cara del coño de aquella neumática rubia, por si acaso le daba por
pegarle una bofetada.Así pues, continuó lamiendo y chupando, recorriendo con su
lengua toda la superficie de la vulva de Victoria, hasta que ésta, al fin, la
empujó hacia atrás.
-Basta ya, chupona...mis amigas también quieren probar tu
boca.
Scully volvió hacia las otras mujeres un rostro lleno de
esperma, de saliva y , por supuesto, chorreando los recientes jugos de Victoria.
-Oh..no...por faavoor...-suplicó, más por creer que era su
papel suplicar que por verdadera fe en que la dejarían en paz.
-Oh, sii...puta.¡Vas a comernos el coño a todas!-exclamó
Celeste, poniendo su sexo a disposición de Scully.
Y la agente especial obedeció, como una esclava
sumisa.Introdujo su cabeza entre los muslos de Celeste, sacó la lengua y empezó
a lamerle el conejo a la hermosa morena.
-Slurp..slap..ahh..slurb..glubs..ahhh-chupeteaba la más que
humillada agente especial, mientras la guapa Celeste la agarraba por el pelo y
tiraba de ella hacia delante, sin dejar de insultarla ni un segundo:
-Sigue así, puta..puuutaa...¡No eres más que una asquerosa
puta chupaconejos!..ahhh..ahhh...siii...¡ceerdaaa!-
-Slurp..slurp..slurp..ahh..gulp...-
-¡Puuuutaaa..puutaa..!¡Zorra
inmunda!¡AAAhhh..siiii...chupa..chuuupaamee toodaa..ahhh...!
-Slurp..slurp..slurp..sluuurpp...ggghh...
-¡¡PUUUTAAA!!¡¡AAAAHHHHH!!¡¡RAMERA DE
MIERDA!!¡AAHHHH...ZOOORRAAA!!..AHHHH...AHHH..¡QUE ME
COOORROOO..!!..¡SIII....!¡AHHH..!¡BEBETELO TODO, SUCIA
TORTILLERA!¡AAHHH..SIII...ME CORROOO...AHHH...!
-Slurp..glubs..glub,glub,glub,glub...¡ahhhh!
Y la valerosa, pero derrotada Dana Scully, agente especial
del FBI, se bebió todos los jugos derramados por Celeste en su eyaculación.No
dejó que escapara ni una sola gota.
"Tengo que hacerlo así a la fuerza-se decía a sí misma
Scully, mientras aún mantenía la cara aplastada contra el coño humeante de
Celeste-Me están obligando.Son cuatro mujeres, cinco si contamos a Sandra.No
puedo con ellas, tengo que obedecerlas.No es que me guste chupar conejos, no soy
una lesbiana.¡No, nada de eso!Tengo que hacer todo lo que me digan...y
sobrevivir."
Mientras la vejada agente federal se entretenía con estos
pensamientos, Celeste había sido sustituida por Sylvia, la musculosa y potente
rubia.Scully pronto tuvo ante sus ojos el bien rasurado y oloroso coño de la
lasciva puta.
-¿Qué esperas, zorra?¡Usa tu sucia lengua, escoria!
-Slurp..slurp..slurp...
-¿A eso llamas chupar?¡Más rápido, cerda, o te doy una
bofetada!-
-¡Slurp..slurp..slurp...!-Scully intentó ir más rápido,pero
no fue suficiente.
-¡He dicho más rápido!-exclamó Sylvia, mientras agarraba por
una oreja a la bella agente del gobierno-¡No me obligues a sacudirte!
-Yo..yo..por faavoor..no me pegues...¡lo hago lo mejor que
puedo!¡por favor..por favor...no me pegues..!
Sylvia soltó la oreja de la agente, solo para susurrarle al
oido:
-Si no me chupas a mi entera satisfacción, basura, la paliza
que te dio Sandra será un bello recuerdo en tu memoria comparada con la que te
voy a dar yo..¿entendido?-
-¡¡SLURPSLURPSLURPSLURPSLURPSLURPSLURPSLURPSLURPSLURP!!-
Scully había entendido.
-Aahhh..siii..sigue así, putón
barato..aahh..siii...ahhh..ahhhh-
-¡¡SLURPSLURPSLURPSLURPSLURPSLURPSLURPSLURPSLURPSLURP!!-
-AAA...ahhh..¡ahhhh..siii..siii..ya..llego..ya ..me
cooorooo...ahhh..siii..puuuutaaa!!
-¡¡SLURPSLURPSLURPSLU..AHHHGG..GLUBS..GLUB..GUUF..AHG..GLUP...!!-
Nuevamente, la agente recibió un baño de leche femenina, de
la cual tragó bastante cantidad y el resto manchó su cara, que ya lucía una
abundante crema facial.
-Ahh..así me gusta, puta-dijo Sylvia, evidentemente
satisfecha con la labor de la agente federal-¡Para que luego digan que los
funcionarios no saben hacer su trabajo!
Scully guardó silencio.Las otras mujeres corearon a
carcajadas la ocurrencia de Sylvia y, poco después, la estilizada Zara ocupaba
su lugar.
-Vamos, putita...chúpame el coño...tú eres tortillera, yo soy
tortillera...sabes lo que hay que hacer.
Scully empezó a chupar.
-Slurp..slurp..slurp...slurp...
-Humm..siii..siigue..así está bien...no hace falta que vayas
muy rápido..me gustan las cosas lentas..siii.ahhh...putita...ahhh..siii....
-Slurp..slurp..slurp..slurp...
-Ahhh..ahhh..siii...puuutaa...me estoy poniendo realmente
cachonda...siii..ahhh..sabes chupar...siii..ahhh...
-Slurp...slurp..slurp..slurp...slurp....-Scully iba cada vez
más lenta, porque simplemente le dolía la lengua de tanto chupar y le costaba
menearla-s..lurp..s..l..urp...
-Aaahhh..siii..que
suaaaveee..ahhh...puuutaaaa...siiii....ahhh..creo que..creo que..ahhh..siii..¡Me
cooorrooo..ahhh..me cooorroooo...puuuutiiitaaa!!
-Slurp..ahhgg..glub..s..glub..glub...ahhh....
Los jugos de Zara penetraron en la boca de la agente
especial.Scully tragó todo lo que pudo y el resto quedó colgando de sus labios,
como un recordatorio de su humillación.
Las mujeres se retiraron a corta distancia.Scully permaneció
tirada en el suelo, boca abajo, cubierta de eyaculaciones de pies a
cabeza.Sandra, que no había perdido detalle de la actuación de sus chicas, se
acercó a la pobre agente especial.
-Date la vuelta, perra.Mis chicas van a follarte.-le dijo al
oido a la agente.
-¿Fo..fo..follarme?¿Es que no ha sido suficiente?¡Por favor,
Sandra!¡Déjame ir!¡Ya se han divertido bastante!¡Les he chupado el coño a todas
ellas!¡Por favor!-suplicó Scully, mientras se daba la vuelta hasta quedar boca
arriba.
Sandra no dijo nada.Simplemente se acercó a la hermosa y
ultrajada agente federal y, sin mediar palabra, le dio una bofetada.
-¡¡SLAP!!-
-¡Ay!-
-Y ahora, perra, abrete de piernas, que mis chicas van a
follarte.
Scully no se atrevió a desobedecer.Se abrió de piernas.
-¡Más!-gritó Sandra.
Scully se abrió aún más, separando los muslos hasta el límite
del descoyuntamiento, mostrando a todos su coño, entreabierto y mojado.
-Muy bien, puta...¡Ahora, chicas, por favor!¡Quiero que se
follen a esta perra a conciencia!¿Me han entendido?¡La quiero totalmente
follada!
-¡A por ella!-exclamó Victoria, lanzándose como una tigresa
en celo sobre la desnuda agente especial.
-Aahhh..ahh..-gimió Scully.Victoria se dedicaba a chuparle
las tetas, mordiéndoselas suavemente, haciendo que la agente se pusiera
realmente cachonda.
-Hummmm..ahh..sii..voy a follarte, puta...¿quieres que te
folle, cerda?-preguntó Victoria, pellizcandole los pezones a la bella
pelirroja..
-Yo..yo..ahhh...¡AAAyyyyy!¡Mi
teeetaa!..siii..siii..fóllame..fóllame..por favor...
Victoria, que aún tenía entre los dientes un pezón de la
agente, sonrió, soltando su presa.
-Muy bien..como quieras, puta...¡voy a follarte!
Victoria se retiró hacia atrás.Se abrió de piernas,
situándose frente a la agente Scully y, a continuación, apoyándose en sus codos
para avanzar, se aplastó contra ella, coño contra coño.
-¡¡AAAhhhh...!!-gimió Scully, sintiendo que el clítoris se le
ponía duro al contacto con el enorme clítoris de Victoria.
-Y ahora, puta, empieza lo bueno-dijo Victoria, comenzando a
menearse arriba y abajo y de un lado a otro, aplastando cada vez más su chocho
contra el chocho de la pobre y follada agente especial.
-AAAhhh..ahhh...¡Te estoy follando!..ahhh.siii...¿te
gusta?Siiii..seguro que te gusta...
-¡Aahhh..ahhh..ahhh!-gemía Scully, que hacía increibles
esfuerzos para no correrse, mientras su clítoris, su coño, todo su cuerpo en
definitiva, le pedía un orgasmo.
-Siii..¡Siiii!¡Tooomaa..toooomaaaaaa....puuutaa..ahhh..!¡Siente como mi coño se
aplasta contra tu conejo, zorra..!
Victoria llevaba la voz cantante en aquella acción.Su
poderoso cuerpo se meneaba arriba y abajo, una y otra vez, frotando el coño
contra el coño de la agente especial Scully, que se limitaba a quedarse donde
estaba, abierta de piernas, mientras aquella rubia se la follaba.
-¡¡Siii!!¡¡Siii!!¡¡PUUUTAA!!¡Que caliente estoy..siii...!!-
-AAAhhh..¡AAAhhhhh!-jadeó Scully, con los ojos casi en blanco
y la lengua fuera, corriéndose sin paliativos.
-Aahhh..siii..te corres..ceerdaa...eres una cerda...¿lo
sabías?..¡Siii, claro que sí!..¡Aahhh...!-continuó Victoria, follándose a la
inerte agente federal, que perdía jugos de un modo constante, como un coche mal
afinado.
-¡¡Siii..siii..me corro..siii..ahora me toca a
mí..siii..ahhhhh...puuutaaa!!-exclamó Victoria, corriéndose brutalmente,
llenando con su leche el interior de la vagina de la agente Scully.
-Aahh..ahh..ahh...-gemía la agente federal, que no paraba de
correrse, en medio del orgasmo mas prolongado que recordaba.Scully tenía los
ojos casi en blanco , el corazón desbocado y prácticamente no podía pensar.
-Vamos, Zara-dijo Victoria, sonriente y satisfecha-¡Cepíllate
a esta puta!
Zara sonrió a su vez y se situó en posición, abierta de
piernas , frente a Scully.Ésta, que ya había terminado de correrse y comenzaba a
recuperar algo de dominio sobre su cuerpo, sólo pudo decir, con voz temblorosa y
balbuciente:
-Oh..oh..no..no..o..tra..vez..nooo...por..fa..voor...-
Y acto seguido, la bella y grácil Zara aplastó su coño contra
el coño humedo de Scully y empezó a menearse hábilmente.
-Aahhh..sii..humm-gemía Zara, mientras bombeaba su cintura
adelante y atrás, una y otra vez, restregando su sexo contra el sexo de la
jadeante agente federal-Me gusta follarte, agente Scully...siii..ahhh...
-AAAhhh..ahhh...ahhhh...-gemía Dana, total y completamente
cachonda de nuevo, sintiendo como el clítoris de Zara se deslizaba
maravillosamente sobre su propio y sensible clítoris.
-Ahh..ahhh..sii..sii-decía Zara, balanceándose cada vez más y
más ràpido.-¡máas!¡maaass!¡siiiiii!
-AAAhh..¡¡AAAHHHH!!..yo..ahhh...yo...hummm..shhh..sii..ahhh..¡me
coorrooo...!-exclamó Scully, corriéndose de nuevo.Zara, al sentir el torrente de
cálidos jugos que rezumaban del coño de Scully, no pudo contenerse y tuvo su
propio orgasmo, viniéndose sobre el empapado coño de la agente especial.
-¡¡Siiii..puuutiiitaa...yo también me corro..ahhh ...siii!!
Scully estaba agotada.La mañana estaba resultando estar muy
llena de acontecimientos sexuales de elevado octanaje y su cuerpo estaba notando
el esfuerzo.Además, no había comido nada en dos días y si aquellas putas
continuaban follándosela no sabía si resistiría...
-P..por..faavoor...estoy ...estoy agotada...no puedo
más...por favor...dejen de follarme...por favor...-suplicó Scully-Ya he tenido
demasiado por hoy..por favor...
Zara ya se había ido.En su lugar, la neumática y morena
Celeste se acercaba, y parecía que estaba cabreada:
-¡Ah, no, eso no, puta!-gritó, agarrando por el pelo a la
derrotada agente especial-¡No pienso hacerte ni puto caso!¡Suplica todo lo que
quieras!¡Voy a follarte y nada ni nadie podrá impedírmelo, y menos las
lagrimitas de una sucia puta como tú!
Y sin esperar respuesta por parte de Scully, se situó frente
a la agente federal, se abrió de piernas y se aplastó contra su víctima.Luego,
rápidamente, empezó a menearse, mucho más ritmicamente de lo que lo habían hecho
Victoria y Zara anteriormente.
-¡Qué...!¿Te gusta, puta?-preguntó Celeste, moviéndose como
una diosa lésbica fuera de control.-¡Toma chocho, zorra, toomaloo..toodoo..!!
-Aahh..ghh..ahhh...ahhh...por..faavoor..no..tan..rápido..no..ahhh...¡aahh!-gemia
Scully, que había tardado en ponerse cachonda un minuto...y en empezar a
correrse, un minuto más.-¡¡AAAhhh...me coorroo..me coorro..annnhfff..ahhh!!
Scully, que había perdido el control de su cuerpo, parecía
estar en la sexta dimensión del sexo caliente.Con los ojos en casi en blanco, la
boca abierta en un eterno gemido y totalmente despatarrada, parecía una
drogadicta en pleno extasis...y efectivamente la habían drogado, con una brutal
dosis de sexo que estaba acabando con todo su famoso autocontrol.
-¿Tan pronto y ya te corres, zorra?¡Pues yo no he hecho más
que empezar, para que te jodas!-exclamó Celeste, la cual continuó follándose
violentamente a la ultrajada agente especial.Y Scully continuaba corriéndose, en
un orgasmo largo y potente que en realidad eran varios orgasmos al mismo tiempo,
tal era la cachondez que imperaba en su coño mojado y follado.
-¡¡AAAhhh..sii..ahhh..ahora me
corro..ahh....siii..puuutaaa....!!-gritó Celeste, eyaculando abundantemente
dentro del sexo de Scully, que no dejaba de correrse.
-Aahh..ahhh...ahhh....me co..me..co..coo..cooorrooo..-volvió
a gemir Scully, mientras enlazaba un orgasmo con otro.
Celeste abandonó su puesto...y en su lugar, vino la deliciosa
Sylvia, rubia y musculosa, con un cuerpo perfectamente torneado y dibujado, como
una heroína de cómic.
-Vaya,vaya-dijo, poniéndose en posición, como lo habían hecho
sus amigas-¡Me encantará follarte, zorra estúpida!¿Sabes una cosa?¡Voy a
follarte como nunca te han follado!¡Voy a machacarte!¡Voy a dejarte total y
completamente follada!
Scully, atemorizada ante la violenta Sylvia, retrocedió un
poco, instintivamente:
-No..por faavor..no me folles...no me folles..por
favor...¡por favor, más nooo!-gritó Scully.Pero era inútil.Sylvia , con un
certero movimiento, aplastó su rasurado sexo contra el sexo de la violada agente
especial y empezó a follársela.Sus movimientos estaban perfectamente estudiados
para precipitar a Scully en un océano de placer y orgasmos sin fin...
-Aahh..ahhh...no..ahhh..humm..¡ahhh!-gemía Dana, cada vez más
cachonda, debido al intenso y habilidoso meneo que llevaba a cabo la bella
Sylvia.Ésta, a su vez, no se precipitaba; antes al contrario, primero empezó a
balancearse suavemente arriba y abajo, arriba y abajo, para poner caliente a la
agente federal y para ponerse en situación ella misma.
-¿Te gusta,...PUTA?-le dijo a Scully, mientras se la follaba.
-Ohh...yo..yo..ahhh...¡ahhh!-Scully no contestó directamente,
pero sus gemidos de placer dejaban traslucir claramente la verdad.
Sylvia se estaba follando a la agente Scully tan
profesionalmente, que hasta las demás putas amigas suyas la rodearon para no
perderse el espectáculo.Scully, despatarrada, entregada, no hacía más que gemir
de placer, con los ojos semicerrados y luchando por no babear de gusto.
-¡¡Aahh..ahhh..ahhh...!!-gemía la follada agente del FBI.
-Aahh..sii...me gusta follarte, agente Scully...y te voy a
follar como nunca te han follado.
Llegada a este punto, Sylvia decidió atacar en toda la línea,
imprimiendo a sus meneos una intensidad brutal, que la pobre Scully no esperaba
y ni siquiera sospechaba que pudiera darse.
¡BUMP!¡BUMP!¡BUMP!¡BUMP!
Una y otra vez, Sylvia arremetía contra el coño de la agente
especial, produciendo en ésta una cachondez tan poderosa, que en pocos minutos
la llevó al borde del orgasmo:
-¡¡AAAhhh...por favor...no..ahhh..ahhh!¡¡Vas a
matarmeeee...ahhh...paraaa...paraa....ohhhhh...por
faaavoooor...annnnmmpff..ahhh!!-gritaba Scully, al borde del orgasmo.
-¡Cállate, puta, y disfruta!-le gritó Sylvia, arreciando en
sus acometidas, sudando por el esfuerzo, balanceandose adelante y atrás con una
rápidez y una precisión que dejaba asombradas a sus amigas.
Scully, despatarrada, con el corazón desbocado, no era más
que una muñeca hinchable en poder de aquella diosa del sexo...
-P..por..f..fa..voor...ahhhh..ahhh...¡¡me cooorrooo...!!¡¡me
coooorroooo...!!-exclamó Dana, corriéndose brutalmente, con una catarata
caliente y viscosa que inundó el sexo de Sylvia.
-¡Ah, PUTA,!¡Te estás corriendo!¡Aahhh....pero yo..yo todavía
no estoy a punto..ahhh..siii...me encanta tu coñito, puta del FBI!-exclamó la
potente rubia, tensando sus músculos, brillantes por el sudor.
-Aahhh..no...puede ser...noo..ahhh...otra vez nooo....-gimió
la follada agente del FBI, al comprobar que el orgasmo no cesaba, sino que se
encadenaba con otro,al compás de los obscenos movimientos de Sylvia.
-Aahh..siii..córrete otra vez, PUTA...sigue
asiii..ahhh...-gemía Sylvia, ya totalmente cachonda, estrujando con sus manos
las tetas de Scully, acariciando todo su cuerpo para así prolongar más el placer
del momento.
-¡¡AAAhhh...me coorrooo..nooo..ahhh...!!-gritó Scully,
corriéndose de nuevo.-P..ppor ..faavoor...detente...deja..de..de..follarme...¡me
vas a matar!
-¡Cierra tu sucia boca, puta de mierda!¡Te follaré hasta que
me canse de hacerlo!-
Sylvia se empezó a menear aún más y más rápido...Scully,
convertida realmente en una simple muñeca hinchable en manos de aquella mujer,
se limitaba a jadear , a suplicar...y a correrse.Así, la follada agente especial
del FBI se corrió una vez más.Y otra.Y otra más...Sus orgasmos no parecían tener
fin, y su corazón latía cada vez más rápido...Su coño era una fuente inagotable
de la que manaba el cálido producto de su cachondez.
-¡¡AAAhhh...como disfruto, PUTA, como
disfruto..ahhh....siii..siii..oh..oh..creo que..que..ahhhh...¡¡ME
COOORROOO...AHHHHH!!-gritó Sylvia, corriéndose como una loca, inundando con sus
jugos el coño de Scully, que apenas lo notó, puesto que tenía el conejo tan
mojado y sus orgasmos eran tan continuados, que lo único que hacía era gemir y
jadear, corriéndose una y otra vez...
Sylvia, victoriosa, se levantó.Sus amigas la recibieron con
gestos de admiración.A sus pies, yacía la agente especial del FBI Dana Scully,
totalmente desnuda, totalmente follada, que aún continuaba corriéndose, gimiendo
y jadeando, babeando sin poder contenerse...
Sandra se acercó.El espectáculo había sido maravilloso, pero
debía rescatar a Scully de las garras de aquellas putas si quería que no la
matasen a polvos...
-Bueno, chicas-dijo,mirando especialmente a Sylvia-Han estado
magníficas.Pero tengo que llevarme a mi perra...¡no puedo dejar que la maten a
orgasmos!Además, todavía tengo reservada para ella el acto final...y será
apoteósico de verdad...Asi que...adiós y hasta más tarde.
Las putas asintieron a las palabras de su jefa.Sandra agarró
a la follada agente federal por el sucio pelo y le susurró:
-Ahora, perra, vas a seguirme a cuatro patas, como la perra
que eres.Voy a lavarte y a darte de comer.Luego descansarás.Te tengo preparadas
algunas sorpresas para más tarde, así que es mejor que te prepares...
Scully, realmente agradecida por librarse de aquellas putas
terribles, asintió a lo que decía Sandra.
-¡Vamos, perra, sígueme!-exclamó ésta, volviendo su esbelto y
poderoso cuerpo hacia la ultrajada y follada agente especial.
Scully se incorporó.Se puso a cuatro patas y, con la cabeza
baja, servilmente, sin osar mirar a Sandra, ni tampoco a las otras mujeres, que
no paraban de reirse de ella, avanzó hasta alcanzar los pies de la jefa de
aquellas putas.
-¡Mi puta, mi pequeña y sucia puta!-dijo Sandra, mesando