Hola de nuevo queridos lectores, en este relato voy a
explicar cuál fue mi segunda experiencia de dominación sexual, yo ya era algo
mayor que en la experiencia anterior, así que tenía un poco más claras mis ideas
sobre sexo.
Como recordareis en mi relato anterior yo sólo tenía 11 años
y viví una experiencia bastante morbosa con 2 hermanos, bueno pues dicha
experiencia supuso el motor de arranque para que me sirviera de ella durante los
años siguientes como fantasía sexual, ya que a partir de aquella experiencia
comencé a masturbarme, tímidamente al principio y mucho más desinhibida después.
Como no volví a tener ninguna experiencia sexual desde los 11
años a los 15 años me dediqué a masturbarme, pensaba en esos 2 hermanos y
revivía lo que nos pasó, también pensaba en un profesor del instituto que era
muy estricto, y que aunque no me gustaba nada en la vida real(ni física ni
psíquicamente) en un nivel de fantasía si me atraía mucho( cosa que recuerdo que
con aquella edad me sorprendía mucho).
Ese profesor ocupaba gran parte de mis fantasías, me lo
imaginaba pegándome con una regla en el culo por ser una mala alumna, también me
lo imaginaba diciéndome guarradas del tipo "puta" o "zorra", llegué a imaginarme
como me agarraba del pelo y me colocaba de rodillas frente a él, entonces sacaba
su pene delante mía y me lo restregaba por la cara, me lo hacía chupar y
finalmente me hacía tragar el semen que disparaba.
Os podréis imaginar que realmente nunca pasó nada con aquel
profesor, aunque si recuerdo que notaba que me miraba de un modo raro a partir
de que apareciera en mis fantasías (como lo sabría), bueno me imagino que
percibiría que la que realmente lo miraba de modo raro era yo misma.
Así pasaron 4 años (desde los 11) , cuando cumplí 15 años ya
era bastante experta masturbándome, y conocía muy bien mi cuerpo. No me sentí
especialmente mal por masturbarme ya que hablando con amigas de la clase, muchas
admitían que lo hacían, y las que no lo decían o mentían o se las veía muy
interesadas en el tema. Por suerte me ha tocado vivir una época no demasiado
difícil en cuanto al sexo, ya las mujeres podemos tener más libertad a la hora
de disfrutar del sexo(que habría sido de mí 20 años antes?)
Mis juegos de masturbación comenzaron como los de todas las
chicas, 1º me tocaba o me frotaba con los dedos o la almohada, más adelante vino
la ducha, y cuando le fui perdiendo el miedo comencé no sólo a rozarme o
acariciarme sino también a meterme los dedos, 1º uno después dos y así
progresivamente. Recuerdo que cuando estaba acostada me colocaba boca arriba en
la cama con las piernas bien abiertas y me lubricaba los dedos
introduciéndomelos en la boca, los llenaba de saliva y metía poco a poco hasta
3. Una vez dentro de mí me imaginaba siendo castigada por el profesor, o siendo
atada, insultada y agredida por los 2 hermanos....... uffffffff fueron tantas
noches de orgasmos y humedades.
Con 15 años mi cuerpo se había desarrollado mucho, tenía el
pelo largo (castaño claro) mis ojos eran menos infantiles, y tenían un no se qué
de misterio que me encantaba explotar (siempre me han gustado mis ojos negros),
mi cuerpo se fue redondeando, mis caderas estaban dando forma y mis pechos
habían crecido mucho.
Aún no era una mujer pero tampoco una niña, y obviamente mi
ropa también cambió, fue alucinante comprobar de qué modo te miran los hombres
solo porque te pintas un poco y te pones una minifalda. Hasta ese momento había
notado pocas veces las miradas de los hombres, o quizás no me había fijado
mucho, me imagino que por la edad, era una niña al fin y al cabo( una niña que
sentía deseos de ser sometida sexualmente y que se masturbaba con esa idea, pero
una niña al fin y al cabo).
Ahora ya no era una niña ( o eso creía yo) y si me fijaba en
los hombres y en sus maneras de mirarme, recuerdo que me encantaba vestirme con
ropa provocativa, sobre todo en verano y primavera con el buen tiempo, y salir a
la calle y dar paseos zimbreando mis caderas para llamar la atención, solía
llevar camisetas de tirantas de todos los colores y minifaldas y sandalias. Me
hacía 1 cola alta o 2 para potenciar mi aspecto de lolita y me paseaba por aquí
y por allí. Sobre todo me gustaba pasar por delante de una obra, y ver como los
obreros se daban la vuelta y empezaban a silbar y a decir guarradas.
Evidentemente nunca iba a tener nada con ninguno de ellos, era sólo un juego.
Mi siguiente encuentro sexual(como avisé anteriormente
ocurrió ese año, a la edad de 15 años), todo ocurrió por mi carácter y modo de
ser ( que no me puedo estar callada) . Como conté en el anterior relato me
encanta sentirme dominada en el sexo pero paradójicamente en la vida cotidiana
soy muy rebelde y tengo mucho carácter, no soporto que nadie me diga lo que
tengo que hacer. El caso es que un día en clase estábamos haciendo un debate
sobre el machismo en la sociedad actual ( por eso de los temas transversales
tipo: paz en el mundo, xenofobia y eso) y un compañero de la clase, un idiota
que era repetidor y tenía 1 año más que nosotros se dedicó a decir todas las
burradas del tipo: "las mujeres tienen que estar en casa", "el hombre siempre
tiene la razón", bueno os podéis hacer una idea, yo como no lo aguantaba me
dediqué a responderle y contradecirle en todo, el profesor de esa asignatura
ejercía de moderador. Pero la cosa no estuvo muy moderada, mas bien todo lo
contrario, empezamos a enfadarnos hasta el punto en que nos pusimos insultarnos
diciéndonos lindezas del tipo: "puta","cabrón","zorra" o "subnormal" , así hasta
que el profesor harto de nuestros gritos y de intentar hacernos callar nos echó
de la clase.
Más tarde cuando fuimos a hablar con él , nos dijo que
teníamos 2 opciones, una ser expulsados 2 días, otra hacer un trabajo entre los
2 sobre machismo y feminismo en la sociedad actual para el día siguiente(menudas
2 opciones, pensé), El caso es que a Fran ( como se llamaba el "simpático" ) y a
mí no nos hizo ninguna gracia tener que decir que sí a lo del trabajo, pero o
era eso o nos echaban. Y creo que los 2 teníamos padres algo estrictos con el
tema de los estudios.
A la salida de clase tuve que ir a hablar con Fran para lo
del trabajo, el se estaba subiendo en la moto, una de esas pequeñas, que hacen
mucho ruido, me estaba esperando con aires de superioridad, sabía que sería yo
la que diera el paso de hablar 1º,
Al fin y al cabo el no quería estudiar estaba allí por sus
padres, a mi si me interesaba no estropear mis notas.
El caso es que después de reírse bastante de mis intentos por
ser simpática, y de hacerse el chulo me dijo que vale, que quedáramos esa tarde
para hacer el trabajo, pero me dijo que fuera yo a su casa, que él pasaba de
venir a la mía.
Después de pillar su dirección me largué de allí, no me hacía
ninguna gracia hablar con ese capullo, y menos tener que pasar una tarde entera
con él, haciendo un trabajo, pero bueno había que hacer el esfuerzo.
Esa tarde cuando me arreglaba para ir a su casa, comencé a
pensar en él todo el tiempo, realmente era un capullo, era el típico tío que
piensa que todas las tías éramos unas guarras, normalmente traía revistas porno
a la clase, y existía la leyenda urbana de que se masturbaba durante algunas de
las lecciones, pero la verdad yo nunca lo había visto. Por otro lado físicamente
era bastante alto, muy moreno, con el pelo un poco largo por detrás, muy popular
en la clase porque era de los pocos que ya tenía vello en el pecho. Tenía la
cara bastante estropeada por los granos y una cara de cabrón que nadie se la
imagina.
Sin darme cuenta pensando en él y en el asco que me daba, me
di cuenta de que detrás de ese asco, también había cierta excitación, por la
cara de vicioso, o por lo mandón y desagradable que era, no se. El caso es que a
lo tonto a lo tonto me había puesto la camiseta más sexy que tenía, una blanca
de tirantas grandes (que siempre se me bajaban y tenía que estar subiéndomelas
)con el ombligo al aire, y una faldita negra con apertura lateral bastante sexy,
rematado todo con las sandalias negras que tengo que van atadas a los tobillos,
después me pinté un poco, sobre todo labios y ojos. Cuando me miré al espejo me
vi como una auténtica zorrita, de 15 años, y al verdad me gustó mucho. Cuando
salí de mi casa mi madre me preguntó que a don de iba tan arreglada y le dije
que a hacer un trabajo, en casa de unas amigas. Ya saben con esas edades las
chicas nos volvemos locas con arreglarnos mucho y pintarnos ( o eso pensó mi
madre)
Cuando llegué a la casa de Fran este tardó mucho en abrirme,
Resulto que el niño vivía en chalet de 2 plantas bastante lujoso, y eso que en
clase todos pensábamos que era de familia humilde. Claro que a mí siempre me
parecieron sospechosos los vaqueros rotos que llevaba (rotos si, pero Levis).
Entonces entendí porque le interesaba tan poco las clases, ese niño estudiaba
solo porque sus padres le obligaban, probablemente tendría el futuro ya
resuelto.
Cuando abrió me miro y se quedó un rato en suspenso,
observándome de arriba abajo y entonces me cerró la puerta en las narices
diciendo que no quería comprar nada, el muy cabrón quería humillarme y que
tuviera que llamar de nuevo. Lo hice, la verdad es que tampoco tenía más
remedio. Tardó un poco en abrirme y al hacerlo estaba riéndose, imaginaos mi
estado de enfado. Entré en la casa y era todo lo que aparentaba por fuera y más,
tenía de todo el tío, vamos que vivía como un rey. Fran me condujo al salón
donde había una gran mesa de estudios y me dijo que me sentara y después se
largó. Me quedé allí como una tonta esperando, pero no venía así que me puse a
leer folletos y periódicos que nos dieron en la escuela para hacer el trabajo.
Cuando llevaba como 1 hora allí, sola en ese salón leyendo me harté de esperar y
me fui a buscarlo, me puse a dar vueltas por la casa,( que cara tenía el tío
quería que yo hiciera el trabajo sola).
Al final oí ruido en la caseta de la lado de la piscina y me
asomé sin hacer ruido, Fran estaba allí tumbado viendo una película en una tele
que tenían allí, era una película porno. Yo no sabía que hacer me daba vergüenza
pero por otro lado estaba aburrida de estar allí esperando a que saliera, el no
estaba haciendo nada solo veía la película, estoy segura que él estaba esperando
que yo lo buscara para poder ver la película también. Me quedé allí un buen
rato, sin hacer nada hasta que me volví al salón sin hacer ruido y me senté. La
verdad es que era incapaz de hacer el trabajo estaba aburrida, sola y aturdida
por las imágenes de la película, en la que un hombre le estaba metiendo un gran
consolador por detrás a una chica mientras ésta permanecía atada y amordazada.
Al cabo de un rato ya si que me harté de la situación y fui a buscarlo al
cuartillo de la piscina, lo llamé desde fuera para no tener que entrar y el
salió, me imagino que satisfecho, había conseguido que yo viera la película y
crear así un ambiente de tensión sexual entre los 2.
Cuando volvió al salón el tío sólo iba vestido con unos
pantalones cortos, mostrando un paquete considerable debajo del pantalón, se
sentó en el sofá como si nada y se puso a ver la T.V. Allí ya me harté le dije
que volviera a la mesa que el trabajo era a medias y que estaba harta de hacerlo
todo yo sola, el me miró sin inmutarse y me dijo que tenía la película de Romeo
y Julieta en video(la de Leonardo di Caprio), que si la quería ver. Esa era una
de mis películas favoritas en ese entonces, me encantaba, y no pude resistir la
tentación, el caso es que me senté a su lado y vimos la película, después
comimos algo porque teníamos hambre, el caso es que ya eran las 9 de la noche y
no habíamos hecho nada del trabajo.
Yo ahí me empecé a desesperar porque realmente lo del trabajo
era importante, y le pregunté :¿Que coño vamos a hacer? Entonces él con la mayor
tranquilidad del mundo me dijo que no pasaba nada que teníamos toda la noche por
delante, yo me quedé asombrada mirándole, ¿como que toda la noche? Y el me dijo
que si que llamara a mis padres y les dijera que me quedaba estudiando y
haciendo un trabajo. La verdad es que no era la 1º vez que me quedaba fuera de
casa ya lo hacía muy a menudo, así que pensé en las opciones y al final me
decidí a quedarme (fue una locura, ¿de que conocía yo a ese chico? Pero la
verdad la desesperación fue demasiada).
Después de cenar le pregunté por sus padres, la verdad es que
hasta ese momento no lo había hecho, no se quizás porque era de día y con la
noche ya era distinto...el respondió que su padre estaba de viaje de trabajos y
que no tenía madre desde los 8 años, y ya está, así quedó la conversación, en un
segundo me quedaba en casa del chico que más odiaba de la clase y encima los 2
solos en la casa.
Bueno no era hora de preocuparse por eso, además ¿que podría
pasar? Y teníamos que terminar el trabajo. Cuando nos volvimos a sentar a la
mesa y estábamos leyendo empecé a notar que no me quitaba los ojos de encima, me
miraba mientras leía, miraba como me subía las tirantas que se me caían una y
otra vez, aquello me puso nerviosa y también me excitó, (quizás ese pervertido
querría hacerme lo que estaba viendo en su película porno?Bueno como puedo
pensar este tipo de cosas).
Fran , al que no le apetecía nada hacer el trabajo, ya estaba
aburrido de estar allí y fue cuando me propuso darnos un baño en la piscina, yo
le miré con cara de estás loco, tenemos que hacer el trabajo, pero el tío se
puso muy pesado me dijo que me prometía que después del baño lo hacíamos, que
además teníamos toda la noche y que había tiempo. Yo le di la única respuesta
que podía saber que no tendría excusa, le dije "¿y mi traje de baño que?", pero
este chico tenía salida para todo, me dijo que su prima, que venia sobre todo en
vacaciones, dejaba allí un traje de baño así que no pasaba nada. Yo no me lo
creía pero el ya estaba de pié trayéndome el traje, la verdad es que si lo tenía
y era muy bonito.
No se si fue el traje, el insistiéndome, la piscina que era
fabulosa o las pocas ganas de hacer el trabajo, que terminé accediendo. Cuando
llegamos a la piscina Fran me dijo que me cambiara en el cuartillo y que me
pusiera el traje de baño. Yo estaba muy nerviosa por eso de desnudarme así que
cogí rápidamente el traje y me metí en el cuartillo.
El no necesitaba cambiarse porque ya llevaba esos pantalones
cortos que eran como un bañador. No llevaba ni 5 minutos dentro del
cuartillo(ese donde estaba él viendo la porno) cuando sin previo aviso entra
Fran justo en el momento en el que me acabo de quitar las bragas, sin previo
aviso avanza hasta mí me quita el bañador de las manos por la fuerza y coge mi
ropa tirada en el suelo y sale corriendo, yo no paraba de gritarle "cerdo" ,
"cabrón" y todo lo que se me ocurría pero era evidente quien era el fuerte allí.
Se llevó toda mi ropa y allí me quedé yo, sola, desnuda y sin saber que hacer.
En ese puñetero cuarto no había nada más que un sofá , la TV, un montón de cajas
pero nada de ropa. Y lo peor es que no me podía quitar de la cabeza los ojos de
Fran cuando entró en la habitación, parecía otra persona, estaba como ciego, ni
casi me miró, sabía lo que tenía que hacer que era quitarme la ropa y no dijo
nada. Seguramente me pilló en el momento exacto en el que estaba completamente
desnuda porque me estaba observando desde fuera. ¿Desde cuando tendría planeado
aquello? Seguramente se le ocurriría durante la película porno que vio, el muy
cerdo.
En ese momento entró en el cuartillo otra vez, esta vez si me
miraba a los ojos, estaba tranquilo y sosegado, pero lo que dijo me dejó
atónita, me dijo que no había ropa de chica en toda la casa, porque no tenía
madre y que la mía la había escondido, que había escondido también los
teléfonos, así que no podría llamar a nadie, que era mejor que no gritara y
montara un espectáculo que todo podría ser un juego divertido si yo quería. Yo
me quedé de piedra no sabía que decir, por un lado al estar completamente
desnuda tapándome sólo con las manos me sentí muy vulnerable, además no sabía
muy bien como reaccionar ante aquello (no lo esperaba la verdad), la idea de
gritar y montar un número o de salir desnuda a la calle no me atraía demasiado.
El volvió a hablar( me imagino que estaba esperando a que yo pensara bien las
cosas, en aquel momento no se porque pero me pareció mucho mayor de 16 años, no
parecía que tuviera solo 1 año mas que yo, su modo de hablar, su modo de
comportarse era completamente distinto, quizás por el hecho de vivir
prácticamente solo en casa y estar a su bola lo había hecho madurar, yo que
se?).
Cuando Fran comenzó a hablar de nuevo me dijo en el mismo
tono , tranquilo y sosegado, que si aceptaba "jugar" con él y evitar el bochorno
de gritar y montar un espectáculo o salir a la calle sin ropa, lo podría pasar
muy bien. Yo lo miraba atónita, no sabía que hacer ni que decir ,creo que él en
ese mismo momento fue consciente de que su plan funcionaba ( seguramente aunque
aparentaba frialdad , hasta ese momento no habría sabido muy bien cual podría
ser mi reacción). Me comenzó a decir que si me portaba bien y era una "buena
chica" me devolvería la ropa, haríamos el trabajo y todo terminaría bien. Yo lo
miraba con cara de extrañeza , aun no sabía muy bien cual era ese juego y que
iba a pasar. El se percató y se dio cuenta de que me tenía que explicar mejor el
asunto. Me dijo que cuando antes se fue y puso la película porno (esperando a
que yo lo pillase) me estaba poniendo a prueba. Según él podrían haber pasado en
ese momento 2 cosas :1º que yo me asustara, me enfadara y me fuera y2º que yo lo
asumiera e incluso mirara y me excitara, tras decir esto me miró a la cara
fijamente y me dijo "yo creo que pasó lo 2º no?", yo me moría de vergüenza, la
situación me estaba dejando sin escapatoria ( además de la sensación de
excitación que todo eso me estaba provocando, totalmente desnuda expuesta ante
él, sin nadie en la casa....y además Fran , no se si por la situación o por su
modo de hablarme como a una adulta, no como a una niña, si no como a una adulta
con la que quiere hacer un trato, era algo nuevo para mí y me excitó mucho).
Fran añadió que de aquello no se enteraría nadie, ya que
aunque su padre le daba mucha libertad a la vez era muy severo y no le
interesaba meterse en ningún lío. Terminó sus argumentos diciendo que sería un
secreto, un secreto entre los 2, que nadie se enteraría, que sería nuestro
"juego", sólo por aquella noche. Añadió que mañana me daría la ropa, que yo me
iría a mi casa y que haríamos como si nada hubiese sucedido. "Sólo si tu quieres
Sandra?", añadió al final. Ese "si tu quieres Sandra", el hecho de que resaltara
que era decisión mía, y llamándome por mi nombre a la vez que me miraba a los
ojos, fue decisivo agaché la cabeza y le dije que si, que aceptaba. Pero antes
necesitaba saber que en que consistía el "juego".
Me dijo que me sentara en el sofá y añadió "vale te lo voy a
explicar: lo que quiero es a partir de ahora y durante esta noche seas mi
esclava, tendrás que hacer todo lo que yo te pida, sin quejas ni remilgos. Yo
prometo no hacer nada que te haga daño, sólo quiero que seas mi esclava y me
obedezcas en todo. Nada de lo que te voy a pedir te va a doler, no va a pasar
nada que tu no quieras."
En aquel momento me relajé un poco, vaya no parecía algo tan
horrible y por otro lado era incluso morboso y excitante. Si yo hubiera llevado
ropa o si en la casa hubiera estado alguien, jamás habría accedido. Pero no
tenía ropa y quería recuperarla para poder irme cuando pudiera, además de
aquello no se enteraría nadie solo él y yo. Y la verdad también estaba bastante
excitada con la situación, sobre todo cuando noté, que cuando aceptaba su
proposición, empezó a responder su miembro dentro del pantalón.
Todo lo que ocurrió aquella larga noche lo contaré en mi
siguiente capítulo, no voy a tardar mucho, pero como adelanto puedo decir que
pasó más de lo que él y yo teníamos en mente.