SALVANDO EL MATRIMONIO DE MI AMIGA 1
Hola amigos, el encuentro casual con una amiga, hace que
junto a mi pareja Manuel la iniciemos en un mundo de placer desconocido para
ella y que al mismo tiempo la ayuda a salvar su matrimonio.
Al día siguiente, después de pasar la noche con el cliente de
Manuel y su esposa, cerca del mediodía decidimos recorrer un parque cercano al
hotel, pasamos a comer algo y luego casi al llegar al hotel, Manuel recibió una
llamada de su jefe, en donde le decía que en la empresa había habido un problema
y que debido a eso podía tomarse una par de días más libres, siempre que lo
pueda apoyar por internet en algunos documentos. Yo le digo que lo atienda desde
un cybercafé cercano y que lo acompañaría.
Sin embargo, en el hall del hotel me encuentro con una amiga
de hace mucho tiempo, que se alegra mucho de verme, se la presento a Manuel,
ella es una mujer rubia, de linda figura pero que no hace relucir mucho su
belleza, en verdad la noto contrariada y necesita hablar conmigo, por lo que
decidimos que nos quedaríamos y conversaríamos tranquilamente mientras él iba al
cybercafé.
Mi amiga me contó que su matrimonio no estaba bien; que ellos
se amaban pero sexualmente no se complacían, que él es algo impaciente y ella no
se sentía satisfecha, que él le reclama que no es suficientemente ardiente y que
no sabe explotar a la mujer que hay en ella. También me comenta que él viaja
seguido fuera de la ciudad y que ha sabido que la ha engañado en algunas
ocasiones buscando placer, pero también me cuenta lo tierno, amoroso y delicado
que trata de ser con ella. Yo la miro y lo primero que le digo es que debe
arreglarse más sugerente, que es demasiado tímida y que no se conoce sexualmente
del todo, converso con ella, le doy algunos ejemplos, pero ella parece muy
confundida y sus ideas comienzan a bloquearla, me explica lo pudorosa y temerosa
que es, me habla de sus sueños eróticos, pero también me comenta que no ha
tenido buenas experiencias.
Yo le digo que puedo ayudarla, pero primero debe convencerse
que no puede ser tan pudorosa con su pareja y además debe conocer mejor su
cuerpo, ¿quieres que te ayude? Le pregunté, ‘Sí, por favor... gracias...’me
respondió. Entonces escojo algunos trajes míos para que se los pruebe, pero ella
se siente algo avergonzada con desnudarse frente a mí, además que noto que no
deja de mirarme, especialmente las piernas y los pechos, y me acaricia
sutilmente las manos o el cuerpo, se ruboriza y se aleja, la miro y se le
acelera algo la respiración... hasta que no aguanta y me abraza tiernamente,
siento que ella busca el cariño de alguien y se acurruca en mi cuerpo, sus
pechos como que se encienden y sus manos buscan tímidamente mis curvas, me besa
el cuello y luego se aleja avergonzada, se queda llorando sentada al borde de la
cama...
¿Qué te ocurre? – le pregunto
Me han dicho que para conocerme como mujer debo dejar
que otra mujer me enseñe...
¿Quieres que te enseñe a sentir placer?...
Dime que debo hacer...
Me paro frente a ella y me desnudo lentamente, ella se ve
nerviosa pero no quita los ojos de mi cuerpo, ya desnuda me arrodillo frente a
ella y le digo que me toque los pechos, lo hace tímidamente, mientras lo hace,
yo acaricio sus piernas, levantando lentamente su vestido, me pongo de pié y
hago que se ponga de pie frente a mí, la giro colocándola al frente de un
espejo, tomo el cierre de su vestido y lo deslizo lentamente, a medida que voy
besando su espalda, la siento agitarse y eso me excita, tomo luego los tirantes
del vestido y los bajo lentamente haciendo asomar sus sostenes, muy grandes, sin
encajes, muy toscos, los abro y desnudo sus pechos, no son muy grandes, pero sí
hermosos... sus pezones están bien marcados rodeados por una aureola rosada.
‘Mírate, eres hermosa...’ le digo, ella se mira semidesnuda en el espejo... tomo
sus manos y la hago acariciar sus pechos, mientras beso sus hombros, comienza a
excitarse, sus pezones se erectan, los tomo con mis manos y los acaricio y
aprieto, ella se agita más, temblando.
Ella gira y nuestros pechos se unen, rozándose, mete una de
sus piernas entre las mías y acaricia mi sexo con ella, meto mis manos bajo su
vestido, la tomo de las nalgas y la aprieto contra mi cuerpo, nos comemos los
labios a besos, siento su conchita húmeda, por lo que tomo el vestido y lo bajo,
dejándola solo con una tanga deportiva. Ella se queda de pie frente a mí, me
siento en el borde de la cama, acaricio sus caderas, sus piernas, ella gime
despacio...
‘¿Estás lista?’, le pregunto casi susurrando...
"Si... estoy ardiendo..."me contesta
"Quítate la tanguita, déjame mirar tu sexo..."le ordeno
Me mira algo asustada, pero le tienta desnudarse frente a mí,
toma la tanga, cierra los ojos y la baja hasta sus tobillos, se tapa con las
manos, pero las tomo y las dejo sobre mis hombros, veo su bello púbico, no muy
abundante, formando un triángulo hermoso, se lo beso... ella gime, se estremece,
aprieta sus manos en mis hombros... ahora lo acaricio con el dorso de mis dedos,
muy suave... ella sigue gimiendo y eso comienza a encenderme, ella a medida que
la acaricio tiende a ir abriendo lentamente sus piernas... deslizo mis manos por
detrás de sus piernas y sus nalgas, acercando su pubis a mi boca... lamo sus
piernas, sus bellos... ella abre sus piernas y yo me acomodo para mirar su
conchita... es deliciosa, casi virgen, acaricio sus labios vaginales, los abro y
deslizo mi lengua lentamente en ellos, siento su olor a hembra deseosa y
desesperada, ya está casi toda mojada, la abro con mis dedos, atrapo su clítoris
entre mis labios y lo chupo... ella grita... ‘Aaahhhh.... siiii... máss’... toma
mi cabeza y la lleva a su entrepierna... acaricia mi cabello, mi cuello... me la
como gustosa... mi boca se desliza en su sexo suave y algo frágil... ella se
contornea y acaba fácil en mi boca.... sus jugos quedan en mi lengua... ella se
desespera y se lanza sobre mi, quedamos recostadas en la cama, comiéndonos la
boca... ella se traga mis pezones y trata de dominarme, pero soy más fuerte y la
doy vuelta, dejándola recostada... hacemos un 69 perfecto y nos comemos las
conchitas con placer, su comida es inexperta pero va encontrando el camino para
darme placer, le voy indicando qué hacer, donde lamerme, como hacerlo, me la
como y me come de manera rica y caliente, llevándonos a acabar en un orgasmo
magnífico.
Ella se relaja, está feliz...
Hace demasiado tiempo no sentía un orgasmo, me dice
me encanta complacerte, le respondo al oído mientras le
beso el cuello
Angie, cójeme con tus dedos, necesito sentirme
penetrada, me pide
La tomo de la mano y la llevo a la regadera, comenzamos a
ducharnos juntas bajo el agua cálida, la tomo por detrás y mis dedos empiezan a
jugar a la entrada de su conchita, ella pierde el control y se entrega al
placer, la penetro con dos dedos lentamente y ella responde de inmediato
balanceándose para ser cojida más duramente, mis dedos juegan dentro de ella, se
gira y mientras la sigo cogiendo con los dedos ella trata de hacer lo mismo, me
empieza a coger intensamente, ambas nos entregamos y caemos en un orgasmo
intenso. Nos terminamos de bañar y continuo con mis lecciones, ahora le enseño
qué ropa usar en distintas circunstancias, la visto con una tanga hermosa de
encajes e hilo dental, luego le coloco un vestido blanco, que hace relucir su
cabello rubio, con un escote generoso, le hago un peinado sencillo pero hermoso,
la hago mirarse al espejo y se ve preciosa, después me visto yo, ella no me
despega los ojos de encima... está deseosa por más, le digo que es bueno que
descansemos un poco, así que decidimos salir a comprar algo de ropa para ella,
termino de vestirme con una tanga diminuta negra y un vestido muy cómodo, muy
corto, con amplio escote, toda en negro.
Llamé a Manuel al celular para visarle que salíamos y me dijo
que estaba ocupado por un tiempo mas y llegaría mas tarde.
¿Qué me pongo para salir a comprar? – me pregunta
ella...
No, vamos, esa ropa té queda bien, respondí
Me siento casi desnuda
Los hombres te van a comer con la mirada, vas a ver
como vuelves de estimulada...
¿Tendremos más sexo?, preguntó excitada
Te tendré una sorpresa, le dije
Salimos de compras, ella cada vez se siente más segura y a la
vez más excitada, ya no se complica en desnudarse en los vestidores de la tienda
para probarse ropa, la ayudo a escoger varias prendas muy femeninas... también
ambas escogemos un par de jeans y unas remeras de algodón muy suaves y
ajustadas.
Volvemos al departamento, ella llega y se coloca los jeans y
la remera sin sostén, sus pezones están erguidos y se notan fácilmente debajo de
la remera... sus caderas se ven deliciosas con jeans y su culito forma una curva
deliciosa hacia sus piernas, se ve deliciosa y noto que está tratando de
excitarme, sigo su juego y también me coloco los jeans y la remera, nos
colocamos frente a frente, tocándonos la una a la otra, nos acariciamos el
culito, los senos, nos besamos en los labios con pasión, luego en el cuello,
meto mi mano entre sus piernas y ella hace lo mismo, nos abrazamos y caemos
juntas sobre la cama, nuestros pechos excitados se rozan, y frotamos nuestras
entrepiernas, estamos excitadas y calientes cuando Manuel entra a la habitación,
ella se avergüenza un poco, pero sin dejar de besarla y acariciarla, le explico
a Manuel la situación
‘No te preocupes, Manuel es muy comprensivo, le digo
Y además es muy bueno como compañero sexual, afirmo
Hace tiempo que no siento placer en el sexo con un
hombre, dice tímidamente
Te lo presto... jajajaja... – le respondo bromeando,
Pero noto que se siente algo entusiasmada con la idea, se
sonroja y me da la espalda...
Amor, ¿qué dices? – le pregunto a Manuel...
Después de lo de anoche con mi cliente y su mujer...
¿por qué no?, siempre que no te complique amor, me responde
No... no... me daría vergüenza hacer el amor con tu
pareja – contesta ella...
Pero no te daría vergüenza hacer un trío – le respondo
Manuel coloca música suave y lentamente se desnuda, dejando
solo su slip, me desnudo por completo y desnudo a mi amiga, me abrazo a Manuel y
nos comemos la boca, sus manos apretan mis nalgas, siento su verga endurecerse
bajo su slip, tomo a mi amiga y la coloco junto a él, le digo que desnude su
verga, ella toma su slip y lo baja tímidamente, su enorme verga salta dura
frente a nosotras, ella se sorprende por su tamaño, pero la mira deseosa, la
hago girar y queda entre los dos, con su culito contra su verga y de frente a
mi, ella se congela por un momento, pero empieza a responder a mis besos, Manuel
la toma de las caderas y comienza a pajear su verga en su culito, ella responde,
refregándose contra él.
Entonces le digo que es el momento de enseñarle a Manuel lo
que ella ha aprendido hoy sobre la ropa, la tomo de la mano y la llevo al
dormitorio, le pido a él que espere. Al rato aparecemos las dos vestidas como
habíamos salido a comprar, mi amiga con un vestido blanco, sin sostenes y un
hilo dental de tanguita, y yo con una tanguita y el vestido negro, la tomo, la
llevo frente a Manuel y se la ofrezco. Es tuya amor... dale placer... – le digo,
mientras bajo su vestido a la cintura, dejando sus senos desnudos, la tomo por
detrás y sus manos se deslizan por sus piernas bajo su vestido, sentimos su olor
a hembra... sus gemidos, desnúdate frente a mis ojos... – le dice Manuel.
Ella nos deja sentados en el sillón y comienza a bailar al
ritmo de la música sensual... comienza a desnudarse lentamente... baja su
vestido, dejándolo caer al suelo... sigue bailando, acariciando su cuerpo... se
coloca de frente a nosotros y quita su tanguita... quedando absolutamente
desnuda. Manuel y yo comenzamos a comerla... en todo el cuerpo, por toda su
piel... ella grita, gime... nos besa... se entrega a nuestras caricias, cuando
ya no aguantamos más, nos vamos al dormitorio, le pido a Manuel que se recueste
de espaldas, con su verga erecta apuntando al techo, le digo a mi amiga que se
monte, ella se turba un momento, por lo que le digo que se levante un poco, tomo
su verga y se la meto en su conchita despacio... ella palidece, parece
desmayarse... grita y gime muy excitada... ya adentro la tomo, la levanto y la
dejo caer hasta quedar clavada... comienzo a hablarle al oído para que siga mis
instrucciones...
‘Ok... levántate lentamente... siente su verga en tu
conchita
deslizándote suave... rozando tus paredes...
ahora baja suave hasta que la sientas al fondo y déjate
caer...
eso es... suave... ahora un poco más rápido...
siente como te invade su verga dura...’...
‘ahhhh... siii... siii... másss... deliciosa..., goza
mi amiga
eso... que rico... mas... mas...’... pide deseosa
la abrazo por detrás, la tomo de las tetas y sigo sus
movimientos hacia arriba y abajo... ella acaba al tiempo que grita muy fuerte...
sus jugos desbordan su sexo..., mi amiga se baja de su verga y queda rendida
acostada a un lado, yo tomo su lugar montando esa pija dura y caliente que aun
tiene mucho por dar, la cabalgo fuerte y duro, me la clavo profunda, toda entera
en mi conchita ardiente, hasta que ambos explotamos, acabo enterrada en su verga
y él me inunda de su leche caliente.
Pero mi amiga deseaba mas, aunque eso se los cuento en la
próxima historia.
Continuara...