Antes que nada los saludo cariñosamente, gracias por todos
sus cometarios y correos, poco a poco los estoy contestando, y por supuesto,
antes de empezar, quiero utilizar este medio para manifestar mi indignación y
coraje junto con .com por los atentados ocurridos en Madrid el día 11
de marzo y también manifestar la solidaridad de los mexicanos para con las
victimas y todos los españoles.
Dicho lo anterior, comencemos:
Hace unos cuatro meses fue cumpleaños de mi amiga Angie y
junto con otras amigas fuimos a festejar a una disco que queda en la Avenida de
los Insurgentes, al sur de la Ciudad de México, una noche solo de chicas,
divertirnos, beber y bailar hasta que la noche lo permitiera.
Escogimos una disco muy popular en esta ciudad, pero no tanto
por eso si no por que era barra libre nacional, lo cual era muy tentador para
nuestros planes.
Todas íbamos muy arregladas, vestidas para la ocasión, faldas
cortas, vestidos, tops, cada una según su estilo, pero muy bien arregladas para
no tener problemas en la entrada.
Yo decidí llevarme un vestidito corto color negro de falda
amplia, una sola pieza con tirantitos delgados, medias de liga a la pierna (mis
favoritas) y zapatillas del mismo color, maquillada, cabello suelto y con
algunos adornos.
Entramos y nos asignaron una buena mesa cerca de la pista y
cuando empezó la música, pues nosotras a lo que íbamos, a bailar.
No nos faltaron proposiciones que aceptamos y después nos
deshacíamos de ellos ya que el plan era ir a pasar la noche festejando entre
nosotras, y no nos preocupaba que nos invitaran tragos ya que era de barra
libre, pero no contábamos con que no iba a ser toda la noche.
Estuvimos bebiendo de todo, cervezas, piñas coladas, Alfonso
XIII y estábamos muy animadas entrándole a todo hasta con ganas de cruzarnos y
sentirnos algo mareadas platicando con chicos que se nos acercaban a platicar y
recirculando con las mesas de a lado.
Siendo cerca de la una de la mañana se acerco el chico que
nos estaba atendiendo para decirnos que la barra terminaba a la una así que era
la última ronda – nooooo – gritamos en conjunto, estaba a punto de irse la noche
por el caño – oye llámale al capitán, o al gerente – dijo Alejandra, una de mis
amigas, - no, mira, la vedad si quieres conseguir algo, tienes que hablar con el
barman, el capitán y el gerente te van a mandar a volar – dijo el mesero que nos
atendía.
- a ver, a ver, esto lo vamos a arreglar, afuera no dice nada
del horario
- si Jessy, ve a habar con el barman, a ver si lo convences
Ante la suplica de mis compañeras, fui hacia la barra y hable
con el chico
- oye no inventes, como que ya se acabo la barra, no dice
nada de la hora en que acaba en la puerta
- si amiga, la barra se cierra a la una, que más te sirvo
antes de que acabe
- no si lo que quiero es que no se acabe, como le podemos
hacer?
- no, si te sigo dando barra libre, me corren
- andale Raúl (veía en su gafete) dime como le hacemos
- no amiga, bueno como te llamas
- Jessy (y me hizo una seña de que fuéramos a la esquina de
la barra a hablar)
- bueno, cuantas son?
- cuatro
- me das la mitad del consumo y lo arreglamos
- no como, si lo que quiero es la barra libre, no inventes,
dame otra opción
- bueno, acompáñame haya atrás, a la bodega, solo tu y yo
Jessy
- no como crees (yo muy santa)
- bueno piensalo
Me regrese a la mesa con mis amigas y les comente – pues
tíratelo Jessy, sacrifícate por la mesa – decía Andrea, - pues es mi cumple
Jessy, regálame la barra – mencionaba Angie, mientras Alejandra dijo que lo
observáramos para decidir (todo entre risas)
No se veía mal, guerito, como de unos 25 años, ojos claros,
cabello castaño claro y delgado pero no tilico, pero la verdad es que no quería
aventármelo por que estaban terminando mis días difíciles, y la verdad no me
gusta mientras estoy menstruando, - ya se – dije, y me dirigí nuevamente hacía
la barra.
- oye Raúl, ponmela más facilita
- no amiga Jessy, me juego la chamba, y la verdad, pues la
verdad primero te lo digo por que no creo que te avientes (se notaba que no me
conocía jejeje) y segundo por que estas muy bien y si me corren pues bien
corrido.
- que te parece si la dejamos en una oral
- tiene que ser una muy buena mamada, para que acepte
- la mejor y hasta que te corras
- ok, pero vamos a hacerlo interesante, metete en el espacio
que hay aquí a bajo de la barra
Me quede pensándolo unos segundos, pero pasaron mil cosas por
mi mente, queee, casi a la vista de todos, y si nos cachan, pero también sonaba
muy excitante su proposición, y yo quería mi barra libre.
- hecho, pero con una condición
- cual?
- que la barra sea internacional
- hecho, pero tiene que ser muy buena, ahorita te llamo.
Regrese con mis amigas y les comente el trato – pinché Jessy
– casi general, pero bueno quieren barra o no?, asentí, pasaron unos minutos
cuando fue el chico que nos atendía – oye amiga, dice Raúl que si vas para que
te de la tarjeta – si claro, ahí voy conteste.
Llegué a la barra y ya estaba un chico en la contra esquina
ayudándole – no hay bronca, va a estar ocupado en lo que superviso, pásate y ven
acomódate ahí – había un espacio como de un metro más o menos de alto y un tanto
igual de profundidad, entre un espacio y un congelador, todo era de madera y ya
estaba una cobija acomodada en ese lugar.
- bien, ganate la barra, que un trato es un trato
Empecé primero por tentar encima del pantalón como
inspeccionado el terreno, dado que quería que fuera rápido, baje su ziper y su
trusa estilo tanga para sacar su pene medio flácido pero que se veía de buen
tamaño, lo introduje dentro de mi boca y empecé a pasarle la lengua, respondió
inmediatamente comenzando a pararse y seguí haciendo lo mismo hasta que se medio
paro, sujetándolo empecé a chuparlo como si fuera un taco por en medio,
pasándole mi lengua y acariciando sus huevos, cada vez se iba parando más y
ensanchándose, por supuesto empezaba a lubricar.
Seguí introduciéndolo en mi boca como si fuera una salchicha,
así como si me penetrara por la boca, se escuchaba como taconeaba y sujetaba
fuerte la orilla de la barra como sacando su placer por otras partes de su
cuerpo, sabía que estaba haciendo un buen trabajo, así que empecé a chuparle los
huevos introduciendo un testículo a la vez en mi boca y pasándole la lengua
mientras sobaba su miembro.
Ya lo tenía bien parado y muy grueso, disfrutaba tener ese
miembro fuerte dentro de mi boca, lo disfrutaba la grado que ya no pensaba en la
barra libre sino en querer que ese miembro entrara por en medio de mis piernas
separando mis labios.
Ya había subido yo mi falda y me había acomodado para tocarme
mis labios vaginales e introducir uno de mis dedos en mi vagina, estaba cada vez
más excitada y el se movía y lubricaba, supongo también deseando penetrarme,
sacaba mis dedos de mi vagina un poco ensangrentados que limpiaba en la cobija,
pero empezaba a valerme que estuviera en mi período, quería ser penetrada.
Seguí chupando y chupando, el acomodaba su mano para
acariciarme la cabeza y sin ser molestados ya que el otro chico estaba
atendiendo a los meseros que se acercaban para llenar sus charolas, hasta que
sentí un contoneo de el y de su pene, sabía que había llegado el momento, se
corrió dentro de mi boca como si no hubiera tenido sexo en un mes, boto de mi
boca el chorro, que cache con mi mano teniéndola debajo de mi mentón para que no
me manchara yo ni el vestido que llevaba, que como les dije, era de color negro,
y rápidamente me iba a delatar con esa rica y tibia leche grisáceo-blanca, y que
poco a poco tragaba, tratando de derramar lo menos posible, saboreando su rico
néctar.
- vamos atrás, a la bodega, decía mientras se acomodaba y me
pasaba una servilleta
- no estoy en mis días, decíamos mientras me ayudaba a con
discreción salir del huequito
- ahorita regreso voy a la bodega, decía a su compañero
mientras me jalaba de la mano para que lo siguiera
Ya estando en la bodega, me sentó sobre una mesa, separando
mis piernas, bajo mi tanguita e introdució uno de sus dedos masturbándome – no,
estoy en mis días – no se puede quedar así me decía, cuando empezó a practicarme
sexo oral, (un vampirito), - ya estas terminando, casi ya no hay nada, te bombeo
y terminas más rápido – a lo que mi respuesta, por difícil que fuera por la
excitación fue "no".
Me ayudo a levantarme mientras aprovecho para masajear un
poco mis senos diciéndome – que rico lo mamas, te quiero coger aunque pierda la
chamba – entonces llámame, y le di el número de mi celular (móvil), me acomode
la el vestido y discretamente salimos, – vaya que te lo ganaste – diciendo esto
llamo al mesero que nos atendía y le dijo – para mi amiga y sus amigas, barra
internacional, atiendelas bien y me pasas la relación – acto seguido me dio un
beso en la mejilla diciéndome – te voy a llamar, y en lo que quedamos – claro,
conteste, y espero así sean mis siguientes visitas, incluyendo la barra, reímos
y regrese con mis amigas.
Que paso, que paso, cuenta, y con lujo de detalles, pase el
resto de la noche saboreando parís de noche (coñac con refresco de cola), con
cierto saborcillo peculiar y riquísimo del semen de mi nuevo amigo, Raúl, en mis
labios, toda la noche.
Y por si se lo preguntan, pero por supuesto que me llamo,
pero eso es materia de otro relato, espero que les haya gustado, como siempre
espero sus comentarios.
Besos a todos.
Ciao