Se llamaba Rosa María, nos daba clases de química orgánica en
el último año de secundaria y todos en el liceo estábamos enamorados de ella, y
es que era un criatura excepcional, su belleza rayaba en lo celestial y su forma
de ser cautivaba hasta a las fieras embravecidas..., incluso las muchachas
comentaban lo bella que era y la forma tan especial que tenía de tratar a los
alumnos, que incluso la tuteábamos pero con mucho respeto.
Un día estábamos conversando sobre nuestra graduación y de
pronto yo le pregunté acerca de sus ancestros...; "¿Tu tienes ascendencia
árabe?"; "Por cierto que si, pero no sé como te diste cuenta porque mis
facciones no son arábigas!!"; "Pero tus piernas si, mejor dicho, todo tu cuerpo
y mucho..."; "O sea, descarado!, que me has estado buceando!!"; "Debo decirle,
bella profesora!, que los demás la bucean, yo en cambio, me extasío con su
celestial belleza...!!"; "Eso sonó muy poético, y te felicito por la forma tan
elegante de decir las cosas, pero es exactamente lo mismo; conclusión..., eres
un descarado muy galante que se la pasa buceándome!; de todas formas, gracias
por tu halago pero es mejor que dejemos esto hasta aquí, yo soy tu profesora y
se supone que no deberías decirme ciertas cosas, eso debes recordarlo
siempre!!"; le hablé muy bajo, casi en un susurro...; "Espero que recuerdes
siempre que lo único que me desagrada de ti, es precisamente que eres mi
profesora!, yo vivo locamente enamorado de ti, de tu hermosura, de tu forma de
ser, de tu manera de hablar, de la cadencia que muestras cuando caminas y por
supuesto, también de ese hermoso cuerpo con que Dios te favoreció; y no soy de
los que creo en títulos ni edades, y ahora que ya te lo dije, espero que no lo
olvides nunca, ahora puedo morir tranquilo..."; Rosa María lanzó una sonora
carcajada que hizo voltear a mucha gente, se fue caminando con aquel delicioso
ritmo de caderas que enloquecía a profesores y alumnos. Yo me quedé admirando su
belleza hasta que desapareció en una de las oficinas, justo antes de entrar a la
seccional N° 1, volteó con mucha coquetería y me dirigió una sonrisa que me supo
a cielo.
Un día que estábamos realizando una práctica con reactivos
químicos, yo estaba vertiendo uno bien peligroso y ella estaba sentada
corrigiendo unas pruebas; tenía las piernas cruzadas y dejaba ver una buena
porción de sus bien torneados muslos. Ella se percató que yo la estaba
observando y sin levantar la mirada me habló en voz alta...; "Cuidado te quemas
Gutiérrez!!", me dijo sonriente...; "Ya me estoy calcinando profesora!!"; ella
me miró con expresión reprensiva, arregló su falda con disimulo y nadie se
percató del asunto. Al rato, ella estaba vertiendo Ácido Clorhídrico en un vaso
graduado mientras nosotros observábamos; de pronto, el vaso se la cayó de las
manos y el contenido impregnó su falda de la cintura hacia abajo, ella agarró la
falda por el borde para mantenerla alejada de su piel y todos quedaron
inmóviles, menos yo, que me saqué la bata de laboratorio y sin pensarlo dos
veces, la metí por debajo de su falda hasta bien arriba, y rodeando sus piernas,
la sostuve con mis manos contra sus deliciosas ,y ahora sabidas,. duras nalgas.
Ella mantenía su falda alejada y yo me sentía en la gloria
mientras la protegía del peligroso líquido; enseguida reaccioné y llamé a una de
mis compañeras...; "Ana!, acércate, los demás salgan todos inmediatamente; okey,
ahora mete tus manos con mucho cuidado y recibe la bata, sostenla contra sus
piernas para que no se impregne con el ácido, cuando yo salga, Rosa María podrá
quitarse la falda mientras Nancy ve hasta su casa a buscar una nueva...";
hicimos como dije y entonces me separé de aquel éxtasis y me dirigí hacia la
puerta...; "Armando!, acércate por favor!!"; fue casi un ruego; volví sobre mis
pasos y ella me dio un beso largo en la mejilla...; "Gracias!!; pude sufrir
quemaduras graves en mis piernas!, jamás sabré como agradecerte lo que
hiciste..."; "Me debes la vida!, recuérdalo siempre...", le dije en tono de
chanza, pero mirándola fijo a los ojos como recordándole mi confesión de días
anteriores, y, como Ana no podía verme, le lancé un beso a los labios mientras
le guiñaba un ojo. En ese momento sus ojos brillaron de una manera muy especial
y su mirada se hizo muy tierna, acariciadora diría, para ser mas exacto.
Al día siguiente teníamos teoría con ella y algunos de mis
compañeros quisieron hacer burla de lo sucedido el día anterior...; "¿De que
color eran, Gutiérrez...?", me dijo en voz alta el más patán del grupito y todos
largaron la risa. Busqué a Rosa María con la mirada y encontré sus ojos fijos en
mí; su hermoso rostro estaba rojo de la vergüenza, me levanté sonriente, caminé
hasta encarar al que había sido tan soez y le hablé alto para que todos me
oyeran...; "Eran rojas..., como la sangre que te voy a sacar de la boca,
mariquito!!", y le asesté un tremendo golpe que le partió ambos labios;
enseguida brotó sangre a mares de su boca y quedó inconsciente en el pupitre.
Todos en el salón estaban petrificados, nunca me habían visto
pelear y no tenían idea de lo que era un golpe mío, cuando volvió de su desmayo,
Rosa María nos hizo pasar a la Dirección, y después de exponer los atenuantes a
mi favor, decidió que ambos quedáramos suspendidos por tres días...; "Usted, por
lo vulgar de su insinuación; y tú, Armando, porque ayer actuaste como solo un
hombre sabe hacerlo, oportuna y adecuadamente, pero hoy te comportaste casi
igual que este imbécil..., entiendo los motivos que tuviste y como persona me
siento halagada; pero como profesora, no puedo permitir que un alumno como tú,
caiga en una conducta tan impropia de ti mismo, espero que me comprendas...";
"Profesora, yo entiendo todo, pero usted sabe como me gusta su materia, sabe
como me gusta la orgánica, para mí es la más bella de las químicas y...";
"Tranquilo!, puedes ir esta tarde a mi casa y yo te explico lo que veremos hoy,
en cuanto a ti, puedes buscar a uno de los de tu grupo para que te ponga al
día..."
Llegué a su casa y ella me recibió con mucho cariño, hasta me
dio un beso en la mejilla; su cabello estaba húmedo y venía envuelta en una bata
de paño blanco que ceñía deliciosamente su deseado cuerpo...; "Pasa y siéntate,
voy por café y enseguida estoy contigo, por que no me enciendes un cigarrillo
mientras vuelvo..., tranquilo, yo sé que tu fumas, pero no estamos en el
liceo..."; tomamos café y nos fumamos los cigarrillos en silencio...; "Fuiste
injusta conmigo..."; "Ya vas a ver que no..., fíjate bien, ayer tu reaccionaste
como todo un hombre y yo te lo agradecí como persona; hoy te sancioné como
profesora pero te lo quiero agradecer como mujer..."; tomó mi cara entre sus
delicadas manos y me estampó un beso largo y apasionado, dejó que mi lengua se
enredara con la suya hasta que casi nos asfixiamos...; "Ayer conociste parte de
mi cuerpo, hoy quiero que lo conozcas todo y que me dejes conocer el tuyo!!"; la
tumbé en el sofá mientras nuestras bocas y manos exploraban a placer; quedamos
desnudos en segundos y entonces nos entregamos a las más intensas caricias.
Poder palpar aquella piel tan suave era una experiencia insuperable; deleitarme
con unas formas tan exquisitas, era como tocar el cielo; sus turgentes senos
fueron pasto de mis caricias, tenía unos pezones menuditos y rosados,
extremadamente sensibles, apenas los acaricié con mi ávida boca, se irguieron
hinchados de sangre y duros como la piedra; Rosa María gemía profundamente
mientras se aferraba a mi cuerpo como si quisiera fundirse conmigo; yo me había
apoderado de su abultado Monte de Venus y lo apreté con delicadeza, jugué con
sus acicalados vellos y avancé con mi dedo medio por la hendidura de su pubis,
estaba muy caliente y húmeda, traté de avanzar y noté cierta resistencia al
tiempo que ella daba un respingo rechazando mi intento, detuve mi avanzada y
busqué su mirada inquisitivo...; "Si, amor mío!, aunque te parezca extraño, a
mis veintiséis años, todavía soy virgen, tu vas a ser el primer hombre en mi
vida, mi cielo!!, así que te suplico que seas delicado..."; "Relájate
muñequita!, te prometo que esta va a ser la mas deliciosa de tus experiencias!,
déjate guiar por mí y disfrútalo tanto como puedas..."; fui bajando por su
abdomen besando y acariciando cada palmo de su delicada piel, jugué con mi
lengua en su ombligo mientras separaba sus hermosos muslos con mucha sutileza,
ella cubrió su virginal reducto con una mano mientras con la otra aferraba a mi
mano que estaba posada en uno de sus hermosos senos, la besé muy cerca de su
sexo y seguí muslos abajo hasta que llegué a sus pies los cuales besé mordiendo
levemente sus plantas y metiendo mi lengua entre sus menudos dedos; ella estaba
en la cúspide de la excitación...; "Me vuelves loca amorcito!, hazme tuya por
favor!, hazme mujer de una vez por todas!!"; "Todo a su tiempo princesita linda,
recuerda que esta es tu primera vez y no podrá repetirse jamás!!!"; subí
nuevamente por sus piernas hasta que alcancé aquel resguardado rincón de su ser;
con mucha sutileza aparté su mano y pegando mi boca a sus labios íntimos, la
besé como si fuera su verdadera boca, metí mi lengua y azoté su clítoris. Rosa
María se tensó como el acero por unos segundos, enredó sus dedos en mis cabellos
y comenzó a gemir muy bajito hasta que de pronto cerró sus muslos alrededor de
mi cara, arqueó su cuerpo al máximo y estalló en un orgasmo inolvidable, presa
de intensas convulsiones...; "Ay mi vida!, ay mi cielo!, Armando!, ¿qué me pasa
amor mío?!, ¿qué es esto mi amor?!, Ssssssss!!, Ayyyyyyyyyyyyyy!!,
Sssssssssss!!, Oooohhhhhhhhhhhhhh!!, Sssssssssss,
Síiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!; esperé pegado a su sexo hasta que pasaron
sus espasmos y ella se dejó caer desmadejada; me colé entre sus muslos y busqué
su boca; Rosa María lloraba emocionada, nos besamos largo y profundo, nuestras
lenguas se enredaron en feroz lucha mientras yo orientaba mi erección contra la
entrada de su virginidad, mi glande se abrió paso entre sus labios y lo apoyé
contra su estrecho orificio...; "Ese fue tu primer orgasmo, preciosa mía!!";
"Tómame Armando!, hazme mujer de una buena vez!, hazme TU MUJER!!!, quiero
mirarte a los ojos mientras irrumpes en mi cuerpo amor mío!!"; Fui haciendo
presión muy despacio mientras me movía sumamente corto hacia adentro; ella
estaba bastante lubricada por el orgasmo anterior. Al quinto intento, mi glande
traspasó aquella delgada membrana que nos separaba del placer supremo; apenas
expresó un gesto de sorpresa más que de dolor...; "Estás dentro de mi!!, soy
tuya Armando!, me penetraste mi amor!!"; "Si mi vida!, si Rosa María!, estoy en
lo más íntimo de tu ser, mi amor; ahora esperemos un poco antes de consumarlo
por completo y entonces seremos el uno del otro, mujercita divina!!".
Lentamente la fui penetrando con movimientos suaves y cortos
hasta que no hubo espacio entre nuestros cuerpos; Rosa María me miraba fijo a
los ojos mientras sus ojos se inundaban de lágrimas que rodaban por sus mejillas
y que yo recogía con mis labios; alcé un poco sus piernas y las coloqué en mi
cintura, ella las apretó contra mi cuerpo y esperó...; "Tienes que mover tu
cuerpo como yo lo hago, así podrás saber hasta donde lo soportas sin sentir
dolor"; "Haré lo que tu me digas que haga, mi cielo!, perdona si te decepciono
como mujer, pero fui criada en un ambiente tan puritano que ni siquiera sé lo
que debo hacer o como debo moverme...!"; "eres una muchachita todavía, y me
encanta!, como piensas que me vas a decepcionar si el mayor orgullo de un hombre
está en enseñarle a su mujer a amar a su manera; deja que tu instinto te guíe,
sin cálculos ni fórmulas, verás que todo fluye de acuerdo a la naturaleza, y la
tuya es muy especial!, créeme..."; comenzó a moverse acompasadamente y fue
aumentando su ritmo paulatinamente; de vez en cuando nos besábamos con mucha
ternura, pero no dejábamos de vernos fijo a los ojos; mientras recorríamos el
placentero camino hacia el éxtasis, su primer orgasmo conmigo en su interior fue
algo sublime!, totalmente en silencio, sus ojos colmados de lágrimas mientras
los mantenía fijos en los míos y asentía varias veces con su cabeza;
entrelazamos nuestras manos y llegamos juntos a la cumbre del placer; después de
casi un minuto o más sintiendo las contracciones de nuestros sexos, unimos
nuestras bocas en un beso apasionado y tierno al mismo tiempo que se multiplicó
por mil, luego yo me tumbé a su lado y ella apoyó su adorable rostro en mi
pecho...; "Jamás podré explicarte con palabras lo feliz que me has hecho, vida
mía!"; "Disculpa si no me contuve, pero quise disfrutar tu orgasmo entregándote
el mío simultáneamente..."; "Fue algo tan hermoso papi!, te sentí tan
intensamente dentro de mí, que la verdad no entiendo eso de pedirme disculpas
por no contenerte..."; "Mira muñequita linda!, lo normal es que el hombre no
logre su orgasmo tan pronto y espere a que su mujer se sienta satisfecha para él
lograrlo, eso es debido a que ustedes pueden llegar al clímax muchas veces sin
parar, en cambio nosotros debemos descansar un poco antes de volver a lograr una
erección; pero en este caso, yo quise lograrlo junto contigo porque era tu
primer orgasmo, era la entrega consumada en su totalidad y yo quería entregarme
a ti como tu te estabas entregando a mí!!"; "Eres adorable mi vida!, solo espero
que me demuestres en la práctica lo que me acabas de explicar, ahora déjame
sentir tu cuerpo junto al mío, quiero sentir los latidos de tu corazón
desbocado, tocarte todo, besarte todo!!, hombre de mi vida!!!"; comenzó a
besarme todo el cuerpo, empezó por mi frente pasando por mis ojos, mi boca y
siguió hacia abajo, tal y como yo había hecho con ella, incluso pegó sus labios
a mis tetillas y me acarició con su lengua; aquello me produjo un placer
inmenso!, tanto que enseguida logré una nueva erección; Rosa María se percató de
eso y fue a su encuentro, lo tomó en sus delicadas manos y comenzó a besarlo
tiernamente a todo lo largo...; "¿Te gusta!!?, quiero darte tanto placer con mi
boca como tu me diste a mí, solo dime como lo hago!!"; "Me vuelves loco
princesa!, pero si quieres darme el máximo de placer, entonces debes
introducirlo en tu boca lo más que puedas mientras lo acaricias con la lengua y
succionas constantemente, luego lo recorres con tus labios y lengua en sentido
contrario y vuelves a recibirme hasta donde puedas, pero te advierto algo, si me
provocas un orgasmo con tu boca, voy a derramar mucho semen en su interior, y
eso podría provocarte nauseas, o tal vez te sorprendas y me sueltes y entonces
tu cara se llenaría de mi eyaculación y el efecto podría ser el mismo...";
"Escúchame mi rey!, cuando te tuve en mi interior, pude sentir como golpeabas el
fondo de mi vagina con potentes chorros de semen y eso aumentó mi placer de una
manera indescriptible!, ¿cómo piensas que puedo sentir nauseas de ti, de tu
esencia!?; he oído mujeres renegando de eso, pero si tú me recibiste en tu boca,
yo quiero recibirte en la mía!!"; pegó sus menudos labios en mi glande y sin
dejar de mirarme, lo acarició varias veces con su lengua , yo acaricié sus
cabellos y le hice una señal afirmativa con mi cabeza...; "así es mi vida!!, lo
vas haciendo perfecto!!"; ella abrió su boquita al máximo y abarcó toda la
punta, luego comenzó a succionar y en pocos segundos, sentí mi glande chocando
con su garganta, retrocedió haciendo arcadas...; "Tómalo con calma!, no quieras
hacerlo todo de una vez..., ya habrá tiempo de que te acostumbres..., ahora ven
sobre mí y deja que disfrute del placer de hacerte lo mismo!!"; nos acoplamos y
yo rodeé sus muslos con mis brazos, alcancé sus labios íntimos con mis manos y
separándolos, busqué su clítoris y comencé prodigarle tanto placer como podía,
pegué mi boca a su rosada vulva y le introduje la lengua en su recién estrenado
pasaje, ya ella había logrado mantener mi erección muy profundo en su boca sin
arquear. La hice alcanzar cuatro orgasmos antes de entregarle mi vida en
interminables y potentes chorros de semen que ella recibió ansiosa y se apresuró
en tragar; "Eres delicioso, mi vida!!, te sentí saladito y muy tibio!!, ¿cómo
pudiste pensar que algo así me podría provocar nauseas?, fue algo casi
celestial, Armando!!, te amo, mi cielo!, te amo, vida mía!! , Te Amo con
mayúscula, Armando mi amor!!"; "Y yo a ti muñequita!!; mujercita mía!!, Rosa
María!, Te Amo!!, pero creo que eso ya te lo había dicho...¿te acuerdas?, en el
pasillo del liceo..."; "Y como olvidarlo mi amor!!, mi risa fue una reacción
nerviosa, yo había notado tu forma de mirarme y sobre todo la manera como
cambiaba tu voz cuando me hablabas, y ese día estaba apostando conmigo misma a
que no te atreverías nunca a decirme lo que sentías por mí, por eso cuando lo
hiciste me sentí sorprendida y no tuve mas salida que esa, por eso huí, porque
tuve miedo que se me notara la emoción que me embargaba; luego en el
laboratorio, cuando te descubrí "extasiándote" con mis piernas, después, tu
forma de proteger mi cuerpo, tus manos aprisionando mis intimidades y por
último, esa manera de salir en mi defensa!!, me sentí tan orgullosa de mi
hombre, que me valí de la situación para traerte hasta mi casa, necesitaba
entregarme a ti!, a mi amado caballero!, a mi hombre!!".
Nos volvimos a unir en un beso prolongado e iniciamos un
nuevo disfrute de nuestros cuerpos; salí muy tarde de su casa, pero
afortunadamente yo vivía cerca y mi madre sabía que yo estaba en su casa debido
a lo sucedido pues yo se lo había contado todo.
La relación con Rosa María fue algo tan sublime que incluso
las personas que sospechaban que había algo entre nosotros, jamás empañaron lo
nuestro con rumores ni escándalos. Solíamos vernos de forma muy discreta y en
cada encuentro nuestra entrega era más intensa, más llena de amor y de pasión
desbordada.
Un día me comentó que su compañera de cátedra, Dora, le había
preguntado si ya yo se lo había hecho por detrás...; "Yo le dije que tú jamás me
lo habías propuesto; ella se rió de mí y me dijo en un tono muy burlón..., "No
sabes de lo que te has perdido!!"; dime algo Armando, ¿serías capaz de hacérmelo
de esa forma?"; "Mira mi reina, lo mas bello que recibe un hombre de su mujer,
son sus virginidades, luego vienen todas las vivencias como pareja que son las
que en realidad tienen valor; en lo personal, yo no le doy importancia a lo
primero, para mí, tú eres un amor muy bello y no me hubiese importado que fueras
virgen o no; ahora bien, tengo que reconocer que cuando se tiene una mujer tan
hermosa como tú, uno siente una satisfacción extraordinaria, cuando sabe que ha
sido el primer hombre en la vida de esa mujer tan especial; haberte hecho mujer
es algo que vivirá por siempre entre mis recuerdos mas gratos, que tú hayas sido
"mi mujer", con todo lo que eso significa, es lo mas hermoso que me ha pasado en
mi vida!, porque yo te amo Rosa María!, y eso tu lo sabes muy bien..."; "Si mi
vida!, tu sabes que yo también te amo!, has sido algo tan bello para mí que no
sé como voy a soportar la vida cuando tu te hayas ido!, pero no contestaste mi
pregunta!, ¿me lo harías por detrás, me iniciarías de esa forma!?"; "Acércate
muchachita mía!, hoy vas a experimentar un placer inigualable!, debo advertirte
que va a ser un poco doloroso, pero luego disfrutarás lo que jamás creíste que
disfrutarías ..."; "Quiero pedirte algo cielo mío, cuando me hiciste tuya,
fuiste tan delicado que casi no experimenté dolor, eso me pareció maravilloso
pues las mujeres dicen que la primera vez duele muchísimo, pero durante este
tiempo he aprendido que el placer muchas veces implica dolor y a veces muy
intenso, tu mismo me lo has provocado muchas veces cuando logras tus orgasmos y
me siento tan bien cuando te pones violento sobre mí, entonces, hoy quiero
pedirte que me duelas!, no tanto como para que te rechace, pero si quiero que me
hagas sentir lo que algunas mujeres dicen..., que son desgarradas por su hombre
y luego llegan al placer máximo; ¿serías capaz de dolerme lo mas posible?,
quiero tener ese recuerdo para siempre en mi memoria!!..."; "Como tú quieras mi
cielo!, pero eso si, de antemano te pido disculpas, y por favor, deja ya de
hablar como si lo nuestro se fuese a terminar hoy..."; "No será hoy vida mía,
pero ambos sabemos que eso es inevitable..."; le hice el amor durante mucho rato
estimulando su orificio trasero con mi dedo cada vez que lograba un orgasmo.
Rosa María se mostraba ansiosa y dispuesta; me dispuse a penetrarla y apliqué
bastante lubricante en su estrecho agujero para ir dilatándola con mi dedo; la
hice ponerse boca arriba y levanté sus piernas sobre mis hombros...; "No me vas
a colocar boca abajo?, así es como dicen mis amigas que lo han hecho..."; "Te
voy a decir algo preciosa, tus amigas son las que no saben lo que se han perdido
hasta hoy..., mírame como lo hiciste la primera vez que entré en tu cuerpo mi
cielo!, quiero que guardes mi rostro en tu recuerdo porque yo voy a llevar el
recuerdo del tuyo en mi memoria, muñequita linda!!, mi amada profesora!!, usted
será mi mas preciado tesoro!!!".
Apunté mi erección contra su virginal agujero e hice presión
varias veces, sentí que su esfínter comenzaba a ceder, entonces decidí que era
el momento de dolerle como ella esperaba...; "Relájate al máximo y siente como
te duelo mi vida!!"; avancé decidido hasta que mi glande venció la resistencia
de sus músculos y seguí entrando firme hasta que estuve totalmente dentro de
ella..., fue un grito prolongado y agónico, Rosa María clavó sus uñas en mis
muslos y soportó la invasión sin esquivar su cuerpo...;
"Aaaayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy!!, Sssssssssss!!, que dolor tan bárbaro mi
viiiiidaaaaaaaaa!, es algo bestial amor mío!, pero quiero que me duelas más!
Sigue mi vida que no te imaginas el placer que me causa este dolor tan
grande!!"; me moví varias veces con fuerza hasta que vi como sus ojos se
nublaban con el llanto pero ella me animaba a que continuara...; "Dame duro
Armando!, déjame sentirte hasta el alma mi amor!!"; traté de convencerla que era
suficiente, pero ella insistió en que le diera con fuerza hasta que su cuerpo se
acostumbrara...; "Quiero que me hagas acabar con dolor!!, compláceme por
favor!!"; dejé que sus piernas se enroscaran alrededor de mi cintura, amasé con
fuerza sus carnosos senos y busqué su boca para besarla con mucha pasión
mientras seguía embistiéndola una y otra vez; de pronto comenzó a darme palmadas
en la espalda como avisándome que se aproximaba su orgasmo, solté sus labios y
la miré fijo a los ojos, me concentré lo más que pude y justo cuando comenzó su
orgasmo, empecé a lograr el mío. Unimos nuestras manos con fuerza inaudita!,
Ella clavó sus uñas en el dorso de mis manos y nos deslizamos juntos hacia ese
abismo inmenso de sensaciones extremas...; permanecimos unidos en silencio
durante mucho rato hasta que salí suavemente de su más íntimo rincón y entonces
ella rompió el silencio...; "Nunca me imaginé que hubiera algo superior a lo que
me habías hecho sentir, pero esto no tiene comparación con nada!!, y lo mejor es
que fuiste tú quien me hizo sentirlo!, ardo en deseos de que se repita cuanto
antes!!..."; "¿Sabes que tienes un grave defecto?, y es que te gusto demasiado!,
eres una glotona encantadora y me agrada!, déjame descansar un poco antes de que
me mates de tanto amor, glotoncita bella!!", Rosa María rió con picardía y me
dio una nalgada como reclamándome por lo que le había dicho, nos besamos con
mucha ternura y encendimos un par de cigarrillos y los fumamos en silencio, ella
recostada en mi pecho como siempre hacía después de cada batalla, y yo
acariciando sus cabellos con la mano que tenía libre.
Volví a complacerla tres veces de la misma forma, la dejé que
acabara tanto como quiso y siempre me pedía que le doliera al máximo. Después de
eso, Rosa María no dejaba pasar oportunidad para entregarse a mí de todas las
formas imaginables; una vez me dijo que quería que hiciéramos el amor con
groserías, yo me acordé de Anitica y pensé que era preferible que lo hiciera
conmigo y no que sintiera la frustración de que no se lo hubiera permitido. Fue
algo muy excitante oírla pidiéndome que le diera bien duro en la cuca,
suplicándome que le rompiera el culo con mi verga o que le mamara bien rico las
tetas e incluso ver como reaccionaba cuando era yo quien le pedía que moviera el
culo bien rico para que me sacara la leche. No era nuestro vocabulario normal,
pero debo confesar que es sumamente excitante cuando se está con una criatura
como ella pues hasta las groserías le sonaban bonito.
Estuvimos viéndonos durante varios meses después que finalizó
al año escolar; ya no nos escondíamos y hasta los profesores nos hacían bromas,
pero todos coincidían en que éramos una pareja muy linda, que lo nuestro había
sido una verdadera película como Love Store, que para la época estaba en
cartelera. Hasta mi madre tuvo que acceder a nuestra relación porque Rosa María
tuvo la valentía de contarle todo y hacerla entender lo que yo había significado
en su vida.
Habíamos acordado que la sinceridad sería la base de nuestra
relación; un día, después que hicimos el amor, ella me manifestó que había un
profesor que la pretendía, sabía de lo nuestro pero lo aceptaba porque sabía que
no era una relación vulgar, antes bien, le preocupaba dañar nuestra relación
pero su amor por ella no le permitía callar más tiempo; le había confesado que
tenía dos años tratando de llamar su atención...; "Te juro mi vida, que nunca me
percaté, yo solo tenía ojos para ti desde que llegaste al liceo; la primera vez
que te vi, tu estudiabas cuarto año, me impactaste de tal forma, que
inmediatamente corrí a la seccional y pregunté por tu ficha con la excusa de que
te parecías mucho al hijo de una amiga de mi familia, de manera que yo estaba
enamorada de ti antes que tú te fijaras en mí..."; "No tienes que justificarte,
Rosa María, mi amor!, creo que llegó ese momento que alguna vez comentamos y que
estoy seguro que ambos deseábamos que no llegara nunca!, pero los dos estábamos
conscientes que llegaría...".
Pasamos juntos todo ese fin de semana, nuestro último
encuentro fue algo tan bello y tan intenso que nunca he podido borrar de mi
memoria su rostro lleno de lágrimas mientras se entregaba a mí con una pasión
que jamás había demostrado anteriormente. El lunes muy temprano la llevé hasta
el liceo, él estaba esperándola, la llevé hasta su lado y parafraseando a un
poeta le dije muy grave...; "Quiérela!, porque es buena, quiérela!, porque es
santa!, quiérela como yo la he querido que aunque muero la llevo metida en el
alma!!..."; en la expresión de su rostro había una mezcla de celos y
agradecimiento al mismo tiempo, no había odio en su mirada; me tendió la mano
con una sonrisa un tanto amarga dibujada en su boca...; "Gracias Gutiérrez!, te
aseguro que ya la quiero!, la quiero desde hace mucho tiempo!, tanto que al
principio cuando supe lo de ustedes, estuve a punto de arremeter contra ti, pero
saber el dolor que podía causarle a ella, me hizo renunciar a la idea, casi
podría decirte que le debes la vida a mi amor por ella..., tanto que no me
avergüenza haber esperado a que ustedes se despidieran, puedo imaginar como fue
y no me importa, yo..., pude comprobar tu amor por ella y admiro tu renuncia,
hasta te respeto por eso; puedes estar seguro que la amaré más que tú, aunque a
mi mismo me resulta difícil que exista un amor tan grande como el que todos
pudimos ver en ustedes...!!, gracias de nuevo, amigo!!":
Rosa María se acercó a mí y me dio un delicado beso en los
labios...; "Voy a tratar de amarlo tanto como a ti, con la misma entrega que tu
me enseñaste, pero los tres sabemos que tú vivirás por siempre en lo mas íntimo
de mis recuerdos!!..."; "Sean felices!!, no es un deseo, es una orden!!, yo lo
seré de nuevo cuando me toque..."; ya no dijimos mas nada, me alejé sabiendo que
era el blanco de muchas miradas, pero consciente que yo no podía darle el tipo
de vida que él le daría; cuando llegué a la puerta del liceo, volví la cara,
ella estaba llorando en silencio y él no se atrevía ni a tocar su mano, pero
ambos me estaban mirando; golpeé mi corazón con el puño cerrado y salí erguido a
la soledad y los recuerdos.
Años más tarde he hablado con algunos profesores que me
dieron clases en esa época y todavía recuerdan aquella historia de amor y su
última escena, dicen que jamás han visto algo tan bello como aquello que todos
vivieron por nosotros. Por ellos sé que Rosa María es feliz en su matrimonio y
tiene unos hijos muy bellos; ella también sabe que yo encontré la felicidad y
que mis hijos son hermosos también...