Mi nombre es Freddy,
tengo 24 años y desde hace aproximadamente un año comencé
a tomar clases de gimnasio con una profesora particular, Su nombre es Isabel,
tiene 26 años, rubia, su cabello es largo hasta la cintura, mide aprox.
1,65, un rostro muy bello y unos labios muy sensuales y si bien es exuberante
tiene unas hermosas tetas que cualquiera quisiera besar y sobar durante buen tiempo,
un lindo culito paradito y una piernas bien torneadas, producto de la gimnasia,
en una palabra muy buena. En aquel momento éramos un grupo de alrededor
de 6 personas, por lo que las clases eran eso; clase de gimnasia, divertidas pero
solo eso.
Con el correr de
los meses por un motivo u otro, uno a uno se fueron dejando de concurrir a las
clases, a tal punto que solo quede yo como único alumno. Yo no pensaba
dejar por ningún motivo mi gimnasia ya que mi tendencia a engordar necesita
algún esfuerzo extra para conservarme medianamente en forma. Siempre tuvimos
muchas confianza con Isabel, lo cual permite que toquemos jocosamente cualquier
tema, eso no quita que la presencia de una mujer atractiva no despierte en mi
fantasías que en mas de una oportunidad ella debe haber notado, pues entre
abdominales y lagartijas siempre aparecía alguna erección mía,
producto del roce de nuestro cuerpos, de la transpiración de los mismo,
además verla con la ropa pegada a sus pechos debido a la transpiración
realmente me pone muy caliente, pero ella siempre lo tomaba muy bien, incluso
reíamos sobre el tema. Pero todo cambio una noche que, debido a la lluvia
propuso realizar la clase en la cochera de su edificio, a lo cual acepte sin problemas.
Esa noche yo venia muy fogoso de mi trabajo quien sabe porque, y verla con esa
camiseta de algodón y esa mallas de licra todo bien pegado a su cuerpo
me excito al instante y el músculo de mi entrepierna trabajo toda a la
clase a la par de mis abdominales y brazos. El calor allí reinante, en
parte por el clima húmedo, en parte por el calor de nuestros cuerpos me
puso cada minuto mas y mas caliente, y por lo que podía ver a ella también
ya que estaba un tanto tensa y nerviosa, entonces pensé; hoy creo que la
clase se va a prolongar un poco mas de lo habitual. Una vez que terminamos, obviamente
ambos empapados de sudor, me invito a tomar algo fresco a su apartamento y yo
acepte con mucho agrado.
Nos pusimos
a conversar y a beber algo en su cocina y mientras lo hacíamos me resultaba
imposible sacar los ojos de su tetas, ve esos pezones duros me tenían loco
y ella se percato por lo que empezó a provocarme un poco con sus movimientos,
la conversación derivo en lo sola que se sentía ya que su marido
compartía muy poco tiempo con ella, a lo que le respondí que como
podía sentirse sola siendo tan bonita y sensual. Isabel sonrió y
contesto; se que eso que dices es sincero ya que te vi como me mirabas las tetas.
Es que son irresistible Isabel - le dije. Es mas te las besaría tanto y
tan bien que olvidarías por un buen rato que estas casada. tras lo cual
nos fundimos en un apasionado beso, nuestras lenguas se enredaron por varios minutos,
mientras mi manos comenzaron a acariciar eso bellos pechos necesitados de pasión,
pellizcaba sus pezones, cosa que le enloquecía.
Luego
le saque la camisa y empecé a besar las tetas primero con mucha dulzura
y luego cada vez con mayor fuerza, mordisqueándole los pezones, cosa que
la ponía muy caliente, ya que gemía cada vez con mas intensidad.
Para ese entonces mi pene estaba a punto de reventar mi pantaloncito de gimnasio,
cosa que Isabel noto, empezó a acariciarme primero por encima del pantalón,
luego me lo desabrocho, lo bajo, me pidió que me sentara en una silla,
se arrodillo y me hizo una mamada impresionante, acariciando mi pene alternadamente
con su lengua y arañándome con sus dientes mi pene, exploto y me
corrí en su boca y Isabel se bebió toda mi leche sin derramar una
gota. Después le saque las bragas y tras colocar un trapo la senté
sobre la mesa de la cocina y empecé a comerme su clítoris, mientras
recorría con mi lengua su clítoris introduje un dedo dentro de su
deliciosa vagina tras lo cual, entre gemidos y gritos de placer se corrió
inundando mi boca con el dulce sabor de sus fluidos vaginales, sin detenerme seguí
con mi tarea bucal y caricias, tras lo cual comencé a meter un segundo
dedo, luego otro y en eso sonó su celular.
Era
su marido que llamaba desde su oficina diciendo que tenia para un par de horas
mas a lo que Isabel le respondió con la respiración totalmente agitada
que ella aun estaba dándome las clase de gimnasia. Mientras yo ya tenia
introducidos todos mis dedos dentro de su vagina y haciendo un entra y sale hacia
chocar mis nudillos contra sus labios vaginales. En eso corto abruptamente su
celular y se corrió salvajemente gimiendo y gritando volviendo a inundar
mi boca con sus flujos y apretando con sus piernas mi cabeza, entonces le pregunte;
por que cortaste? Ya me corría y no quería que Fabián se
diera cuenta de que mi agitación no era justamente por trotar. De ahí
nos fuimos a su dormitorio, Isabel se coloco en cuatro patas y la penetre vaginalmente
mientras acariciaba sus tetas y miraba toda la escena por un espejo que tiene
contra la pared lo cual me calentaba aun mas. ahí fue cuando sentí
como mi leche inundaba todo el interior y sus gritos me dijeron que ella también
se estaba corriendo.
Totalmente exhaustos
por toda la gimnasia nos recostamos en la cama y nuestras lenguas volvieron a
enroscarse por varios minutos con besos muy dulces y apasionados, hasta que nuestro
cuerpos empezaron a levantar temperatura nuevamente, tras lo que Isabel se introdujo
mi pene de nuevo en su boca y como una experta me hizo otra mamada infernal, cuando
estaba por correrme una vez mas, le pedí que se colocara a cuatro patas
y mientras acariciaba su clítoris con un dedo y su culo con otro, le pregunte
si alguna vez había sido penetrada por su culo; me dijo que no, pero no
veo la hora de que lo hagas, quiero que me encules ya. Esa contestación
me puso a mil y sin hacerme esperar con mi lengua empecé a besar ese culo
mientras con mi dedos lo penetraba lentamente dilatándolo para poder recibir
mi pene, cuando pensé que estaba a punto apoye la cabeza de mi pene y empecé
a introducirlo, primeramente la cabeza y luego la totalidad, me detuve unos segundos
para que su culo se adaptara al tamaño de mi miembro y después empecé
a meterlo y sacarlo, todo muy despacio, mientras mi dedos se perdían dentro
de su vagina de mi ardiente profesora, los gritos de Isabel, mezcla de placer
y dolor no se hicieron esperar, asiii, por otro... me encanta como me coges...
quiero toda tu leche en mi culito...
Todo
esto me puso loquísimo, y me corrí en su culo, a lo que me dijo;
me encanta sentir tu leche dentro de mi culo, no entiendo porque espere tanto
para traerte a mi cama.. Nos fuimos a duchar y oh! sorpresa, su bañera
tiene hidromasaje, no enjabonamos uno a otro y dejamos llenas la bañera,
luego nos metimos en ella y encendimos la bañera, nos besamos y acariciamos
y le dije; tengo muchas ganas de hacértelo aquí en la bañera
pero hoy ya no me queda mas fuerzas, pero la próxima vez no lo vamos a
desaprovechar...
me gustaría
saber los comentarios de todas las mujeres que estén interesadas en escribirme,
y quien sabe quizás tengamos algo mucho mejor de lo ocurrido....
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