Llevaba 5 meses con mi novio Carlos, nos queríamos mucho y me
respetaba como una princesa, siempre cuidadoso a la hora de besarme y nunca
tratando de propasarse conmigo, era una relación muy bonita pero en algunos
momentos las hormonas subían y era imposible contener nuestras ansias de
explorar el sexo opuesto, nos teníamos mucha confianza, y ya habíamos estado
solos los 2 en mi casa, mis padres estaban divorciados, y mi mamá trabajaba
hasta tarde, pero en todas esas ocasiones no pasábamos de besarnos y pasar
nuestras manos por nuestras espaldas bajo la blusa, yo nunca había tenido sexo,
y la idea me asustaba un poco, pero mis hormonas de 17 años estaban en plenitud
y yo le deseaba mas que nada.
Una de tantas tardes que me invito a dar una vuelta por la
ciudad, le pedí que entrara a mi casa, le dije que no tenia ganas de salir, y
que mejor nos pusiéramos a ver la tele, yo tenia la idea del sexo fija, había
estado toda la noche imaginándomelo desnudo y la idea de que esa tarde pudiera
pasar algo, me excitaba muchísimo, mientras veíamos la televisión, me recargue
en el, y lo abrace dulcemente , la respuesta no tardo en darse y pronto estaba
dándome un dulce beso, que yo respondí con una serie de besos que fueron
subiendo de intensidad y velocidad, pase mis manos bajo su camisa la saque, y
mis manos exploraron su espalda completa, mientras tanto, sus manos exploraban
mi espalda, mi cadera, pero yo notaba ese miedo de que yo me fuese a sentir
incómoda al acercarse a mis pechos, así que tome sus 2 manos y las puse
directamente sobre mis pechos, las moví un poco, y comenzó a masajearme
suavemente mis pechos, me recargue completamente sobre el, quedando recostados
sobre el sillón y mientras seguía besándole por toda la cara y cuello, sentí
como su verga se ponía dura.
Me levante súbitamente, dejándolo tirado en el sillón,
rápidamente me pregunto que si se había propasado pero le calle con un beso
apasionante y continuación agregue: -para nada amor, si aun no hemos comenzado
aún lo jale y se puso de pie y me lo lleve a mi habitación, apenas entramos y
cerré la puerta, le metí una mano dentro del pantalón, y me encontré con una
enorme y dura verga, nunca había tocado una, y era algo que disfrutaba de
explorar, su cara irradiaba placer y confusión, y le susurré al oído "deja de
hacerte el niño bueno y sigue tus instintos" , ahí estaba yo, desabrochándole el
pantalón, sintiendo su gran verga su polla , al verla, me quede sorprendida,
estaba dura, venosa, y de muy buen tamaño, mientras tanto el me quito la blusa y
el brasiere en un segundo, comenzó a besarme los pechos, y mis pezones estaban
ya durísimos, moría d e la excitación, comenzó a mordisquearlos a lamerlos a
besarlos, eso me excitaba cada vez mas y mas, yo ya podía sentir mis entrañas
muriendo por ser exploradas, y mi vagina expidiendo sus fluidos lubricantes, sus
manos fueron corriendo por mis caderas, hasta que llego a mi vagina, empuje su
mano hacia adentro, sentí un pulpo explorador dentro de mi, me tiró a la cama y
se fue de boca entre mis piernas, abrió mis piernas y con sus manos comenzó a
tocar .
–oh si Carlos, mas, mas amor –gemía yo-
Hasta que sentí su grande lengua dentro de mi, estaba dándome
sexo oral, aquel hombre, una mamada de lo mejor que había sentido jamás, subió
la velocidad y sentía como comía de mi yo solo podía ver su nuca y yo no podía
mas que emitir gemidos de placer, que lo excitaban cada vez mas ,sentir su
lengua dentro y fuera, mordisqueaba m mis labios vaginales hasta que me hizo
venirme en un orgasmo de placer, mi primer orgasmo había llegado ya, tarde en
reaccionar, pues no podía ni articular bien de las sensaciones que estaba
viviendo, tome su cabeza con mis manos, y lo aparte de mi sexo, lo mire y le
dije "eres fantástico, pero ahora me toca a mi" me fui sobre su verga y comencé
a chuparla, estaba, gruesa, dura, potente, la succionaba adentro y afuera ,
pasaba la lengua sobre la puntita y después me la metía toda, sentí las venas de
su polla, era genial, salda, amarga, de hombre, el solo emitía sonidos de placer
y se cuestionaba como había aprendido a mamar así, mientras le comía la polla,
con mis manos masajeaba sus huevos, para después metermelos ambos a la boca,
esto causo un efecto genial en el, estaba pasando el mejor placer de su vida,
con sus manos me sujeto y aparto, me miró fijamente a los ojos, y me dijo "
Mariela te quiero penetrar, ya no aguanto" me acerque a sus labios y comencé a
besarlo, eran unos besos apasionados y calientes, yo sentía su polla queriendo
entrar a mi coño.
-ábrete de piernas mamacita que te voy a penetrar -dijo-
-ten cuidado Carlos, nunca lo he hecho –contesté-
Recostada sobre mi cama abrí las piernas y lo deje venirse
sobre mi, ahí estaba ya, la punta de su pene en mi coño, me aferré a besarlo, y
comenzó a entrar, cuidadoso, despacio, era un dolor de placer, al sentir como su
pene entraba poco a poco a mi vagina, yo emitía gemidos de dolor, de placer,
nuestras manos se encontraron y tomada de la mano, siguió penetrándome, una vez
dentro mi vagina se movía jalándolo para adentro, me vine en un orgasmo
excelente, esto lubricaba aún mas, y ya no sentía dolor,, sino puro placer.
-Así Carlos, mas, masssss, adentro, vamos papacito, maaasss
me miraba a los ojos y besaba mi cuello mis labios, se llevo
sus manos a mis pechos, le fascinaban, los lamió, beso, mordisqueo, y seguíamos
moviéndonos rítmicamente provocando mas y mas placer, de repente sentí un chorro
de liquido caliente dentro de mi, me provoco un placer inigualable, salió de mi,
y ahí estaba su verga toda mojada, ardiente aun, lo tire de lado ala cama y me
dijo " eres estupenda Mariela"
-aun no termina , te voy a limpiar– contesté-
y me lleve su polla a la boca de nuevo, a lamerla a
limpiarla, me trague todo lo que en ella quedaba, hasta que oi como el decia "yo
quiero comer mas de tu coño"
y ahí estaba Carlos, dándome una mamada de reyes, su lengua
se movía por toda mi rayita, abriendo mis labios, masajeando el clítoris, y me
vine en otro orgasmo de placer. Lo jalé hacia mi, lo bese, lo abracé el jugaba
con mis pechos, mis pezones revelaban la excitación al estar duros como nunca
antes, con mis manos alcancé su polla y sentí como volvía a crecer.
metemela quiero tu verga adentro de mi otra vez
Me puse sobre el, lo cabalgue, y senti su pene en espera de
entrar a mi vagina, me moví sobre el como un subibaja sintiendo su verga
caliente entrando y saliendo con una excitación genial , nos movíamos , arriba
abajo.
-mas Carlos, masss vamos nene, dale, dale!!!!
Me quité de su verga, la miré, roja, excitada, venosa, y le
dije "quiero comer de tu leche" volví a metermela a la boca y le propiné una
mamada que disfrutó hasta el final, de repente me dijo "Mariela me voy a correr,
estas segura que quieres comerla?", no conteste y seguí mamando su polla, arriba
abajo, como un caramelo, hasta que un chorro caliente me lleno la garganta, ahí
estaba yo, comiendo de su leche, me chorreaba por la boca, y yo tratando de no
desperdiciar ni una sola gota, seguía saliendo y yo casi no me daba abasto.
-Así Mariela, trágatela, vamos nena, come, come, te gusta
eh?!!!! Vamos mi amor, come, más, más!!
La saboreé, la trague, y al terminar limpie con mis labios su
pene y lo bese., me incorporé a sus brazos, era genial sentir nuestros cuerpos
desnudos, juntos, abrazados, asi nos quedamos recostados en la cama unos
minutos, después vi el reloj... Mi madre llegaría en cualquier momento, nos
apresuramos a vestirnos, y me beso en la boca y después dijo:
-eres lo mejor que me ha pasado en la vida, creo que de ahora
en adelante disfrutaremos mas ver la tele en tu casa que salir a pasear.