| ESTADISTICAS |
Cantidad de relatos:
14352
Usuario(s) en linea:
3 |
| RELATOS MAS LEIDOS |
| ESTE APARTADO ESTA FUERA DE SERVICIO |
|
Por poco y me lo pierdo (cuando cuesta meterlo)
Sexo Anal-
2008-03-07 08:32:14
Visitas:
55
| |
|
UFF! Duele... cuesta meterlo... realmente no puedo
aguantarlo. Lo saco y está todo rojo e hinchado. Sé que ella también quiere
probarlo, y si no fuera porque lo hemos visto en tantos videos porno, creería
que es imposible meterla por el culo. Descansamos un rato. El corazón me palpita
tanto... tanto como la verga. Me recuesto sobre ella y le voy sobando mi tranca
entre sus nalgas. Me muevo muuuy suave... adelanto y retrocedo. Es demasiado
rico su culito como para rendirme en este intento. Le voy dando besitos por el
cuello y voy bajando por su espalda... adelanto... y retrocedo. Reposo mi
aparato sobre sus nalgas y me voy curveando para besarle los hombros, los
brazos, las axilas... voy acariciando su espalda y aprovecho nuestro sudor para
ir resbalando hasta el final... Hace calor!... Ella se abraza a la almohada y se
retuerce... creo que le gusta... le pregunto y gime como respuesta. Le pregunto
de nuevo, si me detengo, y sus brazos me capturan y me pegan más a ella (como si
se pudiera!). Entonces empiezo a rozar con mis dientes sus ricas nalgas. Las voy
amasando como si se tratara de un pan, listo para cocer. Entonces me abrazo a
sus muslos y pego mi nariz en su hoyito.. mis labios y lengua pierden la
coordinación y comienzan a besarse con sus labios inferiores. Es mucha la
humedad y ya no reconozco si es sudor, flujo, saliva... todo a la final termina
impregnándome con su olor. Comienza a agitarse y busco domarla. Toco con mi
lengua su culito y es como si la hubiera herido con un puñal. Oigo su llanto
ahogado y veo como se relaja y contrae por efecto de mis pasos invasores.
Ensancho la lengua y doy un amplio repaso. Luego la afino y busco hundirme un
poco más. Voy dando golpes rápidos y certeros buscando taladrar y triunfo en la
hazaña. Regreso a sus nalgas, no me canso de morderlas y chuparlas. Insisto
nuevamente pero con mi lengua estirada y acanalada. Le doy uso a mis dedos y los
voy introduciendo adelante. Me encuentro con la sorpresa de otros dedos
invasores y luchamos juntos por el mismo objetivo. Noto que su culito empieza a
ceder y eso me excita... sin embargo me aguanto y empiezo a probar con mis
dedos... con cuál empiezo?, existe alguna regla?... La voy acariciando por todo
el contorno del hoyito con mi dedo pulgar, bien mojado por supuesto, pero al
final me decido por empezar con el índice. Lo mojo con un poco de su esencia...
lo huelo y empiezo... un poquito y me detengo... lo voy rotando y pruebo hundir
otro poco... medio dedo ya. Vuelve a gemir y la noto más violenta con sus dedos
en el clítoris. Así que lo hundo todo y voy probando de ensanchar... mete saca
mete saca... Ufff! ahora sí que el motor caldea. Me emociono y saco el dedo para
hundir dos... Guau! ya no tenemos control y sigo con tres... cuatro... ahora sí
me cuesta un poco... pero paciencia!. Saco mi mano y vuelvo con la lengua... la
siento fluir por el canal y unos ricos espamos... no más... es la hora!. Las
ganas me están matando y ni qué decir del sofocón que siento. Le pido que me
ayude con su boquita a ponerlo más lubricado y saca su lengua para recibirlo. De
verdad me impresiona lo descontrolada que está (y me gusta... me siento un
Superman). Lo agarra con las dos manos y me baña en saliva la cabeza, luego con
las manos la reparte por todo el tronco y empieza de nuevo. Ni abre los ojos, y
yo en cambio la miro ensimismado. Esa carita tan tierna y esas ganas tan locas
de mujer ardiente!... Prácticamente se lo arranco de mano y boca y la cuadro:
culo arriba y cara contra el colchón; apoyo una rodilla y un pie. Pongo la punta
del cabezón en posición y mis manos se aferran a su cinturita. Entierro la
cabeza con ganas y siento como un chupón... Disfruto la sensación un rato y
luego, agarrando la verga empujo otro poco... voy lento pero sin
contemplación... Grita de a ratos, pero no me saca. Apoyo un brazo en sus
hombros y la veo agarrar sus cachetes y abrirlos... Dios mío! cuántas guarradas
suelta por su linda boca! qué imaginación y fluidez!... Ya no aguanto más y
empujo con ganas hasta los cojones!... HHHHHHHG!! AAAAAAAAAAARGHHHHH!! nuestro
grito se acopla como nuestra unión y caemos ambos sobre el colchón. Todo mi peso
cierra cualquier posibilidad de escape y un mar de sensaciones agolpadas
justamente allí nos golpean, nos estrujan y asfixian. Yo no siento más nada que
el calor, la estrechez.. el sudor... sus latidos y los míos me anulan todo
pensamiento y automáticamente comienza mi pelvis a acompasarse a la lucha de su
culo por despertarnos del trance. Me vuelvo un motor... pura energía. Y ella por
su parte busca destrozarme girando y sacudiéndose vertiginosamente. Entonces la
vuelvo a clavar a la cama y prácticmente empiezo a martillar. Me agarro de la
cama y pego mi boca a su oído... mi mente se desconecta, pero la neurona de las
palabras soeces no se apaga... mi repertorio también es bastante creativo. Ella
se ríe... le gustan acaso o sólo se burla de mí?... no importa, igual recibe su
castigo... Bum bum bum... la cama se agita junto con nosotros y el colchón trata
de absorber sin mucho éxito nuestros ataques... La agarro del cuello y la obligo
a tratar de besarme, y justo en ese momento la siento temblar toda y bañar mis
bolas con su corrida... Ahhh!!! ya no puedo más... si me detengo, pierdo... y si
acelero acabo.. Qué hago? Preguntar es perder el tiempo, porque no hay cerebro
que responda. Su culo empieza a palpitar y me aprieta la verga de una manera tan
deliciosa que ya pierdo toda resistencia. Siento que me roba el aire con cada
espasmo suyo y toda la leche sale disparada con fuerza. No puedo detenerme y
sigo eyaculando. Me duelen ya los huevos pero no tengo control sobre mí. Soy
todo gritos y todo el flujo empieza a bañarme el pene y va saliendo con mis
embates, incluso se hacen más rápidos y suaves con esta nueva lubricación....
ya... no sale más, pero sigo duro y sigo bombeando. Poco a poco voy
desacelerando, hasta que llego a una velocidad en la que puedo respirar más
tranquilo y me salgo. Qué hoyo Dios mío! pobrecilla! El pene me arde un poco
pero su culito.. pobre, empieza a salir otro poco de leche... con sus dedos la
veo llevarlos de regreso a su culito y con sus manos busca cerrar otra vez sus
dos nalgas... no quiere que nada salga. La giro entonces hacia mi pecho y la
abrazo... pienso que en cualquier momento puedo llorar, pero de puro goce. La
beso toda, en la frente, en los ojos, en esos labios tan llenos. Ella también
tiembla, lo siento. No hablamos pero nos miramos. Entonces sonrío y le cierro
sus ojos, y ella también sonriente se va acurrucando más a mí y duerme... y el
fin de semana apenas acaba de empezar. |
|