Empezaré por describir a mi esposa. tiene 26 años, es bajita
y un poco gordita, tetas y culo enorme y muy caliente.
Yo soy 20 años mayor que ella, nada especial.
Llevávamos 4 años de casado, una vida sexual bastante activa,
pero se estaba tornando monótono, especialmente porque a mi esposa no le gustaba
el sexo anal, nunca lo habíamos hecho, ni le gustaba chuparla (me la chupaba a
veces, a regañadientes).
La cosa es que empezamos a fantasear con intercambios de
parejas, orgías, cosas así. Al principio, sólo hablábamos. Yo empecé a
preguntarle sobre su vida sexual antes de conocerme. Hasta que un día mi esposa
me preguntó si realmente quería hacer un intercambio, que si no le molestaría
que otro se la cogiera.
Yo le dije que la amaba, y que el hecho que otro gozara de
ella no cambiaría eso. Lo dejamos ahí por el momento.
Como a la semana, me volvió a preguntar si quería hacerlo, yo
le dije que sí, entonces ella me dijo que bueno. El problema es que no sabíamos
como hacer, no conocíamos a nadie (vivimos en un país extranjero), y no teníamos
idea de donde ir, o como encararlo.
Así que buscamos en internet, ví algo que me pareció bueno.
Decía que era un club exclusivo, donde las parejas podían encontrarse y tener
relaciones. Había algunas fotos de mujeres muy hermosas. Se la mostré a mi mujer
y me dijo que le parecía raro que sólo habían fotos de mujeres, pero decidimos
ir a probar.
Había un número de teléfono. Hablamos y nos preguntaron si
teníamos un celular, dijimos que sí, entonces nos dieron la dirección de un
edificio y nos dijeron que cuando llegáramos llamáros y nos darían el número del
departamento y el código de acceso.
Así lo hicimos, y finalmente estábamos ahí, muy nerviosos los
2. Nos atendió un hombre alto negro y muy fornido. Nos dijo que nos tenía que
explicar las reglas.
Nos explicó que una vez que fuéramos miembros, los 2 podíamos
elegir nuestras parejas entre todos los otros miembros, o ellos podían elegirnos
a nosotros, pero no había ninguna obligación, podíamos decir que si o no si nos
elegían.
Nos parecía bien, pero entonces nos dijo que había un
problema. Habían tenido problemas en el pasado con tipos que simplemente se
conseguían una amiga para ir y ser admitidos, el hombre se cogía a cuanta mujer
podía y la mujer siempre decía que no. Porque querían que fuera voluntario, no
podían hacer nada, así que decidieron un período de prueba.
La prueba era para ver si mi mujer estaba dispuesto a dejarse
coger, y si era buena en la cama, uno o dos miembros se la cogerían y si estaban
satisfechos estábamos admitidos.
Yo estaba tan caliente que ni pensé, así que le pregunté a mi
mujer, y ella me dijo que si era lo que yo quería, lo haría. La besé y le dije
al negra que estaba bien. Entonces me dijo a mi mujer que lo siguiera y a mi que
esperara. Se metieron en una habitación.
Al poco tiempo, empecé a oir los quejidos de mi mujer. Sabía
que estaba teniendo un orgasmo, por fin se la habían cogido. Luego la sentí
quejarse, decía ay, ay, me duele, por favor pará, me imaginé que le estaban
haciendo el culo, no me importó porque quería que se acostumbrara.
Como a la media hora el negro salió de la habitación, todo
transpirado y con una sonrisa. Me dijo que era bastante buena, pero todavía no
había pasado la prueba. Así que otro tipo se metió en la habitación, de nuevo lo
mismo, los quejidos de mi mujer, los gritos de dolor (que parecían más fuertes).
La historia se repitió, me dijeron que no estaban seguros,
así que pasó otro tipo más, y después otro, y otro, 11 en total, y los 2 últimos
lo hicieron al mismo tiempo.
Cuando los tipos terminaron. El negro que nos había atendido
al principio me dijo que habíamos pasado la prueba. Me dijo que ayudara a mi
mujer a vestirse y que en un par de días podía volver por mi parte.
Entre en la habitación, mi mujer estaba desnuda en la cama,
llorando, tenía semen en la cara, el pelo, le sangraba el culo y se le escurría
semen del culo y la concha.
Me sentí realmente mal, la abrazé y consolé, y después la
ayudé a asearse y vestirse.
Cuando nos fuimos, el negro nos dió un sobre, dijo que
contenían nuestros carnets y un regalito.
Volvimos a casa, y como se pueden imaginar, el regalito era
un video. Aunque no lo sabíamos, había una cámara y habían filmado todo.
Mi mujer se fue a dormir, pero yo me puse a ver el video.
Aunque me esperaba lo que vería no me imaginaba como sería.
Primero el negro. Comenzó a besarla y sobarle las tetas, y
poco a poco la fue desnudando. Cuando estuvo desnuda le empezó a chupar la
concha hasta que tuvo un orgasmo.
Entonces se desnudó él. Tenía una pija enorme, más de 20 cm.
y muy gruesa. Mi mujer abrió la boca de asomobro y el hijo de puta se la metió
en la boca, hizo que se la chupara hasta que acabó en su boca, pero todavía la
tenía dura, así que la tiró en la cama y se la metió de una sola vez, mi mujer
gritó de dolor, pero el empezó a culearla fuerte y mi mujer empezó a gozar.
Gritaba como enloquecida, se agarraba de las sábanas, nunca la ví gozar así
conmigo.
El negro la puso en 4 patas y empezó a cogérsela de perrito,
mi mujer tuvo un orgasmo tremendo y mientras se recuperaba, el negro se la sacó
y se la metió por el culo de golpe, mi mujer dió un grito desgarrador, me dí
cuenta que la habitación era de alguna manera a prueba de ruidos, porque si bien
había escuchado sus gritos de dolor, no habían sido tan fuertes. El caso es que
el negro le empezó a dar duro. Mi mujer sólo lloraba y se quejaba, hasta que al
fin acabó.
Después pasaron los otros, se la cogieron en todas las
posturas imaginables, con el segundo, la penetración anal fue especialmente
dolorosa, porque tenía el culo lastimado. Uno a uno vi como 9 tipos se cogían a
mi mujer de todas las formas posibles, hasta que llegaron los 2 últimos.
Hicieron que se las chupara, se turnaron en su concha y culo, hasta que uno se
acostó, mi mujer estaba medio desmayada para entonces, la levantaron y la
sentaron encima de la pija del tipo que se le metió en el culo. Le abrieno las
piernas y el otro se la metió por la concha.
Lo que yo no sabía es que algunos de los otros tuvieron una
segunda vuelta, debieron entrar por otra puerta pero mientras mi mujer tenía una
pija en el culo, unos 5 de ellos se turnaron en su concha.
Hasta que finalmente todos acabaron encima de ella, fue
entonces cuando me llamaron.
Por supuesto, cuando fuí a los 3 días, no había nadie en el
departamento, no respondían al teléfono. El aviso en internet no estaba más,
ninguna señal.
No sé si lo habían hecho con otros, pero el caso es que dejé
que se cogieran a mi mujer 11 tipos por nada, al menos ahora no le molesta
chupármela y se la puedo dar por el culo, pero me siento culpable por lo que
tuvo que pasar, aunque ella nunca me lo recriminó. Y aunque me calenté con el
video, también me puse celoso. En fin, fuí un boludo.