Abro la puerta de mi casa y ahí
estaba ella, traía un vestidito negro unas medias negras de rombitos,
se había ido a peinar y a maquillar se veía bien buena, no
era precisamente una miss Universo, es mas bien delgada tiene bonitas piernas
y su busto es pequeño pero muy firme tiene el pelo largo y muy abundante,
pero sobre todo tiene un "no sé qué" que hace que
me ponga a mil. La invité a que pasara y se pusiera cómoda,
fui a la cocina y preparé un par de cubitas bien cargadas, fui a
la recámara para traer la videocámara, había pensado
en grabar el acontecimiento, ella al principio como que se sacó
de onda, pero luego vi como le brillaban los ojitos de pícara, encendí
el aparato y comencé a grabarla, se comenzó a mover provocativamente
como lo hacen las que bailan en los tabledance, acomodé la video
sobre la mesa, sin dejar de filmar, y la llevé hacia el sofá,
tengo una extraña fascinación por las piernas de las mujeres
y ella lo sabe, comencé a acariciárselas, fui subiendo poco
a poco mis manos por sus muslos hasta que llegué al medio de sus
piernas, le acaricié su rajita por encima de su tanga, la tomé
por la cintura e hice que se sentara encima de mí dándome
la espalda, así podía acariciarle sus senos más fácilmente
además de sentir su hermoso culito encima de mi verga que para entonces
ya estaba dura como un palo, se empezó a mover lentamente, movía
sus caderas en forma circular paseando sus ricas nalgas por encima de mi
polla, bajé mis manos hasta sus caderas y la detuve, empujé
sus nalgas hacia mí como queriendo penetrarla ahí mismo por
encima de la ropa, comencé a mover sus caderas hacia delante y hacia
atrás muy despacio pero con mucha fuerza casi con rencor, sentía
cómo me ardía la sangre no aguanté la llevé
hasta la recámara y violentamente le quité el vestido y las
bragas, le ordené que me sacara la verga para que me la mamara,
se arrodilló y me bajó la cremallera muy despacio sacó
mi verga y la empezó a acariciar con ambas manos mientras le daba
pequeños besitos, la detuve en seco y fui a la sala por mi bebida
y le pregunté:
-¿Tienes sed? - puse el vaso
encima de mi verga, ella me leyó la mente y me contestó que
sí, entonces vacié un poco de cuba encima de mi verga, a
lo que ella inmediatamente se dedicó a chuparme mientras me veía
a los ojos, es realmente increíble la forma en que nos acoplamos
tenemos los mismos gustos y las mismas depravaciones, tomé su pelo
con mi mano izquierda y con fuerza apreté su pelo retiré
su cabeza y vacié un poco más de cuba sobre mi verga y guiaba
sus movimientos con mi mano, de un trago bebí lo último que
quedaba en mi vaso y lo tiré encima de la cama para tener mi otra
mano libre, retiré la cabeza de ella y con mi mano derecha tomé
mi verga acerqué su cara y le di golpecitos con mi verga en toda
su cara pasé la punta de mi verga por sus labios para luego arremeter
con fuerza en su boca pero ahora con mis dos manos le tomaba el cabello
y apretándolo con mucha fuerza movía su cabeza para que entrara
y saliera mi duro palo, estuvimos así hasta que sentí que
me venía e inmediatamente me detuve no quería terminar todavía,
ella seguía de rodillas así que hice que gateara hasta el
borde de la cama de manera que quedara boca abajo sobre la cama y su culito
apuntado hacia mí, fui a ponerme un poco de lubricante me acordé
de la cámara de video, me la traje al cuarto la acomodé encima
de una silla y la conecté a la televisión de manera que pudiéramos
vernos mientras cogíamos, me puse atrás de ella y se la fui
metiendo muy lentamente de vez en cuando me detenía un momento para
que su culito se fuera acostumbrando, seguí metiéndosela
hasta que ya no le pudo entrar más, pero seguí empujando
como si quisiera partirla en dos, se la saqué también muy
lentamente y cuado estuvo casi totalmente afuera se la metí de un
golpe ella nada más alcanzó a quejarse un poco, volví
a sacársela muy lentamente y a metérsela de un solo golpe
con mucha fuerza, seguí repitiéndolo, se la sacaba despacio
y se la metía rápido y con mucha fuerza y al mismo tiempo
que le daba una que otra nalgada.
-¿Te gusta? - le pregunté.
No me contestó, realmente
no podía hablar muy bien, sólo abría la boca y cerraba
los ojos cuando se la metía con fuerza, me gusta mucho verle la
cara que pone cuando me la estoy cogiendo, es una mezcla de dolor y placer.
-¿Te gusta?- le volví
a repetir la pregunta.
-Sii iiii- apenas si se escuchó
su respuesta.
Deje de moverme y le seguí
preguntando
-¿Qué te gusta? ¿Te
gusta que te meta la verga por el culo?¿Qué es lo que te
gusta?-
-Tu vergaaaaaaaa- me contestó.
-Te gusta mi verga, ¿quieres
que te la siga metiendo?.
--Siiiiiiii-
-Dímelo, dime que quieres
que te la siga metiendo.
-Métemela por el culo, méteme
tu verga por el culo.
Volví a arremeter contra
su culo con rencor, se la metía con violencia sólo se escuchaba
el golpeteo de sus nalgas y uno que otro gemido, le seguí dando
hasta que casi me vengo, cambiamos de posición ahora la hice que
se acostara boca abajo sobre la cama le puse una almohada debajo de su
estomago de manera que quedara su culito levantado me acosté encima
de ella y se la metí de nuevo mientras le mordía una oreja
y le decía al oído lo caliente que me ponía el verla
así, completamente a mi merced y sometida a mis caprichos, comencé
a bombear cada vez más rápido la cama parecía que
se iba a desbaratar con tanto movimiento, esta vez ya no puede contenerme
más, estaba a punto de reventar.
-Me vengooooo, me vengoooooo-
-Siiiii papito, dámelos todos-
Empecé a descargarle toda
mi leche adentro de su culo, hasta que la ultima gota de leche que me salió
estuvo adentro de su culito.
Nos quedamos unos minutos en esa
posición, hasta que nos recuperamos un poco, la noche era joven
me di un baño rápido y me alisté para irnos a bailar,
pero esa es otra historia...