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Pajerito de mamá (3 - Final)
Amor filial- 2008-03-07 09:15:00
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Pajerito de mamá (3)

Mi madre siempre fue formal y reservada. Sin embargo poseía la increíble energía de una verdadera hembra. Muchas veces veía como los hombres se volteaban en la calle para contemplarla.

Recuerdo observarla un día mientras conducía en el auto, contemplaba los detalles de su rostro aniñado pero a su vez firme, sus pechos redondos, su amplia cadera, sus hermosos ojos grises. Cuando sintió que la miraba como enamorado, rapidamente su mirada se aflojó, sonrió y acarició mi cabeza...y me dijo "solamente vivimos momentos de amor, pero nunca te enamores, es el error mas grande que puedas cometer..". Otro mensaje, que en el momento no comprendía, pero que me indicarían de como ella iba llevando adelante los acontecimientos.

Ese verano nos fuimos unos días de vacaciones a la playa con mi prima, de algunos años mayor que yo. Hacía mucho calor y los tres parabamos en un pequeño departamento cerca del mar. Una mañana estabamos en la playa, mi madre, que estaba hermosa solo con una malla entera negra y el pelo recogido, fue hasta el mar. Mi prima se acerca diciendome "..la verdad que estoy muy feliz aquí con ustedes, nunca en mi vida me sentí tan bien, ..tu madre es muy buena y comprensiva conmigo....". Ahí intuí que algo estaba pasando entre ellas.

Mi prima era bastante bonita (salía a la familia), su adolescente exceso de hormonas le daban una redondez muy particular y femenina. Con el sol, el mar y la playa , se la veía muy excitada y alegre. Yo también estaba excitado. Iban juntas a cambiarse, al mar, y cuando volvían todas mojadas jugaban conmigo, me rodeaban y me empapaban, me daban besos. Mi pija se paraba, se reían y salían corriendo.

Esa noche, un rato después de acostarnos, escucho que alguien se mueve y se acerca a mi cama, creí que era mi madre. Pero en realidad era mi prima, que aún en la oscuridad, me dice: "no digas nada, quisiera hacerte algo que seguro que te va a gustar......" y así a oscuras, corrió las sábanas , tomo mi pija, la acarició un poco y despues se la puso en la boca "no hagas ruido ....", me dijo.

Por primera vez otra mujer me provocaba excitación. Su perfume y su piel joven, me hizo sentir diferente. Ella fue muy suave y lo hacía con mucho cariño. Pero pensé que era imposible que mi madre no se hubiese dado cuenta, ya que el departamento era demasiado pequeño, por lo que presentí al instante, que ella estaba detrás de todo esto.

Sentía a mi prima jadear caliente, y transmitir esa calentura de pendeja a mi verga. Noté que ella también se masturbaba mientras me chupaba la pija, por su pequeños quejidos. Cambiaba de mano para agarrarme la pija y cada vez sus manos estaban mas húmedas y había un olor cada vez mas fuerte a un flujo caliente y salado. Inclusive cuando puso su mano en mi boca , como para callarme, sentí su mano empapada y la chupé. Nunca pensé que una mujer podría tener tanto flujo. Después me enteraría el porqué.

No tardé demasiado más en acabar en su boca. Tragó mi semen con avidez. Ella se quedó unos segundo mas besando mi pija y me dijo "espero que te haya gustado.....". Nos dimos un cariñoso beso y se fue sigilosamente como vino. Entró al baño y aunque trató de disimular, se sentió como se hizo una terrible paja acabando con pequeños grititos ahogados.

A la mañana siguiente, disimulamos, pero estabamos todos mas cariñosos y juguetones y emprendimos el regreso. Cuando dejamos a mi prima en su casa, le conté a mi madre lo que había pasado y mis sospechas. Ella me dijo que mi prima era una muy buena chica y muy sensible, que salía a la familia y que debía ser bueno con ella.

Entonces se confesó que ya desde un tiempo atrás, mi prima le había estado contado de sus primeras menstruaciones, de cómo le crecían los pechos, y todas esas cosas de mujeres.

Dada la curiosidad de la niña, mi madre comenzó un día, a solas, a explicarle cosas del sexo. Iba notando, en la medida que avanzaba la conversación, como mi prima cada vez se excitaba mas. En un momento le dijo que que iba al baño y mi madre la siguió, y escuchó, tras la puerta, como se estaba haciendo una fuerte paja.

Cuando mi prima salió del baño, mi madre la esperaba en la puerta con una risa burlona. Mi prima toda colorada y avergonzada se puso a llorar sobre los pechos comprensivos de mi madre "mi amor, no te averguences, sos de la familia..." le dijo. Entonces comenzaron a hacerse compinches e inclusive, me dijo, llegaron a divertirse pajeandose juntas, mirando revistas e imaginando como se cogerían a los chicos modelos que mas les gustaban.

Fue así que mi madre comenzó a hablarle de mí , que era un chico muy bueno y respetuoso y que sería una buena oportunidad para que ella conociera como era una pija verdadera y yo, a su vez, podría conocer por primera vez a una mujer, ya que era muy retraído. Como era de la estirpe de la familia, supo que no tendría que insitir mucho para convencerla. Le explicó lo que tenía que hacer, con lujos de detalles.

Hasta aquí, si bien la perversidad de mi madre me seguía sorprendiendo, lo que mas me calentaba es que siempre superaba todas mis ideas. Me contó con lujos de detalles que también a mi prima, mientras fueron a cambiarse de mallas en la playa, le intrudujo unas "bolitas chinas". Son unas bolitas unidas por un hilo que se introducen en la vagina y en el ano. La obligó a estar todo el día con ellas encima, y cada vez que se movía y caminaba, ella las sentiría con placer y dolor en en ambos agujeros, provocandole una sensación de orgasmo interminable. Me dijo que mientras estaban en la playa debían ir continuamente al mar ya que la niña chorreaba flujo terriblemente, de la calentura. Es por ello que las veía tan excitadas en la playa y cuando jugueteaban conmigo.

Entonces me confesó que esa noche ella escuchó todo y que le dijo que mientras me chupaba la pija fuera sacandose despacio las bolitas. Ahí entendí porqué la sentí las manos tan mojada de mi prima.

Mi madré me confesó por supuesto que escuchó todo, se masturbó pensando como nosotros difrutabamos y durmió con mi prima con la mano en su concha prima mojada y saturada de placer.

"Es también conveniente también para vos", me dijo, "que vayas conociendo nuevas experiencias y no te quedes enganchado conmigo.....mi pajerito".

Todos los tabúes y falsas creencias fueron creados para dominarnos, desde tiempos inmemoriales, cargandonos de culpa por lo pecaminoso. Liberarnos de la culpa original, nos hace realmente libres.

Cuando volvimos de las pequeñas vacaciones, pensé que mi prima, indudablemente, era la hija de mi tío, del cual mi madre me había estado contando sus primeras experiencias. La historia comenzaba a cerrarme. Fue así que un día le pregunté a mi madre como había seguido su relación con el hermano. Ella veía que yo estaba entendiendo las cosas cada vez mas y ya entonces, me iría preparando otras sorpresas.

Me contó, un día a la mañana en mi cama (mientras hacíamos el ritual de pajearme delante de ella, con sus tetas al aire, mientras se cambiaba), que su relación con su hermano siempre fue muy buena y que se querían mucho.

Una vez cuando recién yo era muy pequeño, su hermano pasó a visitarla, estando ella sola conmigo. Estaba justo dándome de mamar. Ella sin ningún pudor siguió con la tarea. Me imagino la reacción de mi tío, contemplando los bellos pechos de mi madre, aún más hinchados por la leche maternal y con el esplendor de las mujeres después de dar a luz.

Luego de un rato, él se arrodilló frente a ella y sumamente excitado le pidió por favor que le dejara mamar también. Ella le ofreció el otro seno y los dos continuamos mamándola. Para mi madre la excitación fue tan grande que tuvo orgasmos contínuos sin parar. Mas aún cuando mi tío sacó su pija del pantalón y se empezó a masturbar de rodillas frente a ella, mientras succionaba sus tetas.

"Te gustan, no?..., siempre te gustaron mis tetas...y mas ahora llenas de leche". Mi tío seguía succionando y ella le dijo "vení quiero verte acabar como cuando te espiaba en el baño....te la hacías en tu pieza ó en el baño con las revistas, te acordas?, yo me volvía loca con ese semen que dejabas sin lavar".

Se levantaron, y fueron al baño, le hizo bajarse los pantalones frente a la pileta del baño y mi tío siguió pajeandose. Ella me seguía amamantandome de pie mientras acariaba el culo y los huevos de mi tío.

El acabó, como ella le dijo, dentro de la pileta, recostándose sobre los hombros de mi madre, contemplando sus pechos y a mí que seguía chupando. Su semen era muy blanco y espeso, y su pija, como me recalcó, bastante grande (a lo cual agregó, que yo iba por buen camino, para que no me ponga celoso)

En ese momento, no sé porqué, me imaginaba la situación y sentí un profundo cariño por mi tío. Acabé, como siempre, abundantemente sobre las sábanas. Mi madre, me dió un dulce beso en los labios y se fue diciendo que se le había hecho muy tarde. Yo me quedé dormido.

Quedé bastante excitado por lo que me había contado. Unos días después, no sé porqué, tuve la necesidad de llamar por teléfono a mi tío. Cuando atendió no supe que decirle, solo pude balbucear "hola... solo quería decirte que lo sé ...." y corté. Fue una actitud infantil, pero sentí que tenía que decírselo. Aunque lo volví a ver en reuniones familiares, ninguno dijo nada. Todo quedó ahí por varios meses.

Hasta que una vez vino a casa mi tío solo, "Hola, pasaba por aquí....para verte también a vos....".

No había nadie en casa, yo estaba estudiando , como siempre cuando volvía del colegio. Me puse un poco nervioso. El se dió cuenta y dulcemente me dijo despues de un rato "quedate tranquilo....yo también sé todo.....y es mejor así...aunque no te veo seguido yo también te quiero, como quiero a tu madre".

Tan fuerte fue la emoción de nuestra confesión, que nos abrazamos y nos caímos en el sillón, ambos reíamos y temblabamos. Nos sabíamos los dos, participantes de este increíble juego.

Sentí su fuerte perfume masculino, que me resultaba familiar y a su vez me atraía enormemente. Creo, porque aunque como él dijo, aunque no nos veíamos seguido, eramos de la misma estirpe y se sentía. Acariciaba mi pelo suavemente. Yo seguía temblando.

Casi enseguida entró mi madre, y como muy alegre por el encuentro, nos dio un largo beso en los labios a los dos. En ese momento, increiblemente mi temor se convirtió en excitación. Solo ella podía trasmitir eso con su increíble poder y a su vez controlarlo todo. Alejó todos los fantasmas de mi cabeza y me relajé.

Bueno, dijo, voy a darme una ducha. Ustedes quedense acá que yo ya vengo. Se desabrochó la camisa frente a nosotros, sonrió y se fue.

En ese momento pude notar la pija de mi tío parada debajo de su pantalón. Instintivamente, sentí la necesidad de acariciarla y de tan caliente comencé a respirar fuertemente, no podía creer lo que estaba sucediendo, nunca pensé que me podía calentar con un hombre. " Mi amor..." exclamó él....."cuanto estuve esperando este momento.....".

Mi excitación era cada vez mayor, no me podía controlar, no pude más y abrí el cierre y pude ver esa hermosa pija, grande como me había dicho mi madre , frente a mí. Confundido, y con la misma sensación como cuando chupaba a mi madre, comencé a chuparle la pija. Sentía una pasión inmensa por él.

Intuí a mi madre espiándonos y pajeandose, detrás de la puerta, entonces me arrodillé y chupé, para ella, esa cabeza roja y caliente. Pude comprobar por mi mismo lo espeso de su leche en mi boca. En ese momento, sin haberme tocado, también yo tenía el pantalón todo mojado, había acabado debido a mi terrible calentura.

Cuando terminé, y aún respirando fuertemente, sentí las suaves manos de mi madre en mis hombros. Ella estaba cubierta con un toallón blanco grande. Dulcemente lo pasó por toda mi cara transpirada y colorada, conteniendome con su gracia infinita.

Abrió el toallón y me abrazó fuerte. Sentí toda su desnudez, su olor, su perfume celestial. Nos quedamos un rato como sollozando, alegres y confundidos, en silencio.

No quise preguntarle, pero seguro que lo que había pasado con mi tío, fue también prolijamente planeado por ella, como lo hizo con mi prima, hasta los mínimos detalles. Pero ya no me importaba.

Epilogo.

Desde entonces ya no tuvimos otros encuentros con mi madre. Y nada fue como antes. Creo que entendimos que nos habíamos dado todo y que ya era tiempo de que comenzara a buscar nuevas experiencias yo solo.

Y desde entonces, vivo buscando insaciablemente nuevas sensaciones tanto con mujeres como con hombres, de múltiples formas y edades. Que seguro, a ella, la complacerían y excitarían, tanto como a mí. Cuidandome, por supuesto, de no enamorarme, como ella me había indicado.

Gracias a su lecciones, disfruté del sexo sin tabúes ni complejos, solo guiado por la pasión. Aunque siempre, y aún después de tantos años, lo que me verdaderamente me impulsa, es que siempre imagino que ella está detrás de las puertas espiándome y toda húmeda, masturbándose, compartiendo mis secretos mas íntimos, como tanto le gustaba.

Pero mi secreto mas guardado, es que todo lo que hago es porque realmente solo deseo que algún día, me sorprenda y salga ella detrás de una puerta, me abrace nuevamente sobre sus cálidos y jóvenes pechos, y con su dulzura inconmensurable me diga " mi amor, mi pajerito......estuviste muy bien, yo también lo he disfrutado".

Y por fin, todo vuelva a la normalidad.

FIN

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