El regreso a nuestra Ciudad, el domingo después del desayuno,
veníamos, comentando, nuestra aventura, yo me sentía ya como parte de ese
hombre, bueno hasta viejas le conseguí, antes de llegar a nuestro destino, como
su auto era bastante amplio, se me antojo darle una buena mamada, así que
mientras el manejaba, escuchando una canción de Joaquín Sabina (princesa)..., le
bajé la bragueta del pantalón, saque su pito, medio adormilado y se lo empecé a
mamar, subía y bajaba, le daba besitos alrededor, le exprimía sus bolas, y el me
dijo ya sacaste boleto... se metió en un caminillo que desemboca a un
riachuelito, tan típicos del estado, no había nadie, entonces, nos bajamos del
carro y en la parte de la cajuela me sentó, yo puse mis pies en la defensa,
abriéndome de piernas, esperando el embate de mi rey, el me la dejo ir un poco
rápido y a pesar que ya me estaba acostumbrando a su enormidad, todavía me dolió
un poco, le rodee con mis piernas su cintura y el me daba unos empujones
rápidos, yo desde que me puso el cabezón en mi panocha, ya me estaba viniendo,
me limo solo un rato y empezó a venirse, yo satisfecha pero ya mal acostumbrada
a buena carne, le dije que paso?... por que tan rápido papito... me dijo... mira
hoy es domingo y en mi casa me esperan y también tengo que cumplir.
Yo un poco enojada, me puse mis calzones y le dije vamonos
pues, en lo que restaba del camino, me hablo de su esposa que yo, ya conocía,
pero nunca le había puesto especial atención y me pregunto... deseas continuar
con esto, volviéndome a hacer la importante, le dije déjame pensarlo, cuando
llegamos a las afueras de la ciudad, me dijo toma un taxi y me hablas cuando
decidas, esperamos a que llegar un taxi el le hizo la parada, me subió, pago y
me lanzo un beso, no se en ese momento me sentí triste, como que nunca lo
volvería a ver.
Llegue a mi casa, les platique a mis padres, pura mentiras
del supuesto viaje con mi profesora, les di sus regalitos y todos contentos, por
la tarde toda la familia fuimos, al parque de La Choca, a dar un paseo, pero yo
me sentía melancólica, ahora se que me había enamorado.
Quise llama ese mismo Domingo, para decirle que seria suya
para siempre, pero no pude conseguir el teléfono de su casa, lo que hice a
primera hora el día lunes, pero la pesada de su secretaria me informo que el
Ing. se encontraba, en reuniones y así me trajo todo el pinche día, al llegar a
mi casa después de la escuela, había un enorme ramo de rosas rojas y una
tarjetita que solo decía "Muñeca", al otro día yo me pare temprano, para
arreglarme estupendamente, teniendo toda la intención de ir a su oficina, cuya
dirección la encontré en una tarjeta que tenia mi papá, al llegar a la oficina,
toque la puerta normalmente abrí y en el primer despacho no había nadie, solo un
escritorio vació y una grabadora, con música un poco alta, la puerta del segundo
despacho estaba entre-cerrada y se oían unos murmullos, me fui acercando
despacito y sintiendo de nuevo ese piquete en mi estomago, pensando mil cosas,
al observar por la abertura de la puerta, habían 2 mujeres cachondeandose entre
ellas, una estaba lamiéndole la verija a la otra, me asombre un poco ya que la
que estaba sentada sobre el escritorio tenia un biscocho súper peludo, le
recorrían los pelos hasta el ombligo, la otra que estaba de espaldas era delgada
y tenia su falda levantada metiéndose mano, ella sola, solo se escuchaban
quejidos muy bajitos, como mmmh... haoo.. ufff..., yo como iba de pantalones
vaqueros, solo alcance a meterme la mano entre las piernas y las apretaba,
sobandome por encima, al ratito, pues no sabia cuanto tiempo llevaban estas
cabronas, a la que se estaban chupando, se empezó a venir jalando a la otra del
pelo hacia su panocha, haa... haa... rico...hum, me vengo, patita...me vengo...,
yo por mi parte ya me les había adelantado y estaba toda encharcada dentro de
mis pantalones, así como entre, salí al corredor del edificio y busque los
baños, me metí y me limpie, estaba súper empapada, me lave las manos y me puse
un poco de loción y regrese, cuando estaba por entrar, iba saliendo, la
flaquita, diciéndole, nos vemos manita, a la hora de comer, chao, la vi de
frente y tenia una sonrisota de oreja a oreja, al entrar, ya estaba la mamona en
el escritorio, retocándose el maquillaje, siii... diga..., disculpe vengo a
buscar al Ing. García, su nombreee... la Srita. Tobon, haa... mire el Ing. salió
a supervisar unos trabajos, a las plataformas de la sonda de Campeche (complejo
petrolero del Golfo de México) y no regresa hasta posiblemente el fin de
semana...chin, bueno, si se comunica dígale que lo estoy buscando, urgentemente,
gracias, compermiso, ahh se me olvidaba, que concha tan peluda tiene usted,
provecho...
Me aleje cerrando la puerta, pasaron los días y yo diario,
llamaba a su oficina, nunca estuvo.
A la siguiente semana, mis papas fueron invitados a unos
quince años en un restaurante jardín de la localidad, al ver la invitación,
decía Padrinos Ing. ¿?. García y Sra., le dije a mi papa si podía acompañarlos y
me dijeron que si, el día de la fiesta me puse radiante un vestido vaporoso y un
juego de lencería rozadito y zapatillas bajitas. Desde que llegamos estaba como
loca buscando a mi amor, pero no estaba, solo encontré a la Sra. García...
escuche que el Ing., estaba por llegar ya que como hubo mal tiempo, en el Golfo
de México el helicóptero de PEMEX se había retrazado, aquí es menester que les
describa a la Sra. García...
La Sra. García.
Mujer alta mas de 1.70 cara angulosa y firme una belleza
exquisita, blanca, ojos moros, boca grande y pulposa, pelo lacio negro agarrado
en una trenza que le llegaba a la cintura, pechos grandes, cintura pequeñísima y
un trasero bestial, parecía una yegua potrancona, vestía un vestido completo de
satín plateado y lo que le resaltaba era un collar de diamantes, yo me sentí un
poco acomplejada al verla era un señoron de mujer, elegante y con un andar
cadencioso, la mayoría de los hombres, solo la miraban de reojo y con mucho
respeto, la saludaban, tenia una sonrisa encantadora iba acompañada de 2 niños,
el mas grande era copia al carbón de su padre, pero en jovencito como de 10 años
y un pequeñín que siempre andaba corriendo, mas bien parecido a su madre, ya
había empezado la fiesta cuando llego el Ing. García. Vestido con un tuxedo de,
ahora si que de saco blanco (ya me alburee solita) y pantalón negro, con zapatos
de charol, se parecía al 007 de las películas, a lo lejos vi que abrazo a sus
compadres y le dio una esclava de oro a la quinceañera y como es tradición en
esos bailes, empezaron a bailar el vals, primero el papa, que era un Sr.
Chaparrito y pelón, y después le paso la pareja al padrino, el con mas tablas en
el asunto, se deslizaba por la pista, como grandes bailarines, la quinceañera
nada mas lo veía hasta con la boca abierta, hasta parecía que se le iba a caer
la baba, después del vals, y los bailables con los chambelanes, empezó el baile,
yo me vi asediada de muchachos que querían bailar conmigo, escogí al mas guapito
y me puse a bailar, como no queriendo la cosa, bailando, bailando, llegue hasta
enfrente de la mesa de honor, y le lanzaba miradas al Sr. García, que ni me
pelaba ya que estaba charlando con su compadre, yo hasta me movía mas para
llamar su atención, pero nada, la que sonreía divertida era la Sra. García,
cuando termino la pieza, me dirigí a mi mesa, viendo como la Sra. García se
dirigía a los baños e inmediatamente no se por que la seguí, ya estando en el
tocador ella se retocaba el maquillaje y yo también fingí que hacia lo mismo,
tratando de hacerle platica...hola Sra... que elegante esta usted, gracias
mi’ja, me contesto con una voz profunda, como la de Chabela Vargas, que me causo
escalofríos, al salir del baño, ella me jalo suavemente de un brazo y me dijo
acompáñame a dar un paseo por el jardín, yo accedí con una sonrisa nerviosa,
caminado a su paso lento me dijo... mi’ja, estas bien bonita, yo se que mi
marido no tiene malos gustos...hee¡¡¡, esas palabras me sonaron como bomba,
sentí que se me subían los colores, quería correr, pero ella con su mano en mi
brazo me seguía jalando suavemente, el jardín estaba muy concurrido y ella me
decía, sigue sonriendo, mientras saludaba a otras personas de la fiesta,
caminando me dijo mira nena, yo se todo lo que mi marido hace y con quien lo
hace y no me extraña que, estés loquita por el, pero... aquí yo soy su esposa,
así que no hagas tantos alardeos, ya que la gente no es tonta y la única que
podría salir perjudicada eres tu, compórtate a la altura de las circunstancias,
chance y al rato bailes con el, necesitamos hablar mas largo y tendido, un día
de estos me llamas para tomar un refresco, Ok. Yo no sabia que decir, estaba
totalmente desarmada, a lo lejos vimos como el Sr. García, jugaba con sus hijos
del otro lado del jardín, ella me despidió diciendo... ya vez... se ve bonito
nuestro hombre, el nos hace feliz, no lo defraudemos y se alejo acercándose a
ellos.
Yo tenia muchos sentimientos encontrados en ese momento y muy
confundida regrese a la mesa de mis padres, me tome un sorbo robado a la copa de
mi padre que estaba bailando, tratando de digerir todo aquello, que estaba
pasando.
La fiesta siguió, en una ocasión vi como bailaban, ellos y
definitivamente hacían buena pareja, además de ser estupendos bailadores, al
rato el Sr. García vino a nuestra mesa a saludar a mi padre y a preguntarle como
iba lo del proyecto que el le había conseguido, mi padre le dijo que ya estaban
por darle la concesión y que todo marchaba muy bien, mi mama se hacia la occisa,
viendo para otra parte, entonces le dijo, me permite bailar con su hija, a lo
que mi padre, dijo que con mucho gusto, mi hermana que nos acompañaba también,
se paro como resorte, lo agarro de la mano y lo jalo a la pista, el solo me miro
y yo me agache, estuvo bailando con mi hermana música tropical y como les
comente en mi primer relato, que también estaba nalgona, se movía como loca,
para provocarlo, el solo sonreía, cuando el conjunto cambio el ritmo a música
mas romántica el la tomo de la mano y la llevo a la mesa y me dijo, me haría el
favor de bailar conmigo esta pieza, yo vi a mi padre como pidiendo permiso y el
asentó solo con su cabeza, yo me pare a bailar y me tomo muy delicado, bailamos
una tanda completa, de vez en cuando veía hacia la mesa de honor y me topaba con
la cómplice mirada de la Sra. García, el inigualable olor a channel de hombre y
su sola presencia hizo que se me mojaran las pantaletas, quería besarlo,
abrazarlo pero no debía hacerlo, el me dijo estas hermosa, me hablas la semana
entrante?... yo le conteste, sabes...quiero ser tuya para siempre, llenándose
mis ojos de lagrimas de alegría, el saco su pañuelo y me lo regalo.
Así entrada la madrugada, termino el baile y todos nos
retiramos, a nuestras respectivas casas. El lunes por la mañana, mi Papa me dio
un aventón a la escuela y en el camino, como las calles de mi ciudad no son muy
anchas, se nos emparejo una camioneta y me gritaron...América... yo al volver la
cabeza vi que era la Sra. García que me hacia señas, como estaba muy cerca de la
escuela, le dije a mi papa que ahí me dejara, al bajarme me llamo hacia su
camioneta y me dijo, vas a la escuela?... le dije si, a que hora sales, como a
las 2 de la tarde, me aceptas una invitación a comer?... yo dudando un poco le
dije, si por supuesto, entonces paso por ti como a las 2, esta bien?...si, esta
bien..., al llegar a la escuela le llame por teléfono a mi mama, que iba a
llegar tarde por que iba a hacer un trabajo con unos amigos a la biblioteca y
que iba a llegar tarde, que luego le llamaba para decirle donde estaba.
Toda la mañana no di pie con bola... estaba como ida, me
preguntaban y yo ni sabia que contestar... hasta que dieron las 2 de la tarde,
al salir de la escuela, vi como ella me hacia señas desde el otro lado de la
calle, me despedí de mis amigas y fui con ella, venia con los niños, que los
había acabado de recoger también de la escuela... me dijo, mira vamos a dejar a
los niños con mi mama y nos vamos, esta bien?...solo alcance a decirle esta
bien, dejamos a los niños en casa de sus padres y al bajarse ella a dejarlos vi
que traía un vestido, algo pegado de color rojo que le resaltaban mucho sus
figuras, al subirme me dijo, que te parece si para estar mas a gusto, comemos en
mi casa, ya que en los restaurantes, no siempre se puede hablar, ya que las
paredes oyen, le comente... me parece perfecto.
Al llegar a su casa, en una zona exclusiva de la ciudad, me
invito a pasar a su jardín y le ordeno a la servidumbre que nos sirvieran ahí la
comida, ella me pregunto, gustas tomar algo, yo media sacada de onda le dije, si
una limonada, ella respondió divertida, como limonada, con este calor apenas
unas cervezas para refrescarnos, esta bien alcance a decir, nos sirvieron la
comida y mas cerveza, platicamos de tontera y media, pero lo que mas me gusto es
que me hizo sentir muy bien, como si nos conociéramos de muchos años.
Al terminar la comida le ordeno a la servidumbre que eran 2
muchachas, que tenían la tarde libre y que cerraran con llave la puerta
principal, ellas le dijeron gracias señora y se retiraron, entramos a la sala de
su casa y le pedí el teléfono, para reportarme con mis padres, y todo seguía muy
bien, ella me soltó otra bomba, oye no te pone cachonda este calor, le dije
tímidamente si... un poco, vente mi’ja, te voy a enseñar unos juguetitos que ya
sabes quien me los a traído y nos dirigimos a su alcoba, era una alcoba, enorme,
con espejo en los closet y una gran luna en el tocador, la cama king size donde
acerté a sentarme, ella se dirigió al closet y saco una maletita, y empezó a
sacar una colección de consoladores, de todo tipo de colores y sabores, que
hubieran hecho la delicia de cualquier mujer, había algunos que ni conocía en
aquel tiempo, como bolas chinas, unos de doble pinga, pero la que me asombro mas
era uno que terminaba por los dos extremos en cabeza de verga, me dijo quieres
jugar conmigo, yo no salia de mi asombro y con alegria le dije, vamos a hacer
ahora cornudo a nuestro macho?...y nos empezamos a reír,
Ella tomando la iniciativa empezó a desnudarme suavemente y
me recorría sus uñas largas por mi cuello y pecho, esto me provocaba que me
pusiera chinita, pero no me quise quedar atrás y también empecé a acariciar sus
tremendas chiches, que ya tenían el pezón bien paradito, se los empecé a besar y
luego a chupárselos, ella me decía así...así...mas fuerte, huyy que rico, oye
tienes alguna experiencia les...? no le dije, pues lo haces muy naturalito,
mi’ja, nos desnudamos una a otra con mucha calma, tocándonos a cada paso que
seguíamos, cuando quedamos desnudas, ella trajo una botella de aceite de cuerpo
y me empezó a untar el mismo en mi también grande trasero, yo hacia lo mismo con
ella, hasta que quedamos brillantes, ella me puso en cuatro patas, ala orilla de
la cama y ella abajo empezó a darme unas mamadas largas que se prolongaban desde
mi ano hasta la punta de mi clítoris, yo me sentía flotando y empecé a segregar
mis jugos, que ella se tragaba o me los embarraba mas, con una lengua experta,
que mientras la cabeza iba de arriba abajo la lengua, ella la jugaba de lado a
lado, delicioso, ni con su mismo marido, con todo y su enorme verga, había
tenido esa sensación y me vine como loca, gritando, ya...ya...ya...eres
tremenda, como me haces venir, ya...ya...aho...aho...para que me muero, y así
fue.
Por unos segundos, sentí que me moría, que me alejaba de este
mundo, al recobrar el sentido de las cosas, ella se fue retirando un poco,
tomando un consolador de tamaño equiparable a la verga de su marido y poniéndole
aceite, me dijo métemelo despacito, si... yo lo agarre y por accidente lo puse a
vibrar, cuando se lo coloque arriba del clítoris, ella pego un brinquito y me
dijo, si... así.. esta perfecto, era un espectáculo solo verle ese pánochon, que
curiosamente no estaba depilado, pero si bien delineado, y arreglado, como si
hubiera ido al salón de belleza, en medio de sus poderosas piernas, así empecé a
meterle con movimientos circulares, el consolador, cosa que a ella le hacia dar
pequeños brinquitos, hasta que se la metí, toda empezando el movimiento de mete
saca y al sacarlo, salia escurriendo en sus jugos, yo me acerque y le empecé a
chupar su clítoris, haciéndola gozar eternidades, como queriéndole pagar, lo que
ella me había hecho sentir a mi, se vino a torrentes, solo pujando un poco, le
saque lentamente el consolador y ella se incorporo se puso en cuatro patas y
alcanzo con su mano, un consolador doble, o sea uno con 2 pitos en la misma
dirección, se metió uno en la panocha bien jugosa y me dijo el otro acomódamelo
en el culo, cuando me levante nunca había visto tremendo panorama, unas nalgas
blancas enormes y sin una gota de celulitis, firmes, (creo que fue la única vez
que quise ser hombre), tome un poco de aceite de la botella y le deje ir un
chorrito, ella como que me guiño con el ojo del culo y le metí poco a poco la
otra parte del consolador, ella me dijo, échate para acá y yo le acerque mi
culo, ella con una gran agilidad tomo la tira de bolas chinas y me las fue
metiendo una a una por el culo, cuando me metió la primera, me dijo, se ve que
ese cabron, ya anduvo, por aquí verdad, yo le dije si pero no mucho, así
estuvimos como media hora, yo atracándole por el culo y biscocho el consolador y
ella metiéndome las bolas chinas de diferentes tamaños y cuando estaba todo el
juego adentro, me la sacaba de un tirón provocándome grandes orgasmos, me dijo
mira para cerrar con broche de oro, vamos a cogernos solitas, y me enseño el
consolador que terminaba por sus 2 extremos en cabeza de verga, nos pusimos en
cuatro patas, nalgas contra nalgas,(modestia aparte, este era un espectáculo que
cualquier mortal hubiera querido ver en ese momento), ella por abajo me paso un
extremo del consolador y ella tomaba el otro, nos lo metimos casi al mismo
tiempo y empezamos a recular, nos tomo unos segundos para sincronizarnos ya que
al principio yo empujaba y se la dejaba ir mas o ella hacia lo mismo conmigo y
no nos acomodábamos, pero pasando esto tomamos un ritmo, que en cada embestida,
nos sacábamos un orgasmo, en el ultimo reculeo nos juntamos lo mas pegadas a
nuestras enormes nalgas y nos venimos como locas, diciendo incoherencias, y nos
desmadejamos en la cama, así estuvimos un rato solo oyendo nuestras
respiraciones que se iban calmando, ella se levanto muy suavemente sacándonos,
el consolador, me dijo mi’ja te vente a bañar conmigo, yo muy feliz, me levante
y agarradas de la mano, nos metimos al baño, ella me baño a mi y yo a ella,
acariciándonos, muy suavemente, ella me dijo, te gustaría que cogiéramos, los
tres?, le conteste hay eso seria lo máximo... pero déjame serte sincera, tu me
has hecho venir mas que el, no se que me pasa, nunca me sentí tan atraída hacia
una mujer, es un nuevo sentimiento descubierto, del hombre lo entiendo, pero de
ti en verdad que me siento muy extraña, pero muy bien, ella solo me beso con un
beso diferente, no como los besos toscos de su esposo, sino con una suavidad
total.
Cuando nos terminamos de bañar y secarnos, ella me empezó a
enseñar, los tratamientos de belleza, que debería empezar a usar desde joven
para cuidarme, en eso sonó el teléfono, ella contesto, si mi amor me acabo de
bañar, pasa por los niños con mi mama y llévalos a cenar a algún restaurante,
por que yo he tenido una tarde muy agitada y quiero descansar... bye.
Al colgar el teléfono no pudimos aguantarnos la risa y nos
miramos con complicidad, me dijo anda toma un taxi, que me dejaste muerta, o
prefieres quedarte aquí?...le dije no me tengo que ir a casa, me vestí me dio un
largo beso y me despidió en la puerta mientras me subía a un taxi, rumbo a mi
casa.
Cuando llegue a mi casa, le dije a mi mama que me sentía un
poco mal y solo alcance a llegar a mi cama, para quedarme dormida así vestida,
hasta el otro día.
Espero que les halla gustado y seguiré con NUESTRA
HISTORIA.
Besos
América