TusRelatosCalientes.com
MENU

  Inicio 
  Relatos  
  Relatos TOP 100  
  Envia tu relato


ESTADISTICAS
Cantidad de relatos: 14048
Usuario(s) en linea: 8

RELATOS POR CATEGORIA

WEBS AMIGAS
  1. Galerias Gratis
  2. Videos de Sexo
  3. Diosas en la red
  4. Sexo Gratis

BUSCADOR

RELATOS MAS LEIDOS
ESTE APARTADO ESTA FUERA DE SERVICIO

Mi vecindario (3)
Orgías- 2008-03-07 09:14:57
Visitas: 33
0

Mi vecindario 3

Continuando con lo que les conté en mi vecindario 2, Cinthia me había prometido una gran sorpresa, bueno seria difícil después de haber cogido con la chela, any, Jorge, Don Humberto y la misma Cinthia todo en una sola semana.

Pero los días pasaron con una extraña rutina, como estudiaba en aquel tiempo, llegaba a la casa, me cambiaba almorzaba ayudaba en la casa y luego siempre como a las 3 o 4 de la tarde me iba a la casa de la chela para coger con ella y con Any, a veces estaba Jorge o Cinthia, pero el viernes un pequeño giro dio vuelta mis creencias de que solo Don Humberto y Cinthia estaban metidos de su familia en estas fantásticas orgías familiares, estaba en lo mejor Graciela estaba montando sobre mi verga la cual hundía con facilidad en su dilatado culito y mientras Don Humberto quien había llegado temprano del trabajo cogía a Cinthia de una manera fantástica, mientras esta a la vez chupaba con delicadeza y hasta con amor la concha de Any, una voz interrumpió la sesión de sexo desenfrenado.

Sabia que estarías acá, estas chiquillas te mataran algún día, te exigen demasiado – escuche decir, mi sorpresa fue mayúscula cuando vi a la esposa de Don Humberto, la señora Cristina quien a sus cuarenta años mostraba un cuerpo espectacular, una piel canela que brillaba con sus pechos poco caídos y una cintura y cadera que seria la envidia de cualquier chica de la mitad de su edad, su rostro es atractivo y sus muslos gruesos y bien torneados, ella había sido muy popular incluso fue como señorita de su pueblo en el sur cuando era joven.

- ahh es que son estas cipotas que les encanta que les den y me llamaron que nos reuniríamos hoy. – le contesto Don Humberto.

Cristina tenia a su lado a Margarita su hija menor quien no se inmuta mucho el ver a tanta gente desnuda frente a ella a pesar de sus años, margarita salió a llamar a su hermana por orden de su madre en la casa de enfrente. Nosotros paramos la faena para ver a la señora Cristina empezar a desnudarse frente a nosotros. Ver aquel portento de mujer hizo que mi miembro estuviera a punto de explotar en el coño de la chela quien al notarlo me dijo – se ve que quieres con ella, vamos veamos lo que puedes hacer con dos mujeres –

La idea de un trío con dos mujeres mayores me excito por completo, nada podía ser mejor, me dispuse de inmediato y me abalance sobre Cristina que se dejo hacer por completo por mis caricias. Se sentó sobre un sofá, comencé acariciando y chupando sus senos cuales estaban algo duritos, pero sus pezones eran unas piedras bien duros, ella gemía y comenzó acariciarme el cuerpo el cabello la espalda, esta mujer si que sabia como acariciar a un hombre.

Decidí bajar hasta su rajadura pero ella me detuvo y le pidió a la chela que le prestara su cama, esta accedió siempre y cuando ella tuviera parte, así dejamos solo en el cuarto a Any quien recibía la lengua de Don Humberto quien ya se estaba corriendo en la concha de su hija Cinthia.

Me acosté boca arriba para recibir la concha de Cristina mientras hacíamos el 69, ella chupaba mi verga primero me la sacudió un poco chocándola contra su boca, luego comenzó un leve masaje sobre mi glande haciéndome delirar de placer, poco a poco su boca comenzó a tragar mi pene y en instante lo succionaba de una manera que nadie me lo había hecho jamas.

- Así chúpeme la verga, le gusta verdad señora Cristina – le murmuraba mientras tragaba todos sus líquidos que emanaban con abundancia de su concha, ella también me animaba diciendo – vamos chico, chupa esta conchita te la doy toda para que la mames haceme gozar -

Pronto comencé a sentir la lengua de la chela juntarse a la de Cristina quienes revisaban con ellas de lado a lado a mi verga que estaba a punto de reventar.

Me detuve sabia que era hora de metérsela, la coloque en cuatro patas quedando ella de frente a la chela con quien se besaba apasionadamente y poco a poco se acomodaron para hacer el 69 mientras yo introducía mi capullo en su cuevita.

Ay, ay, ayyyy, que rico, ay Ale dale, dale duro que me gusta, podes pegarle a mis nalgas si quieres – yo no me hice de esperar comencé a darle nalgadas suaves al principio pero a medida que mis embestidas subían de velocidad así lo hacia con la fuerza que le ponía a las nalgadas en aquel hermoso culo, de pronto escuche una voz frente a mi que dijo – Mama para que me llamaba – Guaooo dije en mi mente esto no podía ser era Ary la hija mas socada (presumida) de la tres, de cuerpo delgado y de un metro y medio, era una chiquilla con un cuerpo acorde a su edad, pero su rostro es hermoso y unas nalguitas paraditas que tiene para encantar a cualquiera sus senos pequeños pero bien formados y su piel blanca como el resto de su familia, a excepción de la madre que es la mas canela. Y yo estaba allí cogiéndome a su madre enfrente de ella. Ary al verme se sorprendió, me sonrío y dijo – ahh por esto me llamaba Ale ya se unió al grupo. –

- si y me esta cogiendo bien rico, te gustaría estar con nosotros – le pregunto, y yo claro rogaba porque fuera así, ella acepto y comenzó a desnudarse. La chela le dijo que le alegraba que volviera al grupo de nuevo.

La Graciela se retiro del grupo al escuchar a Cinthia llamarla para unirse a ella y Any quienes ya habían acabado con las municiones de Don Humberto.

Yo por mi parte seguí con las embestidas a la Cristina. Me detuve un momento para sentir las chupadas que le proporcionaban ahora Cristina y Ary a mi verga quienes la dejaban brillante como nunca. Cristina me acostó boca arriba y se sentó en mi boca para seguir chupando, Ary se sentó lentamente para amoldarse a mi tolete, cabalgo mi miembro con fuerza sin piedad podía sentir como jineteaba como todo una profesional mi verga, era obvio que Don Humberto y Jorge habían hecho un buen trabajo en ella, estuvimos por casi una hora cogiendo entre los tres cabalgándolas a ambas pero cuando sentía que iba a acabar siempre la señora Cristina era quien ponía su concha para que yo me vaciara en su interior y Ary no corriera riesgo de embarazo.

Es una buena madre - decía para mí mismo - jajaja –

Me corrí tres veces siempre en la concha de Cristina y una vez en sus bocas en especial de la de Ary quien me confeso que yo le gustaba para novio y claro yo le correspondí con un beso en su boca.

Les pedí que me limpiaran la verga de los líquidos seminales que me quedaban colgando y de sus salivas, pero Cristina sonríe y llama a su hija Margarita quien había visto toda la faena sin perderse el menor detalle.

Límpiasela a Ale como lo haces con tu papa – le invito Cristina a su hija, mientras Ary le animaba también.

Enseguida pero tímidamente Margarita se me acerca y toma mi pene con su manito, se la lleva a la boca y me hace una rica chupada de niña inexperta, me encanto la ternura con que lo hacia, no tiene mucha experiencia pero la guíe un poco y llego a tragarse mi glande casi por completo, la niña definitivamente prometía.

Termino dejando mi verga brillando como nunca y yo se lo agradecí con un beso en su boca que se prolongo por un par de minutos, ella no besaba bien al principio pero aprendió rápidamente.

Quedamos los tres tirados en la cama, estuvimos descansando unos minutos, Margarita se sentó en el suelo a esperar que nos levantáramos, mientras que en el otro cuarto ya descansaban los cuatro compañeros de orgías, Don Humberto y Cinthia se ponían su ropa para irse con Cristina, Ary y Margarita para su casa, yo para la mía, aunque la noche la pasaría en la casa de Cristina por invitación de ella para mí. Lo cual agrada a sus hijas. Mientras la chela y Any quedaron durmiendo una siesta.

Seguramente despertarían cuando sus hijos pequeños regresaran de la escuela.

Pasaron unas horas y fui a la casa de Cristina pues la excusa era que les iba a enseñar matemáticas a sus hijas y en mi casa lo vieron normal, humildemente soy bueno en esa materia, así que me fui después de la cena, estuvimos casi una hora reunidos platicando de los sucesos de la tarde y de la sorpresa que me lleve con ellas, Don Humberto estaba algo agotado y nos dejo a solas a sus tres hijas, Cristina su mujer y a su hijo Nafi así que seguimos un rato y nos fuimos al cuarto de las cipotas, Nafi tomo a su hermana Cinthia para que se la chupara. Al verlos pense – he ahí porque el chiquillo cela a sus hermanas. –

Nafi no tardo mucho en metérsela por el culo a Cinthia, yo recibía las chupadas de la señora Cristina y de Margarita, mientras chupaba la concha de la hermosa Ary quien fue la primera en cabalgar mi verga, lo hacia con mucho ahínco y emoción se corrió en pocos minutos, y enseguida cambio de puesto dejando mi verga a disposición de su madre, quien la recibió con igual emoción, ambas me cabalgaron durante algunos minutos, yo estaba dispuesto a tener faena toda la noche por lo cual me aguantaba para no correrme, fue increíble estar cogiendo con ellas dos y luego con Cinthia, Margarita como es muy joven solo chupa los paquetes de los hombres, cuando me vine por primera vez esa noche fue en su boca, la cual recibió los besos de sus hermanas Cinthia y Ary para compartir la leche. Nafi se vino en el coño de Cinthia. Ary sin embargo no se deja de su hermano, pues eso la corta (incomoda un poco) al igual Nafi no lo hace con su madre por la misma razón.

Nafi se corrió dos veces mas en sus bocas, y yo quise seguir pero Cristina me dijo que era muy noche y que las niñas tenían que ir a dormir.

Pero yo aun tengo ganas y mucha leche que darles a ellas – le recrimine.

No te preocupes para eso estoy yo – me contesto y me condujo a su cuarto, su marido durmió en otro cuarto, de esta forma ella y yo quedamos solo para hacerlo.

La tome de la cintura y comenzamos a abrazarnos, chupe sus senos, su vagina, hice que se corriera mojándome la cara con sus jugos. Luego cabalgo de una forma estupenda mi verga haciéndome acabar dentro de ella, tuvo otro orgasmo al sentir como la llenaba con mi leche. Nos quedamos quietos un rato.

Cristina – le gustaría hacerlo otra vez – me pregunto, su petición hizo que mi miembro sacara sus fuerzas a relucir.

Claro si me permite un regalito – le respondí. – si me deja metérsela por el culo. –

Cristina – nunca lo he hecho por allí, me puede doler – le asegure que si le llegaba a doler o a desagradar lo dejaríamos para después, accedió enseguida, trajo de su tocador una crema, al principio se la metí en su rica concha, coloque sus piernas en mis hombros y la embestí por interminables minutos.

- Te gusta verdad, sos una puta completa, solo en coger pensas – le dije mientras se la metí con fuerza.

- es que mi marido de hace tiempo no me la mete, por eso lo necesito, te necesito tito, quédese conmigo –

Sus ruegos me pusieron calientes, aquella mujer quería que yo hiciera los quehaceres de su marido en la cama, así que decidí darle una nueva experiencia, comencé a lamer su culito y su ano, ella se retorcía de placer, le unte un poco de crema en su ano y le introduje un dedo, luego fueron dos y a los quince minutos ya eran tres, su cuerpo acepto mis dedos con rapidez y cada vez los metía y sacaba mas rápido.

Deje mi labor y vi en su mirada un ruego departe de Cristina para ser penetrada, yo no me hice de rogar, tome mi miembro y la embestí con fuerza, teniendo a mi nueva mujer acostada de lado y su culito a mi disposición, mi glande se introdujo lentamente, luego la mitad de mi verga me detuve para ver sus gestos de dolor y de placer, cerraba sus ojos y gemía suavemente – ayyyy, ayyyy, que rico, con razón le gusta a la cipotas esto, es bien rico, ayy dale mi amor, dale mi amor, que rico rómpeme el culo –

Eso me excitaba y comencé el mete y saca hasta que mi verga se introducía por completa en ese rico y apretado ano que termino por exprimirme toda la leche dando en el interior de Cristina una gran corrida, saque mi miembro, y para mi diversión, la vergüenza y risas de Cristina al sacar mi verga, Cristina no se aguanto y se cago (ensucio) en la cama. Cambiamos las sabanas y cobijas para que las lavar, y limpiamos el desorden, fue al baño a asearse y yo lo hice también, fue un episodio divertido.

Después de esto volvimos a acostarnos y lo hicimos un par de veces mas, termine en su culo y en su concha esa noche, todos sus agujeros estaban completamente abiertos y dormimos abrazados uno al otro con gran felicidad esa noche, parecíamos una pareja de recién casados.

Si les ha gustado mi relato me gustaría recibir sus comentarios, pueden hacerlo a mi correo POR CUESTIONES DE PRIVACIDAD ESTE EMAIL FUE REMOVIDO y me gustaría contactar con chicas o mujeres que les guste de las experiencias de grupo o familia. Y también deseo agradecerles todas las opiniones y valoraciones que me han dado lo cual me anima a seguir escribiéndoles a todos ustedes. Muchas gracias.

Inicio  |  Relatos  |  Relatos TOP 100  |  Envia tu relato | Google Sitemap | Yahoo Sitemap   
Copyrigth © 2007-2008 Todos los derechos reservados. * Los derechos sobre los relatos corresponden a sus respectivos autores.
Sexo Gratis | Bellezas de internet | Directorio del Sexo | Diosas en la red | Relatos eroticos | Diosas de Internet | Comunidad Swinger| Videos de Sexo| Goddess Blog | Avisos Eroticos | Escorts | Peliculas porno online | Escorts Vip | Area Sensual