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Mi tía Ángela, que puta (2)
Amor filial- 2008-03-07 08:32:10
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Como les conté en mi anterior relato, conocí a la verdadera tía Ángela, nada que ver con su angelical nombre y su porte de señora bien, toda una puta disfrazada.

Después de aquel día en que me llevó hasta su casa con aquel insinuante correo electrónico, nos vimos varias veces mas, iba dos o tres días por semana aunque yo quisiera que hubiesen sido mas, el goce con mi tía llegaba hasta los extremos mas excitantes. Yo quería verla mas seguido, le enviaba correos electrónicos para evitar que su marido sospechara algo, ella siempre me respondía ordenándome paciencia y me daba una fecha para que fuera, parecía que tuviera una agenda o algo así.

El caso, todo en cuanto al sexo iba de maravilla, follaba con mi hermosa tía unos días y los otros con mi novia, una preciosa estudiante de medicina.

Era un lunes como todos, llegué de estudiar a la casa a eso de la una y media, no había nadie en todo el lugar así que calenté el almuerzo que me habían dejado en el microondas y me senté a comer solo, tomé el periódico que descansaba sobre la mesa a mi derecha y leí cualquier cosa como para ver como seguía el mundo.

Entre noticias de economía y política terminé de almorzar, me levanté y fui por el teléfono para llamar a mi prima Lina, talvez hoy estaba de suerte y la iba a encontrar sola, podría ir a visitarla, y claro esta, a fornicar un rato.

-hola Lina, ¿cómo vas?- dije al oír su voz responder la llamada.

-¡hola primo! Hace harto que no llamabas, pensé que te habías olvidado de mi-

-pero claro que no, como se te ocurre-

-¿y que me cuentas?-

-pues...tengo unas ganas de verte inmensas, ¿estas sola?-

-no, estoy con mi mamá, y mas tarde quede de salir con ella-

-¿no te puedes quedar?, mira que ya hace mucho no nos vemos-

-si, yo se perdóname, talvez el fin de semana me pueda escapar un rato y nos vemos-

Total no me pude ver con Lina, tuvimos una sesión de sexo telefónico y ya, eso si, algo limitado por que podrían escucharla.

Volví al periódico que había dejado en el comedor y revisé hasta la ultima pagina en busca de algo interesante, como siempre al final aquellos anuncios de líneas calientes o prostibulos de poca confianza, pero algo en una de las esquinas de la hoja me llamo la atención.

Muy resumido hacían la propaganda de un motel campestre o algo así, intercambios, orgías, bacanales, y junto una fotito del sitio que la verdad no mostraba mucho. Sin embargo me agradó la idea, me pareció interesante, si el lugar era como me lo imaginaba ir podría ser una experiencia bárbara.

De inmediato llamé para averiguar los pormenores, una chica con voz bien caliente me contestó y me atendió amablemente, primero me pidió una identificación para comprobar que era mayor de edad, después ya resuelto el problema me respondió cada pregunta. Me dio la dirección, los precios y mas o menos me dibujo como era el asunto, tenia que consignar el dinero en una cuenta y después volver a llamar para confirmar las reservaciones y los nombres...en fin.

Colgué y me puse a analizar la cosa, lo primero que noté era que el precio era algo elevado, no cualquiera podía costearse todo eso así que supuse era un lugar bueno.

Me quedé con la inquietud, pero no me aceleré, faltaban aun cuatro días para el fin de semana.

Al día siguiente me puse a revisar el correo electrónico. Había uno de mi tía Ángela.

"hola nene:

Mi marido va a salir este fin de semana a la finca de sus padres y se va a llevar a los niños, salen el viernes por la tarde y vuelven el lunes por la noche aprovechando que es festivo, me quedo con la excusa de que voy a reunirme con unas amigas de hace años, pero tu sabes la verdad. Te quiero dedicar el fin de semana bebe, quiero que ensartes a tu tía durante tres días seguidos, se que debes estar masturbándote en este momento, haber que se te ocurre para venir a mi casa, me comunicas.

Un beso en ese palote"

No podía ser mejor, de inmediato le respondí.

"Hola tía:

Pues mira que me acabas de dar una idea, justo estaba ayer yo leyendo el periódico y encontré un anuncio sobre un lugar, un motel, un sitio campestre donde las parejas van, hay intercambios, orgías, parrandas, y yo sabiendo lo puta que eres pensé que podríamos ir. Lo que necesito es que me ayudes con el dinero, es que llamé y me dieron toda la información y es un tanto costoso...

Espero tu respuesta...un beso en tu lindo botón."

Pase todo el día esperando la respuesta de mi tía, solo me contesto hasta la noche, me dijo que le idea le parecía estupenda, que había que tener ciertos cuidados que especificó, pero que se apuntaba para el plan. Le escribí explicándole todo, que el pago, que la dirección, que la cuenta, que esto que lo otro, total para ese viernes estaba todo listo.

El primer problema que se presentó fue que el esposo y los hijos de mi tía, se irían hasta ese mismo viernes en la tarde, así que perdimos unas cuantas horas.

Dije en mi casa que iría con unos amigos a una finca propiedad de uno de ellos, gracias a toda la confianza que me tienen solo me hicieron algunas preguntas que sorteé con facilidad. Con mi tía quedamos de encontrarnos a unas cuadras de su casa, no era pertinente que nos vieran salir juntos del conjunto residencial.

Llegó en su carro color plateado, con el cabello agarrado en una cola, unas gafas grandes y cafés y una sonrisa de oreja a oreja que me demostraba lo entusiasmada que estaba.

El lugar quedaba fuera de la ciudad, hicimos un recorrido de casi dos horas y llegamos justo cuando empezaba a anochecer, no fue muy difícil hallar el sitio, era la primera construcción que se veía en kilómetros. Tuvimos que entrar por un camino destapado, a nuestra derecha podíamos ver un lugar gigante, con lagos y campos verdes, además unas instalaciones que a lo lejos se veían lujosas y confortables, y a nuestra izquierda solo arbustos y árboles que nos demostraban que estábamos en medio de la nada, entre comentarios morbosos y caricias eróticas, llegamos a la puerta.

No había siquiera un aviso, solo una fachada grande con un gran arco y una reja verde, esperamos un momento hasta que una persona vino a atendernos, era una morena divina con exuberantes curvas, llevaba una minifalda casi de cinturón y medias veladas, realmente provocativo.

Nos preguntó nuestros nombres y unos datos que le dimos enseguida, después nos pidió los documentos y nos dejó entrar.

Nos dio un forro para cubrir la matricula del vehículo para evitar algunos problemas en tiempo futuro. Estacionamos entre una camioneta lujosísima y un mazda azul, apenas nos bajamos apareció un joven alto y acuerpado que nos ofreció cargar nuestras maletas y llevarnos hasta la puerta de nuestra cabaña.

Caminamos unos cinco minutos, como ya iba cayendo la tarde el paisaje era abrumador y habían unas cuantas parejas observándolo, pude ver también en las orillas de un lago y debajo de un árbol a dos parejas que disfrutaban del buen sexo, los hombres ambos tendidos en el suelo tenían a las chicas que se sentaban sobre ellos.

Todo el panorama era espléndido, no daba cabida a lo que estaba viendo, la íbamos a pasar de lujo seguramente. Mi tía en cambio estaba mas interesada en el atractivo muchacho que llevaba nuestro equipaje.

Total llegamos al cuarto, al abrirse la puerta de madera nos encontramos con unas instalaciones verdaderamente geniales, cama doble, aire acondicionado y calefacción, televisor, baño impecable y hasta grande, con jacuzzi. Debajo del televisor en un compartimiento habían gran variedad de películas porno, puse una inmediatamente el empleado se marcho. Antes el tipo nos dejó unos folletos donde exponían las actividades que se llevarían a cabo en los días siguientes y junto a ello un mapa del lugar.

-¿qué tal todo esto tía?-

-¡estupendo!, estoy ardiendo por salir a conocer gente-

-o a culiar con gente querrás decir-

-tu me entiendes. Pero recuerda que yo te prometí el fin de semana, voy a pasarlo

contigo todo el tiempo-

Dicho esto ultimo se acerco y me bajó los pantalones de un jalón con interiores y todo, me la empezó a mamar mientras yo me acomodaba en el espaldar de la cama para ver la televisión. Ambos nos fuimos desvistiendo y terminamos obviamente fornicando, todo el morbo que despertaba el sitio nos calentaba mucho mas, estábamos ansiosos por salir y "conocer gente" tal cual lo dijo mi tía.

En fin, cuando terminamos tomé el turno del baño primero, cuando salí encontré a mi tía leyendo el folleto de las actividades que nos ofrecían, me dijo que revisara y que después comentábamos cuando saliera de darse una ducha.

Habían varios planes para realizar y todos llevaban un nombre fino y sutil, mas abajo iba la precisa descripción. Orgías, intercambios, gays, asuntos de ese tipo, todo con la prudente señalización, con el mapa en mano era difícil perderse.

Mi tía Ángela salió del baño.

-bueno tía, ya leíste algo ¿qué te gustaría hacer?-

-lo que quieras, tu fuiste el que hallaste el lugar ¿no?-

-bueno, si, ¿de verdad quieres que yo decida?-

-¡pero claro!-

-bueno...pienso que podríamos ir a lo de los intercambios, empieza en hora y media, estamos apenas a tiempo-

-bueno, me parece bien, solo que primero vayamos a comer que tengo hambre-

Guiados por el mapa fuimos buscando el restaurante, ya todo estaba oscuro y solo unos faroles colocados a cada cierta distancia iluminaban el sitio, en uno de los párales de los mencionados faroles encontramos a una pareja follando, ella era una mujer de unos treinta años, muy bella, y el un tipo canoso, la chica estaba agarrando el tubo con ambas manos mientras le ofrecía el culo a su compañero, el ya estaba todo desnudo, mi tía les grito algo y seguimos nuestro camino.

El restaurante no estaba muy lleno, solo unas cuantas personas que se nos quedaron mirando al entrar, talvez por la diferencia de edades y eso, tomamos una mesa en un rincón del amplio salón y esperamos al mesero.

Por suerte llegó una mesera, rubia y bien tetona, no tenia una cara muy bonita que digamos, pero estaba buena, nos dio el menú y ordenamos enseguida, lo principal era llenarnos con lo que fuera para poder ir a culiar con ganas.

Alcanzamos llegar al sitio justo antes de que cerraran, el lugar en el que se iban a llevar a cabo los "intercambios" era un salón con luces azules oscuras, era un ambiente de misterio, una barra en el fondo y de resto mesas. Mi tía y yo ocupamos una mas o menos cerca de la puerta, era una de las pocas que quedaba vacía. Cuando empezó la música las parejas se fueron levantando y comenzaron a bailar en el reducido espacio entre las mesas, lo propio hicimos nosotros.

Puse mi mirada en una pareja acomodada casi en la mitad del salón, él era un tipo ya mayor, alto y galante, ella era una diosa hermosísima, desde la distancia solo podía apreciar su cabellera negra, su piel blanca y sus curvas perfectas, un culo inflado divino y unas tetas que suponía yo por lo firmes eran de silicona.

Le dije a mi tía que fuéramos a conocerlos, en primer momento ella se inclinaba mas por una pareja de morenos que danzaba alegremente, pero como me atraía tanto aquella dama, le insistí y termino cediendo.

-buenas noches- dijo mi tía acercándose a la mesa de la pareja.

-buenas noches- respondieron los dos al unísono.

-mucho gusto, me llamo Ángela, y el es mi sobrino, Ricardo-

Apenas dijo sobrino se sorprendieron y se miraron un poco risueños, nos invitaron a sentar y charlamos con ellos largo rato. Yolanda y Mauricio se llamaban, yo no podía despegar la mirada de las tetas de la bella señora y Mauricio mirada con cierto deseo a mi tía. Total el hombre dijo lo que todos queríamos decir hace rato ya.

-oigan, porque no salimos de aquí y vamos a un lugar mas privado-

De inmediato todos nos levantamos y nos fuimos dirigidos por Mauricio hasta la habitación de ellos.

En el trayecto mi tía iba muy acaramelada con el tipo, incluso el pasó su brazo por detrás de su espalda y le tocaba sutilmente un seno, por este lado Yolanda y yo hablábamos, me preguntaba que hacia un chico tan joven con su tía, estaba muy curiosa de cómo se habían dado las cosas entre nosotros y yo no tuve reparo en explicárselo, al parecer se calentó.

Apenas entramos en el cuarto Mauricio sujetó a mi tía por las nalgas y se la montó en la cintura, yo volteé a mirar a Yolanda y le clavé un beso. Le puse la mano sobre la concha, el área estaba caliente, la mujer gemía suave cada vez que le apretaba el paquete por sobre el pantalón.

Mi tía y Mauricio se nos habían adelantado, ella de rodillas le mamaba la verga a él ya completamente desnudo, le hice una seña a Yolanda para que se arrodillara, lo hizo y me sacó el pantalón, se metió todo mi trozo a la boca y me lo chupó mientras nos terminábamos de quitar la ropa. Tenia un culo magnifico, grande y bien formado.

-te voy a comer toda mujer-le dije.

-ven, cómeme como te comes a tu tía-

-mi tía es muy puta, ¿crees que puedas ser como ella?-

Asintió con la cabeza y se tiró de espaldas sobre la cama abriendo las piernas de par en par, me le subí encima y me acomodé para poder ensartarla, tenia una concha buenísima, carnudita. Empecé entonces a bombear allí mientras metía las narices entre su par de melones gigantes, efectivamente de silicona. Yolanda gemía fuerte y en repetidas ocasiones volteaba a ver a su marido con mi tía, él la tenia en cuatro con la cara sobre una almohada, la embestía fuerte y le decia puta, perra, bandida, etc, cosa que a ella le encantaba por su condición de calentona.

-vamos Ricardo, trata a mi mujer como la perra que es por dejarse clavar por otro tipo que no es su esposo- me dijo Mauricio.

-que puta eres, que caliente que te dejas follar por mi, y mira a tu marido que se come a mi tía con la que hago incesto todos los días, estas tan buena y eres tan puta que debes culiar con muchos tipos- le dije a Yolanda alentado por las palabras de su esposo.

-mmmmmmm, si, me encanta, soy una puta sabrosa, dame duro-

El solo echo de haber oído aquello, puso a Mauricio como un animal, tomo a mi tía Ángela por la cintura y tomando impulso se la metió durísimo, ella sacó un grito de dolor que retumbó todo y él lo hizo en repetidas ocasiones.

Le pedí a Yolanda que se diera media vuelta y se colocara en cuatro tal cual estaba mi tía, el par de nalgas redondas empinadas apuntando hacia el cielo se abrieron y dejaron ante mi vista un ojete café, lo inspeccioné con la lengua haciéndola retorcerse de placer.

Mauricio al ver mis intenciones de encular a su mujer dijo:

-eso, dale a esa puta por el culo que a ella le encanta sentirse agarrada por detrás, y mira como me cojo a tu caliente tía por el hoyo-

Ambos apuntamos colocándonos en cuclillas, yo bajé lento y fui entrando poco a poco por el ano de Yolanda, Mauricio en cambio no tuvo el menor reparo en atacar de un golpe entre las nalgas de mi tía quien una vez mas grito y dejó escapar una lagrima, por supuesto después se relajó y empezó a disfrutar tanto como los demás de la penetración anal que le suministraban.

Taladraba entonces yo el ano de Yolanda, me recosté sobre su espalda y palpé con ambas manos sus senos, se los apretaba y ella decía que le gustaba.

-que rico se siente una verga joven en el culo, dame mas rápido richi, como le das a tu tía-

En una de tantas volteé a mirar por la ventana, la cortina estaba un poco corrida y por esa abertura habían dos personas observando todo nuestro accionar, un tipo bajito, rubio y una chica de las mismas características, delgada pero bonita.

Le hice una seña a Mauricio y le pregunté si los dejábamos entrar, el mismo se levantó y les abrió la puerta y después volvió como un bólido al culo de mi tía.

Los recién llegados se fueron desvistiendo de inmediato y se acomodaron en la mitad de la cama justo entre las dos parejas que ya estaban, ella se puso en cuatro como las otras dos mujeres y el se la empezó a meter por la concha. El tipo solo atinó a voltear a verme y enviar una sonrisita de complicidad que devolví instantáneamente.

El lugar era todo placer, los gemidos abundaban, pronto yo me vine en el culo de Yolanda y el tipo rubio me reemplazo allí, mientras tanto yo atendí a su chica que me dijo se llamaba Karina, le mamé la concha un rato mientras mi pene tomaba tamaño de nuevo.

Entre tanto Mauricio también se vino después de haber acomodado a mi tía de rodillas para soltar toda la carga sobre su rostro, carga que posteriormente ella se comió con gusto.

Como desgraciadamente los hombres no gozamos de la envidiable resistencia de las mujeres en esto del sexo, nos hicimos a un lado para que mi tía Ángela y Karina nos dieran una buena escena de lesbianas. Hicieron un sesenta y nueve y se dieron lengua por un rato, el chico rubio termino viniéndose sobre los senos de Yolanda y me la dejó a mi que ya estaba de nuevo empalmado.

Pasamos toda la noche en esa habitación, los tres hombres follamos con las tres mujeres cuanto quisimos, yo estuve mucho mas encima de Yolanda porque estaba realmente buena.

A la mañana siguiente desperté temprano, sobre la cama estaban tendidos los cuerpos desnudos de Mauricio, Yolanda, Karina, el chico rubio del cual nunca aprendí el nombre y yo, faltaba mi tía Ángela, busqué mi ropa y salí del cuarto memorizándome el numero, seguramente volvería por el culo de Yolanda.

Todo estaba muy desolado por allí, pensé que era normal, después de una noche de sexo, sexo y sexo todos deberían estar cansados y durmiendo.

Me dirigí a mi habitación para darme un baño y después salir a desayunar, en el trayecto habían dos parejas follando, estaba muy cansado y seguí de largo, solo una pareja de gays que fornicaban debajo de un árbol me hicieron una invitación, les agradecí pero les dije que no, ahora pienso que podría haber aceptado.

En fin, cuando ya veía nuestra cabaña mas o menos cerca, apareció mi tía Ángela con dos tipos, ambos eran altos y fornidos, uno rubio y otro pelinegro, cada uno amasaba una de las nalgas de mi tía, ella los miraba excitadísima y les agarraba los palos mientras iban rumbo a la puerta de nuestra cabaña.

La escena me puso a mil, no quise que me vieran y me oculté mientras entraban, después sigiloso me deslicé hasta la ventana y observé todo lo que pasaba.

Los tipos de pie uno al lado del otro y mi tía en la mitad chupandoles los penes, ellos la fueron desvistiendo y con las manos le tocaban las tetas, el culo y la concha. Cuando termino el trabajo oral la subieron a la cama, mi tía Ángela estaba encantada tocando los cuerpos musculosos de los muchachos, uno se colocó por delante y el otro por detrás.

Se la mamaba al pelinegro y el rubio la ensartaba por la concha.

Me apoyé en la ventana y me saqué el pene, y mientras me pajeaba viendo la pornográfica escena, sentí que alguien se acercó por atrás.

-hola- dijo la voz de una mujer.

Me dí media vuelta para ver quien me hablaba, era una chica de unos veinticinco años que muy cortésmente se me presentó. Cabello castaño hasta los hombros, tez blanca, ojos cafés, llevaba puesto un short y una camisa blanca.

-hola, me llamo Tania-

-hola...Ricardo, mucho gusto-

-¿qué haces?- preguntó apuntando a mi pene.

-mira adentro- le dije dándole espacio para que pudiera ver

-mmmmm, pero que bueno esta eso allá adentro-

-si...es mi tía-

-¡¡¡¡tu tía!!!-

-si, vine con ella-

-wow, que rico...¿y quienes son los dos tipos?-

-no se, no los conozco-

-te veo muy excitado, ¿quieres que te ayude con eso?-

Se puso de rodillas entre mi cuerpo y la pared y me la empezó a mamar.

Entre tanto mi tía era penetrada doblemente, el rubio se la metía por el ano y la tenia encima suyo para permitir que el otro la penetrara por la concha.

Tania tenia una lengua larga y puntudita, me dio una mamada muy buena, me lamió los huevos y un poco el abdomen. Fueron minutos realmente excitantes, ver a mi tía comportarse como una cabaretera invitando a cuanto hombre atractivo viera a nuestra habitación para que se la follara era todo lo que yo esperaba, aparte una recién conocida me la chupaba. Me vine y Tania se lo tragó todo, después se puso de pie y se colocó junto a mi para ver adentro, me preguntó como es que había llegado a tener relaciones sexuales con mi tía y me contó algo de ella, había venido con su novio al cual había encontrado al despertar con una pareja en plena faena junto a ella, y decidió dar una vuelta, casi como yo.

Aun seguía todo en la habitación y nuestra conversación perdió su rumbo, Tania me dijo que me bajara los pantalones, pensé que me la iba a mamar de nuevo pero en vez de eso se colocó detrás mío y me abrió las nalgas para después lamerme el ano. Me limité a disfrutar y a seguir viendo. Varias personas pasaban por el lugar y observaban la escena sin mayor asombro.

Mi tía se puso de rodillas y los dos tipos eyacularon sobre su cuerpo, se cruzaron algunas palabras y se despidieron de beso en la mejilla. Mientras los caballeros salían mi tía Ángela se metía al baño para limpiarse toda con un duchazo.

-terminaron- le dije a Tania.

-¿ya?, bueno, entonces me voy, tal vez nos veamos por ahí- dijo levantándose.

-espera, me has dado tanto gusto que quisiera devolverte el favor-

Se sonrió y se dejó guiar hasta las orillas de un laguito cerca de nuestra cabaña.

Le pedí que se acostara boca arriba y la fui desvistiendo mientras la besaba por cada centímetro que descubría de su cuerpo al retirar la ropa. Se quedó completamente desnuda sobre la hierba picante y bajo el sol mañanero, el canto de las aves y unos cuantos patos que nos acompañaban navegando en el lago, empezamos a follar.

Primero y tal como ella mamó mi sexo yo mamé el suyo, tenia una concha bonita, depilada, le saparé los labios vaginales y le metí la lengua para probar un poco de sus jugos, ella gemía y con las manos recorría toda su humanidad, se apretaba los senos y se jalaba los pezones, acariciaba su cintura y después sus caderas para terminar levantándose las piernas y sosteniéndolas por la parte trasera de los muslos para permitir a mi lengua una exploración mas profunda.

-mamame la concha, mamamela que me gusta- decía.

Cuando ya estuvo su concha bien lubricada tanto por mi saliva como por los jugos que emanaban de ella fruto de la excitación, me puse de rodillas y se la metí.

Frenéticamente me movía sobre Tania entrando y saliendo de su concha, gemíamos los dos ante cada uno de los choques que propiciaban mis envestidas.

-sabe rico en la boca, pero se siente mejor dentro de la concha-

-y la vas a sentir mas adentro cuando te la meta en el culo-

-cuando quieras mi amor que también me gusta por ahí-

Una pareja se acercó y nos observaban a una distancia prudencial, el se sentó y ella le fue dando una mamada enseguida.

Levanté mas las piernas de Tania y la preparé para penetrarla analmente lamiendo un poquito su hoyo. Me recosté sobre su cuerpo y se la metí de un solo golpe, ella soltó un grito que se tuvo que haber oído por lo menos hasta donde estaba la pareja observándonos, porque el tipo sentado puso una expresión de lujuria y morbo en su rostro e hizo a su mujer desvestirse para follarsela también.

Tania pedía mas...

-dame fuerte desgraciado, trátame como a una puta barata-

-que rica estas mujer, que rico culito, se ve que te lo trabajan todo el tiempo-

Le empecé a dar de nalgadas hasta dejarle el culo rojo, pasé mi mano hasta debajo de su cuerpo y le pellizqué los pezones. Ella era un mar de placer, aceptaba cuanta cosa quisiera yo, me pedía que le jalara el cabello y que el golpeara en la espalda, cosa que hice pero con cierta cautela para no ir a hacerle daño, aunque ella lo quisiera.

Mientras la enculaba tuvo un orgasmo que se vino justo al mismo tiempo que el mío, ambos quedamos tendidos sobre la hierba recibiendo los rayos del sol.

Nos vestimos y nos despedimos prometiendo volvernos a ver en aquellos días.

Fui hasta mi cabaña esperando encontrar a mi tía, cosa que no ocurrió, cuando llegué la habitación estaba sola, la toalla con la que ella se había secado después de tomar el baño estaba extendida sobre la cama.

Me senté y revisé en el catalogo las actividades del día, como el día anterior había de todo por hacer en ese lugar.

Salí a desayunar al restaurante y después me di una vuelta por ahí, paseé por unos bosques y por unos laguitos, incluso en uno de ellos me monté en una lancha con una pareja de color e hicimos un trío en medio del agua.

La actividad sexual era extrema en ese lugar, para donde volteaba había alguien teniendo sexo, en medio del bosque se armaban suculentas orgías de las cuales participé en algunas. Almorcé y aun no veía a mi tía por ningún lado, solo cayendo la tarde cuando me pasé por la habitación la encontré.

-que milagro verte- le dije entrando.

-¿cómo la has pasado?-

-yo bien gracias, pero no se suponía que la íbamos a pasar juntos, pasé todo el día buscándote como loco, ¿dónde estabas?-

-es que hice unos amigos, no lo vas a creer, estuve fornicando todo el día, tengo la concha y el culo adoloridos de tanto follar. Conocí a unas parejas que me invitaron a una orgía, y después solo me paseé por ahí a ver que hacia. No vas a creer que hay una familia completa, padre, madre, un hijo y un hija, están juntos acá, ¡participé de tremendo incesto!, la hija culea con el papá y la mamá con el hijo, y también se cambian y tienen incesto gay, y también entre hermanos, ¡¡¡fue excitante!!!.-

-¿en serio?-

-pero claro...no me digas que no hiciste nada en todo el día y solo estuviste buscándome-

-no, también estuve haciendo cositas con algunas personas, ¿ya fuiste al bosque?, se arman unas que no te imaginas-

-¿en el bosque?-

-si, ¿por qué no vamos?-

-ahora no richi, luego, es que quiero presentarte a la familia que conocí, yo se que te prende esto del incesto, me parece que te va a gustar bastante-

-bueno, vamos-

Salimos para el restaurante. En una mesa para seis personas estaba sentada la familia en pleno, por los dos asientos vacíos supuse que nos esperaban.

Apenas nos acercamos mi tía los saludó muy emocionada y me presentó a todos.

-el es Ricardo, mi sobrino, el que me da cuando quiere- dijo.

Nos sentamos y ordenamos la comida, por suerte me tocó al lado de la chica de la familia y pude conocerla, era divina, tenia dieciocho años, pero aparentaba unos quince o dieciséis, tenia el cabello castaño, largo hasta un poco arriba de la cintura, ojos verdes y uno boquita chiquita con unos labios riquísimos, lo que pude ver de su cuerpo fueron sus piernas, bien torneadas y largas, su diminuta minifalda dejaba poco a la imaginación.

-hola, ¿cómo te llamas?-

-Jenny, mucho gusto-

-es un placer conocerte, eres muy bella-

-gracias. Tenia ganas de conocerte, Ángela nos comento que ustedes dos mantienen relaciones-

-así es, desde hace un tiempo mi tía y yo estamos teniendo sexo, me contó que ustedes lo hacen también-

-si, desde siempre hemos mantenido relaciones entre nosotros-

-¿y como empezó todo?-

-mi papá me desvirgó a los once, y mi mamá lo hizo con mi hermano un año después, luego lo hice con mi mamá y con mi hermano, desde entonces es un bacanal nuestra casa. Aunque la verdad desde casi un año para acá que dejamos de hacerlo con la misma frecuencia, yo conseguí un novio y mi hermano consiguió una novia, es por eso que venimos a este sitio, para darle un aire nuevo a nuestra "relación familiar", para conocer gente.-

-¿es la primera vez que vienen?-

-no, la segunda en este año-

-¿y han conocido mucha gente?-

-bastante, lo que pasa es que algunos no se sienten muy cómodos al conocer nuestra situación y ello nos a acarreado algunos problemitas, pero la verdad a la mayoría antes de desagradarles lo que hacemos, le excita mucho mas-

-tienes razón...yo estoy excitadísimo escuchándote-

-mmmmmm, porque no me cuentas como es que pasó todo con tu tía-

Le conté con lujo de detalles lo que había ocurrido entre mi tía Ángela y yo, (historia que ya les relaté en "mi tía Ángela, que puta (I)"), sus ojos se abrían y cada vez escuchaba mas atenta mis palabras, la verdad no entiendo por qué, su historia era mucho mas sorprendente que la mía, carajo, follaba con toda su familia.

-pero que rico todo lo que me cuentas, mira como me tienes- me dijo.

Al mismo tiempo se levantaba su pequeña falda, no tenia ropa interior, y me mostró su concha mojada, depilada completamente, se acarició con el dedo el monte de venus y se cubrió otra vez. Quedé helado y tremendamente excitado.

Al parecer un tipo que se sentaba a poca distancia nuestra logro ver la actitud de Jenny, se acercó y le dijo directamente que quería hacerle el amor, ella le sonrió pero le dijo que por ahora iba a estar ocupada, que talvez después, cortésmente el hombre se retiró.

Comimos muy amenamente, conocí al resto de la familia, todos eran muy amables y hablaban de sexo abiertamente como un tema mas. La mamá se llamaba Sonia, era parecida a su hija, el color de cabello y de ojos era el mismo, la diferencia era que por supuesto ella le llevaba como veinte años mas, era bastante caderona y tenia un par de tetas gigantes que sobresalían descansando sobre la mesa, a diferencia de Jenny que la verdad no contaba con mucho allá arriba.

El papá se llamaba Guillermo y el hijo de 19 años se llamaba igual, pero le decían memo. Ambos de cabello negro y bastante altos.

Guillermo le mencionó algo a mi tía que no pude oír bien mientras le cogía un seno, después miró a Sonia y luego a mi.

Salimos de allí y nos fuimos para una piscina, yo desconocía esa área y pensé que a pesar del frió que hacia nos íbamos a meter todos a hacer una deliciosa orgía incestuosa, pero contrario a eso nos metimos en un sauna que había al lado.

El sitio se dividía en varios cuartos y el vapor llenaba todo el lugar, mientras estuvimos buscando un cuarto desocupado vi varias orgías por ahí que me prendieron aun mas y le agarré de inmediato el culo a Jenny, ella solo me miro y siguió caminando.

En fin, encontramos uno para nosotros, al ver que ya todo estaba listo me abalancé sobre Jenny de nuevo y le subí la falda para cogerle el paquete húmedo entre sus piernas.

-espera un momento Ricardo, ten un poco de paciencia que mi hija será tu putita luego, nosotros hacemos incesto, pero no hemos conocido a nadie que lo haga y tu tía nos prometió darnos una buena escena contigo- dijo Guillermo.

Ya todos solo con una toalla encima se sentaron, la familia completa en un extremo y mi tía Ángela y yo en otro.

Me quité la toalla y dejé al aire mi trozo ya totalmente empinado, me recosté y dejé que mi tía me la mamara para darles la escena prometida.

Con la maestría de siempre la putisima tía que por suerte me toco, se tragó todo mi mástil de un bocado, me la chupó como suele hacerlo, recorrió todo el palo con su lengua y se comió hasta los huevos, entre tanto también se daba dedo en la concha, era obvio que estaba calentísima como yo. La familia observaba atenta sin perder detalle, los hombres sentados uno al lado del otro se masturbaban lentamente y las damas se acariciaban sutilmente por el cuello la una a la otra.

Acosté a mi tía e hicimos un sesenta y nueve, nos dimos buen sexo oral varios minutos, ya ella gemía y me apretaba contra su entrepierna.

Empecé a oír unos gemidos que provenían del otro extremo del recinto, volteé a ver que pasaba y carajo, Sonia le mordía a Jenny sus pequeños pezones y le penetraba el coño con un dedo, además memo, estaba inclinado sobre su padre y le mamaba de que manera la verga virando el cuello a mirarnos intermitentemente, Guillermo tomaba a su hijo por la nuca y le ayudaba a mantener el ritmo.

Me coloqué entre las piernas de mi tía y se la metí, resbaló mi pene con tal suavidad por tanta humedad que mis rodillas resbalaron también cayendo yo sobre el abdomen de mi tía. Lo intenté de nuevo y esta vez logré mantener el equilibrio, el bombeo primero fue lento.

-vamos Richi, follate fuerte a tu tía que nos están viendo, dale duro a esa concha- decía mi tía.

-tía, estoy calentísimo, esto es lo mejor que me ha pasado-

-mira como follan entre si, entre su propia familia-

-yo creí que lo nuestro era el tope-

Efectivamente a la par de nosotros la familia ya empezaba a fornicar también, ahora Jenny atendía el pene de su padre mientras Sonia la seguía penetrando por el coño con los dedos, memo estaba de pie y le daba de mamar su verga a su madre.

Entre tanto yo aquí iba gozando del cuerpo de mi tía, la mujer tuvo un orgasmo, creo que no aguantó tanta excitación y tanto morbo. Aprovechando toda la humedad que rondaba el ambiente, puse a mi tía en cuatro y le abrí las nalgas, su ano, tal como ella me lo había comentado, estaba un poco maltratado.

-tía, ¿te dolerá mucho si te la meto?- pregunté.

-no se, pero estoy tan caliente que no mi importa, dame ese trozo en el culo-

-tienes razón, además si te duele será tu culpa, es para que dejes de ser tan puta y tan regalada-

La penetré lo mas duro que pude, quería que sintiera dolor para darle un castigo por perra, pero todo me salió al revés, ahora mientras la enculaba gozaba mas, gritaba mas duro, me pedía que siguiera.

Por aquellos lados la familia seguía muy bien, memo se la metía a Sonia y Guillermo tenia a su hija cabalgándole encima, todos se veían prendidísimos, estaban completamente empapados y no nos quitaban los ojos de encima.

-dale Ricardo, vente en la boca de tu tía y ven a disfrutar a la puta madre que tengo aquí, le gustan las vergas jóvenes- dijo memo.

Ante tremenda invitación no tuve mas que acelerar el ritmo y regar de semen toda la cara de mi tía, casi al mismo tiempo Guillermo eyaculó dentro de Jenny.

Me senté al lado de Sonia que al ver mi miembro flácido se dio a la no muy complicada tarea de ponerlo a cien de nuevo, lo mismo hizo mi tía con Guillermo y Jenny fue por el palo de su hermano.

Las tetas de Sonia eran fantásticas, grandes, gigantes, gelatinosas, el mismo tamaño hacia que la gravedad hiciera presa de ellas haciéndolas caer como pesados bultos de arena, yo se las masajeaba mientras me proporcionaba sexo oral.

Entre el tire y afloje de las bocas de las mujeres en nuestros miembros, me sentí el hombre mas afortunado sobre la tierra, no solo estaba en un sitio en el que el principio y el fin de todo era el sexo, además me acompañaba mi tía, una rubia buenísima que se comportaba como mi puta personal y me cumplía hasta el mínimo capricho, encima de todo una mujer mayor pero simpatiquísima me la mamaba con ánimos salvajes y en pocos minutos iba a tener el placer de penetrar a la chica mas bella que había visto yo allí.

El caso, cuando mi palo tomo poder de nuevo, senté a Sonia enfrente mío y le abrí ambas piernas de par en par, su concha carnuda y peluda y sus mulos sudorosos casi empapados por el calor y ese par de senos abundantes, mucho para desperdiciar.

La atraje hacia a mi y recostando mi cabeza sobre sus toronjas empecé a bombear dentro de ella.

-dale Richi, trágate las tetas de mami, dame duro que estoy hirviendo- dijo Sonia.

Mis huevos golpeaban frenéticamente contra la entre pierna de Sonia, yo quería llegar lo mas profundo posible, quería atravesar mi verga hasta su boca, sentía todo el sexo conocido por el hombre un tanto limitado. La atacaba tan rápido que sus posaderas empezaron a saltar del muro en el que estaba sentada, sus tetas se movían con descontrol, todo era una maravilla.

Mi tía ya era penetrada por Guillermo y memo y Jenny follaban entre ellos, los hermanitos fornicaban justo a mi lado, no daba crédito a tanta belleza, el estaba sentado y ella encima, se entrelazaban con los brazos y se decían cosas. Era Jenny quien se movía efectuando un tremendo movimiento de caderas propio de los bailes mas sensuales, la cara se le desfiguraba del placer, apretaba la frente y se mordía el labio inferior.

-¿te gusta como culean mi hijos?- preguntó Sonia.

-mucho, se ven que gozan-

-debiste verlos su primera vez, estaban tan nerviosos-

-me imagino...caramba, tu hija es divina-

-vi desde que entraste al restaurante y te sentaste junto a ella que no le quitabas los ojos de encima, te encanta ella-

-mucho, no tienes idea-

-pasa seguido, todos los hombres andan loquitos por mi hija, es que folla muy rico. Lo digo por experiencia-

-esta buenísima, de tal palo tal astilla-

-jajajaja, gracias, pero que te parece su te enfocas en mi por un rato, después te juro que te presto a Jenny cuanto quieras, es mas, te doy nuestros datos en la ciudad para que nos visites-

Empecé a darle a Sonia embestidas fuertes y pausadas hasta que tuvo un orgasmo que dejó un monumental charco bajo nuestros pies, entonces me pidió que me sentara y puso su ano en dirección vertical con mi pene y poniéndose de cuclillas se dejó resbalar hasta que me tuvo por completo adentro.

Me quedé relajado y fue ahora ella quien se movió, dándome la espalda y sujetándose de mis piernas subía y bajaba rápidamente como si mi palo fuera un poste aceitado de esos de los concursos.

Entre tanto las otras dos parejas se habían intercambiado, por no como normalmente seria. Guillermo enculaba a su hijo brutalmente, lo tenia en cuatro en el suelo y el de rodillas atacaba por detrás, era bastante extraño ver a un joven con características bastante varoniles como las de memo en esa situación. A mis adentros me dije, "nada de remilgos hoy Ricardo, solo disfruta las cosas al limite".

Mi tía Ángela le chupaba la conchita de mi recién nuevo amor, Jenny solo recibía sentada las lengüetadas de mi tía observando como hacia cada movimiento, por supuesto gemía, y gemía con ganas casi al punto de soltar lagrimas de placer.

Sonia veía que a pesar del infinito placer que nos dábamos yo no podía quitar los ojos de encima de Jenny...

-Ángela mi vida, porque no vienes acá y me la mamas como se la mamas a mi nenita, es que tu hombre no da espera para estar con ella...pero después vuelves conmigo Richi que lo haces sabroso- dijo Sonia.

Por fin con Jenny. Me recibió con una sonrisa, "por fin juntos", dijo.

Con sus hermosos labios rosados recorrió cada milímetro de mi verga, sacó su lengua larga y húmeda para limpiar de mi palo los jugos que su madre había dejado en el. Mi miraba con los ojos verdes profundos que componían su preciosa cara y hasta hacia pequeñas burlas de mi ser absorto ante ella.

-dale, deja la bobada, deja de tratarme como una diosa que no soy nada de eso, soy una mujer de carne y hueso que esta que arde porque se la metas, además tu también me gustas mucho-

Pues bien, dicho y echo, se colocó de espaldas a mi ofreciéndome una bella imagen de su entrepierna depilada, puso ambos brazos contra la pared y con las piernas bien estiradas me pidió que la penetrara.

La tomé por la cintura, delgada, como de avispa, con las manos casi podía abarcarla toda, por primera vez vi su culo tan cerca y desnudo, era grande y bien formado, sus

Nalgas empinadas hacia el techo como sendas cupulas me llamaban como queriendo hablar a través de esa raya divisoria que estaba ansioso por abrir.

Sintiendo desde el primer contacto hasta sus paredes vaginales rodeando y apretando mi pene, la penetré. Lo hice una y otra vez, su concha a pesar de todo el palo que seguro había recibido era algo estrecha y me hacia sentir algo de la ternura que en el fondo Jenny me inspiraba.

-si, dame rico mi amor, dame duro que soy tu putita- decía Jenny.

Tras cada palabra me alentaba y aumentaba el ritmo.

Interné uno de mis dedos entre sus nalgas en busca de su ano, primero le di unos suaves toques y luego se lo metí despacio.

Ella gemía, gritaba, pedía que siguiera y yo por supuesto no iba a detenerme.

En un momento dado vi que sus piernas temblaban y cedían haciéndola quedar de rodillas en el suelo, seguidamente un orgasmo monumental, todo un mar de sus líquidos cayó resbalando por la parte interna de sus extremidades.

Me agaché y le di media vuelta sin permitirle tomar un respiro después de semejante sensación, le alcé las piernas y me recosté sobre la parte posterior de sus muslos dejando caer en picada también mi pene dentro de su cueva.

Martillaba con ganas en ese coño mojado y resbaladizo siempre buscando alcanzar mas profundidad...

-familia, miren como goza la puta menor de la casa con Ricardo- dijo Guillermo a los demás.

Jenny respondió con una mueca de fingido desagrado hacia su padre y sujetándose con ambos brazos a mi cuello me atrajo mas hacia ella. Me puso a chuparle los senos, senos pequeños pero sumamente acogedores con unos pezones cafés pequeños también, bien duros ya para cuando mi lengua se posó sobre ellos.

-Jenny, me encantas, estas como quieres- dije.

-¿te gusto mucho?-

-muchísimo-

-y tu a mi, me gusta como me miras, con esa cara de lujuria que me come a la distancia-

-todos los hombres te deben ver así-

-puede que si, pero créeme que no a todos les doy mi conejito...y menos mi cola. ¿te atreves?-

Pero por supuesto que me atrevo.

Se puso en cuatro y me volteo a mirar, mientras con una mano se mantenía en la posición con la otra se masajeaba el "conejito".

Separé sus nalgas para ver que tal allá adentro, un agujero mas bien chico, divino, todo en ella me parecía divino, me dispuse entonces a probar si es que era verdad eso de que se reservaba el derecho de admisión por detrás.

Y tenia razón, la entrada estuvo un poco complicada, se que sintió algo de dolor aunque no mencionó palabra de disgusto. Yo me puse medio de pie flexionando las rodillas para poder recostarme sobre la silueta arqueada de su espalda, debido a ello solté sus nalgas que terminaron apretando deliciosamente mi pene. Recordé entonces a mi prima Lina que tiene las mismas características que Jenny en cuanto al culo se refiere y me prometí a mi mismo llevarla a aquel lugar cuando fuese mayor se edad.

Inevitablemente me vine en el culo de Jenny justo cuando empezaban a ceder las fuerzas para seguir empujando, caí a un costado exhausto. La hermosa joven me dio un beso en la boca y se fue para donde su padre y su hermano quienes se la follarian por el culo y el coño al mismo tiempo, una deliciosa escena que vi atendido por Sonia y por mi tía Ángela.

Las dos veteranas que estuvieron todo ese tiempo lamiéndose las conchas vinieron a hacerme lo mismo a mi, Sonia se apodero de mi lanza y mi tía me dio lengua en el ano, magistrales movidas que provocaron mi tercer y ultimo orgasmo de la noche.

Guillermo y memo hicieron lo propio reventando en borbotones de leche sobre los pechos y cara de Jenny.

Esa noche mi tía y yo dormimos juntos en nuestra habitación, no hicimos nada mas, solo nos dimos la espalda el uno al otro y nos dormimos.

Y es qua habían pasado muchas cosas, pero aun faltaban dos días en aquel paraíso.

 

Continuara...

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