Mi profesora de matemáticas
Esta ahí sentada, frente a mi, la miro de vez en cuando.
"Lo entiendes Simón" y le muestra el problema de matemáticas.
"Si claro... Que asado mas delicioso me haría contigo, o
quizás me haría una sopita" y asiento.
La miro los dedos, desea cogerla la mano y comérmelos uno a
uno. Deseo tumbarla sobre la mesa y follarmela antes de devorarla.
Toco su mano, ¡que piel mas suave!
"Que deliciosa va a estar, juro que cataré esta pieza" pienso
Observo lo carnoso de su labio superior, ¡Uhmmmm, que manjar
mas delicioso!.
La miro y pienso en innumerables formas de cocinar a esta
Gretel / Caperucita roja.
Se tiene que marchar, mientras bajan las escaleras, desde el
despachito de la segunda planta, observo su culito apretado que pide a gritos un
mordisco.
Hoy llego tarde a clase y Soraya se ofrece a llevarme a donde
sea en su coche en coche. En aquel Citroen la atacare y disfrutare de su boca,
sus deditos, sus senos, su piel, su cuello, su culo,....
Pero la sorpresa me la llevo yo.
El coche se detiene en un descampado.
"Sácate la polla" me ordena
Se quita el cinturón de seguridad, se agacha hasta la altura
de mi miembro erecto. Me mira y sonríe. Comienza con dulces lametadas mientras
lleva el ritmo con la mano derecha. No tardo en pasar de gourmet a merienda, mi
pene aparece y desaparece dentro de su boca.
Pronto eyaculo. Ella se reincorpora y me besa, me pregunto
como sabia de mis intenciones mientras ella arranca el coche y retoma la marcha.