Hola soy Lili, peruana, no soy una mujer exuberante, por el
contrario, apenas llego a los 1.56 cm. Y peso 45.k, tengo 26 años y soy delgada.
De rostro si soy muy bonita, con rasgos casi orientales no muy marcados, poseo
una boca pequeña.
Esta anécdota que relatare sucedió hace 4 años, a mis 21
cuando conocí a Hugo (por llamarlo así, ya que prefiero omitir su nombre), como
hombre que recorrió mundo ya que acababa de llegar de viaje de los EE.UU.,
imaginen pues lo que debía saber de sexo. Y yo era un cero a la izquierda; ya
que a lo mas había tenido un enamorado que me duro 3 días, y con el cual no hubo
ni un beso.
Un día mamá decidió que debíamos cambiar de casa, esta nos
quedaba chica, pues debo agregar que como buena amante de los animales, poseía
entonces unos 3 a 4 gatos, al hacerlo nos mudamos a una casita mediana una
planta entera, en el tercer piso de una señora que vivía solo con un nieto de
taras físicas. Llevábamos un tiempito viviendo allí, cuando se nos anuncio que
llegaba el hijo de la dueña de estados unidos. Así conocí a Hugo, este era alto,
buen cuerpo, (no atlético pero si muy robusto) nada guapo pero sí muy atrayente;
tenia ese no sé que, que causa impresión en cuanto lo conoces, al principio no
lo tome en cuenta, pero después el se hizo notorio, me acosaba casi a diario, en
la escalera, subía a menudo, diz’ que a ver las "plantas y macetas"
Eso no se lo creía mi mamá, y le advirtió que no se metiera
conmigo, que yo era virgen y quería un mejor futuro para mí, mujeriego como era
hizo caso omiso a las palabras de mí ma’, entonces ya solo subía en ausencia de
ella, cosa que era seguido pues mi mami trabajaba, mis 5 hermanos menores en la
escuela y la mayor por argentina, yo andaba sin nada que hacer por la vida solo
dedicarme a la vida de mis mascotas. Era muy gracioso porque ni bien lo sentía
me encerraba temerosa de que pudiera forzarme, y le hacia creer que no había
nadie en casa. Así transcurrieron unos 6 meses, y salimos de ahí por problemas
que no entran en el tema y solo alargarían mas mi relato y no quiero ser muy
extensa.
Nos mudamos a Chosica, y vivíamos allí muy bien, creía el
asunto olvidado pero estando de paseo por lima con mis hermanas, y en afán de
frecuentar mi antigua morada, lo vi, me llamo, no sé porque me acerque a el, no
debí, pero lo hice impulsada por una fuerza y extraña curiosidad que hasta hoy
desconozco. Me miraba de modo especial, que me hacia estremecer, me platicaba de
sus gatos y no sé otros pretextos mas e invitándome a venir un día a su casa,
sin prometerle nada me despedí y reuní con mis hermanas que me molestaron por
ello.
Después de meses recordé la invitación de Hugo, el motivo fue
la separación de mis padres, por vivir papá en Lima y mamá en Chosica debía
siempre o casi siempre, hacer ese recorrido, y debo recalcar que fue ese el
inicio principal de mi relación con él.
Una tarde pasaba por su casa, no sé si adrede o casualidad,
pero ya estaba por allí y toque el timbre, me abrió la puerta Hugo,
Hola – me dijo muy seductor, -
hasta que te acuerdas de nosotros, .... pasa, estoy con mi mamá - Le
devolví el saludo, entrando no muy segura. El cerro la puerta tras de mí con una
sonrisa muy atractiva porque debo reconocer que tiene una sonrisa muy hermosa,
que me desnuda y me provoca. Hablamos de todo y al preguntarle por su mamá me
contesto que creía que había salido porque no la había visto... presentí lo que
trataba de decirme y me levante de la silla en la que estaba sentada, dispuesta
a salir de allí, él me trato de tranquilizar diciéndome que no había problema
que el ya se iba y si gustaba podía esperar a su madre, aunque tenia 21 años, no
era tan tonta; Le respondí que vendría otro día. No pareció contento con mi
respuesta se levanto también y se me acerco
A que le tienes miedo? - me pregunto.... la verdad
no supe que decir porque era cierto tenia miedo, ¿pero a que? Ni yo lo sabia. Se
me acerco mucho más, sentí que era necesario salir de allí.
La puerta esta con llave....- me dijo tan
tranquilamente, que me enerve desde los pies a la cabeza y me quede allí como
clavada al suelo mirándolo estúpidamente. Correr no era correcto porque no
estaba ante un violador ... miedo a que me forzara no tenia, el temor era a que
yo le correspondiera, que me gustara mas de lo que ya me gustaba él. Su voz me
saco de mis pensamientos:
- No tienes novio verdad?
- si, ... si tengo novio –
conteste tratando de parecer muy segura de mí, si lo logre no sé, pero creo que
el lo tomo como un chiste,
- ahh sí? Mmmm bueno es buen comienzo, no
se puede estar solo mucho tiempo. - Y siguió diciendo cosas a las que
yo ya no preste atención, solo me repetía a mi misma, - "con no recibirle nada,
estará todo bien" pensar mucho bloquea las acciones pienso porque no se como
despierto de mi ensoñación y él estaba tan cerca de mí, podía sentir su aliento
a 1 centímetro de mi boca, ahí si que supe lo que era temblar, no sabia que
decir ni hacer ... el estaba divertido con la situación tan embarazosa en la que
sabia, me había puesto, cuando atine a moverme solo fue para darme cuenta que me
tenia rodeada con sus brazos,
- señor .... señor usted esta loco, le dije que yo ... yo
- si, ya lo sé, me dijiste .... pero no soy celoso?-
E inclino su talla y me beso, era mi primer beso, el primero y me percate que me
temblaba todo, que de no ser por su fuerte brazo yo estaría en el suelo, muy
seguro de sí mismo, Hugo entreabrió mis labios para besarme esta vez con mas
fuego, con mas pasión y si lo del principio era temblar ahora me estaba
estremeciendo sin poder controlarlo, pero pese a todo luche contra el y su
fuerza, cuando me zafe le di tal bofetón que le quedo girando la cabeza, mas que
a Reagan, en el exorcista, y ofendida como estaba (y es cierto, porque muy lindo
y todo estaba pero yo no le había dado permiso, a mas que soy tan terca) me
retire.
Pasaron dos semanas de aquello y Hugo me veía sin hablarme.
Que ganas enormes de poder decirle, ¿Es que eso era todo lo
que querías de mí?, Aun recuerdo que esas noches que le siguieron,
tuve muchos sueños eróticos con él, sin ser yo una pervertida, ya que jamás a
pesar de mi edad me masturbe ni, vi películas porno, como la mayoría de las
chicas que relatan aquí sus anécdotas, yo había crecido en el seno de una
familia sana, con principios y mi secundaria la termine en una escuela exclusiva
de señoritas. Una tarde que salí a paseo con mis hermanas menores, lo vi, estaba
junto a su auto, y una de mis hermanas menores; que por cierto para su edad era
demasiado aventada se le acerco y hablo con él, mediante de ella él me mando
llamar, quise simular que nada había pasado y me acerque, mas no pude mirarlo a
los ojos, porque me ruborice, era, sin mentir muy cándida para tener 22 años.
Así me hablo e invito a salir, evidente que no lo acepte, pero la menor se
apresuro a decir que si y sin esperar a mas se metió en el auto, unas locas
ganas de tirarle de los pelos a mi hermana para que se comportaba como lo que se
le había criado, una señorita, pero ni de otra; dicen que la cabra tira al
monte, le ordene bajar a gritos Hugo noto mi nerviosismo, y cancelo la cita.
Claro esta que no le convenía por la presencia de mi hermana. Todo quedo hasta
allí, hasta entonces había salvado la situación y sabido escapar a la fuerte
tentación que me provocaba.
Yo de sobra sabia que Hugo no se quedaría contento mas
estando seguro que yo seguía siendo virgen. Por mi comportamiento de niña y mis
rubores que me delataban. Y digo bien porque el acoso prosiguió, me buscaba
siempre lejos de mi casa, me acorralaba con el auto y yo sin encontrar ya
excusas para rehuirle. Fue mas por cansancio que le acepte la invitación,
después de tantos desaires que le hice al pobre, esa tarde salimos en su auto
tomamos un café y camino de regreso sin antes besarme como la primera vez,
asfixiándome en cada beso, me lo dijo, que le gustaba mucho y quería tener una
relación conmigo que podíamos salir juntos que debíamos intentarlo, que sabia
que no me era indiferente, y que pues echáramos suerte a ver como nos iba.
Acepte porque de algún modo razón, tenia, así fue que comenzamos nuestra
relación.
Pasado un mes me pidió que tuviéramos sexo, alegando que
todas las parejas lo hacían, debo recalcar que soy una terca de los mil diablos
y me encanta ganar los juegos, le dije que porque ellos lo hacían yo no estaba
dispuesta, y terminamos, ni modo, una semana, me a bordo de nuevo
¡que terco que era este tipo! Volvimos, y
como dicen los mexicanos después de un mes, "vuelve la burra al trigo", otra
guerra se desato, yo cuidando a toda costa mi virginidad, y el que no cejaba, lo
deje, mejor dicho nos dejamos nuevamente, esta vez la ausencia fue por tres
largos meses, meses en los cuales me di cuenta la falta que me hacia ese
condenado terco de porquería, si, porque maldeci mil veces haberme enamorado así
de Hugo, y el solo perseguía mi cuerpo virgen a toda batalla, porque yo si que
se la daba.
Después de esos tres meses me busco nuevamente, mentiría al
decir que no acepte porque lo hice gustosa ya que estaba muy enamorada de el, y
volvimos, esta vez le pedí tiempo para sentirme preparada a dar ese paso, me
refiero a tener sexo, y acepto. Nos transcurrió dos años, y el paciente porque
sabia que si me presionaba no conseguiría nada. Y vaya que lo fue, si muere
estoy segura que lo canonizan por esa paciencia tan santa. Es necesario decir
que yo ya no pude mas, con 24 años encima y sin estar preparada aun, un día
común, fuimos a su departamento, donde sabiamente, me llevo hasta la cama, bajo
pretexto que quería descansar un poco y si gustaba podía ver la televisión, allí
en vez de descansar dio rienda suelta a un toqueteo, paseaba sus manos por
debajo de mi ropa, me enervaba tenia tanto temor de excitarme, y lo estaba
logrando, poco a poco fuimos cayendo en un juego peligroso para mi y agradable
para los dos, sin dejar de besarme, cuando me di cuenta ya no tenia el pantalón,
- Espérate, déjame un momento, todavía no,
- mi amor .... es normal, déjame tocarte,
no es nada malo
Ya sé que no lo era pero tampoco estaba bien, llegamos a un
punto en que ya no lo podía detener, sentí sus manos en mis partes intimas, y su
miembro, bastante caliente, y enorme entre mis piernas frotando mi vagina, sabia
lo que venia después de eso y era a lo que le temía, siempre oí decir que es
doloroso, Hugo seguía avanzando con maestría sin dejar de besarme, subía y
bajaba encima de mi y ese movimiento me provocaba un placer infinito, creo yo
que tuve un orgasmo porque me sentí húmeda, cosa que el noto, ya estaba para
entonces sin la blusa, y sus manos en mis pechos, abarcándolos y oprimiéndolos
suavemente, rato besándolos, rato lamiéndolos, esta sensación no me produjo
ningún bien, ya que me sentí consiente de mi desnudez,
- todavía no, no quiero, espera un poco mas
- si quieres mi amor, deja que lo hagamos te deseo y tu
también
- no, por favor todavía no, tengo miedo....
Pero no hizo caso y entre mis suplicas y jadeos, guió su pene
a la entrada de mi vagina empujando suave primero y después al ver mi
resistencia, me penetro con toda su fuerza, deje escapar un grito que parecía de
agonía, tenia mis piernas prisioneras bajo las suyas y cualquier movimiento que
yo hiciera seria para empeorar mi situación ya que tenia su miembro bien dentro
de mi y el dolor era insoportable, se quedo quieto esperando a que me aliviara
un poco, pero lejos de encontrar alivio alguno y al sentir la sangre chorrear
entre mis piernas, empecé a llorar, en vano trato de calmarme, fuerte como me
tenia abrazada y besándome la frente, comenzó un movimiento suave de vaivén, que
lejos de proporcionarme placer me recordó la herida, la estrechez de mi vagina
era de record guiness, y por lo mismo me había sentido morir al penetrarme él,
asustado como estaba retiro su pene, diciéndome que lamentaba haber sido tan
brusco, no acepte las excusas, solo lloraba de manera desconsolada y el
sintiéndose culpable se baño y vistió. Me sugirió un duchazo en compañía, no
estaba de humor como para verle la cara, lo empuje y me asee sola, sin dejar de
llorar, hasta ahora lo recuerdo, después de eso, seguimos saliendo, el dolor
siguió por una semana hasta que dejo de estar, ahora tenemos 4 años juntos; dos
de hacer el amor, lo amo mas que antes, puedo disfrutar del sexo plenamente a su
lado y puedo decir con orgullo que es el único hombre que me ha tocado y será
así por siempre. Aunque tenemos, pequeñas discusiones todo sigue bien entre los
dos, es el hombre de mi vida y nos amamos mucho. Sé que este relato no tiene
nada de pornográfico, pero quise compartir mi primera experiencia con ustedes.