Hola, soy Te Caliente, por muchas razones he preferido
utilizar un seudónimo, tengo 20 años estudio la Licenciatura en Letras y curso
la asignatura de Letras Modernas como materia optativa, para acreditar esta
asignatura y como trabajo de titulación nos pidieron comenzar con nuestro
proyecto de tesis, para ello escogí un tema que ha causado polémica en mi grupo
pues decidí que fuera sobre literatura erótica y específicamente sobre
experiencias sexuales, el nombre de mi estudio es "Relatos Eróticos de
Iniciación Sexual Femenina", como pueden ver no es nada sencillo ya que las
mujeres somos poco dadas a comunicar esta primer experiencia y menos de
escribirla y compartirla, algunas la anotamos en nuestro diario (como yo lo
hice) y la recordamos muchas veces con ilusión y otras con decepción pero seguro
la tenemos presente por el resto de nuestra vida. En cambio los hombres, si
ofender ni herir susceptibilidades, pregonan a los cuatro vientos, casi siempre
exagerando, ese momento aun que también lo recordaran siempre. El sexo femenino
somos más discretas y pudorosas por la forma en que la mujer y sobretodo la
latina como yo y la mayoría de las que me leerán fuimos educadas, de hecho con
esta tesis quiero comprobar que somos capaces de expresarnos en este tema a
pesar de ello, como será en forma anónima nos será mas fácil, tal ves algún día
podamos expresarnos sin tapujos con temas en general y no solo sexuales.
Les voy a compartir mi experiencia para que se animen a
mandarme las suyas, las mas eróticas e interesantes las incluiré en mi tesis y
de ser posible buscaré la forma de publicarlas yo solo serviré de correctora de
estilo dándoles, en caso que no lo tengan un toque de relato, algunas de ellas
también las subiré a esta pagina para compartirlas con todos, siempre usaré el
seudónimo TE CALIENTE, y la protagonista llevara el nombre de ABRIL, usare
lugares, fechas y personajes cambiados, pero garantizo que serán casos reales
como el que ahora les relato:
A Abril jamás le había preocupado su relación con los
hombres, tuvo varios novios de los de "manita sudada" desde los nueve años y
nunca pasaron de besitos en los labios y caricias muy esporádicas en lugares
prohibidos como pompas y senos pero jamás un verdadero faje y muchísimo menos
una relación sexual a pesar de ser una chica bonita sin ser nada fuera de lo
común, tenía un cuerpo nada envidiable excepto en las caderas que sí destacaban
por ser bastante amplias y cintura estrecha terminando en muy agraciadas nalgas.
Cuando Abril tenía 17 años y mas de un año sin novio fue
cuando comenzó a sentir el alboroto hormonal que de hecho se había tardado en
manifestar de una forma seria, tal ves por que siempre estuvo en escuelas de
monjas, tal ves por la fuerte influencia de sus padres para los que siempre todo
fue tabú, o lo mas probable que ella misma rehuía del sexo pues era algo que
sabía que algún día llegaría pero realmente no le agobiaba ni le quitaba el
sueño.
En sus ratos libres Abril se dedicaba a asistir a un
orfelinato de niños y niñas de difícil adopción por distintas causas entre ellas
por edad había desde 6 hasta 14 años o alguna incapacidad física principalmente
parálisis cerebral, todo organizado por las monjas que dirigían su escuela, iba
Abril dos sábados al mes, enseñaba juegos, actividades deportivas, manuales o
artísticas, ella lo que mas le gustó siempre fue ponerlos a escribir obras de
teatro y representarlas. En una ocasión se organizó un campamento de verano con
todos los niños de la institución a un lugar en la montaña donde la congregación
de las religiosas tenía una hermosa casa de campo a donde se irían por una
semana completa con 5 monjas, 10 alumnas, 20 niñas entre 8 y 13 años y 10 niños
entre 6 y 14 años, los dividieron por grupos de edades y condición física, a
Abril le toco los mas grandes y un niño y una niña con parálisis leve, el niño
fue Adrián un chavito de 14 años muy guapo, alto y en extremo simpático que
siempre se ganaba a todas las personas que lo conocían, su problema fue que al
nacer le faltó oxigenación y provocó leve parálisis que se le nota solo en un
renqueo al caminar, su padre los abandonó a el y a su madre casi al nacer y su
madre lo dejo en un orfanato a los dos años argumentando que iría a buscar
trabajo a los Estados Unidos, desde entonces nadie sabe nada de ella y el niño
permaneció en la institución hasta los 5 años cuando lo cambiaron a esta otra
fundación por no haber podido ser dado en adopción, Abril lo conoce desde hace 3
años que es cuando empezó a trabajar en ese lugar, por la poca diferencia de
edad se hicieron muy amigos, se platicaban mucho y Adrián la tomo de confidente,
una de las cosas en que ambos coincidían es el terror a los tormentas
eléctricas, temor que además mantenían en secreto para evitar las burlas, en el
caso de Adrián, de sus compañeros.
Transcurrieron los primeros día de diversión, una mañana el
grupo decidió salir a de paseo por la montaña hacia un riachuelo que corría
próximo a la finca, todos excepto las monjas decidieron meterse al río y
refrescarse ya que a pesar de la altura del lugar hacía mucho calor tanto por el
clima como por el esfuerzo de la caminada, así vestidos como estaban, solo
quitándose zapatos y calcetines nadaron y chapotearon en las tranquilas aguas,
mas tarde comieron y jugaron hasta que unas amenazadoras y negras nubes los
hicieron regresar apresurados a la casa, por el camino la lluvia los alcanzó y
empapó a todos hasta los huesos, por el problema al caminar de Adrián su grupo
se retrasó un poco, los demás al llegar se les indico que se fueran a tomar un
baño y ponerse ropa seca, al llegar el grupo de Abril, les toco turno de baño
pero ya Ardían venía con dolor de cabeza y un poco de fiebre, después de cenar
Sor Matilde pidió a Abril que llevara al niño a acostar y que le diera una
aspirina para bajarle la temperatura para eso afuera no paraba de llover,
parecía que el cielo se caería en cualquier momento, mas tarde todos se fueron a
sus cuartos a descansar, Abril se quedó cuidando a Adrián en la habitación de
los niños pues la fiebre no cedía y el aguacero empeoraba transformándose ahora
en una recia tormenta eléctrica, del cansancio y a pesar de los relámpagos y
truenos a los demás niños los venció el sueño, pero entre la fiebre y el miedo
Adrián no podía dormir.
La última vez que Abril le tomó la temperatura tenía 39° y
medio, alarmada le pidió que se levantara y fuera a darse un duchazo con agua
tibia para poder estabilizar la calentura, Adrián se rehusó a ir solo al baño
pues tenía pánico a los truenos, Abril no quiso despertar a las hermanas para no
alarmarlas y decidió llevarlo ella misma, ya en el baño le indico al niño que se
quitara la pijama y que se metiera a la regadera en calzones que ella lo
esperaría en el vestidor, Adrián obedeció se sacó la ropa y se metió a la
regadera, estando a dentro le grito a Abril que le dolía mucho la cabeza que por
favor le ayudara pues se sentía muy mareado, de inmediato Abril se acercó a la
ducha vio al niño temblando de frió, sin proponérselo y sin querer no pudo mas
que asombrarse al observar al muchacho a quien siempre ha visto como un niño,
una espalda musculosa y firme, piernas largas una de ellas bien torneada y la
otra mucho mas delgada por la parálisis que le afecta, bajo el mojado calzón se
le marcaban las nalgas, Abril quiso desviar sus pensamientos, se quitó el suéter
para no mojarlo y tomó al niño de la mano para hacerle saber que estaba junto y
no caería, el le dijo que tenía mucho miedo y que se sentía muy mal, ella cerró
la llave del agua en el momento en que un fuerte relámpago secundado casi de
inmediato de un estruendoso ruido hizo que los dos se abrazaran fuertemente, el
mojado y casi desnudo se aferro a la cintura de Abril, ella lo ciñó fuertemente
pasando sus manos por la suave y firme espalda del niño quien no la soltaba por
el miedo, Abril deseo que siguiera tronando pues el ahora varonil cuerpo ya no
era del chamaco con quien jugaba cada quince días sino el de un hombre apenas
alejado de la infancia, en un siguiente trueno aprovechó para tomar sus brazos y
besar sus mejillas consolándolo con dulces palabras, el chico la abrazaba mas
fuerte presionando su pecho contra sus senos, el desnudo ella vestida, Abril
recorrió la espalda de Adrián y comenzó a besarlo en el cuello, luego en los
hombros, sus manos seguían bajando cuando de repente comenzó a sentir un
abultamiento en el calzón del chico, en lugar de apartase bajó mas sus manos
hasta llegar a el resorte de la truza asiendo mas férreamente a Adrián hacia
ella sintiendo el bulto de la entrepierna del joven quien por reflejo respondió
los besos acariciando a su compañera , los dos sin pensar, frenéticos, hirviendo
ya no por la fiebre patológica de el joven si no por una que los invadía a
ambos, Abril bajo las manos y tomo las nalgas del niño a su ves Adrián tomo
sobre la blusa los firmes pechos de Abril, acariciando, oprimiendo, desesperado
puso sus labios en los labios a la chica, ese fue su primer beso o lo que mas se
le acerco a uno, ella le tomó la cabeza y correspondió a la caricia corrigiendo
el fallido beso que la inexperiencia de el le dio, ella metió la lengua en la
boca de Adrián y caricia tras caricia se besaron largamente, al fin Adrián se
animo a quitar poco a poco los botones de la blusa de Abril hasta que totalmente
abierta pudo meter sus manos y acariciar sus pechos sobre el blanco sostén de
algodón, Abril rápidamente se despojó de la blusa.
A ninguno de los dos les importo o mas bien ni se acordaron
de donde estaban ni que Abril era la encargada de cuidar a Adrián y que el era
un niño huérfano e inocente. Continuaron con su fiebre privada, Abril metió la
mano bajo el calzón de Adrián tomando su ya rígido pene al tiempo en que se
hincaba para quitar la prenda se asombro al ver ese miembro moreno con escaso
bello que ella solo había visto en fotos de sus libros de anatomía pues por su
dura educación ni siquiera en películas o revistas, el muchacho quedó extasiado
pues la única mano que lo había tocado era la suya ya que en variadas ocasiones
se había masturbado como es propio en un joven adolescente, pero esto era mucho
mas de lo que el había soñado, aunque en casi todos sus sueños húmedos la
protagonista era ella, su mejor amiga, la chica a la que secretamente había
deseado, Abril. Pero este no fue un sueño ni mucho menos un delirio ocasionado
por la enfermedad, era real.
Abril con curiosidad le acarició y besó los testículos
provocando un leve gemido en su amigo quien se aferro de la cabeza de la chica
suplicándole que no se detuviera, ella beso el pene y se lo metió a la boca
asiéndose de los glúteos del adolescente, en un momento se puso en pie y
traviesa mente abrió la llave del agua empapando el resto de su ropa, el le
comenzó a quitar el pantalón, ella le ayudo, así Abril quedó solo con su linda
ropita interior totalmente mojada, se le transparentaban los pezones en el
sostén y el monte de su sexo bajo el panty, Adrián apartó los tirantes del
sujetador y por el frente lo desabrocho y dejo libres los hermosos senos de
Abril de inmediato tomo en su boca un pezón y con ambas manos las dos tetas
manoseándolas, a pesar de su inexperiencia Abril comenzó a gemir de placer,
ahora el que se hincó fue el para bajar el bikini dejando al descubierto su sexo
y sus nalgas, la tomo de la cintura deslizando sus manos por las fabulosas
caderas y terminando en sus hermosas trasero, con el agua corriendo sobre su
cara acercó la boca al bello púbico para besarlo recorrió las piernas con sus
manos separándolas para dejar al descubierto los labios de la vulva y meter su
cabeza para mordisquear y besar todo su sexo, Abril dejó escapar un gemido que
hizo detenerse a Adrián de inmediato, Abril tomó la cabeza del chico y casi
literalmente la encajó entre sus piernas obligando al muchacho a continuar en
donde estaba, él feliz siguió con su tarea hasta que por primera ves en su vida
Abril explotó en un fuerte orgasmo que hizo que se le doblaran las piernas
chorreando en fluidos vaginales dentro de la boca de Adrián quien seguía sin
parar ocasionando uno tras otro una gran oleada de éxtasis, los dos cayeron
lentamente al suelo de la regadera bajo la calida lluvia que esta les
proporcionaba, besándolo ardientemente Abril se colocó al acostado en el suelo y
Adrián encima de ella, separó las piernas y recibió ansiosa la cabeza de el
viril instrumento de su ahora amante quien después de fallar varias veces al fin
metió poco a poco su miembro, a ella se le salió una lagrima de dolor y corrió
por el agua un hilito con la virginidad de Abril, ella cerro los ojos y apretó
los dientes pues la envestida realmente la lastimó mas poco a poco sintió un
leve calor en su sexo que fue aumentando conforme Adrián entraba y salía de ella
poco a poco y como un experto, ese calor se transformo en un instante en fuego
que recorrió desde interior de sus piernas hacia abajo llegando a la punta de
sus dedos y subiendo a la cabeza hasta terminar en un fuerte grito que Adrián
contuvo al besar con pasión la boca de su amante al mismo tiempo en que el
soltaba su semen en ella fundiéndose ambos en la gloria.
Terminaron abrazados bajo la constante precipitación calida
de la regadera, sin decir palabras, asombrados de lo que había sucedido, felices
cerraron el grifo salieron, se secaron y reuniendo varias toallas para cubrirse
con ellas y salir a hurtadillas del baño con sus ropas mojadas en la mano, él se
fue a su cuarto y ella al suyo, todo en silencio y todas las compañeras para su
fortuna totalmente dormidas.
A la mañana siguiente en le desayuno solo se expresaron una
leve sonrisa que fue suficiente para expresar lo que pensaban, los demás días
pasaron sin mas contacto que el que tiene una educadora con sus niños y de
regreso a la civilización se volverían a encontrar muy poco ya que Abril por
azares del destino cambio de residencia y jamás volvió a ver ni a saber nada de
su primer amor aunque siempre lo recordó como una de sus mejores experiencias
vividas.