En mi juventud fui un chico bastante retraido, fui el típico
niño de secundaria y preparatoria que soñaba con hacerle el amor a una mujer, e
incluso tocarla. Intercambiaba experiencias ficticias y fantasías con mis amigos
que eran muy parecidos a mi, y sabía que ellos tampoco habían hecho nada aun.
Pasaron tal vez un par de años después de lo que aquí les relato para que yo
volviera a tener algo similar con una chica, aunque con el tiempo todo
cambiaría.
Estaba en segundo año de secundaria, tendría tal vez 14 años
recién cumplidos. Mi mejor amigo en ese tiempo era mi primo Arturo, el vivía muy
cerca de mi casa e iba a la misma escuela que yo, aunque iba un año arriba.
Normalmente cada viernes, a veces otros días entre semana, yo me bajaba del
transporte escolar en casa de Arturo, comía con la familia y después salíamos al
cine o a pasear en bicicleta viendo a las chicas que hacían ejercicio en la
pista del parque aledaño. Un miércoles salí de mi casa después de comer y me fui
en la bicicleta a casa de Arturo, cuando llegué toqué el timbre y me abrió mi
prima Lily. Hago un paréntesis para hablar de ella. Lily era la más atractiva de
todas las primas que teníamos, era unos 4 años mayor que nosotros, hacía mucho
ejercicio y vestía siempre a la moda. Ella había sido mi fantasía desde la
primer erección que había tenido en mi niñez - por obvias razones Arturo no
sabía eso - Ese día estaba vestida como si fuera a ir a hacer ejercicio, llevaba
un pants color morado bastante ajustado a su cuerpo, y arriba una blusa blanca
de likra con un escote más o menos a medio pecho.
Lily me saludó efusivamente con un abrazo y un beso -
teníamos ya un par de semanas que no coincidíamos en la casa - y luego me dijo
que Arturo había salido con su mamá. No había tenido la precaución de hablarle
antes, porque normalmente siempre estaba disponible en las tarde. Hice un
pequeño coraje típico de la edad frente a ella diciendo que era un tonto por no
haber hablado antes. Ella se rió un poco de mi y me preguntó que si necesitaba
algo. La realidad era que si, pensaba ir a su casa a pedirle prestada una
película pornográfica que yo había comprado un mes antes y como estaría solo en
casa me dieron ganas de verla y hacerme una buena jalada. Le contesté que iba
por una película que su hermano había quedado en prestarme, asi que Lily me dijo
que pasara y la tomara. Cuando entré en la casa y me dirigí al estudio noté que
no había nadie en casa - No pude evitar pensar en cosas malas cuando me di
cuenta que estaba solo en casa con mi prima a la que tantas veces le había
dedicado alguna jalada pensando en un momento como ese - Lily se me adelantó por
el pasillo para llegar primero que yo al estudio mientras me preguntaba cómo me
iba en la escuela, mientras yo le respondía vi como contoneaba ese precioso culo
frente a mi y nuevamente pasó por mi mente la imagen mía tocándolo y
pellizcandolo como muchas veces antes.
Cuando llegué al estudio ella ya estaba adentro y siguiendo
los pasos de su madre, estaba limpiando un desorden que tenía en el sillón para
atender a las visitas como se merecen - siempre fue algo que a mi no me
importaba, pero en fin, asi eran ellos - Me señaló la gaveta donde estaban las
películas y yo fui a sacarla. El la guardaba ahi para no despertar sospecha, yo
mismo había grabado unos 20 minutos de la película Star Wars antes de la
ponográfica por si alguien la descubría y ambos sabíamos que la única mandatoria
era siempre rebobinar el cartucho cuando la vieramos. Tomé la película y la dejé
junto a las llaves de mi casa que había puesto en la mesa mientras Lily
terminaba de limpiar el sillón. De pronto ella se acercó y tomó la película en
sus manos, miró el título escrito en pluma azul y dijo en voz alta: "Star Wars
eh?", ¿Cómo puede a los hombres gustarles eso? - No pude evitar ponerme nervioso
cuando lo tomó, aunque no había porqué ponerse - De pronto mi prima de la manera
más natural del mundo me dijo: "ahhh, que bueno que me acuerdo, Diego (su novio
en ese entonces) me había dicho que quería conseguir la película para verla con
sus amigos" y sin siquiera mirarme sacó el video de su caja y se dirigió al
aparato para proyectarla - Un escalofrío recorrió mi cuerpo - "Se vé bien? me
preguntó", Si, si, si, bastante bien le contesté quedandome parado frío. - Lo
único que deseaba en ese momento era que Arturo hubiera rebobinado el video -
Lily lo metió, le dio Play a la videocasetera, y ahi comenzaron mis problemas.
En la pantalla apareció una rubia despampanante con unos
tremendos senos al aire y vistiendo un pantalón de militar, estaba inclinada
sobre un hombre de raza negra con un pene que debió haber medido medio metro - o
al menos eso me parecía a mi en ese tiempo - y metiendoselo alegremente en la
boca. Se me quizo caer el mundo encima y no tuve agallas para decir una palabra.
Lily fue volteando poco a poco hasta encontrarse con mis ojos y me preguntó muy
seria "¿Star Wars entonces?". Me enfrié completamente y comencé darle a Lily una
serie de explicaciones tontas que ella no me había pedido: No es mía, es de un
amigo de tu hermano, nunca la hemos visto, solo era por curiosidad, etc. etc.
Lily me sonrió y luego me dijo: "No te preocupes, yo se que a los chicos les
gusta esto, no diré nada a nadie", y sin dejarme contestar nada giró de nuevo la
cabeza para ver la película. Soltó una ligera carcajada y luego me dijo: -
"Ojalá asi fuera en la realidad no?" - ¿Qué cosa? le contesté apenado. Miró a la
TV y después tomandose sus tetas una con cada mano se las apretó diciendo: "esta
es la realidad" y cerró con una carcajada. - Mi prima parecía estar tomando
aquello muy normal, parecía que estaba yo con otro chico y no con una mujer
mayor que yo - Se giró de frente a mi y cambiando la risa de su cara por una
mueca como de travesura me preguntó en voz baja: ¿Y apoco la ven los dos
juntos?.
Yo le contesté que si, que cuando no había nadie en mi casa
la veíamos alla y visceversa. En ese momento Lily se hizo hacia atrás y
sentandose en el sillón comenzó una conervsación que no olvidaré en toda mi
vida, creo que fue casi con exactitud asi: - Oye primo, y qué hacen cuando la
ven? (mirando a la televisión) - Pues verla, le contesté. - Por eso (mirandome a
mi), pero apoco no se excitan? - Pues si un poco. - Y qué hacen? - Pues nada, le
dije, seguirla viendo y ya. (Ya me comenzaba a incomodar el interrogatorio ahi)
- Ay si! se masturban verdad? - Hice silencio un momento y le contesté: Si, a
veces (era la realidad) - Jajajjajaja, neta? se la ven el uno al otro? - Casi
no, solo lo que alcanzas a ver entre el pantalón del otro mientras uno se va a
la baño. - Ayyyyy, que asco, se la jalan aquí en el baño de mi casa? - En el
cuarto de Arturo, contesté rápidamente. - Jajajajjaja, orale, nunca me lo
imaginé, jajajajaj - No contesté nada y ella preguntó entonces: Oye.... y quien
la tiene más grande? - Sabía de antemano que yo estaba más dotado que Arturo,
pero no podía decirselo asi, asi que le dije: pues igual. Lily hizo un silencio
con una sonrisa en la boca, luego volteó a ver la televisión para ver de nuevo
la película y solo dijo en voz muy baja "que locos". Yo me quedé parado
viendola, no sabía que hacer, pero parecía que mi prima le había tomado interés
a la película pues no quitaba la vista de la tele mientras susurraba frases como
wow, orale, o se reía y decía: qué bárbaros. Decidí entonces sentarme en el
mismo sillón que Lily pero del lado opuesto, todavía muy nervioso por lo que
pasaba solo miraba la tele y de reojo veía a mi prima.
Ella por su parte perdió completamete el interés en mi y se
dedicó a ver la película. El negro de la televisión estaba ya penetrando con su
enorme pene a la rubia que no cesaba de pegar gemidos y rasguñar al negro.
Comencé a notar que Lily se incomodaba en el asiento, cruzaba una pierna,
después la otra, luego se acomodaba hacia la izquierda y luego regresaba a su
posición. - en ese momento no lo entendí, pero la razón era que mi prima
comenzaba a calentarse - Pasaron unos segundos más cuando mi prima volteó a
verme - noté que su mirada se paseó por mi bulto y luego regresó a mi cara - y
continuó la conversación: - Oye primo, y apoco has visto a una chava sin ropa en
la vida real? - No, le dije, solo en películas. - Yo tampoco me contestó. (en
ese tiempo yo veía a una chica de 17 o 18 años y podía jurar que ya tenía
relaciones de diario, pues las consideraba muy mayores, asi que no pude creer lo
que mi prima me decía) - Nooooo? ni siquiera a Manuel (su novio en ese tiempo).
- Nombre, muy apenas se la agarro sobre el pantalón. - (Seguía sin poder
creerlo) Orale, pues yo pensaba que si. - (me miró y dijo) Solamente he visto a
Arturo un par de veces cuando sale de bañarse, pero la trae toda flácida y
caída. (y entonces Lily dijo las palabras que nunca olvidaré en mi vida). "Que
te parece si hacemos de cuenta que yo soy Arturo?". - Cómo? le contesté. - Pues
si, ya que estamos los dos aquí y que nadie va a decir nada pues quiero ver como
la tienes. (mientras decía eso miraba fijamente mi bulto que aun estaba flácido
por los nervios) Por mi cabeza pasaron mil cosas: Demasiada pena, desinhibirme
por completo aunque trajera consecuencias, que tal si solo me estaba probando,
salir corriendo y mil cosas más. Sin embargo era la oportunidad de realizar una
fantasía que tenía años teniendola, asi que decidí seguirle el juego a mi prima
mayor. Comencé a sobarme las bolas y el pene por encima del short del uniforme
deportivo que traía puesto para despertarlo y no mostrarlo flácido. Lily miraba
fijamente lo que hacía, asi que decidí olvidarme de que ella estaba ahi y mirar
a la televisión. Pronto logré ponerme en el papel del nuevo protagonista que
estaba en turno e imaginé que en vez de la rubia que lamía fuertemente el pene
del tipo de la televisión, era mi prima quien estaba lamiendo mi erecto miembro
hincada en el suelo frente a mi.
La imagen en mi mente funcionó en segundos y mi pene comenzó
a tomar tamaño y dureza rápidamente. No quice voltear a ver la reacción de Lily
para no perder la erección por el nervio, asi que seguí sobandolo hasta que
llegó a la máxima dureza y largo que a mis 14 años podía lograr. Poco a poco fui
bajando el short de la escuela hasta dejarlo a media pierna y quedandome
solamente en una trusa color blanco de las que todavía mi madre me compraba en
el supermercado y que normalmente me ajustaban bastante por todos lados. Mi
mirada estaba concentrada en la televisión e intentaba no ver a mi prima ni de
reojo. Asi que lentamente fui bajandome la trusa hasta quedar sentado sobre el
sillón con mis nalgas desnudas y con mi pene tomado de la base y apretandolo
para bombear sangre y lograr que se viera de un tamaño mayor al que era.
Sabía de antemano como adolescente presumido, que apesar de
mis defectos físicos como el peso, el tamaño de mi pene era algo de lo que podía
estar orgulloso entre los chicos de mi edad. Muchas veces Arturo me había dicho
"que si el tuviera el pito del tamaño del mío ya se hubiera cogido a dos o
tres". Siguiendo concentrado en como la rubia se metía en la boca un pene que
era tal vez el doble de tamaño del mío e imaginando lque ella era Lily
comiéndose lo que traía en la mano comencé a jalarmelo despacio con la mano
derecha. La tentación de voltear a ver a mi prima ya era mucha, pues estaba ya
muy excitado, asi que me armé de valor y decidí mirarla con el riesgo de que en
ese momento pudiera correrme de su casa. Mi sorpresa fue ver la cara de Lily
cuando la miré.
Estaba fija en mi pene, tenía los ojos más abiertos de lo
normal y tenía su mano derecha entre las piernas que se notaba que estaba
apretando fuertemente. Sin mirarme a los ojos pero dandose cuenta de que yo la
miraba, Lily dijo en voz muy baja "Está más grande que el de Arturo - luego hizo
un silencio y dijo - mucho más grande primo", y soltandose la entrepierna
comenzó a apretarse las tetas - que no eran muy grandes - y luego se levantó y
se puso de pie frente a mi. Otra de las frases que nunca olvidaré en mi vida fue
lo siguiente que mi prima dijo. Utilizando una voz como de una chiquilla de 10
años y con una cara como de niño travieso me dijo: "Me dieron ganas de
agarrartelo" y se sonrió. Ahi estaba mi fantasía y la de muchos de los amigos
que teníamos y que conocían a mi prima. La miré a los ojos y le contesté lo
primero que me vino a la mente: "Y yo tengo ganas de que me lo agarres".
Fue increíble como mi prima 4 años mayor que yo, a quien
consideraba una amazona del sexo - al menos en mi imaginación - no quitara la
vista de encima de mi pene, se sentara en el sillón, y comenzara a recorrerse
hasta quedar a un lado mío. Estiró la mano derecha y dejándola a dos centímetros
de mi pene por un par de segundos se la puso encima muy suavemente y lo apretó
de la cabeza. En ese momento sentí que eyacularía en la mano de mi prima, -
nunca nadie había tocado mi cosa - sin embargo estuvo sin moverla por unos
segundos y eso me hizo, entre el nervio y la pena de mancharla sin siquiera
habermelo jalado, perder las ganas de venirme. Lo soltaba y lo volvía a apretar,
primero de la cabeza, luego de más abajo y luego de la misma base del pene. En
cada apretón mi prima soltaba un tierno "ahhyy" como cuando una mujer comienza a
gemir en los primeros indicios de placer sexual. Una vez que lo tuvo bien firme
de la base, se inclinó un poco en el sillón y comenzó a jalarlo muy despacio
como haciendo pruebas. Cada oportunidad me miraba para ver si no me estaba
lastimando y para ver la cara que tenía me imagino.
Yo cerré primero mis ojos para pensar que se estaba haciendo
realidad una de mis más grandes fantasías, y sobre todo que no debía
desaprovecharla. Cuando abrí los ojos me encontré con la espalda y cabello de mi
prima frente a mi, se había ya recostado en el sillón dando el frente hacia la
televisión y pasando su brazo izquierdo sobre mi cuerpo para apoyarse del otro
lado del sillón. Seguía jugando con mi pene lenta pero firmemente mientras
continuaba soltando ligeros gemiditos ahogados. Mis manos estaban libres y sentí
la tremenda necesidad de utilizarlas sobre mi prima en ese mismo momento, el
acuerdo no había sido que yo la podía tocar a ella, me podía buscar un problema,
pero me estaba calentando tanto que no soporté más y decidí ponerle una mano
encima para ver su reacción. Bajé rápido mi mano derecha del respaldo del sillón
y la puse en la cintura de Lily, justo donde la blusa se le subía y la piel
estaba desnuda. Lily soltó un suspiro cuando sintió mi mano sobre su cadera, e
inmediatamente después comencé a acariciarla de la cintura hacia la espalda
dandole leves apretones cada vez que mi mano regresaba cerca de su nalga.
Poco a poco comencé a bajar más la mano y a acariciar muy
suavemente su nalga derecha sobre el pants que traía puesto - eso para mi ya era
el paraíso - sin embargo, Lily en un movimiento como desesperado soltó mi pene y
sin voltear a verme cruzó su mano derecha por detrás de su espalda, encontró mi
mano, la tomó, y la llevó hasta la plenitud misma de su nalga apretandola contra
ésta como dandome permiso de manosearsela. Rápidamente comencé a sobrale la
nalga con movimientos torpes mientras ella lanzaba gemidos un poco más fuertes.
La pellizcaba con toda la mano y luego la paseaba por toda el área de su culo,
desde la espalda hasta entre sus piernas. Sentía una tremenda curiosidad por
saber como se sentiría tocar una rajita, muchas veces había descrito falsamente
esa sensación con mis atónitos amigos, pero en esta ocasión tenía a dos
centímetros de mis manos la oportunidad de saberlo en realidad, asi que estiré
mi mano todo lo que pude hasta ponerla entre las piernas de mi prima. Por más
intentos que hice no lograba pasar más allá del culo por que ella mantenía las
piernas cerradas, asi que comencé a tallarle el culo con dos dedos mientras ella
seguía atendiendo su curiosidad por conocer el arte de masturbar un chico.
De pronto Lily me soltó, se puso de pie frente a mi y me miró
- su mirada era como la de una persona llena de ira, por un momento pensé que me
golpearía, sin embargo años después comprendería que era la mirada de una mujer
excitada dispuesta a todo en ese momento - Como desesperada comenzó a bajarse el
pants y la pantie al mismo tiempo, durante dos segundos pude ver por primera vez
en mi vida una rajita - era como las había visto en las películas, solo que más
velluda - Se dejó los pants a la altura de los tobillos y se sentó a un lado mío
con la mitad inferior de su cuerpo desnuda. Ambos estiramos la mano al mismo
tiempo para ir al pubis del otro, ella fue la primera en llegar a mi pene y
tomandolo de nuevo comenzó a jalarmelo mucho más fuerte de lo que lo había
hecho. Mi brazo se entrelazaba con el de ella y no me permitía tocarla con
libertad, solo podía sobar los vellos púbicos de mi prima. Ambos comenzamos a
movernos para buscar la manera de poder darnos placer sin entrometernos en el
camino del otro. Por fin llegamos a una posición en la que ella se puso de
rodillas en el sillón dandome el frente a mi mientras jalaba mi pene, y yo podía
meter mi mano entre sus piernas para tocarle la raja.
Ahora si conocía esa mencionada sensación, y era el triple de
buena de lo que yo la contaba. Su rajita era suave, carnosa y estaba muy mojada.
Los vellos de mi prima eran más suaves que los míos, y el área estaba tan
caliente que sentía que mi mano se quemaba. No sabía ni por poco lo que hacía,
asi que tallaba la raja de mi prima fuertemente. Eso causó que en varias
ocasiones ella me dijera en tono fuerte "despacio". Ambos continuamos
manoseandonos y gimiendo por un minuto más, yo ya no soportaba más la
eyaculación y sentía que en cualquier momento le dispararía encima a Lily.
Varias veces dejé de tocarla porque sentía que ya venían, y ella pegaba un grito
diciendo "no le pares", asi que continué tallandole la entrepierna en esta
ocasión moviendo muy rápido mis dedos para estimularle los labios vaginales.
Para mi suerte eso funcionó, recuerdo perfectamente que Lily
comenzó a gemir mucho más fuerte y rápido y a mover su cuerpo ella sola como
haciendo alusión a una relación sexual. El solo hecho de escucharla me hizo ya
no aguantar más y sentí que el primer tiro de leche subió por mi pene,
rápidamente y entre gemidos de mi parte apreté para no dejarlo salir. Sabía por
mi experiencia masturbandome que aguantar el dolor sería recompensado con la
sensación de cuando ese primer tiro saliera por mi pene, y también sabía que por
la presión ejercida saldría sin control disparado. Comencé a gemir mucho más
duro y agudo de lo que lo estaba haciendo, el dolor ya era insoportable, pero lo
aguanté un poco más porque ella seguía moviendose cada vez más rápido y soltando
un gritito de "aayyy" cada dos segundos mientras me lo jalaba cada vez más
rápido y duro.
El cuerpo no me dio para más y dejé salir ese primer
chisguete que aun recuerdo que saltó por el aire aterrizando en el antebrazo de
Lily y escurriéndose hacia mi estómago. Ella comenzó a gemir más fuerte y a
gritarme "no vayas a parar", yo estaba en un éxtasis pues estaba aun disparando
leche, sin embargo torpemente seguí moviendo mis dedos en su vagina hasta que
ella lanzó un grito muy agudo y recargó los brazos en el respaldo del sillón
dejandome sus tetas en la cara. No se movió por unos 5 segundos de ahi
respirando muy rápido y descansando su cabeza sobre mi hombro derecho. Yo ya me
quería levantar de ahi pues me sentía todo manchado y tenía miedo de haber
manchado el sillón del estudio de mi tía. Aproveché para tocar sus nalgas
desnudas ya que no había tenido la oportunidad de hacerlo antes. De pronto mi
prima se levantó, me miró de una manera que nunca lo había hecho antes, entre
arrpentimiento y satisfacción, se paró frente a mi subiendose rápidamente el
pants y luego comenzó a ver el tiradero que había hecho yo. Se sonrió y me dijo:
"Hay que limpiar eso ya". Me levanté como rayo, me subí el short y fui primero
al baño a limpiarme yo. Para cuando regresé me encontré a Lily con un trapo
húmedo limpiando el sillón, me miró, se sonrió y lo primero que me dijo fue:
"Esto no me lo pierdo, de aqui en adelante mi novio va a saber lo que soy capaz
de hacer".
Creo yo que asi lo hizo, pues nunca se volvió a acordar de mi
en ese sentido. Me dio la película, me hizo prometer solemnemente que ese sería
nuestro secreto toda la vida y me dijo que me fuera pues su mamá y Arturo no
tardarían. Ese mismo fin de semana le conté la historia a mi primo reemplazando
a su hermana con la hermana de un amigo mío al que el no conocía, mientras se la
contaba mi primo tuvo una erección, y toda la vida me pregunté que hubiera sido
si en vez de creer en la hermana de mi amigo hubiera sabido que fue con su
propia hermana. Mi prima se casó con su novio desde ese tiempo, y hoy cada vez
que la veo en una reunión familiar, veo detenidamente ese hermoso culo que aun
tiene y me viene a la mente el deseo de tenerlo en mis manos de nuevo.