MI NOVIO ME ENTREGA COMO UNA VIL PUTA
Enamorada de mi novio quise entregarle mi virginidad. Pero el
me tenía preparada otra sorpresa que no disfruté...
-¡¡¡¡Noooooo!!!... Fue lo unico que pude decir antes de
sentir que me desmayaba....
Esa noche mi novio y yo nos reunimos en el departamento de su
hermano, mayor que el, para celebrar su cumpleaños... Para la ocasión me había
vestido muy sexy. Llevaba unas braguitas de encaje que hacian adivinar mi coñito
depilado y unos sujetadores que hacian ver mis senos atrevidos y turgentes.
Mi vestido ceñido hacia relucir mis curvas, en mi cuerpo bien
cuidado. Esa noche había decidido que tendría mi primera experiencia sexual con
mi novio. Si, era virgen. Nunca me había atrevido a hacerlo pues la enseñanaza
del colegio catolico siempre me inculco esperar al matrimonio. Pero me sentía
tan enamorada... Antes de entrar, Matias -mi novio- me besó apasionadamente y me
dijo que se sentía el hombre más afortunado del mundo y que haría todo para que
yo no sintiera más que placer. -¡Feliz cumpleaños!.... - Matias y yo miramos el
salon extrañados. Yo imaginaba que el lugar estaría atestado de gente.
Pero las únicas personas que estaban ahí eramos nosotros y
Andrés, el hermano de mi novio, con otro primo llamado Pedro, quien colgaba el
telefono mientras entrabamos. -¿Que pasa con los demas Andres?- pregunto Matias.
- Hay un taco terrible en la avenida, ningun vehiculo puede cruzar el puente
desde el otro lado de la ciudad hasta al menos dos horas mas. Para matar el
tiempo, después de varios salud y bebidas varias, nos decidimos a jugar a la
"miradita".
Habia que mirar a una persona sin que los demas se dieran
cuenta. Quien perdiera, debia pagar penitencia. -¿Todos de acuerdo?... Ya con el
ambiente adecuado y entre risas y aplausos empezamos a jugar. Por más que miré a
Matías no pude adivinar a quien observaba y por supuesto perdí... Y ahí empezó
"mi noche"... Siendo la única chica debería haberme percatado que algo ocurría,
pero me sentía segura pensando que Matías me protegería.... Andrés y Pedro,
entre risas y bromas, me sujetaron los brazos y las piernas... Yo me sentía muy
extraña. Cansada, como si no pudiera gritar ni moverme... Después me enteraría
que era efecto de la droga que estaba en mi vaso. -Mira que buena está tu novia
Matías... -Podremos jugar un poco para no aburrirnos... Tratando de safarme le
di un codazo a uno quien tomandome del pelo me tiro hacia atras la cabeza y me
mordió en los labios. -Perdiste y aceptaste la penitencia.
No te hagas la inocente con nosotros En ese momento miré a
Matías pidiendole con los ojos me ayudara... Matías sólo dio vuelta el rostro
avergonzado. Entendí que nada haría para protegerme. Andrés me subió el vestido
dejando a la vista mis bragas. -Mira que sexy te has vestido puta. Eso es lo que
eres, una puta, que solo quiere comernos la verga. -¡Que sorpresa! Depilada la
muy zorra...
Veamos bien entonces que hay para cenar esta noche... Sin
miramientos me rajó las bragas y metió sus dedo en mi vagina. -Agghhh!!.. .
Estaba seca. La situación no me producía ningún placer. Sujetada como estaba por
los dos no podía moverme ni defenderme y mi voz permanecía apagada sin salir
casi ningun sonido de ella. -Putita... ¿te dolió mi dedo en tu zorra?.... Ya
verás entonces como te pondrás con esta...
Y sacando su polla me la acercó a la cara. Matías sin mirarme
a los ojos se acercó a mi cuerpo y metiendo su lengua me empezó a lamer mi
coñito. -Bien hermano. Pero no quiero miramientos. Quiero escuchar que esta puta
ruegue. Que grite. Tu novia va a quedar echa trizas. Pedro me amarró las manos a
la espalda con una cuerda que no se de donde sacó, y metió en mi boca mis bragas
que mantuvo allí con un pañuelo amarrado a la altura de mis labios. -Asi me
gustas putita. Indefensa como estaba nada podía hacer.
Continuará...