A la manana siguiente todo lo ocurrido
en la discoteca parecia un mal sueno
y me fui a casa de Ana para llevarla al gimnasio Ella iba vestida directamente
con sus pantalones cortos elasticos de color amarillo con
franjas laterales negras, que tenia cremallera lateral, y
su top enteramente amarillo Le prometi volver en 2 horas
y fui a buscar a Jorge para pedirle explicaciones.
Cuando llegue al cento
de masajes me dijeron que Jorge se habia ido al gimnasio.
Pregunte a que gimnasio habia
ido y con horror descubri que Jorge y Ana iban al mismo
gimnasio. Conduci todo lo rapido
que pude pues tenia miedo de que en esos momentos Ana y
Jorge estuvieran en una pelea. Cuando llegue al gimnasio
busque como loco a los dos y para mi horror les encontre
en la misma zona de entrenamiento. Ana estaba tumbada bocabajo mientras con las
piernas elevaba unas pesas para reafirmar los gluteos.
Jorge estaba sentado justo en frente, desde donde tenia
una magnifica vision del culo de
mi novia. Jorge se levanto en
direccion a Ana y esta al percatarse le miro
con odio.
-He dicho que me dejes en paz-le espeto
a Jorge
-Pero chica, es que lo estas haciendo mal. Si levantas asi
te haras dano- dijo divertido
? Solo pretendo ayudarte. Tienes
que echar el culo mas para atras.
Jorge se agacho y con las manos empujo
el culo de Ana.
-¡No me toques!- grito
Ana levantandose.
Se bajo de la maquina
y se dispuso a marcharse cuando tropezo con una estanteria
de pesas. Una de ellas cayo sobre su cabeza y la dejo
semi inconsciente, y en la caida se golpeo
la ingle con una barra, que ademas le rompio
el pantalon dejando su cono a la
vista. Yo corri alarmado hacia ella y Jorge me miro
con curiosidad
-Hombre Jose, ¿como
es que estas aqui?-pregunto
-Porque temia que pasara algo de
esto-le dije enfurecido
-Oye yo no tengo la culpa. Solo
pretendia ayudarla, tal y como voy a hacer ahora tambien.
Y diciendo esto levanto a Ana y la
llevo en brazos a los vestuarios. Unos culturistas
enormes me impidieron el paso y tuve que contentarme con ver la escena a traves
de la ventana de la puerta. Alli la tumbo
sobre una de las banquetas y fue a coger alcohol
desinfectante y unas gasas. Ana no estaba del todo inconsciente pero no se daba
cuenta de nada de lo que ocurria alrededor ya que cuando
Jorge le quito lo que quedaba de sus pantalones ni se
inmuto y solo fue capaz de emitir
un pequeno gemido. Yo me sorprendi
al ver que no llevaba bragas pero supuse que era algo incomodo
para hacer ejercicio. Inmediatamente Jorge se puso a tratar la herida de la
ingle, pero para mi sorpresa lo primero que hizo fui ponerle espuma por toda su
vagina y tras unos minutos Ana yacia tumbada en la
banqueta con el cono completamente afeitado.
Le alico una crema en
la herida de la ingle concienzudamente pues estuvo un buen rato frotando la
ingle. Cuando fue a curarle la herida de la cabeza, se sento
y puso la cabeza de mi novia bocabajo entre sus piernas. Jorge empezo
a desinfectar la herida que tenia Ana en la parte
posterior de la cabeza y tras tener la cara de mi novia apretada contra su
pantalon corto de entrenamiento un buen rato, la volvio
a dejar tumbada. Se acerco a la taquilla y saco
un pantalon de chandal suyo y se lo puso a mi novia, tras
lo cual salio de los vestuarios.
Me dijo sonriendo que cuando pudiese le
devolviesen el pantalon, pues era el unico
de chandal que tenia y se fue. Yo
entre rapidamente en los
vestuarios y para mi alivio vi que estaba volviendo a la realidad. Se puso de
pie por si sola y se deshizo en elogios hacia el sistema
de enfermeria de aquel gimnasio. Yo le explique
que habia sido Jorge, y que ademas
los pantalones que llevaba eran de el. Al principio hizo
un gesto de asco y empezo a quitarse los pantalones pero
se dio cuenta de que mi amigo le habia
curado y con una sonrisa se los volvio a poner.
-Vaya... tal vez me equivoque con
Jorge.-dijo sonriente- Tendre que darle una segunda
oportunidad.
-Me parece muy noble de tu parte carino.
Ahora vayamos a comer algo, invito yo. Te lo mereces despues de lo que ha estado
a punto de ocurrirte.
Pero tal vez hubiera sido mejor que Jorge no hubiera tenido
una segunda oportunidad. En cuanto mas tarde ella le ofrecio una segunda
oportunidad, el la aprovecho con creces.