Mi novia de 18
Bueno, yo tengo una novia desde hace 1 año y medio y a la que
amo mucho, pero mi gran problema es que soy demasiado caliente...
Una vez fuimos invitados a la casa de una amiga de ella, (mi
novia tiene 18 años) era una fiesta, de cumpleaños de una compañera y cumplía
15, bueno, el gran problema, era donde nos quedaríamos cuando terminara la
fiesta, por que su compañera vive en un condominio muy retirado de la cuidad y
solo se puede llegar en auto, y al terminar la fiesta (yo no tengo auto) no
encontraríamos movilización, por lo que ella nos ofreció hospedarnos hasta el
otro día, después de terminada la fiesta... fue así como llegamos cerca de las
11 de la noche, bailamos, comimos, en general, la fiesta estuvo súper buena, lo
pasamos muy bien, y duro, hasta cerca de las 3 de la mañana, se fueron , el
resto de los invitados, mientras llegaban los autos de los padres a buscarlos y
nosotros ayudamos a ordenar un poco la casa, conversamos un rato y llego la hora
de irse a dormir, la amiga de mi novia, nos dijo que tendríamos que dormir con
ella en su habitación por que había llegado una tía de visita que ella no
esperaba, y así nos fuimos, mientras ellas se vestían para dormir, yo pase al
baño y cuando regrese las encontré, ya acostadas, yo me quite la ropa y me metí
a la cama solo con mis boxer, me dejaron en medio de las dos y nos pusimos a
dormir, pero mientras mas pasaba la noche, mas duro me ponía y no podía quedarme
dormido, yo tenia planeado con mi novia ese día ponernos al día y hacer el amor
toda la noche, ya que no habíamos tenido oportunidad de hacerlo durante toda la
semana, eso me tenia muy frustrado, tenerla tan cerca y no poder tocarla, bueno,
la tocaba, pero ella estaba roncando, y mientras mas la tocaba, mas duro me
ponía, trate de olvidarme de mi frustración y me di vuelta para quedarme dormido
(o por lo menos tratar de dormir) cuando terminaba de darme vuelta, sin querer,
mi mano quedo sobre la pantaletas de la amiga de mi novia, que con mis
movimiento y los de ella, se le había subido el camisón, con el que se había
acostado, no quería despertarla y si me movía no se en que lío me podría meter,
por lo que decidí quedarme como estaba,... ahora si que no podía dormir para
nada, al lado derecho de la cama, estaba mi novia, yo de guata y con mi mano
derecha puesta en el choro de la amiga (la mejor amiga de mi novia y su
confidente) que estaba al lado izquierdo de la cama, que sufrimiento!!!!
En un momento comenzó a dar vueltas una idea por mi cabeza, y
mi dedo, de forma casi inconsciente comenzó a hacer circulitos sobre el monte de
venus de la amiga, me deje llevar, no supe, en que momento, mi dedo comenzó a
recorrer, la exquisita línea de ese chorito, con unos delicados rizitos rubios
(como observaría mas tarde), ella no reaccionaba, por lo que pensé que estaba
profundamente dormida y que cuando despertara solo pensaría que tuvo un sueño
erótico con alguno de los FIVE,
tome algo mas de confianza y metí mis dedito por debajo de su
pantaletas y acaricie a mis anchas toda su ranurita, (súper apretadita), me tuve
que mojar los dedos con saliva para poder abrir esos labios un poquito, hasta
llegar a su punto de placer que se me ofreció paradito, como un pequeño
botoncito, era una delicia y yo estaba en la gloria, me aventure un poco con mi
novia y le descubrí una teta, con mucho cuidado para que no despertara, aunque
ella duerme como tronco, no se despierta ni con un tren al lado de su cama... no
se cuanto tiempo paso, pero yo estaba en la gloria, con mi boca lamía uno de los
exquisitos pezones de mi novia, que ya habían reaccionado a mis labios,
poniéndose duritos y con mi mano acariciaba el chorito de su amiga, poco a poco
mi dedo se habría paso por esos labios tan deliciosos que ya se me ofrecían bien
mojaditos (y como supe después nunca nadie los había tocado antes), ya mi
calentura estaba al máximo, decidí dejar que mi novia descansara y poco a poco
fui quitando las pantaletas de su amiga, me demore un montón, por que lo hice
con todo cuidado, por que no quería despertarla, hasta que logre mi objetivo,
los quite totalmente y ella no despertó, supuse que era igual que mi novia, así
que tome mas confianza todavía y separe sus piernas, mientras ponía mi cabeza en
medio de ellas y le daba suaves besitos en su ombligo, como para ver como
reaccionaba, como no tuve respuesta, mi lengua fue bajando poco a poco por su
rizadito monte, (esos pelitos rubios, me hacían enloquecer) hasta llegar al
comienzo de su rajita, fui separando sus rozados labios con mucho cuidado con mi
lengua, mientras sentía por primera vez el sabor de sus juguitos, tome posesión
de su chorito, lo recorría casi por completo y con total libertad, hasta que me
apodere de su clitoris y lo succionaba y lamía como un desesperado, cuando sentí
un leve gemido, trate de mirar si se había despertado, pero unas manos me
empujaron con fuerza nuevamente a continuar con mi tarea...
Me dio pánico, pensar que me habían pillado, pero estaba tan
caliente que no quería saber que era lo que estaba pasando, segui en mi tarea,
hasta que los gemidos se hicieron mucho mas fuertes, yo subí mis manos y empecé
a masajear sus tetas, si separar mi boca de su chorito, por un momento pensé que
se iban a despertar todos en la casa, así que subí y con mi mano tape su boca,
mientras mi lengua subía lentamente por su estomago y se apoderaba de su
guatita, totalmente planita y con una piel tan suave como la de un bebé,...
bueno mi novia la tiene igual, pero esta era nueva para mi,... seguí subiendo
hasta llegar a sus pechitos,... comencé desde su base, poco a poco, los recorrí
enteros, hasta llegar a su rozado pezoncito, estaba duro, caliente, y yo jugaba
con el, entre mi lengua y mis labios, los mordía suavemente y volvia a repasar
todo su tetita, trataba de metermela toda en la boca, después la soltaba y
seguia con la otra tetita, de verdad que era una delicia, como pude me quite el
boxer, la abrace y la empuje al suelo, (tenia una alfombra súper gruesa) ya
tendido en el suelo saque mi mano de su boca y puse mis labios en ella, con un
beso que duro por lo menos 10 minutos, mis manos recorrieron todo su cuerpo, su
espalda, sus nalgas, su chorito, su cintura... la abrace fuerte y nos dimos
vuelta y yo quede sobre ella, sin apartar mis labios de su boca, ella abrió sus
piernas y quedamos en la pose del misionero, mi verga estaba como fierro y mi
cuerpo completo ya conocía muy bien su trabajo y el camino a la felicidad, mi
glande se colocó el la entrada de su cuevita, pero era muy gruesa para que
entrara, así que comencé a acariciarle su chorito con la cabeza de mi miembro,
recorría toda su ranurita, mientas trataba de ahogar sus gemidos con mi boca
para que nadie nos escuchara, y tome mi verga con la mano para guiarla por todo
su canalcito de placer y mi lengua recorría su cuello y su orejita, trataba de
llegar por su cuello hasta su nuca, y me devolvía, chupando todo su cuello y
apretando sus pechitos contra mi pecho, una mano apretando fuerte su espalda
contra mi y mi otra mano estrujándo sus nalgas, masajeandolas, apretándolas
fuerte, mordía su cuello, hasta que su orgasmo era evidente, la tuve que besar,
tapando toda su boca, para ahogar sus gemidos, acomode mi verga en la entrada de
su cuevita y aproveche sus jugos para hacer presión y pude entrar solo la mitad
de la cabeza de mi verga en su estrecho chorito, la abrace mucho mas fuerte para
que no es moviera, pude ver su carita de pánico,
le di otro beso mas grande y con un poco mas de presión sentí
como la mitad de mi verga se habría paso por entre su apretado chorito y rompía
una pequeña telita que se interponía en mi camino, espere un poco y la volví a
embestir hasta el fondo, y mis testículos chocaron con sus nalgas, me quede un
rato tranquilo dentro de ella para que se acostumbrara al nuevo intruso que
estaba dentro de ella, sin dejar de besarla ni soltarla, comencé a moverme,
suavemente dentro de ella, poco a poco, despacio, sentía su sexo caliente, que
me abrazaba como si tuviera un preservativo muy chico en mi verga, poco a poco
mis movimientos se fueron haciendo mas rápidos y mas fuertes, ya entraba y salía
con un poco mas de facilidad, por sus jugos, pero seguía sintiéndola apretada,
ella se fue soltando de a poco, a medida que mis movimientos se hacían mas
rítmicos, ella relajo sus piernas y dejo caer sus brazos y ya no puso
resistencia, poco a poco su cara fue cambiando, hasta que sus manos fuero a mi
cuello y su cuerpo se volvió a poner tenso, sus piernas me abrazaron como
pidiéndome que la penetrara mas, sus talones en mis nalgas me empujaban a su
sexo y sus labios secos buscaban los míos para ahogar sus gemidos, ahora mis
manos estaban en sus nalga, masajeandolas, apretándolas, empujándolas hacia mi
verga que ya entraba y salía con mas facilidad, sus jugos habían mojado sus
piernas y hasta mi estomago,, la imagen de nosotros que se reflejaba en un
espejo, donde ella seguramente se acomodaba el uniforme escolar cada mañana,
antes de salir, me calentaba mucho mas, mi cuerpo moreno brillante por el sudor
y sus jugos sobre un cuerpo de niñita de casa, blanquita como la leche y rubia
como el sol, mis abdominales bien marcados y duros, golpeando su barriguita
plana a cada embestida, se podia escuchar en choque de nuestros cuerpos como si
alguien estuviera apludiendo, ella me abrazo fuerte y se mordió los labios, solo
se escuchaba un mmmmmmmmmmmmmmmm!!!!!
Que ahogue con mi boca, sus uñas se enterraron en mi espalda
y sus piernas me abrazaron mas fuerte,.... su chorito se apretó y sus uñas se
perdieron en mi piel, ella estaba acabando y yo ya no aguantaba mas, en cada
orgasmo de ella mi espalda era mas castigada, sentí como un hilito de sangre me
recorría la espalda, solo conté tres y ya no aguante, me descargue todo dentro
de ella, y sentí en mi espalda otros tres o cuatro ya no sé, se me fue hasta el
alma, mi corazón se quería salir, y ella seguía sin soltarme, no sé cuanto
tiempo pasó, pero ella me soltó y me llevo a la ducha, no quiso hablar, me paso
una toalla y se fue a otro baño de la casa, después me acosté y cuando desperté
en la mañana estábamos los tres en la cama, como si todo lo hubiera soñado,...
no hablamos de nada después, pensé que estaba loco, que había alucinado, pero
tengo el recuerdo de esa noche en mi espalda y no hay sueños tan reales como
para dejarme esas marcas, y hasta en mis nalgas, claro que esas no las sentí en
que momento me las hizo.