Hola, soy un hombre alto de 1.89 mts. , ojos café claro,
cabello castaño claro, velludo, delgado, con una verga que mide 23 cms. Soy de
México, D.F.
Bueno la historia que voy a contar es verdadera, y espero que
les guste.
Un amigo me invito a ir a su ancho en el estado de Hidalgo,
Mex. , estando ahí empezamos a platicar sobre el sexo con animales, mismo que se
da mucho en provincia, me contó como había encontrado a chicos con burras,
chivas, borregas, con perras, esa platica quiera uno o no te excita, así que yo
también me excite.
Pude observar que tenia varios perros pastor alemán en su
rancho, lo que más me llamó la atención es que tenia a una perra encerrada con
malla ciclónica, le pregunte él por que de esa situación, y me dijo que no
quería que perros que no tenían raza se la tronaran, si no que guardarla para un
perro de raza pura.
Al pasar el rato seguimos tomando unas copas, yo me interese
mucho por la perra, así que la saco de donde estaba y la llevo con nosotros. La
estuve acariciando, ella muy dócil se dejo acariciar, al rato mi amigo se fue a
ver los asuntos de su rancho, y yo me quede con la perra, así que entre las
caricias que le hice, le toque su vulva, ella se dejo, me pude dar cuenta que se
me mojo la mano de sangre, al ver eso me di cuenta que estaba en sus días de
celo, la seguí acariciando y ella dejándose, desde luego cuidando que nadie me
viera.
Paso el tiempo, y regreso mi amigo, me explico que tendría
que salir a otro pueblo cerca, que no me preocupara por nada que siguiera yo
ahí, entonces al irse me metí a la casa y la perra detrás de mí, para ese
entonces estaba yo muy excitado , así que seguí tocando a la perra en su vulva y
yo a darme cuenta si había gente cerca, cosa que pude comprobar que no había
nadie, habiendo tomado mis precauciones seguí tocando esa puchita rica, la perra
se dejaba cada vez mas, así que intente meterle mi dedo, pero me costaba trabajo
que entrara mi excitación era al mil, me saque mi verga se la empecé acomodar
ella se dejaba dócilmente, aparte de que jadeaba, yo se la empecé a empujar,
ella se acercaba hacia mí le fue entrando poco a poco, lo que es mas simio, yo
seguí metiendola hasta que estaba toda adentro, ella se quedo muy quieta al
sentir toda la verga dentro, empecé con el mete y saca hasta que me vine, sentí
como mi semen se derramaba dentro de ella, termine, empecé a sacarla y ella se
empujaba hacia mi como queriendo mas.
Después la perra no se iba de ahí. Únicamente se lamía su
vagina, al ver eso se me puso dura la verga, la llame y se acerco, le puse la
verga en su hocico y la lamió, le toque su vulva de nuevo y se dejo, así que se
la acomode de nuevo y la metí de un jalón, la perra se trataba de safar pero yo
seguí como si fuera perro y me vine de nuevo en ella.
Fue algo inolvidable, nunca lo he vuelto hacer pero me excita
el pensarlo.
Ojala y les haya gustado mi relato, espero sus comentarios,
gracias.